Chapter Text
Habían pasado ya 4 años desde el escape exitoso de Corazón y Law de la familia Donquixote. La historia de cómo lograron escapar es breve pero intensa, Trafalgar había logrado esconderse de la familia gracias al poder de la nagi nagi pero contrario a lo que Corazón pidió, no huyó de la isla. Logró esconderse por unos minutos en el cofre hasta que creyó estar preparado para correr y ayudar a su salvador, si bien recientemente había adquirido los poderes de la fruta ope ope, tenía conocimientos previos sobre medicina, así que con un gran esfuerzo, logró llegar al lugar donde se encontraba Corazón, localizó una cabaña en la cual se pudieron quedar unas semanas y con algunos contratiempos, pudo operar al mayor y más adelante, ayudarlo en su recuperación.
Ambos (ahora) hombres, vivían juntos en un pequeño lugar de alguna isla remota que podían pagar gracias a los servicios médicos que ofrecía Trafalgar al pueblo, junto con ciertos trabajos que Rosinante podía llevar a cabo sin que su torpeza le jugara en contra, había encontrado su lugar al darse cuenta de que trabajar con niños es lo que mejor se le daba así qué gracias al incentivo de Law pudo construir un lugar donde cuidaba de niños mientras sus papás trabajaban, a menudo daba clases particulares de literatura, ayudaba con las actividades de estos, jugaba con ellos, les cocinaba y sobre todo, los entretenía con sus juegos.
Habían llegado a un punto en el cual comenzaban a olvidarse de la amenaza que representaba Doflamingo y solo se enfocaban en su futuro juntos.
Últimamente las cosas estaban tensas.
Trafalgar no sabe bien en qué momento la admiración y el agradecimiento que sentía por Rosinante se habían transformado en algo más. Él cree que no es amor, él sabe que eso no es correcto y sabe perfectamente que Rosinante definitivamente no lo ve de otra manera que no sea como un niño jugando a ser adulto, pero él quería que eso cambie. Buscó de miles de maneras hacerle notar al hombre sus sentimientos. Cómo la vez que apareció con un corazón enorme tatuado en el pecho, o el que se hizo más tarde en el hombro (luego apareció con otros pero él cree que esos no tienen nada que ver con Rosinante), o la vez que pidió a la costurera del pueblo que le haga un diseños de ropa que contenga su nombre, o la forma en la que cuidaba diariamente del hombre más grande. Si le preguntaran a Law si él estaba tratando de conquistar a Rosinante lo negaría inmediatamente porque es justamente lo qué él se hizo creer, que no hay nada oculto tras sus acciones más que agradecimiento.
Law no sabe si era su imaginación o no, pero a veces, habían ciertas actitudes que encendían el corazón del menor, él guardaba en su memoria todas las veces en las que el mayor le hacía cumplidos en torno a su físico, su inteligencia o su forma de vestir, la forma en la que le hacía entender que la pubertad había hecho "un buen trabajo" en él y pequeños deslices que el menor quería confundir con amabilidad pero por supuesto que le hacían dudar sobre los sentimientos del mayor.
Corazón por su parte, luchaba internamente todos los días de su vida para ignorar cualquier pensamiento en torno a Law. No podía permitirse hacerlo sentir incómodo, había logrado sacarlo de un infierno de familia y lo que menos quiere es que Law crea que debe de pagarle por todo lo que hizo por él así que sigue con su vida, tratando de ignorar todo lo que su corazón siente, de esta forma, pasa sus días trabajando e intercambiando ciertas palabras con Trafalgar de vez en cuando, almuerzan juntos, hacen las compras, ordenan, ríen... Rosinante siempre está alerta para evitar que sus deseos salgan a la luz. Durante el día no tiene ningún problema pero el problema llega cuando las luces se apagan y ambos comparten la misma cama.
El rubio últimamente carece de sueño, pero no es por insomnio sino por las miles de imágenes sobre su pupilo en situaciones totalmente prohibidas que vienen a su mente, está situación se viene repitiendo hace casi tres meses, hay veces en las que no duerme absolutamente nada en una noche, es una situación que se le está escapando de las manos, esa noche Rosinante busca la forma de ignorarlos -nuevamente- y la única opción que encuentra es la de hablar.
—Law... ¿Seguís despierto? — Cuestionó.
—Si, estaba a punto de dormir Cora-san. ¿Pasó algo? — Respondió el morocho con voz ronca.
Rosinante buscó rápidamente una excusa, cualquier cosa de la cual charlar para no quedar a solas con su pequeña cabeza.
— Hoy vi un chiquito que me hizo pensar en vos, cuando tenías alrededor de 10 años... Era muy callado, solo me pidió unos cuadernos para dibujar y se alejó de todos los demás, en cierta forma esa parte todavía la mantenes, solo creciste físicamente — Dijo burlonamente.
Law permaneció en silencio unos minutos.
— Puedo decir lo mismo sobre vos en otros sentidos Cora san — Refutó el pelinegro.
Corazón lanzó una risa silenciosa.
— No lo estaba diciendo como algo malo... Es algo que siempre admire de vos Law. Esa capacidad para ser tan serio y en cierta forma más adulto que cualquier otro, yo solo quería hacerte un cumplido pero bueno, está bien — Musitó con tono de víctima mientras suspiraba.
Law pudo sentir como sus latidos se aceleraban de escuchar una vez más las palabras de aprobación de su mentor. Aún así, buscó seguir la conversación de manera normal para no delatarse.
— Ya no hay nada que puedas decir para que me sienta mejor, entiendo que solo me veas como un emo retraído — Respondió con el mismo tono burlesco, dando a connotar que su charla estaba yendo por un camino menos serio del que parecía. Ambos rieron en voz baja.
Luego de un breve silencio cómodo Law interrumpió.
— Creo que realmente soy un poco callado y me avergüenzo de ello pero por lo menos tengo una excusa para estar perdido en mis pensamientos. No como cierta persona cerca mío que últimamente solo dice buenos días y buenas noches — Cuestionó el moreno con cierto tono sarcástico pero aún así, no tan serio.
El rubio comenzó a notar como subía el calor por sus mejillas, sabía que tratar de evadir la respuesta iba a ser peor, realmente no es bueno mintiéndole a Law y por esto mismo, solo busca hablar cuando sea necesario para no delatarse, pero sabe que ahora tiene que responder o será aún más sospechoso. Torpemente, armó cierta excusa.
— Ya sabes... te veo bastante ocupado con el trabajo y yo... simplemente no quiero molestarte —
— Cora san, nunca me molestas.
Silencio.
Corazón creía que si seguían así Law comenzaría a escuchar sus acelerados latidos así que decidió continuar la charla, vería hasta donde lo lleve la tonta idea que se le acababa de ocurrir.
— Te parece si mañana no abrimos y nos tomamos un descanso, podemos ir a recolectar más plantas, de las medicinales ya casi no te quedan y podemos aprovechar a descansar un poco y... —
— Mañana casi no tengo turnos así que si — Interrumpió Law el largo discurso que Corazón hizo en menos de un segundo sin respirar.
Rosinante no creyó que iba a funcionar pero realmente quería pasar tiempo a solas con Trafalgar ¿Por qué? Ni él sabía bien la respuesta, pero algo muy en su interior buscaba rememorar esos momentos en los que solo eran ellos dos y un barco en pésimas condiciones.
— Buenas noches Law — Dijo el rubio con un tono que casi podía transmitir su felicidad.
— Hasta mañana Cora san — Respondió el menor, casi con la misma felicidad que Rosinante.
Mañana sería un gran día.
***
