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You Roll Like Thunder - Margus

Summary:

Habían pasado ya más de tres semanas desde que Marcos Ginocchio había ganado la última temporada de Gran Hermano, y aunque hasta el momento solo se había dado unos días de descanso en Salta para luego seguir con su vía crusis de entrevistas por los canales de telefé, el joven pudo darse un tiempo extra para ir a celebrar el cumpleaños de una de sus compañeras del reality. Sin embargo, no era precisamente a su cumpleañera a la que ansiaba volver a ver...

Notes:

Es mi primer fic hermanas, sepan disculpar. Manifiesto cosas buenas para la fiesta de Camila y que se puedan ver los gordos.

Aguante Lana del Rey.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Desde el día que ganó Gran Hermano, Marcos ha estado teniendo los días más emocionantes, pero a la vez desgastantes de su joven vida. La noche de la gran final había sido una locura, entre la gente que parecía amarlo sin justificación alguna, su familia completa haciéndole el aguante en la tribuna y la persona que más quería sumamente feliz por su victoria habían hecho que fuera inolvidable. Los días posteriores fueron quizá un poco más agobiantes por las visitas en diversos canales y el hecho de que parecía que había ganado por razones equivocadas, además de que la gripe parecía agotarlo un poco más en sus trayectos a cada programa. Aún así, él buscaba quedarse con el cariño de las personas que lo esperaban fuera del estudio luego de cada entrevista, le daban los ánimos para continuar.

Cuando volvió a Salta, se sorprendió aún más de las personas que esperaban con ansias su llegada, como si se tratara de Messi visitando su provincia luego de ganar el mundial, o por lo menos eso se imaginaba él. Para ese día le habían preparado toda una rueda de prensa, que para su suerte se canceló, desearía decir que fue por la gripe, pero fue en mayor parte por lo imposible que era movilizarse con normalidad por su ciudad. De igual forma, estuvo agradecido por los días que pasó en su casa con su madre y familiares cercanos, pudo descansar y recuperarse. La visita en Salta había sido algo que necesitaba (sin contar el domingo de pascuas), aunque para ser sinceros había una persona que extrañaba.

Necesitaba volver a verlo, necesitaba preguntarle aún muchas cosas, necesitaba celebrar su cumpleaños -tomar esas birras- y, como si fuera poco, necesitaba volver a decirle que lo quería.

- ¿Sabes que no estás obligado a ir a esa fiesta, verdad?

Marcos estaba alistándose para ir a la fiesta de Camila. Una camisa azul noche, unos pantalones de vestir y unos zapatos que combinen con el atuendo, era una fiesta casi formal.

- Lo sé, pero prometí que iría -mintió. No había prometido nada, y para ser sincero, tampoco había pensado en ir cuando Camila lo mencionó, pero muchas cosas cambiaron desde esa vez.

- Podés decir que te enfermaste -sugirió su amigo. Marcos llevaba unos días viviendo con él, pero su amigo no había sido invitado, así que no veía con buenos ojos que fuese solo a la fiesta.

- Pero no lo estoy -respondió Marcos. - Sería mucho mejor que también pudieses ir, pero solo tengo una entrada primo.

La verdad era que Marcos podía invitar a más personas, se lo había dicho Camila, pero él no quería ir con más personas. Ya había llevado a sus amigos con él a la bresh del último fin de semana y, aunque la pasó bien, estaba comenzando a sentir un poco que lo empezaban a controlar. Realmente sentía el cambio a cuando estaba con otras personas, con una específicamente, no tenía que reprimirse en lo más mínimo.

- Esta bien -respondió su amigo resignado. - Me avisas para irte a buscar.

Marcos creía que no haría falta, pero asintió antes de irse. Estaba por tomar el elevador cuando recordó algo importante.

- Por cierto, cambié la contraseña de mis redes.

Suponía que ahora tendría que manejarse un poco más con eso, sobre todo con los likes, pero por lo menos ya no tendría la preocupación de que se le pase alguno a su amigo mientras él estaba en lo de Camila.

 

--

 

- ¿Seguro que no es mucho?

Santi estaba al otro lado del cuarto terminando de arreglar otras cosas que tenía pendientes. Hacia poco que habían vuelto a hablar luego de la discusión que tuvieron, lo que era un alivio para Agustin porque necesitaba a su amigo, aunque el de cabellera larga aún no había decidido reactivar sus redes y mucho menos asistir a la fiesta con él.

- Nah

- Ah bueno gracias por subírmela.

Santi se rió.

- Estas bien así, no es ni muy formal ni muy casual, además no es como si fueras a impedir una boda garrita.

Agustin le dio un pequeño golpe en el hombro.

- Muy gracioso.

Se terminó de acomodar sus rulos para darse una última vista al espejo. Tenía puesto unos pantalones de vestir negros, una camisa azul cielo y un saco negro abierto -muy parecido a como había ido a una de las noches de los ex-. Su barba era de tres días, así que creía que no iba a haber mucho revuelo en su fandom por eso, la había tenido de ese tamaño en la boda falsa.

- Tenés que quitarte esa barba.

- No basta, ya me voy.

- ¿Querés que te lleve?

- No, quedate tranqui.

- Te recojo entonces.

- No Santi, esta bien, ya veo como regreso.

- Bueno, espero que Marcos sea un caballero y te traiga.

Agustin lo volvió a golpear ligeramente riéndose, su amigo siempre estaba para esas bromas, realmente parecía una margus más. Incluso cuando se quedaba cuestionando algunos momentos con Marcos, sabía que lo decía en joda como las chicas del fandom, porque otra cosa más que amistad no había (¿o sí?)

- No creo que vaya, sus amigos no se la bancan a Cami.

- Debería mandarlos un poco muy a la mierda.

- Santi...

- Y sobre todo a ese Mercado Pa-

Agustin ya había salido de la habitación, así que no logró escuchar a quien se refería del todo, aunque sabía que su amigo tenía razón. Los amigos de Marcos por alguna razón eran muy diferentes a lo que era su amigo, a veces pensaba que había conocido a una versión de él que no era real, pero al fin y al cabo, él también era muy diferente a Marcos y se habían hecho amigos.

 

--

 

El lugar se estaba empezando a llenar de personas a medida que pasaban los minutos. Camila, quien era claramente la anfitriona del evento estaba completamente feliz y alegre por las personas que venían, algunos con un pequeño presente y otros simplemente con su presencia. Había invitado a todos los hermanitos a su cumpleaños, exceptuando a cierta persona que por suerte decidió que su tridente tampoco asistiría, sería una noche tranquila.

Las primeras en llegar habían sido amigas cercanas a Camila y sus acompañantes respectivos, luego se empezaron a sumar hermanitos a la fiesta. Llegaron Martina junto a su novio y Holder a los minutos, seguidos de ellos llegaron Juliana y Maxi que venían de un viaje corto, luego cayeron Nacho y Lucila con unos atuendos a juego, los siguieron Coty y compañía, luego llegó Alfa con Thiago, este último había logrado una discusión con Daniela que no había querido dejarlo venir, se sumaron más personas antes de la llegada de Ariel y finalmente llegó Agustin.

- Agus! - saludó Camila en la entrada.

- Hola, Cami -respondió el chico de rulos. - Perdona por llegar tarde che, vivo en la loma del orto.

Camila se rió.

- Esta bien, Agus, no te preocupes. -la rubia se dio cuenta al instante que le faltaba alguien. - ¿Y Santi?

- Está avanzando con cosas de la facultad, no pudo venir, pero esta bien y te manda saludos.

- ¿Todo bien?

- Sí, no te preocupes -esta vez Agustin parecía estar buscando a alguien más.

- No ha llegado todavía.

Agustín la miró de vuelta, ¿estaba siendo muy obvio?

- Pero si ahí está la enana, qué decís Cami -contestó rápidamente con una sonrisa.

Ahí estaba el enano improvisado y vivo para cambiar de tema, claramente no buscaba a Coty con la mirada, pero fue su escapatoria perfecta. Agradeció haberla visto desde la entrada con el cone. Camila se rió, sabía que no buscaba a la pelirroja.

Agustín no se iba a mentir asimismo, había estado buscando a su amigo, mientras venía de camino tenía una pequeña esperanza de que apareciera en la fiesta, que hubiese periodistas y fotógrafos en la entrada también ansiosos de que viniese alguien también habían aumentado sus ansias. Pero bueno, no iba a bajonearse porque no estuviese. Se acercó a Coty, Juliana y sus respectivas parejas para pasar el rato. Estaba muy cómodo, incluso sabiendo que cualquier cosa podría pasar en esta fiesta, desde alguna pelea hasta algún chape inesperado entre sus compañeros. Eran personas ya famosas entre la farándula, algo haría que esta fiesta fuese recordada.

No esperaba que él fuese uno de los protagonistas, como siempre.

 

--

 

Fueron minutos los que pasaron para que el laburo de cada uno de los fotógrafos que estaba en la entrada valiese la pena. Ahí estaba, el campeón de Gran Hermano, Marcos Ginocchio.

Flashes tras flashes comenzaron a saltar apenas el joven ganador puso un pie fuera del uber, incluso personas que Camila no tenía idea que estaban por ahí se comenzaron a acercar para pedirle una foto o un saludo para algún cercano suyo. Era un trueno, uno que armaba caos tras su llegada en cualquier lugar.

- Marquis! -exclamó eufórica la rubia apenas vio que lo empezaban a rodear. Lo ayudó a salir de ahí antes de que todas esas personas lo rodearan y no lo dejasen entrar a la fiesta.

- Hola Cami -saludó Marcos, tenía una sonrisa cálida.

Ya estaban adentro cuando Camila empezó a agradecer.

- Ay, Marquis, realmente pensé que no ibas a venir, estuviste de programa en programa y supuse que estarías demasiado cansado -soltaba una pequeña risa en cada palabra.

- Mujer de poca fe.

Apenas apareció Marcos en la fiesta, muchos de los invitados parecieron retener el aire, aunque el joven quería creer que era su imaginación. ¿Cómo podía ser que gente que lo llevaba conociendo por meses cambiara tan repentinamente su forma de tratarlo?, se preguntó. Se acercó a saludar a cada grupo que reconocía en el lugar, incluso lo iba a hacer con el grupo de Holder, pero decidió que quizá podía simular que no los había visto por la cantidad de gente que había.

Algo faltaba, se dio cuenta, alguien faltaba.

- No vino Agu'

Lanzó con un poco de timidez, pero lo suficientemente fuerte para que Coty lo escuchase.

- ¿Agus?

No hacía falta que Marcos confirmase su pregunta, ya había empezado a escuchar a personas gritando el nombre de su amigo. Pero, eso era... ¿bueno?

Decidió levantarse y ver que pasaba. Para su suerte, a la altura del bar podía tener una vista perfecta a la pista de baile donde estaba su fachero amigo bailando y dando todo de sí. Era increíble.

Agustin se movía de una manera increíble, parecía que no tuviera un solo hueso que no se moviese al ritmo de la música y, asimismo, parecía un trueno que desprendía energía y la contagiaba a cualquiera que estuviese a su al rededor. Cada paso era increíble, pensaba Marcos, si fuese al bailando realmente lo daría todo de sí y pasearía al resto de participantes. No se dio cuenta el momento en que empezó a aplaudir para que siguiese, no hasta que vio que Nacho se unió a la joda.

- Uno que la está pasando joya -señaló Flor.

- Ysi, es muy muy muy bueno en eso digamo' -contestó con la mirada en la pareja de baile.

Flor estaba entretenida con lo que veía, un Ginocchio claramente celoso de que su amigo estuviese bailando con Nacho. Soltó una risa, era algo que Camila le había contado, pero que había decido no creer hasta ahora que la escena sucedía ante sus propios ojos.

- ¿Vos no sos muy bueno Marcos? -preguntó Flor.

Marcos había pensado que estaba hablando con Camila, darse cuenta que se trataba de Flor lo dejó desconcertado un segundo. Se rió cuando vio a la gemela acercarse.

- Pensé que estaba hablando con vo' boluda.

Camila se le sumó con risas, pero antes de que pudiera decir algo, Marcos se adelantó a responderle a su gemela.

- Ysi, no soy de bailar tanto como Agu'

- Pero porque no lo has intentado - contestó Flor, un poco para alentarlo y un poco para ver su reacción. - Agus parece hacer bailar hasta a una silla.

Marcos se sonrojó ligeramente y sorbió un poco del trago que tenía a su lado, ni siquiera era de él, solo quería disimular la rojez en su rostro.

- No es eso, realmente no es lo mío.

- No opino lo mismo, en la coreografía lo hiciste bastante bien Marquis -añadió Camila.

- Eso porque estaba Agu' -continuó Marcos y se dio cuenta lo que acababa de hacer. Flor se rió.

- Sos un cagón Marcos.

Marcos le lanzó una mirada desafortunada, sí era un cagón, no iba a bailar nunca con Agustin de la forma en que él lo había estado haciendo con Nacho o incluso con la morocha que se sumó a los minutos y había preferido no ver.

- ¿Qué hacen molestando a mi amigo?

La voz hizo que el corazón de Marcos se detuviera por un segundo. No sabía en qué momento Agustin había llegado a su lado, ni siquiera supo pensar en cuánto había pasado desde que lo había dejado de ver, pero estaba seguro que no mucho.

- Sacalo a bailar, no esperes más, dale -dijo Flor antes de irse y llevarse a su hermana, no se dirigía a ninguno en específico.

Agustin que tenía la respiración un poco entrecortada por haber estado bailando, se rió ante la sugerencia pensando iba dirigida a él. Sabía que Marcos no era de las personas que bailaba mucho -aunque le gustase y se divirtiese haciéndolo-, de hecho mientras él estaba dándolo todo en la pista de baile, le pareció un poco divertido verlo sentado junto a Flor conversando. Cuando lo vio avergonzarse ante lo que le decía la rubia, supo que tenía que intervenir, quizá le estaban haciendo preguntas que lo incomodaban.

- ¿Otra vez te preguntaron por tu ex?

Marcos negó rápidamente con su cabeza, por un momento pensó que se le había ido la voz. ¿Por qué le pasaba esto ahora?, pensó, inhaló y exhaló.

- No, nada de eso.

- Bueno -contestó Agustin, se sentó a su lado mientras recuperaba su respiración normal, pidió un trago. - ¿y cómo va?

- Bien -respondió Marcos, quiso evitar la mirada del ojiazul. A veces lo ponía nervioso que tuviese una mirada tan penetrante. - ¿Y vo'?

- Mejor, tuve una semana de mierda, pero estoy mejor -contestó Agustin, por un momento sintió una energía rara de parte de su amigo, pero continuó para poder tener un ambiente más cómodo entre los dos. - Ya sabes lo que pasó con Santi, pero pudimos arreglar las cosas, él esta bien y yo igual. Además visité algunos pequeños que me bancan y me necesitaban. Creo que tuve una semana más tranqui a comparación de la anterior. La verdad es que la fiesta de hoy me viene bien.

- Que bueno primito -sonrió Marcos. Por dentro, no podía creer que no pudiese formular mejores palabras, o por lo menos otras que no sean "te quiero, te extrañé, te necesitaba, tenemos mucho que hablar, creo que me gustas..."

Agustin ya había recuperado su respiración y tomó del trago que había pedido, estaba por volver a dirigirle la palabra a Marcos cuando empezó a sonar "con calma". Señaló la canción con una sonrisa.

- ¿Te acordás de eso?

Marcos lanzó una sonrisa tierna y asintió. - Sí.

- ¿Bailamos?

Marcos negó al comienzo, pero Agustin le insistió con que debían hacerlo, estaba dispuesto a pasarla bien esa noche, así que arrastraría a su amigo hacia esa diversión.

- Dale, no te hagas el duro que lo hicimos en la última fiesta.

- No -contestó Marcos tratando de sonar serio, aunque le causaba gracia cuando su amigo se ponía caprichoso.

- Daaalee -insistió Agustin. - Vas a recordar los pasos toda tu vida, usalos ahora para divertirte.

- No.

- Dale, ¿por qué so' así?

Marcos volvió a negar, pero su mirada cayó en Florencia que se estaba riendo de su situación. No sabía si le divertía su sufrimiento o si se estaba burlando de Agustín, esperaba que fuese lo primero, no soportaba a las personas que hacían lo segundo con su amigo.

- Bueno.

Agustín no creía que Marcos iba a aceptar, por un momento pensó que pasaría lo mismo con lo de la fusión, pero ahí estaba su amigo levantándose para hacer una parte de la coreografía.

El baile fue divertido, los invitados les habían proporcionado un pequeño espacio para que Marcos y Agustin se mandaran los pasos del coro de la canción, incluso Camila se había sumado junto a la Tora al final. No faltaron las caras de sorpresa de las personas que veían y grababan a Marcos bailando, ¿realmente no habían visto pluto?. Incluso la coreografía se vio en la gala.

Las canciones después de esta siguieron siendo movidas y ayudaron a que los chicos y demás no salieran de la pista de baile, la estaban pasando bien, incluso Marcos parecía cada vez más suelto entre la multitud y cada canción la parecía disfrutar más. Quizá los tragos en medio de cada canción también tenían que ver con ese ánimo, pero Agustin se estaba encargando de que no se pase de licor.

En un momento, mientras que Agustin volvía a pedir las bebidas, pudo observar cómo Marcos se divertía y era el centro de atención de todas las personas. Era extraño de ver, varios de los que estaban ahí lo habían visto como una planta o una persona aburrida y él había tenido que defenderlo todas esas veces. Lo difícil de vivir en una casa con tantas personas y haber compartido diferentes momentos con estas -tanto buenos como malos-, era que muchas cosas costaban olvidar, pensó. Para Marcos eso no había sido problema.

- Pensé que no vendrías.

- ¿eh? -Marcos se había acercado a Agustin para tomar de su bebida.

- Pensé que no vendrías, creí que eligirías ir a la bresh de mañana nada más.

- Que boludo -contestó Marcos, luego de un par de minutos agregó: - Lo pensé igual.

- Ja -respondió Agustin. - Te conozco.

Marcos sonrió. Puede ser que haya sido un poco el alcohol que tenía en la sangre, puede ser también que ya había agarrado confianza en el ambiente, pero esta fiesta se sentía diferente -era diferente-, a la bresh del último fin de semana. No tenía que preocupase de que haya gente grabando, ahora mismo sabía que sus compañeros estaban más pendientes de ellos mismos que de él. Tampoco tenía que preocuparse por lo que pensasen, no era amigo cercano de ninguno de ellos, no tenía una fachada que mantener.

- Te extrañaba.

Agustin se quedó helado, tardó unos segundos en recomponer su postura. No había razón por la cual preocuparse, eran amigos y eso pasa con los amigos, se extrañan.

- Yo igual, Mar. -contestó y pasó su mano por su espalda. No esperaba que Marcos posara su cabeza en su hombro al instante.

Se quedaron así por un momento y Agustin recordó -por inercia-, las muchas veces que Marcos había hecho lo mismo en los clips cuando estaban dentro de la casa, esperando que él le acaricie el cabello. Lo hizo.

- Tenés que venir a Salta.

Agustin rió. - Ah bueno, invitame una cena primero, ¿no?

- Tengo una invitación gratis -dijo Marcos levantando la mirada. Parecía totalmente cuerdo.

¿Eso era normal entre los amigos, no?, pensó Agustin, a veces te invitan a cenas.

- Bien -contestó Agustin. - Igual te debía demostrar que sí dejo propina.

Marcos se rió y se ruborizó. ¿Había escuchado esa vez lo que dijo en el juego de las estrellas?, pensó y al segundo se acordó, ¿vió lo del consentimiento?

- Vo' viste...

- Sí

- ¿Cuántas cosas salieron? -preguntó Marcos. Puede ser que estaba preocupado.

- Si es por lo del consentimiento -empezó a decir Agustin, y Marcos le hizo una mueca horrorizado, se rió. - Era una joda, tranquilo, lo sé.

Marcos suspiró de alivio, aunque muy en el fondo sabía que lo había dicho en parte en serio.

- ¿Yo también te daría el consentimiento solo a vos, sabés?

Agustin lo había dicho en su mente, juraba que había sido solo un pensamiento, pero por la reacción que había tenido su compañero y la manera en que lo estaba mirando ahora, parecía que esta vez el alcohol le había jugado en contra.

- Perdón, yo-

No terminó su oración. Si había una persona que podía hacerlo callar sin necesidad de emitir palabra alguna, era Marcos Ginocchio, y en ese momento se había acercado lo suficiente al él como para dejarlo completamente mudo.

Fueron los dos minutos más largos de la vida de ambos jóvenes, intercambiando la vista entre los ojos y los labios de cada uno, mientras el mundo a su alrededor dejaba de existir. Se había encendido una llama entre ellos que se intensificaba en cada segundo haciendo que se acercaran cada vez más y más, hasta que ya no hubo más espacio entre los dos.

Marcos se había armado de valor para hacer lo que hace mucho tenía ganas de hacer, besar a Agustin.

 

- Ahora sí va a ser una sorpresa para LAM cuando aparezcan juntos en la bresh de mañana.

Notes:

cosas que se cumplieron de esta fic:
- Agustín con Barba.
- Santi no fue a la fiesta.

Literalmente lo último que quería que pasara, pasó *se raja un t1r0*