Work Text:
A John le tocó trabajar en la víspera de navidad por lo que llegó ya de madrugada a su casa para descansar.
Por lo que apenas llegó a la casa se puso cómodo solo con un calzoncillo para dormir.
Ya de mañana es cuando sintió que su pesada verga estaba siendo manoseada.
-¡Feliz Navidad Tato! - le saludó Eli con una sonrisa de oreja a oreja mientras con sus manos apretaba su dura verga y la besaba por sobre su ropa.
- Feliz Navidad para tí también Eli!
- No vi ningún obsequio debajo del árbol con mi nombre. Bueno, la verdad que no vi ningún regalo, asi que vine darte el mío y a ver si consigo algo para mí.
- Dios Eli! Me vas a dar un infarto.
- Por favor no Tato, no te mueras sin antes primero entregarme el mío.
John le sonrió y procedió solo a cerrar los ojos para disfrutar de la deliciosa boca del chico.
- Mi princesa goloza.... si pones el mejor esfuerzo seguro que consigues tu ansiado regalo.
La noche anterior Liam lo había visitado en la estación, también buscando su regalo, pero lo había follado en su oficina hasta llenarle su apretado culito.
- Mmmmm Papi, tu verga está deliciosa.... mmmm... - suspiraba y gemía el chico mientras lamia y chupaba la enorme cabeza del duro pene del Sheriff.
- Siii mi putito hambriento... siii, sigue así... se siente tan bien mi verga en tu boca... naciste para ser un excelente mamador de pollas.
John sentía que su orgasmo empezaba a formarse con las atenciones que la boca del chico le estaba brindando, que de pronto no se aguantó y se puso de rodillas y tomándolo de los pelos al menor acercó su verga a la boca del chico.
- Mierda, mierda... ven aquí putito.. abre la boca para recibir tu regalo de navidad....AAAAAAAAhhhhhh
Y con un grito John se corrió en la boca de Eli, quien recibía con placer cada chorro de semen caliente que esa enorme verga depositaba en su boca.
- Ahí tienes tu regalo bebé... trágatelo todo putito...
Y acto seguido le enterró todo su miembro en la apretada garganta hasta el fondo, hasta que el chico empezó a tener arcadas y mezclas de saliva y semen empezaron a salir de su nariz.
Luego de que sintió como su post orgasmo empezó a normalizarse, lo tomó de la cintura y lo puso de cuatro para follarle ese culito delicioso.
El chico gemía y lloraba de placer bajo él, con cada embestida brutal que el Sheriff le administraba.
Y así el Sheriff folló al chico hasta que terminaron los dos rendidos y exhaustos en la cama hasta quedarse dormidos.
