Actions

Work Header

Golden Rule

Summary:

Era tonta para muchos, lógica para otros.

Pero todos conocían la tan famosa regla de oro, no había alumno o docente que no estuviera al tanto de ella.

No obstante, bien se sabe que ojos que no ven corazón que no siente; ¿Entonces qué importaba si rompían aquella tan intocable regla, al entrar en sus departamentos entre besos y caricias?

Notes:

Dato: En mi universidad, las fiestas que se realizan en una ubicación particular dentro del establecimiento de la universidad al aire libre, son llamadas "Foros".

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

«Nunca te involucres de forma romántica ni sexual con alguien de tu misma carrera, mucho menos si van en el mismo año».

Esa era la tan estricta regla de oro que regía por cada esquina de toda la facultad, no había quien no la conociera, ya sea alumno, auxiliar, e inclusive docentes que no estuvieran al tanto de ella.

Y si bien era tonta para muchos, para otros era totalmente lógica.

Todas las persona que pisaban sus respectivas facultades, en el primer segundo en que respiraban el aire dentro de ésta, era informado de aquel reglamento que siempre podías escuchar de forma sería o sarcástica entre los pasillos del establecimiento.

Muchas personas se atreven a romperla, excusándose de que su amor perdurará y no se verán afectados por las consecuencias que traería; lamentablemente, ninguna de aquellas parejas auto proclamadas liberales expresando su falta de respeto a aquella regla, había salido ileso de las implicaciones de la misma.

Quebrarla solo traería consigo el verse envuelto en la maldición de terminar rompiendo con la otra parte romántica, al punto de que no podrían verse el rostro ni mucho menos mantenerse en un mismo espacio.

Quebrarla significaba cortar cualquier lazo existente, que se deslice el odio, lástima y rencor por cada vena de sus anatomías haciéndoles dar cuenta del error cometido; sin embargo y, por obra del destino, sólo como un recuerdo de la regla que habían quebrantado, volverían a verse los rostros en cualquier rincón de la universidad, en cualquier momento en los baños, en cualquier ubicación dentro del foro de cada viernes, pero no de la misma forma romántica que antes.

Y muchos se preguntaban si es que acaso, alguien alguna vez saldría victorioso con la mano de su respectiva pareja tras romper aquella regla, titulandose de forma conjunta de la misma carrera.

Muchos lo negaban, otros tenían aún la esperanza, para que todos pudieran ver por fin como la maldición si tenía término; pero hasta el momento, sólo quedaba intentar no caer en una persona que estudiara sus mismas carreras, mucho menos si cursa el mismo año universitario.

Pero bien se sabe que ojos que no ven corazón que no siente.

¿Entonces qué importaba si ellos rompían aquella tan intocable regla, cuando ambos entraban en sus departamentos entre besos y caricias?

"No dejes de besarme Hyung, por favor."

Sus bocas volvieron a juntarse en un ansioso beso que se había estado postergando desde que el de piel pálida como la nieve, ojos rasgados y cabello azabache alborotado había tomado el volante de su automóvil en dirección a su departamento, luego de salir de aquel foro con su querido chico de cabellos castaños oscuros entre sus brazos.

“Tus labios son mí adicción ángel, no podría dejar de besar tus labios hasta el fin de mis días.”

Si alguien los viera ahora mismo, en este estado de lujuria con sus labios chasqueando, sus lenguas batallando entre sí y sus dientes buscando dejar mordidas traviesas; pensarían claramente que era una ilusión.

Porque Min Yoongi, aquel chico de tez pálida y perfecta al igual que sus calificaciones, que muchos de sus profesores habían asignado como el alumno ideal , estaba besando con fervor, bebiendo de la dulce boca de Kim Taehyung, aquel chico problemático con quién absolutamente nadie quería relacionarse.

Ambos siendo los más famosos personajes de su facultad, de su carrera, del mismo año universitario.

Arriesgando una relación que nadie sabía que existía, por aquella regla de oro.

Tras haber finalmente ingresado al departamento del mayor las muñecas de Taehyung fueron en un hábil y rápido movimiento atrapadas entre la zurda del pálido, quien las colocó por sobre su cabeza; mientras que la mano hábil del mismo, viajo con lentitud hasta el cuello moreno hasta lograr apretar de forma segura y correcta aquella parte de su anatomía, evitando que el aire circulará correctamente a través del sistema respiratorio del contrario.

Rápidamente las facciones del de cabellera negra indicaron victoria, cuando el beso se rompió ante un gemido ahogado proveniente de los labios del de tez morena.

Yoongi solo pudo sonreír de forma sádica y llena de satisfacción al ver aquel rostro totalmente sonrojado, deformarse en placer por aquella simple acción.

Demostrando que la batalla de dominancia la había ganado nuevamente él, como todas las veces.

¿Vas a ser bueno para mí, ángel? ” Susurró Min sobre los labios contrarios, soltando el cuello ajeno tras ver cómo los ojitos de cachorro de su menor se empañaban en placer, para después golpear su mejilla con la fuerza suficiente para volver a traer a Taehyung de ese espacio cabeza en el que lentamente se estaba introduciendo. “ Te estoy preguntando algo.

Y-yo-” El de tez morena gimió con un dije de dolor cuando nuevamente sintió el golpe de la palma de la mano contraria caer en su mejilla.

“Necesito palabras coherentes, ¿O acaso mi dulce puta ya está tan necesitada y solo por unas manos en su cuello?”

“Seré bueno Hyung, s-seré bueno para tí.”

El susodicho sólo se limitó a dejar una caricia en sus labios entreabiertos con sus dedos, a besar superficialmente la piel de su mejilla, para después decir:

“Ya sabes si se vuelve demasiado, solo dí nuestra palabra segura y el juego acaba.”

Taehyung ni siquiera pudo responder correctamente cuando los besos depositados en el filo de su mandíbula bajaron aún más hasta su cuello, la camisa con adornos dorados que poseía fue abierta con solamente una mano y su piel se erizó rápidamente ante el toque caliente en sus pezones.

Cerró sus ojos cuando uno de sus delicados capullos fue tomado entre la lengua de su mayor, siendo correctamente acariciado mientras sus manos finalmente eran libres del agarre sobre su cabeza; la otra protuberancia más temprano que tarde fue tocada con la mano contraria de Yoongi y él, simplemente no pudo hacer más que gemir totalmente anestesiado de placer por las caricias en su cuerpo.

Cuando finalmente Min se cansó de mimar sus pezones ya rojizos y brillantes por su saliva, se encargó de bajar sus besos hasta su abdomen, dejando un hilo de saliva hasta que finalmente sus rodillas tocaron el suelo. 

Las hábiles manos del azabache no tardaron en bajar tanto los pantalones como la ropa interior de su amante, dejando así finalmente libre el erecto miembro del mismo.

La punta estaba totalmente rojiza, todo su falo estaba totalmente duro y Yoongi quería burlarse; pero bien, eso podría ser otro día.

Ahora quería encargarse totalmente de darle placer a su chico bueno.

Sostuvo con una de sus manos el miembro ajeno, tan cálido contra su palma; entonces, solamente terminó por abrir su boca y dejar que aquella longitud se deslizara entre las húmedas paredes de su boca.

Estableció un ritmo lento desde el primer instante, tan jodidamente lento que Taehyung ya estaba sintiendo las lágrimas pinchando la comisura de sus ojos por lo malo que estaba siendo Yoongi con él.

Había sido un chico bueno toda la semana para poder tener una recompensa este día, había hecho todos sus deberes correctamente, no se había tocado durante toda la semana y había dejado que su pareja le colocará aquel vibrador dentro suyo durante la presentación oral que tenía que dar y en ningún momento se atragantó con sus palabras cuando la velocidad fue aumentada.

¿Entonces, no debería ser tratado como merece ser tratado un chico bueno?

¿Ser besado por todas partes, acariciado hasta su culminación y jodido hasta el olvido?

Eres una pequeña cosita impaciente, ¿No es así? ” Dijo Yoongi contra su miembro, masturbándolo con aún más velocidad y dejando unos leves besos sobre la base del mismo; y fue recién ahí, que se percató de que sus manos acaneladas se encontraban enredadas entre las perfectas hebras azabaches de su amante.

Taehyung abrió la boca a punto de negar, pero un pequeño gritito de sorpresa fue lo único que soltaron sus labios cuando su muslo fue golpeado a palma abierta por el de tez pálida.

Quiero tus manos sobre tu cabeza, ahora."

Taehyung lloriqueó por el tono serio que estaba siendo utilizado en él, así que solo se limitó a acatar la orden de Min para no terminar siendo castigado.

Se dejó totalmente al cuidado del de ojos rasgados desde entonces, permitió que la experta lengua del mismo y sus manos ásperas le mimaran cómo solamente él sabía.

Prontamente se sintió en el cielo, leves espasmos dominaron sus muslos y una cálida como asfixiante sensación invadió su vientre bajo, sus brazos dolían y las lágrimas ya se habían deslizado inevitablemente a través de sus mejillas por la sensación de ardor por la posición, llegando hasta el filo de su mandíbula y perdiéndose entre las gotas de sudor que empezaban a de deslizarse por su piel.

Aquel típico cosquilleo que estaba sintiendo en sus extremidades superiores, solo le hizo sentir más en el borde cuando los finos labios del pálido comenzaron a succionar con vehemencia la punta de su miembro, tan jodidamente sensible que tuvo que apretar sus puños para evitar tomar nuevamente el desorden organizado que era el cabello de su pareja y jalarlo para poder correrse en su garganta.

Más lágrimas rodaron por sus mejillas y su espalda comenzó a formar un bonito arco contra la pared cuando los dedos de Yoongi acompañaron el vaivén impuesto en su miembro, comenzó a temblar por todas partes y supo que estaba a punto de correrse cuando solo pudo abrir la boca sin emitir sonido alguno, solo su respiración siendo contenida en sus pulmones.

Ante esa acción, Yoongi rápidamente se separó con una sonrisa de satisfacción en su rostro ante la mirada totalmente cohibida y perdida de Taehyung, sus ojos llenos de lágrimas mirándolo con angustia, causando que inevitablemente aquella lujuria que brotaba por cada poro de su cuerpo fuera más intenso.

¿Quien en su sano juicio pensaría que este angelito vuelto un desastre y solo por una boca chupando su polla, sería en realidad un jodido mocoso malcriado en la universidad?

Yoongi limpió la comisura de sus labios con la manga de su camisa, para levantarse y jalar el cabello de su novio a un lado, permitiéndose el marcar con sus dientes y labios la acanelada piel de su chico rebelde.

“Hoy nuevamente voy a hacerte mío ángel, para que tengas presente que nadie más que yo puede tocarte, besarte y mucho menos volverte una putita necesitada de polla .” Rió con malicia cuando sintió el cuerpo bajo siendo sostenido por él tembló únicamente debido a aquel apodo. “ Porque eso es lo que eres, ¿Cierto?

No permitió siquiera que respondiera cuando nuevamente tomó aquellos labios rojizos en un beso húmedo y desesperado, llevándolo hacia su habitación.

Y es que había extrañado tan jodidamente tanto a Taehyung, había extrañado tanto sus besos, sus gemidos, su calidez y su entero ser.

Pero era tan difícil estar juntos.

Es más, absolutamente nadie lo sabía.

Desde el segundo número uno en que sus miradas chocaron en la primera clase de su primer día en la universidad, ellos se dieron cuenta de ello.

Iban a terminar juntos, tarde o temprano y ante cualquier calamidad que se presentase.

Ahora, cinco años después, apunto de obtener sus títulos universitarios y tras mucho tiempo de ocultar sus verdaderos sentimientos ante el exterior, aún lo sabían.

Incluso ante una regla como lo era aquella de la cual toda su universidad se encargaba de recordarles.

Ellos iban a mantenerse juntos, ahora y para siempre, ante cualquier norma que intentará separarlos o siquiera alejarlos.

Porque se encargarían de quebrar todos aquellos reglamentos que dijeran que juntos, no podrían estar.

Taehyung cayó a la cama de espaldas totalmente desnudo de pies a cabeza, solo portando aquellas lindas cadenas de oro en sus orejas, cuello y pecho que brillaban ante las luces neón que bañaban la habitación; aquellas que Yoongi le compró desde su primer aniversario diciendo que una cosita tan bonita como él, tenía que portar joyas de oro tan lindas y perfectas como su tez dorada.

Tras tomar la botellita llena de lubricante en el cajón a un lado de la mesita de noche y dejar caer una cantidad generosa en su mano, su novio se posicionó sobre él portando únicamente sus apretados pantalones de color negro, volviendo a besar todos los parches de piel del cuello de su pequeño, mordiendo y marcando a su gusto.

Un dedo acarició la ansiosa entrada de Taehyung dejando que un bonito gemido de angustia llenara la habitación en que estaban, pidiendo entre sollozos ser finalmente complacido.

Yoongi simplemente introdujo dos de sus dedos al instante, pensando que ya había jugado  demasiado con la cordura del contrario.

Entonces, sonrió con total satisfacción cuando pudo sentir cómo las acaneladas manos inquietas se envolvían en su espalda abrazándolo con desespero, cómo aquella espalda canela formaba un bonito arco y solo por dos dedos apuñalando su próstata desde el primer momento.

Y si bien era un placer incómodo el hecho de que su próstata comenzará a ser acariciada con rudeza desde el inicio, a Taehyung no le importaba, no cuando de sus labios colgaban gemidos agudos al sentir como los besos de su amante se sentían tan jodidamente bien marcando su piel, llevándolo nuevamente a la cumbre de su orgasmo.

¿Te sientes bien, ángel? ” Yoongi preguntó tras tomar entre sus dígitos la mandíbula de su menor, permitiendo que sus ojos se encontrarán; luego de unos segundos sin respuesta, chasqueo su lengua dándose cuenta que al parecer, Taehyung ya se encontraba en su espacio cabeza por todo el placer acumulado en su anatomía. “ Mi pequeña putita tonta ni siquiera puede responder, tan jodidamente ida por ahora unos dedos follando su próstata.

Yoongi besó nuevamente los dulces labios del contrario, embriagándose del sabor a alcohol que aún persistía en su cavidad bucal; y, cuando sintió finalmente que los muslos del menor comenzaron a tener espasmos y sus orbes comenzaban a girar a la parte posterior de su cabeza, pensó que ya era hora de dejar los juegos previos.

No me mires así, ángel. ” Dijo tras besar los párpados húmedos del de tez morena, cuyos ojitos de cachorro le volvieron a mirar con angustia pensando que algo había hecho mal debido a que su culminación había sido nuevamente negada. “ Sabes que me gusta jugar con la comida antes de saborearla completamente .”

Q-quiero que me folles, ¿P-por favor? ” Pidió amablemente el menor, sin entender realmente las palabras del contrario por estar totalmente sumido en la lujuria del momento. “ He sido tan bueno Hyung, p-por favor, soy un buen angelito.

Está bien, no llores, mi ángel. ” Susurró Yoongi tras besar aquellos labios con dulzura antes de separarse completamente, limpiando su mano húmeda en las sábanas limpias. “ Ahora, sabes cómo me gusta que te coloques, ¿No?

No recibió palabras como tanto le gustan, pero no se quejó, de todas maneras sabía que su menor ahora sólo era una tonta putita por su polla, completamente necesitado desde el momento en que se besaron al entrar en su departamento.

Entonces, Taehyung simplemente se limitó a tomar la cara interior de sus rodillas y llevarlas a ras contra su pecho, permitiendo así que su entrada estuviera totalmente expuesta ante su pareja; un banquete listo para ser comido .

El mayor se liberó finalmente de la prenda que aún cubría la parte inferior de su anatomía y, con el sobre de aquel condón en su mano, lo posicionó en los labios del de tez morena.

Y como si hubiera sido mecanizado para ello, el de cabellos castaños oscuros abrió su boca apresando entre sus dientes una de las esquinas del sobrecito.

Tan bien disciplinado, mi ángel. ” Susurró Yoongi tras tirar del sobre para que se abriera finalmente; no se demoró más de medio minuto en colocarse entonces el condón, volviendo a esparcir una generosa cantidad de lubricantes en su miembro cubierto y el agujero codicioso de su menor.

Entonces, sin esperar más, dirigió finalmente con su diestra su polla hasta que se enterró hasta la empuñadura con facilidad por la excesiva cantidad de lubricante en la entrada de su menor y, tras unos segundos dejando que su chico de tez morena se acostumbrara al estiramiento, comenzar a follarlo de forma ruda y fuerte.

Los labios de Taehyung rápidamente se separaron en un gemido ahogado, las lágrimas cayeron de sus ojos por las olas de placer que envolvieron su cuerpo y su rostro se deformó en una nueva ráfaga de placer por finalmente ser follado cómo se debía.

Yoongi quitó con algo de cuidado las manos del contrario de sus rodillas, cuyos dígitos ya se habían marcado por la forma en que se aferraba a su anatomía en un intento de buscar consuelo de todo lo que el mayor le hacía sentir.

Con una sonrisa sádica destilando la bella dentadura del de facciones gatunas, este mismo llevó las piernas acaneladas y las acomodo en un hábil movimiento en sus hombros; para luego, sin dudar un segundo, dejar caer su mano abierta en la mejilla de Taehyung, recibiendo un gemido roto del mismo, sucio, promiscuo, algo que le hizo saber al mayor que le había encantado.

“Mi linda putita es tan obscena.” Dijo con voz grave, algo afectada cabe destacar, ¿Cómo no podría estarlo de todos modos? Si la entrada del menor no hacía más que aferrarse a su miembro, no hacía más que contraerse cuando le decía lo sucio que era por su causa, lo jodidamente bonito que se veía con una polla en el culo. “ ¿Tanto le encanta que le dé bofetadas en el rostro?

Agarró con la fuerza justa la simétrica mandíbula de su chico de hebras castañas, sosteniendo su rostro para que ambas miradas se encontraran.

Aunque bueno, Yoongi sabía que probablemente lo único que Taehyung podía ver era estrellas tras sus párpados, demasiado concentrado en las sensaciones que inundaban su piel como para siquiera responder correctamente sus preguntas. 

Todo un angelito de mi propiedad, siempre dispuesto a tomar mi polla, a tomar todo lo que le dé, ¿No es así? ” Preguntó con suavidad, con voz baja como si fueran secretos todas las palabras que salían de sus labios entre jadeos y gemidos entrecortados, debido a las sensaciones aplastantes que percibía al su miembro ser succionado por esas paredes de ensueño. “ ¿Color?

“V-verde ngh, verde H-hyung.”

Abre la boca entonces, mi ángel.

El menor abrió la boca dejando que su lengua colgara de su boca y que un hilo de saliva se escurriera por su mandíbula hasta ensuciar los dedos de su amante que se mantenían en su mandíbula.

Entonces el de tez pálida, solo sonrió con suavidad antes de acercarse tan solo un poco, lo suficiente para que sus labios estuvieran a centímetros para tocarse, para finalmente escupir en su boca.

Pudo sentir el ardor de su espalda siendo rasguñada en índice de que al menor le había gustado, e incluso si sus manos no hubieran estado en su espalda, también habría sabido que aquel simple gesto le había hecho sentir jodidamente bien, porque su agujero sediento de su polla convulsionó alrededor de su eje.

“¿Ves? Tomando todo lo que le dan como una buena putita, mi putita.”

“P-por ngh- Hyung, hy-hyung m-me voy a correr, y-yo-”

“Shhh…” Cayó el susodicho inmediatamente, sabiendo que el de tez morena estaba dando todos sus esfuerzos para poder comunicarse. “Deja que Hyung se encargue de todo, ángel, déjame llevarte al cielo .”

Entonces, retirando su mano pálida y venosa de la mandíbula de su amante, simplemente la bajó lo suficiente hasta envolver con su diestra en aquel bonito cuello, degustando totalmente el hecho de apresar correctamente aquella tierna parte de su anatomía hasta ver cómo el aire dejaba llegar a los pulmones ajenos.

Tras unos segundos, pensó que ya era demasiado e iba a retirar su mano al divisar que su lindo y angelical rostro comenzó a sonrojarse en demasía, al ver cómo las lágrimas se derramaban de sus orbes que ya estaban demasiado empañados en lujuria; pero, en el momento en que se separó tan sólo un milímetro, Taehyung reaccionó y llevó ambas de sus manos a su cuello, devolviendo la mano de Yoongi a donde estaba, presionando hacia abajo en ademán de que podía aguantar un poco más .

El pálido acató la orden con gusto, gimiendo cuando aquel agujero se aferró a su miembro dificultándole el seguir impartiendo aquel vaivén rudo y desenfrenado que hacía que sus pieles liberaran aquel chasquido obsceno; apretando un poco más justo en los lugares indicados.

Yoongi supo que finalmente su chico de hebras castañas estaba a punto de correrse cuando pudo percatarse de que sus muslos comenzaron a temblar inevitablemente, cuando su espalda se arqueó fuera de las sábanas haciendo tintinear las joyas a lo largo de su cuerpo, cuando su boca se abrió y finalmente sus ojos fueron hacia la parte posterior de su cabeza.

“ Córrete ahora, mi ángel.

Y eso fue todo lo que necesito Taehyung para inundar sus sentidos en el séptimo cielo.

El mayor rápidamente quitó su mano del cuello del contrario, saboreando en su paladar la excitación de ver a su pareja derramar lágrimas tras lágrimas al finalmente poder culminar, siendo aquella acción tan descuidada y húmeda, tan sucia y obscena.

Sintió de forma leve las tiras de semen caliente derramándose entre ambos cuerpos, su garganta gastada apenas pudo liberar un patético gemido que cantaba el nombre de su mayor, percibiendo la deliciosa sensación de sus pulmones llenarse de aire fresco que le dejó totalmente abrumado.

Taehyung no recuerda mucho lo que ocurrió después de que se corrió, tiene varios borrones dónde el de tez pálida finalmente culminó en un jadeo con su nombre inscrito en él, su semen manchando de igual manera su estómago y aquellas manos grandes tatuandose en la piel de su cadera; cerró los ojos y vió puntitos de colores a través de ellos, relajando su cuerpo y dejándose al cuidado de su amante.

Para cuando despertó o creyó haberlo hecho, con sus ojos totalmente hinchados por el llanto y el cuerpo horriblemente cansado por esa sesión de sexo, se dejó acurrucar en los brazos de su pareja para ser llevado a la ducha previamente preparada por el mismo.

“Lo hiciste bien mi ángel, tan bien, eres un chico tan bueno Taehyung, mi chico más bueno y bonito; te amo, mi pequeño .”

Los halagos derritieron el corazón del susodicho, decidiendo finalmente a dejarse cuidar completamente cuando intentó decir algo pero el mayor sólo depositó un beso en la curva de su cuello en índice de que solamente descansara, que no tenía que forzarse debido al probable desgaste de sus cuerdas vocales.

Entonces cayó dormido nuevamente, entre los besos de miel de su amante y la espuma con olor a lavanda inundando sus fosas nasales, en los brazos de quién había sido su pareja por largos cuatro años, de los cuales estaba seguro se alargarían con el tiempo.

No tenía porqué preocuparse de aquella tonta regla de oro que se había creado, porque sabía que nada ni nadie podría separarlos. 

Y estaba agradecido de que al parecer, ésta misma regla de oro los había elegido a ellos, y únicamente a ellos, para poder quebrantarla.

Notes:

¡muchas gracias por leer! la verdad ésta historia la tenía en borradores y quise terminarla de forma rápida para poder seguir avanzando con otros proyectos que tengo. ¡solo quería acotar eso! así que nos vemos próximamente en otra de mis historias ♡