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Déjame amarte

Summary:

Seo ChangBin es un omega que trabaja para The Feels Company (TFC), la cual se encarga de brindar soporte emocional a todo aquel alfa que se ha enfrentado a una pérdida, su trabajo siempre ha sido sencillo, mientras no olvide su propia regla: No te enamores, solo tienes que ayudar.

Bang Chan es el menor de una familia de solo alfas, dónde siempre hay una nueva expectativa que alcanzar y pese a todos sus esfuerzos sigue viviendo a la sombra de sus hermanos. Lo único que quiere es liberarse de todo el peso en sus hombros, aunque cada día parece ser más complicado.

Sus caminos se cruzarán de una forma peculiar, cuando alguien solicita un contrato anónimo a TFC para Bang Chan, para librarse de ChangBin, este le propone un trato, adivinar la identidad del contratante. Sin darse cuenta que se pondrá a prueba a sí mismo y medirá que son más fuerte, sus sentimientos o sus principios.

Notes:

Bueno, siempre quise escribir un fanfic omegaverse, así que el momento ha llegado.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: PREFACIO: EXPECTATIVAS

Chapter Text

Los pasos del pequeño alfa fueron suaves al entrar a la habitación, cerró la puerta tras él de manera silenciosa, tal como la abrió, no quería despertar a la mujer que dormía en la cama, aun así la omega sintió la presencia de su hijo menor, se reincorporó en la cama y achicó sus ojos, la habitación estaba muy oscura, pero sabía que estaba ahí.

—¿Channie?

La dulce voz de su madre lo reconfortó, abrigó su cuerpo.

—Sí, madre. —El niño se sintió culpable por levantarla en medio de la noche, pero él realmente la necesitaba.

—¿Una pesadilla? —El silencio del menor confirmó la sospecha de su madre, sabía que no admitiría en voz alta que había sentido miedo—. Ven aquí, cariño.— El olor a lavanda de la omega se esparció por la habitación, hizo espacio para que su hijo se acomodara junto a ella.

Chan subió a la cama y se abrazó a su madre, se sentía mal por molestarla estando ella enferma, pero estaba tan aterrado por su sueño, su aroma lo envolvió, le hizo sentir seguro. Cerró sus ojos y se volvió a dormir. Estaba seguro que al otro día su padre le gritaría por encontrarlo en brazos de la omega. Lo señalaría siempre como un alfa débil y temeroso, tan diferente al resto de sus hermanos. Por ahora solo se sumergiría en el mundo de los sueños, dónde podría ser lo que era, solo un niño de siete años, alejado de las expectativas que debía cumplir respecto a su casta o el apellido de su familia. Era duro ser un Bang, los zapatos a llenar le quedaban siempre grandes y no encontraba la manera de que estos se ajustaran, pese a que lo intentaba, en verdad lo hacía. Ser el menor de seis hermanos era duro.

 

Cuando Chan cumplió 15 años fue el día más difícil de su vida, a nadie le importó su cumpleaños, ni siquiera a él. Fue ese día en el que su madre partió para siempre, no hizo más que encerrarse en su habitación mientras lloraba y abrazaba sus piernas, la única persona que lo comprendía y amaba lo había dejado para siempre.

 

—Chan —la voz de su padre se escuchó del otro lado de la puerta, era firme y su fuerte aroma a madera quemada le mareó. Estaba molesto. —No tengo tiempo para tus estupideces, eres un alfa y no cualquiera, eres un Bang. Sal de la habitación.

La voz del hombre fue autoritaria y Chan supo que no había forma que siguiera oculto ahí.

"Eres el más fuerte de todos, no temes a mostrarte tal como eres". Eran las palabras que su madre  siempre le dijo y las cuales decidió grabar en su mente. Ella no lo reprimía por mostrar sus emociones, a diferencia de su padre que pensaba que eso era muestra de debilidad. Se disculpó mentalmente con su madre, pero no tenía más alternativa que ceder a la orden de su progenitor. Salió de su habitación y encontró a sus hermanos ataviados en trajes acompañando el cuerpo de su madre. Él también se había colocado el suyo, que como siempre no se ajustaba en su cuerpo.

 

Bang Chan no era un alfa convencional, apenas superaba la altura promedio de su casta para su edad, a él no le había molestado, hasta que empezaron a señalarlo, sus hermanos eran más altos. Ahí estaba al lado de ellos, rindiendo honores a su madre, solo escuchaba los murmullos de los presentes. Sus hermanos no demostraban emoción alguna, ni siquiera un rastro de tristeza aunque la sintieran, ¿por qué así era no?

Chan no estaba seguro si ellos amaron a su madre de la forma en la cual él lo hizo. Nunca tuvieron un acercamiento con ella como el suyo, siempre eran palabras cortas las que intercambiaban, su madre había partido casi en soledad, solo con él sosteniendo su mano mientras perdía su último suspiro y la fuerza en el agarre de ambos. Lo sacaron a la fuerza de esa habitación, arrastrándolo en medio de los llantos y gritos por ella. Su padre le había golpeado con fuerza, su mejilla aun dolía. Esa era la razón por la cual se había encerrado en su habitación, su único lugar seguro, donde permaneció abrazando un abrigo de su madre que aún conservaba su aroma.

El menor de los alfa ahogó su llanto y lo transformó en un suspiro, sintió la mirada de su hermano mayor quien se movió a su lado. Sintió el peso de su mano en su hombro y se sorprendió. Parecía una muestra gentil de afecto, pero se adelantó mucho, sintió como ejerció más fuerza en su mano, presionando fuerte su piel por encima de sus prendas.

—Compórtate, Chan. Sé un buen alfa por una vez —siseó.

"Ser un buen alfa", parecía ser el lema de los Bang, pero para Chan ninguno de ellos entraba en sus propios estándares sobre como ser un ser humano decente. No había necesidad de la casta y añadirle un adjetivo, alfa, omega o beta; bueno o malo, daba igual. Ninguno parecía apreciar a su madre, siempre indiferentes o distantes. ¿Qué había de malo en expresar afecto o sentimientos? Para él nada, pero si quería sobrevivir en esa familia, no tenía más que entrar en su juego. De cumplir las expectativas que su padre le ponía, pero estaba seguro que algún día saldría de completo de esa familia, ese sería su motivación para seguir adelante, lo haría por la única mujer que lo amo, no descansaría hasta ser libre.