Chapter Text
Toc, toc. Unos golpes resonaron en la madera, provocando que Stiles abriera los ojos. Tardó un poco en situarse y en saber qué había pasado. Pronto recordó que estaba en su cuarto y todo lo que había sentido cayó sobre él como un cubo de agua fría.
Derek, la persona a la que había admirado y amado, le había usado para su diversión, posiblemente Scott habría acabado con la bruja, aunque conociéndole, seguro que no la había matado, siempre encontraba otra forma de asegurarse de que la gente no volviera a hacer daño, pero no era quitarles la vida, el abuelo de Allison aún estaba vivo en algún asilo, así que la joven debería de estar viva también.
Toc, toc. Los golpes volvieron a sonar
-Entra, papá- Stiles se volvió a tirar en la cama, no sabía la hora que era pero aún era de noche, y la verdad es que no sabía si podría volver a fingir con una sonrisa que todo estaba bien.
Toc, toc.
Un calor intenso se apoderó del joven mientras apartaba fuertemente las mantas entre las que se había liado en sueños y se levantaba a abrir la puerta.
-¡He dicho que puedes pasar!- Dijo abriéndola, pero para su sorpresa, no había nadie al otro lado.
Cris, cris.
Esta vez el ruido provino del cristal de la ventana, al girarse pudo ver la figura de Derek agazapado en el alféizar, esperando a que le abriera la venta que estaba cerrada con pestillo, medida que Stiles se encargó de poner cuando la gente empezaba a entrar más por la ventana que por la puerta.
Le dirigió una mirada sombría, pensó seriamente en no abrirle, pero la duda le reconcomió por dentro.
Toc, toc.
Derek volvió a golpear el marco de madera de la ventana aunque ahora debía de saber que le había visto.
-¡Está bien!- Dijo el humano por fin.
Stiles terminó de quitar el pestillo y abrió la puerta, aunque con un rápido movimiento Derek le agarró la mano antes de que este pudiese soltar la hoja de la ventana y le dedicó una mirada llena de ternura.
Aun así no dijo nada, esperó la reacción de sorpresa de Stiles antes de atreverse a entrar.
-Ya está abierta, entra de una vez- Como si pudiera impedírselo…
-Sé que he debido de hacer algo mal- Empezó el licántropo mientras veía como Stiles se sentaba en la cama y le miraba sentado, esperando. –En un principio pensé que estábamos de juego, como antes de empezar, pero han pasado horas y no has llamado, no has dicho nada y has tratado de desaparecer.
El grandullón escrutó el rostro del joven en busca de alguna respuesta, pero este seguía serio sin atreverse a apartar la mirada, pero tampoco a ceder terreno antes las palabras.
-Siento mucho lo que haya podido hacer- Se disculpó Derek.
-¿Sientes haberme usado?- Las palabras sonaban frías como el hielo.
-¿Haberte usado? ¿A qué te refieres? Yo nunca te usaría Stiles.- El hombrelobo dio un paso hacia el humano.
-Respóndeme a esto antes de irte para siempre de mi vida, siempre has sido un licántropo ¿no?
-¿De qué hablas? ¡Claro que no!- Ahora las palabras de Derek ardían con la furia al entender el significado de las acusaciones. -¡Tú estuviste ahí cuando pasó, tú estabas en el lago cuando traté de… De quitarme la vida, tú has visto mis heridas día tras día sin cicatrizar!
-¿Entonces… An-antes eras tú?- La voz empezaba a sonar entrecortada, como tratando de contener las lágrimas.
-Siempre soy yo, sea humano o licántropo, soy yo- El grandullón terminó de cubrir la distancia que le faltaba y le abrazó.
Al sentir los cálidos brazos de Derek a su alrededor las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas, aún estaba confuso, aún se sentía algo mal, pero no podía aguantar más la situación, no se podía contener más.
-Yo… Yo te quiero, de verdad que te quiero, pero… Pensé que ahora que habías vuelto a ser tú, ahora que eras fuerte otra vez…- Las palabras trataban de salir entre lágrimas de la garganta del joven.
-Que ya no te necesitaría ¿no?- Derek se agachó para estar a su misma altura, le limpió las lágrimas que corrían por sus mejillas con sus manos.- Mírame- Le dijo cariñosamente.
Stiles le miró, pero no podía contener el llanto largo tiempo reprimido.
-Siempre me has gustado, ser humano durante un tiempo me ha hecho más humilde, me ha permitido darme cuenta de que casi lo hecho todo a perder por no atreverme a actuar.- El licántropo besó dulcemente sus labios.- Nunca te voy a dejar.
El humano no podía hablar, simplemente le devolvió el beso y le volvió a abrazar. El grandullón se incorporó poco a poco y le hizo tumbarse en la cama para tumbarse a su lado.
Stiles se abrazó lateralmente al cuerpo de Derek y, con la cabeza en el pectoral de este, fue cesando el llanto al mismo tiempo que fue quedándose dormido.
La luz del sol empezaba a colarse por la ventana del joven quien, con los ojos aún cerrados, podía notar la claridad en el rostro. Poco a poco su cerebro fue recordando los hechos pasados, pero no se atrevía a abrir los ojos a la espera de que quizás fuera un sueño, quizás Derek no había entrado por su ventana y no estaba a su lado.
Un escalofrío recorrió su cuerpo ante esa idea, pero un cosquilleo en los labios le calmó el corazón, abrió los ojos para ver el rostro del grandullón besando sus labios, y entonces, le devolvió el beso despacio y tranquilo, disfrutando del momento.
-¿Te quedarás de verdad conmigo?- Stiles todavía sonaba algo tímido, aunque esta vez sin lágrimas.
-Siempre que tu padre me deje- La sonrisa de Derek se le contagió en el rostro, parecía imposible conseguir seriedad ahora en ese hombre que no hace tanto parecía imposible sacarle una sonrisa.
-¿Y si te esposo a la cama? Así nunca te irás- El joven siguió sus palabras tratando de agarrarle las muñecas con sus manos. Y ante todo pronóstico, venció la fuerza de Derek y llevó estas sobre la cabeza del licántropo.
-Auch- Se quejó el grandullón- no sabía que fueras tan fuerte.
-Bobo- Le dijo entre risas mientras se dispuso a besarle. –No necesito ser más fuerte que tú, solo saber que siempre estarás ahí para mí.
-Al igual que tú lo estarás para mí, Stiles- El beso se intensificó durante unos instantes.
-¿Qué hora será?- Preguntó Stiles mientras el sonido de su barriga le avisaba de que solo una manzana no era cena suficiente.
-Hora de desayunar al parecer- Derek trató de incorporarse, pero el joven le saltó encima y empezó a volver a besarle lentamente.
-No quiero que esto termine- Susurró a los oídos del grandullón.
-No tiene por qué terminar, puede ser así cada día de nuestra vida.- Esas palabras disiparon cualquier resquicio de duda o temor que pudiera quedar en su interior, y por fin, una sonrisa seria y sincera se instaló tanto en su rostro como en su corazón.
Esta vez fue el joven el que se incorporó, luchando por terminar los dulces besos, y agarrando a Derek de la mano, se encaminó fuera de su habitación en dirección a la cocina.
-¿Por qué crees que has recuperado tu poder?- Dijo el joven mientras empezaba a preparar el desayuno.
-No lo sé, la verdad es que me sorprendió bastante ayer- Derek empezaba a sacar cubiertos y a poner la pequeña mesa que tenía Stiles en la cocina.
-¿Tendrá que ver con la bruja? Quizás Scott haya conseguido neutralizar los hechizos que esta lanzó.
-Pues la verdad es que tengo una gran curiosidad porque nunca había visto u oído algo así, pero no lo sabremos hoy.
-¿Qué?- El instinto detectivesco de Stiles pareció dañado en el acto.
-¿Por qué no lo vamos a saber?-
-Porque hoy no me pienso apartar de tu lado, y aprovechando que tu padre se ha debido ir ya a trabajar, estaremos solos y juntos todo el día.- Stiles sonrío y le besó al oírle.
La mañana fue avanzando y aunque todavía había preguntas que necesitaban respuestas, ese día se lo tomarían de descanso, ese día sería suyo y de nadie más. Nadie podría molestarles, nadie podría romper el enlace que se acababa de reconfirmar.
Epílogo
A la mañana siguiente el día fue casi como siempre, Stiles despertó en el piso de Derek, ambos bromearon y salieron juntos a reunirse con la manada, pero el grandullón prefirió llegarse primero a hablar a solas con Deaton para ver si había vuelto completamente, dejando a Stiles un rato de intimidad para hablar sin trabas con su amigo por si quería contarle algo de lo que había sucedido con él.
Después de conducir a casa de Scott y buscarle por todos lados, Stiles cayó que posiblemente estaría entrenando a Isaac en el bosque como hacía tiempo. Condujo hasta allí lo más rápido que pudo, pero al llegar tuvo dos certezas, la primera, que estaban allí, porque la moto de Scott estaba aparcada cerca, la otra… Que la bruja había vuelto. Aunque hacía un día soleado radiante, una única nube negra cubría esa parte del bosque y estaba cayendo un aguacero enorme.
Stiles se maldijo a sí mismo por no haber traído consigo el bate y salió corriendo todo lo que pudo en busca de su amigo.
-¡Scott!- Gritó al entrar en la fuerte lluvia, corrió tratando de esconderse entre los árboles pero ahora un fuerte viento empezó también a soplar.
Gracias a la inyección de adrenalina que invadió su cuerpo, producto del miedo y de la confusión, consiguió seguir avanzando pese a la dificultad de los elementos.
Tras un rato, que le pareció horas, una figura empezó a entreverse entre la furia de los elementos y, de repente, todo se detuvo a la vez.
La visión se aclaró y lo que vio le dejo estupefacto, en el centro del claro, la figura tenía ambas manos elevadas con las palmas hacia arriba. De una de ellas había gotas de agua danzando, en la otra una especie de mini torbellino de aire. Ambos elementos danzando en armonía.
Stiles se acercó para verlo más de cerca, sin temor a represarías, pues en vez de ser una chica la que controlase ambos elementos, era su amigo Scott.
-¿¡Le has absorbido los poderes!?- La expresión de Stiles no podía estar más desencajada.
-¿Qué? ¡No!- Scott le miró sorprendido por la acusación mientras hacía desaparecer los elementos de sus manos.
De pronto se tiró sobre Stiles de un salto, haciendo que este cayese al suelo por el peso de su cuerpo.
Antes de poder llegar a quejarse por la acción, una bola de fuego cruzó por encima de sus cuerpos, donde antes había estado su cabeza.
-Déjame adivinar- Dijo Stiles mirando medio en serio medio enfadado- ¡Quieres mirar antes de lanzar Isaac!
-Lo… Lo siento- Las palabras del beta sonaban de algún lugar a su derecha.
Scott ayudó a Stiles a ponerse en pie mientras empezaba a explicarle los acontecimientos.
-Verás, cuando llegamos donde estaba su madre, la pobre estaba realmente mal. Gracias a la ayuda de Isaac conseguimos reducirla el tiempo suficiente para que yo absorbiera su parte licantropía.
-¡Al curar a la madre absorbiste su poder!- Interrumpió Stiles
-No fue así- Contestó Isaac. –Scott quería asegurarse de que la bruja no volviera a hacer daño a nadie, no podíamos dejarla libre, pero la madre una vez que recuperó la conciencia nos hizo un trato. Ella haría un hechizo para quitarle los poderes a su hija, pero al ser bruja de nacimiento, el hechizo sería temporal, nunca se puede arrebatar algo que es tuyo desde siempre.
-Eso explica lo de Derek- volvió a interrumpir Stiles.
-¿Derek? ¿Está bien?- Scott parecía realmente preocupado, pero la sonrisa de Stiles le disipó las dudas.
-Sí, solo que ahora vuelve a ser licántropo otra vez.
-Oh, vaya, me alegro de que ahora vuelva a regenerarse más rápido.
Isaac se empezó a alejar tranquilamente mientras Scott se volvía más para Stiles.
-¿Tú estás bien con eso?
-Sí, tranquilo, he de admitir que flipé un poco al descubrirlo pero ahora me siento mejor. Eso es parte de él como habéis dicho.- Ambos se sonrieron con esa complicidad que une a los mejores amigos.
-No hace falta que te alejes, Isaac- Stiles fue por él y le trajo de la mano devuelta con Scott. – Pero agradezco el gesto.
-En fin, como te decía, la madre realizó un ritual para traspasar los poderes de la hija a Scott, pero este temía volverse malo o convertirse en wendigo, aunque no hay registros porque ningún mago ha cedido sus poderes antes a un licántropo.
-Entiendo, por eso tú dominas el fuego ¿no?- Inquirió Stiles señalando a Isaac
-Y la tierra- Añadió sonriente este mientras elevaba una mano y el suelo empezaba a temblar ligeramente bajo sus pies.
-Ambos nos metimos en el círculo y recibimos la mitad de los poderes. Al solo tener la mitad no podemos realizar hechizos o conjuros, pero si controlar los elementos que se nos han atado.
-Para eso no avisas no…- Stiles se giró un poco dando la espalda a los dos.
-No te lo tomes así, tenía que hacer algo para asegurarme de que ella no haría ningún mal, y ahora somos más fuertes para defender a los demás de cualquier cosa que trate de dañarnos.
-Siempre que practiquéis más vuestras habilidades y no aséis a vuestros amigos- La pulla hiriente mitad en broma, mitad en serio fue recibida con una sonrisa por Isaac.
-No es mi culpa si apareces de repente en la tormenta, estaba tratando de ver si podía mantener el fuego en esas condiciones, cuando todo cesó de repente perdí momentáneamente el control.
-Es una forma rara de pedir perdón pero lo acepto.- Le dijo mientras despeinaba a Isaac. -Ahora sí que me tenéis que enseñar de lo que sois capaces.
Todos rieron por unos instantes mientras Stiles se colocaba a una distancia segura y se preparaba para avisar a la manda y disfrutar del espectáculo.
Pronto Derek llegó, besando fuertemente a Stiles y realmente feliz, al perecer Deaton le había dicho que era el mismo de antes de que todo esto empezara. Lydia y Allison llegaron algo más tarde, cargadas de nubecitas y bebidas para que Isaac las encendiera y le diera buen uso a su poder.
El día fue pasando entre risas, bromas y diversiones. Y Stiles sentía una gran felicidad al verse rodeado por sus mejores amigos y por la que ahora sería para siempre, su alma gemela.
