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Magic touch

Summary:

A veces el mejor regalo puede no venir envuelto en papel y con moño, a veces solo viene en caja y aparece como por arte de magia en la puerta de tu casa. O al menos eso es lo que Stiles comienza a decir después de esa noche.

Notes:

Bueno, he estado leyendo mucho de bebés y aparte pronto tendré sobrino nuevo!!! Wiii!!...ya no soy al consentida TToTT- okno. Como ya dije he estado mucho dándole vueltas a este tema y a demás me gustan los niños, cuando no son míos gracias,pero igual quise hacer esto, experimentar con esta idea y ver que tal salía, hasta el momento me gusto y ya tengo una idea clara de lo que voy a escribir respecto a esta historia, el sterek se va ir dando, no poco a poco, si no de manera muy justa jajaja, espero les guste. Tratare de publicar seguido.

Chapter 1: Regalo

Chapter Text

Son las doce de la noche en Beacon Hills, el manto estrellado azul marino en el cielo cubre las casas y el bosque, acompañado de los sonidos de la naturaleza y muy lejanos los de la sociedad. En la casa del sheriff cierto humano hiperactivo también dormía plácidamente hasta que unos muy fuertes golpes en la puerta le despertaron.

-Coño…que demonios-murmuro levantándose de la cama sin cuidado alguno. Si eres tu Scott juro que te meteré una rama de acónito muy larga en el culo-siguió maldiciendo mientras bajaba las escaleras refunfuñando.

Los golpes en la puerta sonaron tres veces más justo cuando piso el último escalón.

Mirando el reloj de la pared se dio cuenta que eran las doce, ¿Quién demonios tocaba la puerta a esa hora?. Sin mirar por la ventana abrió la puerta bostezando, dándose cuenta que hacia demasiado frió a fuera y que nadie estaba en la entrada.

-¿Qué demonios?- maldijo mirando a los lados, dando un paso fuera de la casa chocando con algo en el suelo. –Joder!- chillo dando un salto atrás mirando la caja sobre el tapete de bienvenida. Sintió que el alma se le escapaba del cuerpo y se desmayaba en ese mismo instante al observar como dentro de la caja cubierto con una manta roja había un bebe, si, un bebe de piel oscura con sus enormes ojos verdes abiertos mirándole con su boquita abierta y las manitas apretando la manta con su regordetes mini dedos.

-Stiles- escucho llamar a su padre a su espalda.- ¿Qué pasa?- pregunto este tallándose los ojos al acercarse del todo a su hijo que parecía estar congelado mirando algo allí afuera.-Es muy tarde para estar en la puerta, a menos que estés dormido y de nuevo estés caminado así,- dijo lo último en un susurro previniendo alertara al adolescente sonámbulo.

-Papá?...hay un bebé en la puerta- murmuro Stiles como intentado creérselo.

-¿De qué hablas?- pregunto el mayor mirando sobre el hombro de su hijo para verificar si no se estaba volviendo loco.

-Hay un bebé en la puerta- insistió Stiles más para sí mismo que para su padre.

-¿Qué?...Stiles…-llamo John empujando a su hijo a un lado para salir al pórtico y levantar a la criatura del refugio improvisado. Sorprendido John acuno en sus brazos al pequeño que se movía inquieto.

-Hay que encontrar a la madre- articulo Stiles saliendo del shock.

-Sí, pero primero hay que darle calor, puedes llamar a Mellisa por favor- pidió John al adentrarse a la casa y encender la luz dirigiéndose a la sala.

Stiles asintió tomando el teléfono para marcara a la enfermera.

En cuanto le explicó a Mellisa que necesitaban su ayuda se acercó al sofá donde su padre sostenía al bebé.

-Tómalo- ofreció alzando al pequeño para que él lo acunará en sus brazos. Stiles no protesto, solo tomó al bebé que seguía despierto mirándole con los ojos tan abiertos y curiosos que le recordó un poco a él mismo y a cierto lobo gruñón por el color profundo de la mirada, tal vez por eso su padre lo había acogido con tanto cariño.

-¿Qué harás?- pregunto al ver que su padre subía las escaleras.

-Iré por mi celular a llamar a alguien para encontrar a la madre de ese niño- informo su padre desapareciendo en el piso de arriba. Encogiéndose de hombros regreso su atención al bultito entre sus brazos.

-Hola pequeño, ¿Por qué me miras así?, ¿No tienes sueño?...-comenzó a hablarle al bebé, despacio, con la voz un poco infantil, acariciando con la punta de sus dedos las mejillas del pequeño, era imposible que no se le inundaran los ojos en lágrimas de pensar que esa cosita tan chiquita e inocente fuera abandonada de esa forma.-¿Quién puede ser tan cruel como para hacerte esto?-preguntó a nadie en especial sorbiendo su nariz al sentir la humedad recorrer su rostro. Él bebé alzo las manitas abriendo al boca graciosamente con los ojos brillosos. –Oh no…tú no llores…tú no…-murmuro limpiándose con el dorso de la mano las mejillas.

Minutos después de tranquilizarse y arrullar al bebé alguien volvió a llamar a la puerta, cuando comenzó a caminar a ella su padre bajo trotando la escaleras diciéndole que él lo hacía, al parecer su atuendo renovado explicaba por qué tardaba tanto en el piso de arriba.

-Buenas noches John- saludo Melissa entrando a la casa mirando sorprendida a Stiles con el pequeño en sus brazos. –Oh cariño, trae- fue el saludo de la enfermera estirando las manos para tomar al bebé.

-Scott, Derek- oyó pronunciar a su padre aún en el recibidor dejando entrar a un Scott somnoliento y un Derek muy despierto y arreglado.

-¿Qué hacen aquí?- pregunto Stiles dejando al pequeño a cuidado de la enfermera desconcertado ya que creía que solamente Melissa vendría a ver al bebé.

-Venimos a ayudar a dar con la madre- respondió Derek mirándole agriamente al pasar a su lado a donde Melissa desnudaba y examinaba al bebé.

-Vaya, al parecer que te despierten te pone del mismo humor que a Scott- se burló Stiles sonriendo altaneramente.

-Stiles- reprendió su padre tomando las llaves del auto.- Iremos a ver a donde se fue esa mujer o quien sea que haya sido el malvado que abandono a ese bebé- explico encaminándose a al sofá para asegurarse de que el bebé estaba bien.

-Ojala la encontremos y podamos volver a dormir- bostezo Scott palmeándole el hombro como saludo y yendo al mismo lado que los hombres mayores.

-Entonces yo también voy- se apuntó sin importarle no llevar zapatos y  sudadera.

-No- hablo Derek bruscamente desconcertando a todos.

-¿Qué pasa?- cuestiono la enfermera que sostenía al bebé frente a Derek mirando la expresión confundida del pequeño con la cabeza ladeada a un lado buscando con la mirada el dueño de la voz.

-No es seguro-respondió el moreno frunciendo más el ceño ante el aroma del bebé.

-¿Eso es el bebé?- se interesó Scott alzando la nariz cual sabueso, lo cual hubiera sido muy gracioso y Stiles hubiera hecho un chiste sobre ello, pero la expresión preocupada de Derek no significaba algo bueno.

-No es humano- fue lo que sorprendió más a todos.

-Espera, ¿Qué?- boqueo Stiles mirando al bebé.

-Huele a lobo, posiblemente de omega- explico Derek caminando a la entrada.

-De acuerdo, entonces iremos listos por cualquier cosa- alego el sheriff tomando un arma del cajón en la encimera a lado de la puerta de la cocina.

-Ok, vamos entonces- apuro Stiles siguiendo a los tres hombres que ya estaban en la puerta.

-Que tú no vas- demando Derek poniéndole una mano en el pecho interponiéndose en su camino. Stiles intento ocultar el estremecimiento y los latidos desenfrenados que el tacto cálido y firme de Derek le había provocado. Dio un paso a un lado.

-Sí- insistió avanzando de nuevo.

-Stiles- llamo Melissa desde la sala.-Necesitare a un hombre fuerte y valiente que se quede conmigo a cuidar al pequeño- pidió sonriendo alentadoramente mientras terminaba de revisarle.

Mirando del bebé a la puerta Stiles por fin soltó un suspiro resignado y se acercó al bebé dejando ir a los hombres lobo y el sheriff.

-Van a estar bien- consoló Melissa diez minutos después de haber arropado al pequeño con ropa de él mismo de cuando era bebé.

-Me preocupa más si no la encuentran…él ira a un orfanato, es demasiado pequeño para estar en un lugar así- confeso su miedo acariciando la cabeza del bebé que plácidamente chupaba del biberón lleno de fórmula para recién nacido que Melissa había comprado en la farmacia 24/7.

-Lo sé cariño, pero es así como deben ser las cosas.- respondió bajando la vista también preocupada.

-Pero sabes que no es lo mismo, es un lobo, y aparte aunque no lo fuera no quiero que teniendo en mis manos el poder ayudarlo le abandone- explico con los ojos húmedos.

-Tienes razón, tendremos que hablar con tu padre cuando llegue, si han encontrado a la madre hablaremos con ella sobre el por qué, y si no, convenceremos a tu padre que lo cuidamos hasta que alguien con mejor oportunidad de hacerse responsable le cuide- ofreció como solución Melissa acariciando el cabello castaño de Stiles dándole un tierno beso en la mejilla.

-Está bien…es la única solución- acepto mintiendo un poco, se conocía y sabía perfectamente que no dejaría tan fácil a aquel bebé. Menos cuando le miraba de esa forma, como si fuera algo nuevo y curioso, mientras alzaba su manita libre para tocarle.