Work Text:
—Director Lan, soy la Doctora Wen Qing —Lan Qiren se paró de su escritorio con una cara poco amigable.
—Bienvenida, tengo entendido que el distrito escolar la mandó para evaluar a los alumnos.
Wen Qing suspiró. —Así es, estoy aquí para poder observar a sus estudiantes.
—Por supuesto, aunque no creo que encuentre algo que le interese a una psicóloga como usted. —Lan Qiren volvió a extender su periódico mientras se acomodaba los lentes.
—¿Por qué no? —Wen Qing frunció el ceño mientras volteaba a ver al director Lan.
—Mi escuela es correcta y eficaz, la perfecta imagen de la salud mental.
Lan Qiren alzó su mirada con orgullo mientras Wen Qing solo podía levantar una de sus cejas sin atreverse a contradecir al anciano.
—Bien, procedo a retirarme para empezar con la observación.
—Que se divierta. —Lan Qiren escondió una sonrisa burlona en el periódico.
Wen Qing volvió a suspirar por décima vez ese día y salió por la puerta hacia el pasillo de la escuela.
—Fuera de mi camino, tontos. —Wei Wuxian empujo a un joven para poder pasar por en medio del pasillo.
Wei Wuxian se paseaba por el pasillo empujando a los demás para poder llegar al salón de clases.
Él era una persona extrovertida y carismática pero existían momentos en donde su carácter daba mucho de que hablar.
Wen Qing lo miro interesada mientras veía cómo Wei Wuxian chasqueaba la lengua y volvía a empujar a un pobre muchacho. Sacó su libreta e hizo anotaciones.
Wei Wuxian entro al salón de clases y se sentó en su lugar habitual.
—Wei-Xiong. Tengo algo para ti. —Nie Huaisang susurró mientras sacaba un libro de sus mangas.
—Hoy no Huaisang, tengo dolor de cabeza. —Con una mirada aburrida volteo a ver al pizarrón.
—Bien, para más tarde entonces. —Huaisang suspiró por el desperdicio de palabras que utilizó.
El maestro presentó a Wen Qing como una extraordinaria doctora.
Wei Wuxian bufo divertido mientras dibujaba corazones y pensaba que llevar a una psicóloga a la escuela era una tremenda estupidez, en qué estaba pensando el viejo Qiren, él no tenía nada que ocultar y mucho menos para compartir, términó su dibujo y lo arrancó para hacerlo bola.
Alzó su mirada y se encontró con Lan Wangji de espaldas. Sonriendo divertido lanzó la bola de papel hacía Lan Wangji.
Lan Wangji volteo a verlo con una cara de piedra.
—¿Qué? Yo no hice nada Lan zhan. —Frunciendo el ceño Wei Wuxian fingió demencia.
Cuando Lan Wangji se volteo Wei Wuxian se puso una mano en el mentón y suspiró como una doncella enamorada.
Wen Qing solo pudo observar y hacer sus debidas anotaciones.
El resto del día pasó así, Wen Qing estudió todos los movimientos de Wei Wuxian y noto ciertas cosas en él.
Destacando el hecho de que en todo el día no había dejado de molestar a Lan Wangji por ningún momento.
Las clases terminaron y Wei Wuxian junto a Nie Huaisang se dirigieron a sus casilleros.
—Dile a Wen Chao que si se sienta en mi lugar le voy a patear el trasero. —Nie Huaisang suspiró por la actitud de su amigo el día de hoy.
Huaisang se retiro y Wei Wuxian solo pudo observar a Lan Wangji por el pasillo. Tan estoico y rígido como una estatua, Wei Wuxian realmente se sentía irritado en su presencia.
Sin embargo...
También se sentía en una nube, volando por los aires mientras su corazón latía cada vez más rápido y sus pensamientos se descontrolaban al estar cerca de él.
Enojado solo pudo gritar y cerrar su casillero con fuerza bruta.
Wen Qing ahogo un grito mientras veía al pequeño estudiante irse al comedor.
—Si, azote el casillero y empuje a unas cuantas personas, ¿qué tiene de malo? —Wei Wuxian trataba de defenderse frente al viejo Qiren y la psicóloga.
—¡Wei Wuxian! No tengo que recordarte que se trata de un casillero de la escuela y que empujar o golpear a sus compañeros está completamente prohibido. —Lan Qiren intentaba respirar mientras regañaba al peor alumno que había tenido en sus años de maestro y director. —¡Cuando invitaron a la doctora Wen Qing a recorrer los pasillos de esta institución jamás me imaginé que encontraría a un candidato para sesiones terapéuticas mucho antes de que empezara el almuerzo! Para este punto Lan Qiren se encontraba completamente rojo de la ira mientras respiraba para tranquilizarse.
—¿Sesiones terapéuticas? —Wei Wuxian pregunto con los ojos bien abiertos.
—Recomendé reunirnos después de clases los martes y jueves para tomar sesiones de terapia debido a tu comportamiento.
—¡Y para castigarte por tus pequeños crímenes juveniles! —Wen Qing volteo los ojos y vió al hombre que ya estaba sin respiración.
—¿Me permite manejar esto a mi? Director Lan.
—Ah si, por supuesto. —Lan Qiren finalmente se sento y volvió a leer el periódico.
Wen Qing se acerco a Wei Wuxian. —No te voy a castigar, simplemente quiero saber qué es lo que sucede contigo, llegar al fondo de tu comportamiento el día de hoy y posiblemente encontrar emociones ocultas.
Wei Wuxian se sobresalto al escuchar sobre emociones ocultas mientras recordaba las fotos de Lan Wangji que había tomado por "accidente" y que mantenía en una carpeta en su habitación.
¿Qué era toda esa estupidez? El no estaba loco, suspiro y se tranquilizó.
Si, a lo mejor había veces en que lo único que quería hacer era acercarse a Lan Wangji y volverse una persona cercana a él pero nunca podía hacerlo.
También a lo mejor había días en los que Lan Wangji nunca salía de su mente pero eso no lo volvía un loco.
Tenía que tranquilizarse y respirar.
Wei Wuxian abrió la puerta de su casa e inmediatamente escuchó los gritos de Madam Yu al teléfono.
—¡¿Terapia?! ¡Esto jamás le hubiera sucedido a uno de mis hijos! Dígame, ¿esto me va a costar algo?.
—Wei Wuxian entro y trato de subir las escaleras en completo silencio.
—Bien. -Madam Yu volteo a verlo. —Quédate quieto mocoso. Dirígete a la sala. Ahora.
Wei Wuxian se encontraba aplastado en el sillón mientras Madam Yu seguía gritando a su alrededor y Jiang Fengmian se encontraba parado frente a él.
—No había terapia cuando yo era niña. —Madam Yu hablaba mientras sus tacones sonaban por toda la casa.
"Eso es evidente" pensó.
—Escúchame bien, no quiero que hables con un loquero de la escuela. ¡Mi familia jamás ha ido a uno! Enfrentamos los problemas o los guardamos.
—A-xian, algunas cosas son mejores cuando se las guarda uno mismo. —Jiang Fengmian hablaba mientras acariciaba la cabeza de Wei Wuxian.
—Más te vale que no digas nada que nos haga perder cara. ¡¿Me entendiste?! —Wei Wuxian se bajo del sillón mientras asentía y se iba a su habitación.
Mientras lavaba sus dientes su mente divagaba, seguía pensando en las emociones ocultas, él no tenía emociones ocultas, la mayoría de los días el expresaba absolutamente todo. Simplemente hoy fue un mal día.
Suspirando se sentó en su cama y sacó una pequeña carpetita color roja de su escondite.
La portada era de un conejito blanco y en su interior se encontraban fotos de Lan Wangji, las cuáles, honestamente, Wei Wuxian le había tomado descaradamente.
Pasando sus dedos sobre las fotografías se permitió sonreír por primera vez en el día.
Trato de acomodarse en la cama causando que perdiera el equilibrio y cayera en el piso causando un ruido fuerte.
La puerta se abrió y Madam Yu junto a Jiang Fengmian se asomaron.
—¿A-xian? Escuchamos un ruido. —Fengmian se escuchaba preocupado mientras Madam Yu tenía una cara de pocos amigos.
—Jaja. Nada, nada. Me estaba preparando para dormir. —Wei Wuxian trato de salir de entre las cobijas sin éxito alguno. —De acuerdo, que duermas bien. —Fengmian sonrío mientras cerraba la puerta.
—Cielos, está muy enfermo. —Madam Yu volvió sus pasos a las escaleras mientras negaba con la cabeza.
—Necesito un calmante. —Jiang Fengmian se retiro a su baño privado
