Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Categories:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2021-09-06
Completed:
2022-04-02
Words:
4,654
Chapters:
4/4
Comments:
6
Kudos:
41
Bookmarks:
1
Hits:
923

Regalo de aniversario

Summary:

Para probar su punto, Riku le presenta a Towa una prueba en carne viva de su palabra.
Para él, ella siempre había sido y sería la única.

Notes:

Quería hacer mi humilde aporte para el sueño compartido de dos Riku y una Towa.

Chapter 1: La evidencia irrefutable

Chapter Text

1. La evidencia irrefutable

Abrió los ojos encontrándose en una habitación señorial.

Los colores pasteles adornaban el espacio, filtrándose la blanquecina luz del alba por los ventanales. Llevó su antebrazo hacia sus ojos para taparlos, tratando de entender cómo llegó allí, si lo último que recordaba era estar siendo cazado en un bosque cubierto por la nieve cerca del árbol de las edades. Nunca alcanzó a descubrir quién era el cazador, pues al parecer, era mucho más habilidoso que él mismo. No lo pudo ver ni un solo instante antes que todo se fuese a negro.

Nunca había visto tanto lujo, ni siquiera en los viajes que había hecho con su maestro por el mundo, pero debía admitir que quien era el dueño poseía buen gusto. La seda que cubría la cama era la más fina que conocía y era en extremo agradable el aroma del fruto prohibido mezclado con algo del suyo, lo que hizo despertar algunas alarmas sobre dónde estaría. Ese aroma era inolvidable para él, lo había sentido tenuemente cuando había robado un abrazo. Aunque era agradable, esa felicidad le provocó dolor en su pecho. Ella nunca lo perdonaría. Esto no tenía que ser otra cosa que un sueño.

Pero quedarse pensando en eso no tendría sentido. Necesitaba averiguar qué hacía en esos lujosos aposentos.  

Se dio la vuelta encontrándose cara a cara con ella. Sí. Su querida princesa Towa estaba durmiendo en ese lugar, cubierta con una bata de seda celeste y con ese dulce aroma que tan bien recordaba.

Ella abrió sus ojos tan dulces y expresivos como los recordaba y se le quedó mirando con extrañeza, pero alegría.

—¡Riku! ¡Volviste! —le dijo poniendo una de sus suaves manos en su cara y llevando uno de sus mechones castaño rojizo tras su oreja—Te extrañé… ¿sabes?... Sé que eres un alma libre, pero ¿una temporada entera?

Él retrocedió unos centímetros, no porque no le gustase su toque, sino porque que ella lo tocara así, parecía que fuesen amantes y eso le causó disonancia cognitiva con lo que recordaba como su último encuentro.

—¿Qué pasa? —le preguntó Towa ahora enfocando mejor su vista en Riku—¿Por qué llevas esa ropa antigua y rota?

Towa se preguntó por qué él había borrado el olor de ella de sí mismo, ¿de verdad se había enfadado tanto en su última discusión? Era una duda razonable después de todo.

Cuando Towa le dio un beso en el cuello para cubrirlo con su aroma, Riku la tomó de los hombros y la alejó unos centímetros.

—Señorita Towa, creo que está confundida.

—¿Señorita Towa?—Towa hipeó un poco con decepción—¿Todavía estás molesto?

De repente el cerebro de Towa hizo click. Retrocedió unos centímetros. Vio que Riku la miraba con curiosidad mal disimulada y arregló la ropa de seda de su escote que enseñaba demasiado si es que su conjetura era correcta.

—Riku, ¿qué es lo último que recuerdas de nosotros?

¿Nosotros?

Riku enfocó sus ojos en Towa quien lo miraba con más aprensión que rechazo. 

—Usted estaba tan enojada porque salvé nuevamente a mi señora, incluso aunque ella misma me traicionó—él se puso cabizbajo—Usted estaba llorando por mí, dijo que no me perdonaría si volvía a ponerme en peligro por alguien que no lo merecía.

Towa recordó aquel momento, aunque sabía que estaba cruzando la línea, lo abrazó con todas sus fuerzas tratando de transmitirle lo valioso que era para ella.

Se dio cuenta que este Riku era el del pasado y el que actualmente reinaba junto a ella solo lo llevó porque quiso probar su punto. Cuánto odiaba que hiciera eso sin darle una explicación previa.

Riku pensó ya con seguridad que ese era su primer sueño. Nunca los había tenido porque desde que recordaba las noches que dormía estaban plagadas de pesadillas y vacíos de los que no podía escapar. Así que confiado en que aquello no podía ser más que un gran sueño elaborado por su subconsciente por su reciente hallazgo de su amor hacia Towa, la abrazó de vuelta y le dio un beso en los labios como había visto en los amantes humanos. Después de todo, era un buen imitador y no se le ocurría otra manera de expresarle lo que sentía.

Ella pareció sorprendida, pero no se apartó.

¡Qué buen sueño!

La boca de Towa se sentía suave y acogedora, pero se dio cuenta que ella no parecía tan entusiasta. Lo captó de inmediato.

Se alejó dejando un hilo se saliva cayendo por la comisura de su boca.

Towa lo miraba con algo de compasión, pero aceptación. Ella se dio cuenta que este Riku del pasado no tenía ninguna experiencia, ese beso había sido tan extraño, tan inexperto, pero cargado de buenas intenciones. Lo tuvo que admitir: no podía ser otra cosa que verdad que ella había sido la primera y la única. Entonces, ¿debía enseñarle todo desde cero para que en el pasado su primer encuentro fuese tan perfecto?

No había otra manera de que conociera tan bien y en específico lo que a ella le gustaba. ¿Riku siempre lo supo? ¿Ocultó todo ese tiempo que había viajado hacia el futuro?

Tendremos que comenzar por lo básico.