Chapter Text
Las enredaderas poblaban cada rincón de Vanaheim, descontroladas, arrasando aldeas y ganando terreno entre los frondosos bosques del reino.
La vena en la sien de Freyja palpitaba, delatando su rabia contenida.
—Loki…
—¿Sí?
—¿Esto lo has hecho tú?
—Necesito que me des más información, “esto” es un término muy amplio —respondió, mofándose.
Freyja se giró hacia él, la mirada afilada y el ceño fruncido.
—¡Has manipulado un artefacto sagrado de la fertilidad de Vanaheim! —se acercó más a Loki, su mirada endureciéndose.
—Ah. Entonces sí. Probablemente.
—¡MIRA YO TE MATO PEDAZO DE…!
Freyja parecía a punto de tirarle de los pelos, —y lo habría hecho—, si no hubiera intervenido Baldur, quien se interpuso entre ambos, tratando de calmar la situación.
—Chicos, dejemos esto para luego —Loki lo miró medio indignado por lo de “para luego”—. Ahora debemos centrarnos en el problema.
Freyja suspiró, resignada. Le lanzó una mirada asesina a Loki, recibiendo tan solo una sonrisa burlona de respuesta, y se giró de nuevo cara a la situación.
—¿Y qué hacemos entonces? —dijo Thor, quien no había detenido a Freyja porque pensaba que Loki se lo merecía.
—Tenemos que llegar hasta el artefacto y sellarlo de nuevo —respondió Freyja, ya caminando en dirección a las enredaderas rebeldes que más que enredaderas parecían raíces gigantes de árboles—. Venga, andando.
Thor fue el primero en asentir y fue hacia Freyja, caminando ambos al lado, mientras Baldur y Loki iban unos pasos más atrás, siguiéndolos.
—Entonces… —empezó a decir Baldur.
—Si vas a preguntar por qué lo hice, ahórratelo —Loki rodó los ojos—. Curiosidad científica —al ver la expresión de Baldur, que era una mezcla de desconcierto y desaprobación, suspiró teatralmente—. Parecía una idea excelente en el momento.
Tras un rato de caminata, llegaron hasta una zona frondosa del bosque, donde las enredaderas se hallaban más activas y alteradas.
—Ahí está el artefacto —Freyja señaló a una zona envuelta en enredaderas gigantes—. O estaba —miró a Loki con fastidio y molestia.
Loki encogió los hombros, sonriendo.
—Vas tú —le dijo Freyja a Loki.
—Perdón, creo que oí mal.
—No, has oído perfectamente —replicó la diosa.
—Tú lo provocaste, tú lo arreglas —dijo Thor.
Loki miró a Baldur, como esperando a ver si uno al menos le apoyaba.
—Em... creo que Freyja y Thor tienen razón.
Loki entornó los ojos.
—Traidor.
Freyja medio empujó a Loki, instándolo a que fuera a detener el artefacto.
—Que sí, que ya voy...
Loki saltó hacia las enredaderas, dibujando una Kenaz en el aire para hacer arder las que cubrían al artefacto como una cúpula.
El Jötunn cayó dentro de la zona cubierta por las enredaderas.
—Veamos… plantas asesinas, artefacto mágico descontrolado… Esto definitivamente en mi cabeza sonaba mejor.
El artefacto, una especie de copa plateada de diseño tremendamente simple, brillaba, alimentando de energía a las enredaderas.
Bingo.
Loki se acercó a la copa, sonriendo como si hubiera encontrado un premio.
—Perfecto... Em, ¿cómo se hacía esto?
A ver, necesito trazar una runa de estabilización y luego...
De repente, una enredadera se lanzó hacia él, siendo esquivada por Loki en el último momento.
—¡Oye!
Otra planta lo atacó, enredándose en su brazo.
—Muy bien, intentaba ser diplomático…
La enredadera apretó con fuerza, provocándole a Loki un dolor agudo en el brazo. Trazó una runa de destrucción, haciendo retroceder a la enredadera.
Mierda...
Se cubrió el brazo con la capa, para que no se le viera la herida.
…
—¿Estará bien? —preguntó Baldur, algo preocupado.
Freyja observaba la cúpula de enredaderas, con los brazos cruzados.
—Es su problema. Literalmente.
—Pero...
Thor se acercó a Baldur (habiendo comprobado antes que Freyja no estaba precisamente de humor)
—No te preocupes, le irá bien, Loki ha resuelto situaciones peores.
Justo después de decir aquello, hubo una explosión de luz en la masa vegetal, que incendió las enredaderas, prendiéndolas todas, dejando tan solo el artefacto en el centro.
—Bien. Problema resuelto —Loki se limpió la ropa con la dignidad intacta, aunque teniendo cuidado con su brazo derecho, un detalle minúsculo que ninguno notó—. Solucionado.
Freyja, Thor y Baldur lo observaron fijamente, sin decir palabra.
—¿Por qué esas caras? Si el problema está técnicamente resuelto.
El bosque se prendió en llamas.
—Bueno, más o menos.
Loki rió, tratando de que no se notara que temía lo que pudiera hacerle Freyja tras aquello.
—Loki...
—Puedo arreglarlo, lo juro.
El Jötunn chasqueó los dedos, haciendo desaparecer las llamas provocadas por sus runas. Se agachó, recogiendo la copa.
—Aquí la tienes —se la entregó con una mini reverencia, burlón, aunque no dobló su brazo derecho por detrás del todo.
Freyja lo miró un par de segundos, y aceptó la copa, guardándola en su bolsa.
—¿Veis? Solucionado.
—Mira, te voy a meter una… —Freyja ya no echaba chispas, pero seguía molesta. Y con razón.
Loki enarcó una ceja, su sonrisa burlona de regreso, claramente tras haberlo malpensado.
—Ay, Freyja, no pensé que nuestra relación hubiera avanzado tanto…
—¡Mira, CÁLLATE YA!
Baldur y Thor se rieron, conociendo de sobra a esos dos.
—Cuanto más se pelean, más se quieren —le susurró Thor a Baldur.
Tras solucionar el problema, las enredaderas comenzaron a encogerse y volvieron a su tamaño normal.
Freyja se calmó un poco y suspiró.
—Bueno, volvamos.
…
—Os dije que podía solucionarlo, ¿visteis? No me teníais fe ninguna, ¿eh…?
—¡Y con razón! —respondió Freyja.
Loki se encogió de hombros, riendo un poco.
—Bueno, a ver, mis ideas son brillantes.
Freyja enarcó una ceja, y Baldur y Thor miraron a Loki con cara de “¿En serio?”
—No todos estáis preparados para mi genialidad —les sacó la lengua, burlón.
Otra vez miradas penetrantes y algo acusadoras.
—Sois unos aburridos.
Caminaban en dirección al salón del trono, para informar a Odín de lo ocurrido, cuando se cruzaron en el pasillo con Idunn, la diosa sanadora que dirigía la enfermería, una mujer de apariencia joven que albergaba mucha sabiduría, y solía mostrarse seria pero confiable.
Se detuvo al verlos, los saludó con respeto, y su mirada se fue hacia Loki.
Oh, se ha dado cuenta —el Jötunn sonrió con cautela.
Idunn se acercó a él, con el ceño fruncido, su vista dirigiéndose hacia su brazo derecho.
—Eh…, ¿ocurre algo? —Loki le sonrió de medio lado.
Idunn lo agarró del brazo —el sano—, firme pero sin apretar mucho.
La sorpresa se mostró en la mirada de Loki al notar que Idunn lo estaba arrastrando.
—Idunn, ¿qué haces?
Ni lo miró.
—Te vienes conmigo a la enfermería.
—¿Eh? Idunn, no estoy enfermo, ni herido, así que, qué te parece si me sueltas o…
…
Baldur observaba a Loki, conteniendo una sonrisa sin éxito.
—Jajaja, Idunn lo está arrastrando —se rió Thor—. Nunca pensé que Loki se dejaría arrastrar.
—¡Te he oído!
A Freyja se le escapó una risa, ya que la situación era bastante absurda, aunque entornó un poco los ojos.
—¿Está herido? —dijo, sin preguntar a nadie en concreto.
…
Al llegar a la enfermería, Idunn soltó a Loki y le señaló una camilla. Él rodó los ojos y se sentó, observando a su alrededor mientras la sanadora iba a buscar algo.
El lugar estaba impregnado de olores de hierbas y de lejía, y el silencio tan solo se rompía por el sonido de un pilón triturando hojas en un mortero, unos metros más allá, justo a donde se dirigió Idunn.
—Sigyn, échame una mano, por favor.
Loki levantó la mirada al escuchar el nombre.
Ugh, ella otra vez…
La sanadora se levantó y se acercó a donde estaba el Jötunn, su larga cabellera rubia moviéndose con cada paso. Loki no podía creer lo irritante que podía resultar alguien tan sereno.
—Hola, Loki —dijo ella, tranquila, como si nada pudiera alterarla.
La sonrisa burlona apareció casi al instante en el rostro de él.
—Vaya, otra vez tú —Loki sonrió de medio lado, aunque su brazo derecho pulsaba de manera constante con un dolor difícil de ignorar—. Sigyn, empiezo a pensar que tienes un fetiche con los casos perdidos.
Loki esperó una réplica, un suspiro de fastidio, ojos en blanco… Cualquier cosa que alimentara su ego. Sin embargo, Sigyn lo observó, sonrió con calma, y se dio la vuelta para preparar un bálsamo para la herida.
La sonrisa burlona de Loki se apagó un poco.
¿Acaso no me va a responder?
Sus ojos oscuros seguían a Sigyn mientras ella mezclaba un par de bálsamos y hablaba en voz baja con Idunn.
¿Por qué no me grita? Cualquiera con dos dedos de frente ya me habría echado de aquí al saber quién soy.
Su mirada seguía cada movimiento de Sigyn, su mente trabajando sin parar.
¿Por qué siempre está tan tranquila? Es irritante —Loki entornó los ojos y apretó la mandíbula con fuerza.
Sigyn giró el rostro hacia él un segundo, sus miradas cruzándose.
Loki tragó saliva sin darse cuenta, sus pensamientos yendo a mil, ahogándolo.
¿Por qué me trata igual que a cualquier otro dios que viniera herido?
Yo no soy igual. Yo soy un Jötunn. Solo causo problemas.
Mi dolor no vale lo mismo que el de ellos.
