Actions

Work Header

Visita nocturna

Summary:

Kokonoi Hajime se ha quedado a dormir en casa de los Shiba ¿que sucedera cuando escuche ruidos extraños en la noche?

Notes:

Espero lo disfruten, lo tenia en wattpad pero he decidido borrarlo para más seguridad.

Work Text:

Narrado desde la perspectiva de Kokonoi

Estaba tan cansado, tan jodidamente cansado que no podía ni moverme, había bebido con Taiju e Inui toda la noche para celebrar que habíamos ganado un barrio más de Shinjuku para nuestro territorio y ahora podíamos obtener más ganancias sobre lo que ahí se consumía y vendía, todo estaba mejorado tan rápidamente que simplemente bebimos hasta caer desmayados y desearía haber seguido durmiendo si no fuese por un pequeño gritito agudo que escuche en el fondo de mis sueños y me trajo de vuelta al mundo terrenal.

Al levantarme y notar que justo frente a mi se encontraba Seishu durmiendo sobre el sofá de los Shiba hizo que todo valiese la pena ya que si no hubiese despertado antes no hubiera visto aquella hermosa cara de Angel dormitando produciendo apenas un pequeño sonido de respiración acompasada que contrastaba con los sonidos de fondo... ¿sonidos de fondo? Si... se escuchaban cada vez más alto lo cual era bastante extraño ¿Taiju había metido una mujer? Aquello era lo más seguro, Yuzuha no podia llevar nadie a casa o Taiju mataría al bastardo y Hakkai a parte de su obvio gusto por la salchicha no expondría una de sus parejas a un Taiju violento y alcoholizado.

—¡Dios santo muñeca que bien te mueves!

—¡Hmm! Maldicion, espera Tai, vas muy rápido.

—No se maldice en esta casa, boca sucia pecadora.

Y lo siguiente fue el rechinido de una cama acompañado del golpeteo de pieles desnudas inundo la casa, se que debi haber intentando volver a dormir en vez de meterme en la vida de mi jefe pero no me di cuenta en que momento empecé a caminar hacia el cuarto del mayor de los Shiba y en menos de lo que esperaba tenia ante mi una escena de una de las más ardientes películas pornográficas.

Tan solo si no tuviera esta maldita miopía hubiese podido guardar aquel rostro suplicante en mi memoria aunque debo confesar que las tres botellas de Jack Daniels que me tome hace unas horas con Inui también estaban en mi contra.

—Tai... ¡Uh! Ya casi no te detengas...

Pensé que Taiju se enojaría ante aquella orden pero no, el quien parecía una mole de musculos sobre un pequeño y delicado cuerpo blanquecino solo aumento la velocidad de sus caderas haciendo que la chica gimiera mas rápido mientras intentaba encontrar agarre de las sabanas desordenadas.

—Princesa, fuiste hecha para mi así que recibeme, te llenaré así que aguanta ¡Me encanta como me aprietas!

En ese momento note como desde mi punto de vista podía ver como aquel monstruoso miembro invadía aquella vagina, era tan increible que casi parecía fantasioso. Con cada arremetida de Taiju la chica temblaba liberando un orgasmo interno tan intenso que yo desde mi lugar podía observar como apretaba la hinchada y marcada polla de Taiju quien empezo a gemir cada vez más alto dandome a entender que su acople era simplemente perfecto como si llevaran mucho tiempo haciéndolo, como si el amarse de esos cuerpos fuese algo constante.

—¡HAAAG! ¡Te amo preciosa!

Ver como Taiju, aquella maldita bestia demoniaca llenaba con su semen espeso y blanco la delicada entrada de su amante me preocupo, podía jurar que quedaría embarazada a menos que usase algún metodo anticonceptivos y más aun al darme cuenta de que a pesar de que su semen desbordaba de ella el seguía embistiendo en la búsqueda de que pudiese llegar hasta lo mas profundo de ella.

Toda mi mente era un caos, acababa de ver como el pandillero más fuerte que conocía tenia sexo con una mujer que yo no podía reconocer y aun peor me habia gustado ya que mi pene estaba totalmente duro.

Regrese a la sala dejando a aquella pareja de amantes dándose besos mientras ella acariciaba y susurraba en el oído de Taiju, podía jurar que le estaba pidiendo algo o lo estaba convenciendo de algo y este se oponía
Ya no podía exponerme así por lo que solo regrese sobre mis pasos y me acosté al lado del sofá en el que dormía Inui.

Intente dormir pero me dolia la polla como un demonio, intentar calmarme fue un error pues la respiración y el aroma de Inui me hacia divagar y cuando menos lo esperaba volví a escuchar los gemidos de la chica de Taiju, una nueva ronda de sexo el cual se escuchaba por toda la casa, no pude hacer más por lo que finalmente libere mi erección para poder satisfacerme imaginando que era yo quien estaba follando en aquella en vez de Taiju y en vez de la chica estaba Inui... maldición Inui, pero no podía hacer nada. Pasaban los minutos y los gemidos de la chica y Taiju se hacían más fuertes al igual que mi mano subiendo y bajando al ritmo bestial de los gemidos de la mujer del jefe, si su mujer, solamente su mujer podría recibirlo así tantas veces seguidas.

En mi mente tenía a Inui abierto de piernas gimiendo como loco mientras yo lo penetraba sin parar, sus rosados pezones estaban erectos y yo no paraba de besarlo, era sencillamente esplendido como me recibia tan profundo, tan apretado, tan perfecto... cerré los ojos y eleve mi cadera en medio de temblores me corrí al unísono con Taiju, la mejor corrida de mi vida... empezaría a pensar en Inui más seguido, eso estaba seguro.

•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•

Habían pasado un par de horas y finalmente todos despertaban, Hakkai había chocado conmigo y caído al suelo cuando intento entrar a hurtadillas a la casa lo que provoco un gran estruendo, demasiado doloroso para ambos y aterrador cuando escuchamos bajar a Taiju corriendo mientras terminaba de ponerse sus pantalones.

Inui y yo nos miramos aterrados pues Hakkai no había llegado a dormir y seguro lo golpearía pero no, Taiju solo ordeno que ordenasemos un poco la sala ya que Yuzuha no había dormido bien, y claro que no lo había hecho, si yo que dormía en la sala escuche sus gemidos la pobre Yuzuha que dormía en el cuarto de al lado no debió pegar un ojo en toda la noche.

La mañana transcurrió normal, yo tenía cierta curiosidad en la chica de Taiju ¿se había ido en la madrugada? ¿Iba a bajar a desayunar con nosotros? ¿Que había conseguido de Taiju? Seguramente Yuzuha sabia algo y por eso convencí a Inui de quedarnos un poco más... maldición Inui, solo recordarlo hacía que mi pene se pusiera como una roca, maldito rubio seductor ¿porque debe comerse los hotcakes de esa manera?

—¿Quieres otro Koko?

Pregunto Taiju quien extrañamente estaba cocinando y sorprendentemente su comida era demasiado buena, Hakkai comía con recelo pero lo comia todo mientras tanto Inui comía con gusto y de manera tranquila, yo simplemente bebía mi café mientras intentaba acomodar mis pensamientos.

—Si Taiju gracias...

Un nuevo y grande hotcake estaba en mi plato, era esponjoso y con un dorado perfecto, encima tenia fresas y banana con salsa de chocolate que Taiju había hecho frente a nosotros.

—Buenos días chicos...

La dulce voz de Yuzuha bajaba las escaleras, todos nos giramos viendo los cortos shorts de pijama que cubrían sus caderas, aquellos shorts a conjunto con una blusa de tirantes de la misma tela fina que el short, una hermosa pijama que Taiju le había comprado a Yuzuha porque sin duda para ella siempre era lo mejor.

—¿Paso algo? ¿Porque tan callados? ¿Este es mi plato?

Y entonces note que ella no llevaba sosten, Inui tambien lo noto y su sonrojo era notorio, Hakkai seguía comiendo sin darle importancia pero Taiju estaba increiblemente serio, nuevamente no dijo nada y solo asintio dandole a entender a Yuzuha que si era su comida la que tenia en frente.

—¿Que tal dormiste Yuzuha? Taiju dijo que te sentías algo mal.

Solto finalmente Inui intentando que la tensión del momento se desvaneciera, que maldita buena pregunta, yo tambien quería hacerla pero no encontraba el como sin exponerme.

—Dormi bastante bien, como una bebe, creo que el solo estaba exagerando.

La chica solto una risita y Taiju le dio una sonrisa, aquellos momentos de paz eran tan raros en aquella disfuncional familia que daban ganas de grabarlos, daba la impresión de que si Hakkai no quisiese ser un pandillero de la Toman todo seria diferente, tal vez Taiju seria mejor hermano pero sin duda Yuzuha seria siendo la hermana favorita, de eso nadie tenía duda pues la ropa cara era para Yuzuha, el telefono de moda era para ella, también cuando ella quería comer algo Taiju también le daba preferencia.

Sin duda Hakkai al ser parte de la Toman perdía mucho de sus beneficios y en cierto punto creaba una ruptura familiar, Taiju queria corregirlo, tener a su hermano de su lado y que este le ayudara en su pandilla y Yuzuha quería darle libertad a Hakkai y que pudiese tomar sus propias decisiones, la familia Shiba era algo muy parecido a un matrimonio disfuncional con un hijo problemático.

•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•♡•

—¿Entonces nadie sabe nada de la novia de Taiju?

No había logrado averiguar nada con Black Dragons ni con mis socios de otras pandillas, era simplemente todo un misterio, una fantasía loca en medio de una borrachera.

—Deberias olvidarte de eso Hajime, ninguna chica con cinco dedos de frente se metería con semejante patán, seguramente viste mal.

Inui era escéptico, claramente no le dije que había visto follar a Taiju si no que lo vi con una mujer dándose un beso pero por mi miopía no pude reconocerlos.

—Creo que tienes razón... nos vemos luego Inui, ire a entregarle unas cosas al jefe.

Aquella tarde Taiju estaba en su casa ya que por lo que escuchamos decir Yuzuha había enfermado y Hakkai no estaba en casa por lo que el en su raro y esporádico papel de buen hermano decidió quedarse en casa y cuidar de Yuzuha.

Tras despedirme de Inui empecé a caminar hacía la casa Shiba y en poco tiempo estaba quitándome los zapatos en el genkan (Lugar donde se quitan los zapatos antes de entrar a la casa)  cuando volví a escuchar los mismos gemidos, esta vez había música de fondo y el sonido era muchísimo mas claro, mi corazón empezó a latir a mil por hora, estaba nervioso ¿debia irme o quedarme? ¿Esta bien que solo observara para ver quien era la chica? Y nuevamente antes de que pudiese responderme a mi mismo me encontraba espiando a Taiju tras la pared de entrada y ahí sobre el sofa pude ver aquella impresionante escena de Taiju con aquella impresionante mujer, ella tenia su cabeza gacha y sus caderas alzadas para poder recibirlo, su cuerpo temblaba ante cada embestida del mayor, su cuerpo era una sinfonía de gemidos.

—Te amo, dios mio, me encanta como me haces sentir princesa.

Este abrió los ojos sorprendidos al ver girar el rostro de la mujer, aquella era Yuzuha, la hermana menor de su jefe estaban teniendo sexo de una manera bestial y animada mientras resonaba por todos lados lo que hacían.

—Quiero más Taiju, no te detengas, dame más...

Yuzuha le suplicaba a Taiju mientras este no paraba de chocar contra ella, todo aquello era increible, ver como el fragil cuerpo de la menor de los Shiba recibia el descomunal cuerpo de su hermano mayor.

Era extraño pero aquello le prendía en sobre manera y en menos de lo que podía pensar tenia una mano en su miembro empezando a moverla de arriba a abajo, nuevamente Inui llegaba a su mente, nuevamente estaban ambos follando en algún lugar a la par de los gemidos de la pareja.

En su mente Inui se encontraba de perrito recibiendolo con dedicación, el movia su cadera simulando una follada fenomenal.

—Inui... dios que bien lo haces.

Suspire temblando al pensar como me follaba a mi querido amigo de infancia hasta el cansancio.

—Hajime que estas haciendo...

La voz de Inui y la puerta cerrándose a sus espaldas dejo helado a Kokonoi, los gemidos ya no se escuchaban y la musica de fondo se habia detenido, el aun tenía su pene en su mano, estaba en shock.

—Inuneko... ¿Que mierda creen que hacen?

Al parecer estaba metido en problemas.