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¿Por destino o por elección ?

Summary:

Han pasado seis años desde que Stiles dejo Beacon Hills para ir a la universidad. Trabaja como consultor para el FBI y la CIA, ya que es uno de los mejores perfilistas e investigadores a nivel nacional, debido a su experiencia con el mundo sobrenatural. Es feliz viviendo en Washington D.C, junto con su novio. Pero tendrá que regresar a su natal ciudad , ya que algo muy fuera de lo normal ha pasado, afectando los habitantes de la ciudad, desafortunadamente para él, tendrá que lidiar con un novio posesivo además de celoso y con alguien que fue su gran amor en el pasado.

Notes:

Hola a todos!!

Este es mi primer fic y mi primer trabajo publicado en un medio web. Espero sea de su agrado y se aceptan criticas constructivas, espero poder actualizar dos capitulos a la semana y aun no se cuantos capitulos sean, pero ya tengo 7, asi que no se preocupen.

Se aceptan Kudos, comentarios y si desean ayudarme con etiquetas o recomendarme algo estoy abierta a sugerencias.

Este primer trabajo es un Fic Steter ya que no hay mucho sobre esta pareja y Sterek porque en verdad me encanta.
El contenido de este fic, no pretende molestar a nadie, así que si están en contra de la lectura homoerótica, mejor pasen de aquí, porque espero y creo que habrá mucho.

Saludos a todos

Alex C. Velis

Chapter 1: Regresando del trabajo

Chapter Text

Lo único que el deseaba era llegar a su casa, había sido una semana muy pesada, donde crímenes tras crímenes eran de lo único que hablaban .

El avión había llegado cerca de las tres de la mañana y aunque pudieron quedarse otra noche en Seattle , lo único que deseaban era llegar a sus respectivas casas, besar a las personas que tanto amaban y olvidarse por unas horas de todo lo acontecido en aquella ciudad. 

 

Bajó del taxi arrastrando su maleta negra hasta llegar a la entrada de aquel edificio de departamentos, cruzo las puertas de cristal y fue recibido por el guardia en turno, era nuevo y no recordaba si se llamaba Michael o James. Camino cansado hasta llegar al elevador y oprimió el botón del décimo piso. Salió ansioso y con el mayor cuidado posible sacó las llaves de su pantalón e introdujo la primer llave en la cerradura, la giro tratando de no hacer ruido y posteriormente la saco y volvió a repetir la operación con la cerradura de abajo, para entrar por fin al salón. Cerró la puerta sin hacer ruido y coloco suavemente las llaves en un mueble junto a la entrada. Dejo su maleta junto al sillón y procedió a quitarse el saco, aflojo la corbata lo suficiente para sacarla por encima de su cabeza y desabotono los tres primeros botones de su blanca camisa. Se sentía tan bien de por fin poder estar en casa. Se quitó el cinturón y dejo en el sillón las monedas que traía en los bolsillos. No le importaba dejar todo regado, había sido un viaje tan largo y pesado que a cada instante que se despojaba de sus prendas de oficina, sentía que se quitaba un gran peso de encima. Desabotono su pantalón y bajo el cierre del mismo tratando de no hacer ruido , se sacó los zapatos y los calcetines ayudandose con sus pies y por fin sólo quedo con la camisa y ropa interior.

 

Camino por el pasillo hasta su habitación , con el corazón latiendo como loco de emoción, mientras un enorme calma y felicidad se apoderaba de el. Giro el pomo de la puerta suavemente y entro sin hacer ruido. Podía distinguir claramente la figura que yacía acostada en su cama , profundamente dormida y con el pecho desnudo. Poco importaba que la habitación estuviera en penumbras y que el sólo fuese un humano, tantas noches en el bosque y en la oscuridad, lo habían acostumbrado a ver con poca luz. Camino tranquilamente hasta su lado de la cama mientras desabotonaba los dos botones restantes de la camisa y se despojaba de esta dejándola caer al piso. Levanto la sábana y entro lo más suavemente que pudo para no despertar a su acompañante, al amor de su vida, porque ya no tenía miedo de aceptarlo, estaba total y absolutamente enamorado de la persona con la que vivía desde hace un año y con la que mantearía una relación desde hacía dos. El, lo había seguido hasta Washington con tal de tener una relación, después de haber egresado de la universidad en Nueva York. Y aunque el mayor no fuese de aquellos que dicen constantemente un te amo, se lo había dicho en ocasiones especiales, pero sobretodo se lo había demostrado.

 

Se acostó en la cama abrazando al hombre que amaba, su única familia además de su padre y al único que en verdad sentía que le importaba aparte de su progenitor . Aspiro el aroma de ese hombre que lo volvía loco y beso su nuca con cuidado, esperando no despertarlo del apacible sueño, pero era muy tarde, aquel hombre lobo había reaccionado tarde a su presencia y soltó lo que pareció un ronroneo de gusto con un poco de modorra antes de girarse y abrazarlo por la cintura.

¿Qué tal el viaje? Preguntaba con los ojos aún cerrados y con su nariz recorriendo el cuello del menor. - Bien... un poco pesado a decir verdad, pero eso no importa , lo que más deseaba era llegar a casa- ¿Por algo en especial o sólo por tu almohada ? Pregunto el mayor con toque de burla en la voz. -Ya lo sabes, no puedo dormir sin mi almohada- respondió el castaño con un toque de risa, mientras sensualmente acariciaba el pecho desnudo del mayor . -¿con qué sólo tu almohada? Preguntaba irónicamente el mayor mientras acariciaba el lechoso torso lleno de deliciosos lunares- también mi cama - ¿Con qué sólo extrañaste tu almohada y tu cama? -  pregunto pegado a su cuello mientras comenzaba a lamer el lóbulo de su oreja y bajaba lentamente por su torso llenándolo de besos, lamidas y chupetones, mientras el menor se dejaba hacer y se retorcía de placer en la cama.

 

-Odio esa pulsera, no puedo olerte ni sentirte como es apropiado. Quitatela por favor antes de que pierda el control y te la arranque.- el menor ya con la respiración entrecortada abrió el broche de seguridad de su pulsera y la aventó lo más lejos que pudo, rebotando esta en una de las esquinas de la habitación y quedando escondida tras un mueble.

 

-grrrr- gruño el lobo - tu aroma me vuelve loco, decía mientras subía para encontrar por primera vez, esos labios parlanchines y que tanto lo encendían. Beso con locura y pasión sus labios, con una necesidad que parecía no saciar. El beso pasional y lujurioso juntaba con la lengua del menor haciendo que este se retorciera de placer y dejando a ambos jadeantes y necesitados de más contacto por lo que ambos se apretaban contra el cuerpo contrario, Stiles enredando sus dedos ansiosos en el cabello del mayor  y este atrayéndolo hacia el por la cintura, mientras ambos miembros necesitados palpitaban con furia, buscando contacto con el contrario, el mayor sacó sus garras destrozando el bóxer blanco del menor, haciéndolo jirones y tomando ambos miembros para masturbarlos a media transformación.

 

Stiles fue el primero en romper el contacto buscando algo de aire, pero en cuanto obtuvo dos bocanadas, busco los labios del mayor, besándolo en la comisura de los labios y con su lengua acariciando el labio inferior del licántropo para posteriormente lamer esos filosos colmillos. Ver a su hombre a medio transformar lo ponía a mil, saberse causante de la locura y deseo que provocaba en el mayor lo excitaba cada vez más mientras sentía las garras en su miembro cada vez más cercano al orgasmo.

-Peeeee.... Peeeeee.... Teeer..... Por favor.....-

-Stiles- dijo el hombre lobo de una forma más animal que humana - antes de morder suavemente el cuello del menor con sus filosos colmillos.

-Peeeteeerrr.... Por, favor!!! Eran las palabras suplicantes del menor que el lobo deseaba escuchar, tener a su niño tan necesitado y anhelante, por lo que dejo de masturbarlos y comenzó a descender por el cuerpo plagado de lunares hasta detenerse en esos botones rosados tan duros y necesitados que de haberlos seguido lamiendo hubiesen provocado el orgasmo del menor.  Continuo descendiendo hasta encontrar un camino de vellos castaños que lo guiaron al miembro del menor empapado en líquido preseminal. Inhalo profundamente recobrando el control sobre la bestia y procedió a lamerlo desde la base del pene hasta la punta, provocando estremecimientos en el menor que desesperadamente cerraba los ojos y se agarraba fuertemente de las sábanas tratando de recobrar un poco el control. Había sido una tortura estar una semana lejos del hombre que amaba y lo volvía loco de placer. Lo necesitaba, deseaba a Peter como nunca había deseado a alguien y de no ser, porque era plenamente consciente que el lobo necesitaba reclamarlo, el ya habría tomado el control de la situación empalandose en el grande y duro miembro del mayor. Pero al sentir la lengua juguetona abriéndose camino en su entrada la desesperación por tenerlo dentro aumento.

El mayor, ya más humano que animal, llenaba de besos y lamidas la entrada del menor y con una de sus manos se estiraba para alcanzar el bote de lubricante mientras que con la otra aprisionaba la polla del menor para evitar que se corriera antes de tiempo. Con la habilidad propia de los años , abrió el tubo de lubricante con una sola mano y lo aplico en la entrada del menor, mientras dilataba la entrada con uno de sus dedos. Stiles no paraba de jadear y de moverse, el mayor estaba fascinado al tener al menor tan necesitado de el. Ingresó el segundo dígito mientras lamía el pene palpitante del menor desde la base hasta la punta, sosteniendo perfectamente sus testículos para retrasar el orgasmo lo más que podía, porque claro estaba que el lobo quería terminar en el menor y que el semen de este los bañará a los dos. Le gustaba sentirse sólo de ese humano y que el humano le perteneciera. Comenzó a subir lentamente mientras besaba cada parte del torso blanquecino y lleno de lunares, como deseando llenarse del sabor que esa frágil piel emitía, beso y mordió los pezones erguidos causando gritos de placer del menor. La respiración de ambos era irregular y sus corazones latían fuertemente llamando al otro, deseando fundirse y ser uno mismo. Ingresó el tercer dígito mientras lamía el cuello y el lóbulo de la oreja. El menor sólo se deshacía en placer por las atenciones que el mayor de los Hale le brindaba. Cuando por fin llego a sus rosados y hermosos labios arremetió contra el llenándolo por fin con su muy necesitado miembro, y con sus besos cayo los gemidos del menor y comenzó a bombear lentamente, sacando casi todo su largo y ancho  miembro y metiéndolo hasta no poder más. Se acomodó mejor entre las piernas del menor y este respondió abrazándolo con sus largas extremidades, las blancas piernas en su cintura y sus brazos atrayéndolo para besarlo, mientras sus manos se enterraban en su cabello y tiraba fuertemente de el a cada embestida que el mayor le otorgaba. El grande y poderoso lobo no podía más, deseaba marcarlo y hacerlo suyo, por lo que despegó sus labios de la suculenta boca del menor y bajó hasta su cuello para morderlo fuertemente con sus dientes humanos a la vez que arremetió fuerte y velozmente contra su joven amante. Las estocadas aumentaron de velocidad hasta volverse erráticas, ya que el lobo estaba por terminar, el sentirse tan apretado como la primera vez lo desquiciaba y la forma en que Stiles se entregaba a el por completo, lleno de amor, lo enloquecía más. -¡Peter.... Ya no puedo más !.... ¡Peeeteeerrr !! Por favor...- y el gran lobo Hale no pudo más y con unas fuertes estocadas dio directo a la próstata del menor ocasionando que ambos se corrieran al mismo tiempo, llenando el interior del ser amado y Stiles bañándolos con su semilla.

Peter cayo rendido sobre el castaño y giro para quedar abajo y como siempre que estaban juntos, dormir abrazados. Stiles se acomodó en el pecho del mayor aún con el miembro semi flácido dentro. Había descubierto que era la mejor forma de dormir, el era su cama y su almohada y después de una increíble sesión de sexo, como la que protagonizaban cada noche, podía dormir varias horas seguidas. El mayor jalo una de las sábanas y los cubrió para no pasar frío. Sabía que pronto ambos dormirían, así que acaricio el cabello de su joven novio, antes de que este se levantará sobre su pecho y comenzara a besarlo lenta y suavemente, eran besos llenos de ternura y amor. -Te esperaba hasta mañana, pero me alegra que estés aquí. ¿Qué tal el caso?- pregunto todavía un poco cansado, pero era notoria la felicidad en su voz.

-Pesado.... Muy pesado, por eso todos deseamos regresar a casa antes de lo programado. No alcanzamos a rescatar a todas las víctimas. El "Degollador" evoluciono rápidamente y sólo alcanzamos a salvar a dos niñas.- ¿y qué paso con el? Pregunto el lobo. -Se suicidó de la misma forma en la que eliminaba a las niñas... Creo que fue lo mejor. No quiero ni imaginar que habría pasado si hubiese escapado de prisión. Es uno de los peores asesinos que han existido, aunque fue muy poco tiempo el que estuvo activo. -

 

El mayor sólo abrazo a su pequeño cachorro, a su beta, para transmitirle un poco de paz y amor. Siempre lo protegería y amaría. Le interesaba mucho el trabajo de su novio, pero a veces, como esa noche se arrepentía de preguntar, ya que lo que deseaba era relajarlo y que se olvidara de los crímenes, así que cambio de tema. - Hoy llego un paquete de tu padre, lo deje en el estudio.- Stiles se relajó y acomodo mejor en el pecho del mayor antes de contestar. -Seguramente es el libro que le dio Deaton para mi. Insiste en que debo de prepararme en las artes mágicas, aunque la verdad no veo sentido. El nemeton esta tranquilo y ya no pertenecemos a ese lugar.

-Tu padre aún vive ahí y estoy seguro que sí Scott te pide ayuda , no se la negarías.-

-Sabes bien que tiene años que no hablo con el o con alguien de la manada. Sólo con Lydia y eso muy de vez en cuando. Esa vida se acabo para mi y menos porque no te aceptarían.-Aún se notaba un poco de dolor en su voz. Habían pasado seis años desde que dejo Beacon Hills, pero el que tu familia y manada te abandonen, es algo no tan fácil de olvidar y Peter era muy consciente de esto, por lo que siguió acariciando su cabello no tan corto para transmitirle paz.

-Eres muy bueno Stiles, el que no me acepten, o incluso me cacen , no va a evitar que dejes de ayudar. Eres un hombre bueno, por eso es tu naturaleza hacer lo correcto.

-Un hombre tonto, querrás decir-

-Tal vez un poco tonto e ingenuo, pero agradezco eso, porque me aceptaste en tu vida y me diste una oportunidad. Aceptaste a un lobo asesino y psicópata.-

-Te falto egocéntrico, posesivo y controlador-

-¡Grrrr!!- gruño el lobo imitando su transformación girandose para quedar encima de menor, llenándolo de besos y cosquillas arrancando risas en el menor. Cuando se tranquilizaron un poco después de tantas risas Stiles tomo el rostro de su amado lobo y mirándolo con toda la ternura posible lo miro.

 

-Te la ganaste, me demostraste lo que sentías y lo sigues haciendo cada día. Nunca me haz fallado y espero nunca lo hagas- Esa mirada color avellana lo desarmaba, lo amaba como nunca creyó capaz, acaricio el rostro plagado de lunares con el mismo amor que el castaño le profesaba- Jamás te defraudare o te traicionare porque sabes lo que siento por ti. Traicionarte, sería mil veces peor que hacerlo a mi mismo. Preferiría morir torturado lentamente de la peor manera posible, a lastimarte.- Stiles le devolvió una sonrisa llena de confianza y con picardía le respondió.

-Que bueno que lo prefieras, porqué ya sabes lo que te espera si lo haces y tienes un muy lindo trasero y no me gustaría lastimarlo con acónito.- ambos rieron y se besaron con ternura y amor. Se quedaron dormidos como cada noche desde que vivían juntos. Abrazados, enlazados... Stiles durmiendo en el pecho del mayor , siendo arrullado por su corazón.