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Los viernes por la tarde en los dormitorios de la UA siempre eran más tranquilos que el resto de la semana. La mayoría de la clase 3-A estaba fuera por sus prácticas con agencias, patrullas obligatorias, entrenamientos extra. Izuku no tenía nada programado. las ofertas llegaban solas, pero él prefería quedarse, estudiar, entrenar solo en el gimnasio y… esperar a Shoto.
Hoy la sala común estaba medio vacía. Kirishima y Kaminari jugaban a un juego de peleas en la consola, gritando cada vez que uno ganaba. Mina y Jiro estaban tiradas en el sofá viendo una serie, comentando en voz alta. Sero intentaba hacer un bordado. Mineta, como siempre, estaba en una esquina con el teléfono, babeando. Bakugo había salido a correr hace rato, gracias a Dios.
Izuku estaba sentado en la mesa del comedor con un cuaderno abierto, buscando repasar estrategias de rescate. Pero en realidad no leía ni una palabra. Su cabeza estaba en otra parte.
"Shoto vuelve de patrulla con Endeavor en menos de una hora. Esta tarde nos cortaron a medias… cuando llegue voy a besarlo hasta que se le olvide respirar. Voy a bajarle los pantalones despacio, voy a olerlo, a terminar con lo que empezamos. Hoy fue peor, justo cuando estaba a punto de metérsela…"
Mina levantó la vista del sofá.
—Deku, ¿estás vivo? Llevas media hora mirando la misma página.
Izuku se sonrojó y cerró el cuaderno rápido.
—S-sí, solo… pensando en el examen de tácticas de la próxima semana.
Kaminari soltó una risa.
—Seguro que estás pensando en tu noviesito, admítelo.
Izuku se puso aún más rojo.
—¡N-no es eso!
"Claro que estoy pensando en él. En cómo se ve cuando se corre, en cómo aprieta cuando lo tengo dentro… dios, no puedo ni imaginarlo sin ponerme duro. Quiero lamerlo hasta que grite mi nombre… no, no debería pensar tanto en esto, es mi novio y merece respeto… aunque carajo, hoy nos interrumpieron y estoy que exploto."
La puerta principal se abrió.
Shoto entró con su traje de héroe un poco sucio del polvo de la calle, el pelo despeinado, como siempre con su cara completamente estoica. Se quitó las botas en la entrada y caminó hacia la sala común.
Kirishima fue el primero en hablar.
—Oye, Todoroki, ¿como te fue? Llegaste rápido.
Shoto se detuvo en medio de la sala y dijo, sin cambiar de expresión ni un milímetro.
—Me quitaron mi miembro. Ahora tengo vagina.
Silencio absoluto. Luego el caos se estalló.
—¿QUÉ?
—O sea… ¿cómo ¿ahora mismo tienes una vagina?
Mineta saltó del sofá como si le hubieran dado corriente.
—¡Enséñamelo! ¡Total no es vagina de chica de verdad! ¡Déjame ver tu coño, Todoroki, por los viejos tiempos!
Sero le lanzó cinta adhesiva a la cara desde lejos.
—Cállate, enano pervertido.
Izuku se atragantó con su propia saliva. Tosió fuerte. Se puso rojo hasta las orejas y sintió que el corazón se le iba a salir del pecho.
"Shoto tiene coño. Ahora mismo entre las piernas. Dios mío… ¿cómo será? ¿Será igual de rosado que su pene? ¿Tendrá vello? ¿Será igual de satisfactorio entrar en él? No, para, Izuku, es tu novio, está pasando por algo raro… pero joder, siempre he sido bisexual y ahora es él… mi Shoto… con un coño perfecto… me estoy volviendo loco."
Shoto levantó una mano para calmar el ruido.
—Fue por un quirk la doctora dijo que es temporal. Tres semanas máximo, ningún duelo es soportable.
La clase lo miró como si fuera un extraterrestre. Nadie entendía cómo podía estar tan tranquilo.
Mineta intentó otra vez, susurrando desde el suelo.
—Si quieres practicar cómo se siente un coño de verdad…
Jiro le dio un codazo que lo dejó tieso.
—Cállate de una vez.
Shoto miró directamente a Izuku.
—Izuku. ¿Quieres que hablemos después?
Izuku tragó saliva varias veces antes de poder responder.
—S-sí… claro. Cuando quieras.
Shoto admitir una vez.
—Voy a ducharme. —Y se fue hacia los baños de los chicos.
Izuku lo siguió con la mirada hasta que desapareció detrás de la puerta. Su mente no paraba.
"Controlate, Izuku no seas un pervertido. Es tu novio está confundido aunque no lo parezca. Pero… ¿se habrá tocado ya en la ducha? ¿Habrá sentido su clítoris por primera vez? ¿Habrá metido un dedo y sentido lo caliente y apretado que está? Ah, mierda, me estoy poniendo duro solo de pensarlo…"
Kirishima le dio una palmada en la espalda.
—Tranquilo, Deku. Parece que lo lleva bien.
Izuku sonrió forzado.
—S-sí… supongo que sí.
Pero por dentro se estaba muriendo lentamente.
Escena retrospectiva
Más temprano ese día.
Shoto había patrullado con su padre toda la tarde. El día había sido rutinario andar por las calles, ver gente, nada fuera de lo normal. Cerca del final, un niño de unos siete años salió corriendo detrás de una pelota roja que rebotó hacia la calle. Un camión de reparto venía a toda velocidad. Shoto reaccionó en menos de un segundo. Corrió, levantó al niño en brazos y saltó hacia la acera. El pequeño aterrizó seguro, temblando, con los ojos muy abiertos de terror. El conductor frenó en seco, el camión rechino.
Endeavor llegó un segundo después, revisando que nadie estuviera herido.
El niño, todavía asustado, extendiendo la mano hacia Shoto como si quisiera aferrarse a él. Un rayo rosado tenue salió de su palma y rozó apenas la cadera izquierda de Shoto.
Todoroki sintió un calambre leve, como electricidad estática en la piel. No le dio importancia. El niño estaba llorando, sus padres llegaron corriendo, agradecieron mil veces. Shoto solo ascendió, devolvió al pequeño y siguió patrullando con Endevor. El incidente fue tan rápido que no lo registró como algo importante. No pensé más en el rayo ni en el niño.
Al volver a la agencia, Endeavour le dio una palmada en el hombro.
—Buen trabajo hoy... hijo.
Shoto entró al baño privado de la agencia para lavarse las manos y orinar antes de regresar a la UA. Se bajaron los pantalones… y se quedó congelado.
No había pene.
Donde siempre había estado su miembro ahora había una vagina.
Shoto parpadeó una vez. Dos veces sentí un nudo en el estómago, algo parecido a susto o confusión. No entendía cómo había sucedido, no había sentido dolor, no había visto nada raro durante la patrulla. Solo ese cosquilleo leve que ya había olvidado. ¿Cómo era posible que su pene simplemente… desapareciera? Se tocó con la yema del dedo índice. Suave, cálido. Un poco húmedo por naturaleza. Retiró el dedo como si quemara su cara seguía fría pero por dentro sintió pena y desconcierto. No sabía qué pensar.
Se subió los pantalones y salió directo al despacho de su padre.
—Viejo, necesito hablar contigo.
Enji levantó la vista de los informes.
—¿Qué pasa, Shoto?
Shoto, con voz calmada pero con un toque de pena qur apenas se podía notar.
—Me quitaron mi pene. Ahora tengo vagina.
Endeavour tardó varios segundos en procesar. Frunció el ceño, confundido. Shoto siempre había sido “raro” en muchas cosas, pero esto…
—¿Qué quieres decir con que te quitaron tu pene? ¿Acaso te operaste?
Shoto negó con la cabeza.
-No. No sé cómo pasó. Fui al baño ahora y… ya no está, en su lugar hay… genitales femeninos no entiendo qué ocurrió.
Endeavor se pasó la mano por la cara, todavía sin entender del todo.
— ¿Estás seguro? Siempre ha sido… peculiar, pero esto…
Shoto, con algo de pena en la voz hablo.
—Estoy seguro. Ven a verlo si quieres. Pero prefiero que vayamos al doctor.
Endeavor se levantó de golpe.
—Vamos a la enfermería, ahora.
En la enfermería, la doctora revisó a Shoto en privado. Y explicó.
—un quirk de cambio genital superficial. Solo apariencia externa, no hay útero ni ovarios funcionales, no puede haber embarazo ni menstruación. Es cosmético y temporal. Máximo tres semanas, probablemente menos si el quirk del atacante era débil.
Shoto sintió un escalofrío al oír “cambio genital” confirmado. Se asustó un segundo, los ojos se le abrieron un poco más de lo normal, pero recuperó la compostura rápido.
—¿Tres semanas máximo?
—Sí. No es peligroso.
Shoto asintió.
—Puedo soportarlo.
Endeavor, todavía procesando, puso una mano en su hombro torpemente pero sincero.
—Si necesitas tiempo libre, hablar… algo…
—No es necesario, viejo. Volveré a la UA
Shoto se fue.
Fin del flashback.
De vuelta en la UA
En el baño, Shoto se desnudó frente al espejo grande. Su cuerpo seguía igual, Pero abajo… había una vagina nueva.
Se sentó en el borde de la bañera y se abrió los labios con dos dedos. Miró dentro era rosado intenso por dentro, húmedo, con un clítoris pequeño pero visible. Nunca había visto una en persona solo ilustraciones en libros de texto.
Rozó el clítoris con la yema del dedo por accidente. Un rayo de placer le subió por todo el cuerpo, las rodillas le temblaron, soltó un sonido bajo. "Ah…" Se sintió incómodo. Raro, curioso Apartó la mano rápida.
"Mejor dejo esto para después y mejor tomo una ducha."
Bajo el agua caliente, el chorro le dio directo en el clítoris. Tuvo que apoyarse en la pared para no gemir. El placer era diferente, más difuso, más profundo, como ondas que se expandían por todo el cuerpo.
Salió de la ducha con las mejillas ligeramente sonrosadas. Se puso pijama, una camiseta blanca y pantalones grises sin ropa interior porque se sentía extraño con boxer ahora.
Fue directo a la habitación de Izuku.
Izuku ya estaba ahí. Sentado en el futón con las piernas cruzadas, un libro abierto en el regazo, finciendo leer. La televisión estaba encendida con una película de acción cualquiera. No veía absolutamente nada.
Shoto cerró la puerta con llave.
— ¿Quieres ver una película?
Izuku levantó la vista, se sonrojó al instante.
—S-sí… ven, siéntate.
Shoto se sentó a su lado. Apoyó la cabeza en el hombro de Izuku como todas las noches. El olor a jabón ya Shoto llenó la habitación. Izuku sintió que se le secaba la boca y que su polla daba un salto dentro del pantalón.
No aguantaron ni quince minutos de película.
Izuku se giró hacia el espacio. Tomó a Shoto por los hombros con cuidado y lo tumbó de espaldas en el futón. Quedó encima, entre sus piernas abiertas, pero sin presionar todavía.
Shoto lo miró con esa calma absoluta.
—Quieres tener sexo.
Izuku se puso rojo hasta las orejas Tartamudeó.
—Shoto… no he dejado de pensar en… en lo nuevo. Todo el día no quería decirlo delante de todos, pero… por favor… ¿puedo verlo? Solo verlo… y tocarlo un poco… si tú quieres, claro. Si no, está bien, no quiero presionarte ni nada…
Shoto parpadeó una vez.
—Si querías eso, solo tenías que decirlo desde el principio. Confío en ti no me molesta enseñártelo.
Se incorporó un poco. Se bajaron los pantalones despacio los dejaron caer al suelo. Se recostó de nuevo y abrió las piernas con calma, sin vergüenza.
Izuku casi se desmaya.
Era perfecta.
Tenia los labios mayores carnosos, suaves, pálidos. Con un poco de vello rojizo y blanco en el monte de Venus, fino y delicado. Labios menores rosados asomandose, ya ligeramente húmedos. Un clítoris pequeño, escondido bajo su capucha, pero visible. La entrada estrecha brillaba con humedad natural.
Izuku soltó un suspiro tembloroso.
—Dios… es… precioso. Shoto…eres tan bonito…
"Quiero lamerlo todo, meter la lengua dentro, saber cómo sabe, cómo aprieta, cómo se moja cuando lo toco. Pero despacio… no quiero asustarlo… joder, me siento como un loco, pero es que nunca había visto nada tan perfecto…”
Shoto lo miró.
—¿Te gusta?
Izuku avanzó rápido, con la voz rota.
—Mucho… ¿puedo… tocar?
Shoto se lamió los labios sin darse cuenta.
—Ya sabes, puedes tocarme cuando quieras.
Izuku apoyó sus manos temblorosas en los muslos de Shoto. Su piel era cálida, suave, perfecta. Despacio, abrió más las piernas. El coño se abrió un poco más. La humedad se acumula visiblemente en la entrada.
Izuku tragó saliva.
—¿Puedo tocar… aquí? —preguntó señalando el clítoris con la mirada.
Shoto asintió.
—Claro —Izuku rozó el clítoris con la yema del dedo índice. Apenas un toque Shoto dio un respingo suave —Ngh…
Izuku se detuvo inmediatamente.
—¿Demasiado?
—No… se siente… raro. Pero... bien. Sigue.
Izuku presionó un poco más. Frotó en círculos lentos, suaves, apenas rozando. Shoto respiró más rápido sus caderas se movieron apenas un milímetro.
Izuku se inclina olió primero, dulce, limpio, almizclado Excitante.
—Puedo…probarlo con la boca?
Shoto se sonrojó levemente por primera vez en la noche.
—Quiero que lo hagas.
Izuku se tumbó boca abajo entre sus piernas. Rodeó los muslos de Shoto con los brazos. Lo atrajo hacia su cara. Mantuvo las piernas abiertas con cuidado. Lamió despacio, una lamida larga, plana, desde el perineo hasta el clítoris. Shoto soltó un gemido bajo, casi sorprendido.
—Ah...
Izuku repitió. Lamió los labios mayores, despacio, sintiendo la piel suave y caliente. Luego los menores, más rosados, más sensibles. Rodeó el clítoris sin tocarlo directamente. Cada vez que su lengua pasaba cerca, Shoto temblaba.
Metió la punta de la lengua en la entrada, caliente, mojada, dulce como miel. La movimiento despacio, entrando apenas un centímetro, saliendo entrando otra vez. Shoto jadeó más fuerte.
Izuku subió y por fin rodeó el clítoris con la lengua. Haciendo círculos lentos. Suaves luego un poco más rápidos. Chupó suavemente, creando una succión ligera.
Shoto agarró las sábanas con fuerza.
—Izuku…
Izuku succionó el clítoris con más intensidad. Metió un dedo despacio en la entrada. Solo la primera falange las paredes lo abrazaron, calientes, húmedas, suaves, valvuladas, mojadas. Lo movió apenas.
Shoto gimió más alto.
—Más… por favor…
Izuku metió el dedo entero. Lo curvó despacio buscando ese punto. Cuando lo encontró, Shoto arqueó la espalda de golpe.
—Ahí… ¡ahí!
Izuku movió el dedo en ritmo lento pero constante. Añadió un segundo dedo. Entraron resbaladizos, apretados. Los movieron en tijera, abriéndolo un poco, sintiendo cada pliegue interno.
Shoto estaba perdido con la Boca abierta. Los ojos entrecerrados la respiración agitada. Izuku frotó el clítoris con el pulgar mientras los dedos seguían dentro, curvándose, frotando ese punto una y otra vez. Shoto temblaba entero, sus piernas se tensaron.
De pronto su cuerpo se convulsionó. Su coño se contrajo con fuerza alrededor de los dedos de Izuku. Un chorro caliente salió disparado, salpicando la barbilla, el pecho y la cama de izuku. Shoto squirteó con fuerza, gimiendo ronco, su cuerpo entero temblando.
—Ah… ahhh… Izuku…
Izuku se quedó quieto, fascinado, con los dedos todavía dentro sintiendo los espasmos.
—Shoto… te corriste… squirteaste… fue… lo más hermoso que he visto…
Shoto jadeaba, cara roja, ojos vidriosos.
—Nunca… había sentido algo así… en todo el cuerpo… sigue… por favor…
Izuku sacó los dedos despacio. Estaban empapados, brillantes. Sin pensarlo, se los llevó a la boca. Los Lamio, chupó el sabor lo hizo gruñir bajo.
"Delicioso… sabe a él… dulce y salado… joder, quiero más…"
Shoto lo miró con ojos brillantes.
—¿Quieres seguir?
Izuku asegurese, voz rota.
—Quiero... todo quiero sentirte.
Shoto se incorporó un poco.
—Entonces… métemela. Quiero sentirte dentro.
Izuku se desnudó con las manos temblorosas. Su cuerpo brillaba de sudor, sus pectorales marcados, sus abdominales duros, y abajo su polla gruesa, venosa, con la cabeza roja e hinchada, encima de un nido grueso de vello púbico negro subiendo hasta casi el ombligo.
Shoto miró fijamente.
Izuku se colocó encima. Frotó la cabeza de su polla contra la entrada húmeda, despacio, en círculos, mojándose con los fluidos de Shoto. Empujó apenas la punta.
Shoto jadeó.
—Lento… por favor…
Centímetro a centímetro. Izuku sintió cada milímetro cómo las paredes se abrían, cómo lo apretaban caliente y húmedo, cómo Shoto temblaba debajo de él. Cuando entró hasta el fondo, se quedó quieto, disfrutando del calor perfecto.
—Estás tan caliente por dentro… tan apretado…
Empezó a moverse. Con Salidas lentas, casi saliendo del todo, entradas profundas, chocando suave contra el fondo. Shoto gemía bajito con cada embestida, moviendo las caderas por instinto.
Y cambiaron. Shoto arriba Izuku lo ayudó a sentarse, lo bajó despacio. Su clítoris se frotaba contra el vello púbico grueso de Izuku con cada movimiento. Shoto cabalgó torpe al principio, luego más seguro. Se corrió otra vez así, con el coño apretando, chorros de jugo mojando la pelvis de Izuku.
Luego de lado. Izuku detrás, metiendo la mano para frotarle el clítoris mientras lo follaba lento y profundo. Shoto se corrió una tercera vez, dando su nombre. Al final volvió a ser misionero. Izuku moviendose profundo, besándolo todo el tiempo, frotandole el clítoris con los dedos. Shoto se corrió una cuarta vez, squirteando de nuevo mojando todo.
Izuku no aguantó más.
—Me corro… adentro, Shoto…
Su semen salió caliente llenándolo hasta rebosar, chorreando cuando salió despacio.
Se derrumbaron abrazados, sudorosos, jadeando. Izuku besando el cuello de Shoto.
Todoroki, con la voz ronca pero calmada.
—Fue… increíble. Quiero hacerlo todas las noches, durante las tres semanas.
Izuku lo besó en el frente, todavía duro detrás de él.
—Todas las noches. Varias veces, te voy a aprender de memoria cada centímetro. Te amo como seas shoto eres increíble, me encantas.
Y así comenzaron las tres semanas más intensas, sucias y perfectas de sus vidas.
