Chapter Text
El teléfono de Kaoruko no para de vibrar. Atascado en el bolsillo de la elegante chaqueta Chanel que había llevado particularmente para la reunión de inversionistas de hoy, su teléfono vibraba con el inconfundible ritmo de una larga cadena de mensaje ingresando a su cuenta de LINE.
Excusándose brevemente con su interlocutor mediante un gesto, se levantó lo suficiente para sacar el celular de su bolsillo con la clara intención de silenciar el aparato hasta que su reunión terminara, pero el nombre de 'Claudine' entre sus notificaciones la detuvo. Eso no era común. Entretuvo brevemente el pensamiento de abrir la cadena de mensajes y ver de qué se trataba, pero entonces su teléfono volvió a vibrar. Y otra vez. Otra vez. Otra vez, y esta vez Kaoruko no puedo evitar fruncir el ceño al ver que el número de mensajes bajo la notificación de 'Maya' se incrementaba. 'Malditas mujeres locas' pensó Kaoruko, mientras volvía a colocar su celular en el bolsillo. Si una emergencia real estuviese sucediendo, Futaba ya habría cruzado la sala de reuniones para informarle. De seguro esto podía esperar.
Lanzó una mirada a su asistente, quien se encontraba de pie justo al lado de la puerta de la sala de reuniones, su aura casual y su traje de dos piezas haciéndola ver más atractiva de lo que debería. Futaba la miró interrogante y ella negó con la cabeza, dirigiendo su atención a la presentación frente a ella.
Debía dejar de distraerse.
"Esta reunión se alargó más de lo que debería, hará que toda nuestra agenda se mueva a lo menos treinta minutos" fue lo primero que Futaba dijo luego de despedirse del último inversionista. "Avisaré a la compañía que estamos en camino para el ensayo general, quizás podría mover la reunión posterior para mañana."
Kaoruko asintió brevemente a la información de su asistente, y mientras arreglaba su cabello y alisaba algunas arrugas en su falda comenzó a caminar en dirección al ascensor para dirigirse al estacionamiento donde de seguro el auto ya esperaba por ellas.
"Perfecto". Desbloqueo su celular y revisó alguno de sus correos pendientes, dejando las notificaciones de Claudine y Maya en espera. "Futaba-han, ¿ordenaste mi café?"
Kaoruko sonrió cuando captó la breve mueca de disgusto en el rostro de Futaba que rápidamente escondió bajo su fachada profesional.
"Podemos pasar a comprar uno en el camino, soy tu asistente no tu sirvienta, Kaoruko" contestó Futaba sin perder el tono plano que había usado para anunciar su agenda antes.
"Aburrida" exclamó Kaoruko, alargando las vocales de la palabra solo por la necesidad de ser molesta con su asistente. Luego de terminar de revisar sus correos sus dedos se movieron al ícono de LINE y el número de mensajes pendientes la hicieron fruncir el ceño.
Maya
Hanayagi
Hanayagi
Hanayagi
Hanayagi
Hanayagi!
Kaoruko
¿Estas ocupada?
Asumiré que si
Está bien
Me parece razonable, aun es horario laboral
Supongo que podríamos hablar después
Solo necesito que sepas, antes de cualquier comentario por parte de Claudine, que lo siento mucho
Me disculpo por los problemas que pueda causar
Juro que en algún momento te recompensaré por esto
Pero necesito que no niegues nada de lo que pueda decirte
Te lo explicaré más tarde, lo prometo
Si quieres puedes no contestar
Omite sus mensajes
La omisión es buena, no tendrás que aceptar o desmentir nada
Solo ignora sus mensajes
Y yo te lo explicaré todo
Dejare de escribir
Porque esto se está volviendo sospechoso
Lo siento nuevamente Hanayagi
¿Qué diablos estaba pasando? Antes de contestar a la extraña cadena de mensajes de Maya, Kaoruko abrió la conversación con Claudine. Su chat repleto de mensajes pasivo-agresivos, stickers molestos y planes para ir beber. Y el último mensaje, completamente fuera de lugar.
Claudine
Finalmente has decidido liberarnos a todos del sufrimiento de verte perseguir a tu asistente
Felicidades, supongo.
Espera. ¿Qué? Su mirada se elevó rápidamente a la chica frente a ella, como si de alguna forma ella pudiese leer el mensaje de Claudine y explicarle que estaba sucediendo. Futaba aprovechaba el tiempo que demoraba el ascensor en subir hasta su piso respondiendo algunos correos en su propio teléfono, modificando su agenda con diligencia. Kaoruko se detuvo unos pocos segundo a apreciar la concentración en el rostro de su mejor amiga antes de volver a abrir el chat con Maya.
Hanayagi Kaoruko
Tendo Maya
Quiero
Respuestas
Ahora
El ascensor llegó a su piso y ambas subieron, Futaba apretando el botón correspondiente al subterráneo en el mismo instante que el celular de Kaoruko comenzaba a vibrar.
Maya
Hanayagi
Que alivio
Isurugi acaba de avisar que vienen en camino, pensé que no lograrías leer mis mensajes antes de llegar
¡Lo siento mucho!
Fue una improvisación de mal gusto, pero necesitaba una salida
Juro que te explicaré todo en cuanto estemos solas, pero necesito que actúes como si tu e Isurugi estuviesen juntas
Juntas como novias
No frente a todos, no es necesario, quizás podemos hacerlo pasar como que aun desean mantener su relación privada frente a los demás
Pero si frente a Claudine
En realidad, solo frente a Claudine
Lo siento. Nuevamente estoy improvisando
Kaoruko se mantuvo atónita frente a la pantalla de su celular, sin entender lo que sucedía. Sus dedos temblorosos se movieron por la pantalla, escribiendo rápidamente lo primero que pasaba por su cabeza.
Hanayagi Kaoruko
TENDO MAYA TE ESTAS VOLVIENDO LOCA
QUÉ SUCEDE
NOSOTRAS
FUTABA Y YO NUNCA
NADA
NOSOTRAS NO ESTAMOS
QUÉ DIABLOS SUCEDE
La respuesta fue inmediata, algo raro de Maya considerando que debía estar en estos momentos en el teatro, ensayando para la nueva obra que estrenarían en dos semanas. El ascensor llegó a su destino y de forma automática Kaoruko siguió a Futaba hasta el auto que las llevaría al teatro, leyendo los nuevos mensajes en su celular.
Maya
LO SIENTO
Lo siento. Yo lo sé. No puedo explicar en estos momentos
Solo deben actuar
Eres una excelente actriz. De las mejores de nuestra clase, será casi como volver a los escenarios
Y podrás convencer a Isurugi, ¿verdad? Son amigas, puedes pedirle un favor
Te le deberé por siempre. Tendré una deuda contigo por el resto de mis días.
Kaoruko se llevó el pulgar de la mano que no sostenía su celular a la boca, mordiéndolo de forma distraída. Eso podría ser interesante. Tendo Maya era una persona de honor, alguien de quien sin duda podría sacar provecho si le debiese un gran favor.
Futaba abrió el asiento del copiloto para ella y rodeo el auto para subirse del lado del conductor. Ambas se acomodaron en sus asientos y abrocharon su cinturón.
“¿Estás manejando?” preguntó Kaoruko, extrañada de no ver a su chofer habitual ahí.
Futaba sonrió. “Sip. Extraño los motores. Y necesito practicar para no olvidar como manejar uno de estos, creo que me he acostumbrado demasiado a la motocicleta”
“Hm. Hace tiempo que no me subo a la moto”
Futaba hizo un gesto afirmativo mientras comenzaba a sacar el auto del estacionamiento. “Es verdad. Aunque no extraño a alguien babeando mi espalda y tirando de mi chaqueta mientras intento mantener el equilibrio por ambas”
“Mala, Futaba-han.” A pesar de sus palabras, Kaoruko le dedicó una breve sonrisa a Futaba antes de volver a contestar en su chat con Maya.
Hanayagi Kaoruko
Esta sería una gran deuda, Tendo
Espero que lo tengas claro
Maya
¿Entonces lo harás?
Hanayagi Kaoruko
Tengo 15 minutos para convencer a Futaba
Maya
Sé que serás capaz de eso
Nunca he desconfiado de tu habilidad para convencer a otros de hacer algo
En particular a Isurugi
😊
Hanayagi Kaoruko
La adulación no te llevará a ninguna parte
Pero es verdad 😉
Kaoruko levantó la mirada nuevamente al rostro de su asistente, cuya expresión concentrada se centraba en el trafico de la ciudad de Tokio un martes al mediodía. Futaba era hermosa, ella no tenía ninguna duda al respecto y había días en los que tenía que recordarse a si misma no detenerse a pensar mucho en ello si quería lograr trabajar en algo. La confianza entre ellas nacía de la comodidad absoluta que trae conocer a tu mejor amiga desde que estaban en pañales e incluso la breve época en la que estuvieron separadas, cuando Kaoruko había intentado huir de las expectativas de su familia asistiendo a la Academia Seisho, aventurándose a formar un nombre por si misma en el mundo del espectáculo, no había hecho una gran diferencia en su relación ¿Qué tan difícil podría ser aparentar un romance con alguien a la que conocía de toda la vida? No había persona en el mundo con la que se sintiera tan cómoda como con Futaba, e incluso si fuese una relación falsa…
“Futaba-han”.
“¿Mm?”
“¿Podrías ser mi novia?”
TUUUUUUUUUUUUUM. El sonido de la bocina fue estridente. El automóvil se detuvo de golpe y Kaoruko gritó, asustada.
“¡Ah! ¡Cuidado, casi haces que choquemos!”
“¿YOOO? TÚ… ¡¿QUE ESTAS DICIENDO?! QUE ACABAS DE DECIR, COMO SE TE OCURRE DECIR ALGO ASÍ MIENTRAS ESTOY CONDUCIENDO, ¡¿ESTÁS LOCA?!”
“¡DEJA DE GRITAR! Aish, tonta Futaba. Esto es un favor, ¿está bien?”
Futaba la miró atónita, su pecho agitado subía y bajaba mientras sus manos se aferraban fuertemente al volante. “¿Un favor?” balbuceo.
“Aun no tengo los detalles, pero Tendo me envió unos mensajes extraños y dijo que necesitaba que actuáramos como novias. Al menos frente a Claudine.”
“Tendo… ¿Maya?”
“Sip.”
“¿Y tú aceptaste?”
“Sip. Me deberá un favor.” Movió su celular frente a ella, como enfatizando el compromiso que Tendo había hecho en el chat aunque Futaba no pudiese verlo.
Una bocina sonó fuertemente justo detrás de ellas y Futaba pareció salir de algún transe, poniendo rápidamente el auto en movimiento otra vez. Su ceño estaba levemente fruncido mientras conducía mecánicamente hacia el teatro.
“Pero… ¿por qué nosotras?”
Kaoruko gimió. “No lo sé. Aun no tengo los detalles. Pero necesito que te hagas pasar por mi novia y así Tendo me deberá un favor. No creo que sea tan difícil. Somo nosotras” Se encogió de hombros levemente. Su amistad siempre había sido mas cercana que la de otros, quizás solo deberían agregar algunos extras.
“Tú sabes que yo no fui a la misma escuela que ustedes, ¿verdad? Yo no puedo actuar”
“Eso no será un problema, puedo hacer todo el trabajo. Quizás solo debamos asentir si Claudine nos pregunta o tomarnos de la mano frente a ella. Algo como eso.”
“¿Y por qué yo?”
Kaoruko gimió nuevamente. “No lo sé” alargó la última vocal tanto como pudo. “Aun no sé que es lo que sucede, y Tendo y Saijou deberían estar ensayando para la nueva obra por lo cual dudo que alguna me responda en estos momentos incluso si lo pregunto”
Futaba aun parecía renuente a la idea, pero hasta el momento no se había negado, por lo cual Kaoruko estaba más que dispuesta a tomarlo como una victoria. Condujeron unos minutos más en silencio hasta que llegaron al estacionamiento del teatro en donde estarían presentado su nuevo espectáculo. Era la primera obra de su nueva compañía.
Durante décadas la familia de Kaoruko había estado dedicada a la industria del entretenimiento, como dueños de una gran cantidad de teatros a lo largo de Japón e inversionistas en la mayoría de los espectáculos a gran escala que se estrenaban en Tokio, Osaka y Kioto. Sin embargo, Hanayagi Ent. nunca se había aventurado a trabajar directamente en la producción de dichos espectáculos y aunque nadie podía negar que sus inversiones siempre iban a éxitos seguros, en una industria tan competitiva y cambiante había que ir siempre un paso más adelante, y esa ventaja solo la podía entregar la capacidad de realizar nuevos espectáculos sin la intromisión de ningún otro competidor. O al menos ese fue el discurso que Kaoruko dio a la junta directiva cuando les presentó la idea para formar la primera compañía de teatro propiedad de Hanayagi Ent.
Aunque muy dentro de ella sabía que esta idea estaba mucho más cerca de su añoranza a la vida dedicada a la actuación a la que tuvo que renunciar para hacerse carga del negocio familiar. Pero su discurso, mucho más profesional que emotivo, había funcionado.
Cuando había reunido la aprobación y los fondos necesarios para iniciar la compañía, inmediatamente había contactado a sus antiguas compañeras de la Academia Seisho, con una oferta que no podían rechazar. Y es así como Tendo Maya y Saijo Claudine habían terminado siendo las actrices principales de su nueva compañía, y las protagonistas de su primera obra.
Una vez que Futaba se estacionó en el lugar designado para la directora ejecutiva de Hanaygi Ent., Kaoruko volvió a traer el tema respecto a su falsa relación. Era ahora o nunca.
“Escucha: no sé en qué tipo de problemas se metió Tendo para haber tenido que improvisar con una mentira como esta, pero estamos a solo dos semanas del estreno e incluso si la recompensa de una deuda de Tendo conmigo no es suficiente, no puedo dejar que nada afecte a mis dos actrices principales antes del gran momento.” Su seriedad parecía fuera de lugar en una conversación destinada a convencer a su mejor amiga y asistente a ser su ‘novia falsa’, pero Futaba la conocía lo suficiente para entender la forma en la que ambas situaciones se mezclaban en su cabeza.
Suspirando, Futaba se rindió. “Solo…no me hagas hacer nada extraño. Sabes que no soy buena reaccionando por sorpresa.”
“No será tan difícil.” Kaoruko sonrió. “Quizás debamos trabajar un poco en tu rigidez y tu torpeza, pero creo que estaremos bien…”
Futaba se acercó entonces, girando su cuerpo en su dirección y apoyando uno de sus brazos en el asiento del copiloto mientras se inclinaba levemente hacia Kaoruko, sus caras a centímetros de distancia y una sonrisa juguetona adornando sus labios. Algo en su mejor amiga llamándola torpe y rígida, encendiendo su orgullo. “¿Crees que así este bien…?” preguntó con suavidad.
Eso fue inesperado. De repente, a Kaoruko le costaba hablar.
“S-sip. Está bien.” Murmuró, levantando una mano hasta la mejilla de Futaba y apartándola. Un puchero en sus propios labios. “Quizás no eres tan torpe.”
Futaba sonrió satisfecha. “Gracias.” Acercándose nuevamente, llevó su mano libre a la mejilla de Kaoruko, volviendo a acercar sus rostros. “No te muevas…” susurró, su aliento haciéndole cosquillas en los labios.
Y Kaoruko podría haber gritado. Porque quién era esta mujer y donde estaba su adorable y torpe Futaba en este preciso momento, pero entonces un golpe en su ventana la hizo saltar de su asiento y girar la cabeza rápidamente solo para encontrar a Claudine mirándolas desde afuera del auto, con una expresión divertida en su rostro.
“Perdón por interrumpir un momento tan romántico, pero creo que están llegando tarde a algo”
