Work Text:
"¿Qué estoy haciendo?"
Se preguntó internamente Tadashi mientras cargaba a aquel adolescente de cabellos rojos hacia aquel Motel. Lo estaba sosteniendo como si fuera un pequeño bebé —Aunque la diferencias de tamaños era descomunal—. Tenía la espalda del menor apoyada en uno de sus brazos y la parte trasera de sus rodillas en su otro brazo. Sus manos se aferraban al brazo y muslo del chico evitando que cayera al piso y asegurando que el chico no se moviera tanto mientras caminaba.
Cuando llegó a la puerta del establecimiento tuvo que empujarla con su pierna mientras luchaba un poco por entrar sin golpear al pelirrojo con aquella puerta de vidrio. Caminó lentamente hacia la pantalla de precios.
Dejó al adolescente acostado en uno de los sillones que se encontraban al lado de la pantalla. Se acercó a la pantalla y presionó la primera habitación de la lista y rápidamente sacó la tarjeta y la pasó, no revisó los detalles ni el precio, trataba de hacer el trámite lo más rápido posible. Apenas salió la tarjeta de entrada para la habitación se volvió hacia el pelirrojo volviéndolo a cargar como hace un par de minutos.
Algo más de un minuto tardó en llegar a la habitación que marcaba la tarjeta, hizo malabares con el adolescente para pasar esa misma tarjeta por el sensor, entró rápido a la habitación cuando la puerta se abrió, y ya adentro cerró la puerta con uno de sus pies.
Echó una vista rápida a la habitación que había elegido, y tenía que admitir, estaba muy bien acomodada y todo se veía tan, ¿Sexy?, Bueno, eso era algo de esperar teniendo en cuenta que era la habitación de un jodido love hotel.
Dejó al chico en la cama y se dispuso a ver el rostro del chico mientras dormía, mentiría si dijera que no le sorprendía que el rostro del chico estaba totalmente relajado, sí una persona lo viera no pensaría que el pelirrojo había sido atropellado hace no más de media hora.
—Rosa. — soltó cuando empezó a mirar aquellos labios.
Cuando fue consiente que estaba mirando fijamente los labios del adolescente apartó la mirada de su cara y empezó a mirar a otra parte de su cuerpo. Miró el cuello, sus clavículas apenas visibles, sus hombros, sus torso, la curva de su cintura y sus caderas algo anchas para ser un chico.
Pensamientos nada inocentes empezaron a sacudir su mente así que decidió dejar del ver al adolescente, porque eso era, un adolescente. Se alejó de la cama y empezó a dar unas vueltas alrededor de lanjbiarscuo revisando cajones y gavetas viendo lo obvio que vería en ese sitio - Condones, lubricantes, juguetes, arneses, ect-, leyendo las instrucciones para matar tiempo en lo que esperaba que el pelirrojo acostado en la cama despertaba.
Habían pasado veintes minutos desde que trajo al menor cuando finalmente despertó. El chico pegó un grito que había asustado a Tadashi y casi soltaba un dildo que había estado viendo hace un par de segundos. Se acercó por la espalda para escuchar lo que decía.
—¿Este lugar es..?
—Un love hotel— Tadashi respondió la incógnita del menor sin siquiera dejarlo terminar de pensar.
Se esperaba totalmente aquel segundo grito de parte de el muchacho.
—Espera, ¿Quién eres?
—A veinte kilómetros por hora es posible que solo tengas uno que otro moretón. —Habló sin responder la pregunta del pelirrojo.
—Bueno, ¿Quién demonios eres? —El tono totalmente confundido que utilizó casi hacía sonreír a Tadashi.
—Has un acuerdo privado conmigo— Volvió a hablar otra vez sí responder al menor —No quiero esto en los periódicos, no le puedo causar problemas al hombre que sirvo— Habló otra vez, solo que sacó una faja de una considerable cantidad de dinero.
Espero pacientemente la respuesta del chico, que estaba totalmente en silencio como si estuviera pensado en algo.
—Ya sé de qué va esto. — Respondió mientras que con ambos brazos se quitó el suéter.
Bajo a eso había una camiseta con un logo parecido al del suéter, la camiseta era totalmente amarilla y pegada al cuerpo, sus pezones se marcaban. Tadashi tragó duro cuando notó el detalle de eso.
Estaba totalmente callado hasta que notó como el chico apenas tuvo las manos libres del suéter empezó a levantar la camiseta también. Allí fue cuando empezó a captar algo.
¡El muchacho se estaba desvistiendo!
Sin poder evitarlo echó una mirada rápida en el pecho desnudo del chico, pudo ver directamente lo bien trabajado que tenía su cuerpo y también lo estrecha que era su cintura comprada a sus caderas, también fijó su vista en otra cosa.
"Sus pezones también eran levemente rosados"
Por un momento, solo por un jodido segundo imaginó lo hinchados y rojizos que se verían si los llegara a chupar.
—¿Qué estás haciendo?— Preguntó tratando de sacar de su cabeza cualquier pensamiento impuro que estuviera en su mente de aquel chico.
— ¿Uh?, ¿No es esto lo que querías?— el rostro del adolescente le daba a entender que no entendía su pregunta.
-¿Porqué querría esto?
—Me trajiste a un love hotel y me ofreciste dinero por un acuerdo privado, esto me suena a que quieres acostarte conmigo.— Ahora que Tadashi lo pensaba, lo que decía el chico tenía sentido, aunque definitivamente eso no era lo que quería.
—El dinero es para que no le digas a la prensa que te atropellé— Aclaró totalmente avergonzado por el mal entendido.
Además, por más que quisiera tener a ese chico debajo de él gimiendo y llenar su cuello con tantas marcas que ni siquiera se le notarán los moretones, sabía que no era correcto, Tadashi no era un puto pederasta.
—Ah.—Pudo apreciar lo rojo que se puso por la situación.— Entonces ¿De verdad no quieres hacerlo?
—Si lo haces por el dinero puedo darte más si quieres.
—¡No lo hago por el dinero!— Negó totalmente aquello agitando su cabeza en forma de "no".— Simplemente quiero hacerlo con usted.
Ahora era Tadashi quien estaba rojo hasta la médula, ¿Qué había dicho?
—¿Perdón?
—Dije que quiero hacerlo con usted.—En este punto ya el rostro del chico estaba tan rojo que competía con el rojo de su cabello, le sorprendía que no hubiera tartamudeado con lo avergonzado que se veía.
— ¿Estás seguro con eso?— Tadashi pregunto para estar seguro que no había escuchado mal lo que había dicho el pelirrojo.
—¡Estoy totalmente seguro!
—Pues, supongo que no se puede hacer nada contra eso, ¿No? — Tadashi fingió ceder a la propuesta del adolescente y empezó a quitarse el saco de su traje, tal vez solo masturbaria al muchacho y eso sería suficiente para complacerlo. —Si ya no quieres que siga me avisas, ¿Ok?
