Chapter Text
Siento las piernas como plomos. Escucho un zumbido. Me duele la cabeza. Saboreo el hierro de mi propia sangre. Pero no puedo caer ahora. Mi gente depende de la barrera que estoy manteniendo. Jonathan me apoya desde atrás. El no. Puede. Crear. Una. Barrera. De. Este. Tamaño. No todavía. Puedo ver en mi muñeca que usé más energía de la que quería. Voy a tener que repasar lo que hice mal. Cuando derrote a este enemigo que tengo delante. ¿Como era su nombre?
Bah. Ahora eso no importa. Si igual mañana aparecerá otro. Y pasado mañana otro. Y al otro dia, otro muy parecido a este, pero con otro nombre y un color diferente de armadura. De vez en cuando aparece alguno original, con una motivación que me emociona. Pero suelen desaparecer sin que tengamos nuestro gran encuentro final.
De eso tratan las historias, no? Yo, la protagonista, que empieza siendo una joven inocente y normal que sufre una perdida. Y ahí empiezan las desgracias. Paso de ser la princesa de un reino lejano comprometida con el hijo de los protectores, a tener que soportar las torturas de la hermana de mi padre.
Igual tengo que reconocerlo, pasar por ese infierno de entrenamiento me hizo más fuerte de lo que jamas hubiera podido ser de otra manera.
Pero bueno, yo me hago fuerte, y aparece un tipo que no soporta que yo sea mejor que él (¿mejor en qué? si casi me mato 50555 veces, quiero seguir viva, obvio que voy a sacar fuerzas de donde no tengo) y me enfrenta y claro, yo ya a esta altura estoy re podrida y lo mando a la mierda. El tipo se va y se corre la voz. De que no voy a casarme con mi prometido, de que voy a casarme con el que me derrote, o de que voy a casarme con quien lo derrote a él (a John y a cualquiera que de repente se sienta con ganas de proclamarse como mi dueño.) Que estar conmigo te da poderes mágicos, que mi reino está maldito y que hay que derrotarlo , que soy una bruja,etc.
Y ahora. Ahora estoy atrapada en este bucle infinito de enemigos.
Y si, me hago más fuerte. Pero tambien me lastimo. Veo mal de un ojo, me tiembla una mano por una fisura en un nervio. Una de mis rodillas está completamente rota. Mi rostro (que dicen encandila por su belleza) zurcado por decenas de cicatrices que brillan con destellos dorados cuando uso mi magia.
Y siempre. Siempre, me atacan el cuello, dicen para averiguar hasta donde llegan las cicatrices.
Y mientras te estoy contando la historia de mi vida, pasa de nuevo.
Otra vez.
Otra vez vuelvo a estar en el funeral de mi padre.
Otra vez vuelvo a sufrir. Agregando que ahora ya estoy casada. Y también me separé.
Y me enamoré de mi fisiatra. Y me reencontré con mi ahora ex marido.
Me dicen que estaria bien que John se vuelva mi guardaespaldas.
Él me proteje, dice que para que yo lo perdone.
Y volvemos a estar en esta situación. Yo, herida manteniendo una barrera con las pocas fuerzas que me quedan. John apoyandome desde atras y Christian a salvo detrás de la barrera.
