Chapter Text
Takemichi Hanagaki
00:15
Los de muerte súbita llamaron a Takemichi mientras estaba dormido. Apenas su teléfono empezó a sonar el aún dormido intentó apagarlo pensado que era su alarma la que sonaba, pasaron unos cuantos segundos hasta que salió de su ensoñación y se fijó bien en el tono que tenía.
Ese era el tono de muerte súbita.
Inmediatamente entró en pánico y se alejó lo más que podía de aquel celular dejándolo sonar en su mesita de noche. Mientras sonaba el tono distintivo de muerte súbita su respiración se entrecortaba a causa de el pánico.
Por un momento la idea que de esa era alguna clase de broma por parte de su grupo de amigos pasó por su cabeza. Tal vez Yamagishi y Makoto cambiaron su tono y se quedaron despiertos con el fin de gastarle una broma de muy mal gusto. Después de todo el aún tenía 23 años, no tenía ninguna enfermedad o condición médica, tampoco tenía ningún tipo de problema con nadie, así que si lo pensaba bien, era algo absurdo que muriese siendo tan joven.
Ya con esa idea en la cabeza fue hacia la mesita de noche y cogió su teléfono que todavía sonaba con aquel jodido tono que lo ponía tan nervioso, encendió la pantalla y pudo leer el nombre de el contacto. "Muerte súbita". Sus manos empezaron a temblar mientras se auto convencía qué tal vez ellos también cambiaron su nombre de contacto para que se sintiera más creíble.
Por un momento dudó sí contestar, ganas de apagar su teléfono y volver a dormir no le faltaban, pero tenía aún más ganas de contestar y salir de la duda de que sí era una maldita broma o no.
Decidió colgar para ver que pasaba. Muy grande fue la sorpresa al ver que apenas colgó volvió a sonar aquel tono con el nombre de contacto que lo distingue para que todo el mundo sepa que ese era el aviso de su muerte. Takemichi mordió sus labios con fuerza para no llorar mientras aún sostenía su teléfono con aquellas manos temblorosas.
Estuvo un par de minutos quieto esperando despertar en cualquier momento. fue hasta que pasaron algo más de cinco minutos cuando finalmente decidió en contestar aquella llamaba.
— Buenas, te llamamos de muerte súbita, mi nombre es Inui Akane, ¿Hablo con Takemichi Hanagaki?— La dulce voz de una chica confirmo lo que temía.
"Esto no es una jodida broma"
Takemichi estaba paralizado, joder esto en verdad no era una broma por parte de sus amigos, el realmente iba a morir, ¡El iba a morir en cualquier momento en el puto día!
Ahora mismo parecía una gelatina de lo tembloroso que estaba su cuerpo, el siempre pensó que viviría una larga vida y resulta que el destino que le dió la gana de matarlo aún siendo tan joven.
—¿Está allí, Takemichi-san?
La dulce voz de la chica lo sacó de la burbuja que se había creado cuando se dio cuenta que lo que pasaba no era ninguna broma por parte de sus amigos.
Respiró un par de veces antes de contestar porque sabía que sí hablaba sin calmarse antes iba a sonar como un pollo que se está ahogando.
—Sí, es-estoy aquí. — El rostro de Takemichi se volvió rojo cuando escucho lo patética que se escuchó su voz – según el –, ¡Se supone que ya se había calmado!
— Lamento informarte que en cualquier momento de estas 24 horas vas a morir de una manera algo prematura. — Algo que sorprendió mucho a Takemichi es el tono de tristeza que se escuchaba a través de la línea, el siempre pensó que la gente le trabajaba en Muerte Súbita eran personas sin sentimientos que trabajaban en modo automático, ¿Acaso la chica que estaba hablando con el era nueva en el trabajo? ¿Sería muy grosero de su parte preguntarle? — Desgraciadamente no podemos hacer nada para evitarlo, pero queremos recordarte que aún tienes la oportunidad de vivir.
"¿Todavía tengo la oportunidad de vivir?" Takemichi quería reír por lo absurdo que sonaba aquello, ¿Cómo va tener esa oportunidad sí estaba a horas de morir?
— Uh, sí supongo... — Takemichi no estaba seguro en que debía responder a esa frase.
Escucho como la chica – el supone que la mujer que está al otro lado de el teléfono es alguien joven por la voz – respiró hondo como si se estuviera preparando para decir algo que debería saberse de memoria.
— Te recomiendo que entres en muerte-subita.com y rellenes el formulario sobre peticiones
personales con respecto a tu funeral y la inscripción que quieres que
pongan en tu lápida.— Justo en ese momento no pudo evitar pensar en la chica habló en modo automático como se imaginó que sería desde el principio.— Si de hecho prefieres ser incinerado, en tal caso, uh ya sabes...
— Claro, entiendo, muchas gracias Akane-san.
— Espero que disfrutes tu día al máximo, Takemichi-san — La sinceridad de la voz de esa chica lo hizo sonreír, como si por un momento hubiera olvidado que hoy mismo iba a morir. — Y mi más sentido pésame.
Luego de eso la llamada se cortó, Takemichi se dejó caer de rodillas en el suelo tratando de digerir que es lo que acaba de pasar, el iba a morir este día y no puede hacer nada para poder evitarlo.
Levanto el teléfono que aún tenía en sus manos y se fijo en la hora, eran las 00:45. Apenas y le quedaban un poco menos de 24 horas. Takemichi finalmente rompió en llanto.
Manjiro Sano.
"Mikey"
00:50
Los de Muerte súbita llamaron a Mikey cuando el estaba en medio de una reunión con sus amigos y sus hermanos.
Estaban en medio de un maratón de películas que tenían mensualmente, todos hablaban reían y bromeaban mientras que Shinichiro elegía la próxima película que verían. Mikey estaba sentado junto a Baji en uno de los cojines que habían puesto en el suelo para que se sentarán los que no cabían en el sofá.
Kazutora estaba "peleándose" con Peh por el último pedazo de pizza que quedaba en la caja y todos allí – a excepción de Shinichiro, Mitsuya, Emma e Izana – estaban riendo en voz alta cada que se daban empujones para que el otro no la pudiera agarrar.
Emma de bajo de el sofá y se sentó de el otro lado de Mikey y le dió un abrazo recargando su barbilla en el hombro de su hermano.
— ¿Quieres algo? — Mikey estaba acostumbrado a que cuando Emma se ponía cariñosa con el siempre era para pedirle algo, así era ella desde que eran niños, ahora ya adultos seguía siendo así.
— ¿Nos podemos tomar fotos juntos?, Llevo un rato pensando y me di cuenta que nosotros no tenemos casi fotos juntos... — Emma susurro y puso su cara en el hueco de el hombro de Mikey.
— Claro, ¿Porque no? — Mikey escuchó sonido de felicidad que salió de la boca de Emma mientras metía sus manos en el bolsillo de su pantalón para poder sacar su teléfono.
Emma se acomodó más cerca de Mikey y pasó su mano por su hombro cuando abrió la cámara de su celular. El chico ya estaba posando con su hermana cuando una llamada se mostró en la pantalla con un tono algo particular.
La sala que estaba llena de gritos y risas quedó en un silencio sepulcral de un momento a otro. Todos estaban mirando a Mikey mientras que su teléfono sonaba con el tono distintivo de muerte súbita, Mikey estaba en shock mirando aún la pantalla de su teléfono tratando de asimilar lo que estaba pasando.
¿Acaso el va a morir?
El siempre pensó que no le tenía miedo a morir, sin embargo mentiría si dijera que no estaba aterrado ahora mismo. Cerró los ojos con fuerza y respiró lo más tranquilo que podía. Abrió los ojos y contestó la llamada y acercó el teléfono a su oído.
— Bueno.
— Buenas, soy Haitani Rindou de muerte súbita, ¿Habla Sano Manjiro?
— Sí, habla con el. — Mikey trataba de sonar lo más normal y seco posible para que todos los que estaban en la sala no se dieran cuenta de lo asustado que estaba.
— Siento mucho decirte que en el transcurso de las próximas veinticuatro horas vas a morir de manera prematura, lamentablemente no pudimos haber nada para evitarlo. — Mikey estaba algo enojado por la forma en que aquel hombre hablaba, se estaba muriendo, almenos podría fingir sentir lástima por el. — ¿Entendiste lo que dije?
— Sí entendí.
— Te recomiendo que entres en muerte-subita.com y rellenes el formulario sobre peticiones
personales con respecto a tu funeral y la inscripción que quieres que
pongan en tu lápida. Si de hecho prefieres ser incinerado, en tal caso lo pones en el formulario. — Por la manera en que el tipo habló Mikey se dio cuenta que eso tal vez era algo que todos los trabajadores de Muerte súbita debían saberse de memoria.— Espero que disfrutes tu último día y mi más sentido pésa-.
Mikey colgó la llamada antes de que el tipo terminara de hablar y puso su teléfono en el piso entre el y Baji. Apesar que el miraba el piso sentía la mirada de todos encima de el, la sala estaba en silencio hasta que Emma empezó a sollozar con fuerza volviendo a abrazar a Mikey con más fuerza.
Luego de que Emma empezara a llorar todos en la sala explotó en llanto, incluso los que se querían hacer los fuertes empezaron a llorar a moco tendido.
Todos estaban llorando menos el propio Mikey, que sí no fuera porque aún estaba en shock haría una broma sobre que el único que moriría sería el y no los demás.
El estaba realmente jodido.
