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Please Please Please

Summary:

Sakusa revela a su equipo que él y Atsumu Miya tienen una relación de hace tiempo, pero las cosas no salen tal cual él espera .

Notes:

Bien escribí esto en una noche, no lo pensé mucho solo lo hice. Lamento la mala ortografía y/ o gramática que encuentren.

Work Text:

1.

*I know I have good taste*

*It's funny and it's ironic*

*That only I feel that way*

Sakusa no se consideraba alguien con mal gusto.

Él sabía su estilo y sabía lo que le gustaba tanto en personas como en cosas. Sabía que le gustaban las personas altas, no le gustaba mucho agacharse; sabía que prefería los cuerpos rudos y fuertes ante los suaves; sabía que entre hombres y mujeres las personas con músculo siempre serían su primera opción.

Sabía que su estilo de moda era algo señorial, siempre con sus camisetas de manga larga y cuello de tortuga en invierno y con camisetas de vestir de manga corta en verano. Le gustaba verse siempre presentable porque solían reconocerlo en la calle y por más que odiara encontrar gente en la calle odiaba más que lo tomaran en un mal momento de vestimenta.

También sabía que le gustaba su piel limpia y humectada. Uñas cortas y perfectamente limadas junto con una humectación controlada para evitar peligros en la cancha.

Él era alguien con altos estándares, el mundo lo sabía y se lo decían constantemente por eso, cuando terminaron su entrenamiento del martes el comentario de Bokuto le tomó por sorpresa.

— ¿¡De verdad están juntos!? — la sorpresa en su voz y rostro no están pensadas en esconderse

— Bokuto san — regañó Akaashi, pero Kiyoomi ve también luce sorprendido en su natural inexpresividad

— Siempre pensé era un rumor — comentó sorprendido su capitán

— No, es real. Estamos saliendo — aseguró Kiyoomi — Llevamos siete meses

Siete meses suenan mucho a comparación de lo que Kiyoomi siente en realidad. Atsumu Miya es diferente a él. Es desordenado, grita demasiado, es extrovertido, busca la pelea y algo en ella lo excita del mal modo, suele ser fastidioso, es un niño pequeño y es rudo en el buen modo.

Si le preguntaran a Sakusa Kiyoomi que es lo que le enamoro no lo podría decir. Y no lo vean por el lado romántico, si no porque en verdad no lo podría decir, él no sabe que es lo que lo hizo aceptar salir con él y aguantarlo tanto tiempo.

— ¿¡Siete meses!?— esta vez lo grita Shoyo

Y Kiyoomi acostumbrado a la extraña dinámica de familia que él y los Bokuto tienen, no sé extraña cuando Akaashi lo regaña como un niño.

— Quiero decir eso es genial — continuo el de cabello rojizo natural — Nunca pensé…

— Lo que Kageyama san quiere decir — le salvo Shion — Es que jamás pensamos sus coqueteos fueran enserio. Y sin ofender ahora que se son pareja, pero lo hace con todo el mundo

La boca de Sakusa se tuerce. Como ha dicho, Atsumu es fastidioso y un niño pequeño, molestar personas e incomodarlas es parte de su pasatiempo favorito y él lo sabe, por eso no le molesta que lo haga con el equipo o enemigos, después de todo es capaz de reconocer el coqueteo bromista y molesto de su novio del verdadero coqueteo.

— Es solo su forma de molestar. Lo hace hasta en mi casa — aseguró al recordar como él y su hermana menor solían llevarse. Solo Shion tiene el descaro de hacerlo, pero Kiyoomi ve como todos quieren rodar los ojos a eso.

¿Qué mierda?

— ¿Hasta a tu familia conoce? — se sorprendió Adirah — Mierda, van muy enserio — murmuro asombrado

— ¿Por que les sorprende tanto? — cuestiona algo de lo que ya sabe su respuesta

— Son muy contrarios— sincero Shoyo — Tu eres más como un “mmm” “nah” “mgh” — la pose pensativa, desinteresada y fastidiada van en orden con los ruidos que hace — Mientras Tsumu es más “Fwaa” “Boom” “Paw” ¿entiendes?

— En absoluto

— Son como Kaashi y yo — destacó Bokuto — Muy contrarios, pero muy diferentes a nosotros — aseguró

Eso solo lo revuelve más.

— Lo que todos quieren decir — Meian intenta resumir esto de manera amable

— No se ve de tu tipo de chico — concluyó Shion y Meian lo vio mal — ¿Qué? Es cierto todos lo piensan — quejó fastidiado —. Atsumu es lo que todos no esperan de una pareja tuya

Y eso crea una espiral de la que Kiyoomi no puede salir.

¿No es lo que esperan de una pareja suya?

— Atsumu es atractivo — aseguró a la defensiva

— Nadie dice que no, bro — apresuró Bokuto — Pero no se ve tu tipo

— ¿Y como se ve exactamente mi tipo?

— Quizá alguien con la personalidad de Ushiwaka — pensó en voz alta Adirah — O como el entrenador Iwaizumi

Sakusa hace una mueca a la mención de ambos. Iwaizumi es demasiado impulsivo y explosivo para su gusto mientras Ushiwaka es aburrido y raro. No entiende como Oikawa y Tendou pueden soportarlos.

— Atsumu es mejor que esos dos — aseguró Kiyoomi con todo el pesar del mundo al tener que admitirlo. Quiere a su novio, pero no le gusta decirlo en voz alta; al igual que su novio, él disfruta de hacer sufrir a algunos

— Él tiene algo que solo tú puedes ver, Sakusa- san. Y eso está bien, no todos entienden como puedes amar a alguien — Akaashi decide cortar todo de raíz — Es muy tarde, Kou. Descansen todos

¿En serio solo él ve — y a medias porque ni él sabe que le ve — lo que Atsumu tiene para ofrecer?

2.

*And we could live so happily*

*If no one knows that you're with me*

Salir de casa no es algo que le guste.

No le gusta salir de fiesta, es sucia, sudorosa y apretada.

Todo lo que Kiyoomi odia, pero esta fiesta es de trabajo y no puede solo no ir. Créanle, lo intento y su publicista amenazo que debía ir al menos a esta posada navideña o lo haría ir a esa beneficencia de animales. Nada contra los animales enserio, pero los perros son sucios y…Diablos no puede pensar en eso mientras la boca de Atsumu se traga su pene.

Atsumu es inteligente cuando quiere. En el voleibol es un jodido genio, en la escuela no lo era tanto. Cuando se trata de gastar dinero en alcohol las matemáticas son lo suyo, pero jamás le preguntes cuánto es 2x2 en un día cualquiera. Pero todo eso se queda idiota cuando se trata de sexo y de él, Kiyoomi Sakusa.

— Atsumu — gimió antes de curvear su espalda en el azulejo de la pared — Más rápido — sus dedos estiran los cabellos teñidos de su novio como tanto le gusta y hace caso a su petición

Kiyoomi odia la fiestas corporativas, no tanto como odia las fiestas en antros y bares, pero las odia. Detesta hablar con ancianos que no saben a veces nada del deporte ni con jóvenes sabelotodo que creen saber más que él que está en el campo. Las pláticas aburridas no son lo suyo por mucho que parezca lo contrario. Gracias a dios a Atsumu tampoco le gustan y sabe como solucionar su aburrimiento.

La larga succión de su novio termina antes de que sus ojos puedan ponerse blancos del gusto.

— Oye Omi-Omi — canturreo feliz soplando suave aire a su pene. Sakusa se estremece a lo frío que eso se siente — Si te dejo así por 30 minutos mientras caminamos hasta el auto ¿me matarías? Sería mejor ir a casa — ronroneo

— Te cortaré las bolas y no tendremos sexo en tres meses si me dejas así — aseguró Sakusa

Y eso era cierto. Ya había pasado.

Miya traga duro saliva mientras sonríe inocente y ríe juguetón asegurando era solo una broma.

— Al menos haz que termine. Yo lo hice contigo

— Sí, pero eres tan sexy que se me ha vuelto a parar

— No es mi problema. Tsumu

El rubio hace un sonido ronco al oír el apodo. No es normal lo llame así, pero Kiyoomi está en ese día donde su libido y sus ganas de tener sexo se han unido, raras veces pasa eso y quiere aprovecharlo.

No es difícil hacer que Atsumu siga con su trabajo. No es difícil convencerlo de que lo coja en el vestidor de visitantes y mucho menos es difícil lograr que lo haga llegar al clímax. Atsumu es bueno en su trabajo con un par de halagos y juegos bruscos.

— Sal tú primero — ordenó Sakusa desde las duchas. No iba a salir con el culo lleno de semen y el cuerpo sudado. Es asqueroso

— Podríamos salir juntos — propuso Miya con una sonrisa — Nadie hará preguntas. Dudo lo noten.

Más Kiyoomi duda eso. Los periodistas son buitres rastreros que esperan la mínima cosa de la cual colgarse y exagerar a niveles desproporciónales.

Sakusa lo ha visto de primera mano con Hinata. Cualquier cosa, por mínima que sea, que Hinata haga con Kageyama es sacada de contexto con facilidad, y si no hace alguna cosa con Kageyama todo se vuelve aún más caótico. El día en que ellos “pelearon” y Hinata fue visto con Kenma Kozume, fue el peor día en la historia de los entrenamientos que puede existir.

Kiyoomi no quiere historias de ellos por ahí, no quiere ver videos y tabloides sacados de contexto de la buena relación que tiene ahora mismo. Y mucho menos quiere comentarios negativos y malos como los que sus compañeros de equipo dieron hace dos meses, porque ellos fueron amables en sus comentarios y con el tiempo se aclimataron; y aunque a Sakusa le importe una mierda lo que las personas ajenas a su vida opinen de la misma, no quiere el acoso d ellos medios encima suyo.

— Seprados — concluyó Sakusa — Tu primero. Te veo en casa

Atsumu se queja. Hace ese suspiro exagerado y exhaustivo que crea cuando está en desacuerdo y quiere ganar algo a cambio.

— Mi Omi-Omi se avergüenza de mi — quejo Atsumu con falso dolor — Tendré que vivir a las sombras como un amante sin rostro

— ¿Traes el carro de Osamu no? — y Sakusa no ve como el imaginario foco se enciende sobre su cabeza — Vete en ese. Y yo llego en taxi

— Por supuesto — la sonrisa grande y la voz dulce de Atsumu deberían haber activado algo en él, pero acaba de tener un rogando y su mente es papilla — Nos vemos Omi-Omi

Él se va y Sakusa termina de darse su baño. No se moja el cabello, sería raro salir a una fiesta. On el cabello mojado cuando había estado bien peinado hace poco. Se asegura de solo acomodarlo para que nadie note lo alborotado que lo ha dejado Atsumu y sale como si nada hubiera pasado.

Todo sigue igual, aburrido y sentido. Da dos palabras a una entrevistadora antes de seguir su camino a la salida. Son las 12, no es tan tarde y está seguro de poder conseguir un taxi que lo lleve a su casa hasta que lo ve. El auto de su cuñado estaba en la entrada, los vidrios polarizados no dejan ver al conductor, pero Kiyoomi sabe quien es y le va a partir el culo esta noche.

¿Premio o castigo? Lo sabrá mañana.

Los flashes de la cámara se disparan en cuanto la puerta de copiloto se abre. Sakusa se apresura a entrar, entre más tiempo la dejen abierta, más podrán ver a Atsumu. La puerta se cierra de golpe en cuanto entra y su novio acelera al lado contrario de donde viven.

— Hola guapo ¿Sueles tomar aventones de desconocidos?— pregunto divertido y coqueto. Una mirada fugaz es dirigida a su persona y el cuerpo de Kiyoomi se prende en fuego en cuanto eso ocurre — Espero sepas como pagar porque olvide mi terminal y no tengo cambio

Sakusa no puede evitar alzar su ceja por el malísimo coqueteo o lo que sea que eso haya sido.

¿Cómo ha podido decir eso?

— No te voy a pagar. Te dije que te fueras

— No podía dejar una lindura como tú ahí solo. Prefiero llevarte a mi casa que dejarte en la calle — Atsumu si que se aferra a su papel

— Será mejor que te orilles entonces — los largos dedos suaves de Sakusa se resbalan por su muslo interno hasta que la yema toca el bulto creciente en sus pantalones — Tendré que pagarte por adelantado

Algún día odiará a su libido, pero hoy no será ese día.

Tener sexo en un auto es incómodo, por eso es necesario que Sakusa haga su respaldo para atrás en cuanto Atsumu se sube a sus piernas y desabrocha sus pantalones con necesidad.

Dar y recibir es demasiado para su cuerpo en la última hora, pero él podrá soportarlo hasta agotarse.

De todos modos, por ahí ha oído que el sexo antes de una competencia da buena suerte.

A la mañana siguiente el grupo de mensajes del equipo esta explotando con fotografías de tabloides o hilos en Twitter explotando por el misterioso acompañante sorpresa de Kiyoomi.

— Creo que lo mejor será no salir de casa — murmuro Sakusa dejando su celular de lado — Me iré por otra puerta hasta mi casa y nos veremos en el entrenamiento

— Y yo que pensé que habíamos superado esa etapa— la cabeza de Atsumu sale debajo de las sábanas con una sonrisa burlesca —¿Te avergüenzo acaso Omi? — él gatea hasta llegar a la altura de su rostro para besarle lento

Lento no significa menos lascivo. Su lengua recorre su boca y sus labios chupan y muerden en cada oportunidad que tienen. El sonido húmedo sería asqueroso en otra circunstancia, pero últimamente Atsumu lo ha estado agarrando de muy buen humor.

— Demasiado — respondió antes de comenzar a morder su cuello

1.

*Please please please*

*Don't make me cry when I just played so nice.*

Una de las cosas que Sakusa siempre ha sabido sobre Atsumu Miya es que es coqueto.

A veces le gusta calmarse diciendo que sabe cuando es un coqueteo inofensivo y bromista a cuando es uno real. Más él sabe que jamás entenderá correctamente cuando es uno y cuando el otro.

Y ahora mismo eso pasa.

Kuroo les ha conseguido un juego contra un equipo Italiano de renombre. Es solo un juego amistoso con el que Sakusa empezó bien.

Sus tiros eran buenos, eran imparables. Se sentía bien jugando este día, su cuerpo estaba ligero y extrañamente más flexible de lo normal, no recuerda haber hecho algo diferente, pero ha funcionado de maravilla lo que sea que ha hecho.

Sus fintas salen, sus saques son potentes. Sus saltos no lo están cansando y ni hablar de sus remates. Esta que arde.

O estaba.

Hasta que lo noto.

Atsumu no deja de ver a la estrella del otro equipo.

El jugador es muy alto, más que él. Sus extremidades son más fuertes y anchas que las de Sakusa, sus piernas son más potentes y ni hablar de sus reflejos. El hombre está a otro nivel, pero Sakusa no se había sentido cohibido por su habilidad hasta que Atsumu empezó a hablar con él en tono coqueto.

— ¿Qué tanto podrías seguir con esto?— es lo que él escucha su novio pregunta

— Puedo saltar todo el día — sudor frío le recorre la espalda al ver la forma en que lame sus labios y sonríe con gula

— Con esas piernas, no lo dudo — la sonrisa hambrienta de Miya crece. Russo no se asusta como otros jugadores, no, él también sonríe fascinado a la atención que recibe

— ¿Por que? ¿Te gustaría ponerlas a prueba?

— Te toca sacar, Miya — hablo Sakusa lanzándole el balón

No mide su tono, no mide su voz y el equipo lo nota.

— Lo siento, lo siento Omi-Omi — su disculpa es risueña y boba

Después de eso. Su juego se vuelve más agresivo y solo en pocas ocasiones, más errático.

Se dice a sí mismo que debe controlarse, que debe mantenerse estable y concentrado en el juego y no en su estúpido novio coqueteando con alguien más.

Él es un atleta de alto rendimiento completamente maduro y funcional que no depende en absoluto de su pareja romántica. Lo que haga Atsumu no influirá en su juego. Y que si Sakusa se está forzando a parar cada remate que Russo da, que importa si él está bloqueando completamente al tipo. Es su juego y él sabe a quien quiere parar y a quien no.

— No sabía que también el colocador sacaba. Que versátil — Russo sube el cuello de su camiseta para limpiarse el sudor del rostro

Los ojos de Atsumu dejan los ojos de Kiyoomi para mirar al contrincante.

— Aunque ser ingenioso no te salvo

— No te preocupes, aún tengo muchos trucos bajo la manga

— ¿Los mostraras todos hoy? — Atsumu se encoja de hombros a la pregunta — No creo alcance el tiempo

— Siempre podemos vernos en privado

Si el saque de Sakusa Kiyoomi fue más fuerte que nunca en la vida, nadie dice nada. Si su saque fue detenido después de cinco puntos solo porque apuntó mal a la cara de Russo, nadie lo nombra.

Después de tres sets; MSBY se declara ganador.

Hacen la reverencia final para despedirse y agradecer a sus contrincantes y el enojo vuelve a él cuando ve a Atsumu sonriéndole a Russo.

— Podríamos jugar algo amistoso algún día — propone el italiano su sonrisa no le agrada en absoluto a Sakusa — Me gustaría *recibir* tus recepciones

— Me voy a adelantar — comentó Kiyoomi a su capitán

— Ve, jugaste bien hoy — dice sonriendo dando palmadas en su espalda

Las palmadas no le gustan, lo hacen sentir como un perro.

— Gracias

Pero su juego no se siente tan bien como lo hacía en el primer set. Estúpido Atsumu, estúpidos italianos.

— ¡Omi-Omi! — el grito de Bokuto va seguido de sus grandes manos en sus hombros y el peso de su cuerpo apoyado en los mismos. Bokuto ha saltado hacia él como Hinata suele hacerlo — Puedo llevarte hoy a casa si quieres. Akaashi quiere ir a comer a un lugar cerca de tu casa

— ¿No deberías llamarlo por su nombre?— pregunto Sakusa — Llevan casados un año, lleva tu apellido. Llamarlo Akaashi es confuso

—‘Kaashi siempre será ‘Kaashi — resumió Bokuto animado — Y decirle Bokuto suena confuso

— El que pienses llamarlo por su antiguo apellido a decirle Keiji, es confuso — contestó Kiyoomi

Un juego arruinado a veces significa un día arruinado, solo a veces y Sakusa esperaba que esté no fuera el caso.

— Fue solo algo amistoso — aseguró Atsumu —. Sabes bien me gusta molestar

— Eso no fuera con intenciones de molestar y lo sabes — se quejó él —. Lo que él dijo, lo que tú dijiste ¡Eso no fue para fastidiar!

— Necesitaba desconcentrarlo, funcionó ¿no? Pudiste detener todos sus ataques

— ¡Detuve sus ataques porque estaba enojado!

— No coquetee con él

— ¿Y él no coqueteo contigo? — la comisura de la boca de Miya casi forma una sonrisa

— Quizá su plan era el mismo — su tono de voz lo hace sentir enfermo y más enfurecido

— Eres detestable — el desagrado en su voz enoja al rubio

Los gritos comienzan. Miya asegura que no ha hecho nada malo, pero Sakusa sabe lo que vio, sabe lo que escucho y esto no se arreglará tan sencillo como Miya cree. El tono, la forma, su sonrisa; Kiyoomi no es estúpido, no es alguien a quien puedan verle la cara. No le agrada la forma en que Atsumu se defiende y defiende al desconocido, no le gusta la forma en que cada que él dice algo que Russo hizo algo parezca alegrar a Miya.

— Era diferente — el dedo de Kiyoomi se golpea contra la encímela — No hablaste con él como hablas con Hinata, no lo hiciste como Shion ¡Fue diferente!

— ¡Hable con él tan casual como con ellos!

— ¡Lo invitaste a verte en privado!

— ¡Era entrenar!

— Como si no supiera como putas es tu entrenamiento privado — la indignación y represión en su voz es una burla a lo que de verdad siente

— ¡No hablaba de eso! — su cara se pone roja, pero Sakusa no sabe interpretar porque — Es solo un compañero de trabajo al que le daría consejos

— Claro, solo consejos ¿Y como sería eso? ¿Tú encima suyo hablando de como bloquear mientras él te coje?

— Te estas pasando, Kiyoomi — sus dientes se aprieta de la furia

— Lo siento, solo hablo desde mi experiencia con tus clases privadas y de las que tuviste una vez con Shoyo

— Kiyoomi

— Solo admítelo — no suplico, no, él lo exigía — Coqueteaste con él

Sakusa siempre ha sabido que Atsumu Miya, su novio, es coqueto; pero nunca pensó esto sería así de molesto.

— ¿Y que si tal vez si?

La pelea se extiende, saca cosas que ninguno de los dos quiere sacar en realidad y Sakusa es el que termina saliendo de la casa enfurecido y vuelve a su propio departamento que no ha posado en un tiempo para limpiarlo toda la madrugada. No es un hábito bueno, no es algo que siempre lo calma.

4-

*Heartbreak is one thing*

*My egos another*

No se hablan.

No se dirigen miradas ni conversan a menos a que sea necesario por su trabajo; pero si dependiera de Sakusa ni para eso lo haría. Estúpido contrato de parejas que tienen los MSBY y estúpido Kuroo por obligarlo a firmar.

Es incómodo, mucho. Hinata, Meian y Adirah se mantienen con Atsumu mientras Bokuto, Shion y Barnes con él. Considera absurdo que el equipo se concentra en su relación y no en solo terminar más pronto su entrenamiento.

Sakusa no está seguro de como pasó. Si es sincero él solo había salido de las duchas y había visto a Atsumu cambiándose y luego volvieron a pelear.

— Fue un coqueteo falso — se defendió Atsumu

— Reconozco cuando son de broma y cuando — aceptó Sakusa — Eso no fue una broma. Eso no fue para molestarlo, lo hiciste intencional

— ¿Quieres hablar de cosas hechas intencionalmente? Porque tengo varias en una lista — su risa sarcástica y fastidiada

— No tengo ni idea de que hablas — era real. Sakusa no entendía a que quería llegar

— No puedes salir conmigo — está enojado — Te quejas de lo que paso, pero no tienes la intención de hacernos ofíciales

— ¿Oficiales? — la risa se apodera de él. No una risa de gracia, una risa extraña que no identifica— .El equipo lo sabe, la empresa lo sabe. Tu familia y la mía lo sabe

— ¿Entonces porque no puedes solo tomar mi mano al salir de aquí?— quejo extendiendo su palma furioso — Debemos irnos en autos separados, no podemos salir a citas. Debes salir por otro lado de mi departamento para que nadie te vea ¿Acaso soy el amante secreto?

— Nunca he dicho eso

— Es lo que me muestras. Y yo soy demasiado genial como para merecer eso

Atsumu cuelga su maleta en el hombro antes de irse azotando la puerta.

5-

*I beg you don't embarass me.*

*Mother fucker*

*Please please please*

*If you wanna go and be stupid*

*Don't do it in front of me*

— Pero eso no tiene sentido — quejó Kiyoomi — Tú y Keiji-san también se esconden de todos

Sí, se ha ido a desquitar con el peor dúo de la historia y sus parejas. Sakusa solo escuchará a la sabia voz Bokuto Keiji; Hinata Tobio y Kageyama Shoyo no tienen voz de la razón — o al menos una que él comprenda — y Bokuto Koutaro no habla siquiera el idioma.

En otras circunstancias no se quejaría con ellos, para empezar, ni siquiera invito a tres de ellos, él solo quería hablar con Keiji sobre esto. Normalmente sus quejas eran oídas por su hermana, Komori o Iizuna, pero dudaba ellos supieran de primera mano o entendieran lo que estaba pasando. Bokuto Keiji ya había pasada por esto, él lo ve todos los días, así que él debe entender algo de lo que Atsumu dijo.

— Aunque las cámaras no nos siguen el mundo — contestó Bokuto inflando su pecho de orgullo — Tenemos anillos y todo — él saca la cadena con su anillo de bodas de debajo de su camiseta al tiempo que toma la mano de su esposo para mostrar el juego

— La diferencia — Sakusa nota que Keiji hace un gran intento por no sonreír dulcemente y dejarse llevar por el momento. Sakusa lo agradece, odia ver lo empalagosos que son, porque pueden serlo mucho —…es que yo no quiero reporteros siguiéndonos; Kou está de acuerdo con eso

— ¡Por supuesto! Yo tampoco quiero gente molestándome cuando esto con Akaashi — Bokuto pronuncia con alegría la forma tan extraña d e pronunciar su nombre con una “g” en lugar de “k” y una “e” en lugar de la “i” — Aunque me gusta presumir estoy casado y amo a alguien tanto como a ‘Kaashi. No me gusta nos hostiguen

— ¡Esa es la peor parte!— exclamó Shoyo — Siempre que estoy con Tobio nos empiezan a acosar con fotografías y sus cámaras. Y ni siquiera somos tan populares

— Es fastidioso — es la única respuesta del ahora Hinata mientras frunce su ceño

— ¿Y por que aceptaron ser tan públicos? — necesitaba toda la información necesaria

— Hin- Kageyama — se corrigió Tobio aún no acostumbrado a la nueva modalidad — Insistió, dijo que sería mejor para ambos, estuve de acuerdo, era incómodo tener que escaparnos cada que queríamos besarnos

— ¡Ahora puedo besarlo donde quiera!— la felicidad en Shoyo es enorme

— No me están ayudando

Sakusa no soportaba su vida de atleta profesional.

Ama la parte de solo dedicarse a jugar, ama los momentos de tener hasta 3 juegos por semana. Le gusta mucho el nivel en el que esta y le fascina en enormes cantidades el tiempo que solo debe invertir en este deporte que tanto ama.

Pero no le gusta el como las personas lo persiguen con cámaras, no le gusta ver los rumores absurdos de que es un amargado, recto y malhumorado ser, no le gusta los videos extraños que hacen de él con canciones cachondas y detesta con su alma el acoso que recibe de todo el mundo.

Le gusta Atsumu, está enamorado de él y algo en él sabe que está relacionado puede llegar a algo más que solo a una estúpida pelea como está, pero él no se siente listo para lo que hacer publica una relación en el mundo de los medios significa.

Si él como individuo solitario ya es acosado, tener pareja solo hará el doble. Más videos raros con canciones calientes de él solo que ahora con Atsumu, videos de íntimos de ambos — porque sí, él considera íntimo el hecho de tomarse de la mano y besarse en público— en internet o edits de juegos oficiales de Atsumu viéndolo y que la gente sacara de contexto. Y de momento solo habla de fans, porque los tabloides y periodistas son una cosa muy aparte.

Sakusa no quiere una razón más para arrojar su teléfono a la basura porque las personas de las redes sociales lo vuelven loco.

— Es solo de que hablen, Sakusa san — hablo Keiji — Pueden ser públicos sin serlo tanto

— ¿De que hablas?

— Como Kenma y Kuroo — la bombilla en la cabeza de Bokuto se encendió

Mierda, es cierto.

— El mundo sabe que Kodzuken sale con Kuroo — explicó Keiji — Kuroo sube sus fotos con Kenma y viceversa, ellos hablan del otro en televisión, pero siguen siendo personas muy privadas. Es una privacidad muy pública.

— Kenma siempre dice que todos parecen olvidar sale con Kuroo — aseguró Shoyo — Como nunca dicen sus nombres en entrevistas y todo eso

Y eso era cierto. Kiyoomi recuerda historias — que vio por culpa Atsumu— donde solo las manos de ambos salen en la foto o de uno de ellos abrazando al otro sin que necesariamente salgan sus caras. Eso podría funcionar, es lo que él quiere, completa privacidad; y es lo que Atsumu quiere, completa exhibición.

Ahora solo debe ver la forma de decírselo.

Y para ser sinceros, no se lo dice tal cual ya que Atsumu lo ignora. Algo que considera gracioso ya que Kiyoomi sabe que a Atsumu le es muy difícil ignorar algo así que solo se está haciendo el difícil queriendo molestarlo más. Es su berrinche y Kiyoomi se pregunta como es que soporta esto.

— Sabes que él es más de acciones — dijo su cuñado. Sakusa había ido a su restaurante esperando encontrar algo de ayuda o ver a su novio — Tienes que hacer algo grande que le guste

— No voy a sostener un cartel mientras tú sujetas una bocina afuera de su departamento— aclaró comiendo su onigiri

— Mierda — quejó — Había apostado con Suna que lograba lo hicieras — confesó empacando en una caja más onigiris

— Abstente de hacer apuestas sobre nosotros — pidió sin emoción — ¿Entonces acciones?

— Puedes hacer la escena de esa película donde se ponen a cantar

— No voy a cantar nada — interrumpió

— Apagas mi brillo — Osamu se reía divertido

Necesitaba una acción que demostrara lo contrario a lo que Atsumu pensaba y despejar sus dudas de que no quería hacer esto público totalmente. Bueno los términos y condiciones podían arreglarlo después.

¿Tomarlo de la mano? No funcionaría, no sería suficiente para Atsumu.

Tampoco abrazarlo de los hombros, era un gesto muy común en el deporte.

Maldita sea, idear algo lo suficientemente empalagoso resulta complicado cuando Sakusa considera que muchas demostraciones públicas de afecto son desagradables. Besarse en público es lo único que se le ocurre Atsumu podría tomar como una disculpa y respuesta de que ya no lo ocultará, pero no es algo que Sakusa sienta cómodo.

Más vale que Atsumu aprecie su intento de solucionar esto o lo va a odiar toda la existencia.

El juego más cercano es el sábado y van contra Sendai Frogs. Kageyama está que arde de felicidad al saber enfrentará a su ex compañero de preparatoria mientras que Sakusa casi vomita todo en su estómago.

Hará lo que juro jamás haría, demostraciones públicas de afecto.

*Solo esta vez, solo hoy, por Atsumu*

Se dice mientras calienta.

— Atsumu — llamó su entrenador — Tu das el primer servicio

Sakusa asiente al tenerlo la idea de que hacer formulándose en su cabeza y recibe un g balón para comenzar a acostumbrar sus manos a tenerlo en ellas. Juega con la pelota mientras estira sus dedos, le da vueltas en sus manos y la limpia un poco mientras todos siguen preparándose antes de entrar a la cancha.

— Atsumu — llamó

El rubio le mira, aburrido y carente de emoción demostrando sigue enojado solo con él porque hace minutos hablaba animado con su capitán y el librero. Sakusa se quita su cubrebocas y lo tira en el basurero cercano a donde el rubio está antes de que su larga mano envuelva el costado de su cuello para acercarlo a él y besarlo.

Es corto, querer contentar a Atsumu no va a cambiar mágicamente su moral e ideas de que las demostraciones públicas de afecto son asquerosas; pero el beso es dulce, presiona muchos sus labios y acaricia su mejilla al separarse.

— Haz un buen servicio — se alegra de que su voz salga tan aburrida y desinteresada porque ahora mismo está muriendo por dentro

Le deja el balón en las manos y le da la espalda para ir a caminar a su posición con el resto del equipo. Meian tose ruidosamente para que todos vuelvan en si y los ojos de su equipo dejan de verlos a ellos dos para centrarse en otra cosa.

— ¡Te estaré esperando, cariño! — el grito de Atsumu hace tropezar a Sakusa

— ¿Enserio copiaste un manga?— la risa de Bokuto es exagerada

— A Tsumu le frieron el cerebro como para no pensar en algo original — bromeó Shoyo riendo

+1

*Well I have a fun idea babe*

*Maybe just stay inside*

Perdieron contra los Frogs, pero mierda cuanto ha ganado Atsumu hoy.

Debe ser sincero, no esperaba la pelea escalara tanto y para ser aún más sincero él había planificado un poco todo esto, pero él la cago y no tenia aún los huevos necesarios como para disculparse con su novio. Sí, una mierda que salió muy bien al final.

Las piernas de Sakusa aprietan su cadera para atraerlo más a él. El sexo de reconciliación es genial.

Los dientes de Kiyoomi muerden su hombro en una marca que ya había estado siendo borrada por el tiempo separados y la boca de Atsumu chupa y muerde cada pedazo de piel a su disposición.

— Espera, Omi- Omi — jadeo Atsumu — Quiero un cambio

Sakusa asiente liberando al rubio de sus piernas para que se siente encima suyo. Las manos de Sakusa le toman los muslos aunque realmente no necesita ayuda para cambiar la posición. Dan una vuelta dejando a Atsumu sobre su espalda y ahora las gruesas manos de Atsumu van al trasero de su pareja para abrirlo y ayudarlo a sentarse en su miembro.

Sakusa es exquisito desde cualquier ángulo, pero a Atsumu le gusta verlo más desde abajo, saltando sobre él, rasguñando sus pectorales mientras intenta no caer. Ah solo imaginar el ardor de sus uñas clavarse en su piel mientras su novio se corre lo hace ponerse duro.

— Hoy no entrenamos verdad? — preguntó antes de besar al pelo negro

— No, se supone debemos descansar — Kiyoomi jadea intentando acostumbrarse a la posición

Bueno, se echará flores así mismo, su novio está acostumbrándose a su gran polla.

— Quedémonos en casa entonces, no tengo ganas de descansar. Omi Omi

— Primero aguanta. Ayer te cansaste luego del segundo, yo hice todo el trabajo

Atsumu podría empezar a hacer más peleas si esto le darán cada que se reconcilien.