Chapter Text
Recordó a Zayn de nuevo, lo llamaría, quería hablar con alguien. Tomó el teléfono que estaba en la mesita y cuando tenía planeado marcar al teléfono de Liam para que este le pasara el numero de Zayn, alguien toco la puerta.
Pensó que tal vez podía ser Liam, ya que casi siempre lo visita. Dejo el teléfono en su lugar y camino hacía la puerta, se extraño al escuchar los golpes muy insistentes. Quito el seguro y giro la perilla de la puerta, al abrirla por completo abrió los ojos espantado por la persona a la que estaba viendo, Harry.
- ¿Creíste que sería fácil esconderse verdad? -preguntó este tomándolo del cabello mientras entraba más al departamento-.
Louis se sobresaltó pero no dijo nada, trataba de mostrarse tranquilo, no quería que las cosas se salieran de control, aunque de todos modos, lo harían.
-Hay pero si que lindo hogar, ¿Quien te lo compro? ¿Liam?
-Harry me estas lastimando. -habló Louis tratando de sonar lo mas tranquilo posible-.
Harry apretó su cabello con más fuerza haciendo jadear a Louis- No me sorprende que hayas salido corriendo a los brazos de ese infeliz, no eres tan estúpido, querías dinero.
-Me lastimas -habló Louis tomando la mano de Harry para que este lo soltara, pero no funciono, Harry lo tomo más fuerte-.
-Sabes muy bien que Liam tiene muchísimo dinero, y te aprovechaste de eso, pusiste tu cara de muerto de hambre y el imbécil ese te dio todo ¿No?
-Harry...
- ¿Sabes que después de tu inteligente golpecito me has provocado una fuerte y constante migraña?
Louis hizo una mueca de dolor al ya no soportar la mano de Harry tomar de su cabello con tanta fuerza, como si quisiera arrancarlo de su cabeza.
Harry rio-Y caiste tan bajo, que trabajas en un Starbucks, ¿Cuanto te pagan? ¿1 dólar?
- ¡Suéltame! -gritó Louis aventando la mano de Harry-.
Harry sintió su sangre hervir, golpeo la mejilla del menor y antes de que este cayera al piso lo tomó del brazo con fuerza.
-Y claro, andas de puta, Liam te da todo con solo hacerle un trabajito ¿No?
Louis lo miró con confusión, ahora no podía pensar en nada más que no fuera en el dolor de su mejilla, un dolor que ya era familiar. Deseaba que lo golpeara en cualquier otra parte, que no fuera en su vientre.
-Recoge tus cosas RÁPIDO y vámonos -ordeno Harry-.
-Yo no pienso irme contigo -respondió el menor firmemente y retórico-.
- ¿A no? -alzó las cejas con una sonrisa en su rostro-.
Fue entonces cuando Louis escuchó una pistola cargarse y chocó contra su vientre, se sobresaltó y miró a Harry espantando. Todo había pasado tan rápido.
-Harry no por favor, por favor no lo hagas -rogó el menor sintiendo como sus ojos se inundaban de agua-.
- ¿Por que no hacerlo? -sonrió el rizado muy divertido por la situación, con todas las intenciones de tirar del gatillo en cualquier momento-.
- ¡Harry no lo hagas, te lo suplico no me mates! -rogo Louis desesperado al ver que Harry si tiraria en cualquier momento-.
-No me convences niño, ni siquiera eso haces bien.
-Me iré contigo -dijo Louis tragando saliva, arrepentido por lo que estaba diciendo- Si me voy contigo.
Harry sonrió y tomó la camisa del menor, colocando la pistola bajo su barbilla, asustando.
-Entonces yo digo que empieces a empacar ya, porque con un solo error que cometas, nadie te va a salvar de esto, ¿Entiendes? -sonrió-.
Louis asintió rápidamente con sus lágrimas cayendo sobre sus mejillas. Harry lo soltó y lo aventó hacia atrás.
-MUÉVETE, NO TENGO TU TIEMPO. -gritó Harry de mala manera-.
Louis se dio la vuelta y caminó hacía su habitación, sintiendo a Harry tras de el. No podía ser verdad, esto no podía ser verdad. ¿Como había dado con el? ¿Cómo es que lo había encontrado? Si Liam y el habian sido muy discretos. ¿Acaso él le abra dicho? ¿Que pasaria con Hazel? ¿Con Jake? ¿Con su empleo? No quería dejar nada, no quería irse. Pero tenía que hacerlo, no quería morir, solo por el bebé. Tenía que ser muy paciente con Harry, tenía que obedecerlo en todo, si no moriría, Harry estaba loco, y si terminaría por matarlo.
-Llévate pocas cosas, no empaques todo -ordenó Harry desde el marco de la puerta-.
Louis asintió y tomó la misma mochila con la que Liam había guardado sus pocas prendas. Abrió los cajones y metió lo necesario. Miró el cajón donde tenía el diario, no podía llevarlo, si no Harry lo vería, y no quería eso, no ahora. Otra vez se sentía humillado, esa sensación tan horrible invadía todo su cuerpo, esa sensación ya hartaba, Louis ya no quería humillarse por Harry.
Harry lo tomó del brazo bruscamente y caminó con él hacía la puerta del departamento. Guardó la pistola y comenzó a bajar las escaleras aún sujetando a Louis del brazo. Mientras Harry caminaba, Louis tenía que correr, pues iba muy rápido y Harry es muy alto.
Salieron por la puerta principal de los departamentos. Louis alcanzo a mirar a la niñera de Boo, estaba fuera de su departamento sacando la basura. La mujer vio como el pequeño era sacado a la fuerza y a jalones por un hombre. Iba a hacer algo al respecto, pero cuando desaparecieron de las puertas giratorias de cristal, no quiso hacer nada más, supuso que volvería. Caminaron hacía una camioneta negra y abrió la puerta de copiloto, aventó a Louis en esta y cerró la puerta. Miró hacía todos lados y camino a la puerta de piloto.
El camino no era muy largo, pero lo era. Louis acariciaba su vientre mientras que Harry giraba la llave para después acelerar a toda velocidad. Estaba muy asustado, no quería volver con Harry, el era malo, cruel, no era nada agradable.
Con tan solo recordar esas veces que lo golpeaba hasta casi dejarlo inconsciente, todas esas veces que abusó de el lastimandolo, todos esos insultos y golpes psicológicos, simplemente no quería volver con Harry. Si lo golpeaba, ¿Que pasaria con el bebé? No quería decirle nada sobre esto, tenía que arreglar las cosas, tenía que hacer algo para evitar los golpes.
-Mierda Louis, me has hecho venir hasta acá -hablo Harry con esa voz ronca y profunda que solo él posee-.
Harry manejaba como animal, Louis había perdido la costumbre, pues ahora caminaba más, o simplemente iba con Liam, y el maneja mas, como decirlo, de una forma más humana.
Harry recargo su codo y sobo su barbilla. Se veía algo estresado, cansado, frustrado, era como si su cabeza en cualquier momento podía explotar y no sacaría nada bueno.
Louis miró cada una de las facciones de Harry. Miro sus gestos, sus manos, la forma de mover sus labios, su cuerpo, sus rizos, todo. No se había dado cuenta de que Harry siempre está jugando con sus labios, que Harry siempre tiene la mirada perdida o cansada, que sus rizos ahora eran más rizados, como se veía en traje, su aroma. Harry podía ser una bestia, pero eso no le quitaba hermoso y curioso que era. Cuando hacía altos, movía sus manos, al parecer no pueden estar quietas. Siempre está tocándose la barbilla, es como un hábito. Sus ojos se veían cansados, le pesaban mucho y eso provocaba que constantemente los estuviera sobando.
Louis miró hacía enfrente y se recargo en la ventana, mirando la luz de la luna y todo oscuro. Un dolor de estómago vino de repente, dejó salir un jadeo sin poder retenerlo. Harry lo miró de reojo pero no hizo nada, solo siguió mirando la carretera.
¿Que seguía? ¿Que tenía que hacer? ¿Como poder evitar los golpes? El dolor de cabeza se hizo presente para Louis, un torzon llegó de repente y comenzó a sentirse mal. ¿Ahora que haría? Otra vez volvía a regresar. ¿De que había servido escapar, si iba a regresar de nuevo?
Habían llegado a la ciudad, ya estaban muy cerca de llegar, a tan solo cuadras. Louis estaba muy nervioso, y Harry solo quería llegar, sus ojos se estaban cerrando mucho, pero lo controlaba. El siempre lo controlaba.
Después de varios minutos llegaron a la casa de Styles, la casa de la que había logrado escapar y ahora, estaba de vuelta.
Harry se bajo rapido de la camioneta, Louis solo se quedó arriba, no quería bajar, no quería pasar por lo peor. Harry abrió la puerta de copiloto y lo bajo jalandolo muy feo del brazo. Caminaron hasta la casa y Harry abrió la puerta principal. La cerró tras el con seguro y aún sin soltar a Louis subieron las enormes y familiares escaleras de la casa. Louis podía ver como su recuerdo corría por las escaleras asustado por salirse de la casa, gritando por no poder abrir la puerta. Era como si hubiera regresado al pasado, y viera su propia alma correr, eso era escalofriante.
Harry abrió la puerta de la habitación y aventó a Louis a esta, cerrando la puerta tras de el.
Louis comenzó a respirar descontroladamente, estaba muy asustado, muy nervioso, no quería estar ahí, simplemente no quería estar en la casa de Harry con Harry enojado. Estaba perdiendo el control de si mismo.
- ¡Es increible que me hayas hecho ir hasta alla por ti!! ¡Es increible que te hayas ido con Liam, TU HICISTE QUE ME TRAICIONARA, QUE ME MINTIERA! ¡POR DIOS, MI MEJOR AMIGO!! ¿SABES QUE TUVE QUE DECIR CUANDO DECIDISTE ESCAPAR?! TUVE QUE DECIR MIL Y UNA ESTUPIDEZ PARA QUE NO SUPIERAN QUE TE ESCAPASTE, ¡EN SERIO COMO ME DAS CORAJE!!!
Gritaba a todo pulmón moviendo los brazos como un desesperado. Las lágrimas de Louis resbalaban por sus mejillas, estaba muy asustado, no quería sentir los golpes de Harry. Miro hacía el mueble donde se encontraba el espejo, y ahí, se encontró una navaja, la misma navaja con la que le había cortado esa noche.
Entonces comprendió que no importaba si obedecía o no, al fin de cuentas, iba a matarlo. Harry tomo la navaja rápidamente y caminó hacía Louis tomándolo del brazo. Louis se asusto aún más de lo que estaba, y las lágrimas salieron como rios de sus ojos. Mirando al rizado de una forma suplicante.
- ¿SI ENTIENDES QUE CON SOLO MATARTE, ME VOY A PODER LIBRAR DE TI?! ¡MIERDA NO SABES COMO TE ODIO, ERES UN ESTORBO, TANTO QUE ME OBLIGAS A HACER ESTO! ESTO SOLO ME HARA DESHACERME DE TI, PARA QUE NO SIGAS RESPIRANDO. CON ESTO ME DEJARAS VIVIR EN PAZ, NADIE TE NECESITA EN ESTE MUNDO, YO TE HARÉ EL FAVOR. ¡CARAJO SOLO QUIERO DESHACERME DE TI!!
Harry sonaba desesperado, más que nada cansado. Louis miraba todas sus reacciones, el corazón le latía muy rápido, Harry estaba apunto de matarlo. No prestaba atención a sus palabras, solo lo miraba a el, miraba como sus labios se movían cuando hablaba.
- ¡MIERDA MALDIGO EL DIA EN QUE TU MADRE ME LLAMO! ¡MALDIGO EL PUTO DIA EN QUE DECIDÍ COMPRARTE!!!!
Cuando Harry estaba apunto de hacer algo con esa navaja, Louis atrapo sus labios rápidamente colocando sus delicadas manos en sus mejillas.
Harry abrió los ojos excesivamente por lo que Louis estaba haciendo, fue algo realmente inesperado, algo que nunca pensó que el menor haría. Louis besaba a Harry de una manera tan delicada y suave, una manera muy, cómoda, agradable.
El rizado dejó caer la navaja y dejó caer sus brazos, como si toda la fuerza que le quedaba, Louis la estuviera tomando. El sonido de la habitación ahora ya no era de gritos, o de súplicas, o algún tipo de insulto. Ahora solo se escuchaba el sonido del beso de ambos. Era su primer beso, el primer beso de ambos. Un beso limpio, sin lujuria, sin deseo sexual, sin ese afán de lastimar. Era un beso inocente, uno real.
Louis se separó de Harry y abrazo su cuello con mucha fuerza, como si lo necesitara. Harry tenía el ceño levemente fruncido ante las acciones que el menor estaba tomando, que había tomo de la nada.
-Aquí estoy, ya estoy contigo Harry... -susurro el menor en su oído. Harry solo escucho- No necesitas buscarme más, ya me tienes aquí, contigo, a tu lado...
De alguna manera, las palabras del menor, calmaron al rizado, recargo su frente en el hombro de este. Louis lo abrazo mas fuerte sintiendo la respiración de Harry muy cerca de su cuello. El menor se alejó un poco y tomo el rostro cansado de Harry en sus manos, mirándose fijamente a los ojos. Mezclando los ojos azules, con los verdes.
-Te he extrañado -sonrió hablando casi en un susurro. Harry solo lo miraba. Mirando cada facción del menor- ¿Lo has hecho tu?
Harry rió levemente bajando la mirada, Louis rio un poco mas fuerte que el. La sonrisa de Harry poco a poco se fue desvaneciendo, perdiéndose en sus pensamientos, más bien, en su cansancio, pego su frente con la del menor al sentir que en cualquier momento, caería. Louis caminó hacía enfrente haciendo que Harry retrocediera. Ambos cayeron lentamente en la cama.
Louis abrazo a Harry de modo que este refugiara su rostro en su pecho. Louis acarició por primera vez, los rizos de Harry. Eran tan sedosos, tan suaves, tan perfectamente manejables. Olía el perfume tan varonil de Harry, era muy agradable, Harry siempre olía bien. El rizado suspiro pesadamente mientras que sus ojos comenzaban a cerrarse. Louis lo abrazo mas fuerte.
-No volveras a irte -se escucho la voz del rizado mientras que inesperadamente abrazo la pequeña cintura de Louis, como si lo estuviera protegiendo, como si fuera un muñeco al cual no quiere que nadie se lo quite porque es de el-.
Louis sonrió y beso la frente de Harry -No pienso irme....
Harry suspiro y recargo su rostro en el pecho de Louis, mientras que este lo abrazaba y acariciaba sus bellos rizos para que este se quedara profundamente dormido.
Louis tenía que hacer algo para arreglar "esto" que tenía con Harry, tal vez si trataran, después de todo, no sería una pérdida de tiempo porque en algún momento tendría que enterarse que Louis estaba esperando un bebé, y era solo de el.
No tenía nada de malo, aunque si costaria un poco de trabajo, y muchísima paciencia. Eso haria, arreglar cosas, con pequeños detalles se empieza todo lo grande. Y, no tenía nada de malo intentarlo. ¿O si?
(.....)
Dia 1.
La alarma del celular de Harry sonó, este automáticamente abrió los ojos, tomo su móvil que se encontraba vibrando en su bolsillo y desactivo la alarma. Volvió a echar su cabeza hacía el colchón. Estaba muy cansado, necesito dormir más. Abrió sus ojos cuando reacciono por completo. No había nadie al lado de el.
Mierda, ¿Acaso había sido un puto sueño, su mente le había jugado una mala broma? No, no podía ser eso, pues los converse de Louis estaban ahí. Se había quedado dormido con el traje de trabajo puesto, "Que mierda" pensó el rizado. Se levanto de la cama muy adormilado, y como la rutina de siempre, comenzo a desvestirse por toda la habitacion hasta llegar al baño. Cerro la puerta y abrió la llave para meterse a bañar.
Mientras se colocaba la corbata algo olia realmente bien, un aroma muy familiar, pero no tanto, un aroma que no olia en su casa por mas de 17 o 18 años.
Una vez que sus rizos estuvieron peinados hacia atrás como siempre, tomó su billetera y su móvil. Se tropezó con algo de metal, forzó la mirada y era una navaja. La navaja con la que había planeado matar a Louis cuando lo encontrara. La miró un par de segundo hasta que decidió levantarla, camino hacía un cajón y la guardo, no la necesitaría más.
Bajo las escaleras algo atontado y adormilado, y el olor invadió por completo sus fosas nasales haciendo que un "Mmm" saliera inevitablemente de sus labios. Camino hacía la cocina y encontró a Louis y a una de las sirvientas riendo un poco. Se giro al comedor encontrandose inesperadamente con un plato de Hot Cakes, acompañados con miel de mapple y mermelada. Los ojos le brillaron al instante.
- ¿Te gusta la papa rayada como la del Mcdonals? -preguntó una voz aguda y muy delicada a su lado, era Louis-.
Harry se dio la vuelta y lo miró, en sus manos tenía un plato de papas rayadas, Harry no comia esas papas en años, de hecho, no las había vuelto a provar desde que tenía 7 años. Harry sonrió y caminaron hacía el comedor.
Harry se sentó y tomó los cubiertos, mirando el tocino, los hot cakes y las papas rayas, realmente no sabía por dónde comenzar.
-Mmmm -miraba indeciso todo, hasta que mandó todo a la mierda y tomando una porción de cada cosa incrustandolas en el tenedor, se lo metió todo a la boca-.
Louis lo miraba muy sonriente, Harry realmente estaba disfrutando el desayuno.
- ¿Lo has hecho tu? -preguntó el rizado mirando al menor-.
-Si, solo que el tocino no, el aceite me salpicaba y me daba cosa -confesó, Harry sonrió-.
-Suele pasar -dijo mientras se llevaba un bocado a la boca. Louis miraba lo feliz que Harry se veía al comer ese delicioso desayuno- ¿Sabes? No he comido hot cakes ni nada de esto desde que tenía 7 años.
- ¿En serio?
-Si, mi madre dejó de hacerme el desayuno a esa edad, desde entonces no he vuelto a probar nada de esto, hasta ahora.
-Lo debes de estar disfrutando -sonrió el menor-.
-Mucho -hablo el rizando antes de meterse otro bocado a la boca-.
-Yo nunca he probado nada de esto.
Harry paro en seco y miró a Louis, este se miraba muy relajado.
- ¿Nunca has probado un hot cake?
-Si, pero realmente no mucho. Lo que trato de decir es que mi mama nunca me hacía estos desayunos, siempre me iba al instituto y desayunaba un jugo o un vaso de agua -dijo este mientras recargaba su barbilla en su mano-.
Harry miró a Louis algo triste, pues realmente era triste. Estos desayunos suelen ser la infancia de los niños, las papas, el tocino, el huevo, el hot cake, los waffles, los jugos, los Omeletts con queso, etc. Era realmente triste que Louis solo se llevaba un jugo o un vaso de agua en el estómago para ir al instituto.
- ¿No quieres un poco? -ofreció el rizado-.
-No, gracias, he desayunado antes -sonrió-.
Harry se encogió de hombros y siguió comiendo, más bien, tragando. La verdad era que Louis no había probado nada, pues la dieta no se lo permitia, cuando Harry se fuera se tomaría las pastillas y se prepararía fruta picada con algo de miel de abeja con un poco de fibra.
Se había levantado esta mañana y no quería que Harry se levantara enojado o buscando pelear por cualquier estupidez como siempre suele ser. Pensó que con un desayuno todo se calmaría, pues ¿Quien no se calma cuando desayuna muy bien? Además es una buena forma de iniciar el día.
Nunca había visto a Harry comer, siempre estaba perdido y asustado que nunca levantaba la mirada para mirarle, solo comía, lo que podía. Harry masticaba tan relajado, lo hacía ver muy sexy, su quijada resaltaba cada vez que este masticaba y eso era atractivo, tal vez porque Harry lo era.
Harry era tan sencillo, pero eso lo hacía ver atractivo, llamar la atención. Louis dejó de mirarlo para darle su espacio, pues es algo incomodo que te estén viendo comer.
Una vez que Harry termino, se acabo todo el jugo de un solo trago, raspo un poco su garganta y se limpió la boca. Una de las sirvientas "Denisse" levantó rápidamente los platos del rizado y los llevo apresurada hacia la cocina. Así eran todos los que trabajan en esa casa, tenían que hacer las cosas rápido en cuanto Harry tronará los dedos o en cuanto Harry terminara algo. Pero esta vez, el rizado no hizo nada, se impresiono al ver la rapidez con la que Denisse había recogido su plato. Debe ser algo fastidiante tener que estar así todo el jodido tiempo.
Sin decir nada, miró a Louis, quien se encontraba muy entretenido jugando con una servilleta. Le dio mucha gracia la escena, porque cuando eres adolescente, aún tienes alma de niño y te entretienes con cualquier cosa.
Miro el reloj del enorme comedor y ya era hora de irse. Se levanto de la mesa y caminó hacía su oficina. Cuando iba entrando, se encontró con un par de sirvientas recogiendo todo a la velocidad de la luz, como si tuvieran miedo a algo y estuvieran apuradas.
-Joven Styles, ya está todo listo. - perdóne nuestra tardanza -se disculpó una de ellas con una cara aterrorizada, mientras que la otra parecia que estaba viendo al mismísimo demonio-.
Todo olía bien, todo estaba impecable, ¿Por que estaban disculpándose? Las sirvientas casi salieron huyendo, no sin antes decir un "con permiso".
Decidió olvidar la escena y caminó hasta su impecable escritorio, tomó su famoso maletín negro con desprecio, pues odiaba cualquier cosa que estuviera relacionada con esa estupida empresa y esos estupidos papelitos que valian mas que tu propia vida.
Su movil comenzo a vibrar. Abrió los ojos excesivamente al ver tantos mensajes tan vulgares y tan provocativos que tenía. Muchas chicas le mensajeaban, y sus amigos nunca dejaban de hacerlo. Dejo de nuevo el móvil en su bolsillo y caminó hacía fuera de la oficina. Cerro la puerta tras de este y camino hacía la puerta principal.
- ¡Harry! -escucho la voz aguda del menor llamarlo cuando este había abierto la puerta-.
El rizado volteo a ver al pequeño, que ahora se encontraba en las escaleras.
-Suerte -dijo el menor con una sonrisa apenada y sincera a la vez-.
El rizado no pudo evitar sonreír con lo que acababa de decir Louis. Aunque eso fuera un pequeño detalle, había significado mucho.
-Gracias, adiós -contestó el rizado regalandole una sonrisa antes de salir-.
Cuando cerró la puerta tras de el, Louis dejó salir un gran suspiro de alivio y se dejó caer en uno de los escalones aún sujetándose del barandal. Eso había sido un gran logro, Harry se había ido de casa, y no gritó en lo absoluto, ni siquiera un poco, nada. No había gritado, no se había enojado, no se había alterado, eso era un buen comienzo, y mientras estuviera calmado, Louis podía estar tranquilo, mantendría a su bebé fuera de peligro.
(....)
- ¡Joven Styles, Joven Styles!
Era un fastidio, Harry ni siquiera puesto un pie en la empresa y ya todos se lanzaron hacia el con agendas, teléfonos, contabilidad, etc. Era increíble que en cuanto entrara tenía trabajo que hacer. Le arrebató el teléfono a uno de los empleados y contestó la llamada que tenía, mientras hablaba los demás empleados lo seguían susurrando que cosas tenía que firmar, cosas que tenía que acomodar, cosas que necesitaba hacer.
Aún en el ascensor Harry trataba de concentrarse en la llamada con uno de los jefes de unas de las cuantas empresas hermanas que tenían. Su oficina era la de hasta el último piso, las mejores oficinas de la empresa. Estaba enorme, la empresa tenía más de 15 pisos, hasta ahora, era el edificio más grande y lujoso de Doncaster.
Una vez que el ascensor se abrió siguió caminando con el teléfono en su oreja mientras contestaba lo que el hombre le decía. Tomó de la mano a su asistente caminando más rápido para que se alejaran de todas las personas y poder entrar a su oficina sin ningún problema.
Una vez ya ahí cerró la puerta y se despidió cordialmente del hombre. Avento el teléfono a su asistente y esta lo tomo con facilidad, estaba acostumbrada a ese tipo de lanzamientos inesperados del rizado. Este dejó su maletín en uno de los asientos de enfrente y se aventó a la silla dejando salir un gran suspiro.
- ¿Relajado? -preguntó su asistente de pelo negro-.
-Por fin silencio -habló el rizado, giro su silla y la miró- Haber Veronica, que cojones tengo que hacer hoy.
Verónica dejó salir una leve risita y miró la agenda- Tienes una junta ahorita en media hora con la empresa de los Gallager, en la cual estará tu padre, tie...
-Ahhhhhhhhhhhhh no jodas -dijo este sobándose la frente, miró la molestia de Verónica al ser interrumpida- Oh lo siento, continua.
-Tienes que una junta con la empresa de los Miller, tendrás que ir para alla.
-Mierda. Que más.
-Tienes que hacer una videoconferencia con la empresa de Holmes Chapel para que estén enterados del proyecto grande que están haciendo. Hum, tienes que planear todo para irte de viaje a New York en 6 días, tien...
-Espera espera. ¿Qué has dicho? -interrumpio el rizado con el ceño fruncido-.
-Tienes que planear todo para irte de viaje a New York.
- ¿Yo, ir a New York? ¿Por qué carajos voy a ir a New York?!
-Recuerda que tienen que negociar con la empresa de los Grier, y tu padre te ha mandado a ti a que resuelvas eso.
- ¿Y porque mierdas no va el?
-Porque te ha mandado a ti.
- ¡Mierda! ¿Te das cuenta de todo lo que voy a tener que hacer?! -gritó levantándose de la silla mirando hacía la enorme ventana-.
-Si, y sera mejor que vayas empezando desde ahorita.
-Mierda... -susurro el rizado recargándose en la ventana-.
Su padre le había puesto una carga pesadísima encima, un viaje implica muchos ajustes en una agenda, aumenta más el trabajo y más y mucho más estrés se aproxima. Su padre, su padre le causaba mucha rabia, le ha estado dejando los proyectos más pesados a el, como si tuviera su experiencia y su edad para poder hacer todo eso. Cuando apenas es un chico de 23 años que no puede hacer todo lo que un hombre de 57 años puede hacer, y lo peor de todo, es que no hay nadie que lo ayude a hacer esto, solo es el y nadie mas.
Veronica vio el cansancio y la preocupación en la cara del rizado mientras se sobaba la barbilla. La forma en la que respiraba, la forma en la que se veía, solo reflejaba mucha angustia, y tan solo tiene 23 años.
- ¿Todo esto te cansa, no? -preguntó la mujer abrazando su agenda-.
Harry asintió y volvió a su asiento.
-Bien, quiero que me averigues la hora de los vuelos, compra un boleto de avión a la hora de la tarde, no quiero viajar en el día.
-Muy bien -Verónica comenzó a apuntar en la agenda-.
-Eso es todo, puedes irte -ordeno el rizado mirando una montaña de papeles que tenía que empezar a leer y a acomodar-.
Veronica asintió y caminó hacía la puerta para después salir de la oficina. Harry jugó con la pluma un rato. No tenía ánimos de trabajar, solo quería estar en su cama durmiendo, tapado hasta la cabeza, envuelto en las sabanas y no despertarse hasta en la noche, o tal vez nunca. Su movil comenzo a vibrar, eran mensajes y mensajes y mas mensajes de sus amigos. ¿Tan temprano y jodiendo? Harry era mas que obvio que no iba a contestar nada, pues apenas son las 7:30 de la mañana.
Recargo sus brazos en el escritorio y posó su cabeza en estos para tratar de dormir un poco, descansar los ojos no era podía ser tan malo. Cuando estaba apunto de quedarse dormido, la puerta se abre con mucha agresividad y este se sobresalta.
- ¿QUE LE HICISTE IMBÉCIL?!! -gritó Liam cerrando la puerta tras de el con fuerza-.
Harry lo miró confundido.
- ¡RESPONDE!!!! -gritó Liam acercándose a Harry-.
-Oye Liam, tranquilizate de que mierdas me est....
- ¡TU LO SABES, TU LO TIENES!! -gritó Liam tomando a Harry de la camiseta con las dos manos- ¿QUE LE HICISTE?!!
- ¿Louis?
- ¿DONDE ESTA?!!
- ¿En mi casa...? -dijo Harry en un tono dubitativo, al no entender lo que le pasaba a Liam-.
- ¿QUE LE HAS HECHO?!!!
- ¿Hacerle de que?
- ¡DILO!!!
-Liam suelta mi camiseta la estas arruga...
- ¡MIERDA HARRY, CONTESTA!!! ¿QUÉ LE HICISTE?!!
- ¡Por un carajo Liam, controlate! Mierda, no le hecho nada.
- ¡HAY POR DIOS HARRY, COMO SI NO TE CONOCIERA!
-Ah, ¿Entonces quieres que te afirme que si le hice daño? Si Liam, lo golpee y lo deje inconsciente y para que nadie se enterara lo encerré en el closet desnudo.
- ¡MIERDA HARRY, CÓMO PUDISTE HACER ESO!!! -gritó Liam tomándolo con más fuerza- ¿COMO PUEDES SER TAN POCO HOMBRE COMO PARA HACERLE ESO?!! ¡PUTA MADRE HARRY LOUIS ESTA....
Liam se quedó un rato en silencio analizando las palabras que acababa de decir el rizado hace unos segundos atras, este lo miraba con una ceja alzada muy extrañado por su actitud. Entonces reacciono, Harry lo había dicho en un tono sarcástico. Santa mierda.
-Oh... Era sarcasmo...
-Dahh -imito su acción y lo aventó lejos de el aventandolo al piso, Liam cayó impresionado por la fuerza del rizado y miró como caminaba hasta su asiento acomodándose la camiseta- Mierda Liam, no te rompo el culo porque eres mi amigo, pero si vuelves a arrugarme la camiseta te juro que te meteré un palo por donde no te entra luz.
Liam dejó salir un suspiro de alivio, estaba apunto de decir la verdad sobre Louis por tanto coraje que tenía dentro de el. Esta mañana había llegado al departamento de Louis, y la puerta estaba abierta, los cajones estaban abiertos y no había nadie ahi. Entonces recordó que John había encontrado a Louis y lo más seguro era que Harry se lo había llevado de nuevo. En eso no se equivoco, pero, un segundo ¿Que mierda, no le hizo nada?
-Esperate un momentito Styles -hablo Liam levantándose del piso-.
-Ahora que putas quieres...
- ¿Como que no le hiciste nada? Explicate.
-No te entiendo.
-Te lo llevaste y, ¿No hiciste nada?
-Pues, no.
- ¿Por que? -sonrió algo extrañado por la situacion-.
Harry arqueo una ceja - ¿Por que que imbecil?
- ¿Por qué no le hiciste nada?
-Pues, no se, ¿Por que no ha hecho nada malo tal vez?
Liam rio a carcajadas- No ya Harry, hablando en serio.
-Pues te lo estoy diciendo muy en serio imbécil.
Liam arqueo una ceja sin dejar de mirar a Harry, este lo miraba con mucha confusión, realmente no entendía la actitud que su amigo estaba tomando. Liam se acerco a Harry tomándolo de los hombros mientras lo levantaba. Harry arqueó una ceja.
- ¿Harry, amigo, te sientes bien? -preguntó posando una de sus manos en la frente del rizado-.
- ¿Si? -preguntó más confundido-.
- ¿Que te fumaste?
-Como que que fume, Liam estás muy raro -dijo este alejándose de su amigo mientras caminaba hacia otra parte-.
-Es extraño porque tu dijiste que tenías muchas ganas de matarlo, y ahora, ¿Por que no le hiciste nada?
-Pues porque, pues, matarlo es una palabra muy grande Liam. Además, matar a alguien es meterse en muchos problemas y, ahorita es lo que menos necesito.
- ¿Y dónde está el?
-En mi casa.
- ¿Que ha pasado?
-Nada, solo me desperte, me bañe, me baje, agarre mis cosas y me largue.
A los segundos, Liam sonríe de forma divertida, sacando de quicio al rizado. Podía ver nerviosismo en los ojos de Harry, aunque por fuera se veía que no le importaba una mierda, como el chico frio y sin sentimientos que era siempre.
- ¿Que no tienes otras putas cosas que hacer, Liam?! -preguntó Harry en forma de correr a su amigo-.
-Awwwww. Lo has extrañado.
-No mames Liam, ya largate y dejame en paz.
- ¡Lo has hecho! -sonrió casi gritando- ¿Por que no lo admites? No tiene nada de malo, es normal, el siempre esta contigo.
-Ya Liam, ya callate, en buena onda ya deja de hablar de Louis ¿Okey? Da igual el y sus cosas.
-Claro, y por eso ir por el hasta su departamento ¿No?
-Es diferente.
-Es lo mismo, fuiste por Louis, te interesa. -sonrió mirando al rizado, este solo rodó sus ojos y sintió sus mejillas arder- ¡Awwwwwww Harry! ¡Te has puesto rojo!!
- ¡NO ES CIERTO! -gritó esté cubriendo sus mejillas-.
- ¡Te has puesto rojo por Louis!!!
- ¡VETE A LA MIERDA! -gritó el rizado arrastrándolo hacia la puerta-.
-Y llegaste tuuuuuuuuuuu, y todo cambioooooooo -cantaba Liam mientras este lo jalaba hacía la puerta-.
- ¡NO CANTES! -gritó el rizado-.
-Llegaste tuuuuuuuuu, la esperanza triunfó, llegaste tuuuuuuuu, y volvi a naceeeer.
-NUNCA EN TU PUTA VIDA VUELVAS A HABLARME -gritó Harry cerrandole la puerta en la cara-.
El rizado recargo su espalda en la puerta algo agitado por la situación.
-LOUIS + HARRY = LARRY.
-VETE MUCHAS MILLAS A LA MIERDA -gritó Harry golpeando la puerta de la oficina-.
Escuchó la carcajada de Liam y después de unos segundos, no escucho nada mas. Dejo salir un enorme suspiro y camino hasta su escritorio. Se lanzó a la silla y sobo su barbilla. Liam estaba realmente loco. Maldijo mil veces a Liam por hacerlo pensar en la situación. Era imposible que Harry se fijará en Louis, es decir, era algo imposible que ellos dos tuvieran algo después de todo lo que ha pasado. No era para nada una buena idea. ¿O si la era?
La puerta abriéndose lo sacó de sus pensamientos. De esta salió una chica de pelo negro, busto perfecto con cintura de Barbie, toda una modelo. Esta lo miraba mordiéndose el labio inferior con una sonrisa y mirada provocativa.
Harry sonrió satisfecho -Hola, Kelly.
-Buenos días, joven Styles....
Un buen sexo en las mañanas, no hace daño.
(.....)
Louis cambiaba canales constantemente sin detenerse. Se encontraba en uno de los enormes sillones, acostado, con todo su peso en un codo recargando la barbilla en su mano, y con la otra cambiaba de canal.
Se detuvo en el show de "Dance Moms" el amaba Dance Moms, le gustaba ver como peleaban, la competencia entre las chicas, lo tiernas que eran. Su favorita era "Chloe", por eso estaba mas que decidido que si su bebe era niña, le pondria Chloe, porque realmente amaba a esa niña.
"¡Todo siempre lo tiene Maddie, siempre es Maddie!"
"¡Eso no es cierto!"
"¡Hay por dios Melissa, admitelo, tu y Abby son amigas desde hace tiempo y por eso es que tiene preferencia con ella! ¡Todo es Maddie!"
"¡Claro que no, eso no es..."
"MADDIE MADDIE MADDIE MADDIE"
-Muy cierto -dijo Louis mientras miraba la pelea-.
"¡Nuestra relación no tiene nada que ver con Maddie, no es mi culpa que tu hija no sea tan buena como la mía!"
-Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh -rio Louis. Definitivamente, ese era su programa reality show favorito-.
Escucho la puerta de una camioneta cerrarse, miró hacía la puerta y esta se abrió a los segundos. Dejó el control en la mesita y sin prisa se levantó del sofá. Harry cerró la puerta con seguro y dejó salir un gran suspiro. Cuando tenía planeado dejar sus cosas por ahí, una de las sirvientas tomo sus cosas y como rayo fue a su oficina a dejarlas. Harry se sorprendió un poco pero lo ignoro.
Camino hacia la sala tallando sus ojos para encontrarse con Louis, este lo miraba muy atento. Harry mientras se tallaba los ojos, miró la comodidad en la que estaba Louis, con una pijama puesta y una camisa suelta, realmente cómodo. Harry se puso frente a el y Louis tuvo que levantar su cabeza para toparse con los ojos del rizado.
- ¿Qué ves? -preguntó el mayor mirando la televisión-.
-Dance Moms -respondió-.
Harry rió levemente- ¿Te gusta?
Louis se encogió de hombros- Es divertido.
-Mmm, haber, nunca las he visto -dijo el rizado sentándose en el sofá, recargando sus piernas en la mesita-.
- ¿Nunca has visto Dance Moms? -preguntó Louis algo extrañado-.
-Nunca, ¿De que trata? -preguntó aflojandose un poco la corbata-.
-Pues -Louis se sento en el otro extremo del sofa- Son niñas que bailan, y compiten, y las mamas estan ahi pero pelean con entre ellas, bueno, realmente solo pelean con la rubia de copete porque su hija es "la mejor bailarina" del grupo.
Escucho la carcajada de Harry por todo el lugar, este lo miró.
- ¿Y te gusta eso?
-Pues es entretenido -sonrió-.
Bueno, por lo menos estaba tranquilo, eso era una muy buena señal.
-Esta bonita esa -señalo a una chica de pelo negro de baja estatura-.
-Se llama Brook.
- ¿En serio? Que feo nombre. A LA MIERDA ¿Y esa gorda quien es?
Louis rio en bajito- Es Abby, la instructora, la dueña de ahi.
-Santo cristo bendito.
Louis sonrió y siguió mirando el programa.
"¡ESTOY HARTA DE QUE A MIS HIJAS NUNCA LES PRESTES LA DEMASIADA ATENCIÓN COMO LO HACES CON MADDIE!!"
"¡TUS HIJAS SON UNA FLOJAS, NOS LES GUSTA HACER NADA, NO HACEN NADA BIEN!"
"¡SI LES PUSIERAS LA ATENCIÓN DEBIDA ELLAS SABRÍAN HACER MUCHAS MÁS COSAS!"
"¡TUS HIJAS SOLO SE QUEJAN EN VEZ DE HACER ALGO PARA MEJORAR, PAIGE NUNCA SE APRENDE LOS PASOS DE BAILE Y BROOK ES UNA FLOJA!"
-La regaño -señalo Harry algo enojado por la situacion-.
Louis lo miró y sonrió al ver lo enojado que se veía el rizado, miró de nuevo la tele y siguió mirando el programa.
"¡SOLO BUSCAS EXCUSAS PORQUE TÚ PREFERIDA ES MADDIE!"
"¡HICISTE LLORAR A MI HIJA, MADDIE VEN AQUÍ!"
"¿VEZ LO QUE OCASIONAS?!"
"MALDITA PERRA ME LAS VAS A PAGAR, MADDIE HIJA VEN AQUÍ"
Harry rió sorprendido por el lenguaje que utilizaban.
"¿SABES QUE? NO TIENE CASO DISCUTIR CONTIGO KELLY, SOLO EMPEORAS LAS COSAS"
"CLARO, MADDIE ESTÁ LLORANDO Y TE PREOCUPAS POR ELLA, ¿Y CUANDO MIS HIJAS LLORAN QUE?"
"ESTAS LOCA"
"¡SABES QUE YA ESTOY HARTA DE TODA ESTA **** ME LARGO!! PAIGE, BROOKE, VAMONOS DE AQUI!"
"ESTAS TOMANDO LAS COSAS MUY MAL, TIENES QUE CALMARTE"
"¡NO, YA ESTOY HARTA DE TI Y DE ESTO. ESTOY HARTA DE ESTAR PAGANDOTE PARA QUE HAGAS ALGO POR MIS HIJAS Y NO LES PRESTES LA MINIMA ATENCIÓN!"
"BIEN, ENTONCES VETE Y NO REGRESES NUNCA"
"¡CUENTA CON ESO! NIÑAS, VAMONOS"
"Enseguida volvemos con Dance Moms, por BIO"
-Esto es divertido -hablo Harry-.
-Te dije -sonrió Louis-.
- ¿Y que va a pasar, si se van?
-Se van pero luego regresan.
-Mugre ballena varada, insulto a Brook.
Louis rió -Siempre lo hace.
- ¿Y quién es tu favorita?
- ¿Viste a la flaca alta que se fue con Maddie?
- ¿Una flaca, alta, rubia?
-Si.
-Si.
-Bueno, ella es mi hija.
Harry comenzó a reír- ¿Tu hija?
-Sip.
- ¿Te gusta mucho o que?
Louis asintió y bajo la mirada.
-Pues lo siento, pero no se parece en nada a ti.
-Salió igual que su mama.
Harry rió-Esta bien fea esa niña.
-No es cierto.
-Esta mas buena Brook.
-Ewk -rio Louis-.
Harry suspiro y comenzó a mover sus hombros. Sentía bolas de boliche en su espalda. Era horrible, estar tanto tiempo escribiendo y sentado tienes sus desventajas, una de ellas era dolor de espalda. Louis lo noto.
- ¿Te duele? -preguntó-.
-Muchísimo -dijo este sin dejar de mover los brazos-.
Comenzó a mover su cuello de un lado para otro tronándose todo. Pero el dolor no se iba, estaba presente y eso comenzaba a irritarle.
Estaba apunto de maldecir algo cuando sintió unas manos masajear suavemente sus hombros. Miro hacía atrás y se encontró a Louis. Este le sonrió.
-Te ayudare.
- ¿Eres bueno en esto?
El menor se encogió de hombros- Tu dime.
Harry sonrió de medio lado y sin hacer nada mas, solo se concentro en el masaje tan placentero que el menor le estaba dando.
(.....)
Ambos se encontraban en la habitación. Acostados en la cama mirándose a los ojos. No estaban abrazados, no estaban desnudos, no estaban muy pegados, solo acostados mirándose a los ojos.
-Me has tronado cosas que no sabían que tronaban -hablo el mayor-.
Louis rio en bajito y volvió a mirarlo- Eso es bueno.
El mayor le sonrió y este solo le devolvió el gesto. Harry miró cada facción de Louis, miró sus labios, tan delgados y tan húmedos, muy diferentes a como los recordaba. Sus mejillas tan suaves, su cabello castaño muy liso, su nariz tan curiosita. Y sus ojos, sus grandes y azules ojos. Eran hermosos, y más si los apreciabas de cerca. Harry nunca lo había visto así, nunca se había detenido a mirarlo bien, de hecho, no sabia que Louis tenía los ojos azules hasta ahora, siempre los imagino cafés. Nunca pensó que sus labios fueran tan delgados y finos como lo son ahora. Las manos de Louis eran tan finas, sin duda alguna, Louis tenía facciones de una chica, pero la diferencia era, que Louis tenía algo más especial, solo que aún no lo encontraba. Louis cerró sus ojos y dejó salir un gran suspiro. La imagen que ahora veía Harry daba demasiada ternura. La cintura que Louis poseía era deseosa, pero mas que nada sus piernas. Desde el primer momento en que lo miró, aprecio sus piernas, el sin duda amaba sus piernas, siempre las había tocado, pero ahora ya ni siquiera se acuerda cuando fue la ultima vez que las toco, y no planeaba hacerlo, por ahora. Respiraba pasivamente con sus dos manos cerca de su boca, era tan delicado, tan fragil, tan pequeño.
Era increíble todo lo que estaba descubriendo ahora de Louis, había estado con el mas de 8 meses, y ese lapso jamas lo había visto como ahora. Entonces llegó la pregunta a su cabeza.
"¿Por que lo lastimas?"
Miro hacía el techo y colocó un brazo sobre su frente. Con tan solo recordar todo lo que le había hecho al menor, le daba vergüenza. Ahora no podía verlo, no quería ni siquiera tocarlo, sería algo extraño después de todo. Nunca lo había tocado con amor o con delicadeza, el solo se preocupaba por satisfacer sus deseos sexuales y dejarlo como un muñeco de trapo sin importarle como se sentía cuando abusaba de el.
No estaba seguro de cuanto había pasado, pero de lo que si estaba seguro, es que ya eran las 2 de la mañana, hacía muchísimo frió, Louis ya estaba profundamente dormido, se podía escuchar en su respiración. Harry comenzó a cerrar sus ojos, había estado pensando en tantas cosas, como en el viaje que haría y que es lo que diría.
Escucho un gemido de Louis al lado de él, miró hacía donde se encontraba y este se encontraba con una mueca de dolor mientras tocaba su estómago. Entonces recordó todas esas veces en que Leslye le decía que el estomago de Louis no estaba bien, que necesitaba reposar. Pero le valía una mierda y lo lastimaba aún mas. ¿Pero cómo era posible? Se había ido mas de un mes, y ahora que regresa, ¿Sigue con dolores de estomago?
Harry volteo su cuerpo hacía con Louis y tomo su barbilla sin el afán de lastimarlo. Louis mordió sus labios y miró a Harry con una expresión de dolor, al parecer si le dolía mucho.
- ¿Que pasa? -preguntó el mayor mirando de nuevo a los ojos azules-.
-N-nada, es, es solo un dolor estomago -contestó el menor tratando de sonreír pero no funciono muy bien que digamos-.
-Mm, debe ser por el frió -hablo el mayor- Ven.
Harry con un solo brazo acercó todo el cuerpo de Louis hacía el, este se asusto un poco. Harry abrazó la cintura de Louis con fuerza, pero no la suficiente como para lastimarlo. Louis se tranquilizo un poco y recargo su cabeza en el pecho del rizado, pasando uno de sus brazos por la espalda de este para poder sostenerse mejor. Ambos chicos se miraron a los ojos al mismo tiempo sin querer. Duraron así varios minutos, mirando cada parte del rostro del otro, sintiendo la respiración de ambos mezclarse, estaban tan cerca que con un movimiento en falso, podían besarse, pero eso no paso. Se quedaron así hasta que Louis poco a poco fue cerrando sus ojos, refugiando su cabeza en el pecho de Harry.
Basto solo mirar a Louis para que Harry reconciliara el sueño que se había ido cuando escucho a Louis quejarse por su estomago. Sin querer, recargo su cabeza con la del menor y después de algunos minutos, quedó profundamente dormido.
