Chapter Text
La primera vez que Ziggy piso la única biblioteca en todo shadyside tenía siete años y estaba acompañada de Cindy, desde entonces no pudieron despegar sus ojos de los libros. Cada vez que sus padres gritaban o discutían la niña se escapaba de la casa con un libro bajo el brazo e iba a leer.
Una tarde de 1974, antes de partir al campamento nightwing como cada año desde los ocho fue a buscar algo que leer en la biblioteca, sabía que no encontraría ninguna actividad divertida en el campamento, nunca lo hizo.
La pequeña Ziggy se paseó entre los libreros, no había mucho y la mayoría de los libros ya tenían su nombre, pensó en llevar algo de terror, últimamente le había gustado mucho el género, pero pronto algo llamo su atención en el fondo de la biblioteca. Había estado hasta esa parte algunas veces y fueron pocas las veces en la que encontró algo interesante, pero esta vez era como voz llamándola.
Entre los libros en mal estado de ese librero uno destacaba por estar como nuevo, cuando la niña lo tomo entre sus manos sintió una calidez que nunca antes había experimentado, pudo notar que la cubierta estaba hecha de piel y había una luna dibujada en la tapa. Cuando lo abrió en la primera página se leía Libro de las Sombras.
La curiosidad la atrapo y rápidamente se dio cuenta de que era un libro sobre magia, no como los libros de fantasía que leía ocasionalmente, uno para hacer magia.
Las leyendas sobre brujas corrían en Shadyside, la más famosa era la de Sarah Fier, la bruja que fue asesinada por el pueblo y como venganza ella los maldijo. Todas las desgracias venían de allí. Eso debía ser antecedente suficiente para mantenerse alejada, pero Ziggy decidió llevarse ese libro al campamento.
´´Se cuidadosa´´ había advertido la bibliotecaria cuando sello el libro, era una mujer mayor y no muy habladora. Algo en ella le recordaba a enfermera Lane.
Ziggy no le presto mucha atención a esa advertencia, ni siquiera estaba segura de que ese libro pudiese hacer algo y no fuese pura charlatanería.
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En Sunnyvale, donde nada malo pasaba nunca, Nick Goode estaba en el despacho de su padre. El joven Goode amaba ese lugar cuando podía encerrarse allí a aprender más sobre insectos y arácnidos, en cambio, lo odiaba cuando tenia que estar allí a solas con su padre. Y, como prueba del desprecio de Dios hacia él, las últimas semanas eso había sucedido muy de seguido.
Se sentaban uno frente al otro y Joseph divagaba durante horas sobre el legado y la familia.
Nick estaba harto de escucharlo. A él no le podía importar menos, él solo quería soltar el peso que yacía sobre su espalda y escapar al mundo donde los monstruos eran fascinantes en lugar de aterradores y las arañas eran sus amigas.
´´Nicholas´´ su padre nunca lo llamó por su apodo, y él nunca lo llamó papá, siempre fue padre. ´´Te estas haciendo mayor´´ y nada bueno podía venir después de esa frase ´´y yo me estoy haciendo viejo.´´
Nick pudo ver como su padre odiaba admitir eso, su padre no veía la vejez como sabiduría y conocimiento, para él era debilidad.
´´Ya eres lo suficiente mayor para esto´´ continuó mientras servía no uno sino dos vasos de whisky.
¿Era Nick lo suficiente mayor para beber a los trece años? Probablemente lo era.
El chico tomo el vaso y lo acerco a sus labios, el olor fue desagradable y el sabor peor.
´´Ven´´ lo guio su padre mientras caminaba hacia la pared.
Nick lo siguió, tratando de estar lo más lejos posible de su padre. El hombre pronto dejo ver una pequeña puerta que él no tenia idea de que estaba allí, cuando la puerta se abrió el hombre se metió al agujero.
´´ ¡Apúrate Nicholas, no tenemos todo el día! ´´
El chico lo siguió, ante el apuro no tuvo mejor idea que tomar de un solo trago el contenido de su vaso. Mientras seguía a su padre en las escaleras se dio cuenta de que no fue una buena idea, aun sentía la bebida en su boca y eso se mezclaba con la evidencia de que ese lugar no se había ventilado en mucho tiempo. El joven se preguntó si era allí donde su padre guardaba los animales que cazaba, él habría apostado que era en el garaje.
El olor era cada vez peor, estaba seguro de que se encontraría con un ciervo en descomposición abajo, pero cuando su padre encendió la luz no había ningún ciervo. Sin embargo, el suelo estaba lleno de sangre y un cabrío (lo que quedaba del mismo) yacía sobre un extraño dibujo.
Nick tuvo que usar toda la fuerza en él para contener las ganas de vomitar, pudo sentir la mirada de decepción de su padre ante esta reacción, sin embargo, el hombre no dijo nada. Joseph caminó hasta la pared, Nick lo siguió con la mirada, antes de que su vista se pudiese centrar en la pared algo lo distrajo. Era una masa negra, parecía sangre coagulada, pero había algo en esa cosa que parecía viva, capaz ser su propia persona incluso cuando no era una persona.
´´Este es nuestro legado, Nicholas´´ hablo su padre mirando la pared.
Nick se tentó a decir que el parecía una mierda de legado, pero no lo hizo. Su padre pensaba que él era imbécil, pero no estaba dispuesto a darle la razón; aun así, las palabras se quedaron en su lengua.
Cuando el chico pudo mirar la pared vio los nombres de los asesinos de Shadyside, en orden cronológico por lo que recordaba de todas las veces que se había hablado de eso en el pueblo. Después de todo, en un pueblo en el que nunca pasa nada todo lo que se puede hacer es hablar de la desgracia de los vecinos.
´´Todos ellos han tenido que morir para que nuestro pueblo sea la maravilla que es hoy en día, gracias a nosotros.´´
Nicholas estaba confundido.
´´¿Qué…qué significa eso padre?´´ preguntó Nick sin estar realmente seguro de querer saber la respuesta.
´´¿Conoces la historia de Sarah Fier?´´
Lo primero que pensó fue en la vez en la Kurt había dicho que es de tontos responder una pregunta con otra. Parecía irreal que ese fuese su primer pensamiento, pero toda esa escena también parecía irreal.
Su padre le dio una mirada severa, algunas veces Nick sentía que su padre podía leer sus pensamientos, pero eso era estúpido ¿verdad?
´´Si padre, la bruja que fue ahorcada y según la leyenda maldijo Shadyside´´ respondió Nick ´´aunque son solo cuentos de hada´´ se apresuró a agregar.
Una sonrisa se dibujó en el rostro de Joseph, una sonrisa que hizo estremecer a Nick, que lo hizo querer estar en cualquier parte menos allí.
Pronto las palabras empezaron a fluir de la boca de su padre, desde Solomon Goode hasta los hijos del propio Nick. Maldita sea, Nick ni siquiera pensaba casarse alguna vez, pero ya hay un plan diabólico (literalmente) para sus futuros hijos.
´´No sé cuando tiempo me queda Nicholas´´ su padre puso las manos en sus hombros y lo apretó ´´pero es tu trabajo continuar con nuestro legado ¿puedes hacerlo?´´
Había una respuesta correcta a esa pregunta y no le gustaba. Pero ¿Qué haría con su padre con él si decía que no? Nick muchas veces vio a su padre como alguien capaz de matar, cuando la ira se apoderaba de él por algo que iba mal Nick creía capaz a su papá de matarlo, y luego se arrepentiría de haber pensado es, porque era como su madre decía siempre ´´tu padre tiene un carácter especial, pero es bueno.´´
Nick tenía sus dudas, y esas dudas se aclararon.
Su padre era un asesino.
Su padre lo iba a matar.
´´Si padre, puedo hacerlo.´´
Nick Goode había sellado su destino.
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Ese verano Nick pasó muy poco tiempo con sus supuestos amigos. Paso todo el tiempo explorando el libro que su padre le había entregado, cada cosa nueva que aprendía era más oscura que la anterior y aún no había tenido el valor de explorar la página de Solomon.
Ziggy también se pasó el verano leyendo, explorando el libro de la biblioteca y esperando encontrar respuestas para arreglar su vida y la de su familia. Una parte de ella tenia la esperanza de poder hacer que papá vuelva.
Una tarde durante la primera semana del campamento ambos se apartaron del grupo para continuar con sus lecturas.
´´¿Estas estudiando?´´ preguntó Nick cuando la vio tomando notas en un pequeño cuaderno mientras leía cuando llegó bajo el árbol en el que estaba ella.
´´Estoy leyendo ¿Qué quieres?´´ su voz era hostil.
Nick conocía a Ziggy Berman, también conocía a su hermana Cindy quien era dos años mayor que él y siempre era amable con todos los niños más chicos que ella. Ziggy lo opuesto a amable con todos.
´´¿Puedo sentarme aquí?´´ preguntó. ´´No molestaré’ prometió.
La niña pelirroja pareció dudar, pero termino aceptando.
Nick se sentó frente a ella, tomó sus propias notas y cuando el sol desapareció se despidió de la niña.
Aquella rutina se repitió por el resto de la semana, solo que Nick decidió cambiar de libros cuando las pesadillas relacionadas al pequeño y sucio secreto de los Goode no lo dejaba dormir.
En las noches, cuando Nick se alejaba a su cabaña, Ziggy se quedaba a poner en práctica lo que había aprendido en el día, o a buscar las hierbas de las que hablaba el libro.
El verano de ese año no hablaron más allá de los saludos correspondientes. De hecho, ninguno se dio cuenta de que disfrutaba de la silenciosa compañía del otro hasta que el campamento volvió a cerrar sus puertas.
Cuando volvió a su casa todo en lo que Nick podía pensar era el cabello rojo de la niña, sus pecas y la forman en la que sus ojos se agrandaban cuando leía algo que le parecía interesante.
Para Ziggy fue más difícil notar realmente la ausencia de Nick en su vida, pero hubo veces en las que levantaba la cabeza y esperaba encontrarse con sus ojos claros. Ella no le daría muchas vueltas a eso, simplemente lo enterraría en su memoria. En cambio, ella se centraría en las hierbas para proteger la casa, los inciensos y las palabras extrañas que ayudaban a pasar exámenes, y gracias a eso, ese año ella obtuvo mejores notas que el anterior.
Lo triste era que ninguna cantidad de hierbas o incienso hizo que papá volviese.
Cindy dijo que su hermana había perdido la cabeza, hubo una ocasión en la que la mayor estaba tan enojada porque después de unas semanas volviendo temprano su madre volvió a quedarse hasta la madrugada en un bar de mala muerte, que su rabia termino estrellándose contra su hermana pequeña.
´´Esas son tonterías, Zig´´ había gritado.
Cuando vio los ojos de su hermana algo su estómago se hundió. Lo había arruinado. Ziggy volvió a creer en algo y Cindy lo arruinó.
Ziggy pensó en que su hermana tenía razón, entonces trató de devolver el libro a la biblioteca, pero el nuevo bibliotecario le dijo que ese libro no les pertenecía a ellos.
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Ziggy no volvió a intentar hacer magia hasta el verano de 1978 en Nightwing cuando Alice tuvo la idea de invocar a los muertos con una tabla de ouija.
Ella no estaba segura de como acabo involucrada en eso. Tal vez fue la curiosidad, tal vez fue la parte de ella que extrañaba sentir algo que no fuese enojo hacia el resto del mundo, tal vez solo fue la parte de ella que aún recordaba que hace mucho tiempo Alice y Cindy fueron amigas, que Alice comió en su casa, escuchó los viejos discos de su padre y le mostró nuevos mientras bailaban en su sala en lo que parecía ser una vida anterior.
Entonces, la noche anterior a la guerra de los colores Alice y Arnie se reunieron en el fondo del bosque, un poco alejados del que era conocido como el árbol de la bruja, pronto Ziggy también llegó y los tres se sentaron formando un triángulo. Los dos chicos mayores estaban intoxicados, por lo que termino siendo Ziggy la que preparó el ritual.
´´¿Cómo sabes tanto de mierda, Mini Berman?´´ preguntó Arnie con curiosidad.
Ziggy jamás diría que hubo un momento en el que creyó que podría hacer magia. Tal vez, más allá de la nostalgia esto era para probar que Cindy tenía razón al decir que eran tonterías.
´´Es solo lo que ustedes dijeron´´ respondió alzándose de hombres y volviendo a sentarse.
Pronto Alice prendió las velas y las palabras en un idioma antiguo empezaron a fluir de los labios de los tres.
Si Ziggy no recordaba mal lo que decían era ´´Invocamos a los habitantes del otro lado para que esta noche se presenten frente a nosotros´´.
Pronto se escucharon ruidos.
´´¿Crees que este funcionando?´´ pregunto Arnie. Alice negó levantándose.
´´Viene del bosque. Tal vez invocamos a Sarah´´ se burló la rubia.
´´O es solo un animal.´´
´´¿Desde cuándo eres aburrida como tu hermana, Mini Berman?´´ rió Alice.
Los ruidos no tardaron en acercarse aún más y pronto una figura que parecía humana se dejó ver. Todos parecían expectantes, hasta que la figura se mostró completamente. Era solo Nick Goode.
Todos intercambiaron miradas.
´´¿Qué están haciendo aquí?´´ pregunto Nick, con algo cercano al tono severo que utilizaba con los niños que tenía a su cargo. Aunque su semblante cambio drásticamente cuando se cruzo con la mirada de Ziggy.
´´Solo estábamos jugando, Goode´´ respondió la pelirroja ´´¿qué haces tú aquí?´´
Nick se congeló por un momento. No tenia una respuesta preparada para algo así, no imagino algo así.
´´Estaba caminando, no podía dormir.´´ dijo rápidamente.
Ziggy asintió lentamente mirándolo.
La cosa entre ellos era que desde hace dos veranos habían estado intercambiando miradas, que se transformaron en notas la primera vez en la que dejo un libro sobre la cama que ella usaba el verano de 1977 y se habían convertido en un par de conversaciones decentes sobre los libros que leyeron durante en los primeros días del campamento.
´´Entonces, pequeño Goode ¿Te quedas a jugar con nosotros?´´
