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El aire frío llenaba el lugar con una opresiva presión en el ambiente, los millones de ojos extraños rodeaban a ambos en el escenario hermosamente tematizado para la última balada que podrían escuchar juntos, siendo ambos los protagonistas de la melodía que llenaría el lugar.
El contraste del escenario era demasiado notorio, donde la calma helada de Ivan se entrelazanba con la explosiva agresión emocional de Till, sin embargo la pena, ansiedad y el dolor abrazaban el corazón de Ivan con una extraña calma que se reflejaba en su rostro; de reojo observaba la silueta transpirada e indiferente de Till, pero esa figura que era su signo de anhelancia y devoción estaba manchada vilmente por la mortificación y cansancio, Ivan podía darse una idea por la cara angustiada de Till golpeando la cúpula en donde eran espectadores de como la resistencia de humanos se había llevado a Mizi, la musa eterna del chico, hacia un lugar desconocido para ambos; pero a pesar de todo, aún su cuerpo liberaba una vibra de poder explotar en cualquier momento, incluso el agarre de sus dedos en su guitarra era tan firme y confiable, la sola presencia de Till brillaba en rebeldía errática y fugaz, como esas estrellas que había observado aquella noche.
La noche en donde los ojos muertos de Ivan habían visto algo tan insignificante para muchos, el cielo engullido en la oscuridad le había presentado una lluvia de estrellas, pequeños brillos fugaces que corrían con libertad en esa densa oscuridad. Aunque su cuerpo magullado no respondían por el shock de ser arrojado desde lo alto de esa azotea, algo en él había anhelado poder estar solo un poco más arriba para alcanzar esas luces que se imprimieron en todo su él, tan suyo.
Como lo había sido justo el día que había conocido a Till, sus ojos brillaron como aquella vez, llenando su pecho con una sensación familiar, se enganchó de una manera casi enfermiza a ese brillo a libertad, voluntad y rebeldía de Till.
porque Till era tan suyo, pero él no era de Till.
"Yo volveré con Mizi"
Palabras fueron escupidas sin intenciones violentas, pero siendo igual de toscas que caracterizaba al de cabellos platas. Le estaba gritando de forma hostil que él sería quien perecería en ese escenario, siendo estúpidamente ignorante del destino ya escrito que se había proclamado el propio Ivan, él moriría ahí si eso garantizaba acercarse un poco más a ese brillo. Pero Till no lo sabía.
Las entrañas del azabache se retorcieron dolorosamente y un sentimiento horrible llenó su pecho, esas palabras, eran tan similares como aquella noche en la que Till le había dado la espalda en la noche del escape, y esa sonrisa rota se formó otra vez en su rostro.
Las ganas de gritar con histeria que no lo dejara y que volviera a su lado surgieron, se encajaron dolorosamente a sus pulmones, aumentando la desesperación infinita que la sonrisa silenciosamente podía expresar.
No era la típica sonrisa que tanto practicaba contra el lago del Anakt garden, sino la misma que había plasmado esa dolorosa noche de complicidad y asfixiante falsa libertad, sin nombrar la anterior presentación que había preparado con vehemencia intentado plasmar el dolor y lamento que había abrazado sin consuelo todo ese tiempo intentando estar para Till.
Porque Black sorrow era más que una canción, Till era su dulce lamento negro.
Aún así la desilusión y conflicto habían crecido cuando notó que Till no estaba presente mientras vomitaba todas sus emociones en esa canción que le otorgado la victoria en esa ronda, la victoria que parecía escupirle sarcásticamente en su cara, hizo que se encontrara ahora justo a lado de ese ser tan inalcanzable.
El alma de Ivan no dejaba de sangrar.
¿por qué? ¿por qué su existencia parecía ser insuficiente incluso en ese momento para Till? sabía que el chico había sido brutalmente castigado después de su espectáculo durante su participación, quizás encontrándose moribundo y herido después de una dolorosa sesión de castigos en alguna celda de por ahí.
pero el destino parecía reírse en su cara, ni siquiera con el fin acercándose había sido vilmente callado en la oscuridad.
Ivan giró por primera vez la cabeza para observar fijamente a Till, con la misma expresión de antes, que había parecido congelar y consternar a su acompañante de esa noche, y con palabras tranquilas murmuró las últimas palabras que le dedicaría a Till.
"Lo sé, siempre lo supe"
Un escalofrío escaló en Till pero solo apretó su mandíbula con frustración, negándose ganar por el remordimiento, su cuerpo y alma gritaba por ganar para escapar donde sea que estuviese Mizi, oprimiendo sus nervios ante tal pensamiento.
Escapar.
"Si tan solo hubiese sido Mizi la que me ofreció escapar ese día"
y no volvió a ver a Ivan, la música empezó a resonar en el lugar, anunciando su lamentable destino, aún así Till había jurado escuchar una leve risa salir de los labios del azabache ¿acaso había sido muy cruel? no debía importarle la opinión de un cuerpo que prontamente estaría manchado en el suelo de sus pies, no se arrepentía porque cualquier costo era pequeño a cambio de estar a lado de Mizi, su ángel.
El espectáculo tenía que continuar, las luces del asqueroso público que tanto asqueada a ambos se movieron con entusiasmo con los colores característicos se los dos participantes, las ansias enfermas de ver la sangre derramándose los volvía locos hasta el punto de vociferar con impaciencia mientras disfrutaban de lo que estaba a punto de comenzar, un príncipe de hielo y un perro rabioso eran una combinación peculiar pero la excentricidad era algo que era muy bien respetado en ese enfermizo círculo de dominadores.
Las notas de guitarra resonaron por todo el lugar, parecía que todos los sintetizadores fueran a explotar y el ambiente incómodo y frío había cambiado a uno falsamente entusiasta, lleno de adrenalina y más caliente. Los pensamientos empezaron a engullir a Till y su tema de lo mucho que le quemaba por correr al lado de Mizi se desvió a palabras y frases más directas que nadie podría comprender, el trasfondo romántico de la canción ahora era algo así como agradecer por la fé de huir.
Todos eran ignorantes, excepto Ivan.
Su corazón se calentó y siguió en dúo con su participación, sus manos se movían gesticulando levemente a como aumentaban sus notas largas para disimular el como señalaba a Till, que secretamente y sin saber armaban un complot en donde se dedicaban su canción a uno al otro.
y ese fue el único momento en el que Till había captado y agregado a Ivan en su plano mental.
Justo en el momento de su muerte.
Como palabras pactadas, su final se hacia más presente mientras más se acercaba a Till, e Ivan sentía el placer culposo de disfrutarlo con tanta agonía.
Mientras la canción llegaba a su fin la participación de Ivan disminuían, convirtiendo a Till en el protagonista principal de ese espectáculo, en donde su compañero admiraba por última vez el cómo la cercania que tenían ahora lo terminaba de hundir.
Justo ahora a ojos de Ivan, estaba viendo su última lluvia de estrellas, el mar oscuro se profundizaba con cada segundo que pasaba dispuesto a tragarlo silenciosamente, porque a medida que se acercaba a Till el mar se hacia más oscuro, ¿de verdad tenía sentido aferrarse a ese brillo que paralelamente era su mayor pena y dolor? Eso ya no importaba ahora, solo podía revivir por última vez esa radiante lluvia de estrellas en los ojos de Till.
Como parte del espectáculo el entorno se iluminó de rojo y naranja, al estilo de un extraño amanecer sangriento en donde empezaron a volar cometas sobre ellos como un efecto visual, y por su propia voluntad Ivan se abrazó a ese momento, solo eran él y till en ese nostálgico y doloroso escenario que revivia los recuerdos de ese día, una sonrisa sincera apareció en su rostro mostrando su peculiar colmillo.
y acabó.
El rostro de Till se corrió en busca de Ivan, quien mostraba un anhelo completamente lamentable, no parecía verlo a él, sino totalmente absorto en el momento.
Totalmente solitario, como si hubiese sido consumido por su propio fin.
palabras ligeras salieron, rítmicas, como si fueran parte de una canción extraña que Till nunca había escuchado, el tarareo se escuchaba dolorosamente dulce, lleno de lamento y amor.
"Una historia de tanta aflicción, al final de esta historia sólo hay un lugar frío manchado de sangre y aire vacío"
el marcador había terminado de puntuar, llevándose Till la mayoría de votos, y sin la oportunidad de decir algo más, el sonido a su lado fue un desagradable crujido explosivo mientras la sangre salpicaba por todo su rostro dando la bienvenida abiertamente a una vista dolorosamente fría del cuerpo inerte de Ivan en el suelo.
Los espectadores gritaron emocionados sin importarles la conmoción que se estaba formando en la mente del guitarrista.
La piel pálida de Ivan manchaba todo el suelo y le daba un aspecto distorsionado a su rostro irreconocible por la explosión del collar, que había destrozado gran parte de su mandíbula, aún así mantenia rasgos tan pulcros y elegantes, que las gotas y chorros de sangre parecían perlas rojas decorando vividamente su piel. Su cabello oscuro totalmente desordenado se fusionaba con el charco creciente del líquido carmesí, y sus ojos muertos se mantenían abiertos en par en par mostrando un aspecto similar a dos pares de piedra onix.
Una vista majestuosa y excitante para todos los espectadores.
Torturosamente intentaba evadir la lluvia de pensamientos angustiantes autoconvenciendose que el azabache que parecía dormir en el suelo eternamente no era nada para él, y en parte lo era, ¿pero por qué se sentía tan ligado a él? ¿acaso era por las palabras extrañas y expresiones complicadas que le había regalado durante el escenario? ¿O podía ser la culpa por llevarse su muerte para tener la oportunidad de buscar a Mizi? No lo sabía, sus piernas perdieron fuerzas y cayó al suelo, incado frente a Ivan como si fuese un especie de deidad.
Tomó su mano que se encontraba fría para ese momento y la sujetó con fuerza, el aspecto de Ivan siempre había sido solitario a pesar de las personas que lo admiraban.
y era justo igual después de la muerte, era doloroso y sin sentido querer borrar esa sensación de soledad justo ahora intentando tomar su mano que inútilmente seria correspondida.
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Pronto terminó, no supo que pasó después, tiene vagos recuerdos de haber sido alejado a la fuerza del cuerpo de Ivan a quien había abrazado por la frustración de no tener reacción por parte del cuerpo inerte, solo se encontraba nuevamente en su celda, totalmente golpeado y con ropas cubiertas de sangre seca que dulcemente se había combinado.
La frustración nuevamente lo llenó, ¿por qué carajos Ivan no había luchado por su vida? Golpeó la dura pared de metal con fuerza, todo su cuerpo quería ir y matar a todos los alieniguenas que parecían satisfechos y complacidos por su fin, y sobretodo quería golpearse hasta la inconsciencia a él mismo por arrebatar la vida de su compañero.
Sin embargo, luego de las horas finalmente se calmó, no había tiempo de lamentos, tenía que planear cómo huir de ahí para buscar a Mizi y refugiarse junto a ella con los rebeldes del grupo humano, pero todo sus planes parecían casi imposibles.
y la aparición de Ivan en sus pensamientos lo hizo suspirar de frustración, ¿cómo un niño tan pequeño había ideado escapar y evadir todo un sistema de vigilancia en Anakt Garden?
y su cabeza se congeló, ¿por qué Ivan había vuelto junto a él? si el estúpido tan solo hubiese huido sin él ese día, tenía la libertad en la puerta, y aún así había regresado porque él lo había hecho.
Pensamientos complicados empezaron a dominarlo
sin más fue interrumpido por el sonido de la retransmisión que se empezó a proyectar en el holograma de fuera, pensó que quizás se trataria de la transmisión del show de ese día pero estuvo equivocado, debido a la distancia no alcanzaba a distinguir bien el rostro de Ivan pero podía escucharlo cantar claramente.
se trataba de su interpretación, en el round 2.
Black sorrow llenó el ambiente, y cada fragmento se clavó como púas de culpa en todas sus entrañas, y cuando finalmente terminó solo pudo apretar la mandíbula fuertemente hasta el punto de hacer rechinar sus diente.
a regañadientes escupió un sutil "siempre fuiste un idiota"
