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Calor de verano

Summary:

Frodo decidió salir y observar como, increíblemente sexy, jardinero corta leña sin su camisa, lo cual definitivamente no fue buena idea.
O Sam demostrando ser un jardinero multifunciones

Notes:

Heyyy! esta es mi primera vez publicando smut, espero lo disfruten.

Work Text:

Frodo era un desastre, algo difícil de creer pues siempre parecía sereno o incluso despreocupado en la mayoría de situaciones, pero, ahora mismo, su capacidad de mantener la calma se veía gravemente afectada al tener a cierto jardinero trabajando en su jardín, sin camisa, bajo un cálido sol de verano que causaba que gruesas gotas de sudor recorrieran su sienes y espalda bajando lentamente hasta perderse en el borde de su pantalón de pana. Frodo tragó saliva y volvió a su libro, o al menos lo intentó. 

 

En esa calurosa tarde de verano el joven maestro de Bag-end había decidido salir a su patio trasero para disfrutar de una ligera lectura, al menos eso era lo que creía Sam, que se encontraba ocupado partiendo leña para guardar en el cobertizo por pedido de Frodo. El hobbit se había retirado su desgastada camisa y la había atado alrededor de su cabeza en un intento de que lo protegiera un poco del sofocante calor, su frente sudaba y Frodo pudo notar con éxtasis como los músculos de sus brazos y espalda bronceada se marcaban cada vez que utilizaba el hacha contra los aparentemente débiles pedazos de tronco, también notó que su espalda estaba bañada de pecas debido a su exposición al sol. Frodo comprimió lo mejor que pudo un suspiro y junto sus piernas intentando controlar el repentino calor que bajaba desde su estómago a su ingle.

 

Definitivamente no fue buena idea sugerirle a Sam que prepare reservas de leña para el otoño.

 

Sam dejó escapar un exhausto quejido de sus grueso labios y clavó el hacha en el suelo con una fuerza impresionante mientras agarraba su sudada camisa y la utilizaba para secar su sudoroso cuerpo, Frodo se mordió un labio y decidió que había tenido suficiente; así que, sintiendo las piernas temblorosas, se levantó y se dirigió al interior de su hogar. Rotundamente necesitaba un baño frío para refrescar su cabeza. 

 

El rubio se percató con cierta preocupación del temblor en las piernas de Frodo y como sus mejillas se tornaron de un profundo tono rojizo “¿Todo bien, señor? Está rojo como un tomate” preguntó mientras volvía a colocarse su camisa.

 

“Sí, Sam” dijo sintiendo su garganta seca “creo que me acalore por este clima.” abanicó su mano contra él “Mejor voy a entrar y tal vez tome un baño”.

 

“Yo le preparó la tina, señor” comenzó a decir Sam mientras caminaba hacia el castaño.

 

“¡No es necesario!” insistió Frodo negando repetidamente con sus manos “Sigue con tu trabajo, solo voy a descansar” dijo antes de entrar en el smial con una rapidez impresionante. Sam lo miró extrañado, pero no lo siguió.

 

Frodo caminó torpe y desesperadamente por lo continuos pasillo de Bag-end hasta llegar a su habitación donde se encerró y rápidamente se echó sobre su cama, sentía como su pecho subía y bajaba violentamente en respiraciones entrecortadas mientras su rostro ardía, con manos temblorosas empezó a desabotonar su camisa en un intento de refrescarse, pero el sentir su piel expuesta ante la fresca brisa no hizo más que alimentar el calor que se posaba entre sus piernas, dejó escapar un desesperado quejido de sus labios mientras seguía abriendo la camisa y sintiendo con manos temblorosas su pecho y abdomen expuesto.

Primero, con timidez, sintió con sus frías yemas las gotas de sudor que resbalaban por su cuello y las siguió con dedos temblorosos hasta su pecho donde hallaron su camino hasta los pezones expuestos, al sentir el leve roce no pudo evitar sofocar un gemido. No podía creer que se encontraba haciendo esto con Sam a solo unos pasillos de él; trabajando bajo el sol de verano; manos gruesas y fuertes hundiéndose en la tierra, Frodo gimió mientras apretaba su pezón y jugaba deliberadamente con él, tan solo imaginar aquellas manos toscas encima suyo, tocándolo, fue suficiente para ponerlo duro. Sus manos siguieron recorriendo su cuerpo, ahora con más confianza, y se detuvieron en el vello debajo de su ombligo que bajaban hacia su pene duro aprisionado en sus pantalones, mordió su labio intentando ahogar un gemido, todavía indeciso en si debería hacerlo con Sam tan cerca de donde se encontraba. Con la posibilidad de que lo descubriera.

 

Sus manos se movieron solas y bajaron hasta el borde de su pantalón donde no pudo contenerse más y soltó un débil gemido, ansiando el toque, “Sam” soltaron sus labios con voz necesitada mientras desabotonaba su pantalón desesperadamente y liberaba su dolorosa erección, no pudo evitar pensar en Sam tocándolo, en él aferrándose a su fuerte espalda mientras estaba dentro de suyo. Frodo gimió cuando sus dedos rozaron la cabeza de su necesitado pene y, sin pensarlo mucho, empezó a bombear con su mano ágil mientras, sin poder evitarlo, seguía sollozando necesitadamente el nombre de su jardinero.

 

 

Sam siguió trabajo en el jardín intentando sacar de su cabeza la forma tan inusual en la que se había comportado Frodo, su voz temblorosa, la forma inestable en la que permanecía en pie y su rostro sonrojado con bochorno se implantaron en su mente sin dejarlo trabajar en paz. Sam no era muy brillante pero estaba seguro de que había algo que su señor no le quería decir, al cabo de un rato se rindió y se adentró en el smial buscando alguna pista de donde podría encontrarse Frodo, pero el agujero parecía anormalmente silencioso. Asumió que posiblemente fue a tomarse una ducha o que estaba trabajando en su estudio, aún así, quiso comprobarlo.

 

Caminó con recelo a través de los interminables pasillos esperando encontrarse con Frodo y al no ver rastro de él fue, desesperado, cada vez más profundo. Una densa atmósfera inundaba el interior de Bag-end, Sam llegó al pasillo donde se encontraban el baño y la habitación del castaño mientras más se acercaba escuchaba claramente una respiración agitada, casi salvaje, viniendo de esta, el hobbit sintió un nudo formarse en su estómago, siguió adelante y una vez estuvo fuera de la habitación decidió esperar antes de irrumpir en ella pero al escuchar como la voz de Frodo clamó su nombre temblorosamente, desesperadamente, no pidió permiso y pasó.

 

Sam sintió como su pecho se cerraba y su cara era golpeada por una repentina ola de calor. Frente a él, desnudo, se encontraba Frodo con sus ojos cerrados recostado sobre su cama, respirando agitadamente mientras bombeaba su pene con paciencia, casi reverencia. Tragó con pesadez y Frodo abrió uno de sus ojos, al encontrarse con la mirada cristalina de Sam enseguida se detuvo sentándose de golpe mientras intentaba cubrirse con su camisa.

 

“¡Sam!” exclamó completamente rojo de vergüenza “Pensé que te encontrabas trabajando fuera”.

“Quise revisar cómo se encontraba” respondió el rubió con su garganta sintiéndose seca, sus ojos, sin poder evitarlo, se dirigían al cuerpo semi desnudo de Frodo, que intentaba ocultar sin mucho éxito, sobre su cama. Inevitablemente pensaba que era una de las vistas más hermosas que jamás se le había permitido observar.

 

“Estoy bien” contestó Frodo con voz ronca, sus mejillas y labios eran de un profundo tono rojizo.

 

Sam asintió pero no se movió de su sitio, hipnotizado por aquella vista, movido por una fuerza mayor a él dio un paso más cerca de la cama y mirando fijamente a los ojos de Frodo con el poco coraje que tenía dijo: “Oí que me llamaste” sus ojos castaños de repente se vieron ensombrecidos por un creciente calor que se sumergía hasta su estómago.

 

Frodo enrojeció profundamente y giró su rostro para apartarlo de los profundos ojos de Sam “Lo hice” confesó con un hilo de voz. 

 

Volvió a asentir y se arrodilló al borde de la cama de Frodo, no podía creer que esto estaba pasando “¿Qué puedo hacer por ti, señor?” le dijo con voz suave y ligeramente temblorosa mientras sus ojos recorrían el cuerpo de Frodo desde sus piernas ligeramente peludas que intentaban cubrir su sexo hasta su mirada cristalina y labios húmedos.

 

Frodo tragó saliva y acercó su mano al rostro de Sam “Solo dime Frodo.” dijo con una sonrisa, luego se movió y palmeó un lugar junto a él en la cama “Sube, querido” le instó a Sam, sintió como su cara ardía cuando lo hizo al sentirse tan expuesto en comparación al rubio.

 

Sam acarició su rostro con delicadeza “¿Qué sucede? ¿Prefiere que me vaya?” preguntó asustado de haber incomodado a Frodo, pero este negó repetidamente.

 

“No, no es eso,” dijo mientras se aferraba más a la fina camisa que cubría su cuerpo “solo me siento un poco expuesto en comparación a ti” respondió con una risa nerviosa.

 

Sam abrió sus ojos en grande y enseguida comenzó a desabrochar su camisa dejando expuesto su grueso torso lo que hizo que Frodo tuviera que contener un gemido “Lo siento” dijo Sam mientras lanzaba su camisa fuera de la cama y dirigía toda su atención al castaño “¿Qué puedo hacer por ti?” volvió a repetir, Frodo podía sentir cómo se derretía bajo esa voz.

 

Notó cómo su rostro se calentaba y apretó la delgada tela con la que se cubría mientras se atrevía a observar aquellos fuertes brazos que tanto deseaba sujetaran y exploraran su cuerpo “Necesito tus manos, lo que sea, solo necesito tus manos en mi” soltó Frodo desesperado, dejando de lado la poca prudencia que le quedaba. Sam sonrió.

 

Con cuidado. Sam apartó la tela que cubría el pálido cuerpo de Frodo, dejando expuesto centímetros y centímetros de piel junto a una mata de vellos entre sus piernas que estaba ansioso por explorar. Lentamente se acercó a él, quedando casi completamente encima de Frodo, y colocó una de sus manos en su mejilla “Nunca lo he hecho con un muchacho,” admitió tímidamente “pero puedo intentar lo que he imaginado hacerte” añadió y sintió como su cara ardía mientras aquellas palabras salían de sus labios. Frodo asintió y lo acercó en un torpe y desesperado beso que poco a poco se fue intensificando.

 

Sam rápidamente tomó el control y mientras exploraba el interior de la boca de Frodo con su lengua, causando que soltara ahogados suspiros de placer, se dedicó a utilizar sus manos para explotar su cuerpo. Con delicadeza, pellizcó sus pezones hasta endurecerlos y, disfrutando la sensación de la suave piel bajo la suya, comenzó a sentir su abdomen, sus piernas, sus muslos hasta finalmente llegar a aquella zona que sabía que tanto necesitaba ser tocada. Las yemas de sus dedos comenzaron a rozar gentilmente el inicio de la mata de pelo entre las piernas de Frodo que se aferraba con sus uñas cortas a su espalda, algo que probablemente dejaría marca, Sam siguió bajando hasta encontrarse con su duro pene y lo sujetó con su callosa mano lo que se ganó un gemido excitado de Frodo.

 

Recorrió con la yemas de sus dedos la erección de Frodo, casi con reverencia, hasta llegar a su punta chorreante de líquido preseminal que utilizó para lubricar el área antes de comenzar a bombear, primero suavemente, escuchando la respiración pesada de Frodo en su oreja para luego ir incrementando la velocidad. Empezó a gemir y sollozar su nombre mientras clavaba las uñas con desesperación en su bronceada espalda, Sam notó como su propia erección comenzaba a crecer en sus pantalones cuando sintió como el cuerpo de Frodo temblaba debajo del suyo mientras jugaba con sus testículos antes de volver a bombear su pene. Sam aceleró el ritmo al sentir como Frodo temblaba y se retorcía mientras dejaba salir de sus labios palabras sin mucho sentido, sus dedos de los pies se enroscaron y su espalda se arqueó mientras dejaba salir su semilla sobre la mano de Sam, sintiendo como por fin volvía a pensar con claridad. Sam levantó su mano llena del semen de Frodo y se la llevó a los labios lamiéndolos sin dejar una sola gota, Frodo tragó saliva al ver el acto.

 

“¿Estuvo bien?” preguntó Sam con el ceño preocupado mientras acariciaba suavemente el pecho de Frodo quien cerró sus ojos y se hundió en el regazo de Sam.

 

“Más que bien, querido Sam” respondió con voz cansada y sonrió. Permanecieron así durante unos segundos hasta que Frodo se percató del bulto en los pantalones de Sam “¿Necesitas algo?” preguntó mientras se incorporaba ligeramente y miraba a Sam con ojos expectantes.

 

Sam sintió un nudo formarse en su garganta y tragó con dificultad “¿No estás cansado?” preguntó y acarició su mejilla antes de que uno de sus dedos se dirigiera a los labios de Frodo.

 

Frodo besó su dedo y apoyó la cabeza contra la mano de Sam “No para ciertas cosas” respondió sintiendo su boca repentinamente vacía.

 

“¿Cuáles cosas?” preguntó Sam sintiendo un nudo de anticipación en su estómago mientras Frodo le daba una sonrisa hambrienta.

 

Frodo se separó de él para luego sentarse a horcajadas sobre su regazo “¿Alguna vez te han hecho una mamada?” preguntó y no pudo evitar sentirse un poco tonto tras decirlo.

 

Sam lo miró fijamente con sus inmensos ojos café y asintió lentamente, su mirada en los labios de Frodo “Me gustaría sentirlo de usted” dijo y sus mejillas enrojecieron. Frodo sonrió.

Sin más, se inclinó sobre Sam y empezó a besarlo, primero con dulzura antes de que el calor volviera a subir entre ellos. Sam se aferraba a la cintura de Frodo, acercándolo más, y sintiendo como su pieles rozaban y resbalaban debido el sudor, en un momento sus labios se separaron y Frodo se dirigió a su cuello donde comenzó a besar y morder con cuidado mientras sentía como aumentaba el ritmo de la respiración de Sam, con un rastro de saliva fue bajando cada vez más por el cuerpo fornido deteniéndose momentáneamente en uno de sus pezones mientras pellizcaba el otro y disfrutando el sabor salado de su piel, siguió dejando el rastro de saliva hasta llegar al comienzo de la mata de pelo rubio cobrizo entre las piernas de Sam.

 

Frodo se inclinó entre las piernas de Sam y, levantando ligeramente sus caderas, comenzó a besar el bulto Sam sobre sus pantalones antes de desabrocharlos y liberar su gruesa erección. Frodo sintió como volvía a levantarse él también y, antes de meterlo en su boca, miró a Sam que asintió mientras lo observaba expectante, si romper el contacto Frodo bajó y lamió su pene desde la base hasta la punta y pudo ver como los labios de Sam temblaban mientras dejaba escapar un débil gruñido de placer. Sonrió y no dudó más antes de llevárselo entero a la boca, al principio, sintió una leve arcada pero rápidamente pudo adaptarse a la sensación del grueso pene de Sam en su boca, comenzó a lamer y chupar con avidez desde la base hasta la cabeza de su pene donde se detenía durante unos segundos para escuchar los gemidos necesitados de Sam, repitió esto unas cuantas veces más hasta que sintió como una de las gruesas manos de Sam lo sujetaba del cabello y lo presionaba contra su pene, Frodo gimió en la erección de Sam y dirigió una de sus manos a su propia erección donde comenzó a bombearla.

 

Gemía contra el pene de Sam mientras él, sin poder evitarlo, daba leves embestidas contra su boca cogiéndosela con necesidad. Frodo movía su lengua lo más rápido que podía contra las embestidas de Sam y pronto comenzó a gemir su nombre con desesperación aferrándose a sus rizos oscuros. Sam dio una última embestida profunda contra la garganta de Frodo antes de advertirle que estaba cerca lo que tomó como una señal para separarse y volver a subirse a horcajadas sobre él, agarrar sus dos necesitados miembros y bombear.

 

Comenzaron a gemir pesadamente y Frodo volvió a sacudirse por su proximidad a lo Sam respondió agarrando él ambas erecciones y acercando al castaño hasta que sus pechos se tocaron y sus bocas se encontraron. Sam gimió contra la boca de Frodo cuando se corrió entre sus abdómenes llenándolos de su semen caliente, poco después Frodo lo alcanzó, se desplomaron sobre la cama llenos de semen, sudor y completamente exhaustos.

 

Frodo abrió pesadamente sus ojos celestes y observó el sereno rostro de Sam mirándolo con dulzura “¿Te gustó?” preguntó con su voz ronca y Sam rió.

 

“¿Frodo?” dijo Sam mirándolo con ojos expectantes, el castaño asintió “¿Otro día podemos repetir esto?”  preguntó con timidez.

 

Frodo estalló en una carcajada y se acercó a Sam para darle un casto beso en los labios “Las veces que quieras” respondió.