Actions

Work Header

Detrás del sufrimiento

Summary:

Estaba deprimido, el amor de su vida ya tenía a alguien más y él estaba solo, esperando que Wei Ying aceptará sus sentimientos, que estuviera con él, pero no sucedió, entonces su hermana se convirtió en su apoyo como siempre lo ha sido.

Notes:

Es vergonzoso admitir que tengo muchas más historias Lancest que de algún otro shipp en mi perfil, pero me inspiró y supongo que es algo que suele pasar, en fin, Lan WangJi aquí es el hermano mayor tres años para ser exactos y Lan XiChen es la hermana menor, por favor si no es de su agrado el tema hetero de este pequeño OS pueden salir de esta historia cuando gusten, es sabido que los nombres de cortesía ya no son utilizados, pero decidí utilizarlos en esta historia a pesar de eso, gracias por leer y espero que les guste <3.

Lamento los problemas, pero tuve que resubir la historia por problemas con el resumen de la misma.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Lan XiChen se encontraba en su habitación dentro del pequeño departamento que compartía con su Gege, trabajando sin cesar en su computadora dando los últimos retoques a una campaña publicitaria de un pequeño, pero si bien bastante conocido restaurante, ese era su trabajo básicamente, aunque también se dedicaba a ser niñera, su Gege, por otro lado, era un arquitecto y compositor destacado, aunque ambos trabajos pedían mucha de su atención eso no parecía afectarlo en demasía.

En cambio, su trabajo era exhausto, cuidaba entre semanas al pequeño Jin Ling y los fines de semana al joven Wen Yuan, pero si bien ambos eran tiernos podrían fácilmente hacer de la casa un completo caos si se les dejaba un solo momento, el resto de los días se encargaba de su labor como publicista, pocas veces solía salir de su departamento a menos que fuera a una cita con su novio, MingJue no era la persona con más tacto que haya conocido, pero fue lo que le atrajo en primer momento, cuidaba al pequeño HuaiSang en aquel entonces, aunque eso no les impidió intercambiar pequeñas charlas e inevitablemente enamorarse, pero de eso ya han pasado más de cinco años. 

Con un largo suspiro Lan XiChen envió lo último de la campaña publicitaria y se decidió por ver su correo, encontró un mensaje de MingJue invitándola a cenar esa noche y aceptó tan rápido como le fue posible, debería decirle a su Gege para que no se preocupara cuándo llegará y no la encontrará en ningún lugar. Eso le recordaba que su Shufu les había dicho que fueran a visitarlo pronto, pensó que probablemente si su Gege no tenía nada que hacer podrían ir ambos a visitarlo mañana. 

Dio un último vistazo a su computadora y luego se levantó estirando cada parte de su adolorido cuerpo y salió de su habitación, bajó las escaleras y siguió hasta su destino, la cocina, quería sorprender a su Shufu con algunas galletas caseras, sentía que le debía mucho y quizás unas galletas no sean suficientes, pero le alegraría mínimamente el día. Puso los ingredientes necesarios sobre la encimera de la cocina y justo después escuchó la puerta principal siendo bruscamente abierta, con el corazón latiendo en su garganta la joven Lan se precipitó hacia allí creyendo que podría tratarse de algún intruso, pero cuando llegó sólo encontró a su Gege con la mirada desenfocada, una botella de alcohol en un mano y en la otra las llaves del departamento, no hacía falta ser un genio para que Lan XiChen se diera cuenta de inmediato qué sucedía.

Lan WangJi enfocó su mirada en su meimei y se olvidó casi por completo que hace un instante pudo o no haber roto la puerta del departamento, se acercó a ella tambaleándose mínimamente sin borrar su expresión imperturbable de su rostro y posó su frente en el delgado hombro que siempre le brindaba su meimei cuando lo necesitaba, estaba cansado y sabía que probablemente era un desastre, pero no podía importarle menos.

-¿Gege, todo está bien? - sintió la delicada mano de su meimei posarse levemente en su hombro y negó lentamente sin despegarse de ella, evitando mirarla a los ojos, no deseaba ver cómo le dedicaba una mirada llena de preocupación y ser consolado irremediablemente por ella, era risible la manera en la que los roles entre ellos solían invertirse - Gege, sabes que estoy aquí por si necesitas hablar - él lo sabía, claro que lo sabía, pero era difícil expresar con palabras la manera en la que sentía su corazón hundirse profundamente.

En lugar de indagar sobre su silencio la joven Lan decide sólo apartar levemente a su Gege y tomarlo cuidadosamente de la muñeca mientras se dirigían a la habitación del mayor, ella no solía verlo de esta manera, pero siempre resultaba ser por la misma razón, le dolía verlo así, pero tampoco podría obligarlo a rendirse. Ambos subieron con cuidado las escaleras tratando de evitar que el Lan mayor tropezará y cayera, el olor a alcohol era sofocante a su alrededor y le sugeriría un baño de no ser porqué su Gege parecía estar abrumado con sus propios pensamientos, apenas llegaron a la habitación su Gege se arrojó a su cama y ella le quitó la botella de alcohol cuidadosamente de las manos, le quitó sus zapatos y luego lo arropó cuidadosamente, sabía que no dormía, pero no parecía dispuesto a hablar todavía.

Con un suspiró decidió dejarlo ahí, no quería, pero creía que probablemente él deseaba estar solo, la visita a su Shufu tendría que prolongarse un poco hasta que su Gege se sintiera mejor, quizás también debía cancelar la cena con MingJue hoy, seguro entendería.

Echó un último vistazo a su Gege y luego salió con la botella de alcohol en mano, resignándose a que esto sucediera cada vez más seguido, destrozando a su Gege poco a poco. Bajó las escaleras, dejó la botella medio llena sobre la encimera de la cocina y volvió a poner los ingredientes de las galletas donde correspondían, se sintió desanimada para prepararlas ahora, pero pensó que una sopa ligera podría ayudar a su Gege.

Cortó las verduras y agregó las especias correctas para una ligera, pero no insípida comida, llamó a su novio y, aunque se mostró su disgusto por la situación no objetó cuando la cena se canceló, la joven Lan era consciente que esto afectaría mínimamente su relación, pero ahora era su Gege quien la necesitaba y no podía negarle nada cuando siempre fue tan bueno y protector con ella luego de la muerte de sus padres.

Amaba a su Gege, claro que sí y nada le daría más alivió que decirle que se resignara, que encontraría a alguien más que lo haría más feliz incluso, pero no tenía el corazón para verlo hundirse aún más por sus palabras, si él deseaba seguir amando incondicionalmente a Wei WuXian entonces, ¿Quién era ella para impedírselo? 

Mientras divagaba en sus pensamientos escuchó el conocido timbre del teléfono de su Gege, dejó de lado la sopa y buscó el posible lugar donde podría estar, lo encontró en la mesa cerca de la puerta de entrada olvidado con pesar porque posiblemente su Gege no quería hablar con nadie justo ahora, lo tomó y dudó en decirle a su Gege que alguien lo llamaba, miró el nombre en la pantalla y no pudo evitar hacer una pequeña mueca, entonces pensó que mejor sólo lo dejaba sonar hasta que se cansará.

Volvió a la cocina y terminó de preparar la sopa, incluso después de servirla en dos tazones el teléfono siguió sonando incesantemente y con algo de resignación decidió contestar, no es que le gustará entrometerse en la vida de su Gege, pero no podía permitir que él contestara justo ahora cuando parecía tener una flecha clavada en su pecho.

-¡Laaan Zhaaaan! - se apartó un poco del auricular y volvió a acercarse luego de que el grito hubiera cesado, no respondió en cambió sólo esperó que Wei WuXian siguiera hablando lo cual no tardó mucho - Lan Zhan, te he estado llamando desde hace un tiempo y no contestabas , ¿Cómo se te ocurre preocuparme de esa manera? Luego de que te dije de mi compromiso con Jiang Cheng te fuiste tan rápido que creí que algo malo había sucedido - Lan XiChen entonces comprendió la razón detrás del comportamiento de su Gege, pero siguió sin responder sólo porque no sabía que decir a eso - ¿Lan Zhan? 

-Wei WuXian, yo lo lamento, mi Gege está durmiendo y no deseo molestarlo ahora, podrías intentar hablar con él dentro de unas horas - escuchó un sonoro suspiro del otro lado de la línea, probablemente de decepción, y es que la joven Lan no estaba segura de que su Gege estuviera despierto aún, así que no mentía cuando le dijo aquello.

-Lan XiChen, ah, lamentó importunar, ¿Podrías decirle a Lan Zhan que me llame a penas se despierte? - la joven Lan no deseaba causarle más dolor a su Gege, pero sería grosero de su parte no pasarle el mensaje siendo que ella estaba siendo atrevida al contestar su teléfono.

-Sí, le diré que te llamé - con un pequeño "gracias" la próxima dama Jiang colgó el teléfono con algo de inconformidad, por otro lado, la joven Lan dejó el teléfono de su Gege donde había estado y subió las escaleras hacia la habitación Lan WangJi, lo haría comer un poco y luego le daría el mensaje.

A penas entró notó que su Gege seguía en la misma posición en la que lo había dejado cuando salió de ahí, pero seguía despierto, caminó hasta estar cerca de la cama y movió ligeramente el hombro del Lan mayor, tratando de llamar su atención - Gege, ven a comer, preparé una sopa liviana y quizás podríamos ver una película después - no se movió y Lan XiChen sintió su corazón encogerse.

Lan WangJi ni siquiera deseaba levantarse de su cama, pero no era su intención preocupar a su meimei. Wei Ying, el amor de su vida se iba a casar incluso cuando hace año y medio lo había rechazado con una pequeña explicación de que no se sentía lista para un compromiso, ni siquiera sabía de su relación con Jiang WanYin sino fue hasta que le confesó ese mismo día de su compromiso, dolía, se sentía poca cosa para Wei WuXian, ¿No era lo suficientemente bueno para que Wei Ying lo eligiera? Ni siquiera el alcohol había logrado nublar por completó su tristeza.

-Gege, ven a comer, por favor - el Lan mayor sólo apretó un poco sus labios tratando de disipar la culpa que empezaba a roer su pecho, su meimei siempre se preocupaba por él más de lo que se merecía, al menos así lo creía.

-No. - Lan XiChen sintió un nudo formarse en su estómago por la carencia de respuesta, arrugó el espacio entre sus cejas y levantó la frazada que tenía su Gege metiéndose dentro de la cama mientras se hacía espacio a su lado, ser niñera le ayudaba a lidiar con la mayoría de los comportamientos un poco infantiles e incoherentes que su Gege a veces solía adoptar, claro que nunca lo diría en voz alta.

Se giró sobre su costado y luego su Gege la siguió mirándola con el ceño levemente fruncido, no habían compartido una cama desde que su Gege tenía ocho y ella cinco luego de mudarse con su tío, solían consolarse mutuamente en aquellos momentos, podría pasar por la misma situación si su Gege no tuviera treinta y ella casi veintisiete.

-Gege, estoy aquí y no me iré hasta que te sientas mejor - la joven Lan observó la manera en la que la dorada mirada de su Gege se oscurecía levemente y su expresión cambiaba levemente a una de dolor, se acercó a él y rodeó su cuello cuidadosamente con sus brazos tirando de él a un pequeño abrazó, no era necesario decir qué le dolía, se podía deducir que se trataba de su corazón. Lan WangJi rodeó la estrecha cintura de su meimei con sus brazos y hundió su rostro en el espacio entre su hombro y su delgado cuello, refugiándose brevemente en la calidez del cuerpo contrario, él no tenía derecho a llorar porque Wei Ying nunca lo habría elegido incluso si se hubieran conocido antes de que Jiang WanYin lo hiciera, pero había un ferviente fuego acumulándose en su estómago, amenazando con consumirlo.

Wei Ying era todo lo que su corazón había deseado tener desde que la conoció en aquella reunión de arquitectos que la empresa para la que trabajaba había organizado, era divertida, amable, extrovertida y sin duda alguna desvergonzada, pero empezaron a frecuentarse más seguido después de eso e inevitablemente se vio atrapado bajo sus encantos, deseaba ser correspondido, pero eso no sucedió ni lo haría.

Lan XiChen sentía como de a poco la tela de su camisa iba empapándose en el lugar donde su Gege se apoyaba, su corazón dolía por él, no podía imaginar el dolor que debía sentir su Gege para que estuviera llorando, él no lo había hecho desde que ambos eran niños, su cuerpo se estremecía ocasionalmente, pero no emitía sonido alguno, apretó un poco más su agarré y permitió que su Gege encontrará algún tipo de apoyo en ella, habría dado tanto para que él no estuviera sufriendo de esa manera justo ahora.

Cuando sintió que su Gege había sucumbido ante el sueño lo alejó un poco de ella, miró su rostro suavizado por el cansancio llenó de pequeños rastros de lágrimas y trató de secarlo lo mejor que pudo con los bordes de sus mangas, dejo un beso en su frente y salió de su habitación con cautela para evitar despertarlo, ella no sabía cuánto tiempo había estado con su Gege, pero cuando tomó su teléfono notó que eran las nueve, eso quizás explicaba por qué su Gege se había quedado dormido, guardó la sopa y lavó los pocos platos sucios, el cansancio se había acumulado en todo su cuerpo y agregando su usual hora del sueño era casi imposible mantenerse de pie para la joven Lan.

Tuvo que darse un baño ya que el olor impregnado a alcohol en su Gege se había pegado en ella, y apenas se recostó en su cama se envolvió inevitablemente en la bruma del sueño, pero ni aun así dejó de preocuparse por su Gege.


Durante lo que la joven Lan supuso era la madrugada sintió su frazada ser removida y luego un conocido aroma a sándalo la rodeó, aún seguía nadando en su sueño, pero era consciente de la presencia de su Gege, se removió un poco y luego se enfrentó en medio de la oscura habitación a la mirada del Lan mayor, no hacía falta intercambiar palabras para saber que su propio dolor era lo suficientemente sofocante como para traerlo a la cálida presencia de su meimei, el apoyo que ella significa para él, refugiándose de nuevo como si estar solo le asustara.

Lan XiChen envolvió sus brazos de nuevo alrededor de sus hombros y Lan WangJi volvió a colocar sus brazos alrededor de la estrecha cintura, escondió su rostro de nuevo en el cuello de su meimei y pronto ambos volvieron a dormir plácidamente, agotados en demasía como para notar la pequeña rutina que se formaría a su alrededor.

Después de eso, día tras día compartían la cama de la joven Lan, por supuesto que Lan WangJi había llamado a Wei Ying, pero no se sentía listo para enfrentarse personalmente a ella, durante esos días estuvo encerrado en su departamento, trabajando en los proyectos restantes en la seguridad de su casa, fallando cada vez que intentaba pensar en la situación sin convertirse en un manojo de dolor, pensaba que si Wei Ying era feliz él también lo sería, pero sólo era una manta para protegerse mínimamente de la verdad inminente, vería a Wei Ying en un hermoso vestido rojo, pero no sería él quien se casaría con ella. Lan WangJi odiaba estar evidentemente escondiéndose de Wei WuXian, pero su meimei siempre lograba hacerlo sentir un poco mejor consigo mismo.

Lan XiChen, por otro lado, había tratado por todos los medios posibles que su Gege saliera del departamento, incluso invitándolo a cenar con ella y MingJue, claro que el hombre se disgustaba, aunque no podía negarle nada a su compasiva pareja, pero al final el Lan mayor sólo terminaba negándose, incluso se negó a ir con ella a visitar a su Shufu y cuando él preguntó por la ausencia de su sobrino mayor ella no tuvo las palabras para responder correctamente. Siguió ejerciendo su papel de niñera entre semanas y fines de semanas, pero eso no le quitaba la preocupación que la invadía cada vez que dejaba a su Gege solo.

Algunas veces durante esos días sólo se limitaban a tocar el guqin o el Xiao más que nada porque algunas composiciones de su Gege necesitaban de ambos instrumentos para completarse, se sentía bien ayudarlo, pero a veces no podía evitar pensar que su Gege quizás no saldría pronto de su gran pesar, ella sabía de primera mano que desde el día en el que su Gege habló con Wei WuXian su teléfono ha estado apagado y en lugar de utilizar su computadora utiliza la suya para evitar encontrar algún correo de la persona a la que va destinado todo su amor, un amor no correspondido.

Ese día sería su último día cuidando a Wen Yuan para la joven Lan, ya estaba lo suficientemente grande como para no necesitar una niñera, el pequeño no dejó de llorar mientras ella recogía sus cosas prometiéndole que lo visitaría algunas veces, era difícil despedirse de los pequeños a los que amaba con todo su corazón, lo abrazó innumerables veces tratando de calmarlo, pero siguió aferrándose a ella hasta que Wen Ning lo apartó amablemente y luego se despidió tímidamente de Lan XiChen cuando cruzó con el corazón en la mano el umbral de la puerta, ahora sus fines de semanas serían dedicados a cuidar a la pequeña MianMian, no era algo que hubiera planeado, pero sabía que pronto tendría que dejar a Wen Yuan y este trabajo le gustaba tanto como para motivarla a buscar otro pequeño que necesitará de sus cuidados.

Había cuidado a innumerables niños a través de los años y no podía estar más feliz de haberlos conocido, pero seguía doliendo separarse de ellos como si fuera la primera vez, suspiró tratando de calmar el nudo de emociones que tenía en su corazón y volvió por el conocido camino que la llevaría al apartamento que compartía con su Gege. 

Lo primero que la recibió cuando cruzó la puerta principal fue el olor a alcohol y con preocupación se precipitó al pequeño recibidor encontrando a su Gege sentado en el frío suelo con un vaso rebosando del alcohol más desagradable que alguna vez sus sentidos hubieran captado descansando en su mano, pero él seguía plenamente consciente probablemente había estado debatiendo seriamente en si debía hacerlo o no. Lan WangJi vio a su meimei llegar con una clara preocupación pintada en su rostro y se arrepintió de lo que iba a hacer, había vuelto a encender su teléfono ese día creyendo que podría hacerlo, pero no lo logró, no había ningún mensaje de Wei Ying sólo de su compañero de trabajo, Jin GuangYao, preguntando cuándo volvería, incluso así era insignificante en la vida de Wei WuXian.

-Gege - el Lan mayor sintió unas delicadas y suaves manos posarse en su rostro y volvió a enfocar su mirada en el lindo rostro de su meimei sin saber exactamente en qué momento volvió a divagar en sus sofocantes pensamientos - Gege, por favor, me duele verte así - vio como una diminuta, pero triste sonrisa se formaba en los labios de su meimei y sintió una punzada de dolor atravesar su cuerpo completamente, se inclinó sobre ese delicado rostro y juntó sus frentes sintiéndose perdido, estaba siendo egoísta, estaba preocupando cada vez más a su meimei acaparándola sólo para él porque tenía miedo que ella también se fuera de su lado, deseaba quedarse con ella siempre y no sentirse tan miserable como hace unos instantes, pero sabe que Lan XiChen es muy buena y no quiere hundirla con él.

-XiChen, lo siento - Lan WangJi sintió el conocido calor de los brazos de su meimei rodearlo y se permitió disfrutar de esto como solía hacerlo por las noches, escondió su rostro en el cuello de su meimei disfrutando secretamente del usual aroma a canela y sándalo que solía acompañarla, ella era lo más preciado que tenía, pero él no la detendría si algún día decidía irse de su lado, sólo esperaba sinceramente que fuera feliz con quién decida formar una vida.

-Gege, no tienes que disculparte, sólo me preocupo por ti - Lan XiChen sonrió con dolor cuando pensó en la forma en la que últimamente su Gege solía quedarse dormido después de llorar sobre su hombro, nada le dolía más y hasta deseaba llorar con él, por verlo así, por saber que lo que más deseaba nunca se cumpliría.

-Meimei, no pienso detenerte si decides irte - la joven Lan contuvo el aliento cuando escuchó esas palabras salir de los labios de su hermano, claro que lo había pensado incluso MingJue había insistido en vivir juntos, pero ella no estaba segura, amaba a MingJue, por supuesto que sí, aunque eso no le impedía tener miedo, ¿Que le contestaría cuando él le preguntará por qué después de hacerlo tanto aún no había ni atisbos de que su estómago fuera a redondearse? No quería que la dejarán como si no fuera útil, sabía que MingJue la amaba, pero eso no aminoraba sus inquietudes, ¿Cómo se lo explicaría? 

Pero, a su Gege no tenía que explicarle nada de eso porque él ya lo sabía y él nunca la abandonaría -Yo no me iré, Gege -  al menos no aún  dejó de decir la joven Lan, se separó del agarre del Lan mayor y dejó un pequeño beso en su frente tratando de consolar sus frenéticos pensamientos, tomó el vaso de licor de entre las manos contrarias y se dirigió a la cocina vertiendo todo el contenido en el fregadero, limpió un poco antes de volver al recibidor con su Gege, apoyó su cabeza en el hombro del mayor y él risiblemente apoyó la suya en la de su meimei, ambos disfrutando del silencio compartido.


Algunos días después su Gege volvió a trabajar haciendo notar su presencia apenas cruzó las puertas de la empresa constructora en la que llevaba años trabajando, y Lan XiChen no podía sentirse más feliz por él, incluso ese mismo día habían planeado visitar a su Shufu juntos más tarde, ella no sabía que lo había motivado tan repentinamente, pero prefirió no preguntar al respecto sin desear invadir el espacio personal de su Gege.

Ese mismo día estaba cuidando al pequeño Jin Ling, él sólo se reía cada vez que Lan XiChen o XiChen-Jie como solía decirle trataba de hacer un dibujo del pequeño Jin e intencionalmente lo hacía mal sólo para verlo reír, algunas veces le ayudaba con sus actividades del jardín de niños, pero a veces adoptaba una actitud orgullosa y autosuficiencia diciendo que él podría hacerlo por su cuenta, pero Jiang YanLi solía decirle que apenas se iba la buscaba para pedirle ayuda, entonces Lan XiChen solía pensar que ese niño era muy tierno para su propio bien.

La puerta principal de la casa fue abierta y Lan XiChen pensó que probablemente Jiang YanLi había vuelto más temprano de lo usual, lo que no se esperó fue el repentino grito que se escuchó en cada rincón de la mansión Jin - ¡Jin Ling, pequeño mocoso, ¿Dónde estás?! - no reconoció de inmediato de quién se trataba, pero el pequeño Jin sí y sólo atinó a esconderse detrás de las piernas de su XiChen-Jie antes de que la puerta de la habitación del pequeño fuera abierta abruptamente, un hombre con el ceño fruncido y un claro deseo de matar entró recorriendo la habitación hasta que su mirada se posó sobre la joven Lan y luego sobre la pequeña figura detrás de ella.

-Disculpe, pero, ¿lo conozco? - la joven Lan estaba más que confundida, pero no podía ignorar deliberadamente el temblor del pequeño que se aferraba incesantemente a su pierna.

-No eres mi prioridad - Lan XiChen frunció el ceño tratando de no ofenderse por su mala educación y centrarse en servir de escudo al pequeño Jin - Jin Ling, mocoso, más te vale que salgas de ahí - el pequeño negó apresuradamente aferrándose aún más a la joven Lan.

-XiChen-Jie - el pequeño miró a su niñera y ella a él tomándolo entre sus brazos mientras seguía temblando, apoyó la mayor parte de su peso en su cadera y lo envolvió con sus brazos tratando de tranquilizarlo.

La joven Lan dirigió una mirada poco amigable a quien se atrevió a asustar al pequeño Jin Ling lo cual era muy inusual siendo ella de naturaleza agradable, por supuesto el contrario respondió de la misma manera, aunque Lan XiChen no desistió -Disculpe, pero debo pedirle que se vaya, justo ahora yo soy la responsable del pequeño Jin y por lo que ve él no desea hablar con usted, si fuera tan amable de regresar por dónde ha venido - el contrario frunció más el ceño si era posible, apretó los dientes, abrió y cerró la boca en repetidas ocasiones tratando de formular una respuesta válida, pero no tenía manera de discutir ese argumento, así que se fue dando un portazo.

El pequeño Jin dejó de temblar después de un tiempo y Lan XiChen lo dejó de nuevo en el suelo, suponiendo que Jin Ling sabía quién era esa persona esperó que él mismo hablará al respecto - Jiujiu, está enojado - así fue como la joven Lan se enteró que se trataba del futuro esposo de Wei WuXian, sonrió amablemente al pequeño Jin y esperó que siguiera con su explicación - yo le pregunté a Ayi que si estaba tan triste por no ver al Gege de XiChen-Jie por qué no se casaba con él - Lan XiChen sólo miró algo sorprendida al pequeño Jin Ling y luego dejó que el tema fuera dejado de lado, ni siquiera se sentía segura de contarle al respecto a su Gege, pero aun así lo pensó cuidadosamente durante el camino de vuelta.

Wei WuXian era casi un enigma ante los ojos de la joven Lan, resignada soltó un sonoro suspiró y cruzó el umbral del departamento notando casi al instante que su Gege aún no había vuelto, así que la joven Lan decidió preparar algo ligero para que ambos comieran cuando volviera, habló animadamente con MingJue por teléfono y luego empezó a ordenar el pequeño desastre que había en el departamento, la cena ya estaba e incluso había terminado con un pequeño proyecto en el que había estado trabajando, pero su Gege aún no había vuelto.

Llamó una y otra vez a su teléfono tratando de contactarlo, pero iba directo al buzón, incluso llamó a Jin GuangYao, aunque él sólo dijo que cuando salió del trabajo su Gege aún seguía concentrado en unos planos, por supuesto que eso no aminoró su preocupación, pero decidió esperarlo pacientemente en el recibidor con su teléfono en mano por si devolvía alguna de sus llamadas, claro está que eso no sucedió.

Pasadas las nueve escuchó la puerta principal siendo abierta y apresuradamente se levantó de donde estaba sentada con un claro cansancio pintado en su rostro. Lan WangJi ni siquiera estaba mejor, se veía destrozado a los ojos de su meimei, y es que aunque se había repetido innumerables veces en su mente que podría hacerlo, otra vez no lo logró, Wei Ying lo había visto y simplemente se arrojó a abrazarlo como si la vida se le hubiera ido en ello, Lan WangJi por supuesto sintió un remolino de emociones contraproducentes unas de las otras en su pecho, pero dejó que Wei Ying hiciera lo que quisiera, permitiéndose disfrutar de su cálida presencia, no era comparable con la de su meimei, aunque lo hacía sentir mucho más ligero en comparación.

Wei WuXian insistió en que debían hablar luego del trabajo y por supuesto que Lan WangJi se dio cuenta de que era inevitable, aceptó después de unos minutos y luego volvió a su trabajo, ansioso por lo que Wei Ying tuviera que decirle. Las horas pasaron y finalmente al dar las cinco se encaminó a donde usualmente solía pasar breves momentos en compañía de Wei Ying, una pequeña cafetería a la vuelta de la esquina, Wei WuXian ya lo estaba esperando dentro cuando llegó.

Wei WuXian explicó que le gustaría seguir con la linda amistad que tenían, que lo había extrañado durante el tiempo que no estuvo y que era gratamente invitado a su boda, pero por supuesto no lo obligaría a asistir si no lo deseaba, contestó lo mejor que pudo y hasta aceptó su oferta de seguir con su amistad, pero sólo lo hacía porque si era lo único que tendría de ella, entonces lo tomaría con gusto, cada pequeña cosa que le brindará la tomaría y atesoraría como si fuera lo único más importante para él, amaba a Wei Ying y no deseaba dejarla irse por completo de su vida.

Luego de eso se despidió de la persona que hacía a su corazón latir a un ritmo errático y se dedicó a dar vueltas hasta que sus pies lo llevaron casi de manera automática a su departamento donde sabía que su meimei lo estaba esperando probablemente preocupada, había olvidado su teléfono en el trabajo y no tenía modo de saber siquiera qué hora era. Era injusto para ella, y en su corazón se odió a sí mismo al verla de pie en medio del recibidor con el alivió y el cansancio pintando sus lindas facciones, no quería volver a hacerle algo así a su meimei, ella era la única en su vida que le brindaba tanto de sí misma.

Incluso si los años pasaban sabía que ella estaría para él sin importar la circunstancias, así como él estaría para ella.

Lan XiChen se apresuró y abrazó a su Gege hasta que sintió que el aire le faltaba al Lan mayor, era un pequeño castigo, pero lo soltó tan pronto como se lanzó a su encuentro, estaba enojada, por supuesto que lo estaba, así que sólo se limitó a decirle que la cena lo estaba esperando en la cocina y que si la disculpaba se sentía muy cansada y se iría a dormir. Sintió su corazón hundirse al recordar la expresión desolada con la que había llegado su Gege, pero eso no disminuía su molestia, de ser por la joven Lan lo habría dejado fuera del departamento, aunque ella sabía que no tenía el corazón para hacerle eso a su Gege.

Ni siquiera pudo dormir debido a su mal humor, así que sólo cerró sus ojos y confío en que pronto se dormiría, pero no fue así, quizás pasaron horas antes de que sintiera un pequeño atisbo de sueño asomarse en su cuerpo y se aferró a ese pequeño rastro incansablemente, aunque después de tanto intentarlo se rindió, entonces la puerta de su habitación fue cuidadosamente abierta y rodó sobre su costado sintiendo la molestia escalar de nuevo por su cuerpo.

Frunció el ceño cuando sintió sus frazadas ser removidas y luego el conocido calor del cuerpo de su Gege a su lado, no dejó de darle la espalda en todo momento tratando de no empujarlo fuera de su cama. 

El silencio reinó dentro de la habitación por interminables minutos, Lan WangJi tratando de encontrar las palabras correctas y Lan XiChen tratando de ignorar la presencia de su Gege, aunque en verdad le doliera profundamente actuar de esa manera con él.

-XiChen - hizo un diminuto sonido en contestación asegurándole que lo estaba escuchando, Lan XiChen sabía que su Gege nunca había sido bueno con las palabras, así que en vez de ahorrarle la molestia esperó pacientemente por lo que tuviera que decir - lamento haberte preocupado, meimei - volvió a responder con el mismo diminuto sonido y esperó a que siguiera hablando - eres importante para mí, XiChen, y sé que fue injusto para ti cuando no llame para hacerte saber... Conozco mis errores, sólo esperó que puedas perdonarme - el corazón de la joven Lan se sentía cálido e inevitablemente sonrió conmovida por el esfuerzo de su Gege, se giró para mirarlo y pudo ver tanto a través de esos dorados ojos, era sencillo ganarse el perdón de Lan XiChen y nunca podía estar tanto tiempo molesta con su Gege después de todo.

-Gege, está bien, sólo no vuelvas a preocuparme así - Lan WangJi se sintio como la persona más afortunada después de todo solamente por tener como hermana a Lan XiChen, por otro lado, la joven Lan se limitó a rodearlo con sus brazos y sonreír mínimamente cuando sintió la conocida sensación de los brazos de su Gege rodear su cintura mientras escondía su rostro en su cuello.

Esta vez ambos hermanos lograron finalmente conciliar el sueño, evitando pensar en la manera en la que se habían acostumbrado a la presencia del contrario.


Así pasaron las noches durante algunas semanas más, Lan WangJi seguía sintiéndose igual de perdido, pero su meimei lo guiaba pacientemente, incluso había aceptado ir a la boda de Wei Ying, claro que se dijo a sí mismo que podría con eso repitiéndolo en su mente como un mantra, amaba a Wei WuXian, pero este era el momento de resignarse, la felicidad de Wei Ying no estaba donde él estuviera sino donde Jiang WanYin estuviera y dolía hasta sentir que se ahogaba, aceptó que incluso si Wei Ying no hubiera elegido a Jiang WanYin tampoco lo habría elegido a él, sólo era su amigo y él aceptaría abiertamente cualquier cosa de ella, deseaba poder seguir viéndola mientras deslumbraba a cualquiera a su alrededor como siempre había sido, como siempre sería.

Pero, su calma duró poco, su meimei solía salir a cenar con MingJue durante algunos días a la semana, nunca le disgustó pues ambos hermanos sabían sobre qué límites debían respetar en la vida del contrario, pasaban tiempo juntos, pero también con otras personas además de ellos. Ahora, Lan WangJi estaba en el recibidor completamente molestó, su meimei le había escrito que hoy se quedaría con el Nie, y por supuesto eso no tuvo que molestarlo para nada puesto que ya había pasado antes de cualquier manera, pero ahí estaba sentado en medio del recibidor con el ceño levemente fruncido y los labios apretados, sintiendo un desconocido sentimiento de disgusto por la situación que nunca había experimentado hasta ese día.

Trató de hacer otras cosas o de pensar en algo más, pero al final no terminaba por hacer mucho y sus pensamientos seguían dirigiéndolo inevitablemente a lo que le molestaba, incluso rompió una de las cuerdas de su guqin al tratar de tocarlo para distraerse, aunque la verdadera molestia llegó cuando se fue a dormir a su habitación, no había rastros del dulce aroma a canela de su meimei por ningún lugar y eso sólo hacía que dormir fuera casi un reto, la cama se sentía más grande de lo que recordaba y sin un cuerpo cálido a su lado se sentía insoportable seguir ahí.

En un abrir y cerrar de ojos se encontraba de vuelta en el recibidor con un vaso antes llenó de alcohol en la mano, Lan WangJi sólo deseaba abrazar a su meimei  y dormir un poco, pero ella no estaba, así que trató de conseguir consuelo de nuevo en el alcohol, ni siquiera recuerda cuántas veces volvió a llenar el vaso, pero logró quedarse dormido sobre el incómodo sofá, sintiéndose culpable de nuevo porque sabía que esto preocuparía a su meimei, pero por esta vez quería ser egoísta con la atención de Lan XiChen.

La joven Lan, por otro lado, llegó al día siguiente temprano por la mañana con una sonrisa de oreja a oreja pintada en su rostro incluso tarareaba una melodía que se repetía en su mente una y otra vez, entró en el recibidor, pero todo estaba perfectamente tranquilo, subió las escaleras con cuidado de no hacer ruido por si su Gege seguía durmiendo y entró a su habitación sorprendiéndose mínimamente de ver a su Gege durmiendo en su cama, se acercó un poco, pero él parecía profundamente dormido, sintió la conocida sensación de ternura atiborrarla y dejó de lado su bolso para preparar un pequeño almuerzo para ambos.

Lan XiChen no tenía planeado quedarse con MingJue, pero de pronto se encontraba envuelta por sus brazos y ella era débil ante sus provocaciones, comenzó a moverse con pequeños pasos de baile por la cocina como si su cuerpo no pudiera expresar de otra manera la felicidad que sentía, la música se reproducía en su mente y ella sólo tarareaba pequeñas partes completamente concentrada en su labor, cortando y condimentado, preparando y cantando.

No solía hacer ese tipo de cosas después de quedarse con MingJue, pero algunas veces no era muy buena disimulando su buen humor y en esta ocasión mucho menos. Sirvió los diferentes platillos y subió las escaleras hacia su habitación, su Gege seguía dormido lo cual era extraño, pero hizo ese pensamiento a un lado mientras sacudía brevemente el hombro del Lan mayor -Gege, ven a comer, preparé tus platos favoritos - vio como su Gege abría lentamente sus ojos enfocándolos completamente en ella, Lan XiChen le sonrió y volvió a tocar su hombro - vamos, ven a comer - salió de la habitación sin ser consciente de la manera poco usual en la que la mirada de su Gege se posaba sobre ella.

Ambos comieron en silencio disfrutando de la presencia del otro y luego lavaron juntos los platos sucios, Lan XiChen seguía tarareando y Lan WangJi estaba molestó consigo mismo, pero ninguno dijo palabra alguna. Por la noche esta vez Lan WangJi no fue a dormir con su meimei y ella en cambio creyó que ya no necesitaría de su apoyó, se sentía feliz de que su Gege estuviera avanzando como debería ser.

Habló con MingJue hasta pasada las nueve sobre sus planes para la pronta fiesta de cumpleaños de HuaiSang, y luego sólo se quedó plácidamente dormida, por supuesto que sí sentía la cama un poco grande, pero no era la mínima parte de lo que sentía Lan WangJi.

Para el Lan mayor las horas seguían pasando mientras un deseo retorcido se instalaba en su interior, dio vueltas muchas veces en su cama tratando de quedarse dormido y olvidar por completo lo que sea que su mente hubiera maquinado, pero no pudo, se levantó y fue a la habitación de su meimei apresuradamente, le era difícil admitir que ya no podía dormir sin ella, levantó la frazada y se deslizó dentro sintiendo la agradable presencia a su lado, rodeó su estrecha cintura y hundió su rostro en el delicado cuello, se permitió besar y morder un poco la blanca piel, algo se removió en su pecho, pero fue aplacado por las ansias de volver a hacerlo, esta vez se ganó un ligero jadeo por parte de su meimei que lo hizo estremecerse brevemente.

Volvió a besar esa zona y otro diminuto jadeo se dejó escuchar por parte de su meimei, sintió como ella se removía levemente y luego observó cómo abrió lentamente sus ojos, la joven Lan ni siquiera era completamente consciente de la presencia presionando en su espalda sino fue hasta que sintió unos cálidos labios posarse en su cuello repartiendo pequeños besos por toda su extensión que lo notó y el miedo la recorrió, miró sobre su hombro sólo para encontrarse con la hipnotizante mirada de su Gege opacada brevemente por la tenue oscuridad de la habitación.

Ella podría haber preguntado qué hacía y por qué lo hacía, pero de pronto se encontraba sobre su espalda y su Gege encima de ella, él sujetaba sus muñecas con una mano y las había colocado sobre su cabeza, sintió una mezcla de miedo y un calor extraño adueñarse de su pecho, ni siquiera lo meditó mucho cuando empezó a forcejear tratando de librarse, pensaba que esto sólo era un error y que seguro era un mal sueño, pero sin importar cuánto forcejeó no pudo librarse, un estremecimiento la recorrió al sentir la respiración de su Gege tan cerca de su rostro, luego sólo sintió algo cálido en su boca y ese calor extraño volvió a recorrerla.

Lan WangJi sólo deseaba envolverse en ella, sentir la calidez que su meimei le brindaba a MingJue, quería tener cada parte de ella. Sabía que estaba mal, pero deseaba tanto fundirse con su meimei y odiaba que fuera MingJue quien tuviera tanto de Lan XiChen.

Lan XiChen no encontró otra manera de alejarlo que mordiendo su labio hasta que sintió un poco de sangre entrar en su boca, fue un beso casto, pero se sintió como una terrible caída para el corazón de la joven Lan, su Gege se separó de ella y sintió cómo su estómago se revolvía, era la primera vez que le hacía daño a su Gege y aún a pesar de la situación su corazón dolía por él, Lan XiChen comenzó a llorar silenciosamente preguntándose una y otra vez qué le sucedía a su Gege para que actuará así.

-Meimei, no llores, por favor - para Lan WangJi ver llorar a su preciada meimei le rompía el corazón, no podía hacerle esto, ella era muy buena para él, dejó de sujetar sus muñecas y se alejó de Lan XiChen hacia el otro lado de la cama, temiendo ahora por la manera en la que habían sucedido las cosas, su meimei se iría de su lado inevitablemente después de esto.

La joven Lan quería seguir acurrucándose en sus mantas y pretender que eso no sucedió, tomó una respiración profunda y secó un poco sus lágrimas tratando de hablar sin que un nudo en su garganta se lo impidiera -¿Gege, por qué? - las lágrimas volvieron a derramarse de sus ojos y apretó los labios para evitar emitir algún sonido, se sentía destrozada con rastros de miedo recorriendo su cuerpo.

-XiChen, yo... estoy celoso - Lan XiChen dejó de llorar y giró sobre su costado observando a su Gege al otro lado de la cama, parecía estar meditando en lo próximo que diría, para la joven Lan que su Gege estuviera celoso era novedoso, pero esperó pacientemente por lo que tuviera que decir -MingJue, él tiene tanto de ti, meimei, yo sólo quería lo mismo - la joven Lan se sentía en un callejón sin salida, había una razón para estar tan feliz hoy, aunque ya no se sentía segura de compartirlo con su Gege. Su miedo se disipó por completo e inevitablemente la joven Lan se encontró perdonando a su Gege por lo que sea que estuviera a punto de hacer, nunca podría odiarlo porque después de todo algo profundamente enterrado en su interior aún deseaba que siguiera, pero incluso si era consciente de eso decidio ignorarlo incansablemente.

-Gege, tú tienes todo mi corazón, no tiene que ser de la misma forma que con MingJue - "mentirosa" gritó una parte tan minúscula de ella a la que hizo caso omiso, hubo un momento de silencio entre ellos donde la joven Lan encontraba las palabras correctas para decir lo siguiente - MingJue y yo nos comprometimos ayer, Gege - una exhalación de sorpresa salió de entre los labios del Lan mayor y luego dirigió su mirada al otro lado de la cama sólo para encontrarse con el lindo rostro de su meimei, ella era lo más valioso para él y ahora se iría de su lado y no lo impediría si eso la hacía feliz.

-XiChen, si es lo que deseas, entonces no hay razón para detenerte - la joven Lan se acercó a su Gege y le dio un pequeño beso en la mejilla.

-Gege, siempre vendré a visitarte y hasta podremos salir juntos, siempre estaré para ti - abrazó a su Gege como lo habían estado haciendo durante las noches cuando compartían la cama y él también la abrazó queriendo ser parte de ella, mientras su corazón dolía por ser consciente de que ésta sería la última vez que compartirían su cama.


Lan WangJi se levantó sobresaltado con el sudor frío recorriendo su cuerpo, su garganta se sentía seca y sus ojos ardían, miró a su alrededor y su corazón dolió, había vuelto a dormir sobre la cama de su meimei, ni siquiera sabía cómo había pasado del recibidor hasta esa habitación, tomó una de las almohadas que ella solía usar y aspiró profundamente su aroma a canela y sándalo que se habían quedado impregnados en ese lugar.

Aún seguía soñando con la misma noche, ella dijo que siempre estaría para él, pero ya no había un rastro de su presencia en su vida más que su inmaculada habitación, rodó sobre su costado y volvió a aspirar el aroma reconfortante en la almohada, extrañaba sus abrazos y sus comidas, las veces que tocaba el Xiao o el guqin, extrañaba las veces que se enojaba y cuando sonreía.

Quería verla de nuevo, dolía, quemaba cada parte de su interior, no tuvo el privilegio de verla con un hermoso vestido rojo ni de besar esos labios una última vez, ¿Cuánto tiempo había pasado desde entonces? El Lan mayor ya no lo sabía con exactitud, nadaba en la nada y volvía a la sensación de pérdida durante todos los días, era su rutina, su Shufu solía llamarlo, pero al final de la llamaba cuando ambos colgaban se derrumbaba, ¿Cuándo fue la última vez que comió algo decente? Lan WangJi supone que fue hace mucho tiempo, no bebe porque no le gusta preocupar a su meimei, pero el tiempo pasa sin que se dé cuenta, en un momento está en su trabajo y al otro de alguna manera llega a su departamento, Wei Ying solía visitarlo, pero él sólo parecía naufragar en su propia mente cuando ella le hablaba.

En verdad la necesitaba, la quería a su lado.

Muchos niños a las que su meimei había cuidado alrededor de los años fueron a verla una última vez, el pequeño Jin Ling no paraba de llorar y el joven Wen Yuan parecía tan perdido como el mismo Gege de XiChen-Jie, MingJue casi se habría lanzado con ella de no ser porque su Didi lo retuvo innumerables veces,  Lan WangJi se sentía reconfortado al saber que tantas personas la amaban tanto como él, pero el tiempo se detuvo para el Lan mayor desde el momento en el que ella cruzó el umbral y no volvió, nunca lo haría.

Habría dado su vida a cambio de abrazarla mucho más aquella noche, evitar que se fuera por la mañana a trabajar, decirle que tomará otra ruta, estar ahí para evitar que algo malo le sucediera, pedirle que esta vez cocinarán juntos, Lan WangJi la amaba, oh, cuánto la amaba, y la quería de vuelta.

Quería escuchar su voz, despedirse correctamente de ella, hablaría incluso más de lo que nunca había hecho sólo para decirle todo lo que no pudo. Derramó sus lágrimas sobre la almohada que antes le pertenecía, deseando sentir que sus brazos lo rodearán y esconderse en su cuello, habría hecho tanto por ella, Lan WangJi estaba perdido ahora, pero su meimei ya no estaba ahí para guiarlo.

Parecían días desde su punto de vista, pero dentro de un mes ya sería un año, y Lan WangJi deseaba volver a su niñez cuando dormían juntos y podía sentir la cálida respiración de su meimei haciéndole cosquillas en el cuello. 

Ni siquiera tenía el corazón para visitarla, abrazó de nuevo la almohada y esperó pacientemente a que de repente fuera ella a quien abrazaba.

Claro está que eso nunca pasaría, pero él seguiría intentándolo porque aún tenía mucho por decirle, se estaba ahogando en su propio amor y en su lamentable corazón roto. Tenía miedo de que ella se fuera de su lado, y tristemente Lan WangJi sufría su propio temor hecho realidad.

Qué lindo sería escuchar de nuevo las últimas palabras que provinieron de esa inolvidable voz antes de que cruzará el umbral de la puerta, Lan WangJi en serio creyó en esas palabras.

"Nos vemos en la noche, Gege, hoy prepararé un postre especial para ambos."

Notes:

Soy lágrimas, en realidad no era mi intención que terminará así, pero sólo sucedió, espero que hayan disfrutado de la lectura, no tuvo tanto Lancest como lo tenía planeado, pero me enamoré de esta historia, no soy muy buena con este tipo de narración, pero lo intente lo mejor que puede, gracias por leer <3.

Aclaraciones:
-Ayi: se refiere a tía, por lo que investigue también se puede decir Yi.
-Wei WuXian fue adoptada por los Jiang cuando sus padres murieron y pues en sí es y no es tía de Jin Ling.
-Jin lIng dijo eso porque el pequeño pavo real piensa que si Wei WuXian y su Jiujiu están felices por casarse, entonces el matrimonio es la solución para la tristeza.

P.D: Si tienen alguna opinión o sugerencia al respecto pueden dejarla en los comentarios y gustosa los leeré y responderé.