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Los chicos guapos siempre ganan [vhope]

Summary:

Hoseok estaba aterrado.

Sin embargo, la ligera línea entre el miedo y la excitación se distorsionaba de manera inevitable entre sus dedos.

Notes:

★ Este fic está basado en la serie de Netflix "Squid Game" por lo tanto contiene violencia gráfica, spoilers y temas delicados como suicidio/drogas/etc.

★ Mención de relaciones tóxicas, manipulación y obsesión.

★ Hoseok bottom

★ Taehyung Top

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Hoseok no era un hombre religioso.

Recuerda vagamente el ligero dolor esparcido en sus rodillas al estar hincado mientras el sacerdote daba un sermón extenso sobre cómo nuestros horribles pecados y profundos deseos acabarían con el mundo, en su deteriorada memoria también recuerda como su mamá solía darle un leve empujón para que su atención no se desviara de las palabras sabías compartidas por el hombre de pie ante ellos.

"—Dios no existe, Hoseok. Solo somos un conjunto de partículas que evolucionaron... y si de verdad existe no creo que le moleste que bese a las más bonita de todas sus creaciones." —Le había susurrado Yoongi (su exnovio claramente ateo) mientras le daba su primer beso.

Tal como si fuera una broma carente de gracia, ahora mismo esperaba que su dios, o cualquier dios existente pudiera salvarlo de su trágico destino. Destino que había forjado desde el día en que se paró frente a su padre con determinación, después de ensayar por días como darle la noticia: —Papá, no quiero estudiar filosofía, quiero ser bailarín... —Su determinación solo provocó que su padre le diera una severa mirada cargada de decepción, pero Hoseok ya estaba preparado. 

Una vez decidido, Hoseok comenzó como otro de los muchos trainees bajo el sello de una empresa con "prestigio", creyó ilusamente que sin el apoyo de sus padres su camino podría avanzar de manera firme y ascendente hacia sus metas. Iluso, el creyó que después de firmar un contrato que había leído una sola vez iba a lograr todos sus sueños. 

Claramente se había equivocado.

Dos años después de pertenecer como aprendiz, la empresa a la que pertenecía se declaró en bancarrota después de que fueran expuestos una serie de delitos que iban desde el desvío de fondos, evasión de impuestos hasta incumplimiento de contratos, eso afectó a los varios grupos que ya habían debutado bajo esa compañía, creyó que como un simple trainee únicamente saldría ileso, un pequeño bache en el inicio de su carrera o una mala experiencia aislada, sin embargo no tomó en cuenta como las letras pequeñas de su contrato que él creía invisibles lo obligaban a realizar un pago equivalente a los gastos aportados en su estadía dentro de la empresa, una deuda financiera que si no eran liquidada en una fecha específica iba a triplicar su valor, eso había sido cuatro años atrás, cuatro años en los que Hoseok trató de apelar ante la ley, cuatro años en lo que Hoseok salió desfavorecido y cuatro años en los que la deuda alcanzó la módica cantidad de cuarenta millones de wones.

Deuda que claramente no podía pagar, había dejado sus estudios y su hogar después de que sus padres se negaran a darle gratuitamente cualquier tipo de ayuda: "Esto es lo que querías Hoseok, hasta aquí te llevo tu sueño". Ahora con veintiséis años, prácticamente sin nada ni nadie había decidido que la idea de la muerte que rondaba extremo a extremo en su cabeza no era tan mala, si tan solo no fuera tan cobarde como para que la idea de acabar con su existencia no fuera el causante de sus más profundos miedos.

Esa era su vida hasta el día en el creyó que algún dios, el universo o su buen karma habían llegado a él finalmente transformados en un hombre pulcro con traje y maletín que le ofreció amablemente jugar una partida de Ddakji de una manera retorcida, el perdedor tendría que recibir una bofetada del ganador, para su buena suerte Hoseok ganó ambas partidas, sin embargo no se atrevió a abofetear al hombre del traje.

A cambio le regalo una tarjeta.

Lamentablemente, ese hombre no era dios y lamentablemente la tarjeta lo enviaría directo al mismo infierno en el que ahora estaba.

—¡Si-Wan! ¡Si-Wan! ¡Levántate Si-Wan! —Una mujer desconsolada se aferraba firmemente al cuerpo de un hombre tendido en el piso, la escena era fatal, el hombre había perdido la vida al instante, la pobre mujer estaba devastada hasta que una bala la atravesó justo en su cabeza

Hoseok no podía moverse, el miedo penetró su alma.

Su primer pensamiento al entrar en la arena y ver la inocente muñeca gigante enfrente de ellos fue que solo se tratarían de juegos inofensivos, hasta pensó que podría divertirse. El caos empezó cuando accidentalmente un jugador, el número 326, se tropezó ligeramente haciendo que automáticamente una bala perforara su cuerpo. Después de eso solo hubo un montón de gente entrando en pánico, empujándose unos a otros, causando una muerte inmediata, algunos trataban de escapar de lamentable destino por las puertas que se mantenían cerradas.

Hoseok estaba paralizado, afortunadamente había avanzado rápido quedando en las primeras filas en donde el pánico colectivo no pudo alcanzarlo, sabía que debía de avanzar al momento en que la muñeca volvía a tararear su canción pero estaba aterrado, no quería avanzar pero tampoco podía quedarse atrás.

—¡Vamos, avancen! ¡No miren hacia atrás! —Un chico alzó la voz entre la multitud. Hoseok finalmente avanzó mientras sentía como sus piernas temblaban y las lágrimas pesadas escurrían por su rostro, podía escuchar los gritos y los sollozos de la gente pero no podía voltear hacia atrás o en cualquier momento se quebraría..

—¡Maldito hijo de perra! —Hoseok pudo ver como a metros de él un hombre había tratado de empujar de manera intencional a otros participantes, joder , lo que le faltaba. —¡Jimin! —. Un hombre gritó frente a ellos, Hoseok trató de intuir que solo eran un grupo de amigos que habían sido separados por el caos. Pudo ver como Jimin había sido derribado contra el piso mientras que el hombre que había tratado de empujarlo simplemente siguió avanzado, la meta no estaba lejos, Hoseok estaba cerca y quedaban solo quince segundos, él podía solo avanzar unos cuantos pasos y llegaría a la meta, podía sobrevivir si seguía avanzando sin mirar atrás, pero... algo en él hizo que sus piernas se movieran como si tuvieran conciencia propia, probablemente haya sido el sentimiento de empatía que estaba enterrado en lo más profundo de él, no podía ver tan claramente por las lágrimas en sus ojos pero al momento en que la muñeca se giró corrió directo al chico en el suelo.

—Vamos, apóyate en mi. —Tomo rápidamente y con cuidado el brazo del chico y lo paso a través de sus hombros, Jimin, el jugador con el número 113, solo se había lesionado un poco su tobillo, aún podía levantarse y caminar, con dificultad, pero podía, Hoseok lo agradecía infinitamente, sus hombros no eran muy anchos y no era muy fuerte aún si hubiera querido no hubiera podido cargar el solo a Jimin.

5... 4...

Las lágrimas seguían brotando, estaba tan cerca y tan lejos, su corazón latió con tanta fuerza que parecía querer salirse de su pecho, el tirón de adrenalina que sintió en su vientre lo hizo temblar de manera descontrolada, eso era todo, hasta ahí habían llegado lo sentía mucho Jimin, y lo sentía mucho por él, sus pasos empezaron a ser cada vez más pesados.

La idea de morir en la arena ya estaba planteada en su mente... hasta que sintió como unas manos lo tomaron con fuerza, los estaban jalando hacia la línea de meta.

3... 2... 1...

Hoseok no podía respirar, parecía que su corazón se había detenido y su pulso se había pausado.

Lo lograron.

Hoseok solo pudo echarse a llorar, estaba destrozado, se sentía como si de repente tuviera otra vez cinco años y la lluvia hubiera golpeado muy fuerte en su ventana...

—Shh, shh tranquilo, tranquilo, está bien, lo lograste.

La opresión de unas manos en su cintura lo hizo darse cuenta que cayó justo arriba de uno de los chicos que los ayudó, simplemente se había desmoronado en los brazos de un desconocido,  la vergüenza inundó su sangre y rápidamente trató de retirarse pero el desconocido solo lo abrazó más fuerte.

Gran error, Hoseok no había recibido un abrazo en años.

—Hyung, suéltalo, necesita respirar.

Hoseok no quería que lo soltaran.

—Lo siento, lo siento, perdí mis modales.

El hombre (lamentablemente) lo soltó, Hoseok automáticamente bajo su propia vergüenza tuvo que incorporase en sus propias piernas con rapidez, aunque aún siguieran temblando.

—Una disculpa también, por aplastarte...

—Taehyung, Kim Taehyung. —Taehyung, el jugador número 67 extendió su mano frente a él.

—Hoseok, Jung Hoseok.

El hombre frente a Hoseok era guapo, era la clase de hombre que tenías que mirar dos veces para asegurarte que fuera real y ante los ojos de Taehyung, Hoseok era la cosa más bonita que había visto en su vida. Era una pena que tuvieran que conocerse en esas circunstancias...

—Muchas gracias, Hoseok, en verdad muchas gracias, no creo tener palabras suficientes para describir qué tan agradecido estoy contigo, de verdad creí que... iba a morir. —Jimin tomaba su mano con mucha fuerza, y su voz quebrada, parecía que en cualquier momento iba a hincarse.

Había otro chico, tenia el cabello obscuro hacia abajo y simplemente estaba sentado en el piso, parecía en estado de shock.

—El es Jimin y el es Jungkook. —Taehyung se los presentó.

Hoseok no sabía qué decir, la vista frente a él era desgarradora. Simplemente se sentó en el piso y tomó aire.

—Dios mío... ¿En que carajo me metí?

 

***

 

Hoseok inmediatamente después de verter su estómago completamente vacío en el baño solo quería hacerse un triste y silencioso ovillo en la cama.

Sin embargo el grupo de tres parecía tener otros planes. Por lo que le habían contado, Kim Taehyung, Jeon Jungkook y Park Jimin habían sido amigos prácticamente desde la universidad, al graduarse hicieron una mala inversión que llevó a su pequeño emprendimiento a la quiebra, así fue como llegaron ahí.

 —Entonces... ¿Cuántos años dijiste que tenías?  

—Acabo de cumplir veintiséis.

—¡Oh, eres nuestro hyung entonces! —Jungkook parecía un poco más animado tras su conversación.

—Entonces deberían de tratarme con respeto. —Hoseok hizo una pequeña broma para aligerar el ambiente, tenía la esperanza de poder salir de ahí lo más rápido posible.

—Seok-ah, ¿Cómo alguien tan bonito como tú termino aquí? —Taehyung había estado tratando de coquetear descaradamente con él prácticamente desde que se presentaron, si Hoseok estuviera un poco más saludable sus mejillas se hubieran teñido de rojo.

—Creo que todos hemos tomado malas decisiones... —Hoseok bajo discretamente la mirada, si la situación fuera diferente hubiera correspondió el coqueto de Taehyung, tal vez en otra vida...

—Miren, ya llego la comida. —Jimin empujó sutilmente a Taehyung fuera de Hoseok directo a las filas donde se estaba repartiendo la comida.

—¿Qué estás haciendo? —Jimin trató de mantener su voz baja y calmada, casi un susurro esperando que Hoseok a tan solo unos metros de distancia no pudiera escucharlos. —No estás actuando como la clase de persona a la que casi le disparan a su mejor amigo.

Taehyung le dio una mirada apenada.

—Jimin, tengo mucho miedo, por un momento creí que ibas a morir, creí que todos moriríamos.

—¡Hace dos segundos no lucías como la clase de persona que tuviera miedo de morir!

—El miedo se proyecta de maneras diferentes...

—Espero que no se proyecte directo en tu polla.

—Muy tarde, tal vez ya nos conocíamos desde antes y tal vez Hoseok ya estaba destinado para mí y mi polla.

Jimin creía Taehyung estaba bromeando de manera descarada, Jungkook ya se lo habían dicho antes: "aún si fuera el fin del mundo Taehyung no te lo tomarías enserio".

Esto era... probablemente lo más cerca del fin del mundo que habían estado, pero, a pesar de todo, Taehyung no bromeaba del todo. Él ya conocía a Hoseok desde hace algunos años.

Taehyung sabía que tenía una serie de tendencias y patrones poco comunes, cosas tan simples como híper-fijaciones compulsivas hasta desarrollar un apego extremo hasta el punto de rozar la obsesión, lo atribuyó directamente a la ausencia de sus padres desde muy temprana edad o las terribles condiciones en las que creció. Fueron esas mismas fijaciones que lo llevaron de manera directa Jung Hoseok. Recuerda lucidamente como antes de conocer a Jimin y a Jungkook solía ser bastante solitario y reservado, recuerda todas las veces que tuvo que caminar grandes distancias hacia su hogar porque simplemente no quiera interactuar con nadie en la estación del tren, un día de lluvia inevitablemente tuvo que hacerlo, y como ya su conocida suerte lo recibió directo con un asalto, Taehyung recuerda no mirar claramente la cara del chico, simplemente se quedó tendido en el piso sin su mochila hasta que alguien amablemente se le acercó.

—¡Oye! ¡¿Estás bien? Trate de correr en cuanto vi que el chico te tiró al suelo, lo siento mucho por tu mochila... —El chico frente a él parecía agitado, podía ver como su frente estaba salpicada ligeramente con gotas de sudor. Seguía hablando pero claramente Taehyung no le estaba prestando atención, era un chico precioso, un ángel, aunque claramente acaba de ser asaltado realmente no había sido tan malo.

Tenía que responder algo.

—Si, estoy bien.

Eventualmente con la plática llego a conocer su nombre, Jung Hoseok.

Buscarlo dentro del mapa no fue tan difícil como parecía, primero consiguió sus redes sociales. Trainee, de una buena compañía, pareja: Min Yoongi, edad: veinte años, su dirección en ese entonces aún era la casa de sus padres. Hoseok solo tenía veintidós años cuando fue prácticamente sacado a la fuerza de esa casa, obligado a conseguir un departamento tan pequeño como para que solo cupiera una cama y una mesa, una noticia mala para Hoseok y una buena para Taehyung, que era experto prácticamente en forzar cerraduras desde los siete años.

Comúnmente visitaba constantemente la casa de Hoseok, para asegurarse que todo estuviera bien, la extraña relación parásociál que había desarrollado con Hoseok duró años, sabía prácticamente todo de él, a pesar de eso, nunca intervino en su vida de ninguna manera, era como una sombra silenciosa que se aseguraba que la existencia de Hoseok siguiera siendo fluida. La cosa más descarada que llegó hacer fue rociar un poco de su loción en el diminuto cuarto de Hoseok. Le gustaba olerse a sí mismo en el.

Taehyung estaba bien con eso, el no tenía ningún problema con que Hoseok no supiera de su existencia, él creía que naturalmente se conocerían, se enamorarían y estarían juntos por siempre. Claramente eso fue hasta hace unos meses, donde las tarjetas fueron enviadas, donde entraron a un juego bizarro que era exactamente como el mismo infierno.

Él tenía conocimiento de la situación de Jimin y Jungkook, sabía que estaban pasando por pequeños problemas económicos, en cuanto le mostraron sus tarjetas e inmediatamente identificó qué eran iguales a la de Hoseok el prácticamente rogó acompañarlos, él necesitaba estar ahí. 

Carajo, simplemente debió de invitarlo a tomar un café.

 

***

 

Hoseok estaba aterrado.

Sin embargo, la ligera línea entre el miedo y la excitación se distorsionaba de manera inevitable entre sus dedos.

El juego de Dalgona mantuvo sus nervios alterados, afortunadamente pudo escoger la figura más sencilla: un triángulo, al igual que su pequeño grupo de cuatro, pudo ver como Jimin y Jungkook lo resolvieron con facilidad, Taehyung fue el primero en hacerlo. Pensó que tal vez se retirarían lejos de él, podía escuchar los disparos tan cerca, pero al contrario de lo que pensó pudo sentir como una mano pesada se deslizaba a través de su espalda, la caricia parecía infinita y lenta, buscando darle consuelo.

—No te preocupes hyung, es sencillo, respira, aquí estoy contigo. —Taehyung era tan agradable, su olor le daba una especie de familiaridad y confianza.

Obligado a dejar de pensar en Kim Taehyung y concentrarse totalmente en la galleta de azúcar en sus manos finalmente pudo desprender el último lado. —¡Lo logré! —Hoseok le mostró su galleta a los soldados vestidos de rojo.

—¿Ves hyung? Yo sabía que ibas a poder hacerlo, nunca te hubiera dejado solo.

Hoseok le dio un fuerte abrazo a Taehyung al momento de levantarse del suelo, tener una voz que constantemente le mostraba apoyo fue más de lo que Hoseok pudo pedir; Mientras lo abrazaba no quería pensar demasiado en lo grande que era Taehyung, sin embargo no podía evitar hacerlo en cuanto subió las manos a su cuello por inercia tuvo que ponerse de puntillas para poder abrazarlo completamente... —Ven vamos con los chicos. —Dijo Taehyung finalmente apartándose del abrazo. 

No ayudaba a su situación que Taehyung empezará a mostrar su afecto mediante el toque físico, tomarlo de las manos, acariciarlo de manera delicada, el roce de sus piernas... parecía que realmente no era consiente de lo mucho que tocaba a Hoseok. Sin embargo, lo peor parte de todas era lo servicial que podía ser, parecía un cachorro en busca de atención y mimos: "Toma hyung, mi porción de tofu, puedes comértela, lo necesitas", "Esta noche dormiré contigo hyung, para que no tengas miedo", "¿Cómo te puedes ver tan bonito asustado, hyung?"...

Hoseok sabía que no debía dejar que la situación escalara, no llevaban más de un par de días adentro de ese horrible lugar. No podía ser tan insensible como para pensar en algo más que no fuera guardar luto por las personas fallecidas y preocuparse por la siguiente votación.

Pero inesperadamente la enorme polla de Taehyung mágicamente le había hecho olvidar al parecer su ética y creencias.

—Joder, hyung sabía que eras tan bueno~ toda una puta chupollas...

Hoseok soltó un gemido necesitado, estaba de rodillas en el reducido espacio dentro del cubículo del baño, no sabía cuánto tiempo tenían,  el guardia únicamente les permitió entrar después de que Taehyung le suplicara bajo el libre pretexto de que era una emergencia.

La mano de Taehyung sostenía con fuerza su cabello mientras Hoseok estaba concentrado en mover su boca de arriba hacia abajo. La polla de Taehyung era tan grande y pesada, se sentía como un caramelo macizo dentro de su boca, lo llenaba por completo. Hoseok chupaba y movía su lengua alrededor de toda la cabeza, había saliva escurriendo por su barbilla y pesadas lágrimas resbalando por sus mejillas. La boca de Hoseok era el puto paraíso, sabia que tantos años de espera iban a valer la pena cuando se metió su polla a la boca, la sensación de calidez y humedad lo abrazaron tan fuerte, joder.

Se miraba tan sucio, Taehyung quería joderlo tanto.

—Dios mío, me voy a correr con solo mirarte. —El agarre de Taehyung en su cabello se hizo más fuerte —¿Me dejarías follarte la boca más duro, Seok? ¿Me dejarías venirme dentro de tu boca? —. Hoseok soltó un gemido más fuerte en señal de aprobación que fue directamente hacia las bolas de Taehyung. —Claro que lo harías.

Hoseok descuidadamente empezó a frotarse contra la pierna de Taehyung tratando de aliviar su propia polla. Taehyung sostuvo el cabello de Hoseok con ambas manos antes de empezar a follarle la boca más rápido y profundo, lo único que podía escucharse era el sonido lascivo de sus testículos rebotando contra la barbilla de Hoseok, después de que las embestidas se volvieran más erráticas y sin ritmo lo último que pudo sentir es como su vientre se aprieta y finalmente se viene en su boca. Los ojos de Hoseok ruedan hacia atrás del placer y sus pestañas empiezan a revolotear sobre sus pómulos, Taehyung mantuvo su cabeza quieta entre sus manos hasta que terminó de correrse.

Hoseok solo se queda inmóvil mientras trata de respirar con dificultad, simplemente toma toda la descarga de Taehyung como un campeón, su garganta tragó todo sin desperdiciar ni una sola gota.

—Eso es bonita, trágatelo todo. —Dio unas últimas estocadas y esperó hasta que Hoseok sacara por sí solo su polla de la boca, a pesar de que ya no estaba tan duro, Hoseok seguía chupando y gimiendo a su alrededor, dejó que lo disfrutara un rato hasta que Hoseok finalmente regresó en sí mismo y sacó la polla de Taehyung de su boca con sonoro pop.

—Muéstrame tu boca princesa.

Hoseok abre ligeramente la boca, tenía los labios hinchados y recién follados, saca ligeramente su lengua para mostrar lo vacía que estaba.

—Sabía que te lo tragarías entero, ¿Cómo puedes engañar a la gente con esa carita?

Taehyung ya sabía muchas cosas de Hoseok, su fecha de nacimiento, su domicilio, su comida favorita y sus mayores miedos. Sin embargo nunca había conocido esta faceta de Hoseok, lo atribuyó directamente al hecho que Hoseok apenas tenía tiempo de pensar en otra cosa que no fuera pagar su deuda o trabajar lo suficiente para conseguir la comida del día. 

En algunas circunstancias, inconscientemente olvidaba por completo que Hoseok no lo conocía, que no tenía ni la más mínima idea de quien era Kim Taehyung, aunque él sería capaz de darle el mundo entero a Hoseok.

—Eso mismo te preguntaría yo, pero tú si tenías cara de que querías meter tu polla en mi boca desde el momento en que nos conocimos... —Finalmente pudo voz de Hoseok, tratando de sonar altanera, sin embargo salió algo quebrada y temblorosa. Taehyung solo soltó una fuerte carcajada. 

—¿Puedes culparme?, vamos levántate, quiero follarte antes de salir de aquí.

—¿Por qué crees que dejaría que me follaras? —Hoseok finalmente se levantó del piso.

—¿No me lo he ganado? —Taehyung caminó hasta arrinconarlo contra la puerta del cubículo.

—No haz hecho suficiente méritos... si estuviéramos afuera probablemente te hubiera hecho llorar hasta por fin aceptar si quiera que me tomaras la mano. —Hoseok sonrió con gracia, pero no era mentira, si no fuera porque Taehyung le rogó como un hombre pidiendo una última cena, Hoseok nunca hubiera aceptado hacer ese tipo de cosas con un desconocido.

—Vamos hyung... —Taehyung tomo a Hoseok de los muslos y lo levanto como si su peso fuera inexistente, Hoseok por inercia paso sus brazos alrededor de su cuello y sus piernas alrededor de la cintura mientras unía sus bocas en un desastroso beso. Fue inevitable no ceder, en los brazos de Taehyung las deudas, el olor a muerte, y el miedo parecía desaparecer.

 A la mierda, pensó, si iba a morir hoy mínimo merecía tener un orgasmo antes 

Taehyung se separó levemente del beso. —Déjame cuidarte, Seok, yo me encargaré de todo.

Eso era todo lo que por tantos años había querido escuchar.

Volvieron a besarse como si el tiempo no pasara, las manos de Taehyung se deslizaron hasta llegar a su culo, se moría por quitarle toda la ropa para poder comer ese bonito agujero que tenía, cabía perfectamente en sus manos, se sentía tan suave que fue inevitable presionarlo directamente en su erección, empezó a balancear sus caderas de arriba hacia abajo, aún estaban completamente vestidos y la sensación de que Taehyung se lo estuviera follando por encima de la ropa solo provocó que se volviera más necesitado, su polla atrapada entre él y Taehyung estaba siendo duramente frotada, aún seguía dura e hipersensible pero Hoseok quería esperar a que Taehyung se lo follara apropiadamente para poder venirse.

—Joder hyung, no sabes lo duro que me tienes, vamos date la vuelta.—Taehyung (lamentablemente) bajó a Hoseok de sus brazos para poder desvestirlo.

—Necesito prepárame, no puedes follarme sin lubricante. —Hoseok se mantuvo firme.

Taehyung podía prepararlo solo con su saliva y sus dedos pero Hoseok tenía razón, habían pasado años desde que Hoseok tuvo sexo con alguien, prepáralo mal solo podría lastimarlo.

—Espérame aquí. —Taehyung sin previo aviso abrió el cubículo con cuidado, directo hacia el jabón en el lava manos. Tenían que adaptarse.

Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.

—Ni lo sueñes.

—Hoseok solo tenemos esto y de verdad, si no meto mi polla dentro de ti voy a llorar desconsoladamente, date la vuelta. 

—Eres tan mandón, hacerte llorar no parece tan mala idea. —Aún así Hoseok simplemente se dio la vuelta recargándose en la puerta y arqueando la espalda.

—Vas a ser una bonita princesa y me vas a dejar a mí hacer todo el trabajo ¿Cierto? —Preguntó Taehyung con burla antes de finalmente deslizar los pantalones de Hoseok hacia abajo.

—Tu eres el que quiere metérmela, ¿No ibas a cuidar de mi?

Taehyung no pudo contestar nada, estaba completamente ido, no podía apartar la vista de Hoseok, deslizó sus manos por su cintura antes de hincarse a sus espaldas, tomo ligeramente cada mejilla hasta exponer el agujero apretado de Hoseok en su cara, era justo como lo imagino, se mira tan apretado caliente, redondo, todo listo y afeitado para el.

—Joder...—Taehyung prácticamente gruñó antes de darle una lambida completamente a toda la extensión del agujero de Hoseok, necesitaba hacerlo ahora antes de empezar a verter el jabón dentro, una pena por qué no quería despegar su boca de ahí.

Trato de disfrutar religiosamente lo que podría ser su última cena, primero jugo un poco con el borde antes de empezar a dar pequeñas embestidas con su lengua. Hoseok solo pudo gemir y tratar de empujar la cabeza de Taehyung más adentro.

—Vamos, Tae, follame de verdad... —Taehyung estaba siendo prácticamente ahogado entre las mejillas de Hoseok hasta que finalmente sacó la lengua de su agujero, la escena era cada vez más obscena al ver el hilo de saliva que conectaba su boca con la entrada de Hoseok, dios estaba tan caliente y apretado.

—Eres solo una puta desesperada.

Hoseok sollozó.

Finalmente vertió en sus dedos un poco de la botella de jabón, trato de calentarlo un poco antes de insertar los primeros dos dígitos, estaba tan apretado, Taehyung sabía que le costaría trabajo prepáralo adecuadamente.

Taehyung estaba completamente seguro que saldrían ilesos de ahí, él juraba que aún si tuviera que sacrificarse a sí mismo con tal de que Hoseok saliera, lo iba hacer, sin embargo, definitivamente iban a salir juntos y Taehyung haría que Hoseok se preparará en su cara, lo vería meterse los dedos tan profundo y necesitado....

—T-Taehyung, más. —Hoseok se inclinó más hacia sus dedos, se estaba follando con los dedos de Taehyung.

—Pequeña mierda codiciosa.

Taehyung le dio una fuerte bofetada en su culo esponjoso, y finalmente empiezo a hacerlo a la manera de Hoseok, con tres dedos bien metidos empieza a tantear de manera intencionalmente el punto de placer de Hoseok.

Hoseok solo pudo gemir y llorar por atención.

El bonito agujero de Hoseok se contrae un poco cuando saca sus dedos, finalmente Taehyung se levanta y se alinea directo contra el, empuja la punta gorda de su polla hasta que queda adentro de Hoseok, solo la punta.

—Todo tuyo bonito, no quiero lastimarte. —Esto era una clara señal para que Hoseok se moviera hacia atrás y se empalmara contra su polla, Hoseok empezó a empujarse de manera lenta, Taehyung lo aprisionó más contra la pared. Cuando finalmente llegó hasta el fondo Hoseok soltó un agudo gemido, Taehyung sintió como una lágrima se deslizó por sobre su mejilla, estar dentro del agujero húmedo y apretado de Hoseok era el puto paraíso. Finalmente Taehyung empieza a empujar su polla dentro y fuera de Hoseok.

El agüero de Hoseok es codicioso y parece absorberlo como si quisiera tenerlo aún más dentro de él, Hoseok simplemente está derretido, le encanta la sensación de su agujero siendo destrozado por Taehyung, solo podía balbucear y decir cosas sin sentido. La forma en la que el culo de Hoseok rebotaba y se ondea directamente contra su polla hace que sus bolas se aprieten.

Taehyung toma el cabello de Hoseok hacia atrás para que su espalda se arquee más y pueda estar su espalda completamente pegada a su pecho. Empezó a acariciar sus bonitos pezones rígidos por debajo de playera, Hoseok era tan sensible... su boca se había abierto dejando que el hilo de saliva se filtrara a través de sus labios, finalmente su mano se deslizó hasta la descuidada polla de Hoseok y sus embestidas se hicieron más irregulares, estaba cerca.

—Joder, Hoseok, tienes el cuerpo de una puta, quiero correrme dentro de ti, ¿Me dejarías?

Hoseok solo jadeo con los ojos brillosos antes de asentir varias veces.

Lléname, Taehyung.

Joder, Taehyung es un hombre débil, si una cara bonita te pide que lo llenes es tu deber como hombre hacerlo.

Finalmente Hoseok se viene con un agudo gemido, solo bastó un par de embestidas más para que Taehyung también se corriera.

Definitivamente iban a sobrevivir.

Ellos iban a sobrevivir.

Notes:

¡Espero les haya gustado! Agradezco mucho las retroalimentaciones y comentarios.