Chapter Text
Me enamore por segunda de vez ti
Resumen:
Prólogo
Odiaba su vida esa era los pensamientos de Helga estaba cansada de todo y de todos, sus padres a los cuales no les importaba muy poco lo que pasara con ella, su madre era una alcohólica y su padre un hombre controlado que ejercía la violencia con todos. lo que se le atravesaran, desde que Big Bob Beepers se fue a la quiebra el hombre se dedico a liberar su frustración con su esposa y con su hija menor, la única que lo vio nada de eso era su perfecta Olga, ya que frente a su primogénita se portaban como los padres perfectos y la rubia se los creía, mientras que Helga se tenia que llevar todos los golpes, negligencia y desamores de ambos adultos, todos los días era lo mismo al despertar lo primero que escuchaba eran los gritos de su padre, se levanto de la cama con cada fibra de su cuerpo doliendo, al salir de la cama y pasar delante del espejo solo se pudo apreciar moretones y un gran hematoma en su espalda al igual que marcas de cinturones, su cuerpo era solo un gran moretón. La noche anterior su padre perdió una gran cantidad de dinero en su apuesta y pago la rabia con ella ya que Miram le toco trabajar de noche.
La niña de solo 9 años a duras pena logro vestirse con un leggins de color negro, una camisa manga larga blanca y su vestido rosa, empezó a usar ropa larga para mantener oculta sus golpes y no ser tratada con lastima, no quería que su imagen de chica ruda y fría se viera afecta, por lo que ocultaba todo lo que vivía en su casa hasta de su mejor amiga, no quería involucrar a nadie en su asquerosa viva. Una vez que estuvo lista tomo su mochila y bajo las escaleras sin hacer el más mínimo ruido, pudo ver que su padre de espaldas gritándole a su madre mientras en su mano derecha tenia una pequeña cantidad de dinero.
“ Genial hoy no podre comer ” pensó la niña molesta al ver que Miriam le entrego todo el dinero a su padre, lo que significa que el hombre lo apostaría todo
Termino de bajar la escalera y se apresuro a salir de la casa, pudo escuchar a su padre llamarla, pero ni loca iba a regresar para ver que quería, cuando llegó a la parada del autobús y vio que este ya se había ido tuvo el presentimiento. que hoy iba a ser un mal día. Y como si el cielo estuviera de acuerdo con ella empezó a llover, si su vida era un asco
Cuando llegó a la escuela estaba completamente empapada y el sonido de sus zapatos mojados lo confirmaba, entro al salón de clases azotando la puerta molesta, el Sr. Simmons al verla llegar completamente mojada, saco una tolla de su escritorio y corrió a su ayuda.
- Helga, ¿Qué te paso? – le pregunto realmente preocupado
- Nada – gruño quitándole la toalla para secarse – perdí el autobús – camino hasta su asiento antes las risillas de sus amigos
- Helga me encanta tu look nuevo de gato mojado – se burló Rhonda cuando paso a su lado, a
- A mi me gustaría meterte esta tolla por el trasero te veras mejor – le respondió de forma amenazante a lo que la niña solo la ignoraro
- Ya clases mejor abran su libro de matemática en la página quince – el profesor tratando de desvía la atención de Helga hacia el nuevamente
La niña se sentó en su lugar cansada de a ver corrido para llegar a la escuela y con un fuerte dolor de cabeza.
- ¿Estás bien? – pregunto su mejor amiga al ver a su amiga
- Estoy bien Phees – respondió la joven sin mirar a su amiga
- Tengo que decirte algo, luego de la clase hablamos – la rubia solo avanzando
Mientras las clases iba pasando el dolor de cabeza de Helga iba de mal en peor, sintió como si su cabeza le estuviera hirviendo, pero se negó a pedir ayuda por lo que se quedo en silencio, cuando sonó la campana para el receso todos salieron de salón a toda velocidad, justo cuando estaba por levantarse algo llamo su atención vi a su amado Arnold de la mano con la señorita perfecta
- ¿Qué demonios? - susurro sin creer lo que estaba viendo se froto los ojos con sus manos, pensando que todo era una ilusión, pero no era así
- Eso es lo que te quería contar, Gerald anoche me llamo para decirme que Lila al fin le dio una oportunidad a Arnold – le dijo Phoebe preocupada a su amiga, la rubia solo se quedó en su lugar sintió como si su corazón se hiciera pedazos – Helga, ¿estás bien?
- Si – su voz sonaba tan baja y quebrada que preocupo aun mas a su mejor amiga – estoy bien, que bueno que la cabeza de balón consiguió que la señorita perfecta le diera el si
- ¿No estas molestando? – me pregunto sin creer lo que su amiga decía
- Estoy bien Phees descuidad – le dijo finciendo una sonrisa aunque sus ojos le picaban – mejor vamos a comer, hoy tu invitas
La chica aceptó y ambas se dirigieron a la cafetería, mientras Phoebe hacia la fila para perder su comida, la rubia se dirigió a su mesa, fue ahí que cayo en cuenta que solía comer con Gerald quien era el novio de su amiga y por consiguiente también con Arnold, al llegar a su mesa no le sorprenderá al ver a susodicho sentado junto con la señorita perfecta, Inhalo y exhalo varias veces para controlarse cuando se sentó tenia una expresión seria
- ¿Y a ustedes quién los invita? – exigió saber con rudeza a Arnold y Lila
- Cálmate Pataki, Arnold siempre se sienta aquí, como ahora él y Lila están en una relación es obvia que también se sentará con nosotros – le respondió Gerald con voz calma
- Si Helga tranquila – habíablo estaba vez Arnold pero sin voltear a verla, su mirada estaba centrada solo en Lila
- Espero que no te moleste eso Helga – la voz de Lila le parecía hoy más molestar a la rubia que quiso romperle la cara
- Lo que sea – simplemente ignoraro a la pareja
Cuando Phoebe llegó con su comida la rubia se puso a comer en silencio mientras las pareja en su mesa conversaba entre ellas, Helga supo oculta bien sus emociones aunque por dentro se estaba muriendo de ver a Arnold con Lila por fuera mantenía su careta de chica ruda. .
- Por cierto Helga – la rubia miro a la pelirroja – me di cuenta de que Phoebe te trajo la comida, no cree que estas abusando un poco de su amabilidad
- ¿Disculpa? – la miro con molestia, ¿Qué había dicho esa gata rompe hogares?
- Es que e notado que siempre tratas a Phoebe como tu esclava, no me parece justo que hagas eso, es un ser humano no tu sirviente – Lila no lo había dicho con maliciáis pero a la rubia si le parecía que lo hubiera dicho con esas intensidad
- Disculpa pero no el trato así, ella invito la comida y yo vine a buscar nuestra mesa no el trato como una sirvienta – le dijo en voz alta
- Pues eso no es lo que me pareció a mi, siempre la tratas así
- Lila mejor sigamos comiendo – intervino Arnold al ver como la rubia estaba empezando a perder la paciencia
- Pero Arnold tu también lo haz dicho – mirando a su nuevo novio mostrando una cara triste
- ¿Que, tu que? – esta vez la rubia volteo a ver rubio
- Bueno solo pienso que deberías tratar mejor a Phoebe – respondió tratando de calmar las cosas
- Como yo trato a mi mejor amiga no es asunto de ninguno de ustedes – les gritos molesta – Phoebe te molesta que te trate así? – mirando a su amiga
- Claro que no, hoy por ti mañana por mi
- Si pero eso mañana nunca llega cariño – dijo estaba vez Gerald cansado – vamos es obvio que Pataki te trata como si fuera su sirvienta, te ha quejado de eso varias veces
- ¿Que tu que Phoebe? – Helga no podía creer lo que estaba escuchando – saben que, me largo no voy a seguir escuchando esas estúpidas, vámonos Phoebe – le dijo a su mejor amiga que estaba por levantarse
- Phoebe no necesitas seguirla, eres tu propia persona – Lila detuvo a la Heyerdalh – Helga es una abusiva y nunca te va a respetar como… - la pelirroja fue callada de una cachetada
- Es mejor que no te atrevas a decir que no trato a Phoebe con respeto – le escupió la rubia con la mano levantada
- ¿Pero que te pasa Helga? – le grito Arnold reaccionando al ver como la rubia golpeaba a su novia – Lila solo decía la verdad, todos aquí sabemos que tratas a Phoebe como tu sirvienta y no como tu amiga
- ¿Por qué no cierras la maldita boca cabeza de balón? – ok si Helga no mostró lo valioso que era para ella Phoebe, pero le molestaba y le dolía que pusieran en tela de juicio su amistad con ella
- Te molesta que te digamos la verdad en tu cara Helga – Arnold la encaró
- Tu no sabes nada cabeza balón
- Y que no sabemos, ¿Cómo todos los días tratas a Phoehe? ¿Qué siempre tratas de mandarnos a todos? ¿Qué solo te gusta causar problema? O ¿Qué a ninguno de nosotros nos importa ni un poco si mueres hoy? – Arnold se arrepintió cuando dijo la última frase al ver la expresión dolida de Helga, pero simplemente estaba molesto por que ella golpeó a su novia.
-… - la rubia bajo la cabeza y presionada con fuerza sus puños, jamás pensó que Arnold le dijera tales palabras pero – sabes que cabeza de balón me importa muy poco lo que tu o todos ustedes piensen de mi – mirando a todos en la cafetería quienes tenia la mirada puesto en su mesa – debes sentirte feliz, tienes una linda familia con amigos que te quieren y ahora la señorita perfecta, nunca has pasado por nada malo señor perfecto, sabes que espero que tu y la perra de Lila puedan ser felices juntos, ambos solo son un monto de hipócritas que tratan de mostrarles a todos que son perfecto solo para ocultar su verdaderas cara… - la furia la consumió – y Phoebe no necesitas continuar siguiéndome, a partir de ahora puedes quedarte con tu perfecta amiga, es mas espero que sea feliz, yo me largo de aquí
Tras decir eso se marcha con la cabeza en alto sin derramar ni una sola lagrima, escucho a Phoebe llamarla pero ya era demasiado tarde, la rubia una vez que estuvo fuera de la cafetería corrió hacia la salida, estaba cansada, triste y dolida, por lo que Arnold y Lila le dijeron y porque su amiga no haya dicho nada para refutar sus palabras, pero no la culparla ella no era la mejor amiga, sabia que para ocultar su lado sensible y vulnerable había hecho una corazón alrededor de su corazón, tuvo que soportar su carácter causando en el proceso el no permitir entrar en nadie, pero es que ella estaba tan rota que no quería la dañara mas, simplemente no podía recibir mas daño sin que se rompiese, por eso había estallado ya no podía aguantarlo mas
Corrió durante mucho tiempo y se cayo tantas veces bajo la lluvia que su cuerpo estaba entumecido por el frío, ya no sentía dolor alguno simplemente se sentía como una cáscara vacía, su cuerpo seguía corriendo por puro instinto pero ella ya no era consciente de nada.
