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Party For You (Part of You Knew)

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"¿Te animas a chuparme la pija?"


El rubio abrió los ojos de golpe y no supo que decirle, el pelinegro siguió en su cuello como si hubiera echo la pregunta más normal del mundo y no dejándolo concentrarse. Una parte de él quería decirle que no mientras la otra quería ponerse de rodillas de inmediato y hacerlo. La idea de tenerlo en su boca, de satisfacerlo de esa manera sonaba demasiado tentadora pero al mismo como un paso muy grande y aterrador en este momento. ¿Cómo mierda iban a seguir normalmente después de eso? Lo que ya estaban haciendo ahora lo hacía tener miedo de mirarlo a la cara mañana y si aceptaba sabía que sería peor. Pero lo pensó por un momento, y se dió cuenta que Manuel pensaba que seguía borracho y eso podía usarlo como una, muy mala, excusa que sabía que el otro no rechazaría.


Lautaro asintió un par de veces con rapidez y Manuel se alejo al recibir la confirmación, soltándolo y dándole espacio para arrodillarse en el piso del baño. Sus rodillas golpearon en seco contra el piso y reprimió el quejido que quiso salir de él. Miro la bragueta de Manuel sin saber bien qué hacer durante unos segundos hasta que tomo el valor y tomo el cinturón del pelinegro y comenzó a bajarle los pantalones hasta los muslos, sus manos temblando ligeramente e intentado pensar en cómo hacer esto. Nunca se la había chupado a un tipo, contrario a lo que la gente del internet pueda pensar, pero si se la habían chupado más de una vez, el supuso que eso debería darle una idea para hacer esto al menos decentemente.


Lautaro nota rápidamente como Manuel está casi completamente duro y lo toma en su mano, abriendo la boca tentativamente y sacando la lengua para pasarla por la cabeza lentamente, el sabor se siente raro en su boca y todo esto lo emociona al mismo tiempo que lo avergüenza.


"Dios." Escucha la voz estrangulada de Manuel. "A ver, mi amor, mírame dale." El rubio le hace caso y levanta la vista, mirándolo a la cara y notando la forma en que el otro joven estaba mordiéndose su labio mientras lo miraba. "Que lindo que sos así."


Las mejillas de Lautaro estaban completamente sonrojadas y sintió como el mismo comenzaba a ponerse al palo con todo esto. La mezcla de vergüenza y excitación eran nuevas para él y lo estaba disfrutando más de lo que pensaba. Volvió a pasar la lengua por la punta de la erección del pelinegro quien ya estaba duro y luego la metió en su boca, chupando con cuidado la cabeza e intentando salivar tanto como podía. Sintió las manos de Manuel ir a su cabello, tomando un puñado de este y la sensación envío electricidad a través de él que bajo hasta su propio miembro. El rubio todavía seguía sin mucha idea sobre que hacer, aún no animándose a hacer más que chupar y jugar con su lengua en la punta, sintiendo que no podría tomar más que eso, que se ahogaría o lastimaría a su amigo, pero se daba cuenta que él esperaba más. Fue cuestión de unos segundos más hasta que sintió la mano del rubio abandonar su pelo y moverse hasta su mandíbula mientras tomaba su propio miembro con la otra y la sacaba de la boca del rubio.


"Abrí bien la boca." Dijo mientras lo hacía levantar más la cabeza apretando su mandíbula con fuerza y colocando su miembro frente a sus labios. Lautaro hizo caso y abrió la boca, dejando que el pelinegro colocará su miembro en ella. "Voy a ir despacio¿Si? Estás hermoso así, mi amor. Vos abrí la boca nomas."


Lautaro mantenía la boca abierta tanto como podía y sintió como lentamente Manuel comenzó a moverse en ella, cogiéndole la boca con cuidado con una expresión en su rostro entre fascinación y excitación enorme, mordiéndose el labio inferior con fuerza mientras lo miraba atentamente. No iba hasta el fondo, teniendo cuidado como si supiera cuánto podía aguantar el rubio sin ahogarse, él mientras tanto se dedicó a respirar por la nariz e intentar sacar sus dientes del camino tanto como podía. El rubio sentía su rostro ardiendo, no sabía si es por la excitación o la leve vergüenza que le daba escuchar a su amigo repetirle que estaba hermoso y que le encantaba lo que estaba haciendo. Comenzaba a sentir su mandíbula dolor y como la saliva se escapaba por los costados de su labio cayendo por su barbilla, sus ojos aguándose mientras Manuel comenzaba a empujar cada vez un poco más profundo en su boca hasta que finalmente lo hizo soltar una arcada, disculpándose rápidamente antes de volver a moverse en su boca con cuidado mientras seguía repitiendole cumplidos que salían de su boca rápidamente y en susurros.


El pelinegro sintiendo que estaba cerca saco su miembro de la boca de su amigo pero no soltó su rostro, diciéndole que no cerrara la boca mientras comenzó a masturbarse rápidamente con una mano mientras apuntaba a la boca abierta del rubio. Lautaro permaneció quieto esperando impacientemente, la idea de que su amigo acabe en su boca emocionadolo más de lo que se admitiría a si mismo. Sintió como lo hizo largando el chorro en su boca, el sabor amargo siendo extraño y haciéndolo escupir en el piso, el liquido blanco cayendo torpemente y lento de su boca en la pequeña alfombra del baño que supo que tendría que limpiar rápido antes de que alguien vea.


Manuel se quedó quieto en su lugar respirando pesadamente y Lautaro apoyo su cabeza contra su muslo, respirando agitadamente e incrédulo por lo que acaba de pasar. Luego de unos segundos sintió como el pelinegro lo tomo del brazo y lo guiaba para que se parara y lo hizo, siendo acorralado una vez más contra la bacha del baño. El rubio pensó que esto sería el fin del momento, que Manuel acabaría y saldría del baño, pero en cambio volvió a atacar su cuello una vez más, mordiéndolo y sacando un quejido de su boca. Las manos del pelinegro fueron con urgencia a la cintura de los pantalones del rubio, bajando sus pantalones y su boxer para liberar su erección, todo sucediendo tan rápido que el rubio no tuvo tiempo para reaccionar mucho antes de que sucediera. Luego se sintió como si sucediera en cámara lenta, la manera en que Manuel escupió en su mano y tomo su erección haciendo que su aliento se atore en su garganta antes de que sus brazos se envolvieran en los hombros del pelinegro cuando sintió sus rodillas fallando una vez más. Manuel lo envolvió con un brazo y lo apretó más fuerte contra la bacha del baño mientras comenzó a masturbarlo rápidamente, un poco demasiado rápido para el gusto del rubio pero no podía quejarse, pequeños sonidos de placer que intentaba amortiguar salieron de su boca y dejo caer su frente en el hombro de su amigo mientras esté lo acercaba a su orgasmo. No tomo mucho para que Lautaro llegara, un gemido sin aliento saliendo de su boca mientras su cuerpo se tensaba bajo las manos de Manuel y luego volvió a caer sobre él como un títere al que le cortaron las cuerdas.


Ambos se quedaron abrazados por unos segundos mientras Lautaro recuperaba el aliento y mientras la calentura bajaba y la claridad llegaba a él sentía la vergüenza y remordimiento creciendo cada vez más. No sabía qué decir y tampoco quería alejarse pero eventualmente fue Manuel quien se alejo, acomodándose sus pantalones y moviendo para abrir la canilla y lavarse la mano mientras Lautaro seguía parado respirando pesadamente intentando procesar lo que pasó.


"Límpiate ahí antes de salir." Le dijo apuntando a su abdomen y parte de su remera donde había una mancha que no quería ni nombrar.


Y así como si nada, Manuel se fue del baño. Primero acomodándose el pelo en el espejo y dejando a un Lautaro mortificado parado en medio del baño.


¿Qué mierda había echo? ¿Con qué cara lo iba a mirar mañana?


El rubio limpio la mancha en la alfombra y se metió a la ducha. Decidiendo que la excusa de que estaba en pedo va a tener que ser usada por más mala que sea.

Notes:

van a ver putos hasta el día que se mueran y no van a entender porqué.

perdón si algo está mal escrito no hago un fic hace años y encima lo tuve que dividir en dos partes porque se me fue largo. esto se suponía que era un one-shot.