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Lujuria | Evelynn KDA x Lector | League of Legends | Two-Shot | Limón

Summary:

Luego de un infartarte mes de trabajo, tienes un fin de semana libre, aprovechas y vas en busca de pasarlo junto a tu novia, pero lamentablemente para ti, ella no parece disponible, y para tu mala suerte, terminas hechizado y "rígido" por una de sus compañeras. ¿Qué más podría salir peor? No es como sí una ninfómana hambrienta fuera a tocar tu puerta ¿Verdad? ¿Verdad?

Notes:

- Pequeño Disclaimer: Ni KDA, ni los personajes me pertenecen, son únicos y exclusivos, de Riot Games.

- Ninguna imagen y/o dibujo dentro del Fan-Fic me pertenece, créditos a sus respectivos creadores y/o dibujantes.

Chapter 1: "Encantado".

Chapter Text

POV Narrador:

Habías estado planeando el día perfecto, finalmente, luego de estar trabajando como un neg-- Ejem... Digo, como un esclavo durante un mes entero, lograste que tu jefe te diera un fin de semana libre. Estabas decidido a pasar los dos días junto a tu novia, en circunstancias normales, la llevarías a comer un simple tazón de ramen, bueno, mejor dicho, UNOS simples tazones de ramen, no había nada que la hiciera más feliz que eso, sin embargo, no trabajaste como esclavo solo para gastar el dinero en algo tan barato, NO, trabajaste como esclavo solo para poder hacer lo que toda pareja desea hacer todos los días; comer comida chatarra mientras disfrutan de una agradable película en su propia casa. 

Así es, ese era tu gran plan, claro que, no te juzgo... pero podrías haber hecho un plan mejor, pero bueno, no se puede esperar mucho de un holgazán con mucha, pero mucha suerte.

Estabas frente a la puerta de su departamento, habías estado practicado el como se lo dirías, toda la semana, en tu cabeza; la imagen de tu novia saltando emocionada a tus brazos al saber que finalmente tenías tiempo para ella, se hizo tan clara que incluso podías saborearla.

Claro que toda esa preparación cuidadosamente practicada, se fue a la basura en el momento en que se abrió la puerta.

De pie frente a ti, en topless y usando una tanga delgada y negra, estaba ni más ni menos que la rapera principal del grupo KDA, Akali, tu novia. Tenía una mirada sorprendida en sus rasgos, como si se hubiese esperado cualquier cosa menos a ti detrás de la puerta.

—¿Cariño? ¿Qué haces acá? ¿No se supone que hoy trabajabas?

—Si – no – digo —estabas moviendo la boca y tratando de formar palabras, pero era como si tu lengua fuera incapaz de formar algo coherente.

La pequeña mujer de 1,63, arqueo una ceja prácticamente demostrando no entender tu nerviosismo hasta que señalaste tímidamente su desnudez.

Ella pareció sorprenderse. —Oh... lo siento —dijo torpemente tapándose el pecho con un brazo.

No era como si no la hubieras visto antes, pero toda la situación te tomo por sorpresa

—N-no hay problema —dijiste avergonzado—. Y... ¿Suele pasarte seguido? —preguntaste un tanto preocupado.

Akali se sorprendió. —¿Qué? Claro que no, tonto. —aclaró con vergüenza para luego desviar la mirada—. Yo solo... te vi a través de la mirilla y no pude evitar abrir la puerta sin pensar. —admitió con un ligero tinte en sus mejillas.

—Y-ya veo... —dijiste rascándote detrás de la cabeza—. Aunque... ¿Por qué estas semidesnuda?

—Ah, eso, estaba cambiándome, pero recordé que me había olvidado algo en la sala y bueno, aquí estamos —explicó antes de soltar una ligera risa—D-deja de mirarlas tan fijamente. —solicitó con una sonrisa.

—No me pidas que deje de ser hombre. —dijiste como todo macho que se respeta (?

—Pff, tonto. Jajaja.

Un bostezo se escuchó desde el pasillo donde estaban las habitaciones del grupo. —¿Por qué tantas risas? —preguntó la vocalista principal del grupo conocida como Ahri.

La Gumiho se refregaba los ojos mientras se acercaba hacia ustedes. —¿Qué está sucediendo? —preguntó con un ligero cansancio en el tono de su voz.

—Buenos días, pequeña Zorra. —saludaste.

Como si un balde de agua le hubiera caído encima, Ahri abrió los ojos sorpresivamente antes de señalarte. —¡Tú! —dijo con una voz acusadora.

Te reíste. —¿Acaso no te enseñaron que apuntar con el dedo es de mala educación?

Ahri dejó escapar un gruñido. —¡Púdrete! —dijo molesta tomando el picaporte y cerrándote la puerta en la cara.

—¡CARAJO! —gritaste de dolor cubriéndote la nariz con las manos—. ¡Estúpida, Tsundere! —te quejaste.

POV Lector:

Mientras estoy luchando por recomponerme, puedo escucharlas discutiendo al otro lado de la puerta.

—¡Akali! ¿Qué está haciendo ÉL aquí? —pregunta la muy zorra.

—¿Por qué te sorprende tanto? Es mi novio después de todo. Lo raro, sería que nunca viniera. —responde la rapera.

—DESEARÍA que nunca viniera, es totalmente insoportable. —comparte con mucho odio hacia mi persona.

—Argh, ¿Podrías intentar llevarte bien con él, aunque sea un solo día?

—¿Llevarme bien con ese pajero? Ja, no me hagas reír. —¿A quién llamas pajero? Estúpida zorra de cuarta.

—¿Cuál es tu problema con él, Ahri? —¡Así es! ¿Cuál es tu puto problema conmigo?

—No, la pregunta es: Cuál NO es mi problema con él.

—Por dios...

—¡Espera! —grita la rubia con su estúpida voz aguda—. ¿No me digas que abriste la puerta "vestida" así?

—Sí, ¿Y?

—Genial, ahora va a masturbarse en lo que no estas. —¿Qué?

—¡¿Qué?! ¿Por qué hablas como si mi novio tuviera algún problema de adicción?

—Es porque lo tiene.

—Claro que no —¡Exacto! No tengo problemas, puedo dejar de tocarme cuando quiera, ¡solo que no quiero hacerlo!

—Dices eso porque tu nariz no es tan sensible como la mía. Créeme, se perfectamente a que huele. —¿Y cómo sabes tú como huele el...? sabes que, olvídalo.

—Te puedo asegurar que conmigo, él no tiene tanta necesidad.

—¡¿Estas bromeando?! ¡SE LA PASA FROTANDO EL PALO! —¡Hija de--!

—¡EY! ¡PUEDO OÍRTE! —le grito molesto.

—¿Y PIENSAS QUE NO LO SÉ? —¡ZORRA!

—Vamos, Ahri, deja el escándalo. —le pide Akali.

—¡Y tú ve a ponerte algo de ropa! —le exige.

—¡Sí con eso dejas de gritas, con gustó iré a cambiarme! —responde mi mujer.

El sonido de pasos cada vez se vuelven más distantes. Unos momentos después, la puerta del apartamento se abre nuevamente, esta vez revelando una figura más vestida.

A pesar de que no lucir glamorosa en su apariencia habitual para las cámaras, es difícil no reconocer a Ahri. Su cabello rubio esta suelto y desordenado, viste una camisa holgada de gran tamaño que hace que el cuello se deslice por un hombro. Sus pantalones cortos de pijama muestran sus piernas que dan una apariencia general más cómoda de lo que estoy acostumbrado a ver.

—Hola, bobo. —saluda con amargura.

—Hola, narcisista.

Ahri parece ofenderse. —¿Cómo me llamaste?

—Como lo escuchaste.

Otro gruñido como el de un gatito intentando parecer violento sale de ella. —Eres un imbécil con todas las letras.

—Y tú eres una cabeza hueca y no te lo ando remarcando cada vez que te veo... oh, no, espera, sí, sí lo hago. —digo con una ligera sonrisa en mi rostro.

—No sé qué vio Akali en ti— Ouch, como diría mi mejor amigo, golpe bajo.

—Claro que no lo sabrías ni aunque lo intentaras, después de todos, eres solo una zorra súper superficial. —respondo frunciendo el ceño.

—Pfff, por favor, ¿Acaso estas diciendo que hay algo bueno en ti? —Ella realmente está colmando mi paciencia.

—¿Quién sabe? —digo levantando los hombros—. Ahora, sí me disculpas, voy a ir a ver a Akali cambiarse. —explico entrando por la puerta, ignorando su existencia.

—¡Ey, espera! No puedes pasar, así como así. —la escucho quejarse mientras cierra la puerta para luego caminar detrás de mí.

Me muevo por la sala hasta los pasillos, con una molesta garrapata mordiéndome los talones, pero intento no pensar en eso. 

Estando frente a la habitación de mi novia, toco la puerta por cortesía. —Akali. —la llamo.

—Ya casi termino de cambiarme, espérame afuera. —Genial, perdí mi oportunidad, gracias por nada, estúpida zorra—. Está bien, te espero. —respondo dejando en claro mi molestia con un ligero suspiro.

—Jajaja. Perdedor. —se ríe Ahri. No le voy a dar la satisfacción de verme enojado, así que finjo sonreír mientras abro mi teléfono para revisar las redes sociales.

(...)

Luego de unos 10 minutos, Akali sale vestida, ya con su traje habitual puesto, que deja ver una gran parte de su abdomen. Bonitos abdominales, jeje~.

Akali me sonríe. —Estoy list-- —su rostro se contorsiona con enfado al notar a la Kumiho—. ¿Ahri? ¡¿Qué haces acá?! ¡Deberías estar cambiada! —se queja con molestia.

—¡Mierda, lo olvide! —dice sorprendida.

—Jajaja. Perdedora. —Que dulce es la venganza~ Su mirada de odio solo alimenta mi ego.

En solo unos segundos, Foxy desaparece de mi vista y un portazo resuena por el pasillo.

—¿Por qué tanta prisa? —le pregunto a Akali.

Ella deja escapar un suspiro con molestia. —Argh, lamentablemente, tenemos una sesión de fotos.

Mis ojos se abren —¡¿Qué?! —No me la contes...

—¿Sucede algo? —pregunta confundida.

Bien, y ahora ¿Cómo se lo digo? —Yo... puede que, finalmente tenga ese fin de semana libre y quería pasarlo contigo.

Akali queda boquiabierta. —¿Es enserio?

—Sí.

—¡¿Porque no me lo dijiste antes?!

—¿Quería que fuera una sorpresa?

Akali pone los ojos en blanco. —Dios, a veces eres tan distraído.

—Sí, lo sé, lo siento. —digo abriendo los brazos en busca de su calor.

—Tonto~ —dice aceptando el abrazó con una sonrisa tonta en su rostro. ¡La táctica siempre funciona!

Mis manos acarician su espalda, bajando poco a poco y habilidosamente, hacia un lugar el cual he querido tocar desde hace tiempo; su suave y bien formado, trasero. Sin duda, no haberla visto un mes, me ha afectado en ciertas... "necesidades".

Ella no parece oponerse a mi agarre, así que, manoseo suavemente y con un ligero silbido, susurro en su oído. —Bonito trasero. —le digo sonriendo.

Las comisuras de sus labios se elevan hacia arriba mientras ella retrocede ligeramente. —Bonito paquete. —dice acariciándome la entrepierna por encima del pantalón. Creo que no soy al único que le afecto no vernos... Je, la amo~

Seguimos con nuestro jugueteo, al menos, hasta que el sonido de alguien aclarándose la garganta llama nuestra atención.

—¿No creen que es demasiado temprano para este tipo de cosas? —ríe ligeramente la chica más alta de toda la banda, la bailarina principal, Kai'sa.

Ambos nos separamos al instante, avergonzados.

—L-lo sentimos. —respondemos a la vez.

Kai'sa niega con la cabeza. —Solo bromeo, sé lo mucho que se han extrañado todo este tiempo.

—Je. Me alegra saber que al menos me extraña. —bromeo.

—Sí, aunque agradecería que fuera menos ruidosa. —admite Kai como sí nada.

Akali se pone roja como tomate. —K-Kai'sa, p-pero que cosas dices —dice riéndose probablemente de los nervios. Jojo ¿Te atraparon? 

—Akali, Olvidas que mi habitación está justo al lado de la tuya? Puedo escuchar tus Ah~ Sí~ Bebe, tócame más~

—¡K-Kai'sa! —grita Akali muy avergonzada. Carajo, ahora el tomate, soy yo—. B-bien, creo que es suficiente, d-deberíamos irnos ahora. —dice evitando mirarme.

No puedo evitar el querer seguir molestándola. —Akali, si te hace sentir mejor, yo lo hago pensando en ti, no sé, como casi todos los días.

Kai'sa estalla de risa mientras ambos vemos a Akali muriéndose de la vergüenza.

—¡YIN! —dice escapándose a la sala.

—La amó. —repito, solo que esta vez lo hice en voz alta.

—Cualquiera se daría cuenta—. dice Kai'sa con una sonrisa fraternal.

—Espero que ella lo sepa.

—Ni siquiera lo dudes.

Nos dirigimos hacia donde escapó Akali. Ahora, está sentada en el sofá, cubriéndose con las cobijas que compró para cuando me quedo a dormir. 

No es que no quiera dormir con ella, ni nada parecido, solo que la última vez que estuvimos en la misma cama, tuvimos sexo salvaje durante un día completo y terminamos molestamos a la princesita delicada de Ahri, quien le lloró a Evelynn para que me fuera y no volviera nunca más. A partir de ese día si quería quedarme a dormir, tenía que hacerlo solo y en el sofá. Qué vida tan triste...

Mi novia se cubre como si estuviera dentro de un capullo ¿Qué eres un Metapod? —Vamos Kali, Bokkie solo estaba bromeando. —admito intentando sacarle las sabanas del rostro, pero me es imposible. A veces, creo que ella tiene mucha más fuerza que yo.

—Sí, solo era una broma. —explica la esbelta bailarina a mi lado.

—Ese no es el problema.

—Entonces ¿Cuál es? —pregunto.

—Tú... ¿D-de verdad te tocas pensando en mí?

Siento mi rostro poniéndose pálido, ¿Qué se supone que deba decir? ¿Acaso es alguna clase de pregunta trampa? ¿Una indirecta? ¡No lo sé! Mis ojos viajan desesperadamente a Kai'sa en busca de ayuda, pero solo me responde con un ligero movimiento de hombro.

Maldiciónmaldito idiota, ¡Por favor, piensa antes de responder! Veamos, ¿Qué es lo peor que puede suceder si le digo que sí?

. . .

¡Claro! Que le parezca sumamente repulsivo y termine dejándome.

Bien, para nada tengo que responder con un, sí.

¡Anotado!

Ahora... ¿Qué es lo peor que puede suceder si respondo con un no?

. . .

¡Ya sé! Que se sienta mal al creer que no me parece lo suficientemente atractiva como para encenderme, que piense que soy un malagradecido que no aprecia las fotos que me manda y termine dejándome por todo eso.

¡QUE PUTA MIERDA! ¿Acaso estoy en las pruebas de SAW y nadie me lo dijo?

RÁPIDO, RESPONDE ALGO INTELIGENTE

. . .

—¿Masturbarse? ¿Qué es eso? ¿Se come? —GRAN IDIOTA, ELLA USÓ LA PALABRA TOCARSE NO MASTURBARSE.

Akali saco la cabeza de las cobijas y junto a Kai'sa, dieron una mirada en blanco.

—No me juzguen ¿Qué se supone que debía decir en esta situación?

—¡La verdad! —responden a la misma vez como si fuera una obviedad.

—¡M-maldición!

Kai'sa comienza a reírse. —Kali ¿En serio te preocupa eso? Estoy seguro que él es la definición del famoso "El pajas locas" —dice entre carcajeos. Tampoco exageres, Bokkie...

Akali se enfoca en mí, como si quisiera escuchar mi respuesta, cosa que no hago, al menos no hasta que Kai'sa comienza a golpearme la costilla con el codo para que hable.

Mis mejillas me arden. —¡Está bien! ¡¿Sí?! —tomo aire—. Me tocó pensando en ti casi todo el tiempo. Este mes fue donde más lo hice, ¿Sabes lo difícil que fue para mí mantener mi libido bajo luego de cada sesión estresante de trabajo? —admito probablemente con mi rostro pareciendo un maldito Kétchup.

—¿De verdad piensas, e-en mí? —pregunta con un tono rosado espolvoreando sus mejillas.

—Literalmente, es imposible no pensar en ti, tengo un poster gigante de ti en mi habitación. —confieso sin importarme que tan desagradable podría resultarle saber eso.

Un chirrido sale de Bokkie, parece demasiado ¿Excitada?, ¿Por qué?, ni siquiera yo lo sé. —Sí y apuesto a que esta todo manchado con cu— —rápidamente tapo su boca. Así que esa era la razón por la que te veías así.

—¿Eso es lo que querías escuchar? —le pregunto a Akali.

—Mmm, tal vez. —dice volviendo a encerrarse.

—Oh, vamos, ¿Y ahora que sucede?

—¿Y también lo haces pensando en alguien más? —¿PERO QUÉ CLASE DE MOSCA LE PICO HOY A ESTA CHICA?

—¿Perdón?

—No sé, en Kai'sa por ejemplo —. mi mirada va hacia la nombrada. Si tu objetivo era avergonzar a Kai'sa, créeme ya lo conseguiste.

—Vamos, Kali no—

—No pienses que no te atrapado comiéndote sus muslos con los ojos. —UY, PERO LA CON...

—K-Kali, eso jamás... —Kai'sa me mira fijamente con los ojos entrecerrados—. Cambiando de tema ¿Qué ocurre con estas preguntas tan raras?

—N-nada. —responde en su modo capullo.

Sin nada más que decir, me saco la gorra de la cabeza y se la coloco a Kaisa con la visera tapando sus ojos para evitar que pueda ver lo que voy a hacer.

—Guau, todo está oscuro... ahora sé cómo se siente Viego. —dice riéndose.

—Quédate quietita ahí.

—Ta bien. —dice levantando el pulgar arriba.

—Rogue —digo llamando la atención de Akali—. sal un segundo de ahí.

Akali vuelve a sacar la cabeza. —¿Mmm? —aprovecho su conmoción para desprenderla de las cobijas—. ¡O-oye! —se queja como niña pequeña.

Subo las rodillas al sofá y empujo ligeramente a Akali a lo largo del sillón para acostarme encima de ella, agarro sus muñecas con mis manos y las coloco a los costados de su cabeza, sus piernas quedaron entremedio de las mías. Estando frente a frente una sonrisa se plasma en mis labios, Kali esta totalmente sonrojada mientras sus ojos azules buscan desesperadamente desviarse inútilmente, ya que con cada desvió vuelve a mirarme.

—Kali~ ¿A qué se deben todas esas preguntas tan raras? —pregunto con dulzura.

—Y-ya te dije que a nada.

—Vamos~ No me digas que crees que miento cuando digo que pienso en ti.

—N-no. —niega avergonzada, como una gatita asustada. Me encanta verla así.

—No creo que estés siendo sincera~ —opinó plantando mis labios en su colorada mejilla.

Sus labios canturrean mi nombre. —Mmm~ adoro cuando te vuelves sumisa —admito bajando mis besos hacia su cuello. —Eres tan adorable~

—N-no soy adorable. —dice con cierta dificultad, ya que, su respiración comienza a agitarse.

—Sí, sí lo eres~ —respondo llevando sus brazos por encima de su cabeza para sostener sus manos con una de las mías. Teniendo mi otra mano disponible, viajo, asegurándome de ser lento, a su definido abdomen. — Y te aseguro que si toco los botones correctos, puedo volverte aún más adorable~ —digo bajando poco a poco hacia su zona prohibida.

—Yin~

—Kali~ —susurro en su oído—. No quiero que vuelvas a dudar de lo mucho que te deseo, ¿Oíste? —pregunto jugando con la hebilla de su cinturón.

—S-sí~

—Me alegra escucharlo. —mi mano desabrocha su cintura y con mucha habilidad, abro y bajo ligeramente su pantalón exponiendo el color negro de su ropa interior—. Hola de nuevo~

Akali sonríe. —Tonto~

Me acerco a mi novia y aprieto mis labios contra los suyos. En forma de círculos, la acarició por encima de sus bragas. Akali gime en el beso, incitándome a seguir tocándola, mis labios abandonas los suyos para volver a enfocarse en su cuello, donde debido a nuestros anteriores encuentros, tengo muy en claro que la voy hacer estremecer. Ella me pide que la siga tocando a través de dulces y adorables gemidos que escapan de su garganta mientras continúo jugando con su cuerpo.

—No hubo un solo día, en el que no fantaseara con hacerte mía~ —admito en un tono seductor.

—Yin, yo--

La interrumpo volviendo a su boca, esta vez, dejo que nuestras lenguas se enreden en un beso francés de puro placer mientras su cuerpo de contorsiona debajo de mí, pidiéndome que por favor la alivie. Con mucho gusto accedo a darle el placer que necesita acelerando mis movimientos.

POV Narrador:

Kai'sa los espiaba a través de la transparencia de la gorra. Akali se retorcía del placer con cada toque que le dabas, la mucha atención que ponías para complacer a la rapera, enorgullecía completamente a la bailarina. «Ese muchacho me llena de orgullo.»

POV Lector:

Un suspiro tembloroso sale de los labios de Akali mientras empuja sus caderas hacia arriba. Se muerde el labio con cada frotamiento a través de su ropa interior vergonzosamente húmeda.

—Ah~❤ Yin~❤️

Un gemido escapa de sus labios cuando aumento la presión de mi toqueteo mientras sus piernas tiemblan como gelatina. Kali jamás ha estado tan alterada antes, probablemente tuvo un mes demasiado tediosa, ¿Quién puede culparla por querer un poco de alivio y liberación?

Akali ciertamente no tiene problema cuando aparto las bragas y hundo un dedo dentro de ella, haciendo que sus piernas se estremezcan en el proceso mientras jugos eróticos gotean de su interior ensuciando mi mano. La rapera reprime otro gemido usando mi boca, al mismo tiempo que poco a poco abre más las piernas dejándome tocarla con más claridad.

No importa que yo no obtenga un alivio de estrés. Todo lo que me importa es darle placer a través de mi dedos clavados en su entrada bombeando una y otra vez. Puedo decir que incluso está mucho más caliente que de costumbre, Akali está gimiendo más de lo habitual. Sí sigo así, solo es cuestión de tiempo para que--

—¡¿QUÉ CREEN ESTAN HACIENDO?! —interrumpe una voz histérica viniendo del pasillo. El cuerpo de Akali se tensa por completo, mierda me había olvidado de ella. Mi cabeza gira entorno a la voz—. ¿Es en serio? ¿En mitad de la sala? —cuestiona con el ceño fruncido y con una muy clara molestia en el tono de su voz.

—¿Sí? —respondo sin pensar sentándome en el sofá.

Ahri me lanza una mirada asesina para luego enfocarse en Kaisa que parecía estar ¿Comiendo palomitas? ¿En qué momento--? —Y tú ¿Se puede saber qué diablos haces viéndolos de brazos cruzados?

La bailarina traga un puñado de palomitas. —Viendo porno en vivo, ¿quieres unirte? —pregunta ofreciendo el aperitivo salado.

—¡¿Qué?! ¡Claro que no! —exclama como si estuviera ofendida por el ofrecimiento.

—Justo en el mejor momento. —refunfuña Akali con muy mal humor.

—¿Estas bromeando cierto? —pregunta la zorra levantando una ceja.

—Eres una aguafiestas, estaba apunto de venirme —le responde cruzando los brazos.

—¿Aguafiestas? ¿Venirte? Dios, Akali, hay que irnos lo más pronto posible, deja de perder el tiempo intentando controlar al desequilibrado hormonal de tu novio. —Hay odio puro en su mirada.

Creo que estoy un poco cansado de esto... —¿Sabes que loca? Estas celosa. —comparto satisfaciéndome de que este tan alterada.

Una vena se hincha en su frente. —¿Eh? —ella comienza a mirarme con mucho desagrado—. ¿Quién estaría celosa de que alguien tan desagradable como tú la toque? Preferiría morirme antes de ser tocada por alguien siquiera parecido a ti.

—¿No crees que te estás pasando? —pregunta Akali frunciendo el ceño.

—¿Yo? Tú estúpido novio fue quien dijo que estaba celosa.

—Tal vez porque parece que lo estas.

—¡¿Qué?! —responde casi pareciendo ofendida.

Akali salta del sofá colocándose frente a ella. —Vamos, todo lo que has hecho hasta ahora desde el primer momento en el que él entro en mi vida, no han sido más que gritos e insultos y de alguna forma pareciera que intentaras separarnos a toda costa. —expone enojada.

—Yo no... —Ahri se estremece—. Como siquiera puedes creer que él... me... —ella vuelve a temblar de desagrado—. Qué asco —¡Oye, eso es un insulto para mí!

El ambiente se pone tenso, sin embargo, sin darme cuenta, en algún momento comencé a comer palomitas junto a Kai'sa. Espera, ¿Que mi mano no había estado dentro de...? Meh, olvídalo, para más sabor.

—Bro, ¿No deberías detenerlas? —pregunta Kai'sa mirándome de frente.

—Claro que no, Bokkie, ellas son adultas y pueden arreglar sus-- —Akali saca sus dagas de debajo del sofá, ¿como llego eso ahí? —. Nop, sabes que, creo que tienes razón. Me levantó del sofá y me acerco a ellas—. Chicas, chicas. —repito—, sé que soy irresistible, pero--

—¡NO TE METAS! —dicen a la misma vez. Diablo loco, ¿Por qué tan agresivas?

Le pido ayuda a Kaisa a través de mi mirada. Ella niega con la cabeza y continúa comiendo. ¡JUDAS!

Si no detengo esto, todo se ira al carajo, y si todo se va al carajo, se enterara Evelynn, y si se entera, yo también me iré al carajo.

Vamos cerebro, piensa, piensa.

Mis pies se mueven solos caminando hasta estar entre medio de los dos, básicamente, me acabo de suicidar, pero, de todas formas, moriré sí no detengo esto.

—Vamos, vamos, dejen de pelear. —digo con mis palmas en frente de cada una, primero intento conversar con Akali. —Cariño, ¿Qué importa lo que digan lo que digan los demás?, yo sé bien que soy y lo que no soy. —la rapera parece tranquilizarse, suspirando mientras guarda las armas en su bolso a un costado del sofá. Bien, un problema menos, ahora Ahri, aunque ¿Por qué siento que toque algo esponjoso? —. Ahri yo-- —MIERDA, NO MEDÍ BIEN LA DISTANCIA. Mi mano posa sobre uno de sus pechos, y como si estuviera hechizado, involuntariamente aprieto su esponjoso seno. ¡Ahí te voy San Pedro!

Para cuando Ahri, finalmente cae en lo que sucede, yo ya terminé de rezar a la virgen María, a Jesús y al espíritu santo. 

Una vena parece explotar de su frente. Cualquiera podría pensar que va a matarme, no lo sé, tal vez chupando mi alma con su magia, o me acuse de acosador y me caiga la policía, pero según lo que me conto Akali, la forma de vengarse de Ahri, es la menos noble que hay, hablando de nobles ¿No va a golpearme en MIS partes nobles?, no ¿verdad? Mi corazón se detiene de la confusión. Ahri tiene la sonrisa más tierna que me ha ofrecido jamás... ¿Cuál es la trampa?

Akali abre los ojos e intenta acercarse a mí. —Ahri no te atrevas. —amenaza ¿Amenaza?, ¿Por qué amenaza? ¡Tengo miedo!

Asustado intento hacerle entender que todo fue un error. —Foxy, d-de verdad, n-no lo hice a propósito, f-fue sin que-

Sin más preámbulo, ella me lanza un beso. ¿Un beso? JA, Sabia que le gusta--¿ba?

Mi cabeza comienza a dar vueltas...

...

¿Dónde estoy?, alguien me llama, ¿Akali?, ¿Por qué estás en mi casa? No, esta no es mi casa ¿Y por qué Kaisa está preparando palomitas? Ah, cierto. Yo... vine a verla para pasar el fin de semana juntos, pero... ¿Por qué de pronto hace tanto calor? ¿Alguien prendió alguna estufa? Tengo ganas de desvestirme, tengo calor, mucho calor y por alguna razón siento aún más calor en mi entrepierna, ¿Por qué diablos la zorra se ve tan feliz? ¿La zorra? ¡Ahri! Cierto, ella me lanzó un beso y... ¿Me excite? No, no, no, eso es imposible ¿Qué diablos me sucede? Beso, Ahri, Ahri, Beso. ¡OH, HIJA DE PERRA! ¡ESA PUTA ME HECHIZÓ!

Palmeo mi rostro fuertemente despertándome de mi frenesí.

—¡¿Amor?! —al parecer el golpe alarmó a Kali—. ¿Estás bien?

—S-sí—digo intentando ignorar el hecho de que me balanceo como si fuera gelatina—. ¡Estoy Mejor que nunca! —miento a la perfección, ¡Genial! Finalmente, esas clases de actuación valieron la pena.

—Ahri ¡¿Qué carajos le hiciste?! —le pregunta furiosa a la muy zorra.

—Tranquila, estoy bien. —sostengo. No, de hecho no estoy para nada bien.

Ahri lanza una sonrisa de superioridad. —Nada, solo le demuestro lo que verdaderamente es.

Akali parece confundirse. —¿A qué te refieres con eso?

La cantante solo levanta los hombros. —Quien sabe~

Los ojos de Akali se abren mientras la enfrentan. —No me digas que hiciste lo que creo que hiciste.

El sonido de la bocina de un auto se escucha fuera del departamento. La gran zorra principal del grupo se acerca hacia el balcón y mira por la ventana.

—¡Llegó! —celebra con emoción—. Vamos, chicas, tenemos que irnos, no dejemos al chofer esperando por nosotras. —dice agarrando su bolso del respaldo de una de las sillas alrededor de la mesa del comedor.

—¿Desde cuando te importa dejar esperar a alguien? —pregunta la rapera—. Espera, de todas formas, ese no es el problema, deja de escapar. —dice yendo detrás de ella saliendo por la puerta. ¿Ni siquiera un hasta luego? Ok.

Kai'sa se acerca a mí. —¿Te sientes bien? —pregunta con preocupación.

—¡Sí! —exclamó con demasiado ánimo.

Ella me observa de arriba abajo lanzandome una mirada desconfiada —Bien. —dice caminando hacia la salida.

—Espera. —logro decir.

Kai se detiene y se da la vuelta. —¿Qué sucede?

—Verás, Akali ya se fue y no llegue a preguntarle ¿Te molesta si me baño acá? —le pregunto algo avergonzado.

Ella se ríe. —Tonto, no tienes por qué preguntar, después de todo es como tu segunda casa. —dice con una sonrisa tranquilizadora.

Gracias Bokkie~ —digo acercándome para darle un abrazo—. Suerte en la sesión. —bendigo con mi cabeza sobre su hombro. El aroma a jazmín de su cabello de pronto me parece demasiado atrayente, como si fuera alguna clase de afrodisiaco. —Mmm~ —canturreo en su oído.

—¿Yin? —pregunta supongo que sorprendida por mi acción.

Me separo repentinamente del abrazo. Mis mejillas arden. —L-lo siento, yo... me perdí por un momento.

—No, tranquilo, no hay problema. —comparte llevando un mechón de pelo por detrás de su oreja. Ella comienza a reírse—. Aunque, creo que deberías hacer algo con "eso" de tus pantalones —dice señalando debajo de mí.

—¿De qué estás--? —pregunto al mismo tiempo que sigo su señal—. ¡PUTA MADRE! —una enorme tienda de campaña sobresale de mis pantalones. 

Sin pensarlo dos veces, me cubro ante sus ojos. —No sabía que te ponía de esa forma~ —dice con una sonrisa pícara.

—¿Q-qué? Claro que no, quiero decir, claro que estas caliente, pero solo te veo como mi hermanita, no tengo esa clase de... pensamientos contigo —admito.

—¿Oh~ de verdad? —me mira sin creer lo que digo.

—Sí. —vuelvo a afirmar.

—Está bien, sí tú lo dices. —sonríe volviendo a dirigirse hacia la entrada—. Ignorare el hecho de que estuviste comiéndome los muslos con los ojos ahora mismo. —dice con una gran sonrisa mientras se ríe. Carajo ¿Soy tan obvio?

—¿Eh? No, Yo...

—Jajaja, es broma. —saluda con la mano—. Nos vemos luego, "hermano mayor".

—S-sí, nos vemos luego. —Sin duda... soy demasiado obvio.

La puerta se cierra. Bien, es hora de bañarse, aunque... ¿Por qué siento que me estoy olvidando de alguien...?

 

Fin de la Primera parte.

Me pareció ver un lindo gatito bajo la lluvia~

—Oh~ ¿Necesitas compañía? Yo puedo ayudar~ Solo deja que Evelynn se encargue~ 🖤

Oh~ ¿Necesitas compañía? Yo puedo ayudar~ Solo deja que Evelynn se encargue~ 🖤

 

Chapter 2: "Satisfáceme". (Limón)

Chapter Text

POV Narrador:

El agua helada caía rociando tu cuerpo antes de sisear en forma de vapor. Tu cuerpo estaba caliente al tacto, el término de "calor" se tomaba literal. Resoplaste, girando la perilla hasta la sección fría. Querías aliviar el calor, pero parecía que este "problema" en particular era demasiado fuerte para cualquier remedio natural

El cabezal de la ducha siseaba mientras arrojaba agua, el vapor se arremolinaba en el aire, tan denso como el calor que irradiaba en tu cuerpo tenso. Con la mano apoyada en la pared de cerámica como apoyo, finalmente cediste a tus impulsos carnales cuando otra ola de excitación golpeó tu estómago y destrozó todo sentido de control en pedazos.

Tu mano libre se deslizó por tu abdomen, rozando más allá del camino para envolver alrededor de tu eje corpulento, hinchado y desesperado por alivio. Un quejido de dolor se escapó entre tus labios, el contacto fue a la vez un remedio y una tortura para tu pene/polla/falo/miembro necesitado.

Tus latidos resonaron en tus oídos mientras te acariciabas la polla. Tu longitud palpitaba contra tú palma. Caliente y pesado liquidado preseminal goteaba por la punta. Fue como un susurró; la tentación te ofrecía un éxtasis inimaginable si cedías. Con cada golpe, lentamente perdías la voluntad de resistir. Tú excitación rugió victorioso, vibrando a través de tus venas y columna vertebral, excavando en la medula de tus huesos.

Tu mano se movía rápidamente, arriba y abajo, bombeando tu virilidad erecta en un movimiento repetitivo, cada vez más rápido hasta que...

—¡O-Oooh, mierda! —jadeaste con tu mano tratando de aferrarse desesperadamente a la resbaladiza pared mientras esperabas con la boca abierta tu tan anhelado orgasmo, esperabas salpicar con líneas blancas y pegajosas las cerámicas de la ducha, pero eso nunca ocurrió.

En el momento del éxtasis final la incomodidad llegó, tú pene se convirtió en una botella agitada y burbujeante desesperada por su liberación. Pero por más que seguiste bombeando era como si tuvieras un tapón invisible impidiendo tu tan necesitada culminación.

—¡Z-Zorra de mierda! —maldijiste a la culpable que te hizo todo eso mientras seguías tocándote.

POV Lector:

No importa cuanto lo intente, simplemente no me corro. Esto no tiene sentido, es inútil y me estoy desesperando, ¡¿Qué diablos me hizo?! Sí existiera una escala de las personas más inmundas, ella sin duda estaría por encima de todas.

Mi mano sigue manchándose de secreciones viscosas, jamás he derramado tanta cantidad. ¿Esto es algo malo?

Presiono la cabeza contra la pared. Tal vez estoy haciendo algo malAunque no es cómo si no supiera masturbarme ¿Verdad?

Mi cuerpo arde, como nunca antes ha ardido. Divago en diferentes escenarios, tal vez al imaginarme situaciones consigan calentarme lo suficiente como para finalmente derramar mi basura en el desagüe. Mi amiguito se levanta con entusiasmo mientras juego con mis fantasías:

Akali desnuda boca arriba sobre mi cama con las piernas totalmente abiertas entregándose a mí...
Ella debajo de la mesa de la cocina del departamento con mi polla en la garganta, atragantándose mientras las demás comen encima sin enterarse lo que ocurre bajos sus pies, ruidos altamente eróticos escapan desde lo más profundo de su garganta con dificultad, es tan lasciva.

Dejo que mi mente incluso se ensucie aún más, imaginando mi más oscura y morbosa fantasía, una fantasía que me pone más duro que una piedra, y más caliente que la lava.

Akali está semidesnuda de la cintura para abajo, con sus manos y rodillas apoyadas sobre el sofá de la sala, los ruidos de la carne chocando resuena por la habitación, y yo disfruto escuchando el dulce sonido de su voz dejando escapar litros y litros de puros gemidos eróticos. Me estoy cogiendo a Akali mientras se encuentra en directo frente a miles y miles de todos sus seguidores, quienes miran pálidos a su Idol favorita, gimiendo como una zorra por mí culpa mientras reclamó su cuerpo y lo marcó como mío llenando hasta lo más profundo de su útero con mi semilla frente a toda la multitud.

Aunque odie admitirlo, sin duda, esta situación solo quedara en mis más sucias fantasías, pese a lo excitante de la situación jamás haría algo que pudiera arruinarle la carrera que tanto se ha esforzado por conseguir.

Dejo escapar un suspiro, todos estos pensamientos me hacen sentirme cada vez más cerca del éxtasis.

Eso es, lo estoy haciendo perfecto, solo debo seguir así y me correré en un santiamén.

Sigo frotándome a pesar del dolor, mi sexy novia siempre logra prenderme. El solo imaginarme arrodillado entre sus piernas haciéndole sexo oral mientras sus ojos están llenos de lujuria, me vuelve loco...

Akali sobre mí, recibiendo un anal y pidiendomás.

Akali debajo de mí, recibiendo un creampie y gimiendo mi nombre.

Akali recibiendo mi miembro en una presa de apareamiento, llorando para que la marque.

Ahri  recibiendo por detrás mientras se disculpa conmigo por ser una maldita y estúpida pe--

Espera... ¿Qué fue lo que acabo de decir? Mi boca se seca ¿Yo acaso...? No, no, no, eso no puede ser, no puedo haberme imaginado a ella justo ahora, No.

Un estruendo suena en la pared al golpear la cabeza contra ella.

Jamás me había pasado esto, jamás he imaginado a otra mujer de esa forma desde que estoy con Akali, y mucho menos en alguien como Ahr--Corrección, la zorra.

—¿Qué rayos sucede conmigo? ¿Estoy jodidamente enfermo? —me preguntó en voz alta, golpeándome otra vez la cabeza contra la pared.

¿Cómo pude pensar en Ahri? ¿Cómo pude imaginarme a ella sentada sobre mi cama? Sus colas cristalinas balanceándose de un lado a otro. Sus ojos dorados cubiertos en deseo, concentrados, fijos sobre mi longitud, deseando chupármela por completo.

Mi mano toma control propio y aumenta fervientemente la velocidad de la paja. La culpa poco a poco va cediendo y mi frustración desaparece.

Ahri... esa pequeña zorra que me hace la vida imposible... siendo dominada por mí, alabando mi polla cada vez que la tiene enfrente. Esa imagen envía una ráfaga de placer a través de mí; mirar a la pequeña a la gumiho hambrienta y cachonda a los ojos y ordenarle que me la coma.

Sí... Ahri~, esa zorra con mi pene completamente en su garga--

—¡No! —exclamo con mi mente aclarada. Pensar en eso no está bien, está mal, muy mal.

Mis piernas de pronto se sienten débiles, la culpa vuelve a comerme. ¿Estoy siendo infiel por pensar en otra? No lo sé.

Intento calmarme, pero es inútil, las imágenes de Ahri no salen de mis dos cabezas.

Respiro hondo y vuelvo a pensar en Akali... Como una gota de iluminación; nuestros últimos encuentros vuelven a mi memoria y masajean mis sentidos: el dulce aroma de su perfume, la suavidad de su tersa piel, el sabor de sus gruesos labios, el sonido de su delicada voz, sus prolongados gemidos... Todo vuelve a mí en un mar de recuerdos. Mi mano se ralentiza, simplemente no puedo aumentar la velocidad. Tal vez sea por la calidez que dentro mi corazón o tal vez sea por recordar su rostro sonriéndome.

Como dijo una vez un viejo amigo mío: "Las tetas nos calientan con lujuria, pero las sonrisas, nos calientan el corazón". Que grande mi amigo el buhonero, él siempre tiene la razón.

Estoy feliz, demasiado para ser sincero... sin embargo...

—Ouch... —golpeo ligeramente la pared—. Esto no ayuda.

Mi hombría sigue erecta y palpitando desesperada y para colmo, cada vez que logro relajarme, el dolor se intensifica.

¿Qué debo hacer? Akali no me facilita el problema, todo lo contrario, me hace las cosas más difíciles. Tal vez si volviera a pensar en... —No. —niego con la cabeza.

No está bien, no importa que tan desesperado este o lo mucho que me duela, jamás volveré a imaginar a otra persona que no sea--

—Nos vemos luego "Hermano mayor."

¡La muslona! Mi miembro se eleva palpitando con orgullo. —Uy, pero la...

POV Narrador:

Sin más preámbulo, tras imaginarte unas cuantas situaciones no santas con tu "pequeña hermanita" comenzaste a masturbarte con más entusiasmo... otra vez.

Me das asco, al menos respeta a la que consideras tu hermana, degenerado.

La lluvia de la ducha chocaba fervientemente contra la cerámica, evitando que escucharas el momento en el que la puerta principal del departamento se abrió.

Una mujer alta, (pero no más que Kai'sa) se adentró en la sala. Pasó al lado del calefón sin inmutarse, casi como si no le impresionara que estuviera encendido. Una sonrisa confiada y maliciosa se plantada con orgullo entre sus labios. Ella caminó con elegancia, moviendo las caderas seductoramente por los pasillos de la casa.

Estabas demasiado perdido en el placer como para escuchar el clásico sonido de los tacones cada vez más cerca de ti.

POV Lector:

Maldita sea, se siente tan bien, no puedo detenerme, cada vez que me la jalo una oleada de placer atraviesa mi espalda y domina completamente mi cerebro.

—¿Por qué tienes que tener unas piernas tan sexys? —me fastidio—. ¡K-Kai'sa~! —gimo en voz alta muy suciamente.

¿Acaso alguien toco la puerta? otro toqueteo sale detrás de la puerta y un escalofrió me recorre la espalda ¿Alguna de chicas se olvidó algo y volvió mucho antes de lo que se suponía?

—¿Quién es? —pregunto temblando, no solo del miedo, sino por la excitación reciente.

¿Y sí logró escucharme? O peor aún ¿Qué voy hacer si la que está detrás de la puerta resulta ser Akali? A pesar del temor, mi mano no deja de bombear.

La puerta se abre. —¿Estás bien? —me pregunta una voz femenina preocupada, detrás de la cortina del baño.

—¿Eve? —sabía que me olvidaba de alguien.

—Lo lamento, no quería interrumpir tu baño, pero no pude evitar escuchar... un grito y vine a comprobar que todo estuviera bien. —me informa con amabilidad.

Actúo mi voz con todo mi esfuerzo para que parezca más tranquila y segura. —Sí, sí, todo está bien. Perdón si te asuste, yo~ —mi teatro se termina y gruño en silencio por el placer que recorre mi cuerpo. —S-solo h-hablaba conmigo mismo... —Diosss, ¿Por qué tiene que sentirse tan bien?

Una risa sale detrás de la cortina. —¿Hablar?, no me parece que ese grito fuera una simple charla. —dice en un tono pícaro—. Más bien sonaba más al... gemido de un animal en celo~ —¡¿Acaso ella...?!

—N-no sé d-de que me estás hablando Evelynn —tartamudeo de los nervios.

Su risa rebota por todo el baño. —¿Estás seguro de eso?

Sus pasos se acercan, mi corazón se va a salir de mi pecho, mi cuerpo se calienta. —Eve, sal de aquí, te lo ruego.

—¿Mmm~? —canturrea—. ¿Hay algún problema~? —me dice coqueta.

—N-no, estoy bien, s-solo vete.

—¿Seguro?

—Sí.

—¿Entonces que hay con ese sonido detrás de las cortinas?

—¿Sonido? Yo no escucho ningún soni--

Evelynn abre la cortina. Sus ojos ámbar recorren mi cuerpo de pies a cabeza. Su mirada transmite una sola palabra: "Hambre".

—Lo sabía. Eres un verdadero pervertido, te estás masturbando mientras me preocupo por tí.

—¡¿Qué?! ¡¿Cómo--

—Cariño, reconocería el sonido de una paja atormentada en cualquier lugar. —me sonríe con malicia—No será que ¿Mi presencia te puso cachondo?

—Claro que--

Ella coloca un dedo sobre mis labios, silenciándome. —Sabes cualquier persona normal, buscaría taparse al ser visto. Pero tú, tú estás frente a mí y aún así no has dejado de masturbarte. Sí que eres un animal en celo. —dice con una leve duda en el rostro. —No, ja, de hecho, creo que un animal sería más civilizado. —sonríe con picardía.

—Maldición, cállate. —le ordeno débilmente.

—¿O qué?, ¿Te masturbaras más fuerte?

—¡Deja de repetir esa palabra!

—¿Cuál? ¿Fuerte o...?

—No te hagas la tonta, Evelynn. —la amenazo.

Una sonrisa perversa se dibuja entre sus labios. —Mastúrbate.

Como si fuera una orden directamente a mi cerebro, me toco más rápido. Estoy acostumbrado a las constantes burlas sexuales de Evelynn, sin embargo, por alguna razón estas parecen afectarme severamente; un ligero picor rodea mis ojos junto a una molesta humedad que no proviene de la lluvia de la ducha.

—Cállate, Evelynn solo cállate, carajo. —le respondo frustrado.

La estúpida sonrisa de ella se agranda. —Oh~ ¿Qué sucede? Finalmente te diste cuenta de la clase de hombre que eres.

—Púdrete —escupo con impotencia. No pienso ceder contra ella.

Un breve silencio se produce cuando me mira con sus ojos persuasivos. Su expresión se curva en una sonrisa juguetona. El vapor del agua me ciega, dificultándome ver a Evelynn mientras un sonido sordo de ropa cayendo al suelo acompaña al sonido de la lluvia

En un abrir y cerrar de ojos, con su ropa despojada, su cabello color lavanda se moja en la ducha frente a mí. Me quedo boquiabierto de sorpresa, mis ojos recorren su delgado cuerpo; tiene la complexión de un reloj de arena: Pechos grandes y llenos; abdominales, en forma y tonificados, caderas anchas y una cintura esbelta.

—¿Te gusta lo que ves~? —pregunta seductora.

—No. —miento, pero mi cuerpo me traiciona y asinto con la cabeza. Mierda.

—Ohh~ ¿Estás seguro~? —ella se lame el labio inferior y me arrincona contra la pared. —Tu cuerpo no dice lo mismo —susurra con la mano acariciándome la cadera. Ella apoya la barbilla en mi hombro. Mi pene húmedo y duro reacciona con un ligero movimiento y una vena enojada palpita por el costado del eje, brillantes gotas transparentes gotean desde la punta, desesperadas por liberarse. —¿Vas a decirme que de verdad no lo estas disfrutando? —dice mordisqueando la piel de mi hombro y cambiando su atención a mi longitud erecta.

Evelynn arrastra sensualmente una uña contra la parte inferior de la corona, los sonidos que salen por mi boca solo se hacen más fuerte a medida que sube y baja por mi eje, hormigueos de placer pasan por mi columna vertebral.

—D-detente... —le suplico entre gemidos. Mis piernas se sienten débiles como si fueran a desmoronarse en cualquier instante.

—Ja~ ¿Qué pensarían las chicas si te escucharan gemir como niña? —se burla de mí.

—Cierra la boca. —respondo solo para escucharla reírse más fuerte.

—Hmm... ahora, ¿dónde debería molestarte, cariño? ¿La punta? —Ella rasca ligeramente la cabeza de mi virilidad una vez más, provocando que escape un suave gemido de mí—. ¿El eje? —Lentamente arrastra sus uñas con manicura por la parte inferior de mi polla—. ¿O tus bolas grandes y llenas? —dice acariciando mis testículos.

Evelynn ronronea sexy y envuelve una mano alrededor de mi longitud, moviéndola hacia arriba y hacia abajo lento. Ella se toma todo el tiempo del mundo para jugar con mi polla todo lo que quiera. El simple toque de Evelynn, me hace a sentir un burbujeo familiar en mi interior.

Con lo único que tengo de fuerza agarro la muñeca de la famosa diva, lo suficientemente fuerte para detener las bombeadas.

Un gruñido ronco sale por mi boca. —Es suficiente, Eve.

Sosteniendo sus hombros, la muevo hacia un lado y salgo de la ducha. Ella se ríe ligeramente detrás de mí. Al llegar a la puerta, giro la perilla... no abre, lo intento de nuevo y tampoco funciona.

Con un suspiro de fastidio giro hacia Evelynn. Una gran sonrisa adorna su rostro mientras hace rotar las llaves del baño en uno de sus dedos con mucha astucia. Hija de...

—¿Por qué haces esto? —pregunto cruzando los brazos.

—Fácil, quiero divertirme. —admite.

—¿Sabes que esto podría arruinar tu amistad con--?

—No me importa. Como te dije, solo quiero divertirme.

—Destruirás la banda.

Ella se ríe. —Deja de hacerte el difícil, ¿Enserio perderías la oportunidad de follarte a la artista más deseada de la banda?

—Sí, por hacerlo termino perdiendo a Kali, entonces sí, con mucho gusto pierdo la oportunidad. —admito con enfado.

Por un instante, sus ojos se abren con asombro, pero vuelve a reírse. —Guau, que raro, un hombre intentando mantener su dignidad. Jajaja, como si no fueras un simple animal cachondo que con gusto preñaría a la primera mujer que le abra las piernas.

—Si crees eso de mí, entonces no me conoces en absoluto. —digo algo herido. Pensé que ya habíamos pasado la etapa del desagrado...

—Cariño, te conozco mucho mejor de lo que crees. —sale de la ducha—. ¿Piensas que no te escuche? Que crees que dirá Akali cuando se entere de que te masturbas pensando en todas y en cada una de sus compañeras de cuarto.

—No fue apropósito.

Evelynn camina hacia mí. —Ja, sí, es muy creíble —dice apuntando con el dedo debajo de mí. Mierda, sigo desnudo. Avergonzado, cubro con rapidez mi erección.

—Todo esto es culpa de esa puta de Ahri —explico con mucho fastidio, mis manos se aprietan con furia.

—¿Mhm? ¿Ahri? —Evelynn parece sorprendida.

—No sé qué mierda me hizo, pero me lanzó un beso y ahora no puedo correrme con nada.

—¿Así que fuiste hechizado por ella? Vaya~ sí que estas en problemas.

—¿Qué quieres decir con eso? —levanto la ceja con curiosidad.

—No importa lo que intentes, no podrás desacerté de "eso" al menos que alguien te ayudé. —¿Pero qué clase de mamada es esta?

—¿¡Qué!? ¡Estas mintiendo! —la acuso señalándola con mi mano libre.

—Para nada, cariño. —dice revoloteando los ojos.

Suspiro por la nariz. —Bien, entonces solo tengo que esperar a que vuelva Akali y ella me ayudara.

—¿Hace cuánto te hechizo?

—No lo sé, ¿una hora?

Evelynn me muestra las llaves. —Puedes irte —dice con una sonrisa confiada.

Con mucho gusto, tomo las llaves con el ceño fruncido. —Gracias —respondo con amargura.

—Claro, sí es que quieres que tus testículos exploten como globos. —Como si me importa—espera, ¿Qué dijo?

—¿Qué fue lo que dijiste? —pregunto incrédulo.

—No es la primera vez que Ahri hechiza a alguien. De hecho, la última vez que lo hizo fue justamente a tu novia.

—¿Y cómo logró aguantarlo? —¿Cuál es el secreto?

—La ayude a desahogarse~ —¿Cuándo sucedió eso? Espera, si ella lo hizo supongo que entonces yo... —. Tranquilo no te emociones pensando en que como ella lo hizo conmigo, tú también tienes el derecho a hacerlo. Después de todo en ese momento ni siquiera te conocía. —dice con picardía, como si fuera capaz de leer mi mente.

—No estaba pensando en eso. —¡Como lo supo!

—De cualquier forma, el efecto del encanto de Ahri hacia las mujeres hace que el grado de excitación llegue al máximo y nada más. —entrecierra los ojos mientras sonríe—. En cambio, a ustedes los vuelve locos incapaces de correrse, y tras horas sin correrse sus bolas simplemente... —hace un gesto de explosión abriendo las manos—. Y se vuelven estériles.

Mi rostro se pone pálido. —D-debes estar mintiendo.

—Creé lo que quieras, los testículos de muchos supuestos fans que se atrevieron a tocar a Ahri sin su permiso no dicen lo mismo. —trago saliva—. ¿Qué sucede, Yin? ¿Estas asustado?

Me doy la vuelta. —N-no, c-claro que n-no, solo debo aguantar un par de horas y estaré bien.

—¿Seguro no quieres mi ayuda~? —canturrea en su pregunta.

—No, jamás podría volver a mirar a Akali al rostro si la engañara contigo.

—No cuenta como engañar si con eso salvas tu vida.

—No me importa, no lo haré. —abro la puerta con la llave.

Un suspiro escapa de sus labios. —Bien, entonces no me dejas más opción.

¿Eh? Me doy la vuelta. —Qué quieres decir con-- —soy recibido por un humo rosado que cubre mi visión, sin quererlo, inhalo el dulce aroma a flores del aire y me mareo. Poco a poco pestañeo más lento.

—Solo deja que Evelynn se encargue. —dice con dulzura, riendo juguetonamente—. Ay~ las cosas que voy a hacerte~ —escucho por última vez, antes de... antes de...

—Ey

—Ey

—¡EY!

¿Dónde estoy? Mis sentidos vuelven a mí, estoy en un dormitorio femenino o eso supongo por la dulce fragancia de las rosas, impregnada en el lugar. Las paredes blancas con detalles azules están decoradas por cortinas de luces con focos amarillos, una iluminación acogedora al ambiente. Hay posters de K-popers bastantes conocidos junto a otros posters de ese anime famoso sobre las chicas mágicas que se transforman a veces ¡Como mi tío! ... ¿Cómo se llamaba...? Ah, sí, "Guardianas Estelares".

En un rincón de la habitación, un par de fotos están pegadas en un pizarrón. Reboto ligeramente sobre la orilla de la cama, en mis costados hay diferentes animales de peluche que descansan encima.

Mi mente por fin se aclara, reconozco donde estoy.

—¿Estás ahí estúpido? —me insulta la voz femenina sentada junto a mí.

Pestañeo un par de veces pensando que mi visión me está jugando una mala pasada.

—¿Ahri? —digo frente a ella—. ¿Qué no te fuiste a una sección de fotos con Akali y Kai'sa? —pregunto muy confundido.

—¿Dé que estás hablando, idiota? Estaba descansando tranquilamente en mi cama, cuando entraste llorando como todo un marica.

—¿Llorando? ¿Porque estaría llorando? —pregunto sin recordarlo.

—¿Lo olvidaste o simplemente eres imbécil? Tartamudeabas sobre que encontraste a Akali engañándote con Kayn.

Mis ojos se abren. —¡¿Qué?! Eso es imposible, ella jamás me engañaría y mucho menos con él.

Sus ojos se ponen en blanco. —Solo digo lo que dijiste. Enserio, ¿qué diablos sucede en tu estúpida cabeza?

—No sé qué carajos está pasando, pero estoy seguro que esta es otra jugarreta tuya, maldita perra.

—Wow, sí que tienes pelotas para llamarme así luego de suplicar que tuviera sexo contigo. —mi boca se abre.

—¿Qué yo? ¡¿QUÉÉÉ?!

—Te arrodillaste frente a mí y me pediste que lo hiciera contigo. —dice molesta.

—¿Por qué te pediría a ti algo como eso?

—No lo sé, dijiste que si por favor podía comprobar si había algo malo en ti.

Esto es demasiado irreal, que tan poco amor propio tendría que tener para pedirle eso a esta zorra.

Tomo aire en los pulmones y me relajo, buscando las palabras correctas para ser lo más sereno y pacifico posible. —Escúchame bien, yo jamás de los JAMASES, ni en tus sueños más húmedos, le pediría tener sexo a una ególatra egoísta con problemas de autoestima como tú. —Bueno tal vez lo de ser pacifico no me funciono.

Ahri me mira con total desagrado. —No me sorprende que Akali decidiera comerle la polla a Kayn en vez de a un pene chico como tú. —... Ouch, eso dolió. Bien, es suficiente de aguantarme a esta perra...

Una vena se marca en mi frente. —¿Qué fue lo que dijiste estúpida zorra? —pregunto retándola a que se atreva a decirlo de nuevo.

Ella sonríe con malicia. —Te dije que mereces que Akali haya decidido cogerse a Kayn. Apuesto a que no la satisfacías en la cama, pene chico —dice desafiándome con la mirada. Estúpida zorra de mierda.

—Te odio. —gruño con disgusto.

Su sonrisa se mantiene firme entre sus labios. —Yo te odio igual, ¿Y qué? El mundo continúa girando a pesar de todo. —se mofa de mí.

—¿Por qué tienes que ser tan perra? —pregunto haciéndola reír de una manera irritantemente altanera.

—Ya lo establecimos; te odio, no hay otra razón, te odio y tú me odias, no es como si pudieras hacer algo al respecto. —se burla.

No puedo lidiar con su actitud.

Trato de mantener la cabeza fría a pesar de las muestras de odio y los continuos insultos de su parte. —Sabes que, olvida que estuve aquí, me voy —digo levantándome de la cama.

Ahri se interpone en el camino, y se mantiene firme con los brazos cruzados. —Me gusta ver lo mucho que puedo enojarte —me responde con soberbia.

Me froto los ojos con frustración. —¿Sabes qué Ahri? ¡Qué te jodan! —escupo con rabia.

Ahri solo se ríe. —Sí, apuesto a que te gustaría eso, ¿no? —¿Qué fue lo que acaba de decir? Ella mantiene su sonrisa y da un paso adelante, acercándose más a mí. —Apuesto a estas deseando cogerme. Pero probablemente no tengas las pelotas para hacerlo. —susurra burlándose de mí, dejándome desconcertado. ¿De qué mierda está hablando? Parece disfrutar de mi estupefacción, está plasmado en su rostro. —Sí~, apuesto a que no serías capaz de manejarme. —continúa burlándose.

Sigue riendo perra. —¡Oh, por favor, te haría rogar por más mientras tus piernas se adormecen! — respondo impulsivo ante su acusación, lo que solo hace que ella estalle, obviamente de una manera burlona.

Me tenso ante su altivez, su sonrisa regresa y se inclina a mi oído. —¿Quieres apostar? —susurra soplándome en el oído. Me estremezco un poco. —Sííí~, no tienes las pelotas para eso, incluso... —se arrodilla frente a mí—. Si me arrodillo ahora mismo, apuesto a que ni siquiera sacarías tu... ¡¿Verga?! —Interrumpo el desafío inminente, actuando impulsivo, sacándome la polla de los pantalones. Si lo que sucedió con Akali es verdad, entonces no tengo nada que perder. Mi miembro (el cual se mantuvo erecto desde el principio de la conversación), golpea contra su mejilla, mostrándole que estoy empacado con un tamaño notable. Ahri rápidamente vuelve a su burla y palmea su mano contra su mejilla con asombro fingido, casi como esas miniaturas de video de WouTube llenas de clickbait de mierda. Ahri traga saliva. —Entonces, tienes una buena verga, pero ¿sabes cómo usarla? —pregunta, desafiándome mientras roza las yemas de sus dedos contra mi eje. Odio cómo palpito con su toque tanto como la odio a ella, ¿por qué deje que me afectara de esta manera?, yo jamás actuaria así. —Apuesto a que no; incluso si abriera la boca, no te atreverías a cogérmela, aunque te dejara hacerlo, porque ambos sabemos que tú eres un-- ¡Mmmph~! —Nuevamente interrumpo su desafío, agarrando la parte posterior de su cabeza y metiendo la polla en su boca ¡¿Qué diablos estoy haciendo?! ¿Cómo deje que ella de todas las personas te engañara en esto?

El estruendo de su risa burlona genera vibraciones en mi pene mientras empujo en su boca, su lápiz labial rosado se unta a lo largo de mi longitud.

Ahri me mira con un ligero brillo de lujuria en sus ojos. La detesto, y ella a mí, pero aun así guio su boca a lo largo de mi polla usando su lengua para cubrir la parte inferior con su saliva.

¿Qué gana ella convenciéndome para que le coja la cara? No lo entiendo y eso me molesta, pero aun así gimo por lo caliente y húmeda que esta su boca.

Ella se aferra a mí, moviendo la cabeza a lo largo de mi eje, mirándome con el mismo brillo en los ojos mientras me chupa la polla. Me hace gemir de nuevo y ella se ríe a mi alrededor una vez más mientras ahueca sus mejillas.

—Mierda —gimo, enredando los dedos en su cabello y empujando las caderas más rápido, mis bolas golpean contra su barbilla, la baba se desliza por su boca, en una mamada muy sucia.

Gluck! Gluck! Gluck! —Ahri hace ruidos audibles y descuidados a medida que toma mi polla en la parte posterior de su boca.

Ella me mira a los ojos y la traga profundamente. Agarró su cabello con más fuerza. Ahri empuja más y más, volviéndome loco por el simple hecho de ser ella, la persona a la que tanto detesto, pero que aun así disfrutó la sensación de su boca mientras mis bolas continúan golpeando su barbilla y su saliva salpica un poco, en un espectáculo erótico.

Ahri vuelve a tomarme la polla en la parte posterior de su garganta, pero lo que hace diferente es el hecho de que permanece ahí. Vuelve a ahuecar sus mejillas y retumba su garganta alrededor de mi tarareando. Se ríe cuando mi compostura se desvanece y provoca que gruña y gima al llegar al límite, corriéndome de repente, liberando un gran alivio en mi interior.

Disparo carga tras carga por la garganta de Ahri, algo con lo que ella no muestra ningún problema, ya que se lo traga todo con mucho entusiasmo, su lengua acaricia mi eje pulsante posiblemente para extraer la mayor cantidad de semilla.

—Mnh...~ —Ahri ronronea entrecortadamente mientras retira los labios de mi miembro, ahora capaz de respirar sin obstáculos. Me estremezco por el aire fresco que sopla contra mi hombría cubierta de saliva—. No esperaba que duraras tanto. —sus palabras parecen elogiosas pero su tono es prueba de lo contrario, entrecierro los ojos siguiendo sus movimientos.

La zorra se levanta del suelo, se quita las botas y se desprende de la blusa corta, revelando un sostén negro de encaje que deja caer al suelo junto a la blusa.

—¡¿Q-que estás haciendo?! —pregunto avergonzado.

Ella se ríe de mí. —¿Qué? ¿Acaso solo vas a cogerme la cara y dejarlo así? ¿Cómo es eso justo? —pregunta, despojándose de su falda y revelando un par de bragas de encaje negro a juego, una mancha oscura y húmeda en el medio revela lo excitada que está. Ella sonríe al mirar mi polla palpitante. —No, no podemos dejarlo así. Tenemos ir hasta al final, claro, a menos que te acobardes y quieras irte. —recupera su burla original. Se acerca y se inclina hacia mi oído mientras baja la mano para envolver y acariciar mi polla resbaladiza. —Quiero decir, follarme la cara es una cosa, pero ¿tienes ganas de coger mi coño apretado? ¿De levantarme y clavármela en la cama hasta cogerme los sesos? No, no creo que lo hagas, creo una mamada es todo lo que puedes manejar. —susurra masturbándome, mi polla palpita aún más con emocionado. ¡MALDITO TRAIDOR!

Esto no significa nada, nada EN ABSOLUTO, solo deseos carnales y sus ganas de ser un dolor de culo para mí.

Levanto a Ahri en el aire y la inmovilizo en la cama como ella sugirió. Me encorvo sobre ella mientras sonríe.

—Esto no cambia nada. —explico.

—Oh, lo sé, todavía odio tus entrañas y tú odias las mías, el mundo sigue girando a pesar de todo. —se burla. Mi pene palpita en su entrada. Ahri se acerca a mi oído y sopla. —Muéstrame cuánto me odias, cógeme como si me odiaras. —susurra.

Gruño empujando hacia adelante, enterrando toda mi polla profundamente en su coño de una sola vez. Ahri chilla, gritando como si su vagina tuviera que adaptarse a tal tamaño con poca preparación, pero aún así sonríe.

Su estrechez me agarra y gimo, me aprieta con fuerza mientras clavo los dedos en sus caderas.

Su piel es tan suave, tersa y flexible al tacto. Sus ojos me miran con un profundo enfoque en los míos. Si no la odiara tanto, tal vez incluso la felicitaría y la llamaría bonita, posiblemente hermosa. Pero no, la odio y ella me odia a mí. Esto no significaba absolutamente nada, solo es para resolver algunas tensiones.

La follo, sin vacilación, sin amabilidad, sin acumulación lenta e íntima porque no hay nada más que odio entre nosotros; simplemente golpeo mis caderas contra las de Ahri mientras se acuesta debajo de mí.

Retrocedo de nuevo y me hundo en ella, sus uñas se clavan en mis hombros profundamente.

La zorra vuelve a gritar y a reírse. —¿E-eso es todo lo que tienes? —pregunta en un tono burlón. —Te dije que me cogieras, no que me hicieras el amor, ¿o me amas en secreto? —maldita sea su naturaleza alta y poderosa

—¡Zorra arrogante! —escupo con ira.

Ahri ignora mi respuesta. —No sabía que pensabas de esa manera sobre mí. —susurra burlonamente y la empujó contra la almohada de su cama.

—¡Bien! ¡Quieres que te coja, entonces te voy a coger! —exclamo embistiendo profundamente el arranque apasionante de Ahri.

Envaino mi eje en sus profundidades vaginales y simplemente penetro su interior, los sonidos húmedos y carnosos de mis bolas golpeando contra su vagina son audibles, junto con sus aullidos de claro placer.

Ruidos lascivos y guturales escapan desde lo más profundo de su garganta mientras la follo bruscamente cernido sobre ella. Ahri clava sus uñas en mi hombro aún más. Duele un poco, son bastante afiladas, sé que siempre hago un comentario sarcástico de que tiene garras, pero esto es ridículo. De todas formas, estoy más enfocado en probar mi punto de antes: Dije que la iba hacer rogar por más y es justamente lo que voy hacer.

Simplemente golpeo las caderas contra las de ella, empujo la mano sobre su hombro y agarro sus caderas con los dedos clavándome en ella, haciéndola retorcerse.

Ella ríe entre gemidos. —Para que puedas esforzarte en ello —me incita más, burlándose de mí, entrelazando los brazos detrás de mí cuello para levantarse hacia mí. —Todavía no es suficiente para hacerme rogar, todavía puedo sentir mis piernas, ¿Qué no eres un hombre de palabra? —pregunta inclinándose en mi oído. —Si lo eres, entonces có-ge-me~ —gruñe mordisqueándome la oreja.

La empujo de nuevo y suelta una carcajada. La inmovilizo más y manoseo su pecho. Foxy tiene un busto bastante dotado, definitivamente lo suficiente como para ser tan maleable como el resto de su suave carne. Aprieto sus tetas, pellizcando sus pezones mientras meto la polla dentro de su ceñida vagina.

Ahri envuelve sus piernas detrás de mí, cruzando y trabando su tobillo. Mi eje roza contra sus paredes vaginales y ella gime mientras lo hundo en ella. Sus brazos están alrededor de mis hombros también, bloqueados detrás de mi cuello acercándome. —Oh, en realidad estoy empezando a sentir algo~ Ahh~ —. Me gime en la cara burlonamente, mi polla se entierra más profundamente en su coño y sus jugos salpican con cada impacto.

—¡Te odio, estúpida zorra! —exclamo de frustración.

Ella solo se ríe. —¿Esto es odio? Está empezando a sentirse bien, ódiame más entonces. —me desafía agarrándome la muñeca de una de mis manos y sacándola de su pecho. Aprieto el montículo carnoso, jugando con su pezón y dejo guiar mi otra mano hacia arriba para que los dedos se cierren alrededor de su cuello. —Vamos~ Ahh~, ódiame más Ahh~ —sonríe.

—¿Eres una especie de masoquista o algo así? —preguntó levantando una ceja, sin detener mis caderas que chocan contra las de ella una y otra vez.

Ahri simplemente se ríe. —Tal vez me gusta rudo, así que aprieta mientras me coges, estrangúlame y muéstrame cuanto odias. —me anima. No sé si esto está bien, pero de todas formas lo haré. —¡Sí~! Ahh~ —Ahri chilla, envolviendo sus piernas con más fuerza y acercándome más. —¡Te odio~!

—Yo te odio más. —contesto desahogandome.

La gumiho sostiene mi muñeca de la mano que esta en su cuello mientras la embisto. Me mira desafiante hasta que me estrello profundamente contra ella y su espalda se arquea.

Ahri grita al llegar al clímax. Aprieto los dientes, sus paredes me aprietan más a mí alrededor. Ella gime en voz alta por su orgasmo, y sus jugos salpican mi polla mientras lucho por aguantar mi propio éxtasis. Mi mano oprime un poco más fuerte, pero a ella parece no importarle sonriendo tontamente con la lengua afuera, envolviendo sus piernas con más fuerza.

Suelto el agarre en su cuello para agarrar sus tobillos. Ahri todavía se encuentra bajando de su orgasmo mientras hago esto. Levanto sus piernas sobre mis hombros y presiono mi eje contra sus pliegues babeantes para follarla más duro que nunca.

Los gritos de Ahri se hacen más fuertes ahora que se encuentra en una prensa de apareamiento. Su lengua aún cuelga de su boca mientras ríe. —Te estás metiendo en esto ahora, ¿no?

Aprieto los dientes aún más. —Todavía no cambia nada —gruño, prácticamente batiendo su coño con mis embestidas mientras la presiono más. Sus dedos de los pies se curvan porque alcanzo profundidades más profundas, la baba se desliza por su barbilla y sus ojos miran hacia atrás. —Todavía te odio, eres una zorra —continúo queriendo expulsar todo lo que llevo dentro.

—¡Entonces sigue odiándome, sigue, ódiame más~! —me desafía, aun permaneciendo arrogante mientras la tengo doblada por la mitad.

Ella es bastante flexible y eso es una gran ventaja para mí, ya que gracias a eso puedo follarla más rápido y más fuerte si me esfuerzo al máximo.

Me mira a los ojos, posiblemente puede sentirme palpitar dentro de ella. —¿Estas Ah~ por correrte~? —Sí, definitivamente puede sentirme. La sonrisa de Ahri se amplia y cierra sus tobillos de nuevo a mi alrededor mientras golpeo hacia adelante una vez más.

Los ojos de Ahri se cruzan y su boca se abre aullando al apóyame en su hombro, dándole un creampie, la estoy llenando. Ahri me muerde el hombro y unos cuantos gruñidos escapan de mi boca mientras disparó los últimos chorros de mi carga en lo más profundo de su interior

Tiro del cabello de Ahri y me arrodillo. Ambos estamos jadeando, mirándonos el uno al otro. Nos tomamos momento para recuperar el aliento.

—Mierda, eso estuvo bastante bien —dice, su elogio se mezcla con un tono sarcástico que capto con rapidez.

—¿Por qué todo lo que dices tiene que ser tan perverso?

Pero ella solo se ríe. —¿Qué? ¿Eso te hace odiarme aún más? —responde. —¿Qué tal si me demuestras cuánto me odias entonces? Después de todo, siempre dices que soy un dolor para ti. —sugiere besando mi mejilla de una manera burlona.

Volteándola sobre sus manos y rodillas, la dejo boca abajo, con su mejilla presionada contra las almohadas, sus brazos detrás de la espalda y su culo hacia arriba mientras mi polla descansa en su estrecho agujero.

Sus nueve colas de zorra se mueven en conjunto formando una sola, la mueve de un lado a otro casi hipnotizaste. Las tomo entre mis manos y doy un leve tirón, que hace que Ahri grite.

—¡NO MI COLITA! —grita desesperada en un tono demasiado excitado.

Vuelvo a tirar y un profundo gemido sale de su garganta. ¿Acaso es una zona erógena? Je, voy a aprovecharlo.

Otro tirón más y vuelve a gemir, meto el dedo índice en su cálida boca, asegurándome de recoger toda la saliva posible para lubricarlo bien, Foxy me ayuda, rodeando mi dedo con sus labios. Cuelo el cordial de su boca y los lame impaciente. Con mis dedos totalmente lubricados, tiro de su cola y al momento de gemir, meto los dedos en su agujero más estrecho alargando sus gemidos.

Ensalivo su agujero para no lastimarla. Pese a lo perra que es, tampoco se merece alguna clase de desgarro anal. Una vez lubricado, levanto sus colas y al fin me desahogo.

Agarro sus muñecas y me perfilo a su interior. —¡Te odio! —escupo follándola por el culo.

Ahri grita de placer. —¡AHH~ ! Sí~ sí~ Mírame a los ojos y dime lo mucho que me odias. —gime chillando.

Retuerzo un poco de su cabello alrededor del puño y tiro para que esté contra mi pecho. Agarro una de sus tetas agitadas y la acaricio mirando el fuego intenso de sus ojos que tanto me encanta.

—Te odio~ —gruño.

Ella sonríe. —¿Cuánto?

—Jodidamente demasiado —respondo cogiéndola por el culo con una intensidad despiadada que la hace babear.

Ella se mantiene altiva y saca mi mano, de nuevo de su pecho para pasar mi brazo alrededor de su cuello.

—¡Muéstrame cuánto me odias, hazlo, hazlo, joder, hazlo! —Me incita solo para encontrarse nuevamente inclinada con el pecho presionado contra la cama y las caderas hacia arriba como "más la odio", follándola por el culo. Ahri babea aún más con su lengua colgando de su boca, su risa se arrastra mientras me mira por el rabillo del ojo.

Un impulso sale de mi interior al verla en esta posición, mi palma abierta cae sobre su trasero y ella aúlla lo repentino de mi azote.

O-oohh~ ¿Azotándome ahora? Acaso ¿He sido mala?

—Una gran zorra. —agrego azotándola de nuevo.

—¡Ahh~! ¿Y esto es un castigo? —pregunta entre risas.

—Es una forma de decirlo.

Sigo golpeando el culo de Ahri mientras la follo. Entre sus gemidos repito la pregunta de si es masoquista o algo así, pero ella niega con la cabeza. —No, solo me gusta la forma en que me odias, me encanta meterme debajo de tu piel, meterme en tu cabeza y ahora, terminar en tu cama.

—Esto... no significa nada, todavía te odio —digo molesto, la tensión adicional del trasero de Ahri me afecta acercándome al límite de nuevo.

—Sé que lo haces~ —susurra besándome la mejilla, con una expresión de suficiencia en su rostro. Inclino su cabeza hacia atrás y sujeto su boca con la mía. Meto mi lengua en la boca de Ahri y me corro de nuevo, llenando su agujero más apretado mientras giro la lengua alrededor de su boca. Ella gime y extiende la mano para sostenerme en el beso que es absolutamente impulsado solo por el odio mutuo que sentimos el uno por el otro, me retiro de su interior y ella frota su trasero mientras crema espesa se desliza entre sus piernas.


Nos miramos a los ojos, nuestras bocas se separaban, ambos de nuevo jadeamos recuperando el aliento. —Eres realmente lindo, idiota. —susurra.

Al recuperarnos, ella vuelve a entrelazar nuestros labios mientras nos apretamos el uno contra el otro.

La miro a los ojos, voy a decirle lo mucho que la odio y lo mucho quiero que sepa que esto no significó nada. —Ahri, yo te--

—Te amo —responde empujándome y profundizando el beso.

¿Qué fue lo que dijo?

Me alejo de ella y me dejo caer en la horilla de la cama.

—Perdón, ¿Qué fue lo que dijiste? Creo que escuche m—

El brillo de sus ojos brilla con más intensidad. —Te amo. —confiesa con un fuerte rubor cubriéndole las mejillas—. Desde el primer momento en el que te conocí. —admite acariciándome la mejilla.

—¡No, esto está mal! ¡Se supone tenías que decir que también me odiabas! —digo confundido.

Ahri se ríe. —¿Por qué? —me pregunta.

—Porque así ha sido siempre, se supone que nos odiamos y que ni siquiera somos capaces de convivir en la misma habitación, así ha sido siempre.

—Puede que me haya aburrido de lo de "siempre" —dice con un puchero.

—Eso no tiene sentido, tú me odias ¿Por qué este cambio tan repentino?

—Porque no voy a malgastar esta oportunidad. —dice acariciándome con suavidad—. Voy a aprovechar que Akali lo arruino para hacerte mío como siempre he querido. —admite besando mis labios.

Mi cabeza esta confundida ¿Esto es otra broma de mal gusto de parte de ella?, sí es así, ¿Para qué llevarlo tan lejos? —A-Awri —intento pronunciar con su lengua explorando mi boca.

Ella se separa una vez más y un hilo de saliva conecta nuestras bocas. —¿Qué sucede~? —pregunta rompiendo el hilo

—P-porque t-te... —titubeo. Mis mejillas me pican— ¿Por qué te gusto? —digo desviando la mirada. Me siento como si fuera una colegiala avergonzada.

—Siéndote sincera, no estoy segura del porque en específico. —Wow, esa respuesta sí que es de ayuda—. Tal vez sea por tú forma de ser tan excéntrica, o por el hecho de que, a pesar de mis rechazos hacia ti nunca me has dado realmente la espalda e incluso me has apoyado en situaciones donde nadie más lo hizo. —dice sin dejar de acariciarme—. También me gusta la forma en la que prestas atención a cada pequeño detalle. —se rie—. Sé qué eres tú quien me regala helado para animarme cada vez que me deprimo.

—Te equivocas, es Akali quien te compra helado.

Un bufido sale de sus labios. —Por favor, ella no podría recordar mi gusto favorito incluso si sé lo anotara en la frente. —dice dejándome en evidencia. Tiene razón, Akali es un poco demasiado mala recordando ese tipo de cosas.

—Lo adivine —miento.

Ella levanta la ceja. —¿En serio quieres que crea que adivinaste?, helado de menta y vainilla con chispas de chocolate y granas únicamente de color azul cubiertas por crema de frutos rojos solo en la parte de la vainilla.

—Solo tengo buena memoria, nada más.

Ahri lanza una carcajada. —¿De qué hablas? Eres terrible en los juegos de memoria. Siempre eres el primero en perder. —dice entre risas.

—Es que me dejo ganar.

—Sí, ya quisieras.

Verla tan relajada y en calma, es reconfortante, desearía poder llevarme así con ella todos los días, sin embargo, algo en todo esto me sabe mal. Sí lo que dijo es verdad y Akali me engaño con Kayn, ¿Por qué no puedo recordarlo? Y ¿Por qué mi cabeza duele cada vez que pienso en como llegue aquí? Aunque la pregunta más importante e incómoda es... ¡¿Por qué mi pene sigue erecto?! Se supone que debería ser soldado caído luego de lo que sucedió recién. Sin embargo, se mantiene recto como un campeón.

Ahri parece notarlo y un ronroneo sale de su boca. —Veo que sigues de humor —me dice mordiéndose el labio inferior—. Tranquilo, te ayudare con eso —Ahri se coloca detrás de mí, sus tetas se esponjan contra mi espalda.

—Espera, tengo que ir a hablar con-- —un gruñido de mi garganta interrumpe mi habla cuando su mano rodea mi longitud.

—Shh... solo déjate llevar~ —susurra en mi oído, erizándome la piel.

Akali desaparece de mi mente. —Ahri~ —gruño.

—Sí~ sigue gimiendo mi nombre —sisea acariciándome más rápido. Su respiración se agita. —Oh, Dios~ sí... Tu pene... es tan bueno, es tan... grueso y duro~ —Ahri murmura melosa como una sirena.

La sensación es tan intensa y placentera que no puedes resistirme a acompañar su mano con la mía para acelerar aún más. Mis caderas se mueven solas y empujan hacia adelante siguiendo el movimiento de nuestras manos llenas de fluidos sexuales.

Un suspiro excitado sale de su boca. —Sí bebé~ No te contengas, sigue haciendo eso. Es como si te estuvieras follando a mi mano. —dice riéndose coqueta—. No sabes lo mucho que me calienta verte así —admite apoyando sus suaves labios en mi piel febril.

La boca traviesa de Ahri me va dejando besos en toda la nuca mientras la mano sobre mi muslo va recorriendo mi pierna hasta masajear mis bolas.

—Oh~ mierda, se siente bien —maldigo excitado tirando la cabeza hacia atrás.

—Lo sé~ —dice con orgullo—. Te haré sentir bien las veces que quieras, solo debes pedírmelo y estaré para ti —succiona mi cuello—. Te amo demasiado, Yin~

Su voz pronuncia mi voz como un cantico, jamás pensé que escucharía diciendo mi nombre en ese tono tan amoroso. Tal vez pueda pedirle jugar con sus orejas esta vez... Mi cerebro simplemente se desconecta, estoy relajado, casi como si fuera a desmayarme. Mi boca solo puede rogar por ella. Mis ojos se cierran. Ahri, Ahri.

—¡Maldita sea, Ahri! —gimo ebrio de placer.

—¿Ahri? ¿Fantaseando con otra mientras estás conmigo?

—¡¿Kai'sa?! —¿En qué momento...? ¿Dónde está Ahri? Y lo más importante ¿Por qué Kai'sa esta masturbándome?

—¿Quién más podría ser? —pregunta en un tono juguetón sin dejar de tocarme.

—¿Qué estás--?

—Shh, no te distraigas o vas a perder. —¿De qué está hablando? Mis manos estan ocupadas sujetando un control de consola.

Ignorando el placer que me está dando, doy un breve vistazo mi alrededor: Estoy en el cuarto de Kai'sa, las luces están apagadas, apenas estoy iluminado con las luces led del techo de su habitación y por la pantalla plana con el brillo al máximo encendida en la pared. Frente a mí, la consola nueva de Kai'sa descansa sobre la repisa mientras da imagen del último juego favorito de ella "Project L".

A pesar de mi confusión, la costumbre hace que me concentre en el juego, mis dedos se mueven solos, lanzando uno que otro combo con Riven para derrotar a ese Darius lo más rápido posible, pero que las tetas de Kai'sa estén pegadas en mi espalda no ayuda demasiado, y mucho menos el hecho de que su mano está envuelta en mi pene.

—¡O-Ooh, carajo! —jadeo sin aliento.

Las manos me tiemblan y agarro el controlador con todas mis fuerzas para mantenerme cuerdo y no dejarme consumir por el placer. Kai'sa me provoca y al igual que Ahri, sus labios me acarician detrás de la nuca, subiendo y bajando entre cada beso que me da. Las chispas placenteras recorren mi espalda y bajan por mi columna. Es muy difícil concentrarse en otra cosa que no sea en el placer. Mi visión se nubla a medida que sigo jugando resistiéndome de ella.

—¿No crees que te ves sexy de esta forma? —pregunta señalando brevemente un espejo en la esquina de su habitación. ¿Desde cuándo esta eso ahí?

Me avergüenzo al verme, cualquiera que me viera ahora mismo se daría cuenta que estoy excitado; mi cuerpo esta enrojecido por el calor y la excitación con una gran necesidad en la parte baja de mi vientre.

Mis mejillas se oscurecen y vuelvo a enfocarme en la pantalla. Me mantengo despejado, pero recibo un golpe placentero; curvo los dedos de mis pies y cierro los ojos.

—Bokkie~ Joder, se siente tan bien —mis ojos llorosos parpadean a través de la neblina de placer que envuelve mis sentidos. Estoy seguro que ese estúpido Darius debe estar dándome una paliza ahora mismo.

La mano de Kai'sa se curva mientras bombea arriba y abajo, en un movimiento de sacacorchos que frota deliciosamente contra mi sensible pene. Me sacudo en el sofá de su cuarto, mis caderas se mueven involuntariamente y maldigo en voz alta. —¡Puta madre!

Una risa suave proviene de Kai'sa, su otra mano acaricia mi abdomen tonificado y baja hasta ahuecar mis bolas. —Eres un pervertido por pedirme que jugáramos a esto. —dice burlándose de mí.

—Y-yo n-no te pedí nada —titubeo con sinceridad.

Kai'sa aprieta ligeramente mi saco. —Vaya~ y encima, eres capaz de hacerte el tonto luego de pedirle algo tan degenerado a tu hermanita, que vergüenza das hermano mayor. —susurra en mi oído.

—Yo no...

Bokkie besa el costado de mi cuello, lame y mordisquea mi piel mientras continúa trabajando con las manos, jugando simultáneamente con mis bolas y bombeando mi pene erecto de manera pausada.

Kai'sa apoya la barbilla sobre mi hombro y mira fervientemente el espacio entre mis piernas, admirando la vista de mi polla húmeda y dura moviéndose mientras liquido preseminal se escapa desde la punta.

Kai'sa me muerde el hombro y enfoca su mano en el grueso grande de mi longitud, apretando y frotando su resbaladiza mano alrededor de la cabeza sensible.

—¡M-Maldición! ¡Kai'sa, voy a--! —un jadeo agudo sale de mis labios. Mis manos sueltan el controlador, haciendo un ruido sordo al caer contra el suelo. Mis cejas se fruncen, el sudor cae por mi cien y mi estómago me tira y me aprieta. Estoy cerca, tan cerca. Con un gruñido ronco, giro la cabeza y miró a Kai'sa. —Estoy cerca, déjame usar tu boca. —digo casi sonando suplicante por lo excitado que estoy.

Sus ojos morados me miran perplejos ante la petición inesperada. Creo que hará algún comentario de desaprobación o de burla y será como un balde de agua fría para mi excitación.

Su respiración se entrecorta, y a pesar de la poca luz puedo ver la forma en que las pupilas de Kai'sa se dilatan hasta ser unos delgados anillos de color púrpura brillante todo lo que queda.

Hay una pausa. Inesperadamente, la bailarina se desliza suavemente del sofá y se arrodilla entre mis piernas sin decir una sola palabra. Trago saliva, el calor florece en mis entrañas al ver a Kai'sa arrodillada y lista para tomar mi polla en su boca.

Es una locura. Mi cuerpo se sacude. Mis músculos, mi piel, mis huesos, arden por la rapidez con la que Kai'sa está dispuesta a atenderme. Siseo mientras mi pene se contrae, palpitando intensamente en la mano de Kai'sa.

Mi dura polla se balancea hacia arriba y la gruesa cabeza golpea contra mi ombligo dejando una mancha ligeramente húmeda. Mi respiración se acelera. Kai'sa frota la parte superior de mis muslos, deslizándose hacia arriba hasta enroscarse alrededor de mis caderas.

Mi pene late, el pulso del deseo coincide con el latido de mi corazón. Hundo las manos en el cabello de Kai'sa, enroscándome en la parte posterior de su cabeza.

—Estoy listo para explotar... hnng... y quiero hacerlo en tu boca, Bokkie—advierto mirándola, jadeando casi tambaleándome al borde de la liberación. Mi control se desvanece mientras más miro la cara bonita de mi "pequeña hermanita".

—Carajo~. —la escucho maldecir al mismo tiempo que se muerde el labio inferior.

Sin perder otro segundo. Kai'sa se inclina hacia adelante y desliza la parte plana de su lengua contra la base de mi eje. Gimo fuerte y descaradamente ante la cálida sensación en mi sensible pene.

Kai'Sa lame en largas tiras de arriba a abajo y en todas partes que su lengua puede alcanzar. Resoplo y respiro con dificultad por el placer que corre por mis venas. Un gemido estremecedor suena en el aire cuando cierra sus labios regordetes sobre la cabeza de mi pene y succiona con fuerza. Mis manos sobre su cabeza aprietan su agarre, tirando del cabello su cabello.

Mis labios se separan. —Sí, sí... eso es todo—. Mis ojos se cierran, disfrutando de como Kai'sa toma pulgada tras pulgada en su boca, tragando profundamente mi polla. La cabeza de Bokkie se mueve con rapidez, haciéndome gemir y maullar al ver a Kai'sa follándose la garganta. —Maldita sea, eres una maldita diosa caliente. —Un brillo se hunde en los ojos de Kai'Sa. Ella me guiña un ojo juguetonamente con mi pene aun estirando sus labios y llenando su garganta. Gimo obscenamente fuerte, demasiado excitado por la vista. Toda la tensión de mi cuerpo se acumula entre mis piernas, y ola tras ola de placer late en mi estómago. No puedo contenerme más y dejo que la presa se abra de par en par. —¡Me vengo, carajo, me voy a correr, Hermanita!

Las vibraciones viajan deliciosamente por mi eje mientras Kai'sa mueve la cabeza más rápido, jodiéndose la garganta. Ruidos húmedos y descuidados se elevan en el aire, mi cara se sonroja por el acto erótico. Jadeo y gimo al llegar mi orgasmo como un gran maremoto. Empujo la cabeza de Kai'sa hacia abajo, lo suficientemente como para que su nariz roce con la suave piel de mi ombligo.

La mantengo quieta mientras mi pene palpita violentamente y un torrente de semen caliente se derrama desde la cabeza. Un diluvio de calor líquido llena la boca de Kai'Sa. Ella traga a mi alrededor, con la lengua lamiendo el sensible glande. Dejo escapar un gemido ahogado cuando la estimulación extra hace que mi cerebro se derrita en un charco de baba orgásmica.

Sus ojos se ponen en blanco cuando sus mejillas se llenan. Tragos profundos y dificultosos suenan en su garganta con cada disparo que doy. Ella se libera de mí al ser incapaz de retener todo mi espeso líquido en la boca, y con la polla fuera de su garganta, Kai'sa continúa bombeando para vaciarme por completo. Mi pecho sube y baja frenético. El placer se hunde en mis hombros y libero todo lo que llevo dentro; gruesas cuerdas brotan del glande, salpican mi abdomen en forma de líneas blancas. Los latidos del corazón están a mil y resuenan en mis oídos.

Una sonrisa divertida aparece en sus labios. Sus manos descansan sobre la carne blanda de mis caderas. Kai'sa inclina la cabeza y lame las rayas blancas de semen en mi ombligo. Es un espectáculo del cual no puedo apartar los ojos; su lengua rosada recorre arriba y abajo en mi tonificado abdomen, limpiando mi desorden y dejando nada más que piel brillante detrás.

Kai'Sa vuelve a mi polla mojada. chupando y lamiendo cada gota que puede encontrar. La sobreestimulación me hace cosquillas en la parte posterior del cráneo y un hormigueo eléctrico recorre mi cuerpo.

Mi hermanita se levanta de sus rodillas y salta sobre el sofá, sentándose a horcajadas sobre mi regazo con facilidad. Su figura se presiona contra mí, sus largos brazos rodean mis hombros, y ella inclina la cabeza, capturando mis labios con los suyos.

Nuestras bocas chocan la una contra la otra, los labios hinchados por los besos se deslizan y presionan cerrándose en un beso profundo. Espera, que su boca no estuvo en mi... gruño ante el sabor de mí mismo en la lengua de Kai'Sa, estremeciéndome ante el morbo de la idea.

Al separarnos, Kai'Sa mira por encima de su hombro y resopla divertida mientras en la pantalla plana se muestra un mensaje: "GAME OVER"

—Creo que perdiste, hermanito —dice riendo Kai'sa.

Dejo escapar un fuerte gemido y entierro mi rostro en el frente de Kai'sa abrazándola fuerte y con cariño. —Eres una distracción demasiado caliente, hermanita. —sonrió.

Ella se ríe. —Oh~ sí, y puedo serlo aún más —dice frotando las caderas con las mías.

—Dame un minuto, acabo de correrme. —mi pecho se agita mientras le respondo, jadeando pesadamente con cada respiración.

—No seas egoísta~ —dice con un puchero—. Yo aún no me he corrido, es injusto, her-ma-ni-to.

¿Porque me excita que me diga así? ¿Qué rayos está mal conmigo? —Tienes razón —admito agarrando su cintura y levantándola para llevarla a la cama cerca del sofá, donde la empujo sobre su espalda.

Una risa de sorpresa se escapa se sus labios. Me subo a la cama separando sus flexibles muslos, aparto sus bragas de encaje moradas a un lado y me zambullo, beso sus pliegues empapados, pasando la lengua arriba y abajo por la raja de Kai'sa.

Un grito agudo sale de los pulmones de Kai'sa al chupar su clítoris con dureza. Una mano agarra las sabanas mientras la otra ahueca la parte posterior de mi cabeza, agarrándome con fuerza mientras le como la vagina como si me estuviera muriendo de hambre. El placer la hace retorcerse mientras mi lengua se adentra, enrollándose contra sus paredes y rozando los puntos dulces.

Todas las miradas y burlas que me dio posiblemente sean la razón por la cual se encuentra tan mojada. Disfruto de su coño con mucho entusiasmo mientras ella se tambalea, seguramente lista para acabar en cualquier momento.

Dulces gemidos salen de ella mientras muevo la boca, mi mandíbula se abre de par en par y empujo mi lengua tan profunda como puedo, acariciando a lo largo de sensibles músculos hinchados y nervios que la hacen gritar. Ahueco su trasero, acercándola más a mí, asegurándome de que no haya más espacio entre mi boca y su coño mojado.

—¡H-Hermanito! ¡Me voy a... me voy a venir, me voy a venir! —sus caderas saltan, se mueven de un lado a otro contra mi cara, ensuciándome todo el rostro. Kai'sa agarra mi cabello, sujetando y tirando de mis mechones mientras su rostro se contraer en placer.

Exploro sus profundidades, haciendo que su cuerpo tiemble, incluso voy tan lejos que abro los labios de su coño para poder meter la lengua más profundamente dentro de ella. Su clítoris late, y cierro mi boca alrededor de él, chupando con fuerza mientras mi lengua recorre la superficie. Ella cierra los ojos y gime como nunca, sus caderas se sacuden violentamente, y no hay advertencia cuando puntos blancos salpican mi visión y bebo del dulce néctar entre sus piernas.

Su cuerpo se tensa, arqueando la espalda y curvando los dedos de los pies mientras continúo lamiendo y succionando su perla hinchada, viendo como el sudor brilla sobre su piel.

Kai'sa abre los ojos al terminar su orgasmo. Se empuja hacia arriba y se despoja de sus bragas empapadas. Me levanto de entre sus piernas para sentarme en cuclillas, tomando un respiro de tanto... ¿comer?

La mitad inferior de mi cara está cubierta de fluidos femeninos, goteándome por la barbilla. ¡Demasiado obsceno! Bokkie apoya las manos sobre mis hombros y se inclina hacia mí, limpiando lentamente su "desorden" con lentos lametones de gatito.

Kai'sa gime. —Mmm~ soy deliciosa. —opina con una sonrisa.

Mi corazón martillea mi pecho. Algo dentro de mi está funcionando mal y me impulsa primitivamente a un deseo ferviente de cogerla.

Antes de que pueda decir o hacer algo, empujo a Kai'sa hacia abajo sobre su espalda.

—Date la vuelta y levanta ese increíble culo tuyo. —ordeno sin pensar, ella me sonríe y obedece.

Solo puedo mirar la vista que tengo delante, la vista que muchos hombres matarían por ver. El trasero de Kai'sa está más allá de este mundo. Estas caderas fértiles y estas piernas gruesas solo agregan más belleza.

Ella levanta su culo y le doy un fuerte apretón, dejando la marca de mis manos en su piel.

Siempre quise hacer esto.

Un grito ahoga sale de su boca cuando palmeo su trasero. Luego de un par de nalgadas, masajeo sus mejillas coloradas y las separo, observando fijamente como fluido gotea de su coño a la parte interna de sus muslos.

Me relamo los labios, ella gime al deslizar mi lengua una vez más por sus pliegues goteantes, solo que esta vez subo hasta su agujero más estrecho.

—Ahí no~ —gime, cubriendo un gemido con las manos.

—¿Por qué no? —pregunto con malicia.

—Es vergonzoso que me lamas ahí —admite con las orejas ruborizadas.

—Es la única forma que tengo de lubricarte, no quiero lastimarse, Bokkie. —contesto, hundiendo mi lengua más profundamente.

Kai'sa señala hacia el estante al lado de la cama y agarra las sabanas con fuerza. —M-mi m-mesita, ahí d-dentro tengo una botella de lubricante —dice tartamudeando. Oh Pervertida~.

Canturreo ligeramente observando donde me indico. —Está demasiado lejos —me excuso con una sonrisa—. Además, sé que te gusta esto. Después de todo eres más de anal ¿O me equivoco? —ella se gira y me ve con confusión, probablemente no lo sepa—. No eres muy sutil cuando te masturbas, hermanita. Te he visto jugar con tu trasero más de una ocasión fantaseando con que te hagan esto. —explico disfrutando de la calidez de sus entrañas.

Su mirada de sorpresa es demasiado exagerada, casi como si ya lo supiera desde antes. —Sabía que eras tú él me espiabas, pervertido~ —dice con un puchero fingiendo ofenderse.

—Literalmente dejas la puerta abierta cada vez que lo haces, simplemente soy alguien que pasa siempre en un mal momento. —dejo en claro.

—Pervertido —sonríe volviendo a mirar al frente.

—¿Pervertido? —mi mano cae de nuevo sobre su trasero y ella lanza un quejido—. Eres una desvergonzada, me llamas así, pero apuesto a que lo haces apropósito para provocarme.

—No~ jamás pensaría en algo tan indecente como eso. —dice con cierto sarcasmo en su voz.

Mis dedos rozan su clítoris solo para molestarla. —Como si pudiera creerte. Seguramente fantaseabas con que cruzara la puerta, me bajara los pantalones y te cogiera como nunca nadie más lo ha hecho.

—Y-yo, n-nunca haría ese tipo de cosas pensando en t-ti —titubea muy excitada.

—¿No? ¿Y qué con todos esos gemidos que salían por tu garganta? ¿Suplicaban por mí no es así? —otra nalgada resuena por la habitación. Los jugos de su vagina se derraman con más rapidez.

—No~ no~ soy una santa, soy la chica buena de la banda, la más pura —dice agitada, probablemente excitada por todo ese falso palabrerío.

Mi pulgar acaricia y juega su agujero más estrecho medio lubricado. —Vamos, Kai, admítelo. —ordeno, pero ella niega con la cabeza. Meto el dedo en su ano y me acerco a su oído—. Admítelo y te prometo que te follaré tanto el culo, que no podrás sentarte durante una semana. —digo hundiendo el pulgar más profundo.

Kai'sa parece dudar, pero solo es cuestión de tiempo para que ella-- —¡Esta bien! lo admito. —¡Eso fue demasiado rápido!—. Sí, tienes razón~ Fantaseaba con que me encontraras y me metieras la polla sin preguntar. —¡Eso sería ilegal! pero supongo que una fantasía es una fantasía.

—¿Ves? No era tan difícil admitir—

—¡Ahora cierra la boca y rómpeme el culo, maldición! —¡Diablos, señorita...! Siempre son las más "calladas".

—Si así lo quieres. —digo arrodillándome detrás de ella.

Giro la cabeza de mi eje erecto alrededor de su entrada principal, dejando que nuestros fluidos sexuales se combinen antes de alinear mi miembro en su agujero más estrecho. Kai'sa parece impaciente, mirándome a los ojos casi suplicante.

Sin más preámbulo, descanso la mano en la parte baja de su espalda y hundo mi polla fácilmente con un simple deslizamiento, gimiendo descaradamente ante el calor sedoso que envuelve mi longitud. Sus entrañas me aprietan, casi como si me intentaran ordeñar. Mis caderas saltan por el placer que surge en mi cuerpo, empujando aún más dentro de su culo caliente.

Envuelvo la garganta y la mandíbula de Kai'sa, levantándola suavemente para que su espalda se arquee. Un jadeo tenso sale de sus labios, convirtiéndose en un gemido ahogado mientras las caderas.

Empujo firme, hacia adentro y hacia afuera, meciendo su cuerpo con cada impacto. Mis gruñidos y sus gemidos se combinan mientras la ahorco, disfrutando de la forma en que permanece flexible bajo mi toque. Sus piernas me envuelven las pantorrillas y los muslos, acercándome como si pidiera más. Yo obedezco y me apoyo sobre su espalda, golpeando mis caderas contra su trasero hasta que sus suaves mejillas se comienzan a poner de un rojo rosado.

—¡Sí, sí! ¡Dame más! ¡Dame más fuerte!

Al escucharla suplicar, dejo que mi cabeza de abajo hable por mí. —¿Quieres más? Entonces a partir de este momento, tu culo es mío ¿entiendes? Puedo follarlo, tocarlo y golpearlo cuando quiera, es solo mío. —gruño separándome de su espalda para darle otra fuerte palmada—. Dime, ¿a quién pertenece? —pregunto con una sonrisa arrogante

—Ahh~ Es tuyo, es todo tuyo. —gime Kai'sa, desesperada.

Le agarro las caderas y con confianza la follo como un animal en celo. Su culo se mueve con cada embestida. El sonido de la carne chocando entre sí, sus gemidos y gritos para que la coja más fuerte son como música para mis oídos—. ¡Ahógame! —pide acariciando mis manos.

—Eres tan jodidamente cachonda. Me encanta haber conocido esta parte de ti. —beso la coronilla de su cabeza y llevo la mano hacia su cuello para apretar gradualmente mi agarre.

—¿Oh sí? ¿Te gusta cogerme el culo? —La voz de Kai'sa adquiere un tono áspero y burlón al tratar de hablar a través del estrangulamiento alrededor de su garganta. Ella mueve las caderas, empujando hacia atrás contra las mias en celo. —¿Te gusta cuando te pido más? ¿Cuándo suplico por tu grande y grueso pene? ¿Cuándo pido tus manos alrededor de mi garganta? —dice eróticamente.

Mi cuerpo se calienta por sus palabrasDejo salir un gruñido y siseo, deslizando una mano hacia su entrepierna y dibujando círculos firmes alrededor del clítoris hinchado de Kai'sa, como venganza por sus sucias palabras. Verla gritar y su cuerpo arquearse es aún más dulce. Me rio entre dientes cuando la humedad gotea del coño de Kai'sa y moja mis bolas.

Inclino mis caderas hacia delante y coloco un poco más de presión en su cuello; el resultado es hermoso. Su culo se aprieta y más gemidos entrecortados luchan por escapar del estrangulamiento, una corriente de calor liquido brota de su vagina, empapando aún más mi polla. Sonrío en medio de sus jadeos, el orgullo se hincha en mi pecho. Me concentro en un punto sensible, manteniendo el angulo de mis caderas mientras la penetro.

Agitándose violentamente en mi agarre, Kai'sa gime, gime y chilla de placer. Su cuerpo tiembla, disparada hacia su orgasmo de nuevo. Bokkie maúlla mientras la conduzco al orgasmo, soltando el estrangulamiento para que el oxígeno fluya de regreso a su cerebro, el resultado es una explosión. Kai'sa grita, gime agudamente y su cuerpo convulsiona de placer, probablemente debido a la sobrecarga en sus sentidos luego de que el aire llegara a su cabeza. Su culo sufre un espasmo, apretándose contra mi pene, y su coño eyacula, empapando mi longitud, mis piernas y las sabanas debajo nuestro.

Kai'sa se deja caer en la cama, después de que su mente volara alto. Sin embargo, aún no me he corrido. Apoyo las manos a ambos lados de su cabeza y sigo empujando, la tensión en su cuerpo es increíblemente fuerte ahoraMuevo las caderas, conduciendo mi pene dentro de su culo más rápido y más fuerte. ¡Estoy cerca! Me coloco sobre la espalda de Kai'sa y cierro los brazos alrededor de sus hombros y garganta.

Presiono mis labios al costado de su cuello, besando hasta su oreja. —Me voy a correr dentro hasta llenarte por completo. —digo con una voz ronca, teñida en lujuria—. ¿Quieres eso, eh? ¿Quieres sentir mi semen profundamente dentro de ti? —pregunto codicioso—. Tal vez si eres buena chica, la próxima vez te haga un bebe.

Gemidos desvergonzados se derraman de Kai'sa como resultado de mi charla sucia. Su ano se aprieta, como si quisiera ser llenado con mis fluidos. —¡Sí sí sí! ¡Dame tu semen, lléname, Yin! ¡Oh, mierda, lo quiero, lo quiero!

La necesidad en la voz de Kai'sa, la forma en la que gime y ruega por mí me hace gemir. Mi pene palpita con la necesidad de correrse ya. Rodeo el cuello de Kai'sa con mis labios, amortiguando mi gemido mientras me corro profundamente dentro de Kai'sa, inundando, rellenando y pintando sus entrañas con gruesas y espesas cuerdas de semen.

Mis brazos permanecen alrededor de ella, sosteniéndola con cautela mientras mi pene aún está alojado profundamente dentro de su trasero, evitando que mi semen gotee. No por alguna razón en específico, sino solo porque la sensación de haberla llenado es agradable y muy, pero muy depravada.

Las mantas están esparcidas por todas partes, y estoy seguro de que una o dos almohadas se cayeron al suelo durante la cogida. No es como si me preocupara por eso, al menos no cuando puedo sentir el esponjoso trasero de Kai'sa con mi pelvis.

La somnolencia llega, así que me separo, dejando que el desastre que hice salga de ella. Kai'sa voltea, me mira con ojos amorosos y extiende los brazos, me acuesto sobre ella, tratando de no aplastarla. Kai'sa me rodea con sus brazos, la tentación de cerrar mis parpados es cada vez más grande.

—Te amo, hermanito —Kai'sa conecta un beso en mis labios, sonriendo perezosamente cuando roza mi mejilla. Entierro la cara contra el hueco de su cuello, presionando mi sonrisa en su suave piel.

Mi respiración se estabiliza, haciéndose más lenta. —Yo también te amo, Bokkie —murmuro satisfecho, acomodándome en el abrazo de ella.

Entonces cierro mis ojos y todo se pone oscuro...

—Cariño.

—Cariño.

—Cariño.

Mis ojos se abren y una luz me ciega. Tardo un instante en acostumbrarse a la claridad. Estoy en la sala principal del departamento, cubierto con una manta, sentado sobre el sofá donde suelo dormir. ¿Qué no estaba con Kai'sa? Una voz me llama, Akali está frente a mí, el sudor cae por su frente y su respiración se agita, está vestida de la misma forma de la que se fue temprano... ¿Pero a dónde se había ido?

—Lo siento por llegar tan tarde, la sesión de fotos nos tomó más tiempo de lo que esperábamos.

¡Claro, la sesión de fotos!, ahora lo recuerdo.

—¿Dónde están las demás? —pregunto confundido.

—Todas se fueron a su cuarto apenas llegamos. —¿Qué fue todo lo que experimente? Se sintió demasiado real, ¿Acaso me desmaye y tan solo fue un sueño húmedo?, pero en ese caso ¿Cómo llegue acá? Y ¿Qué sucedió con las demás?—. Cariño, ¿estas bien? Pareces algo... perdido.

—Sí, sí, solo... —Entonces, ¿todo fue un simple sueño? —Kali.

—¿Sí?

—¿Qué opinas de Kayn?

—Es un completo imbécil —opina sin sentimiento en su voz—. Es egocéntrico, ególatra, soberbio, mujeriego... —Menos mal—. aunque debo admitir que al menos, es un poco guapo.

—¡¿Qué?! —exclamo preocupado.

—Wow, wow, wow ¿A qué se debe esa reacción?

Me arden las mejillas. —L-lo siento, solo estoy paranoico.

—¿Con qué?

—No es nada importante, solo tuve un mal sueño.

—Está... ¿bien? —dice insegura—. ¿Cómo te sientes?

—Bien ¿Por qué preguntas?

—Hello, ¿Lo olvidaste? Hechizo de Ahri en toda tu cara.

Corro las sabanas ligeramente debajo de mí, mi erección aún se encuentra ahí, pero por alguna razón, no es tan dolorosa. —Supongo que no fue tan malo.

Ella levanta una ceja. —No será que encontraste a alguien para "ayudarte" con tu problema ¿cierto? —dice con voz acusatoria.

Las imágenes de Ahri y Kai'sa aparecen en mi cabeza, mi miembro se emociona dentro de las sabanas. —No, para nada.

Akali pone un cojín del sofá en el suelo y se sienta sobre él. —Supongo que debo ayudarte con eso —dice con las manos sobre las sabanas. Ella retira la tela de mi cuerpo, haciendo rebotar mi pene con orgullo. —Amor... ¿Por qué estas desnudo? —Me pregunta, le contesto con un ligero movimiento de hombros—. Bueno, da igual, de cualquier forma, ibas a terminar desnudo. —sonrie. Me encanta cuando sonríe—. ¿Cómo quieres continuar? Soy toda tuya por hoy, puedes hacerme lo que quieras... claro, excepto venirte dentro. —bromea.

Mi corazón se hunde en la culpa, a pesar de que todo fue un sueño, se sintió como si hubiera pasado de verdad. ¿Qué pensaría ella si supiera con lo que fantasee? ¿Me dejaría? Mi cabeza aún me duele al recordar mis sueños, pero Intento hacerlos a un lado para concentrarme en la persona que tengo al frente.

—Te quiero a ti —digo desde lo más profundo de mi pecho.

Ella se levanta del suelo. —¿Mmm? ¡Está bien! —dice cayendo de espaldas a mi lado—. ¡Soy toda tuya! —extiende los brazos.

—Espera ¿Aquí mismo? —digo girando mi cabeza hacia los pasillos.

—Sí ¿Por qué no? —pregunta con inocencia.

—¿Las... chicas?

—Bah, qué más da, no es como si se fueran a traumar por vernos dándonos amor en mitad del comedor.

—Pero Ahri...

—¿Bromeas? Es la que menos se puede quejar, es su culpa que estés así. —Cierto, cierto.

—Me convenciste, ¡hagámoslo! —digo sentándome a horcajadas sobre sus piernas debajo de sus muslos.

Me inclino hacia su parte baja, en el hueco de la blusa, agarro sus caderas suavemente y planto un beso debajo de su ombligo. Akali deja escapar un pequeño suspiro. Saco la lengua, lamiendo en tiras su abdomen plano y tonificado, paso por sus abdominales marcados y vuelvo a su ombligo, voy bajando y subiendo por todo su estómago, sin dejar un solo lugar sin salivar.

—Sí que te gusta mi abdomen ¿eh? —dice con picardía.

—Es que es muy sexy~ —contesto, dejando de lamer para volver a besar su abdomen, beso su estómago y subo poco a poco por su torso hasta llegar a su cuello, donde apoyo los codos a los costados de su cabeza mientras acaricio su cabello con las manos.

Presiono mis labios sobre los suyos, en un dulce beso que rápidamente cambia a uno apasionado, Akali envuelve sus brazos alrededor de mi cuello, tirando de mi cabeza aún más para que el beso se vuelva más intenso, deslizo la mano hacia su pecho y palpo por encima de la ropa.

—¿Puedo? —pregunto asegurándome de que todo sea consentido.

—Te dije que era toda tuya ¿no?

—Solo quería escucharte repetirlo —jugueteo.

—Tonto~

Agarro el borde de la blusa. —Siéntate y levanta los brazos —ordeno, ella sigue mis instrucciones y deslizo la prenda por su cabeza, desnudando su torso.

Silbo ante la vista; los pezones rígidos de Akali se contrastan debajo del sostén negro. Mi mano recorre su espalda hasta llegar al broche "prohibido" e intento desabrocharlo, pero quedo en ridículo al no conseguirlo con una sola mano.

Una ligera risa sale de Akali. —¿Necesitas ayuda?

—No, no, puedo hacerlo —digo sin que se note mi orgullo herido—. Solo tengo que... tirar de acá y luego... —Akali estira la mano detrás de ella y desabrocha el sujetador con facilidad. —G-gracias. —agradezco avergonzado.

—No hay de que~ —responde sonriendo y tirando la prenda a un lado para liberar sus senos, que rápidamente tapa con el brazo, avergonzada. —Ya sabes, no son tan grandes como las de Ahri, pero--

—Son perfectas —la interrumpo al instante. Todo en ella es perfecto, siempre se lo repito—. No son ni muy grandes ni muy chicas, son del tamaño perfecto para mis manos. —comparto acariciando sus manos tensas.

Akali se destapa, exponiendo sus delicados y erectos pezones rosados. No hago nada más que regocijarme por lo que todo hombre desea en un momento u otro en su vida: Salirse con la suya con las tetas de su novia.

Amaso sus pechos. Su estatura relajada me permite tener control total sobre su cuerpo. Les doy suaves besos a esos bebés, me siento como un niño que busca alimentarse de la leche de su madre.

Sus gemidos son suaves y delicados. No es la impresión que uno esperaría de alguien como ella. Mordisqueo suavemente uno de sus pezones mientras acaricio el otro en forma de círculos, adorando sus pechos.

—¡Oh, Yin~! —pronuncia mi nombre en un dulce gemido.

Aprieto sus senos y los hago rebotar arriba y abajo en un espectáculo de lo más seductor.

Mi pene se eleva, palpitante. Akali se ríe seductoramente y coloca una mano sobre mi polla, envolviendo sus hábiles dedos alrededor de ella.

—Puedes usarme como quieras —me recuerda, bombeando con lentitud.

Ella arrulla suavemente y lleva su seno derecho a mi cara, permitiéndome besarlo y chuparlo también. El placer carnal se intensifica a medida que me masturba más y más rápido. Pronto el burbujeo en mi entrepierna aparece, avisando de que en cualquier momento mi polla va a estallar en una fuente de leche.

Sus pechos perfectos se graban en mi mente mientras mi cerebro se inunda de dopamina. Akali continúa sacudiendo mi polla palpitante hasta que mi orgasmo de aproxima.

—Detente. —ordeno gruñendo y Akali suelta mi falo, haciendo caer liquido sobre mi ombligo.

Ella se observa la mano llena de humedad. —Jamás habías derramado tanto —dice lamiendo su mano cubierta por fluido preseminal—. ¿Qué quieres que haga ahora? —pregunta sorbiendo sus dedos.

—Acuéstate. —ordeno.

Sus mejillas se oscurecen. —¿Harás eso... de nuevo? —dice sonando nerviosa—. No creo que te haga sentir bien con lo que tengo.

—Acuéstate. —repito por segunda vez.

Akali deja escapar aire de sus pulmones y se acuesta de espalda sobre el sofá. —Luego no digas que no te lo advertí. —dice con sus pezones erguidos en plena exposición.

Me levanto de sus atléticas piernas y subo por su abdomen marcado para sentarme sobre su torso, mantengo el peso sobre mis rodillas para no aplastarla. Mi dura polla se eleva alta y erecta frente a Akali por encima de sus hermosas niñas, derramando liquido transparente encima de su esternón.

Bajo las caderas sin llegar a presionarla, mi saco acaricia suavemente su piel mandando un cosquilleo a mi espalda. Tiro de sus pezones estimulándolos, y junto sus pechos envolviendo mi longitud entre sus senos para cubrir el tronco, aunque solo un poco debido al tamaño de sus senos. El tamaño no importa, tetas son tetas.

Dejo caer saliva, embadurnando mi erección y la acerco a su cara. —Bésalo.

Su mirada es casi amorosa incluso si es de una manera lasciva, Akali planta un suave beso sobre la punta, luego otro, y con el tercero, me lleva un poco más en su boca, sus labios se deslizan a lo largo de mi eje, arremolinando su lengua alrededor del glande, Ella tararea, gime y prácticamente babea sobre mi pene.

Su boca se aleja con un ligero "pop" —Ah~, me encanta chuparte la verga. —jadea para volver de nuevo.

Akali engulle la longitud hinchada y mueve la cabeza a lo largo de ella, baja y sube su cabeza lentamente por mi polla yendo cada vez más profundo, repite el proceso hasta que sus labios besan la base de mi pene y se atraganta amordazándose. Inhalo profundo y resisto su garganta profunda, reprimiendo un gemido bajo.

Akali se saca la polla de la garganta que obstruía su respiración. —¿Por qué tienes que ser tan malditamente grande?—me dice con una voz ronca y gutural mientras me sonríe. En realidad, es el tamaño promedio, pero de todas formas agradezco el cumplido.

Ella acomoda mi falo nuevamente adentro de su escote, sus pechos cálidos y resbaladizos, ejercen presión alrededor de mi virilidad atrapada, masajeándome y provocando un gemido involuntario de mi garganta.

Acompaño sus manos para ahuecar sus senos. Akali aprieta sus tetas y las frota arriba y debajo de mi eje rápidamente. Es tan asombroso tener el pene encerrado en carne suave, y deslizarse suavemente entre sus fascinantes y suaves tetas, cubriendo su escote con liquido preseminal.

Al deslizar sus meloncitos hacia arriba y hacia abajo en una deliciosa cubana no puedo evitar gemir. Ella me sonríe de nuevo, parece satisfecha mientras acelera el ritmo, bombeando mi pene con sus tetas como un pistón, preocupándose por succionar la punta cada vez que sobresale de sus senos.

—Mierda. —maldigo haciéndola reír.

Hago todo lo posible por hacer el menor ruido posible, aprieto los dientes y exhalo mientras el placer crece rápidamente.

Ella gime alrededor de la punta. —¿Vas a correrte? Puedo sentirte palpitar, cariño. No te reprimas para nada, quiero que me des todo lo que tengas guardado —dice de manera seductora, presionando un botón en lo más profundo de mi ser.

Alejo sus manos de sus pechos y agarro sus tetas para cogerlas yo mismo. El sonido sucio y húmedo de mis bolas lubricadas chocando contra su piel resuena por la habitación. Gruño salvajemente mientras golpeo con fuerza sus almohadas.

—Más vale que te prepares, porque no pienso dejar tus tetas, hasta cubrirlas por completo.

Mi charla sucia parece funcionar en ella; sus ojos se llenan de lujuria y sus mejillas se tornan carmesí.

—¡Sí, por favor, márcame como tuya! —exclama mordiéndose el labio

La cogida de tetas me lleva a nuevas alturas de éxtasis, y estar bajo la intensa mirada de Akali hace que la experiencia sea aún más eufórica. El tiempo parece deformarse a medida que el placer crece y crece en mi ingle mientras me acaricia a lo largo de mi eje, Akali también usa su boca para besar el glande que sobresale entre sus tetas.

—Tan grande~ —murmura en voz baja en un tono casi deseoso.

El rubor en sus mejillas es adorable, están ardiendo de color rojo brillante en este punto y solo hace que la cubana se sienta mejor. Durante un par de minutos, mantengo mis acciones mientras hago muy audible lo bien que se siente, hablándole sucio. Acelero el ritmo y gimo, masajeando mi polla más rápido con sus senos

—¡Me voy a correr pronto! —Inclino la cabeza hacia atrás, gimiendo por la fricción placentera.

—¡Córrete para mí! —pide ansiosa, y como mi orgasmo le obedeciera, el picor burbujeante llega a mi ingle.

Disminuyo la velocidad de mis embestidas, aun cubriendo mi polla palpitante con sus pechos al necesitar el toque más que el aire fresco del ambiente. El placer enloquecedor crece, y las puertas del clímax se abren.

Gimo por el placer enloquecedor. Akali levanta la cabeza y abre la boca justo a tiempo para aceptar felizmente una pegajosa cara llena de semen. No puedo soportarlo más y disparo carga, tras carga, rociándole los senos y salpicando su bonita cara con mi semilla. Gimo ruidosamente mientas me corro y mis caderas se ralentizan aun liberando mi corrida.

Un gruñido gutural escapa de mis labios. —Probablemente sea uno de los mejores orgasmos que he tenido que no haya sido gracias a tu vagina. —digo con voz ronca.

Akali sonríe. —¿Qué eres? ¿Una fuente o algo así? —se ríe mientras se limpia la leche transparente del cuerpo y se lame los dedos. —Mmm~ Sabroso~.

Pierdo la cabeza por su acción tan erótica, y le acerco mi miembro cubierto de fluidos—. Límpialo. —ordeno acalorado.

Ella tararea. —Con gusto~. —dice acercando su boca a mi aún erecto falo para darme una mamada rápida. Al terminar de limpiar mis fluidos naturales, lleva una de mis bolas a su boca, succiona con suavidad y se separa dando un ligero beso en el centro del saco.

Akali me empuja a ella, la lengua cuelga de su boca, invitándome a un beso de lo más depravado. Uniendo nuestras lenguas, presiono mis labios sobre ella y jugueteamos por quien tiene el control, hay un sabor extraño en su boca, una extraña combinación de dulce y salad-- oh, claro estoy saboreándome en su boca. Meh, puedo vivir con eso, sin embargo, ¿cambio de labial?

Me separo del beso, levantándome del sofá de espalda a ella y me mira inquisitiva—¿Cómo te sientes?, ¿mejor? —dice sonriendo con algo de preocupación en su voz.

A pesar de todo, sigo erecto. —E-eso creo.

Sus ojos se mueven hacia mi entrepierna al girarme. —Ooou, veo que no fue de mucha ayuda... ¡Continuemos! —exclama emocionada, sentándose sobre el sofá con el torso descubiertos y húmedo por mi culpa.

—¿Segura que no te molesta?

—¿Hmm? ¿Qué cosa? —pregunta confundida.

—Quiero decir, es probable que tengas que estar un rato, ya sabes... ¿deslechándome? —digo con una ligera risa por el juego de palabra.

—Oh, cielos, no te preocupes por eso, con gusto recibiré cualquier cantidad de leche que me des. —dice elevando el pecho con orgullo.

—Te amo.

—Yo más —me sonríe, casi dándome un paro cardiaco por la ternura. Ella coloca sus manos a cada lado de la cadera—. Ahora rómpeme los pantalones que ya estoy toda húmeda. —me dice Akali con picardía y con una sonrisa salvaje en su rostro, dándose la vuelta y sacudiendo su trasero en mi cara—. Además, se lo mucho que te encanta hacer eso. —me coquetea. ¡Me conoce demasiado!

—Estoy 100% a favor de esa idea, pero ¿Estás segura? Quiero decir ¿No es este tu atuendo de escenario? —pregunto con las manos sobre las calzas notablemente empapadas, de látex, negras semi-oscura, con una franja dorada a los lados adentro de las piernas, y con un parche de sus jugos en la entrepierna.

—Vamos a preocuparnos por eso después de coger, cariño. —Akali se encoge de hombros ante las preocupaciones, moviendo sus caderas burlonamente.

Accedo a su demanda, agarro la parte más débil de las mallas con ambas manos y tiro de ellas, un fuerte sonido de desgarro atraviesa el aire al abrir un gran agujero en el látex, revelando sus...

—¿Akali? —digo incrédulo.

—Si~ —tararea.

—¿Dónde están tus bragas?, ¿se hicieron transparentes y no me entere? —bromeo.

—Puede ser que tal vez me la haya olvidado de poner al finalizar la sesión de fotos~ —explica sonriendo seductora con un rojo claro en su rostro.

—Chica traviesa~

Esta demasiado mojada, probablemente es debido a la excitación de todo lo que hicimos hace unos momentos.

Sonrío, preparándome para...

No esta.

Quedo completamente desconcertado, puede ser que incluso este pálido, de todas formas, me arrodillo, meto mi cara en su culo desnudo y lamo toda su feminidad.

Devoro su coño desesperado, como si buscara obtener el dulce néctar lo más rápido posible, metiendo mi lengua lo más profundo que puedo, rozando los puntos dulces que conozco tan bien.

Akali es un desastre gimiente, su respiración agitada me volvería loco en cualquier otro momento.

Ella deja escapar de sus labios un suspiro caliente. —¿Qué sucede? ¿Porque tan desesperado? No voy a irme a ninguna parte, soy toda tuya~ —me dice picarona. Respondo hundiendo las manos en su trasero. —Oh~ ya sé~ No puedes tener suficiente de mi ¿cierto? —me seduce.

Envuelvo su clítoris, volviéndole a sacar un gemido desde lo más profundo de su garganta. Me separo de sus piernas, me levanto y la hago dar la vuelta para conectar sus labios, ella envuelve sus brazos detrás de mi cabeza mientras accedo a su boca con mi lengua, buscando eso falta.

Recorro sus piernas con la mano, metiendo dos dedos dentro de su segundo par de labios babeantes. Akali gime en mi oído pidiéndome más, mi pulgar vuelve a estimular su pequeño botón rosado mientras mi otra mano se dirige a uno de sus pechos para acariciar su pezón, tiro, aprieto y pellizco, lo que hace elevar sus gritos.

Sus jugos bajan cada vez en más cantidad por sus piernas. —E-espera, s-se supone que el quede correrse más eres tú no yo —dice agitada con el rostro enrojecido.

El beso, la toco, pero su aroma, su sabor, su calor, es parecido, pero no es igual.

Me detengo por completo, separándome de su cuerpo. Le doy respiro a su cuerpo temblante.

—Akali.

Ella me mira, su pecho baja y sube en busca de aire continuo. Me inclino hacia su rostro y me acerco de nuevo a sus labios, juntándolos con los míos, esta vez, no en un beso frenético, o ardiente... No, esta vez es un simple beso "inocente", como de esos que damos en nuestra primera vez, solo que con más experiencia.

Akali parece sorprendida por esto, pero no me detiene, acompañándome en el beso, inesperadamente ella se vuelve torpe, como si no supiera como hacer esto, como si no supiera como transmitir sentimientos a través de un beso. Sosteniendo su trasero desnudo, la levanto y ella envuelve las piernas detrás de mis caderas.

Me siento en el sofá con ella a horcajadas de mí regazo. Nuestros labios siguen conectados con suavidad, hasta que me separo de ella al cerciorarme de la verdad.

—¿Tú no eres Akali, cierto? —digo mirándola a los ojos.

—¿E-eh? —pronuncia confundida—. ¿De que estas hablando? Tonto, claro que soy yo. —sonríe e intenta besarme, pero la rechazo.

Rápido reviso su muslo; acaricio e inspecciono la suave piel rosada donde rompí la calza y le señalo la parte interna.

—El chupón en tu muslo, desapareció.

Sus ojos se agrandan. —¡¿C-chupo--?! ¡Oh, Sí!, el chupón. Lo siento, amor, paso un mes desde que nos vimos, así que desapare—

—Mentira. —interrumpo con frialdad—. Akali tiene un secreto que solo yo conozco, y es que los chupones duran muchísimo tiempo en su piel.

Ella sonríe. —Yin, no me dejaste terminar, desapareció porque lo cubrí con hielo para la sección de fotos.

—Eso es imposible, jamás se desharía de eso, después de lo mucho que me insistió para hacerlo en una zona donde la única forma en que alguien pudiera verlo sea en ropa interior, y dudo mucho que su representante el Sr. Mundo aceptara una sesión de fotos en bikini —explico.

—Hubo una excepci—

—Deja de mentir... Evelynn. —ordeno enfrentándola.

"Akali" me mira incrédula, pero rápidamente sonríe con confianza. — ¿Cómo supiste que no era Akali?

—Ya te lo dije.

Mi visión se vuelve borrosa y se nubla ligeramente. Al regresar a la normalidad, Evelynn se posa desnuda sobre mí. —No es suficiente para estar tan seguro de que tu novia no es quien es.

—En realidad, no estaba completamente seguro del todo, pero el último beso me confirmo quien eras. —Evelynn levanta una ceja, supongo que no entendió a lo que me refiero—. Eres pésima besando con amor. —confieso.

Su ceño se frunce por un momento. —Oh, cariño ¿Seguro que no eres tu quien esta averiado? —dice un poco ¿ofendida? ¿Acaso se ofendió por la verdad?

—No me malentiendas. Eres muy buena en todo lo demás, pero pésima cuando se trata de mostrar sentimientos.

Ella se ríe. —Hablas mucho para haber caído redondito con Ahri y Kai'sa.

—Sí, porque jamás he intimidado con ninguna de las dos. Con Akali, solo era cuestión de tiempo para darme cuenta.

Ella coloca los ojos en blanco. —Sí, sí, eres muy listo y yo muy tonta, ahora cierra la boca y cojamos. —Evelynn mueve las caderas desnudas en mi regazo, rozando la base de mi erección con la pelvis.

Detengo sus movimientos. —Lo que sucedió con Ahri y Kai'sa... ¿Fuiste tú todo el tiempo?

—Quien sabe~

—¿Por qué hiciste esto?

—Porque lo quise, y yo siempre obtengo lo que quiero. —¡Pendeja malcriada!

—¿Y qué es lo que querías exactamente?

Su sonrisa se agranda y se vuelve seductora. —A ti. —¿A mí?

—¿A mí?

—Tranquilo no te enorgullezcas, solo quería probarte, y resulto que superaste mis expectativas

—¿Probarme?, ¿incluso a pesar de ser el novio de tu mejor amiga?

Ella se vuelve a reír. —Eso le da más morbo a la situación.

—Estas enferma.

Tararea. —Tal vez~

—Y eres una puta. —me desahogo.

—La más grande de todas. —Exhalo aire. Esto es una mierda—. No sé por qué te preocupas tanto, si de todas formas no sales perjudicado.

—Claro que sí, engañe a Akali.

—No cuenta como engaño si no lo sabe. —¿Qué clase de lógica retorcida es esa? Ni siquiera me molesto en responderle—. Vamos, no tengo todo el tiempo, me dejaste toda mojada ahora hazte cargo, cariño.

—Me metiste en un gran problema. —escupo con cansancio.

—Ugh, que aburrido, lo único que tienes que hacer es follarme y hacer como que esto nunca paso y ya está, no le des tantas vueltas al--

La interrumpo enojado. —¡¿Qué no le de tantas vueltas?! ¡¿Estas bromeando?!

—No lo tomes como un engaño, después de todo influí en ti para que te cogieras a las demás.

—Influencia tuya o no, la engañe en cada oportunidad que me presentaste, así que no merezco estar con ella. Como te dije antes, si la engañara no tendría el valor de mirarla a la cara.

—Dios, eres insoportable, deja de hacerte el orgulloso, probablemente te arrodilles frente a ella pidiendo que te perdone y echándome la culpa.

—Para nada, de hecho, cuando vuelva Akali terminaré con ella.

Mi respuesta la deja en blanco. —Pff, ¿Qué?, ¿Acaso no me mandaras al frente?

—Realmente quisiera hacerlo, pero eso influirá en su carrera, ya que se pelearía contigo y no sabemos lo que eso podría causar, así que no me interesa. Ya arriesgué suficiente su carrera convirtiéndome en su novio.

—Ja, Idiota, si la pierdes ahora y dentro de unos años se hace aún más famosa, no tendrás forma alguna de recuperarla. Ella se habrá olvidado de ti antes de lo que te imagines. —Lo sé—. Probablemente se enamore de algún famoso con mucho dinero, y sabes lo sexy que es Akali, así que no dudes que la llevara a la cama en menos de lo que canta un yordle, se casaran, tendrán hijos y te aseguro, que ni en un solo momento de su fantástica vida recordara que alguna vez estuviste en su vida.

Lo sé, pero... —Si perder al amor de mi vida significa que podrá cumplir su sueño y ser feliz, entonces vale la pena el sacrificio. —La sonrisa de Evelynn parece temblar—. Evelynn, realmente te odio por lo que me hiciste, pero no hay nada que pueda hacer más que hacer la vista gorda contigo si quiero que Akali tenga más oportunidad de triunfar, aunque estoy seguro que es capaz de hacerlo fuera de KDA creando su propia banda, pero no quiero disminuir las posibilidades. —explico y dejo en claro la confianza que tengo en Akali. Sonrío y acerco las caderas de Evelynn, haciendo que mi pene lata sobre su pelvis—. En cuanto a ti, todavía estoy excitado por culpa tuya y de Ahri, así que como mínimo, antes de desaparecer de sus vidas, me vengaré de ti rompiéndote el culo. Después de todo ahora sí que no tengo nada que perder.

Tanteo y aprieto su trasero, como si fuera su dueño. Evelynn se muerde el labio. Le doy una fuerte nalgada y le ordeno que sea una buena chica. Un intenso rubor tiñe sus mejillas y orejas ¿Evelynn sonrojándose? Eso no se ve todos los días.

Sus pezones, su piel, su núcleo húmedo. Todo reacciona a mis toques.

Su presencia provoca mi cuerpo, la inclino y choco nuestros labios, la besó sin importarme demasiado si le gusta o no, pero asumo que le gusta ya que su lengua acompaña la mía en un caluroso baile en busca de la dominancia.

Empujo mi lengua profundamente dentro de su boca y un pequeño gemido escapa de Evelynn. Domino a la pobre cantante de cabello rosado y llevo mis manos a sus piernas para apretar sus carnosos y gruesos muslos que son tan deseados por todos los hombres que la conocen.

Estos pensamientos me calientan y vuelvo a subir hacia su increíble culo para manosearlo con toda devoción.

—Si~ Sigue así, deséame más~ —gime entre besos.

Me separo de su boca y muerdo con suavidad el labio inferior. —Cierra la boca, <se supone que el que debe disfrutar esto soy yo, no tú, perra.

—¿Oh sí? ¿Y qué quieres que haga para hacerte disfrutar? —pregunta en un tono juguetón y sensual.

Acaricio sus manos y las llevo a mi enorme vara. —Sabes bien lo que debes hacer, pequeña puta. —ordeno dominante.

Los ojos de Evelynn parecen brillar de emoción, una leve risa abandona sus labios. Sus hábiles dedos acarician mi cuerpo con las uñas, traza la línea de la mandíbula, los brazos y el pecho, se toma un tiempo adicional para rastrillar las uñas contra mis pezones. Baja a mis abdominales, a mis muslos, y vuelve a subir a mi ingle, sacándome un suspiro de placer.

Evelynn susurra en mi oído. —Pareces tan desesperado~. —se burla, metiendo la lengua en mi oído—. Me pregunto cuanto podrás correrte antes de desmayarte. —ella ronronea sensualmente mientras juega con uno de mis pezones, pellizcándolo y moviéndolo con las uñas.

—¿Por qué no lo averiguas tu misma? —sonrío con confianza, retorciéndome en su agarre.

—Apuesto a que incluso luego de todo lo que te corriste antes, tus bolas deben estar tan llenas, cariño. —dice sacando la lengua de mi oído—. Voy a drenarte todo hasta dejarte seco. —susurra con avidez. Su tono sensual hace que mi polla se contraiga de la emoción mientras continúa lamiendo mi oreja con más intensidad.

—Mierda... Evy... —mis gemidos se hacen cada vez más fuerte por culpa de sus bromas.

—Mmm~ creo que ya estás listo... —susurra sexy. Me besa la mejilla y cambia su atención a mi longitud erecta, líquido preseminal gotea por la parte inferior. Sus suaves dedos envuelven mi miembro y su otra mano acaricia y masajea amorosamente mi saco, el cual duele incluso luego de pasar toda la tarde viniéndome una y otra vez.

Ella bombea la mano a un ritmo lento mientras sus mejillas aún mantienen un ligero tono rojizo. —Vamos, Eve apenas lo estoy sintiendo. —me burlo en un intento por provocarla.

Un poco de frustración se plasma en su mirada y acelera el ritmo. Mientras Evelynn me acaricia, paso los dedos por los gruesos labios que me están tientan, su labial violeta tiene un toque erótico, que me hace desear verlos subir y bajar por un palo.

—¿Qué tal si utilizas tu boca para algo más útil que cantar? —pregunto con una sonrisa, esperando que entienda la indirecta.

Evelynn suspira feliz, baja de mis piernas y se postra ante mí. Me da un pequeño beso en la punta babeante. Su lengua me estremece al chocar contra mis bolas. La zorra de Evelynn lame hacia arriba tentadoramente lento y se retira cuando llega a la base de mi longitud, dejando que un gemido se reproduzca de mi garganta.

—¿Por dónde quieres que continúe, cariño? ¿Por aquí? —Ella acaricia la cabeza de mi virilidad, provocando un suave gemido de mi parte. —¿Qué tal aquí? —lentamente arrastra sus uñas por la parte inferior de mi polla. —¿O que te parece si mejor juego con tus bolas? —Ella le da a mi saco otra lamida.

Ni siquiera tengo tiempo de dudar. —Eres una gran puta, así que, ¿porque no complaces los tres? —digo con una sonrisa llena de soberbia.

Evelynn tararea. —Mmm~ me gusta la forma en la que piensas, maldito pervertido. —ronronea sexy.

Lentamente envuelve la mano alrededor de mi longitud y la mueve hacia arriba y hacia abajo aún más lento mientras su boca vuelve a mis bolas, lamiéndolas y chupándolas hasta cubrirlos por una fina capa de su saliva.

—Dios, eres tan buena en esto... —gimo mientras la Diva juega con mi polla, acaricia mi vara tentadoramente lento, sus labios cambian entre mi saco y la punta de mi polla, lamiendo las gotas de líquido preseminal y cambiando para chupar las bolas una vez más.

—Lo sé ~ —Evelynn chupa lento y hábil mostrando lo que supongo que se puede llamar "experiencia". Sus ojos se desvían hacia mi entrepierna, enfocándose en su trabajo.

—Mírame —ordeno y gano su atención— quiero que me veas mientras tu lengua esta alrededor de mi polla.

Evelynn se ríe y suelta la longitud de su agarre. Ella se lame el labio inferior mientras se levanta a mi lado—. ¿Realmente quieres verme tanto? ¿Mirar cómo lamo la punta y muevo mi cabeza arriba y abajo de tu pene? ¿Quieres que te provoque hasta que me ruegues que te deje correrte? —susurra sensualmente en mi oído.

¡Qué sexy! —Sí, por favor. —me derrito con su habla.

Evelynn se ríe y besa mi mejilla. —Eres demasiado lindo a veces, cariño. —Ella vuelve a bajar al frente del sofá, envolviendo su mano alrededor de mi pene una vez más y acariciando lentamente antes de acercar sus labios a él. Su lengua da vueltas alrededor del glande unas cuantas veces, me agarra de las rodillas y envuelve con sus labios la punta de mi pene. Ella me mira, con los ojos entrecerrados y se deja caer lentamente sus labios sobre tu longitud.

Ella la chupa con fuerza, aumentando la velocidad en la que sube y baja su cabeza. Usa su lengua como loca. El lápiz labial violeta de Evelynn deja marcas a lo largo de mi pene. Esos labios gruesos estaban destinados a besar mi polla. Su mano me acaricia con delicadeza mis bolas, dándoles un pequeño apretón y, a veces, usando su lengua para lamerlos.

La boca de Evelynn es el cielo.

Arqueo la espalda y gimo en voz alta por el calor húmedo de su boca envolviendo mi pene. Mi cuerpo se vuelve inquieto mientras sus labios caen más y más hasta que se detiene cuando mi pene golpea la parte posterior de su garganta. Sus ojos brillan con picardía y continúa moviéndose, provocando un jadeo eufórico de mi mientras me la traga hasta la base.

—Mierda... Lo haces tan bien, Evelynn... —Sus labios se curvan tanto como pueden en una sonrisa de complicidad y se retira lentamente, desenvainando mi polla de su boca hasta que solo la cabeza de mi longitud permanece dentro. Bate sus pestañas amorosamente y lame toda la punta poniendo sobre todo más atención en el frenillo. Su lengua desciende, sus movimientos lentos y deliberados me provocan, tragando hasta la base una vez más. Evelynn repite esto una y otra vez, sus ojos me dicen lo mucho que disfruta de mis expresión dichosa y gemidos mientras me traga hasta la garganta sin prisa.

Sin previo aviso, acelera el ritmo, mueve la cabeza hacia arriba y hacia abajo del eje más rápido, sus gemidos ahogados me hacen cosquillas en la polla mientras me la chupa cada vez con mayor velocidad.

—Evelynn... Joder... ¡Tu boca... se siente... tan bien~! —Mi resistencia disminuye más y más con cada segundo que pasa, la zorra continúa con la felación, acercándome al límite...

Sus labios se retiran de mi polla resbaladiza por la saliva. —Todavía no, cariño~ —gime ¿¡Qué?!—Ya sabes cómo es~. Necesito... saborear esto un poco más~ —arrulla con deseo y vuelve a poner su atención en mis bolas, lamiendo y chupando cada centímetro de ellas mientras mueve la otra mano suavemente hacia arriba y hacia abajo a mitad de mi eje para burlarse de mí.

Gimo, temblando por su suave toque que apenas no es suficiente para empujarme al borde, me dejo tambalear al borde de la liberación.

—Mmm~ Sabes tan delicioso ahora mismo~ —ronronea Evelynn, lamiendo el líquido preseminal que gotea de la cabeza de mi pene—. Solo imaginar todo el semen espeso que has almacenando aquí para mí... Mmm~ Me mojo tanto solo de pensarlo~ —la diva planta numerosos besos húmedos en mis testículos, cubriéndolos con brillos de su saliva, y vuelve a mi polla, girando su lengua alrededor de la coronilla y acariciando la punta.

—¡Mierda! Eve... O-oh~, joder... —gimo, con la espalda arqueada y mi boca abierta de felicidad.

—¿Te vas a correr, cariño? —Evelynn me sonríe—. Muy mal —se aleja una vez más. Mi polla tiembla dolorosamente en el borde. —Mmm~ Mira todo este líquido preseminal... —me susurra, arrastrando una uña a través de la cabeza de tu pene. Un grito ahogado sale de mi garganta por culpa de que mi hombría no deja de palpitar. Una gota extra grande de líquido chorrea de la punta y cae en su dedo para su deleite. —Me pregunto qué tan cerca estás de descargar tu carga caliente y pegajosa... —La tentación en persona se arrastra hasta mi lado—. Acaso, ¿Solo necesitas una lamida más con mi lengua? ¿Un beso más en tu punta grande e hinchada? ¿Un tirón más de tu grueso eje? ¿O tal vez, todo lo anterior? —Su cálido aliento contra mi oído provoca una serie de suaves gemidos, mi vara se contrae con cada una de sus sensuales y provocativas palabras.

—Eve... quiero correrme... tengo tantas ganas de correrme... —le suplico desvergonzado y tembloroso.

—Lo sé~ Pero no lo harás hasta que escuche lo que quiero escuchar. —Evelynn me mordisquea el lóbulo de la oreja y me pasa un dedo por la línea de la mandíbula—. Continúa~, Suplica, cariño~.

—P-Por favor... Déjame correrme, Eve... —gimoteo, mi polla se vuelve roja y está lista para explotar en cualquier momento.

—Casi, cariño~ sólo un poco más... Estás olvidando una palabra... —su lengua se desliza en mi oído.

Hija de puta, ya se lo que quiere que diga. —...mmi... Por favor... —digo medio murmurando y medio gimiendo.

—Más fuerte~ —arrulla.

—¡Mami... déjame correrme...! —suplico desesperado.

Buen chico~. Ahora, ¿Dónde quieres correrte? ¿En mi boca? ¿En mi garganta? —ronronea sensualmente y rápido asiento en respuesta.

Evelynn se ríe y se desliza por el costado del sofá, dando vueltas hacia el frente, balanceando las caderas seductoramente.

Evelynn acaricia mis bolas, robándome un gemido. La diva se lame el labio inferior casi vorazmente y se inclina más cerca. Un jadeo agudo sale de mis pulmones cuando mi longitud se desliza entre sus senos regordetes, la mera sensación de los suaves orbes como almohadas me empuja, casi al borde. Un segundo jadeo sigue cuando Evelynn gira su uña alrededor de la punta hinchada y mis caderas se mueven involuntariamente.

—No hay necesidad de contenerse, cariño. Déjame oírte llorar de placer~. —Evelynn arrulla sensualmente y envuelve sus labios devuelta alrededor de mi tu longitud, dejándolos caer rápidamente y tragando mi virilidad hasta la base.

Mi fuerte gemido es prácticamente un grito mientras el éxtasis puro se lanza hacia mi polla, empujando hacia arriba, más adentro de su garganta de mientras la presa de mi límite finalmente se rompe.

Mis ojos giran hacia la parte posterior de mi cabeza, mi visión parpadea con volutas de negro y una serie de fuertes jadeos salen de mi boca en rápida sucesión. Mis bolas palpitan y gruesas cuerdas de mi semilla brotan de la punta de mi pene.

La diva traga con entusiasmo cada chorro de mi esencia, su lengua acaricia suavemente tus bolas para sacar la mayor cantidad de semen posible. Solo hasta que se liberan los últimos restos de tu clímax, Evelynn suelta mi polla y se lame los labios con satisfacción.

—Tan bueno y potente como la primera vez~ —arrulla mientras jadeo por el resplandor del orgasmo. —Mmm~ Todavía estás duro, también...

Evelynn se muerde el labio inferior sexymente mientras mira codiciosa mi hombría y se sienta a horcajadas sobre mi parte inferior, frotando su región inferior resbaladiza por la excitación contra la mía.

—Eve, todavía estoy sensible... —murmuro y ella levanta las caderas, inclinando mi longitud hacia arriba para la penetración.

—Ese es el punto, cariño ~ —ronronea. Frota con delicadeza la cabeza de mi miembro contra la entrada de sus pliegues y deja caer sus caderas.

Arqueo la espalda con un fuerte gemido mientras ella se clava lentamente en mi longitud, sus pliegues se envuelven lentamente alrededor de mi virilidad con una tensión intensa y envaina completamente mi vara en su coño.

Ah ~ ¿Desde cuándo puedes estirarme tan bien? —pregunta plantando sus manos en mis abdominales.

—Desde cuándo eres tan... estrecha... Nngh... ¡uuaaaahhh! —respondo cuando sus paredes de zorra me aprietan la polla burlonamente—. Oh, mierda. —gimo mientras Evelynn se levanta, retirando la virilidad de su interior hasta que solo queda la punta dentro.

—Pero te gusta apretado~ ¿cierto? —Evelynn sonríe y gira sus caderas, estimulando solo la cabeza de mi polla espasmódica.

Mis palabras se vuelven incoherente cuando ella vuelve a bajar, cabalgándome a su antojo al ritmo de mis gemidos.

—Mmm~ O-Oh, cariño, tu pene es tan bueno conmigo~ —Maúlla sensualmente, deslizando sus suaves manos hacia arriba para frotar mis pectorales. Pasa por encima de ellos y agarra mis hombros, sus grandes pechos rebotan hacia arriba y hacia abajo para ti—. Vamos, cariño~ ¡Grita! Lo hace mejor para mí~ —susurra seductora mientras acelera, sus caderas chocan contra las mías cada vez más rápido.

Gimo en voz alta en respuesta, los apretados labios de su coño agarran mi polla como un tornillo de banco mientras me cabalga como si su vida dependiera de esto.

—Tal vez debería reducir la velocidad... Darte un poco de espacio para respirar... —Evelynn se ríe, se inclina hacia mí y se frota contra mi cuerpo. —Te gustaría eso, ¿verdad~? —susurra seductora, su cálido aliento me hace cosquillas mientras me salpica el cuello y la clavícula con una ráfaga de besos. Asiento débilmente con aprobación, para su diversión, ya que ella solo acelera, el golpeteo de mis caderas se mezcla con los sonidos lascivos que reverberan en la habitación. —¡En tus sueños!

—¿Por qué siquiera preguntaste entonces?" murmuro.

—¡Mn, te ves demasiado adorable cuando esperas que el dolor desaparezca! —La puta diva empuja su pecho contra mi cara mientras continúa montándome—. Sé que te duele, pero se siente mucho mejor así~.

Solo puedo gemir en su pecho mientras los siguientes minutos pasan dolorosamente lentos. Ella rebota arriba y abajo sobre mi dolorida polla sin intención de disminuir la velocidad, el placer y el dolor me atraviesan el cuerpo con cada movimiento.

Eventualmente, la presión se acumula gradualmente en mi ingle, mi segundo clímax está justo en el horizonte. Evelynn parece notar esto, ya que agrega un "pequeño" extra a sus gemidos entrecortados, apretándome más fuerte con las paredes de su coño, sus brillantes ojos ámbar están llenos de picardía.

La presión solo crece y crece, envolviéndome como un resorte tenso y doliendo como un volcán listo para estallar en cualquier momento. Mis bolas palpitaban para producir más y más semen como si nunca me hubiese corrido.

A-Ah~ ¿Cerca de correrte, cariño? —Evelynn se muerde el labio inferior, mirándome a los ojos—. Sabes que no voy a dejar que eso suceda~—sonríe y deja de rebotar, sacándome un gemido de dolor de mis labios al detenerse justo en la cúspide de mi iberación. En lugar de eso, gira sus caderas sensualmente, sus paredes internas apretadas rozan contra mi polla espasmódica con cada pequeño movimiento. Inclinándose hacia adelante, lleva sus labios a mis oídos por tercera vez—. Aww~ Tus bolas deben estar doliendo tanto por no poder correrte... Sigamos así~ —el sensual susurro de Evelynn me envía un escalofrío por la espalda, y me lame la oreja una vez más—. Mmm~ Puedo sentirte temblando dentro de mí, cariño... —gime acalorada—. Tanto semen reprimido listo para estallar... —su erótica provocación provoca un gemido desenfrenado de mi parte, haciéndola reír—. ¿Sí? ¿Quieres correrte? ¿Disparar tu carga caliente y pegajosa en el coño de la puta traviesa que arruino tu vida?"

—¡Sí! —asiento desespero—. P-Por favor déjame correrme...

—Suplica, cariño~ Muéstrame esa linda cara de súplica tuya... —Evelynn arrulló, dándome n apretón burlón con sus pliegues.

—Nngh... M-mi reina, quiero correrme, por favor...

—Mmm~ Ese es mi niño~ —La diva maúlla con aprobación y agarra mi polla con fuerza mientras gira las caderas, montándome lentamente de nuevo manteniendo el contacto visual conmigo—. Adelante, entonces. Córrete para mí, mi tierno y sucio pervertido~ —Su voz sensual me resuena en la cabeza casi hipnóticamente mientras continúa rebotando rápidamente arriba y abajo de mi gruesa vara. Sus caderas golpean lascivamente contra las mías. La bola de presión en mi ingle crece más. mucho que soportar.

¡Oh! ¡Oh! Evy... ¡A-Ah! Mierda, me voy a correr... ¡Voy a correrme, voy a... ! ¡CORRERME! —gimo en voz alta.

El fuego de mi ingle ruge triunfalmente por la liberación, mi pene palpita violentamente, el éxtasis se lanza a través de mis venas y el primer pulso de mi orgasmo sale a borbotones hacia la boca inferior de Evelynn.

Mis gemidos se vuelven más agudos y más angustiados con cada chorro sucesivo mientras me continúa montando, las paredes de su apretado coño me ordeñan la polla hasta la última gota, pintando sus pliegues con manchas de color blanco lechoso.

—¡O-Ohhhhhh si~! Grita para mí, cariño~ ¡Estoy tan cerca! ¡Estoy tan cercaaaa~! —Evelynn gime en éxtasis, prácticamente alimentándose de mi dolor mientras se niega a dejar de rebotar encima de mí—. ¡O-Oh, Dios! Sí~ Sí~ ¡Me estoy corriendo! ¡Me estoy CORRIENDO~! —maúlla estridentemente. Evelynn arquea la espalda en éxtasis y llega al clímax, echando la cabeza hacia atrás y agarrando la parte inferior de mis piernas. Solo entonces deja de moverse, sus pliegues se retuercen y aprietan con fuerza mi polla, su cuerpo se estremece en una felicidad sin adulterar, chorrea tan fuerte que sus jugos de amor llegan hasta mi estómago.

La habitación finalmente queda en silencio, excepto por la respiración jadeante de ambos, hasta que Evelynn recupera la compostura suficiente para volver a sentarse.

—Mmm~ Eso fue increíble, cariño~ —ronronea sexy—. ¡Quiero más—Sus pliegues apretados no parecen estar dispuesto a dejar ir mi gruesa vara, pero sale de su boca inferior con un "pop" lascivo. Evelynn se baja de mi polla con semen goteando de ella y ensuciando mi propia vara, hinchada y roja de tanto follar sin parar.

Estoy aturdido, pero de todas formas consigo aclarar mi mente... maso menos. —Olvídalo, ya me siento mejor, solo quería desahogarme.

Ella ríe divertida. —Suponía que solo aguantarías dos Rounds, sí que eres un perdedor, no me sorprendería si antes de que logres terminar con Akali, ella confesará haberte engañado con Kayn. —¡¿Por qué todos tienen que nombrarlo a él?!

—¡Eres una--

—¿Qué sucede? ¿Toque tu talón de Aquiles? —sonríe con picardía.

—Te quitare esa puta cara de soberbia, estúpida zorra de mierda.

Evelynn se acerca a mí. —Hablas demasiado para ser un perro que solo ladra y no muerde. ¿No habías dicho que me romperías el culo? Y, sin embargo, mírate, estas agotado y sin fuerzas, eres patético.

—Oh, ¿eso es lo que crees?

Levanto mi virilidad y la froto contra su feminidad, cubriéndolo de nuestros jugos para luego empujar contra un agujero completamente distinto.

Un fuerte gemido de dolor salen de nuestras bocas cuando hundo lentamente la polla por su agujero más estrecho, su culo está tan apretado como su coño, lo que me hace mover las caderas y contraerme con angustioso placer.

¡Mmm, Mierdaaa~! Evelynn gime arrastrando las palabras mientras la meto hasta la base. La diva zorra claramente disfruta de cómo la longitud la estira—. Eres tan malo conmigo~ —me susurra poniendo en acción sus propias caderas acompañando mis embestidas. Sus movimientos son lentos y burlones acostumbrándose a tener una polla en su culo.

A pesar del placer agonizante que atraviesa mi cuerpo con cada rebote de las caderas de Evelynn, no puedo evitar querer que se mueva más rápido, que me vuelva loco con suficiente placer como para ignorar el dolor.

Ella me da un buen apretón con su culo, deteniéndose momentáneamente para plantar sus pies en el sofá paralelos a tus muslos antes de ponerse en cuclillas.

O-Ohhhh~ —Evelynn maulla feliz, dejando caer sus caderas sobre mi polla una vez más. El ligero cambio de posición me permite empujar más dentro de ella. Rápidamente vuelve a hacer rebotar su trasero en mi longitud, gimiendo apasionadamente mi nombre mientras mantiene el contacto visual conmigo. Sus hermosos ojos ámbar brillan con una lujuria que espero poder saciar.

Solo puedo gemir mientras ella se sale con la suya, clavándose en mi virilidad repetidamente. Las bofetadas de carne contra carne resuenan en las paredes de la habitación, solo empequeñecidas por los ardientes gemidos de la Diva ante mí.

—Mmm~ ¡Tu pene se siente tan bien~!

"¡PLAP~! ¡PLAP~! ¡PLAP~! ¡PLAP~! ¡PLAP~! ¡PLAP~!"

El golpeteo lascivo de su trasero regordete contra mis muslos solo crece más rápido, la puta está ansiosa por ordeñarme hasta los huesos de mi semilla, y una parte de mi casi quiere que lo haga, la presión en mi ingle de un tercer orgasmo se hace gradualmente conocido.

Evelynn seguramente siente que palpito por la liberación, pero no parece prestarle atención, concentrándose únicamente en montarme. Sus gemidos se vuelven más calientes y más fuertes con cada movimiento de sus caderas.

Un repentino grito de éxtasis indica el clímax de Evelynn, su trasero se aprieta alrededor de mi miembro mientras se contrae y se espasmo eufóricamente. La habitación se queda en silencio excepto por sus gemidos jadeantes.

—J-joder~ me encanta como me rompes el culo, cariño~ —admite con una sonrisa gatuna.

Ni siquiera un minuto después, la zorra se mueve una vez más, rebotando su culo arriba y abajo de mi palpitante longitud con renovado vigor.

—Nngh... Eve... me voy a correr... —gruño, m hombría ansía liberarse a medida que me acercas más y más al límite.

—A-Ahh~ ¿Te vas a correr, cariño? —arrulla amorosamente, enfatizando sus fervientes movimientos de cadera.

—Mhm... s-sí. —asiento en respuesta, mi resistencia solo se agota.

Evelynn tararea excitada. —Mn~ Adelante, cariño~ Córrete~ Córrete en mi culo~ —ronronea burlonamente, rascando ligeramente sus uñas contra mi abdomen mientras acelera sus caderas aún más.

El placer candente atraviesa mi cuerpo, sacudo las caderas y mi polla late con necesidad, gimiendo en voz alta cuando cuerdas de semen gruesas bombean desde la punta palpitante como un géiser para cubrir las paredes de Evelynn con mi esencia.

La Diva continúa montándome en medio del orgasmo, maullando felizmente mientras dejo escapar cada chorro de amor líquido en su interior. Me arranca gemidos jadeantes mientras ordeña cada gota de mi semilla, volutas de negro se forman en la esquina de mis ojos por el placer abrumador.

POV Narrador:

El asombroso éxtasis de los orgasmos consecutivos eventualmente te deja en un estupor nebuloso, solo medio consciente mientras Evelynn continúa cogiéndote en la noche y sacándote hambrientamente tu semilla hasta que te desmayas por completo.

Una hora después:

Seguías en el sofá, desnudo, durmiendo con la cabeza sobre los gruesos y esponjosos muslos de Evelynn, quien se encargó de acariciarte el cabello para que pudieras dormir más plácidamente. Fue un día demasiado agotador para ti y para tu amiguito de abajo, quien dio sin duda su batalla más larga y letal de toda su vida.

La diva tarareaba al ritmo de una de sus canciones en solitario, cuando el tintineo de llaves junto a un parloteo femenino se escuchó detrás de la puerta. La cerradura se destrabo y la puerta se abrió, las tres chicas que se habían ido temprano entraron al departamento.

Ahri frunció el rostro debido al olor de la habitación.

—Puaj, ¿Qué es ese olor? —preguntó incrédula a las otras dos chicas.

Kai'sa caminó alrededor de la cocina, encontrando algo blancuzco encima de la mesada. —¿Chicas esto es lo que creo que es? —pregunto, guardando el teléfono luego de enviar un mensaje.

La zorra se acercó a la escena y junto con su dedo el material extraño, era blanco lechoso con una consistencia densa, espesa y pegajosa, casi como gelatina. En pocas palabras, era semen.

Debido a que el entorno estaba cubierto por la esencia de lo que hicieron ustedes dos, Ahri no se dio cuenta de lo que tenía en las manos hasta que lo acerco a su nariz.

Sus ojos se abrieron al mismo tiempo que su nariz se arrugo. —¡UWAAA! ¡Es semen! —exclamó corriendo hacia el fregadero de la cocina—. ¡Qué asco! ¡Qué asco! ¡QUÉ ASCO! —gritó frotándose las manos una y otra vez repetidamente.

Akali levantó una ceja. —¿Semen? ¿Aquí?

La bailarina camino hasta la entrada de la sala. —¿Dónde están Yin y Evelynn? —preguntó con inocencia.

Ahri se secó las manos en su vestimenta y se acercó al lado de Kai'sa. —No lo sé, ni me importa, ¿pero ven que tenían razón?

—¿Razón? —preguntó Akali.

Una vena saltó en la cabeza de Ahri. —¡Tu novio es un pajero que se la pasa frotándose el palo!

—¡Oh, cállate que tú desearías poder frotar su palo! —dijo la voz sentada en el sofá, que causo que las dos chicas se asustaran.

Ahri bufo. —¡Carajo, me asustaste, Eve! —Sus mejillas se enrojecieron fuertemente cuando comprendió las palabras de su amiga—. ¡¿Q-qué quieres decir con que desearía--

La diva desnuda siseó llevando un dedo a los labios, pidiendo silencio.

Toda la habitación estaba impregnada con el olor del sexo y la mayoría de muebles estaban cubiertos por fluidos sexuales, demostrando que lo habían hecho en todos los sitios posibles.

La bailarina del grupo se adentró a la sala. —¿Todo esto es obra tuya? ¿A quién invitas--? —ella interrumpió su propia pregunta quedando boquiabierta al verte durmiendo sobre las piernas de la diva. —¡Evelynn! No me digas que tú--

Kai'sa fue interrumpida por la rapera del grupo que ingresó a la sala. —Evelynn. —pronunció con autoridad.

Kai'sa entró en pánico, se interpuso entre ambas mujeres e intento apaciguar lo que se acercaba. —Akali, estoy seguro que ella tiene una muy buena explicación.

Ahri frunció el ceño observando como dormías como un bebe. —Sí, estaba cachonda y decidió tirarse al primer perro sucio que encontró. —escupió con enojo.

Los escalofríos atravesaron a la bailarina. —¡Ahri! —exclamó nerviosa.

Evelynn le sonrió a Ahri. —Oh~ tranquila, cariño ya tendrás tu oportunidad con él. —dijo con un tono confiado.

El color de sus mejillas se intensifico. —¡Cómo si yo quisiera algo con el! —exclamó ofendida, con los brazos cruzados y desviando la mirada.

Kai'sa era un desastre nervioso, su mirada fue de Akali a Evelynn y de Evelynn a Akali. La tensión inundó el aire, Evelynn se mostró tranquila, confiada y con una sonrisa en sus labios, mientras que Akali tenía el ceño fruncido. Kai'sa buscó calmar las cosas con palabras, pero la rapera logró habló antes.

—¿No crees que exageraste un poco? —preguntó con la mano sobre su cadera.

Kai'sa pestañeó confundida por la reacción tan "pacifica" de la joven rapera.

—Solo hice lo que me pediste. —explicó Evelynn sin dejar de acariciar tu cabeza.

—Creo que exageraste un poco... —dijo enojada por todo a su alrededor.

—O vamos, no es para tanto, solo nos divertimos un rato.

Akali suspiró. —¿Cómo se encuentra él?

—¡Excelente! —compartió Eve con una voz alegre.

—¡¿Qué está sucediendo aquí?! —preguntó Kai'sa demasiado confundida.

—Le pedí a Evelynn que me diera una mano con el hechizo de Ahri.

Las manos de Kai'sa fueron a sus mejillas sorprendida. —¿En qué momento?

—Apenas sucedió —confesó Evelynn.

Kai'sa se acercó a Akali. —¿Y no te molesta que lo haya hecho con tu novio?

—Un poco, pero no había otra cosa que pudiera hacer para ayudarlo. Sabes lo que sucede si pasa mucho tiempo en el hechizo de Ahri.

Un recuerdo traumático apareció en la cabeza de Kai'sa. —Ohhh, cierto...

Ahri cruzo los brazos, molesta. —Nada de esto hubiera pasado si él no fuera tan insoportable.

Evelynn tarareo. —Un insoportable al que te encantaría follarte~.

—¡Eso es mentira! —se quejó la zorra.

Akali ignoro los insultos posteriores que salieron de Ahri mientras escapaba a su cuarto. —Me imagino que le dijiste que todo fue mi idea ¿no?

Evelynn, agrandó su sonrisa. —Puede que haya olvidado esa parte.

—¡Evelynn! —exclamó Kali—. No me digas que le hiciste pensar que me estaba engañando.

—Tal vez sí, tal vez no~ —dijo antes de reírse.

—No puedo creerlo. —admitió palmeándose la frente.

—Te ama. —dijo con suavidad.

—¿Qué?

—Puedo asegurarte que este tonto te ama, salió demasiado rápido de mi hechizo al reconocer que no era tú.

Akali suspiró una vez más, y se dejó caer sobre el sofá para acostarse junto a ti. —Lo sé, lo sé mejor que nadie, y por eso yo lo amo más —dijo con una sonrisa acariciándote la mejilla.

—¿Qué soy?, ¿su almohada personal? —preguntó, riéndose de que ambos estaban sobre sus muslos.

Kai'sa quien estuvo fuera de la conversación, habló con un puchero. —¡No me roben mi puesto de almohada "Cannon"!

Ambas chicas se miraron entre sí. —¿Almohada Cannon?

—Sí, así es como me llama mi nuevo novio, también me llama; jamón e incluso a veces su—

Las chicas la interrumpieron. —¡¿NOVIO?! —preguntaron sorprendidas.

El teléfono dentro de la cartera de Kai'sa comenzó a sonar en un tono particular; Stereo Hearts de Gym Class Heroes. —¡Oh, ese debe ser él! —dijo emocionada con una gran sonrisa, atendió el teléfono y salió corriendo hacia a su habitación.

Evelynn quedó en shock. —¿Desde cuándo...?

—No lo sé. —contestó Akali boquiabierta.

Dormías cómodamente cuando tu rostro se arrugo. —A-Akali, esto no es lo que parece, solo nos estamos abrazando. —murmuraste dormido.

Akali sopló e hizo un puchero. —Mmm... cuando se despierte, hay muchas cosas que debemos aclarar...

La diva se río. —Por ahora, disfruta durmiendo a su lado. —dijo abandonando tu cabeza para acariciar a Akali.

—Sí, tienes razón, la sesión de fotos fue agotadora. —dice antes de bostezar.

Evelynn le habló por ultima vez. —Dulces sueños, pequeña rebelde.

—Gracias por todo, Eve. —dijo cerrando los ojos.

La diva se enfocó en ti de nuevo. —Dulces sueños, mi niño. —dijo besándote la frente.

Fin del Two-Shot.

Fin del Two-Shot

 

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