Actions

Work Header

Mentiroso

Summary:

Una historia en la que Jade empieza a seguir a Trey llamando mucho la atención y este piensa que es normal hasta que se vuelve evidente de que tiene otros motivos.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Su compañía nunca me pareció extraña, ambos nos veíamos a menudo en las reuniones de líderes de dormitorios junto a Riddle y Azul. Estando en posiciones similares nunca me pareció raro que me buscará para platicar de algo trivial.



El peliazul secó su frente sofocado por el clima cálido, la humedad del jardín era perfecta para el crecimiento de sus queridas plantas pero no era algo ideal para un tritón, extrañamente podía perderse en su trabajo sin tener en cuenta la noción de tiempo, había trabajado en un terrario esférico y lo cargo para llevarlo de vuelta a su cuarto, lo sostuvo acercando su pecho con una gran sonrisa. En su camino de vuelta se encontró con otro estudiante frecuente en el jardín, estaba muy enfocado cavando en la tierra y haciendo huecos, igual que él era del tipo que no parecía prestar atención a nada a  su alrededor, dejó lo que cargaba a un lado y se paró detrás de él. "Siempre estás trabajando duro ¿Qué haces?" El chico de Heartslabyul alzo la mirada y le sonrió.

"Estoy haciendo un encargo para el profesor Crewel." El profesor se lo había pedido indicando que fuera cuidadoso pues era algo que usarían en una clase especial del club. Jade miro las plantas con colores llamativos, tallos verdes que después se tornaban de un color violeta en la punta de sus hojas, nunca había visto algo así en sus paseos en los alrededores de la escuela y quiso ver más de cerca siendo un montañista entusiasta de la fauna. "Eso se ve interesante." Los ojos de Trey se abrieron y se levantó a toda prisa para frenarlo.

"Ten cuidado, puede ser venenoso para ti, es mejor dejarlo así." Se paralizó sin esperar que lo detuviera, Trey tomó su brazo solo por un segundo para detenerlo, Jade se congeló mirando su mano, era extraño ser tratado así, era como si el mayor lo viera como alguien que necesitaba ser protegido, muy en el fondo se reía pero era entretenido ver a este humano intentarlo.

"Por supuesto, no era mi intención interferir." Respondió retomando su compostura. Trey no sabía si el veneno afectaría a Jade al ser una criatura del mar pero no quería tomar ningún riesgo.

"No pasa nada. ¿Qué es eso que tienes ahí, es un proyecto para la clase?" 

"¿Oh esto? Se puede decir que es un pasatiempo mío, me divierte hacer estos terrarios entre otras cosas..." Su voz perdió fuerza en su última oración. Trey no quería indagar más pues quería terminar lo más pronto posible para seguir con sus pendientes en Heartslabyul.

"Ya veo, espero que tengas suerte con eso."

"Igualmente, Trey." Le ofreció una sonrisa y ambos volvieron a sus tareas.




Su aparición ese día me pareció normal pero viendo atrás quizás todo había iniciado ahí o en ese otro día en clase de alquimia.



Trey había estado mezclando la fórmula en el calderón por casi media hora, la consistencia era clave, debía deshacerse de los grumos y obtener un líquido lo más puro posible, el resultado tenía que ser incoloro y aun podía ver un ligero tono azul, comprobó el fuego a pesar que la temperatura era adecuada según el termómetro, sus brazos empezaban a dolor un poco pero ya estaba muy cerca de terminar.

"¿Es una poción de congelamiento?" El estudiante más alto no tuvo problemas para asomarse por encima de su hombro dejando mostrar solo un poco su cabeza siguiendo su naturaleza sigilosa de anguila. 

"Por los siete, no me asustes así Jade." Lo hizo saltar sin verlo venir pero lo tomó solo como una pequeña broma amistosa.

"Perdón, estabas tan enfocado que no pude evitarlo, quería saber que estabas preparando." Su curiosidad lo había superado y no dejaba de ver el caldero. "¿Puedo acercarme? Siempre tengo problemas preparando pociones." Asintió y Jade se pegó lo más cerca posible, podía sentirlo justo detrás de él, su cabeza solo un poco a su derecha para poder ver cómo revolvía los ingredientes. Cayó en cuenta de lo alto que era realmente, por alguna razón nunca le pareció así a pesar de haber visto a Floyd de cerca en múltiples ocasiones, Jade nunca daba esa impresión y mantenía su distancia sin ser intimidante.

Apretó el cucharón con fuerza sintiendo la tensión acomularse en sus brazos y hombros, no lo quería incomodar ni llamarle la atención pidiéndole que se alejará así que lo tolero mostrándole una pequeña sonrisa. "No es nada complicado, es como cocinar, entre mejor sea la calidad de los ingredientes mejor será el resultado final." Jade asintió prestando atención y dando afirmaciones cortas, en cierto momento el tritón puso su mano sobre la suya como si quisiera ayudarle a mezclar, se tenso mas cuando sintió su otra mano sobre su hombro.

"Pe-pero también debes prestar atención al tiempo de preparación, debes cuidar la temperatura exacta de ser posible." Su lengua se trabo por solo un segundo pero nunca varió su tono de voz. "Lo entiendo." Si Jade quería sacar una reacción de él no pudo conseguirlo, tenía una cara de poker que muy pocos podrían mantener en esa situación. 

"No puedo esperar para ver el resultado." Estaba genuinamente emocionado y tras lo que pareció horas finalmente le dio algo de espacio. Trey tomó esa oportunidad para darle la espalda y buscar el vial para la poción, logró llenar unos cuántos y compartió la mitad con el peliazul que los aceptó con una reverencia.

"¿Te molestaría si practico contigo en las próximas clases? Me gustaría perfeccionar mis habilidades con un experto como tú. ¿Eres parte del club de ciencias, no?." Trey llevó una mano a su nuca un poco para relajar el estrés y por qué era un elogio que no sentía merecer. "No soy nada especial, mis pociones funcionan pero no esperes algo sobresaliente."

"Haha que modesto eres."



No necesitaba de mí, Jade ya era muy bueno en clase de alquimia, si en verdad quería ayuda tenía una opción más cercana: Azul, alguien mucho más brillante y talentoso que yo pero eso solo era una cortina para acercarse ¿Verdad?.



Tenía que moverse de salón después de su clase de física, entre las prisas y cambiarse a mitad del camino se dió cuenta que no llevaba sus lentes, comenzó a buscar entre sus cosas pero no había nada. No podía regresar o llegaría tarde a su próxima clase. Corrió y tuvo que sentarse al frente para poder tomar notas.

Al tratar de enfocar su vista tanto tiempo su expresión se tornó más dura dando la impresión que estaba molesto lo que asusto a mas de uno, Deuce fue el primero en decirle abiertamente que daba algo de miedo, el resto de los recién ingresados tambien mantenía su distancia aunque solo quería acercarse para pedir ayuda. Se estaba volviendo cansado y cuando estaba perdiendo toda esperanza se acercó el alegre líder de Scarabia.

“¿Qué pasa Trey estás buscando algo? ¿Puedo ayudarte?” Irradiaba tanta positividad que era imposible no levantarte el ánimo. “Ah si gracias, es algo vergonzoso pero he perdido mis lentes en algún lado ¿Los has visto?.” Kalim no era una persona muy buena con los detalles pero tenía una naturaleza noble y caritativa así que se esforzó pensando.

“Hummm...!Ah sí! Vi a Jade usando unas gafas así en el pasillo. Ya decía yo que era raro pero seguro las está cuidando para devolverlas, que buen sujeto.” Trey no se preocupó por los detalles y comenzó a buscarlo desesperadamente, tenía poco tiempo entre clases pero por suerte los gemelos sobresalen por su altura en el tumulto y pudo alcanzarlo.

“¡Jade!”

“Buenos días Tre--...ah.” Se quedó boquiabierto al darse la vuelta, no sabia por que estaba tan impresionado si era él quien llamaba la atención usando sus lentes.

“Esos lentes…¿Son esos mis lentes?” No podía hablar bien aun recuperando el aliento por correr. “¿Oh? ¿Estos? Los he querido probar desde hace un tiempo, Azul los hace ver muy interesante, lamento decir que solo son decorativos y no mejoran mi vista en lo absoluto.” Jade reacomodo sus lentes ofreciendo su disculpa.

“Qu-qué dices, esos son exactamente como los que he perdido.” Estaba muy confundido, no podía creer lo que le decía. “Son falsos, no creo que te sirvan de nada.”

 

Me mintió con una sonrisa inocente en su cara, sabía que no le reclamaría, que podría salirse con la suya, era imposible confundir mis lentes pero seguí su juego, no quería una confrontación.

 

“Entonces no lo son...vaya problema, no se donde mas buscar.” Se relajo y metió las manos en sus bolsillos sintiéndose derrotado, Jade jugó con su mechón de cabello oscuro, torciéndolo con sus dedos. “¿Estarás bien por tu cuenta sin ellos?”

“Esta bien, tengo otro par en mi dormitorio pero tendré que ir por ellos hasta que terminen las clases.”

“Es una lastima, te informaré si encuentro algo.” Hizo una pequeña reverencia y se marchó sin mirar atrás. Trey no sabía qué pensar, todo se sentía de cabeza tal como con Alicia, estaba aturdido pero no tenía sentido seguir preocupándose.

Cómo por arte de magia al día siguiente los lentes aparecieron de vuelta en su mochila, una vez más creyó que era una broma de Jade, era extraño, si solo quería probar sus lentes podía haberlos pedido, no veía el punto de tener que robarlos y ocultarlo solo para devolverlos, había escuchado que algunos tritones podían fascinarse con los objetos de los terrestres y los coleccionaban pero incluso así no estaba muy convencido, de cualquier forma lo dejo pasar rápido sin preguntar por qué había hecho eso las próximas veces que se encontraron.




Estaba descansando en su cuarto cuando una notificación llegó a su teléfono. Había puesto un sonido especial para Cater y lo reviso pensando que quizás había un nuevo problema.

“Bro ¿Qué pasa con Jade? (Cara de susto)." Levantó una ceja extrañado por su mensaje.

"¿De qué hablas?" Le contestó tecleando rápido.

"OMG no has visto el spam de ese hombre “like y me gusta" a todas tus publicaciones WTF." Sus cejas se juntaron sin entender, recibía muchos mensajes todo el tiempo, siempre se enfocaba en responder a asuntos del dormitorio o del club de ciencias y honestamente no prestaba atención a quien reaccionaba a sus publicaciones de forma obsesiva como Cater. Lo comprobó rápidamente en sus últimas publicaciones y en efecto había muchas reacciones por parte de Jade como sonrisas, me gusta y pulgar arriba. No lo vio como algo para alarmarse. "Así es él, está siendo cortés así es con todos."

"Oh pobre~ inocente Trey (Cara riendo y llorando) esa serpiente de mar se sumergió a fotos de hace más 10 años, hablando de acosadores (cara de susto)" Sonrió imaginandolo hablar de forma dramática.

"Estás exagerando, solo son fotos." Nunca se preocupaba en actualizar sus fotos, la mayoría eran cosas que el mismo Cater tomaba y compartía, a veces tomaba fotos de sus pasteles cuando estaba realmente orgulloso del resultado pero en gran parte se mantenía al margen de mostrar su vida personal en cambio mostraba su cara como segundo al mando y mano derecha de Riddle, era un perfil académico más que ser personal, dando recordatorios a los demás estudiantes y ofreciendo su ayuda cuando alguien tenía dudas sobre las reglas del dormitorio, las ceremonias, horarios y grupos de tareas.

"!Hellooo~ Despierta! (Facepalm) !El hombre está rogando por tu atención! (Cara pícara)"  Era absurdo y se rio, Cater siempre lo había hostigado por su inexistente vida amorosa y pensó que era otro de sus intentos de jugar a ser cupido. Siempre le decía cosas como: “Disfruta tu vida estudiantil mientras eres joven” pero la verdad no tenía tiempo para nada de eso, muchos lo veía como alguien responsable, fiable pero por alguna razón no sobresalía, no tenía problemas con esa percepción, lo prefería de hecho, nada más y nada menos que un comprometido estudiante, una relación solo complicaría su vida y ya tenía suficientes preocupaciones.

Se dejó caer en su cama sosteniendo el teléfono en lo alto mirando la pantalla, reflexionando que responder, no quería tirar más leña al fuego. "Qué imaginación tienes. No hay razón para que se fije en alguien normal como yo."

"TREY. Hablo en serio. Está encima de ti como una abeja al polen, no puedes ser tan ciego."



Por primera vez cuestioné las acciones de Jade más allá de ser compañeros, no sabía si era un interés romántico o algo superficial, de cualquier forma Cater me abrió los ojos a esa posibilidad y comencé a prestar atención a lo que hacía y por qué.



Estaban sentados en la mesa en otra reunión de los representantes de los dormitorios, la mayoría ya se había marchado dejando solo a los líderes de Heatrslabyul y Octavinelle con sus sub líderes. Había una enorme pila de papeles que necesitaban ser atendidos, justificantes para faltar a clases, reportes por quebrantar reglas del dormitorio, reportes de daños materiales y riñas entre estudiantes, parecía no tener fin. 

"¿Trey tienes listo los reportes que se necesitan anexar?"

“Si, es esta carpeta justo aquí, puedes tomarlos”

“Te importaría si compruebo que todo esté en orden.”

“Adelante.” Trey no sabía que al acceder el chico de dos metros acercaría su silla juntándose hasta que sus brazos chocaran. Cada vez que sacaba una hoja de la carpeta con su mano derecha el peliazul inclinaba un poco más su cuerpo y sostenía el papel  del lado izquierdo al mismo tiempo que el, a veces inclinaba su cabeza tratando de leer y usaba su hombro como soporte, Jade no era particularmente pesado pero era suficiente para forzarlo a mantener el equilibrio en su asiento y tratar de sentarse derecho.

Estaba tranquilo y siguió como si fuera lo más normal del mundo, le entregó el siguiente reporte repitiendo la misma acción de antes. La expresión de Jade era neutra y era imposible saber qué pensaba. Trey se arredró al sentir una mano agarrando su brazo justo donde se flexiona, alzó la mirada viendo ese fleco índigo y su brillante ojo ámbar. "Um...Jade…"

“¿Um?” Le respondió sin dejar de ver los papeles. 

“...” No podía decirlo en voz alta. Si Cater no se lo hubiera dicho no estaría tan indeciso.

Riddle llevó una mano al puente de su nariz cansado de tanto leer e incapaz de enfocar su vista, miró alrededor tratando de despejar su mente y no esperaba ver a su amigo en problemas, estaba sentado algo lejos pero podía distinguir como lo estaba intimidando, era el colmo, Trey era demasiado amable como para defenderse de ese bravucón pero no iba a permitirlo.

"Oye Azul, puedes decirle a tu lacayo que deje de hostigar a mi amigo."

Azul alzó la mirada de entre sus papeles y un rápido vistazo fue más que suficiente para darlo todo por perdido, esto no era algo con lo que se podía mediar ni negociar, Jade seguía sus órdenes cuando se le daba la gana y honestamente no quería entrometerse en lo que fuera que estuviera tramando. "No puedo hacer nada con los instintos predatorios de Jade, tendría más suerte volando a la luna." Era inexcusable y no iba tolerarlo en su presencia, Riddle se levantó de su asiento hasta pararse frente a ellos del lado contrario a la mesa, dejó caer su mano sobre una pila de papeles llamando la atención de los dos.

"¡Jade!" 

"¿Necesitas algo?"  Su voz nunca perdió su delicadeza y formalidad ignorando completamente la cólera del pelirrojo.

"¡Mide tu espacio personal!"

"Oh claro mis disculpas." Agachó su cabeza con su mano derecha cerca de su corazón ofreciendo una humilde disculpa pero al mismo tiempo seguía pegado a Trey, su mano agarrando su bicep con fuerza. "A Trey no le molesta así que pensé que no le importaría." El rey de las rosas lo tomó como un desafío, algo le decía que lo estaba retando y hasta cierto punto burlándose de él; podía esperar de Floyd que lo sacara de sus casillas pero tratar con Jade era nuevo, no iba a dar marcha atrás por su amigo.

"Por supuesto que le molesta, es obvio que no está cómodo."  El peliverde masajeó su cien y acomodo sus lentes, dejo escapar un pequeño suspiro y sonrió. "Está bien Riddle, no hay que hacer un alboroto por esto."

"¿Entonces no hay problema si me quedo así?" La alegría en su cara fue emoción pura muy similar a la de un niño cuando lo dejan dormir hasta tarde. Era tan radiante y hasta cierto punto tierno. "!De ninguna manera! !Ten algo de decencia!"  Riddle estaba apunto de explotar en una rabieta, su cara roja y parecía que iba sacar humo como una tetera en cualquier momento.

"Tendré más cuidado." Le dijo mirando sus ojos dorados en vez de ver a Riddle, su mente quizás le estaba jugando un truco pero le pareció ver un ligero sonrojo en sus mejillas y una sonrisa torcida cuando se alejó llevándose consigo los reportes.

 

Al salir de la junta Trey y Riddle caminaron juntos de vuelta al espejo mágico, el fuego de las hadas encendía las linternas al costado de los pasillos, el sol ya estaba completamente oculto y aún quedaban unos pocos tonos rojizos y dorados en el cielo. El más alto cargaba una caja con papeles mientras el pelirrojo iba de brazos cruzados dando pisadas fuertes de vez en cuando y desahogándose con el mayor. “Esos Leech no son más que unos maleantes.” Al verlo hacer un puchero Trey no pudo contener su risa.

“!Y tú deberías alzar la voz! No dejes que se metan contigo” Se puso colérico deteniéndose frente a él, ambos se quedaron parados un momentos y no se atrevió a verlo a los ojos sintiendo que sería la víctima de su magia especial. “Es…bueno…cómo puedo decirlo.” No lo quería preocupar cuando no tenía pruebas de nada, al final Jade no tenía intención de hacerle daño a diferencia de su hermano que tenía ataques violentos, era más bien una curiosidad hacia él y aunque últimamente había estado más cerca no lo veía como algo por lo que debía preocuparse, sus prioridades eran a su dormitorio y sus estudios. Riddle tomó aire y llevó una mano a su frente como si tuviera dolor de cabeza, dio unas cuantas pisaditas pensando en cómo su amigo siempre mantenía la calma, desde pequeños siempre había sido afable y reacio a tener conflictos con quien sea.

“Lo siento por gritarte pero no soporto a tipos así, se que no te gusta pelear pero al menos deberías pedirme ayuda si lo necesitas.”

“Gracias, lo tendré en mente la  próxima.” De alguna forma había caído de su peldaño de hermano confiable, eso no era bueno, se suponía que él debía apoyarlo y no al revés. Era mayor y quería estar a la altura de su puesto, tendría que pensar en cómo demostrarlo y recuperar un poco la confianza del rey de rosas.



 

Creí que podría soportar cualquier prueba que me pusiera, que podría mantener esa mentira, seguir fingiendo ingenuidad y que te cansarias de alguien aburrido como yo. ¿No ibas a rendirte verdad?. Pasara lo que pasara querías que yo te viera. 



 

Se acercaba otra fiesta de no cumpleaños y con ello venían las preparaciones, Trey ya estaba acostumbrado a encargarse del pastel y estuvo practicando toda la semana para que quedara perfecto, intentó varias recetas y probó incluyendo ingredientes inusuales, a causa de esto se había quedado con un exceso de pasteles, no quería desperdiciarlos y los compartió con los estudiantes del dormitorio pero aun asi no se daba abasto. Llevó consigo un gran pastel a la cafetería dispuesto a compartirlo con todos, por supuesto la prioridad eran sus compañeros cercanos: Cater, Deuce, Ace y el par del dormitorio en ruinas. Estaban muy animados como si fuera una verdadera celebración.

"No puedo esperar, los pasteles que Trey prepara son lo mejor" Ace ya estaba listo para partir el pastel y ser el primer en comer. "Antes de eso necesito una foto para Magicam."

"¡Apurate, rápido, quiero un pedazo muuuuy grande!' Grimm saltó encima de la cabeza de Cater metiendo presión para que tomara la foto, nada lo ponía más impaciente que la posibilidad de tener deliciosa comida gratis.

"Se están comportando como niños…" Agregó Yuu que siempre hablaba poco y suspiro viendo al circo en todo su esplendor. Trey comenzó a partir el pastel y repartir los platos a sus compañeros, recompensó a Deuce y Yuu por ser tan pacientes sirviendoles primero, los tres restantes se quejaron pero su frustración se tornó en una sonrisa en cuanto probaron su primer bocado. El sublíder estaba contento solo con ver que su comida no era desperdiciada. Repartió platillos a los otros estudiantes que estaban sentados en la mesa a pesar de ser de distintos dormitorios, eso atrajo a otros curiosos que también se fueron contentos con su parte, tardó tanto en servir a otros y cuando al fin estaba listo para comer sus compañeros pidieron una segunda porción.

“!Quiero otro, por favor, por favor!” Salto el pequeño gato negro.

“Yo también.” Dijo ace entregando un plato limpio sin ningún resto de comida

“Si, si, aun queda suficiente, pero no deberían comer tanto dulce o tendrán caries”

“!Siiiii!” Respondieron al unísono, a pesar de tratar de ser la voz de la razón estaba contento de verlos comer con tanto ímpetu.

“¿Oh? ¿Es el cumpleaños de alguien?” Una enorme sombra lo cubrió y Trey se quedó de piedra un momento, el recién llegado asomó un poco su cabeza en curiosidad y retomó su postura con una fina sonrisa.

“Lo contrario de hecho, se que suena raro pero así son las reglas de nuestro dormitorio” Deuce trato de explicar pero el chico más alto juntó sus cejas en confusión, mantenía sus manos cruzadas frente a él como si fuera un mayordomo o un mesero esperando sus órdenes, debía ser la costumbre por pasar tanto tiempo en el Mostro Lounge.

“Tienes que probarlo, Trey hace los mejores pasteles” Ante el comentario de Grimm sus ojos bicolor se iluminaron y su mirada se suavizó cuando se cruzó con la suya. “¿Es cierto, tu lo hiciste?”

“Si, me sobrepase preparando pasteles toda la semana” Se rió un poco avergonzado por dejarse llevar en la cocina, en su hogar el horno nunca paraba de arder y trabajaba por horas sin preocuparse si sobraba pan o no.

Jade miró a un lado, encogiéndose y cohibido de repente a pesar de que siempre parecía tener todo bajo control. “Yo…puedo irme, no me gustaría estorbar” Trey se sintió mal por verlo así, nunca imaginó que fuera así de tímido y que pensará que sería una carga si se quedaba. “No, para nada, no es una verdadera celebración así que no te preocupes”

“Estaré encantado entonces.” El más alto se sentó enfrente y Trey se levantó para cortar un pedazo de pastel, lo sirvió en la mesa y volvió a su asiento dónde lo esperaba el tan ignorado pastel que había tratado de comer los últimos minutos y siempre era interrumpido.

Jade llevó una mano a su mechón de cabello acomodandolo detrás de su oreja, inclinó un poco su cabeza viendo el pastel como si se tratara de un rompecabezas que tenía que ser resuelto y estaba indeciso en cómo iniciar, se tardó un buen rato en levantar el tenedor con su mano enguantada y se quedo así sin siquiera cortar el pastel o dar un bocado.

Trey dejó de comer dándose cuenta de eso y pensó en preguntarle si algo estaba mal, siempre podía cambiar el sabor para él si no era de su agrado lo hacía para Cater todo el tiempo y no se sentiría ofendido pero ni siquiera lo había probado. Jade dejó el tenedor en la mesa y tras meditarlo con los ojos cerrados se levantó. Trey sintió un hueco en su pecho, le afectaba más que rechazara su comida que a que le dijera abiertamente que no le gustaba el sabor. Antes de tener tiempo de reaccionar ya tenía su cara frente a él, el mas alto se había apoyado desde el otro lado de la mesa para alcanzar su lado, Trey que sostenía su tenedor cerca de su boca para comer sintió un guante negro sobre su mano y en un rápido movimiento le robo el bocado que estaba por comer. Se quedó boquiabierto sintiendo esos ojos bicolor tan cerca reflejándose en sus lentes y teniendo una buena vista de esa hilera de filosos dientes. Para los presentes parecía como si le hubiera robado un beso de lo cerca que estaban. Cater cubrió su boca en sorpresa y tenía los ojos bien abiertos, Yuu y Ace estaban sonrojados mientras que Deuce se quedó paralizado procesando si lo que había visto era real o no.

“Esta delicioso” Comentó regresando a su asiento como si nada.

“¡Hey! !Eso es grosero no puedes--!” Yuu jalo a Grimm de la mesa y le tapó la boca mientras pataleaba y se quejaba en su regazo. Trey parpadeo  saliendo del trance y el golpe de adrenalina recorrió su cuerpo, se revolvió en su asiento teniendo dificultad para mantener la mirada con el tritón. 

"Jade p-puedo servirte mas si quieres aún queda mucho." Por más que trato de mantener la calma fue traicionado por sus labios temblando al hablar.

"No pude evitarlo, en verdad prefiero ese pastel si no te molesta." Sus ojos eran los de un depredador, esa timidez que había mostrado antes ahora parecía un espejismo, con toda la confianza señaló su pedazo de pastel que apenas había tocado, era descarado pedir que se lo intercambiara y un capricho al que no sabía cómo responder. Trey se sentía acorralado y su instinto de supervivencia se activó, había escuchado que Jade podía ser peligroso pero ser una de sus víctimas era otra cosa muy diferente.

"B-bien, tomaré otro para mí" Todos respondieron con un gran “‘!¿Eh?!” sin poder creer la respuesta de Trey. El peliverde le entregó su plato y sin decir nada más se levantó para cortar otro pedazo mientras trataba de ignorar la sorpresa de todos y el ambiente incómodo. Cater sin disimular se acercó con una cara de mortificación y le susurro al oído. "!Trey te lo dijeee~ y no querías creerme~!"  

"¡No ahora Cater!" Su voz sonó más frustrada de lo que quería y se sorprendió de escucharse a sí mismo así.

Jade finalmente se puso a comer el pastel que había intercambiado, cortando con el tenedor pequeños trozos siendo cuidadoso de no mancharse, comía con etiqueta digna de un príncipe. Por más que Trey trató de seguir adelante no podía dejar de vigilar al peliazul, sentía que lo lamentaría si hacía un movimiento en falso. Cuando ya iba a mitad del pastel Jade al fin cruzó miradas con él haciéndolo querer dar un paso atrás aunque era imposible estando sentado, el peliazul parecía disfrutar su reacción y no perdió el tiempo en aprovechar su ventaja presionando aún más.

"¿Fue tan shockeante?" No podía responder, no podía ni contener su sonrisa nerviosa. "Trey...estás sonrojado." Le dijo en voz baja y seductora con una mueca que dejaba mostrar sus puntiagudos dientes. Trey dejó caer su tenedor haciendo un fuerte sonido que chocó en la mesa y terminó desplomado en el piso. Era consciente de su cara ardiendo hasta las orejas, en ese momento solo deseaba que un conejo apareciera y lo jalara al fondo de la tierra. Sentía que todos podía escuchar su corazón latiendo como un reloj descompuesto pero todo estaba en su cabeza, miró alrededor entre cara de risas y sorpresa de sus compañeros, solo quería desaparecer.

"Está bien, espero que te guste." Dijo en un último intento de mantener su dignidad, fingiendo en vano que no le afectaba.

"Lo haré… cada segundo."




 

Te reíste ...te reíste por qué nunca te importo lo que los demás pensaran, para ti solo estábamos nosotros dos en esa mesa. ¿ Lo sabías, Jade? Que no soporto ser el centro de atención, que me pone ansioso al punto de temblar. Estábas en primera fila seguro notaste el tic en mi ojo... ¿ Disfrutaste de verme sufrir esa vergüenza durante todo el tiempo que estuvimos en la cafetería?.



 

Después de ese suceso se volvió más consciente de su alrededor, cuidaba su espalda y en más de una ocasión pudo ver al peliazul mirando en su dirección, vigilando, mientras charlaba con sus compañeros o caminando en la misma dirección detrás de él. Cuando estaba solo Jade se escondía y Trey fingía que no lo había visto pero no podía concentrarse en sus tareas. Era una locura y lo estaba desgastando rápidamente.

Cuando nadie más los estaba mirando y estaba seguro que solo estaban los dos le saludaba mostrando esa sonrisa abierta que jamás mostraba con los demás. Por más días trato de negarlo y se mintió a sí mismo para no tener que encararlo, no quería enfrentar cualquiera que fuera las emociones que escondían esa torcida sonrisa. 

Sentía que Jade estaba jugando con él, que era un ratón en un extraño juego sirviendo de su entretenimiento.



"!No, no, no! Basta de juegos Leech, no te irás hasta que manejes esa escoba adecuadamente cinco metros en línea recta." Vargas estaba decepcionado por su falta de progreso, era lo mismo todas las clases el trío de Octavinelle simplemente era un desastre. Mientras los demás estudiantes se marchaban el siguiente grupo de tercer año entraba al campo.

"Y aquí está otro de mis estudiantes que hace el mínimo posible para aprobar. !Clover!" El subjefe se acercó con su escoba enfrente como si fuera un escudo que lo protegería de los regaños de su profesor. 

"Ayuda a Leech a manejar está escoba, incluso tú deberías poder manejar una tarea así."

"Espere profesor Vargas…"

"!Nada de peros! Logra esto y te dejaré libre por el resto del día. Voy a darle una lección a los chicos, quiero ver a Leech en el aire cuando regrese." En cuánto Vargas se marchó Trey trago saliva y miró de reojo a Jade antes de reacomodar sus lentes. El peliazul no perdió detalle de su estado de ánimo, como sus hombros estaban caídos y sostenía su escoba con fuerza.

"Perdón por causarte problemas, aún no me acostumbro a qué mis pies dejen el piso." Se inclinó disculpándose de antemano, aunque Jade reflejaba vergüenza sus ojos bicolor lo estaban vigilando, ser consciente de cuánta energía y atención ponía en él lo hacía sentir muy nervioso, no sabía cómo lidiar con eso más que evitarlo y mirar a cualquier otro lado.

"Esta bien, se que no es tu culpa." Como siempre era demasiado amable como para negarse a ayudar. Sin mucho esfuerzo subió a su escoba y floto en el aire. "Veamos qué puedes hacer."

Ahora Jade fue el que se puso nervioso enfocándose en hacer funcionar la escoba y no salir disparado como un cohete hacia arriba. Flotó apenas medio metro antes de tambalearse de vuelta al piso. "Lo...lo siento en verdad no puedo hacerlo." Ningún estudiante se reiría de él, octavinelle tenía una reputación por sus contratos y su trato especial con los clientes que incumplian su parte, eran temidos pero Trey nunca pareció influenciado por esas historias, siempre lo había tratado de la misma forma que hacía con sus compañeros de dormitorio, era cordial, atento y se lo tomaba muy enserio cuando alguien le pedía ayuda. Ahora que lo veía en una de sus peores cualidades Trey permaneció con una inmensa calma con sus brazos cruzados y mirada analítica mientras seguía fallando.

"Tu tienes el control, enfócate hacía donde quieres, todo lo demás debe ser memoria muscular." Jade se irritó consigo mismo, por más que le diera ánimos no podía superar ese bloqueo autoimpuesto.

"Vamos dame tu mano, trata de seguirme y elevarte." Jade se sonrojó y dudó antes de extenderle su mano, Trey lo tomó con seguridad como si no fuera nada extraño, para él esto no era diferente a ayudar a uno de sus hermanos a usar la bicicleta. El chico de ojos dorados comenzó a elevarse en su escoba a ritmo lento y Jade le seguía un poco más abajo siendo jalado hacia arriba, podía sentir su corazón latiendo en una mezcla de nervios por volar y por la sensación de esa cálida mano, pudo perderse un momento solo enfocándose en el rostro de Trey y sus rasgos que tanto lo había atraído pero cuando llegaron a los tres metros se volvió demasiado para él y lo soltó volviendo a la seguridad del piso.

Su compañero volvió con él bajando de su escoba. "¿No será que le temes a las alturas?."

"No puedo decir con certeza que lo estoy pero...por más que quiero no puedo elevarme más." Una ligera mueca se formó en el rostro de Trey, era un poco torcida y no daba nada de confianza comparado a su usual forma de ser. "¿Deberíamos ponerlo a prueba?"

"¿Qué propones?"

"Podríamos subir en mi escoba para que compruebes cómo es estar allá arriba, creo que eso te ayudaría a tener más confianza y ver qué es completamente seguro."

"¿No crees que es peligroso? Que tal si entro en pánico."

"Está bien, en el peor de los casos apenas me tomaría unos segundos bajar, no creo que te dé tiempo suficiente para tener una crisis." Por más que le parecería una buena venganza hacerlo sufrir un poco nunca lo pondría en un verdadero peligro, lo iba a ayudar muy a pesar de que esa sensación estaba ahí y era lo suficiente maduro para no dejarse llevar. Jade jugó con el mechón largo de su cabello y tras meditarlo un poco lo miró decidido. "Bien, confiaré en ti."

Jade dejó su escoba en el piso y se dirigió hacía el peliverde subiéndose juntos en la escoba, al comienzo no quería tocarlo pero entre más se alzaban su confianza iba disminuyendo y se aferró agarrando a Trey de las mangas de su traje deportivo. El mayor aún procuraba no cruzar mucho la mirada con Jade y era cuidadoso tratando de no elevarse muy rápido. Pasaron más allá de las copas de los árboles y unos metros más arriba decidió detenerse para comprobar que su compañero estaba bien.

"¿Cómo te sientes?"

"Aun no me acostumbro, el aire sopla muy fuerte y no hay nada que te impida seguir subiendo ¿Qué pasa si te elevas demasiado?"

"No creo que necesites subir más que esto, basta con solo sobrevolar los edificios y no chocar, podría subir más pero esto debería servir para ti." Jade cometió el error de mirar abajo, la idea de caer chocando contra todas las ramas de los árboles llegó a su mente y ver a la gente tan diminuta hizo saltar de golpe su corazón abrazando a Trey de la cintura y escondiendo su cara en su espalda cerrando los ojos.

"Te dije que no pienses en la altura, mira por allá están los estudiantes practicando y desde aquí se tiene una buena vista de la escuela." Al comienzo solo se enfoco en escuchar su latido y se respiración tranquila, lo soltó poco a poco y abrió sus ojos lentamente, miro la escuela por unos segundos y cuando se sintió más seguro se puso a admirar los alrededores, pensó en lo bueno que sería explorar las montañas que tanto le gustaba desde lo alto. "¿Estás listo para algo de velocidad? Vargas no te aprobará si te quedas quieto en tu escoba." Con un suave "si" ambos volaron por encima del bosque dando vueltas, Jade aún estaba nervioso pero se sentía seguro estando con Trey, cuando se aburrió de admirar el escenario su atención volvió al chico frente a él, su perfil, sus lentes, lo bien que se veía en ese traje deportivo, no lo parecía con su uniforme de clase pero tenía una espalda amplia y brazos fuertes, se sintió hipnotizado a tocarlos sintiendo la firmeza de sus bíceps.

"Trey...tienes brazos muy tonificados. Deberías mostrarlos más a menudo." Le comento sin miedo a que viera su sonrisa a su espalda, pudo sentir como se sobresalto y el rubor en sus mejillas apareciendo.

"Ermm. No es nada fuera de lo normal ni siquiera hago deportes." Jade ya esperaba esa clase de respuesta, jamás presumirá sus cualidades pero eso lo hacía más interesante para él. ¿En verdad era así de humilde?. "¿Enserio? Me pregunto si escondes otras cosas."

Los cambios eran sutiles, al estar detrás de él creyó que no notaría como se tensó, era precisamente por qué quería ver esa perfecta imagen desmoronada que no se perdía ningún detalle. Podría seguir haciendo esto por siempre.

Trey sintió su corazón latiendo con fuerza, tenía miedo pero pensó que no había mejor momento como el presente y no sabía cuánto tiempo más podía soportar este juego de gato y lirón.

"Jade…¿Hay...algo que quieras decirme?" Su voz titubeando y su volumen más bajo de lo usual, miraba a todos lados excepto atrás muy asustado de la expresión que se toparía. Jade aprovechó ese momento y con confianza lo abrazó rodeando su torso con su brazos y dejando descansar su barbilla en su hombro.

"¿Algo? ¿Cómo que? Me temo que debes ser más específico." Su voz suave e hipnotizante cerca de su oído.

 

Confiesa por favor.

 

"No, no es nada, creo que estoy algo cansado."

"Oh~ Me preguntó cuál será la causa. ¿No será por el pequeño tirano?" Jade se agarró de él está vez por su vida al sentir como Trey descendía en picada a toda velocidad.  Apenas tuvo tiempo de poner los pies en el piso por el abrupto aterrizaje, Trey se bajó rápidamente alejándose unos cuantos pasos sin dar explicaciones y dándole la espalda. Fue demasiado errático y lo dejó en blanco.

"¿Trey?" Trato de llamarlo pero no hubo respuesta.

El mayor suspiro y puso sus manos en sus caderas antes de dar la vuelta y levantar su escoba.

"Vamos, tienes que seguir practicando por tu cuenta." Le ofreció una sonrisa pero Jade no pasó por alto su extraña reacción.




 

¿No pudiste imaginar lo que vendría? No, de ninguna forma. La sorpresa en tus ojos era genuino, no podías predecir lo que iba hacer por qué soy mejor mentiroso que tú. 




 

No era un día para asistir al club pero aún así visitaba frecuentemente el jardín botánico para ver el progreso de sus fresas y regular el agua de ser necesario. Ese había sido su plan, no tenía más intención que desviarse rápido y volver con Riddle para seguir con sus tareas pero...ahí estaba esa sensación detrás de su cuello, esa mirada que si comenzaba a buscar a su alrededor seguro se encontraría con un solo resplandeciente ojo ámbar. Era tan inquietante como el sonido de un reloj fuera de ritmo.

Estaba cansado.

Está mañana esperaba que fuera otro día normal para el "común y simple Trey" eso es lo que quería, es por lo que había trabajado tanto para tener una vida sencilla sin innecesarias exigencias pero hoy...sentía que esa burbuja estaba por explotar.

Camino por el jardín dejando atrás los caminos centrales más transitados y se fue a ese vivero casi al borde donde se plantaban todo tipo de fungi. Sabía que ese era su lugar seguro dónde pasaba gran parte del tiempo alegre con su pasatiempo. Si alguno de sus preciados hongos estuviera en peligro tendría que dar la cara.

Entró al vivero que estaba vacío y recorrió el plantío siendo un visitante más admirando la belleza de las distintas especies tal como un jardín de rosas, más en el fondo distinguió las mesas de trabajo y un montón de terrarios que seguro le pertenecían a él, espero y tras unos minutos escuchó los pasos acercándose.

"¿Trey? Es extraño que estés por aquí ¿Estás buscando algo? Puedo ayudarte a identificar cualquier hongo por aquí." Llegó como buen anfitrión, se paró ahí portando su uniforme de laboratorio a la perfección.

"No, en verdad te estaba buscando a ti." 

"Oh ¿A mí? Qué necesitas." 

"Solo… basta de esa falsa cordialidad. Me vuelve loco." Sus ojos bicolor se abrieron, nunca lo había visto así de serio con el ceño fruncido.

"Oh cielos no era mi intención te lo aseguro. ¿Alguien te puso de mal humor?"

"!No, eres tú! !Quiero que termines este juego y confieses lo que quieres de una vez!." 

"Yo...creo que no entiendo de qué estás hablando."

"¿En verdad me vas a decir una mentira tan simple? ¿Me vas a decir que no me has estado siguiendo y que todo esto es casualidad? Lo sé. Sé que me sigues a todas horas en clases, en el almuerzo. ¿Qué es lo que quieres?." Jade lo sobreestimó, había sido muy cuidadoso para que no se diera cuenta pero tenía la ventaja, él era demasiado blando y siempre huía primero…podía seguir con esto, aún podía escaparse.

"¿Estás seguro que era yo? ¿No será que me confundiste con mi hermano? Eso explicaría por qué me ves en todos lados. Estoy seguro que esto es un malentendido." Está vez le pareció ver a una persona diferente por la forma en que se torció su sonrisa de forma dispareja, era una nueva faceta de él y se sentía alegre de haber logrado que se mostrará así.

"He-...haha. Última oportunidad. Dime qué es lo que quieres. ¿Por qué me sigues?." Jade sintió un escalofrío, nunca hubiera imaginado que Trey lo haría sentir miedo pero no tenía nada que perder.

"No sé de qué me hablas."

"Mentiroso."

 

Trey dió dos pasos al frente y con su mano sostuvo su rostro bajandolo un poco para que estuviera a su alcance, lo beso con fuerza chocando con brusquedad, no le tomó ni medio segundo para que Jade abriera su boca y le permitirá meter su lengua, el menor sentía que se derrita y llevó su mano a la base de su cuello para tener un punto de equilibrio enredando sus dedos en su corto cabello verde.

El beso fue largo con solo pequeños espacios para respirar, Jade sintió la mano izquierda de Trey en su espalda jalando su bata como si quisiera desgarrarla, eso lo hizo querer pegar más su cuerpo a él quitando el poco espacio entre los dos. Trey mantuvo sus ojos cerrados en todo momento muy abrumado por todas las sensaciones y dejándose llevar. Avanzó haciendo a Jade chocar contra el escritorio dejándolo caer.

Trey aflojo el nudo de su corbata intentando aliviar la sofocante sensación del lugar, estaba aprisionado su cuello y le daba comezón raspando la capa de piel con sus uñas

Volvió a besarlo en esta nueva posición e intentó quitarle su bata teniendo dificultad con los botones. Sus caras chocaban, dientes estrellándose y lentes aplastados en ese pequeño espacio. Cuando logró desabotonar todo solo alcanzó a deslizarlo la bata por debajo de sus hombros para seguir con su camisa.

Se quitó sus lentes y vio cómo la cara de Jade se puso más roja, le pareció curioso tomándose un momento para ver su expresión y lo agitado que estaba. "¿Al fin vas a admitir que esto es lo que querías?." Vio el escalofrío pasar por su cuerpo haciendo reír al mayor, ahora que había abierto su camisa dejó su mano extendida sobre su pecho logrando que se erizará su piel.

Jade se quitó los guantes negros y los lanzo a un lado sin importarle en dónde terminarían, ambas manos acariciando su cabello y de vez en cuando rozaban su mejilla y la marca de trébol cerca de su ojo, dejo que la mano de Trey recorriera su pecho bajando a su abdomen para sentir más de ese agradable cosquilleo, quería mucho más.

"¿Desde cuándo estabas soñando con esto?" El mayor bajó recorriendo su cuello con sus labios y lengua hasta llegar a su clavícula dónde dejó más besos, cuando sus dientes presionaban un poco su piel el menor dejaba escapar un suspiro pero nunca llegaba a enterrar sus dientes dejando a Jade insatisfecho.

Su mano derecha se encargó de desabrochar sus pantalones y de apretar su miembro por encima de su ropa interior sintiendo el calor acumulado y lo duro que estaba. Por más que quiso evitarlo una sonrisa blanca y torcida se formó en la cara de Trey. "¿Para esto querías llamar tanto mi atención? Para una cogida rápida."

"Trey…" Era demasiado, su corazón iba a explotar, nunca pensó que Trey fuera capaz de decir algo así. Si tuviera su cuerpo original ahora lo tendría atrapado con su cola restringiendo sus movimientos en cambio sus piernas se enredaron en sus caderas pero aún estando así de cerca no era suficiente.

"Confiesa, una mentira más y ten por seguro que no podrás caminar mañana." Jade sonrió de forma pícara y Trey entendió que estaba disfrutando esto, no perdió el tiempo y tomó su miembro con fuerza liberandolo de su ropa interior y frotando sin misericordia. Jade se retorcía gimiendo con mejillas rosadas, le gustaba los sonidos que estaba haciendo y verlo deshecho.

Tuvo que usar un poco su fuerza para desenredar sus piernas y tener algo de espacio para quitarle el pantalón, sus finos zapatos los quitó de un tirón descartados con el resto de ropa en el piso. Tanto ropa interior como pantalón fueron bajados pero solo logró sacarlo de su pie derecho aunque era más que suficiente, su imagen era todo un desastre de ropa desarreglada y a medio retirar pero no les importaba. Trey estaba impaciente, era incaracteristico ser tan poco cuidadoso pero había algo irresistible en el chico de ojos bicolor que lo ponía loco.

Levantó las largas piernas por debajo de sus rodillas teniendo una buena vista de su cuerpo y su piel inmaculada, era muy delgado ni siquiera un poco de musculatura pero tenía unas tenues curvas que serían dignas de un modelo, quedó fascinado por sus hermosas piernas pasando su mano desde la cintura hasta sus tobillos, su entrada ya parecía palpitar húmeda con fluidos. Se alineó y su miembro entró con facilidad, Trey lo alzó de las caderas y embistió una segunda vez con más fuerza empujando a Jade contra el escritorio el cuál arqueo su espalda moviendo los objetos en su camino. El peliverde hizo un gruñido y comenzó a hacer a un lado todo lo que estaba estorbando causando otro desastre de objetos en el piso. Jade reaccionó al ver sus queridos terrarios también siendo lanzados y haciendo añicos, estiró su mano tratando de salvarlos pero no podía hacer nada con Trey encima. 

"!Trey espe--!" Perdió el aliento sintiendo sus nervios hirviendo cuando Trey siguió moviendo sus caderas, sin poder evitarlo su entrada se contrajo sin querer dejar ir su miembro. Ojos dorados se cerraron de golpe por la presión, su boca abierta dejando escapar un sonido de placer. En un rápido movimiento levantó las piernas de Jade aún más, quedó doblado casi a la mitad con Trey encima tocando más profundo en sus entrañas.

"Dime qué quieres que pare y que te deje así, te reto." Podía sentir sus ojos a punto de llorar, era una pena que sus terrarios terminarán así pero era un pequeño precio comparado con tener la atención de Trey mirandolo así con deseo, siendo tan atrevido a la vista de cualquiera que llegara en este momento, la idea de que lo dejara ahí como un objeto usado sin poder alcanzar su orgasmo casi lo hizo terminar ahí.

"No, por favor no pares, necesito..." Una estocada profunda y vio estrellas, Trey se detuvo por lo que pareció horas y después retomo el ritmo. Jade cubrió su boca tratando de mitigar sus gemidos y aún así su voz se escapaba de entre sus dedos junto al sonido de sus cuerpos chocando. 

Trey se veía tan diferente ahora, sus ojos brillando como los de un animal nocturno y casi sadistico, quería que siguiera viéndolo así, solo a él.

"Mírate tan desesperado ¿Seguro que no ofreces otros "servicios" después de clases en ese trabajo tuyo?"

"Ya quisieras…" Le contesto tratando de retomar algo de control pero se disolvió con otra ola de placer haciendo que los dedos de sus pies se retorcieran.

"No te creo, cantarias y le rogarias a cualquier estudiante." Había una ligera frustración en su forma de hablar y de cierta forma Jade presintió que había algo de celos, era adorable. 

"Ah~ no...solo a ti."

"Ha-haha. No soy tan ingenuo."

Trey presionó sus dedos en su piel y sostuvo sus caderas acelerando el ritmo y haciendo que coincidiera con su movimiento. Cerró los ojos y apretó sus dientes sintiendo como Jade lo presionaba más y más sintiendo su orgasmo cerca, su cabeza se perdió y siguió moviéndose en modo automático. 

"Eres tan bueno...tan..." No sabía qué decía y balbuceaba cosas sin sentido pero sintió un extraño dolor, no sabía cómo había tenido la suerte de que Jade se fijará en él, cualquiera tendría la dicha de ser su pareja, cualquier otro sería un buen partido.

Parecía imposible pero pudo contenerse y su detuvo de golpe tomando grandes bocanadas para recuperar el aliento, escucho a Jade haciendo una súplica o algo parecido mientras trataba de mantener la fricción en vano moviéndose por su cuenta para alcanzar su propio placer.

"Date la vuelta." Jade hizo un sonido tratando de responder incapaz de formular una palabra clara aún muy agitado y al borde de su orgasmo. "¿No me escuchaste? Date la vuelta."

Se quejó y casi lloró pero con dificultad se giró desplomándose contra la madera demasiado agotado para hacer nada más.

Jade respiraba con dificultad, mejillas rojas, mirada perdida y nublada por el placer. En esa posición Trey apenas podía ver sus hombros mientras que su bata de laboratorio  cubría gran parte de su espalda y era empujada a un lado para dejar ver su trasero. Aún con esa apariencia desarreglada era hermoso.

Su pene entró tortuosamente lento sacando una hermosa melodía de su boca, gritó más que antes cuando su ritmo era fuerte y rápido. Pese a sus súplicas siguió así moviendo sus caderas lento, ambos estaban tan cerca.

Cuando vio al peliazul mordiendo su labio inferior sacando un poco de sangre algo se rompió en su cabeza, no quería nada más que hacerlo alcanzar el cielo, quería darle exactamente lo que pedía. Trey aprovechó su peso para presionar más dentro de él retomando su velocidad.

"!Te amo, Trey te amo...por favor!" Gritó su confesión. Trey aun no entendía ¿Por qué lo había elegido a él?

Jade arqueo un poco su espalda alcanzando su orgasmo y entonces se desplomó de nuevo en el escritorio. Trey siguió moviéndose por unos segundos más pero terminó también siendo envuelto en su estrecha entrada. Se quedaron así paralizados por unos minutos, recuperando el aliento y calmando sus acelerados corazones. 

Trey fue el primero en moverse muy avergonzado separándose de su cuerpo y viendo como su semen salía de su entrada. Su cara se puso completamente roja recordando las cosas que le dijo, había sido muy inapropiado y no debió seguirle el juego. Reacomodo su ropa de prisa y se sentó en el piso cubriendo su cara de la vergüenza.

Jade no tenía problemas estando semidesnudo de hecho la ropa nunca dejó de sentirse incómoda y estaba mejor así. Lo miró sonriendo con completa confianza y charlando con calma.

"Empezaba a preocuparme, no sabía si te habías dado cuenta de lo que sentía pero ahora me alegra que no tuve que entrar hasta tu cuarto por la noche."

Trey bajó un poco sus manos aún cubriendo la mitad de su cara, Jade prestó atención a sus ojos dorados y como reflejaban lo mortificado que se sentía.

"¿Qué pasa te estás arrepintiendo ahora?. No te sentías mal. Fue mejor de lo que pude imaginar." Bajo al piso y lo abrazó en un gesto cariñoso, el mayor se quedó quieto aún castigándose en su cabeza. Su atención solo se desvío por la mancha de sangre aún en sus labios. "¿Estás bien?¿Eso...aún duele?." Dijo señalando su cara.

"Hahahahahaha. Nunca cambiaras, es dulce de tu parte pero ya es algo tarde para esa pregunta ¿no creés?."

Sus cejas se juntaron preocupado pensando sobre el futuro. Jade le había expresado sus sentimientos, su amor y al parecer no iba a conformarse hasta ser correspondido.

"Nadie puede saber esto, sobre nosotros." Le confesó un poco asustado. Una relación pública lo pondría en el centro de atención y eso lo ponía muy nervioso, la sola idea ya era una fuente de inquietud y ansiedad.

"Supuse que dirías eso." Jade estaba muy tranquilo y eso lo tomó por sorpresa.

"¿Te parece bien? pensé que querrías algo más…normal."

"Me da igual que los demás sepan, también encuentro encantador tenerte en secreto solo para mi." Finalmente Trey volvió a sonreír aunque era una de sus risas nerviosas que hacía todo el tiempo. "Por qué no me sorprende que seas del tipo posesivo."

"No tienes idea, ni se te ocurra engañarme" Su tono aunque mantenía su calma era bastante aterrador, aún así entendía su intención que era una mezcla de amenaza y broma.

"Nunca se me pasaría por la cabeza pero es bueno saber."

"Estoy tan feliz, yo…" La ola de emociones lo golpeó de nuevo, esta vez sus rostro se llenó de lágrimas tomando a Trey desprevenido y entendiendo cuán genuinos eran sus sentimientos, se acercó y con delicadeza tomó su rostro. Aún no estaba muy seguro de sus propios sentimientos pero sabía que quería lo mejor para él, quería aprender a quererlo,  protegerlo y asegurarse de cumplir sus deseos pero por ahora tendría que esperar eso que tanto quería escuchar, en este momento solo podía darle confort.

Lo acercó dándole un beso tan suave que le pareció irreal, hizo que su propio corazón se sintiera cálido y quizás en el fondo si tenía más sentimientos por Jade de los que era consciente. Le dió confianza a pesar de sus miedos, tenía esperanza pensando que quizás esto podía funcionar y se mantuvo positivo.

"Está bien, todo estará bien. Lo prometo." Esa era la verdad de su corazón, quería aferrarse a esas palabras y retribuir todo el amor que Jade le entregaba.

 

Notes:

Finalmente regreso después de mil años, siempre dejo trabajos a medias así que está vez me forcé para terminarlo sin importar el tiempo que tomará y en vez de hacerlo por partes decidí solo escribir y escribir hasta que no tuviera nada más ideas en mente. Pienso escribir más de estos dos así que deseen me suerte para poder completar esas ideas.