Chapter Text
Louis sentía un poco de tristeza y miedo, es decir, ¿quién no lo haría si se presenta como omega, pero no presenta su forma animal? Ciertamente estaba algo preocupado, pensó que tardaría unos meses más pero ya llevaba dos años así, sus padres estaban algo preocupados por lo que había decidido llevarlo con un especialista así que se encontraba ahí, preparado para saber si estaba defectuoso o algo así. El doctor frente a él lo miraba de una forma intensa y ciertamente se estaba empezando a sentir algo incómodo, agradecía que no se encontraba solo en la habitación. Después de unos segundos más el doctor por fin hablo.
- Por lo que puedo ver, señores Tomlinson, mis conclusiones son que Louis no ha presentado su forma animal porque su omega se siente inseguro, necesita encontrar a su alfa para poder hacerlo.
- ¿Puede ser cualquier alfa? - Pregunta su madre.
El doctor la mira como si no hubiera sido lo suficientemente claro en decir encontrar a su alfa, era más que obvio que no serviría ningún otro alfa, niega con la cabeza y explica.
- No, en absoluto. Si fuera ese caso se hubiera presentado con tan solo sentir la presencia de algún alfa de su familia y por lo que vemos no es así.
- ¿Qué pasará si no lo encuentro? - Se atreve a preguntar Louis, hablando por primera vez.
El doctor lo miró con algo que parecía ser lastima en sus ojos, Louis odiaba que lo mirarán así, él no necesitaba la lastima de nadie.
- Verás Louis, si no encuentras a tú alfa es un hecho que tú omega interior va a morir, primero empezará a agonizar poco a poco, luego un último celo llegará y ten por seguro que será el peor que habrás experimentado ya que ningún otro alfa podrá hacer nada para aliviar el dolor, y después dejarás de sentir a tu omega.
- ¿Yo moriré? - Preguntó con la vista puesta en su regazo.
- Lo más probable es que mueras horas después de ese último celo o hasta a mitad de este.
- ¿Cuánto tiempo tiene para encontrar a su alfa? - Pregunta su padre.
- A partir de cuándo se presentó son cinco años como máximo. Ya han pasado dos, solo tiene tres años más o cuatro, todo depende de que tanto pueda vivir con la falta de su alfa y de su omega.
Después de eso la habitación había quedado en silencio. Tres pares de ojos veían al pequeño omega con tristeza y lástima, Louis seguía viendo su regazo mientras trataba de asimilar todo, unas pequeñas lágrimas escaparon de sus ojos.
(...)
El primer año Louis estuvo buscando incansablemente a su alfa, ciertamente no quería morir y tampoco quería que el alfa sufriera si es que eran destinados. Su búsqueda no dio tantos frutos como el esperaba, pero también pensaba que igual no iba a ser tan fácil.
El segundo año creyó haberlo encontrado, había ido a una cafetería que quedaba cerca de su casa cuando lo vio, era un alfa pelinegro de ojos cafés con un hermoso aroma de menta y tabaco. Hablaron y cada vez que pasaban más tiempo juntos, el omega sentía que era una persona maravillosa, pero sabía que en definitiva no era su alfa, había algo que le decía que no lo era. Salieron más veces y formaron una amistad muy linda, luego conocieron a un beta rubio cuando este llegó a su mesa pidiendo ayuda ya que se había perdido. El chico era muy agradable y divertido por lo que rápidamente se sintieron en confianza con él.
Al principio el beta, que había dicho que su nombre era Niall, había pensado que Zayn y el Omega eran pareja aunque después se enteró que no era así, salían cada que podían y se divertían mucho, tanto que a veces a Louis se le olvidaba que tenía una carrera contra el tiempo.
(...)
Louis no estaba muy seguro si salir con sus amigos a la cafetería a la que siempre iban, pero después de que cierto rubio no dejará de insistir y decir que debían salir aceptó.
Entraron y como de costumbre Niall iba molestando al alfa mientras este se reía y lo molestaba igual. Louis reía de lo que decían, en un momento sintió la necesidad de alzar la vista y pudo ver qué un alfa lo veía, le dirigió una pequeña sonrisa y sintió sus mejillas teñirse de rojo, el alfa le estaba devolviendo la sonrisa, sus miradas se sostenían y por un momento se dejó perder en esos ojos verdes que prometían que todo estaría bien. Regresó al presente cuando sintió como Zayn lo acercaba a él jalándolo por la cintura.
- Claro que yo soy el favorito de Lou - Hablo Zayn mientras hacía ojitos de cachorro.
- Porque lo conozcas antes no significa que te quiera más, tonto - Dijo Niall mientras le mostraba la lengua a Zayn.
Louis sentía que tenía que hacer algo para que Zayn lo soltará ya.
- Dile Lou, dile que yo soy tu favorito -. Hablo dirigiéndose al omega.
- Creo que está aquí Zayn - dijo ignorando su petición anterior. El alfa lo vio primero sin entender, pero luego la comprensión le llegó y supo a qué se refería, enseguida le sonrió, asiente sabiendo que quiere que haga y lo soltó.
- Entonces hay que ir a sentarnos para que nos digas quién crees que es.
- Yo no sé de qué hablan -. Exclama Niall haciendo un puchero que provoca que Zayn se ría. Se dirigen a su mesa habitual, el alfa se disculpa y se retira al sanitario por lo que en la mesa solo quedan el beta y el omega.
- ¿De quién hablan?, ¿quién está aquí? - Pregunta en cuanto puede el beta.
Louis mira a los ojos al beta frente a él y le dice.
- Mi alfa.
El rubio abre los ojos sorprendido.
- ¿Tú alfa? - Después de que Louis asiente continúa - Con razón el cobarde de Zayn se largó, claro, que golpeen al hermoso beta soltero.
Louis se ríe cuando siente un exquisito olor, un olor a madera y pinos. Voltea tratando de averiguar de dónde viene ese olor cuando al abrir los ojos se encuentra con el alfa de la entrada. Sus ojos esmeraldas perdiéndose en los zafiros del omega.
- Hola. - Dice hacia el omega, Louis piensa que le gusta mucho su voz y su Omega no puede estar más de acuerdo.
- Hola - Devuelve el saludo, puede jurar que el alfa frente a él huele un poco a nervios. Le da una pequeña sonrisa al tiempo que le extiende la mano.
- Me llamo Harry - se presenta y sujeta su mano firmemente sin llegar a ser brusco.
- Un gusto Harry, soy Louis -. Es probable que se hayan quedado viendo mucho mientras se sonreían y es muy probable que el omega pudo divisar cuando su amigo rubio se estaba escabullendo y también puede ser que no le haya importado cuando vio que Zayn y Niall se fueron dejándolo con el alfa de ojos verdes. No, en definitiva, no le importó.
(...)
- Louis - Llamó Harry mientras entraba a la habitación del omega con una caja entre las manos
- ¿Sí, Harry? - oyó responder a una dulce voz
- ¿Puedo preguntarte algo? - dijo nervioso.
- Claro que puedes, Hazz. - Respondió con una sonrisa.
Harry algo nervioso le extendió la caja que llevaba. Louis miro la caja y después al alfa de manera curiosa. Quitó la tapita, miró el contenido de la caja y sonrió.
- ¿Es en serio, Alfa? - Pregunta Louis sonriendo a su alfa. Harry asiente y el omega lo ve con demasiada ternura.
- Si no quieres lo entenderé, no te voy a...
Louis interrumpió al alfa cuando le dio un beso y les coloco el collar de flores alrededor.
- Hazz, vivimos juntos por supuesto que quiero que me cortejes -. Dijo sonriendo en los labios del alfa que igual sonrió y volvió a besarlo.
En la caja había una pequeña tiara de cortejo que el omega tenía que usar hasta que tuvieran una ceremonia de unión, una marca o hasta que el alfa lo creyera necesario. También había una pequeña tarjeta de la cafetería donde se habían conocido, el lazo de flores que había puesto Louis sobre ellos y una orquídea dentro de una esfera de vidrio.
(...)
Después de su visita con Madga todo siguió normal hasta dónde la palabra podía abarcar, enterarse que eran una pareja verdadera y todo lo que implicaba los había dejado con mucho que asimilar.
Meses después de que todo estuviera más asimilado para ambos, Harry le había preguntado que si quería aún su mordida después de saber todo eso, después de saber que no era necesario. Claro que el omega había aceptado, ¿quién no lo haría? Más si eso significaba encontrarlo más rápido en una próxima vida.
El alfa no solo quería darle su mordida a Louis, también quería darle una ceremonia de unión que estuviera a la altura de su omega. Quería que fuera especial.
Con la ayuda de su madre y de la madre de Louis se hicieron los preparativos para la ceremonia. La ceremonia se celebró con únicamente ellos dos al aire libre, en un ambiente rodeado de naturaleza, donde se realizó un círculo con diferentes tipos de flores y otros elementos de la naturaleza con cuatro velas rojas en los puntos cardinales y un pequeño altar con dirección al norte.
- Tradicionalmente la persona que une a la pareja debe ser alguien cercano a la misma - Habla Harry - pero no somos una pareja tradicional por lo que no necesitaremos de alguien más que de nosotros mismos, omega.
Louis asiente mientras ve al alfa encender las velas. Ambos llevaban ropas blancas y un pequeño objeto de oro, en el caso del alfa era un anillo con la forma de un lobo y en el lugar donde deberían estar sus ojos se encontraba un pequeño rubí. El omega llevaba un brazalete que tenía varios dijes con formas de animales, animales que había presentado su alfa.
Después de que Harry prendiera las velas regresó a lado de su omega con un pequeño cuenco y un frasco de cristal.
- Entra al círculo omega.
Harry tomó de la mano a Louis para ayudarlo a entrar sin caerse, cuando se encontraba dentro le indicó que se hincara y así lo hizo.
- Omega, ¿puedo entrar junto a ti al círculo?
- Sí puedes, Alfa.
- Al dejarme entrar ¿sabes lo que significa?
- Lo sé, alfa, sé lo que significa.
Harry asintió y entró, hincándose justo como su omega.
- Alfa y omega recrean su divina unión como la manifestación terrestre de su amor y en el cual se honra la naturaleza; y no solo se une la pareja sino a las dos familias y esto sin duda los conecta aún más - comenzó a explicar -, así como el símbolo más significativo de la misma que es la unión a través de la mordida que simboliza los lazos de amor que unen sus corazones y almas.
Harry toma una pequeña daga de plata y él cuenco de cristal que traía, pone él cuenco sobre algunos pétalos y permanece con la daga.
- Antiguamente las parejas usaban la arena de los lugares de donde provenían, después se usó arena de diferentes colores para finalmente usar un poco de sangre de cada una de las partes - Explica Harry a la vez que empieza a hacer un corte en su palma izquierda -. La pareja tendrá una daga y un cuenco de cristal, harán un corte en su palma izquierda y dejarán caer algunas gotas de su sangre al mismo recipiente.
Harry aprieta su mano instando a qué caigan pequeñas gotas del líquido bermellón, limpia la daga y se la pasa a Louis.
El omega hace el mismo procedimiento que el alfa. Las pequeñas gotas se mezclan entre ellas.
Louis ve él cuenco y Harry vuelve a hablar.
- Las finas gotas de sangre se mezclan y se vuelve imposible separarlos, como debe ser en nuestra vida de pareja, simbolizando nuestro compromiso eterno de mi alfa con tu omega, de mi alma con la tuya y de mi espíritu con el tuyo. - Harry lame la palma de su omega para que el corte comience a cicatrizar, Louis lame de igual forma la palma de Harry. Después el alfa toma el cuenco y vacía el contenido en el pequeño frasco de vidrio que tenía.
Louis toma una pequeña corona de flores y la coloca en el cabello del rizado. Harry toma un collar y se lo coloca al omega. Oficialmente habían tenido una ceremonia de unión. Aunque aún faltaba la mordida, pero esa vendría después.
(...)
Alfa y omega de encontraban en una cabaña cerca del lugar dónde habían llevado a cabo su unión. Se encontraban cenando algo que preparó Louis con ayuda de Harry, un platillo muy especial para ambos. Pollo relleno de mozzarella envuelto en jamón de Parma y un poco de puré de papas hecho en casa.
Se miraban y se sonreían, no decían nada, no había necesidad de hacerlo con palabras, se decían todo con la mirada. Su conexión iba más allá de lo que alguien podría comprender.
Vieron películas y estuvieron dándose mimos hasta que Louis creyó que ya era el momento. Comenzó a dar pequeños besos en toda la cara del alfa y en su cuello. Con sus pequeñas manitas sujetaba los rizos del contrario y jugaba con su cabello, Harry se dejó hacer y coloco sus manos en la cintura de su omega.
Pequeños jadeos salían de los labios de ambos, Louis se colocó mejor sobre el regazo del alfa pasando sus piernas a cada lado de la cadera de Harry, comenzó a mover sus caderas al ritmo de una canción que se repetía en su memoria y al tiempo Harry se encontraba olisqueando el cuello del omega, dejando pequeñas marcas rojas en él. Pronto Louis pudo sentir un bulto creciendo bajo él, lubricante natural comenzando a descender por sus muslos y una creciente erección en sus propios pantalones. El ambiente se sentía cargado, olía demasiado al alfa y al omega, su olor se combinaba de forma exquisita.
Harry comenzó a quitar la ropa de Louis y Louis quitaba la de él. Habían hecho esto tantas veces que ya tenían un ritmo. Pronto las prendas de ambos estaban fuera de sus cuerpos, dejando ver sus pieles impecables. Harry comenzó a besar al omega mientras los guiaba a la cama, lo recostó suavemente en ella y siguió besándolo. Una de sus manos descendió hasta la entrada del omega y comenzó a prepararlo, primero tanteo la entrada y después metió un dedo, Louis dejo salir un pequeño gemido que fue amortiguado por los labios del alfa, cuando un dedo ya no era suficiente fue añadido uno más y otro, Harry comenzó a besar el cuello de Louis. Bombeó un poco su miembro antes de poder entrar en el omega que lo miraba ansiosamente.
Dirigió su erección a la pequeña entrada y se introdujo lentamente para no provocarle tanto dolor al pequeño. Cuando entró completamente se quedó quieto hasta que Louis comenzó a mover sus caderas pidiendo así al alfa que comenzará a moverse. Harry comenzó con un vaivén lento y suave, conforme pasaba el tiempo estas iban aumentando de velocidad y fuerza. Louis no podía evitar virar los ojos ante el placer que sentía, se aferraba a la espalda de Harry y con cada embestida sentía cada vez más cerca su liberación al igual que la del alfa.
El habitual cosquilleo en su estómago le hizo saber que ya no iba a poder aguantar más.
- Márcame - dijo haciendo su cuello a un lado, dándole total acceso al alfa para que encajara sus dientes.
Harry sintió crecer sus caminos y se acercó al cuello inmaculado de Louis, lamió la zona y después encajó sus dientes, sintió la sangre brotar y al omega correrse, lamió la herida para que comenzará a cicatrizar y su nudo se formó, dejándolos atrapados por unos minutos.
Lo único que pudieron sentir dentro de ellos fue puro amor y adoración por el otro, se sonrieron y miraron por unos minutos más hasta que el sueño comenzó a hacer de las suyas y los arrastró a los brazos de Morfeo.
Ambos con una sonrisa es su rostro.
