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Language:
Español
Stats:
Published:
2021-07-01
Words:
4,726
Chapters:
1/1
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1
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24
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638

Water + Sports

Summary:

Una tarde de verano, Manami visita a Onoda para pasar el día juntos escalando una montaña en bicicleta.

Notes:

Llevaba 10 años sin escribir un fanfic, y así debí seguir

Work Text:

ManaSaka

 

Era una tarde calurosa de verano, el sol ardía sobre las cabezas de dos adolescentes que pedaleaban intensamente cuesta arriba de la montaña.

La brisa cálida acariciaba sus caras bañadas en sudor,un joven de cabello azul llevaba ventaja sobre su compañero, un chico de baja estatura y gafas. Parecía ser una carrera muy reñida, y cualquier persona que los viera habría asumido que se trataba de dos rivales de toda la vida peleando en la competencia que decidirá sus destinos…

Pero Manami Sangaku y Onoda Sakamichi estaban pasando su día de descanso juntos, sus vacaciones de verano apenas comienzan y desde hace ya bastante tiempo planearon el pasar un día entero juntos escalando una montaña en sus bicicletas en amistosa competición. Onoda no dejaba de sonreír aunque Manami le llevara ventaja, era algo que el joven siempre hacia, su corazón estaba tan lleno de felicidad por correr en bicicleta junto a su amigo y rival que no podía evitar sonreír, Manami, al igual que su amigo, sonreía, no por tener una victoria sobre él, si no por ser capaz de vivir este momento, de sentir este dolor en sus piernas por correr en bicicleta todo el día y de sentir como su pecho ardía y su respiración se ponía pesada cada que recordaba que estaba junto a Onoda Sakamichi, el escalador del equipo Sohoku.

El escalador de Hakone llegó victorioso al punto más alto de la montaña y se detuvo, su amigo va detrás de él con apenas medio metro de distancia entre los dos.

 Al alcanzarlo, se coloca al lado de Manami a recuperar el aire.

Desde que empezaron a escalar no se han detenido ni un solo segundo.

“¡Ahh! Manami-kun, ¡Eso fue increíble! ¡Eres el rey de la montaña!” Exclamó Onoda, con su cara bañada en sudor y una gran sonrisa en ella, Manami podía ver sinceridad en los ojos del chico de lentes, así era Onoda Sakamichi, el pecho del chico de cabello azul comenzó a doler aún más al escuchar a Onoda dándole cumplidos por su victoria sobre él.

Manami estaba totalmente acostumbrado a recibir cumplidos sobre su rendimiento en la bicicleta y en las carreras, incluso por parte de sus compañeros del equipo de ciclismo de carretera de la escuela Hakone, no era bueno reaccionando a esos cumplidos, así que simplemente los agradecía de una manera torpe y no decía nada más al respecto, para él, la verdadera recompensa de correr en bicicleta no era el reconocimiento de la gente, si no el dolor, que lo hacía sentir vivo, cada que Onoda hablaba, que Onoda corría o que Onoda estaba cerca, el chico de ojos azules sentía este dolor punzante en el pecho, como si en cualquier momento fuera a necesitar ir al hospital más cercano, hacía que su estómago se retorciera y que su cabeza le diera vueltas, cualquiera pensaría que Manami simplemente no podía soportar al escalador de Sohoku, que su presencia lo enfermaba, pero el chico de cabello azul era totalmente adicto a sentir este dolor, no había cosa en este mundo que lo hiciera sentir más vivo que estar junto a Onoda Sakamichi

Lo amo

 Pensó Manami mientras seguía viendo la sonrisa de Onoda, sintiendo tantos malestares como su cuerpo podía soportar, incluyendo el hecho de que sus piernas apenas soportaban su propio peso “Sakamichi... muchas gracias por llegar hasta la cima conmigo” el joven extendió su mano y la puso sobre la espalda mojada de Onoda, este tembló ante el tacto repentino pero se volvió a relajar de inmediato,  en la cima de la montaña terminaba el camino y había un mirador que daba hacia la ciudad, el viento cálido y húmedo golpeaba sus caras con fuerza, los dos escaladores decidieron sentarse en el pasto a descansar sus piernas, uno enfrente del otro, no muy lejos pero no demasiado cerca, su amigo disfrutaba de la vista mientras tarareaba esa canción de Anime que siempre canta, mientras Manami miraba con detenimiento su botella de agua, llena de Pocari Sweat, su bebida favorita.

El escalador de Hakone sostenía la botella con sus dos manos pensando en cómo había tocado la espalda de su amigo con su mano izquierda hace apenas un momento, la espalda de Onoda estaba empapada en sudor caliente por todo el esfuerzo que había hecho en su carrera, al momento de retirar su mano, el joven pudo notar un olor peculiar que permeaba en su guante de ciclismo, era el olor del sudor de Onoda, un olor muy fuerte, Manami nunca pondría en duda la higiene del chico con lentes, pero este olor tan específico no era un olor sucio, simplemente era el olor corporal, los dos son adolescentes, Es normal , pensó Manami, mientras su mirada seguía fija en la mano que había tocado al chico de lentes.

Onoda seguía tarareando su canción, simplemente disfrutando del buen clima y descansando sus piernas, noto al escalador de Hakone algo distraído mirando hacia sus manos, sin prestar atención a la hermosa vista que tenía frente suyo, “Manami-kun, ¿Pasa algo? ¿Estás cansado?”, el chico de ojos azules detuvo sus pensamientos para voltearlo a ver con una sonrisa relajada.

“Ah… no es nada Sakamichi-kun, solo tengo algo de sed…” y acto siguiente llevo su botella llena de Pocari Sweat hacia su boca y tomó todo su contenido hasta dejarla vacía

“¡Me alegra mucho que no sea nada grave, Manami-kun!, ahh, de hecho yo también estoy algo sediento, deje mis botellas de agua en mi bicicleta, voy por ellas y regreso”

Onoda se levantó lentamente del suelo, posiblemente por el dolor en sus piernas y se dirigió a su bicicleta, que estaba a algunos metros de ellos dos, el joven se quedó observando detenidamente como su amigo se alejaba, había crecido desde que se conocieron, no en altura, probablemente Onoda seguía midiendo 1.65 metros, pero sus hombros se notaban más anchos, había ganado un poco de peso, ya no era el muchacho delgado de antes y sus piernas estaban tonificadas, su alta cadencia mostraba sus resultados.

Es mi oportunidad, ahora que Sakamichi no está cerca…

Sin quitar la mirada del joven, acercó su mano izquierda hacia su cara, dando una inhalada suave a su guante.

Es un olor tan fuerte… pensó Manami, y rápidamente se quitó el guante impregnado en el sudor ajeno para pegarlo completamente a su nariz y dar una fuerte, fuerte inhalada, no podía creer que estuviera obedeciendo a sus instintos más bajos, justo enfrente de Onoda, pero el chico de lentes estaba lejos de él, no se daría cuenta y Manami sabía que después de este día de descanso se tendrían que concentrar en sus prácticas del club de ciclismo, este momento no se volvería a repetir.

Su pecho comenzaba a doler de nuevo, dio otra fuerte inhalada a su guante y mantuvo la respiración por unos segundos, el olor de Onoda era intoxicante, empezaba a pensar si el sudor del chico de lentes de verdad tendría alguna propiedad dañina para él porque su malestar físico aumentaba, su cabeza se sentía pesada y en su entrepierna crecía una firme erección que Manami no iba a poder esconder si seguía aspirando de esa forma el olor del chico de cabello negro, se quitó el guante de su mano derecha y los puso a un lado suyo, su amigo se acercaba con dos botellas en sus manos.

“Manami-kun… uh…” Onoda lucía nervioso, el estudiante de Hakone temió por un segundo que el joven descubrió lo que estaba haciendo hace un momento.

“… al parecer mis botellas de agua se rompieron en el camino… todo el contenido se derramó, supongo que estaba muy centrado en nuestra carrera para darme cuenta” su voz se escuchaba desanimada, como si sintiera una gran pena de que algo así le pasara, Manami se sentía aliviado de que su amigo estuviera distraído con sus botellas de agua como para notar la erección que se formaba entre sus piernas.

“Jaja… Sakamichi-kun, ¡no te preocupes! Te puedo dar un poco de mi Pocari, si no te importa compartir conmigo” miró a su amigo a los ojos y pudo notar que este se sonrojaba un poco ante su propuesta, lograr oler al chico de lentes y además darle un beso indirecto con su botella, Manami se sentía tan afortunado, era su día de suerte.

“¡Ah!, jaja, es como cuando nos conocimos, estoy muy agradecido contigo Manami, eres como un ángel guardián, de verdad tengo mucha sed” el joven reacciona inmediatamente al cumplido de Onoda con un ligero sonrojo, extiende su mano sosteniendo su botella, el joven la tomó entre sus manos y se dio cuenta de su ligereza, aun así la lleva a su boca, la botella está totalmente vacía.

“¿Sakamichi-kun?...” el joven de cabello azul acaba de realizar un detalle que pasó completamente desapercibido para él, desde que llegaron a la cima, él se acabó sus dos botellas de Pocari y no queda nada para Onoda.

“¡Sakamichi! Soy un desconsiderado… no pensé que algo así nos pudiera pasar, debimos haber traído más botellas de agua…” 

“No tienes que preocuparte por esto, Manami-kun, fui muy torpe al romper esas botellas, ¡Pero!... puedo esperar a que bajemos para tomar un poco de agua, parte de correr en bicicleta es aguantar adversidades como esta… ¿No crees?”

“Sakamichi-kun… me encanta que siempre puedas ver lo positivo en este tipo de situaciones… yo-”el escalador de Hakone se levanta abruptamente para acercarse a su amigo, lo toma de los brazos y fija su mirada en él.

 “-tu… tú me encantas Sakamichi-kun, lo que quiero decir es que-“

“Manam-“ 

Onoda pierde el equilibrio y comienza a caer, su cuerpo se pone pesado como si hubiera perdido el conocimiento, Manami logra hacer que el joven no impacte contra el suelo por sostenerlo de los brazos, lo toma por la espalda y lo acuesta en su regazo.

“¡¿Sakamichi-kun?! ¡¿Estás bien?! ¿Qué pasa?” su amigo no está del todo consciente, su cara luce pálida y sus labios, sus labios están resecos, su piel está áspera por la deshidratación.

“Mn… Manami-k…”

“¡Sakamichi!” 

Manami pasa su mano por la cara de Onoda, en un intento por calmar a los dos, el joven se relaja ante el gesto y estabiliza su respiración, los dos se mantienen así por varios minutos hasta que su amigo recupera un poco de fuerzas para hablar.

“H-ha… creo que estoy algo deshidratado… hha-“ 

“Sakamichi… fui un tonto, no debí terminar mi agua de esa forma, yo- déjame ir por ayuda, no podrás bajar en este estado, pero si soy lo suficientemente rápido y bajo por ayuda…” 

Manami deja de hablar para ponerse a pensar en la situación, Onoda y el recorrieron 60 kilómetros cuesta arriba para llegar a donde están, el sol arde como nunca, sus caras están enrojecidas por permanecer tanto tiempo sin sombra, el dejar al chico de lentes ahí, solo, mientras él busca ayuda sería un acto irresponsable, nunca se perdonaría si a Onoda le llegara a pasar algo, el joven se siente desesperado cada segundo que pasa con su amado en ese débil estado, sus ojos se llenan de lágrimas al pensar en que no tiene otra alternativa más que abandonarlo en la cima de la montaña, a su suerte, por más de una hora, mientras él busca ayuda en el pueblo más cercano

Las lágrimas se juntan en los ojos azules de Manami y caen sobre la cara de Onoda.

“L-lo siento Sakamichi-“varias lágrimas caen sobre los labios del chico de Sohoku, y este pasa su seca lengua por ellas 

“Ah- mis- mis lágrimas… te están ayudando, ¿Sakamichi-kun?”

Onoda dirige una débil sonrisa hacia el chico que lo acoge en su regazo, Manami lo toma como un gesto afirmativo, acaba de tener la revelación de su vida, hay una forma de salvar a su amigo sin dejarlo solo en la montaña, Tengo que llorar más Por más ridículo que suene en su mente, Manami intenta llenar sus ojos de lágrimas de nuevo pero no funciona, especialmente por la emoción que siente al haber encontrado la forma de salvar al escalador de Sohoku, y además, sin la ayuda de nadie…

Tengo que sacar algún líquido de mi para que Sakamichi lo consuma- Tengo que-  

El chico de cabello azul sujeta la cabeza de su amigo y en un acto de desesperación, fuerza la boca de Onoda con sus dedos para dejarla entreabierta, enseguida se acerca hasta pegar su boca completamente abierta con la de el chico de lentes, introduciendo su lengua cubierta de saliva, Manami puede notar que tan seca está la boca de Onoda, desesperado y torpe sigue entrelazando su lengua contra la de él y pasándole toda la saliva que puede, sus movimientos son tan torpes y Onoda está tan débil que la saliva que el joven le pasa comienza a desbordarse y caer en su barbilla y sus mejillas.

El escalador de Sohoku intenta tragar lentamente toda la saliva que su amigo acumula en su boca. 

“M-nmnhi-“... intenta hablar, pero el hecho de que el escalador de Hakone sigue pasándole saliva desesperadamente no lo deja, al chico de lentes le comienza a faltar aire y con sus pocas fuerzas intenta empujar a Manami que está literalmente sobre él, sosteniendo su cabeza y forzando su mojada lengua por todo el interior de su boca.

No puedo creer que estoy pasando por esto con Sakamichi… que estoy sintiendo sus labios y su lengua, que a pesar de que están tan secos y él está tan débil, es tan suave y logra ser tan… tan- Manami está en un trance total, ignorando completamente la emergencia que está teniendo su amigo para dejarse llevar por sus deseos más egoístas, baja una de sus manos de la cara del chico de lentes para pasarla hacia su cuello y lo acaricia ligeramente, Manami se siente al limite, no solo por la falta de oxígeno por forzar su lengua en su amigo por tanto tiempo, si no también por el estrés que siente al tener su pene erecto y presionado completamente sobre el cuerpo de Onoda.

“Sakamichi…”

Manami por fin cede ante la falta de oxígeno y libera al joven, este también siente alivio por no desfallecer y da una gran inhalada de aire.

“Ma...nami..kun…” el chico de lentes tose mientras recupera el aliento, sigue sin energías para hablar a pesar del esfuerzo del joven por ahogarlo en saliva.

“Lo siento Sakamichi-kun… yo- fui tan impulsivo… fue una idea tan tonta para salvarte, pero estoy desesperado…” Manami acaricia la cara de Onoda mientras esté respira lentamente, pasa su pulgar sobre su boca, quiere besarlo de nuevo, no en un intento desesperado de salvarlo, quiere besarlo de verdad, se pregunta si ese habrá sido el primer “beso” del joven, después de todo Onoda era extremadamente talentoso pero muy tímido y torpe socialmente.

El pecho del joven de ojos azules comienza a sentirse apretado al imaginar que Onoda ya había tenido su primer beso, ¿Con su manager de equipo? esa chica que seguía al equipo a todos lados... ¿Con su mejor amigo Naruko? ¡Seguro Naruko presionó a su amigo para experimentar con él! ¿Con Imaizumi? Después de todo ellos pasaban bastante tiempo juntos por su gusto en comun; Love Hime, seguro Imaizumi se sentiría con el derecho de jugar con los sentimientos de el escalador de Sohoku, solo por diversión- 

“Manami… n-n-o creo” 

El chico de cabello azul salió de su trance de celos enfermos para volver a la realidad; Onoda está en peligro.

“N-no creo… podr… poder salir de esta…” Su amigo estaba utilizando todas las fuerzas que le quedaban para hablar, a pesar de eso, una débil sonrisa se pintaba en su rostro, él también sentía que se iba a desfallecer de dolor, tenía que solucionar esto y pronto, tenía que dejar a Onoda solo y buscar ayuda.

“P-pero…” el joven continuó hablando, su breve pausa fue para guardar energía, para poder ser claro en la instrucción que estaba a punto de darle a Manami.

“Lo que hiciste… hace un momento...la saliva me- ayudo un poco- si puedes… si hay una forma… otro líquido… de tu cuerpo… más- más líquido- lo que sea… Manami-kun por favor… no importa que sea vergonzoso- “ el chico de lentes toma la mano de su amigo, con muy poca fuerza pero el tacto sigue presente, Manami abre sus ojos y mira fijamente a Onoda, tratando de descifrar si lo que el entendio es lo que el joven quiso decir.

“L-lo he estado sintiendo contra mi pierna- a- por favor-”  el joven comienza a sudar y a ponerse nervioso, este es el fin, Onoda va a morir y va a morir considerándolo un acosador y un desviado sexual.

“P-por favor orina en mi boca”

“¿¡Ah!?”

“E-estas mojado… Mna-mnami… voy a beber... de tu or-orina”

Onoda no puede más y de nuevo pierde fuerzas para mantenerse totalmente consciente, Manami sigue en shock, sosteniendo la mano del joven firmemente ¿Mojado? ¿Orina? se pregunta si su amigo comenzó a alucinar por el calor… pero no puede encontrar respuestas a todas sus dudas preguntando, así que rápidamente lleva su mano libre a inspeccionar su entrepierna.

Está empapado de líquido preseminal.

Ugh…

Una enorme mancha de líquido está presente cerca del vientre de su amigo, a eso se refería, el escalador de Hakone no sabía que era más humillante, si el hecho de que Onoda pensó que literalmente se estaba orinando encima de él o la realidad… 

Su pene aún permanecía semi erecto, así que no tenía tiempo que perder, se bajó los shorts deportivos junto con sus boxers y dejó sus genitales expuestos al aire.

“Sakamichi lo siento tanto…” susurró para sí mismo mientras tomaba a su amigo y lo ayudaba a mantenerse sentado, acomodo sus manos en la cabeza de Onoda para mantenerla recta y la punta de su miembro rozó los labios del chico de lentes, el pene de Manami se puso aún más erecto por el tacto, era la primera vez que tenía cualquier tipo de contacto sexual con otra persona, lo anterior fue su primer beso, y no podía evitar estar tan emocionado porque todo fuera con Sakamichi, su rival de Sohoku, un escalador que podía seguirle el paso, que tenía una personalidad tan simple y sin importar si iba a ganar o perder la carrera, tenía una sonrisa en el rostro al igual que el, por el simple gusto a escalar una montaña, el único que lo entendía, y estaba a punto de meter su pene en la boca de este muchacho que lo comprendía, para orinarle y que él se tomara esa orina. 

“Sakamichi-kun… di: Aahh” el joven abrió su boca sin emitir ningún sonido y Manami comenzó a introducir su miembro dentro, lo suficiente para que el chico de lentes no derrame el dorado líquido pero sin ahogarlo en el proceso, su miembro salta al sentir el calor de la boca de Onoda, no podría estar más erecto. 

“Ahí voy…” El chico de cabello azul cierra los ojos e intenta orinar, esperando lograrlo inmediatamente como en cualquier ida al baño, pero no sale nada, está muy nervioso y su pene está muy erecto para obedecer una tarea tan sencilla como orinar 

“S-Sakamichi… e-estoy muy nervioso… ah…” comienza a jadear del nerviosismo y la excitación que siente, abre los ojos súbitamente y la simple imagen de Onoda con su pene dentro de su boca abierta lo excita aún más, comienza a soltar más líquido preseminal que termina en la boca de su amigo, sigue débil, Onoda lleva sus manos a las caderas de Manami y cierra su boca, apretando sus labios y dejando dentro de su boca a la cabeza del pene de su amigo

“S-Sakami- ¡Ah!” gime al sentir que Onoda succiona su miembro dentro de su boca, Manami no sabe si la intención del joven es tomar su liquido preseminal pensando que es su orina o darle sexo oral, porque la forma en la que comienza a succionar de su pene y mover su cabeza le indican otra cosa.

“M-mnmni” balbucea con el pene de Manami en la boca, este retrocede un poco para dejarlo hablar.

“N-no quiero… que- que estés nervioso… yo...” el chico de lentes pasa su lengua por sus labios, como si disfrutara del sabor del pene de su amigo 

“Yo… estoy muy feliz de- de poder hacer esto contigo… Sangaku-kun” 

“Sa-” antes de que el chico de ojos azules pueda responder, Onoda vuelve a introducir el pene en su boca, esta vez succionando con mayor fuerza, su cabeza comienza a moverse lentamente, sacando y volviendo a introducir el miembro de Manami en su boca, sus movimientos son torpes, pero muy decididos de lo que esta haciendo, Manami siente que podría desmayarse de la felicidad, y no conforme con lo que esta pasando en ese momento, se permite hacerle una pregunta a su amigo.

“Sakamichi-kun… ¿Es la primera vez que tu… ¿Qué haces esto ?”

“Ah… haha, bueno…” el escalador de Sohoku pausa por un momento, un hilo de los fluidos de Manami une los labios de Onoda y su glande, esta sonrojado “Dejemoslo en que… es mi primera vez haciéndolo, sí” desvía su mirada hacia el pene de su amigo y lo vuelve a introducir en su boca.

“Primera vez… haciéndolo…” Manami se queda congelado mientras Onoda sigue dandole sexo oral 

Eso significa… eso significa que Sakamichi ya ha recibido sexo oral de alguien, Sakamichi ha tenido momentos intimos con alguien más… 

El pecho del escalador de Hakone comienza a doler y sus músculos se ponen tensos, su amigo, en su inocencia había revelado algo que Manami nunca se imaginaría, Onoda era para él, el chico más inocente y puro del mundo, como una montaña que nunca había sido escalada por ningún ciclista, el saber que alguien que no era digno de amarlo lo había tocado, forzado y arrebatado esa dulce inexperiencia que el chico de cabello azul idealizaba tanto, hacía hervir su sangre del enojo.

“¿Alguien te hizo daño?”

“¿Uh?... No, Manami… gracias por preocuparte” la cara de Onoda estaba roja.

Manami tuvo la audacia de asumir que la experiencia de Onoda había sido un abuso, en su egoísta mente, él era el único que amaba a Onoda de verdad.

“¿Entonces con quién? ¿Quién fue?”  

“A-ah- es tan vergonzoso confesarlo” Onoda desvía su mirada, el interrogatorio de Manami lo puso bastante incómodo, de por sí ya era una situación atípica el tener la verga erecta de Manami frente a su cara mientras este lo cuestionaba sobre su vida sexual.

Onoda se queda callado, era evidente que el ambiente se había tornado tenso, pero esto no se iba a quedar así, Manami haría que Onoda nunca olvidará esta experiencia.

“Sabes, Sakamichi-kun… esta es mi primera vez haciendo este tipo de cosas, y estoy tan feliz de que sea contigo” Manami hablaba con un tono calmado, y su voz sonaba llena de amor, el joven de cabello oscuro sentía su pulso acelerarse al escucharlo decir esas cosas “Eres la persona más importante para mí, si algo te pasara, nunca me lo perdonaría…” el joven pone sus manos sobre la cabeza de Onoda, evitando que este pueda seguir moviéndose “Por eso… tengo que salvarte Sakamichi-kun, no hay tiempo que perder-” 

Manami fuerza todo su miembro dentro de la boca de Onoda, este suelta un gemido, pero es ahogado por el pedazo de carne que fuerza su camino hacia su garganta, el joven trata de separar su cuerpo del de su amigo pero es imposible en su estado actual, Manami comienza a mover sus caderas para darse paso dentro de la boca de Onoda, al principio lento y cuidadoso, pero entre la ira y la excitación del momento comienza a acelerar el ritmo, sus gemidos son cada vez más ruidosos, al escalador de Hakone no le importa, nadie los va a escuchar y desea con todas sus fuerzas que Onoda sepa todo el placer que su boca le provoca.

Por otra parte, al joven deshidratado ahora le falta el aire, Manami está usando su boca sin considerar su estado actual, estaría a punto de vomitar por sentir la verga de Manami penetrando su garganta si no fuera porque su estomago no tenia líquidos ni alimentos que vomitar, una mísera lágrima se asomó por los ojos del chico de lentes, en respuesta a todos los malestares que su amigo lo está obligando a sentir.

“S-Sakamichi… estoy tan cerca- ¡Ah!” el chico de cabello azul da un ultimo estiron a la cabeza del chico de pelo negro, introduciendo su miembro en los rincones más profundos de su garganta, la nariz de Onoda queda pegada al cuerpo de Manami, aspirando el sudor de sus bellos pubicos, el joven comienza a sentir como su garganta se llena de un liquido espeso, un sabor agrio invade su boca, el joven de Sohoku se siente completamente invadido, no le queda de otra que tragar el semen que Manami forzo en su boca, este por fin decide liberar la garganta de su amigo sacando su miembro humedo, que sorprendentemente sigue disparando semen, el restante del blanco liquido cae en la cara y los lentes de Onoda.

“Sakamichi-kun, te ves tan lindo así” el chico de pelo azul acerca sus dedos a la cara del chico de lentes, lleva a la boca de Onoda el semen que quedo en su cara, este lame los dedos de Manami como un perro obediente “Esto solo es el principio, ¿recuerdas el verdadero motivo por el que estamos haciendo esto?, no puedo esperar…” el escalador de Hakone vuelve a introducir su pene en la boca del joven, esta vez semi erecto, Onoda aprieta sus labios para dejar el glande de su amigo dentro suyo.

“Tome tanta agua, Sakamichi-kun, fui tan egoísta al dejarte sin nada “ 

Manami pasa su mano por el oscuro cabello de Onoda para acariciar su cabeza lentamente

“Pero es increíble como este incidente nos llevó a ser tan cercanos, a tener este momento tan íntimo…” Onoda posa su mirada en la cara de su amigo, Manami tiene una gran, gran sonrisa, el escalador de Sohoku, aun con un falo dentro de su boca, sonrió con la mirada

“Incluso en esta situación, sonríes Sakamichi-kun, eres increíble” y con este cumplido, Manami comenzó a orinar dentro de la boca de Onoda, el líquido dorado inundó la boca del joven escalador, un sabor entre salado y un poco amargo invadió su garganta, era tan caliente.

El chico de lentes comenzó a tragar la orina de su amigo desesperadamente, su estómago le dolía del asco que sentía al tragar la orina de otra persona, pero al mismo tiempo sentía un alivio indescriptible, Manami estaba orinando tanto, y aun así no dejo que ninguna gota se le escapara.

El escalador de Hakone termina de orinar por completo, su pene sigue en la boca de Onoda, este se encarga de limpiarle la verga de los residuos de orina que quedaron, su amigo no solo le dio sexo oral para que se relajara, se trago su semen y toda su orina, resultado de dos botellas de Pocari que tomó antes, y ademas,  le limpio el miembro, Onoda de verdad era increible.

“Te amo… Sakamichi…”

“¿Ah?”

Manami se arrodilla para quedar al nivel de Onoda y lo besa, la boca de Onoda está salada y caliente, tan caliente, el chico de lentes corresponde a su beso y lo envuelve con sus brazos

“Estoy tan feliz de que estes bien”

“Todo es gracias a ti, Sangaku-kun” el corazón de Manami da un salto al escuchar a Onoda decir su nombre “Tu me salvaste”

Los dos escaladores se mantienen abrazados por un largo rato antes de decidir bajar la montaña en sus bicicletas, Onoda se sentía cansado y fatigado, pero podía ir lento, Manami se mantuvo cerca de él en caso de que necesitara su ayuda. 

Los dos jóvenes logran llegar a la casa de Onoda, donde su madre los está esperando con cena para los dos; para Onoda y su amigo .

“Onoda, estás tomando muchísima agua, hoy sí que hacía calor, ¿eh?” mencionó su madre al presenciar cómo su hijo tomaba vaso tras vaso de agua

“¡S-si mamá!, hoy fue un día muy caluroso” respondió algo nervioso

Manami solo sonreía desde el otro lado de la mesa, feliz de que estuvieran a salvo en la casa de Onoda, pero aún más feliz por haber escalado esa montaña juntos.