Chapter Text
A Sirius Black le duele mucho la cabeza. A los dos.
-Eso es imposible, Albus-dice Lupin con mucha calma.-Este chico no puede ser Sirius.
Black por el contrario no dice nada, sus ojos fijos en los del Sirius adolescente. Probablemente tratando de encontrar diferencias entre ambos o mejor aún, algo que explique porque cojones hay dos Sirius Orion Black en la cocina de Grimmauld Place.
Por su parte Sirius trata de mirar a cualquier sitio que no sea a Lupin, porque cuando le mira solo piensa en que su Remus es pelirrojo y tiene una cicatriz que le recorre la mejilla izquierda. Y su Remsie jamás llevaría un jersey tan feo ni parecería tan triste.
Vuelve a repetir la historia que le contó a Dumbledore cuando este lo encontró inconsciente en los jardines del castillo. Les habla de cómo era el último día antes de las vacaciones de verano, y que estaba huyendo de Filch cuando apareció una sala rara con un montón de cachivaches colgando en las paredes, incluyendo el reloj verde que le cayó encima cubriéndolo por completo de algo pegajoso y que lo ha mandado desde 20 años atrás al Hogwarts de 1995.
-Yo estuve en esa sala-dice Black de repente y Dumbledore le mira con mucho interés.-¿Fue después de teñir a su gata de verde?
Sirius asiente.
-Pero a mí no me cayó nada encima. Abrí la puerta y corrí a esconderme en un armario que estaba al fondo.
Sirius lo piensa bien y recuerda que había un armario a la izquierda, pero que él giro a la derecha.
-Realidades alternativas entonces, mi joven señor Black.
-¿Que quiere decir?-Da igual donde estén, el maldito Dumbledore siempre es igual de enigmático y poco práctico.
-Has venido del pasado, pero no de nuestro pasado. En nuestra linea temporal Sirius no viajó hacia ningún lado. Has... cruzado de mundo por así decirlo. Supongo que habrá cosas que son diferentes, ¿no?
Sirius asiente.
-Remus es pelirrojo-dice y a Black le da tal ataque de risa que le acaba contagiando y ambos se ríen casi hasta llorar.-Usted es más alto en mi mundo, creo. Y sus gafas son más cuadradas.
-Los rasgos genéticos ocurren al azar, es biología muggle básica. Supongo que en tu caso al ser tus padres familiares tan cercanos había menos rasgos que variaran. Aún así me parece que tu nariz es más similar a la de Orion que a la de la querida Walburga, a diferencia de nuestro Sirius.
Obviamente la consanguinidad tenía que tener alguna ventaja, aunque Sirius sigue pensando que es un milagro que ni él ni Reg acabaran teniendo tres orejas o siendo rematadamente imbéciles, aunque en el caso de Regulus Black eso último es algo cuestionable.
-James tiene el pelo castaño claro y los ojos avellana. ¿Cómo es vuestro James?
Black y Lupin se miran y Sirius no necesita saber legeremancia para sospechar que lo que le van a decir no es bueno.
-Murió hace casi 14 años.
Ninguno dice nada más y Sirius no está seguro de querer saber. De repente esta idea del mundo nuevo no le parece nada buena, ¿qué pinta Sirius Black en un mundo en el que James Potter ya no existe? Quiere preguntar por Peter pero no le sale la voz.
-Quiero irme a casa-dice finalmente, con la voz temblando. Los adultos se miran entre ellos y Sirius solo quiere gritarles que no lo hagan, que trabajen y busquen una solución.
-De momento no sabemos cómo...
-¡No! Tiene que ser una broma... yo no puedo... no quiero quedarme en esta casa, en este... mundo.
-Sirius-dice Dumbledore-vamos a trabajar para llevarte a tu tiempo, pero mientras tanto tendrás que quedarte aquí. Esta casa es segura y nuestro Sirius y Remus te harán compañía y te irán explicando todo lo que haga falta.
Dumbledore se marcha y se quedan los tres en la cocina sin saber muy bien que decirse. Eso nunca le había pasado con su Remus, ellos siempre tenían algo que contarse.
-Estoy estancado aquí.-dice Sirius y solo pensar en que no volverá a ver a James, ni a su Remus ni a Peter hace que le den ganas de llorar.
-Lo siento mucho, mini-yo. Lo siento mucho.
Sirius está a punto de decir alguna burrada, pero Black no parece estar burlándose de él. De hecho, algo le dice que él también daría lo que fuera por escapar de aquí.
Pasan los días y Dumbledore vuelve con malas noticias. No solo no tiene una solución, sino que lo más probable es que el cambio sea permanente. Sirius no entiende una palabra de lo que dicen, pero le parece entender que él atravesó una especie de puente entre dimensiones y que esos puentes se autodestruyen una vez han sido usados para evitar paradojas o algo así.
Jamás verá a sus amigos otra vez. No verá a James conseguir una cita con Evans, no verá a Remus cambiar el mundo, no verá a Peter ganar ese torneo de Gobstones.
-Tienes 15 años y no vamos a abandonarte aquí-dice Dumbledore haciéndole volver a la realidad.-Ingresarás en Hogwarts con tus compañeros, terminarás tu educación.
-¿Qué?-dicen ambos Blacks a la vez.
-No quiero ir a Hogwarts sin mis amigos.
-La pondrá en peligro, Dumbledore... no...
Él levanta las manos y ambos se callan.
-Sirius, esto es lo mejor para ti.
-¿Y cómo vas a justificar su presencia en el castillo? Con el Ministerio en tu contra no creo que sea fácil que...
Dumbledore saca un papel y Sirius se queda con la boca abierta. Aparentemente su madre, Maddie Smith una Hufflepuff un año menor que ellos acaba de fallecer, dejando a su hijo de 15 años bajo la custodia de Nymphadora Tonks.
-¿Esa no es la hija de Drómeda?-pregunta Sirius con curiosidad y Black simplemente asiente.
-En mi mundo tiene unos 3 meses. Y aquí va a ser mi madre adoptiva, fantástico.
-No vivirás con ella-dice Dumbledore.-Seguirás aquí, bajo la protección de la Orden. Esto es sólo para que el ministerio no haga preguntas incómodas.
-¿Preguntas incómodas? ¿Sobre qué?
-Creo que es mejor que se lo expliquemos nosotros, Albus.-este asiente y se levanta con rapidez. Confía en Dumbledore para hacer una huída rápida.
Black hace aparecer una botella de Whiskey de fuego y sirve un vaso para cada uno. Sirius está a punto de decirle que sólo tiene 15 años pero Black no tiene aspecto de estar de demasiado buen humor. Lupin simplemente se bebe su vaso de un trago.
-Reg está muerto.-dice sin ninguna delicadeza y a Sirius se le hunde el mundo.Porque su hermano es un imbécil integral y una molestia desde que vino al mundo, pero es su hermano pequeño y a Sirius le parece una mierda que dentro de 20 años él sea el único Black vivo.
-¿Qué pasó?
-Se unió a los mortífagos, a los seguidores de Voldemort. Meses después se echó para atrás y murió. Tendría unos 19 años.
Entre el Whiskey y la noticia, a Sirius se le saltan las lágrimas. Y joder, él no llora. Los Black no lloran. Reg era el puto hijo modelo y acabó muriendo por ello, de repente tiene muchas ganas de ir a gritar al retrato de Walburga, porque si hay una culpable de la muerte de su hermano... es ella.
-¿Qué te pasó a ti? ¿Y a Remus? Tenéis un aspecto de mierda los dos, no os ofendáis. ¿Y... James y Peter?
Black da un largo suspiro y es Lupin quien continua la historia. El mundo se detuvo para ellos el día de Halloween de 1981, cuando James y Lily Potter murieron traicionados por Peter Pettigrew. Black intentó vengarlos, pero solo consiguió que le encerraran 12 años en Azkaban por un crimen que no llegó a cometer. Y Lupin... Remus simplemente quedó solo,sin la protección de sus amigos y sin la posibilidad de acceder a un buen empleo.
Y Sirius quiere romper cosas, quiere que el maldito número 12 de Grimmauld Place arda y desaparezca para siempre de la faz de la tierra... porque Reg está muerto, porque los merodeadores fueron grandes y ellos iban a comerse el mundo y al final resulta que fue al revés, que el mundo se los comió a ellos.
Y Peter, Sirius no quiere pensar en el Pettigrew de este universo, que TIENE QUE ser diferente al Peter que él conoció. Su Pete jamás harías eso, no a James y a Evans... no a Harry.
Harry Potter, la chica-que-vivió. De todo lo que le han contado es quizás lo único que no le provoca un horror absoluto. Harry L. Potter. La ahijada de Black y aparentemente la persona mas en riesgo del mundo Mágico con tan solo 15 años. Según Black y Lupin, tiene los mismos ojos verdes de Evans y la cara de James, del James de aquí claro. Eso es todo lo que le cuentan de ella y Sirius siente que tiene que saber más, porque serán compañeros de escuela y es la hija de James y él quiere conocerla. Necesita conocerla.
Sin embargo no es nada fácil. Acceder a la chica es aparentemente imposible, vive con muggles y su localización es un secreto. Intenta sonsacar información de Black, pero este no se muestra nada comunicativo... tampoco Lupin. Y no es que Sirius les culpe, la hija de James vio a Voldemort regresar y luchó contra él hace apenas un mes, él también estaría histérico. Una noche escucha a Tonks hablando con Lupin sobre Privet Drive y un par de días más tarde es Black quien menciona Little Whinging. No es mucho, pero es probable que le valga para localizarla. Ahora sólo necesita un plan de escape.
La ocasión se presenta sola, prácticamente. Una mañana mientras baja los escalones escucha a Black gritándole a Dumbledore.
-NO ES FELIZ ALLÍ, DUMBLEDORE. LA ODIAN.
- Te aseguro que la señorita Potter está perfectamente a salvo y...-Dumbledore se queda callado un instante y Sirius está convencido de que el viejo le ha pillado, pero aparentemente continua como si nada-Es lo mejor para ella Sirius, no me mires así. Solo serán un par de semanas más.
Y Sirius no puede evitarlo, se le revuelve el estómago pensar en la pequeña Harry Potter sufriendo en casa de sus tíos. James siempre le escribía cartas y se lo llevaba un par de semanas a su casa para que no se volviera loco y Sirius no puede evitar pensar que es hora de devolverle el favor.
Quizás pensándolo objetivamente no es la mejor idea del mundo, pero hay una razón muy obvia por la que el sombrero seleccionador jamás se planteó ponerlo en Ravenclaw. Así que Sirius respira hondo, sale por la puerta principal del número 12 de Grimmauld Place y sacando la varita, convoca al autobús noctámbulo.
