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En Tiempos Desesperados

Summary:

Stiles recibe poderes mágicos que conceden deseos, pero solo cuando está en peligro. Comienza a teletransportarse donde Derek en momentos cada vez más incómodos.

Traducción.

Notes:

Work Text:

Bueno, pues Stiles encuentra este reloj en el ático. Es un reloj muy molón, aunque no tiene ninguna tortuga ninja ni esponjas parlantes decorándolo, y sin pensarlo mucho, Stiles se lo pone, y la verdad es que se olvida de ello. Se lo quita para ducharse, pero ya. 

No pasa nada extraño - Stiles ha estado ojo avizor en caso de que síntomas raros desde todo lo del nemeton y el nogitsune, porque el gato escaldado del agua huye y todo eso. Es solo un reloj sin el cual se siente desnudo. 

*

Tres semanas después, Stiles acaba en el mismo equipo que Derek para enfrentarse a la última amenaza sobrenatural, que es un monstruo de verdad. Stiles no sabe que…clase de monstruo es, solo que parece sacado de la versión de HBO de Monstruos SA, y Stiles está jodidamente muy agradecido de estar con un hombre lobo experimentado. 

Mira a Derek, porque fijo que alguien que ha nacido en una manada de licántropos va a tener un plan de ataque para enfrentarse con un monstruo. Un monstruo gris y gelatinoso. Eso…

Vale, la gelatina para ser ácido, a juzgar por las quemaduras y chisporroteos del cemento. Están afuera cerca de la bolera, pero afortunadamente la población general de Beacon Hills ha evolucionado hasta el punto de que ignoran los ruidos horripilantes de la noche ya solo por autopreservación. 

Derek se encoge de hombros. 

Stiles le mira. “Tío. Aquí el gurú sobrenatural eres tú. ¿Qué hacemos?”

El monstruo gorjea amenazante. 

“Normalmente huir sería lo idea, pero estamos intentando detener a esta cosa,” dice Derek sin ser de mucha ayuda. 

“Así que…” Stiles se calla a posta, indicando a Derek que acabe su frase. 

“¿No tienes ninguna clase de…escenarios apocalípticos imaginados sobre monstruos de ácido?” pregunta Derek, porque vio la bolsa de viaje de Stiles con su plan de acción en caso de apocalipsis esa ÚNICA vez y Derek Hale es, en el fondo de su corazón, un capullo total. 

“Primero que todo, que te den,” dice Stiles, porque tiene que decirse. “Segundo que todo, no lo tengo. Los monstruos de ácido no son algo que aparezcan en escenarios de apocalipsis normalmente.”

“Deberían,” dice Derek. Se transforma, y gruñe de forma amenazante el monstruo de gelatina ácida. 

Es un plan supremamente mierdoso. Por lo que puede decir Stiles, lo único que eso consigue es alertar al monstruo de gelatina ácida de su localización

“Toca correr,” anuncia Stiles, y sale con pies en polvorosa de ahí. Derek le pilla rápidamente y le adelante, deteniéndose al otro lado de su nuevo e insulso coche de padre. 

Stiles se agacha a su lado, escuchando un gorgojeo extraño cuando el monstruo de ácido lanza sus fluidos al coche. Stiles echa un vistazo por la ventanilla y ve que toda una sección del coche se ha derretido. 

Derek sisea entre sus colmillos, “Tenemos que distraerlo.” 

Stiles mira alrededor deliberadamente y luego de nuevo a Derek, “¿Con qué?”

Derek le mira. 

“Mierda,” dice Stiles mientras emerge por el lado izquierdo, moviendo los brazos y gritando para que -- en el mejor de los casos -- Derek pueda someter al monstruo a base de puñetazos. Sin quemarse las manos, lo que, a juzgar por la mitad de su coche que se ha derretido, parece altamente improbable. 

Stiles desea ferviente y profundamente que el suelo se abra para que trague al monstruo y puedan irse de aquí sin parecerse a Deadpool. 

El monstruo se gira hacia él, y cuando Derek hace un salto mortal para subirse encima de su coche, el monstruo…

Es absorbido por la tierra. 

Derek cae sin gracia algo en el suelo, y Stiles, con los brazos aún alzados, mira con incredulidad. El monstruo ha desaparecido 100%. Puf. 

“Au,” dice Derek, pero solo está siendo melodramático, porque Stiles le ha visto ser aniquilado por enemigos antes sin quejarse. Stiles se acerca corriendo, apartando a Derek a un lado, toca el suelo con la mano, intentando ver si…No sabe si hay una trampilla o un hoyo selectivo o quizás una raza de mutante subterráneo tiene un túnel aquí para el expreso cometido de reclutar nuevos feoides. 

Todo lo que encuentra es tierra. Tierra sin remover, excepto por el pequeño hoyo en donde la cara de Derek se ha estrellado. 

Stiles se sienta sobre sus talones y mira a Derek. “Tú también lo has visto, ¿no?”

“Me arrepiento de mi decisión de giro mortal,” admite Derek. “El monstruo estaba allí cuando salté; ya no estaba cuando me di la vuelta.”

“Esto va a sonar como una locura,” dice Stiles lentamente, “pero justo antes de que el monstruo desapareciera, la verdad es que…desee que se lo tragara la tierra.” Stiles toca la tierra con el dedo. “Ni de coña, ¿verdad?”

“Haz otro deseo,” dice Derek, en vez de decirle que Stiles está diciendo tonterías y algo como eso no puede pasar. 

“Deseo que caigan hamburguesas del cielo,” dice Stiles medio en serio. 

Mira arriba. Derek mira arriba. 

No pasa nada. 

“Vale, bien,” dice Stiles. “Porque la verdad es que no necesito esa clase de poder.”

Mira al coche de Derek, pensando que probablemente debería de haber deseado que volviera a su antigua gloria, pero…el coche simplemente no es Derek, no del mismo modo que había sido el Camaro, y Stiles no puede llegar a llorar su pérdida. 

“Llamaré a Scott,” suspira Stiles. 

*

Scott mira al coche derretido, y luego al trozo de tierra sin nada digno de mención que se ha tragado al monstruo. “No escucho nada debajo,” dice, confirmando lo que ya había dicho Derek. “¿De verdad crees que has hecho que desaparezca con un deseo?”

“Bueno, algo ha pasado,” dice Stiles, porque ha estado deseando cosas en silencio desde que Scott llegó y no se ha complido ninguna. 

Derek suspira y sube al asiento del copiloto del coche de Melissa. Normalmente Stiles señalaría que él desbloqueó el derecho permanente de poder ir delante en todos los vehículos McCall debido a su mejor amistad pero el coche de Derek está igual que la Bruja Malvada del Oeste en una fiesta en la piscina, así que Stiles puede ser magnánimo. 

Cuando se detienen enfrente del loft, Derek se detiene antes de abrir la puerta, luego dice, apresuradamente, “Gracias por salvarme,” antes de salir del coche y caminar con una obvia naturalidad perjudicada hacia el edificio. 

“Bueno,” dice Scott. “Él te cree.”

“Ni siquiera yo me creo,” dice Stiles, porque, quizás lo ha mezclado en su cabeza. Quizás la tierra se tragó al monstruo y luego él lo deseo. Eso tiene…

Vale, no tiene ningún sentido, incluso para Stiles, pero ninguno de los otros deseos ha funcionado. 

“Quizás tu vida tiene que estar en peligro,” dice Scott. “¡Quizás tienes un ángel de la guardia! O un genio. Siempre he querido un genio. ¿Crees que conseguirás un desfile de elefantes y una alfombra mágica?”

“Últimamente no he frotado ninguna lámpara mágica,” dice Stiles, y Scott hace su deber como colega de mover de forma provocativa las cejas. 

Vuelven a la casa de Scott. Ha sacado una Super NES del armario, y se pasan la noche jugando Super Mario. Casi se siente igual que antaño, excepto por el hecho de que Isaac se les une y tiene que jugar por turnos. 

Stiles desea unas pocas veces que desaparezca de una vez, pero aparentemente sus poderes de deseos son específicos para monstruos de ácido. 

*

Pasan un par de días de desear cosas con intensidad, pero como no hay peligro de verdad, ninguno funciona. 

“Deberíamos de ponerte en peligro,” sugiere Erica en el almuerzo. Boyd asiente. 

“Esa es una idea terrible,” les informa Stiles. Ninguno parece sorprendido por su opinión, pero claramente ambos siguen queriendo ver si su plan funcionará. 

“Pero sería efectivo,” dice Isaac. “Quiero decir, podría ser un peligro seguro.” 

“No existe eso del peligro seguro,” dice Stiles. Se gira hacia Lydia, porque de seguro que va a estar de acuerdo con él. Ella es la reina del pensamiento racional.  

“Probablemente no haría daño desmentir la teoría,” dice pensativamente Lydia. “Quiero decir, si Stiles puede eliminar mágicamente amenazas, tenemos que saberlo. Se lo diré a Allison. Ella y Kira pueden preparar algo.”

Isaac les había contado el duo mortal que eran Allison y Kira. Stiles frunce el ceño a todos. “Os odio.”

“Canalízalo,” sugiere Erica. “Igual funciona con enfado.”

*

“Se supone que no debo decirte eso,” susurra Scott cuando están en los vestuarios luego, “pero Allison y Kira van a atacarte por sorpresa.”

“¿Cuándo?” pregunta Stiles. 

“No me lo querían decir,” dice Scott avergonzado. 

“Scott,” dice Stiles, horrorizado. “¿Y para qué me lo has dicho? Ahora voy a estar paranoico perdido.”

“Para que estés atento,” dice Scott. Le da unas palmadas en la espalda. Stiles desea brevemente que ataquen por sorpresa a Scott, pero se alegra de que no se haga realidad. 

 

*

Stiles está haciendo footing por el sendero de cross-country cuando una flecha vuela junto a su cara y se clava en un árbol cercano. 

Chilla y cierra los ojos y…

Cuando los abre, está de pie en medio del loft de Derek, aún con los pantalones de deporte y la camiseta de Beacon Hills High. 

Derek está sentado en el sofá sujetando un cuenco de cereales. Está congelado con una cucharada en el aire a medio camino de su boca abierta. 

Stiles parpadea unas cuantas veces más, medio esperando volver a aparecer en el bosque, pero nop. Sigue estando cien por ciento en el loft de Derek. Hace una comprobación rápida para asegurarse de que se ha teletransportado con todas las extremidades, y luego dice. “¿Acabo de aparecer aquí así sin más?”

“Si,” dice Derek, volviendo a posar la cuchara en el bol, con los cereales sin comer. “Lo has hecho.”

Stiles no está seguro de qué decir. “Allison me estaba disparando flechas.”

“¿Así que te has teletransportado aquí?” dice Derek con duda. 

“Aparentemente.” Stiles no puede recordar hacer ningún deseo consciente. Solo el genérico impulso de necesito-irme-pero-cagando-hostias-de-aquí, y luego…Derek. Sentado en su sofá ataviado en chándal, comiendo lo que parecen ser Lucky Charms. 

Lucky Charms.

La boca de Stiles se contrae. 

Derek mira abajo, y Stiles se pregunta si de verdad va a intentar esconder los cereales detrás de su espalda o algo, pero luego Derek solo suspira y toma otra cucharada. 

“¿Funcionan?” pregunta Stiles. “¿Te sientes con suerte?”

La boca de Derek es la que se contrae esta vez. “Enormemente.”

“Me voy,” le dice Stiles, porque no tiene por qué aguantar esa clase de actitud. Además está todo eso de que debería de estar en el entrenamiento. Está en la calle antes de que se de cuenta de que no tiene móvil y su Jeep está en el instituto. 

Tiene que andar lentamente de nuevo hasta el loft de Derek, y Derek de verdad se ríe cuando Stiles desliza la puerta para abrirla y entra con un, “¿Puedo usar tu móvil?”

Stiles intenta no examinar mucho el hecho de que aparentemente su subconsciente considera el loft de Derek el lugar más seguro que conoce. 

*

Sus amigos son unos cabrones, y los ataques “sorpresa” no dejan de llegar. 

Malia se esconde debajo de su cama en su forma de coyote, gruñendo en medio de la noche y luego saltando sobre su pecho antes de que él pueda coger su bate de béisbol. 

Stiles chilla y se sacude y es mágicamente transportado a la cama de Derek, donde sus chillidos, sacudidas y entrada repentina es recibida con los chillidos de Derek mismo. 

Solo por eso casi merece totalmente la pena el terror del momento. 

Stiles también descubre que Derek duerme con unos boxer-briefs extremadamente atractivos. Es mucha información para que su cerebro lo reciba en tan pocos segundos, y Stiles culpa a eso por la verborrea incómoda que suelta mientras intenta irse apresuradamente. Cuando llega a casa -- ha empezado a estar con el móvil todo el tiempo, y Scott había oído lo del ataque sorpresa de Malia y ya estaba esperando con el coche de su madre -- esconde su cara en su almohada cuando recuerda lo que le ha dicho a Derek, “Gracias por los briefs. Visita. La breve visita.” 

Dos días después, Kira se viste como Shredder y se deja cer delante de él desde un puto árbol, bladiendo una espada. 

Stiles grita, tropieza hacia atrás, y se cae en la ducha de Derek Hale. 

Está completamente vestido y al principio no para de sacudirse alrededor, los ojos cerrados con fuerza porque ha pasado de repente de un ataque Shredder a que haya agua abrasadora en su ojo y luego abre los ojos, y recibe un buen vistazo. 

De un pene. 

Del pene de Derek Hale, que está ahí colgando en frente de su cara, y oh mira, el pene de Derek está unido a un Derek Hale completamente desnudo y que gotea agua. 

Alguien tiene que enterrar a Stiles ahora mismo porque su boca está abierta de par en par y se está llenando con agua de ducha y no puede dejar de mirar. Derek le está mirando tontamente como si estuviera confundido de si esto está pasando de verdad o no. 

“Hguh,” escupe Stiles, y el pene de Derek se sacude. 

Luego Stiles empieza a atragantarse con el agua y Derek le pone de pie y le golpea en la espalda un par de veces. La tercera vez le hace perder el equilibrio, y cuando su mano va hacia atrás, Stiles está bastante seguro de que toca sin querer el pene de Derek. Desafortunadamente para Stiles el agua que sigue cayendo ha hecho que se le peguen las ropas de forma incómoda y Derek puede ver totalmente que está ahora mismo empalmado. 

Si. Stiles quiere morirse. Ni siquiera es el que está desnudo y su cara está tan roja que Derek probablemente aún piensa que se está ahogando. 

“Me tengo que ir,” jadea, y consigue abrir la cortina de la ducha y caerse en el suelo del baño. Consigue crear un pequeño lago de agua en medio del suelo, y normalmente se sentiría mal por ello, pero Derek está desnudo y Stiles no puede evitar que su cerebro le muestre los mejores momentos de lo que ha visto y eso es lo mejor que le ha pasado en la vida, quitando la parte en la que es lo peor. 

“Espera--” dice Derek, probablemente para ofrecerle a Stiles una toalla o algo, pero Stiles huye, dejando huellas mojadas mientras sale tambaleante del piso lo mejor que puede, considerando la incomodidad de los vaqueros mojados y que su erección está luchando con valentía contra esa prisión de vaquero mojado. 

“No voy a hablar de ello,” dice Stiles cuando se sube a su Jeep abajo. 

Hoy la encargada de recogerle es Erica; ella alza una ceja pero no dice nada para humillarle. 

Si llega a recuperar su dignidad después de esto, Stiles la va a comprar unas patatas fritas a modo de agradecimiento.

*

Milagrosamente, el reloj sobrevive la ducha sorpresa. 

*

“Este es el peor superpoder de la historia,” les dice Stiles a todos en el almuerzo al día siguiente. Erica ha sumado dos y dos y les ha informado a todos jubilosa de que Stiles se ha caído en la ducha de Derek, así que siente que el contexto es innecesario. 

“Yo creo que es adorable,” le dice Isaac, y luego pone cara de lanzar un beso. 

Stiles le mira con horror. “Yo no,” repite la misma cara de beso, “Derek.”

Mira a la mesa en busca de apoyo. De repente todos están estudiando religiosamente sus comidas, como si fueran a encontrar la cura a la licantropía en las alubias verdes de la cafetería. 

“¡Que no!” protesta Stiles, alzando la voz ligeramente. 

“Es que,” dice amablemente Scott, “deseando ir con Derek cada vez que estás en peligro…”

“Tienes que estar enamorado de él,” explica Lydia, “porque ya conocemos todos el historial de Derek para evitar el peligro.”

“O de derrotar al peligro,” añade Erica. 

“Te ha dado fuerte,” coincide Boyd. 

Allison le da palmada en el brazo. “Podría ser peor, querido.”

Stiles golpea la cabeza contra la mesa. “No, no puede serlo.” 

“¿Y qué tal el paisaje en la ducha?” pregunta Kira. Scott la mira, y ella se encoge de hombros. “¡Quiero saberlo!” 

Hay un montón de miradas interesadas por la mesa, en realidad. Stiles casi desearía poder decir algo para avergonzar a Derek, pero todos serían capaces de saber que está mintiendo. “Irritantemente perfecto,” dice en su lugar, y hace todo lo que puede por cambiar de tema. 

Lo cual, se da cuenta Stiles, demuestra lo que estaban diciendo. Si hubiera sido otra persona, les estaría dando un análisis hiper detallado. 

Pero con Derek…se quiere quedar esos detalles para él. 

*

Los detalles aún están en su mente cuando Stiles se quita la ropa esa noche en su baño. Su mano baja abajo por costumbre, y para cuando ha decidido masturbarse, está desnudo, apoyado contra la encimera, las rodillas abriéndose mientras se acaricia lentamente. 

Es la misma mano con la que quizás tocó la entrepierna de Derek en la ducha, y deja que sus ojos se cierren mientras se imagina eso en toda su gloria, y sus huevos están empezando a tensarse cuando escucha a alguien aspirar aire con fuerza. 

Los ojos de Stiles se abren de golpe. 

Derek está de pie en su baño. Derek está de pie ahí, vestido, y está mirando al pene de Stiles. Corrección: está mirando la mano de Stiles que está acariciando su pene arriba y abajo, y Stiles se congela. 

Su pene ni siquiera tiene la decencia de volverse algo flácido bajo el peso de la mirada de Derek. Stiles está ahí, como dios le trajo al mundo, sujetando su erección, y está bastante seguro de que si Derek no hace algo pronto va a tener que quedarse ahí corriéndose encima como un estúpido. 

“Erm,” dice Derek, y sus ojos se encuentran con los de Stiles. Stiles está claramente proyectando porque Derek no parece asqueado, Derek parece un poco cachondo. 

“No estaba pensando en tí,” dice Stiles, lo que es lo peor que se le puede decir a alguien que puede oler las mentiras. 

Los ojos de Derek vuelven a bajar, y luego está moviendo la mano. 

Los músculos de Stiles se tensan, y está medio aterrado de que vaya a correrse en la mano de Derek cuando este le toca la muñeca. No, no la muñeca. Derek está girando el reloj que Stiles lleva - lo único que lleva - para mirarlo mejor. Se inclina para delante para verlo mejor, como si de algún modo se estuviera olvidando de que el pene de Stiles está justo ahí, y la mano de Stiles se cierra involuntariamente. 

Stiles deja salir un raro medio gemido ahogado, y Derek le suelta la muñeca como si fuera una patata caliente. 

“Lo siento,” dice rápidamente, retrocediendo mirar a cualquier parte menos a Stiles. 

“¿Por qué el reloj?” pregunta Stiles. Libera lentamente su pene, y mira al reloj por sí mismo, intentando hacer lo que puede para respirar con normalidad. 

“Objetos encantados,” dice Derek. Sus ojos están concentrados en algún lugar del cielo, y Stiles se está dando cuenta ahora de cuánto contacto visual suelen tener normalmente. 

“El reloj…” Cosa que tiene perfecto sentido. Stiles no ha desarrollado raros superpoderes, solamente ha encontrado un extrañamente específico reloj encantado. 

“En el reloj pone, en tiempos desesperados,” le dice Derek a la lámpara. 

“No estoy desesperado por ti,” espeta Stiles. Es una burda mentira; claramente acaba de traer aquí mágicamente a Derek en plena sesión masturbatoria gracias al poder de la desesperación.

Derek noblemente no señala nada de eso. “Por eso no se cumplieron ninguno de tus otros deseos. Tenían que nacer fruto de la desesperación. Los ataques sorpresa deben de haber propiciado el mismo pánico que el primer ataque.” 

Stiles asiente, y se imagina, qué cojones. Derek tendría que ser un idiota como para no saber por qué ha sido mágicamente transportado a la hora feliz de Stiles. “Y yo estaba pensando bastante desesperadamente en la última vez que me teletransporté desesperadamente cuando te has presentado.”

Está bastante seguro de que Derek se está poniendo rojo. “Ya he visto,” consigue decir Derek. 

Stiles es el que está desnudo quieto y Derek el que se está sonrojando por ello. “Te puedes ir si quieres.”

Derek coge una buena bocanada de aire, como si estuviera reuniendo fuerzas, y luego mira a Stiles a los ojos y dice, “¿Y si no quiero?” 

Stiles se quita con cuidado el reloj y lo apoya en la encimera. Luego se lanza hacia delante y le da un buen morreo a Derek. 

Siente que debería de estar más avergonzado por el hecho de que esté aplastando su cuerpo desnudo contra Derek, pero después de un breve segundo de sorpresa, Derek se une al beso con tanta desesperación como siente Stiles. Stiles está siendo presionando contra la encimera en cuestión de segundos, y en cuanto separa algo las piernas, Derek está acomodado entre ellas. 

“¿Estás a bordo de que pase esto?” pregunta Stiles mientras frota lo más amable que puede sus caderas contra Derek. Si acaba pasando algo, Stiles sabe que no va a aguantar mucho. “Porque yo estoy muy a bordo. Super increíblemente a bordo.”

Derek asiente, y dice contra la boca de Stiles, “Estoy a bordo.”

Le besa brevemente, y luego baja su cabeza, abajo, abajo, hasta que Stiles está enredando las manos en el pelo de Derek y contrayendo el cuerpo para no correrse en cuento el calor húmedo de la boca de Derek le envuelve. 

Derek mueve la cabeza una, dos, tres veces antes de que Stiles esté tartamudeando un aviso, y luego se está corriendo con tanta fuerza que por un momento se cree que ha perdido la consciencia y se lo ha imaginado todo. 

Cuando abre los ojos, está tumbado contra el fregadero como si no tuviera huesos, y Derek se está tocando por encima de sus vaqueros. Estaría avergonzado de lo rápido que ha tenido el orgasmo, pero Stiles solo tiene que meter la mano en los pantalones sin abrir de Derek y acariciarle seis veces antes de que Derek le esté siguiendo en su postorgasmo. 

Atisba un vistazo del reloj cuando se deja caer contra Derek, y piensa, Tiempos desesperados, quizás, pero esto desde luego no son medidas desesperadas. 

*

Stiles se queda el reloj.