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Please, please, don’t prove ‘em right.

Summary:

Black Noir, miembro de los 7, actor, espía, superhéroe, solo tiene una tarea difícil.

Cuidar de Homelander.

 

Omegaverse, dónde Black Noir cuida de un Omega Homelander.

Chapter 1

Notes:

Antes de leer esto me gustaría avisarte que hay algunas referencias a la temporada 3 de The boys, no te preocupes, no son spoilers tan directos.
¡Espero disfrutes el capítulo!

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

Black Noir se dirigió hacia el departamento de Homelander, era de noche y recién había regresado a la torre. Necesitaba ensayar con el rubio los diálogos para una nueva película, en cuanto llegó toco la puerta esperando una respuesta, escucho como el super aterrizó de regresó en el balcón por lo que solo espero que abriera. 

—¡Black Noir!, que sorpresa, adelante entra —Dijo alegremente Homelander, el super seguía vestido con su traje, aunque un poco desordenado, Noir entro al departamento observándolo, todo estaba normal, las pinturas en la pared, las estatuas, el sillón y la mesa central. Pero había algo raro —¿Quieres ensayar los diálogos? —Pregunto el super viéndolo directamente, sus manos posaban detrás de su espalda, ahora que lo veía de frente noto como su pelo estaba un poco despeinado. Black Noir asintió. 

Ensayar sus diálogos significaba ver al rubio actuar, y decirle lo bien que lo hacía. Esa era la tarea de Black Noir, tenía que ser compañero, espía, superhéroe, actor y ser amigo de Homelander, tarea pedida personalmente por Stan Edgar, cuando le presento al super de joven, no tenía ni idea de que era lo que esperaba. Además de que, el super era un Omega, desgraciadamente los científicos habían olvidado ese pequeño detalle, escondiendo su sexo hasta la adolescencia, fue cuando el rubio se enteró que era un Omega y no un alfa como lo habían criado.  

Actualmente se mantenía controlado con supresores específicos diseñados para él, no querían que el producto estrella de Vought se uniera con cualquier alfa, o peor aún, se embarazara. 

Por eso Noir tenía que mantenerlo tan vigilado de cerca, sin descuidarlo. Cuidarlo era como cuidar un niño pequeño, uno que lo tienes que consentir sin castigar, decir que no tienen consecuencias sus acciones y Black Noir sabía lo que implicaba esto. El super había crecido sin límites, convirtiéndose en un maldito hijo de puta psicópata, pero mínimo era amigable con Noir, lo consideraba su mejor amigo y confidente. 

—Bien, ¿Qué tal lo hice? —Pregunto el super con curiosidad, colocando sus manos sobre su cadera y sonriendo, Black Noir solo aplaudió y levantó el pulgar —Vamos Noir, no seas tan modesto —Se sentó al lado de él, el pelinegro tomó su pizarra que siempre traía y empezó a escribir. 

Todas tus actuaciones son maravillosas, escribió con plumón negro  

—Gracias amigo...—Le sonrió, cambio su expresión a una pensativa —Te puedo preguntar algo —El súper asintió, siempre tenía que resolver las dudas que tenía Homelander, después de todo era mayor que él y había pasado por varias experiencias.  

—Tu...—La voz del hombre sonaba calmada, incluso susurrando —¿Has estado en una relación prohibida? —¿Qué clase de pregunta era esa?, estaba acostumbrado a todas las ideas de Homelander, pero esto le tomó por sorpresa, agarro rápido el plumón y empezó a escribir.  

¿Con una mujer?  

—No...no es una mujer —Dijo Homelander encogiéndose de hombros, agrego más palabras al pizarrón  

¿Un hombre?  

Solo obtuvo el silencio del rubio, borro lo escrito para seguir cuestionando, eso era preocupante, la mayoría de sus parejas habían sido betas, exceptuando a Queen Maeve, quien había sido alfa de Homelander, aunque nunca se lo revelaron.  

¿Super?  

—No es un super...—Homelander bajo la vista apenado —Es... diferente, alguna vez sentiste conexión con alguien, pero estaba mal que estuvieran juntos —Black Noir lo miro pensativo, claro que había sentido esa conexión antes, se le vino a la cabeza su antiguo compañero de Payback, y los secretos que prometió llevarse a la tumba; nuevamente solo asintió.  

Homelander suspiró, aunque fuera su mejor amigo, no tenía confianza de confesarle la verdad.  

—Está bien...solo...era una duda —Dijo Homelander evitando extender el tema —Gracias Black Noir —Abrazo al super con cariño, al alejarse Black Noir volvió a escribir en su pizarrón  

¿Quieres un consejo? —Tal vez no le vendría mal uno. 

 

Black Noir salió del departamento del súper una hora después, fue rara la conversación que tuvieron (bueno cualquier conversación con el superhéroe número uno era rara), dirigiéndose a su departamento, se quedó pensativo. 

 

¿De quién hablaba Homelander? 

 

Aún más importante.  

Era un alfa. 

 

Decidió no notificarle a Stan, diciendo que el rubio estaba estable, y no era una mentira se le veía con mejor humor, incluso olía bien, Homelander le había permitido ser el único que podía oler su olor natural de Omega, siendo una mezcla de leche con miel. Black Noir podía oler a todos los omegas, pero sus instintos de alfa ya no eran los mismos después del accidente, incluso no producía feromonas. Por eso el rubio confiaba en él, al ser el único alfa súper que pudiera soportar sus feromonas, ya que eran demasiado fuertes para los alfas normales.  

Con la tarea de vigilar al super, intento seguirlo, era difícil, tenía todos sus sentidos mejorados, siendo superior a Noir. Con esto en mente fue al departamento de análisis criminal, entregando una hoja con el nombre de Homelander a la empleada  

—Sabe que es difícil de seguir, ¿Verdad? —Black Noir asintió, la mujer solo suspiro.  

Con mucho trabajo lograron seguirlo, primero en el noticiero, de ahí en el set de grabación, después regreso a la torre, volviendo a salir, cerca de una zona residencial, perdiendo la pista. Noir agradeció a la mujer, quien se había quedado todo el día hasta en la noche. Fue directo a esa zona, esperando para observar. Con la ventaja de que era de noche, se escondió cerca de una azotea, vio como Homelander llegaba al balcón de uno de los departamentos del edificio de al lado, un hombre de pelo negro y con barba le abrió. 

¿Qué hace ahí? pregunto en su mente Noir, se quedó observando la ventana, vio como el super se paseaba por lo que pensaba que era la sala, la colorida capa solo se ondeaba. Vio como ambos hombres se dirigían a la habitación, solo había una pequeña ventana, el hombre se acercó a esta para cerrar las cortinas y apagar la luz. 

Black Noir se quedó sin poder ver, decidió esperar hasta que el super saliera. 

El rubio se había quedado toda la noche, saliendo del departamento antes de que amaneciera por completo, Black Noir se quedó esperando a que el otro hombre saliera del departamento. 

 

Billy Butcher. 

Homelander había ido al departamento de Billy Butcher, quedándose toda la noche.  

Eso sí que era un problema. 

 


 

Homelander se encontraba filmando junto con Noir una nueva película, tomando un descanso se dirigió a su camerino, entrando en el camión antes de cerrar la puerta una mano lo detuvo, era Noir. 

—Black Noir, ¿Quieres pasar? —El súper asintió, Homelander fue en busca de un vaso de leche mientras Noir se quedaba parado viéndolo —¿Qué necesitas amigo? —Pregunto alegremente, el super saco una Tablet empezando a teclear. 

Sobre nuestra conversación  

Homelander miro dudoso. 

La persona con la que sales —El rubio cambio de expresión, poniendo cara seria  

—Creo que es mejor que hablemos de eso en otro lado —Dijo acercándose al hombre —Ve al departamento en la noche —Le susurró al oído, salió de su camerino, listo para terminar las grabaciones. 

 

Black Noir fue en la noche al departamento del rubio, tocando la puerta 

—¡Adelante! —Grito el rubio desde adentro, lo encontró sentado en el sillón viendo la tele, sus piernas cruzadas, se enderezó cuando Noir se sentó frente a él —Bien, ¿De qué querías hablar?  

Black Noir escribió otra vez en su pizarrón  

William Butcher  

Homelander tenso su mandíbula, con ojos asustados, lo habían atrapado, como cuando atrapas a un niño robando, Noir esperaba que el super no reaccionara de mala forma. En completo silencio el rubio solo lo veía. 

—Por favor no le digas a nadie...—Suplico el super, adoptando una posición más tranquila, sus ojos de verdad mostraban una preocupación  

Es un alfa 

—No nos hemos unido, siempre usamos condón y no lo dejo morderme... —Había mentira en las palabras del rubio, Butcher lo trataba como su maldito Omega, obligándolo a pasar sus celos con él, era imposible para Homelander separarse de él. 

Black Noir miro al super, era un gran problema, Homelander no podía tener a cualquier pareja, menos si está quería destruir a Vought. Pensando en su amigo escribió lo siguiente. 

¿Alguien más sabe?  

—No, no...solo tú y yo...—Dijo con alivio —Y Butcher —Trago saliva al decir el nombre del británico. 

Tu nuca —Homelander giro los ojos, descubriendo su nuca dejando que Black Noir lo viera, no había nada solo la piel dorada del súper 

Por favor, cuídate  

—No te preocupes Noir, estaré bien, soy Homelander —Dijo el rubio tratando de tranquilizarlo. 

Ahora Noir tenía que esconder este secreto y cuidar más al super.  

 


 

—Billy...—Ronroneo el super en el oído del pelinegro.  

—Muévete Zorra —Dijo el británico acariciando sus caderas, Homelander aumento el ritmo de sus caderas —Mira que belleza, tan húmeda y apretada. 

—Butcher...Butcher por favor... —Suplico el super, sus ojos se voltearon corriéndose sobre el abdomen y pecho de Billy —Mierda...—Jadeo, Butcher acariciaba sus muslos, Homelander lo vio a los ojos, notando ese deseo.  

—Aun no me he corrido Cariño —Menciono Butcher al ver cómo pasaba el orgasmo del rubio. 

—Solo dame un minuto... 

—Y una mierda —Empujo al super contra la cama, volteándolo lo penetro de una sola embestida el super grito ante esto. Billy embestida a un ritmo rápido y con fuerza, empezó a esparcir sus feromonas.  

—Hijo de puta...—Dijo Homelander, odiaba que Butcher aprovechara sus feromonas para excitarlo, el hombre olía tan delicioso, a tabaco y menta, gimió con más fuerza, sentir al hombre en su interior caliente, dando en ese punto que tanto le encantaba —Mierda...Billy—Balbuceo, no tenía la mente clara las feromonas lo drogaban de una forma que se perdía, dejándose llevar por el placer  

—Billy...Billy...—Nombro al alfa, esperando su atención, Butcher coloco una mano en su cuello apretando la manzana de Adán, y jalando su pelo —¡William! —Grito el super antes de correrse otra vez, Butcher también se corrió, derramándose dentro de él. 

—No dejes salir nada Amor, quiero unos bellos cachorros —Soltó al super, dejando su pene descansar dentro de él. 

—Púdrete—Butcher le dio un beso en la mejilla, no era la primera vez que Butcher hacia eso, en cuanto descubrió que Homelander era un Omega, lo molestaba con eso, sabía que podía hacer al súper tan sumiso que lloraría por él. Obligaba al super a no usar condón, dejando que su semen se metiera en su sistema, también lo buscaba cuando tenía su celo, aprendiendo el calendario del rubio para visitarlo y, por último, le había comprado un collar para evitar que otros alfas lo mordieran (sabía que era imposible, pero verlo usarlo lo excitaba tanto). 

Se separó de él esperando ver salir el semen, le metió los dedos. 

—No desperdicies ni una gota —Bromeo Butcher con el rubio soltando otro gemido.  

Butcher... —El rubio acercó su mano, buscando tocar al hombre, Billy suspiro y se recostó a su lado. Homelander se recostó sobre su pecho, esparciendo sus feromonas, Billy encendió un cigarro para evitar el olor.  

Odiaba tener que cuidar al Omega, solo le gustaba follárselo, seguía odiándolo, pero caía en el encanto del súper. 

—Podrías no fumar cerca —Le pidió el super, Butcher soplo el humo en su cara viendo su reacción de asco —Por dios William, no puedo fumar —Uso su mano para esparcir el humo.  

—¡Que mierda!, no puedes fumar, ni beber, ni tener sexo libre, ¿Cómo disfrutas la vida? —Le reprochó Butcher. 

—Soy Homelander, el superhéroe perfecto...ni siquiera debo ser un Omega —Butcher solo lo miro, viendo la mirada baja del rubio. Butcher solo se quedó callado. 

Dejo que el super siguiera recostado, era de noche, por lo que no tardaría en quedar dormido. En estos últimos meses, el super se quedaba en el departamento de Billy, regresando a la torre antes del amanecer. Espero a que el omega se durmiera, vio como descansaba felizmente el rubio, pensó en matarlo, ahorcarlo, golpearlo, prenderle fuego y miles y miles de cosas violentas. 

Pero el maldito era casi imposible de matar para Butcher, y no lo iba admitir, pero le gustaba como su Omega. Termino su cigarro y se durmió al lado del Omega, abrazándolo. 

 

Butcher vio como el super se iba en la mañana siguiente, camino a su cocina y se preparó su café, encendió el televisor para ver las noticias. Billy Butcher era un alfa problemático, desde joven le habían dicho que sus feromonas eran demasiado fuertes para omegas normales, por lo que nunca los soltaba, incluso Hughie se había ahogado cuando las olió la primera vez. 

Desde que descubrió que Homelander, el súper más fuerte del mundo, era un Omega sumiso con olor a leche y miel, las liberó sin pensar, veía como el rubio se arrodillaba y se presentaba ante él, por su cuenta y sin poner resistencia. Estaba encantado por la primera vez que tuvieron sexo, Homelander estaba tan húmedo que podía entrar y salir con facilidad, Butcher podía maltratarlo tanto que el rubio solo gemía de placer, hasta que el super al terminar se acurrucó junto a él, pidiendo esa unión y conexión que todos los omegas esperaban de su alfa. 

Pero Butcher no era ese tipo de alfa, solo usaba a los omegas para sexo y los dejaba. 

Por desgracia Homelander era de esos omegas aferrados a un alfa, no importa si lo trataba mal, el super siempre vuelve a él y oliendo bien. 

Se preparó para ir a trabajar, antes de salir dio un último vistazo a su departamento, notando que aún seguía el olor del Omega. 

—Mierda...—Dejo una ventana abierta para ventilar el lugar, salió de su departamento y se dirigió con Los Chicos.  

 

Está vez planearon sobre el evento de 4 de Julio, el maldito cumpleaños de Homelander. Solo iban a vigilar este evento, no esperaban algo nuevo, tal vez obtener información sobre Vought.  

Homelander le había pedido a Billy verse ese día, negándose, no quería festejar el cumpleaños de la super zorra, tenía cosas mejores que hacer.  

Recordó las palabras del súper sobre su cumpleaños, quejándose y afirmando que solo se habían apropiado de la fecha, no tenía una fecha de cumpleaños. Le contó en un momento después del sexo, un poco de su infancia, como lo crearon en ese laboratorio frio y blancos, los científicos distantes y con curiosidad por el pequeño súper. Butcher vio como la mirada de Homelander se perdía cuando hablaba de esto, incluso se disipaba su olor, cambiando por uno más agrio y ácido.  

No iba a sentir lastima por ese maldito experimento fallido, podía ser un buen Omega, pero seguía siendo el mismo cabrón de siempre.  

Butcher sentía una mirada que lo seguía, no era la perra rubia, este no era tan obvio cuando lo seguía, era la de alguien más. Continuo su rutina normal, salir del trabajo comprar algunas cosas para su departamento, fingir tener una vida normal. No fue hasta que regreso a su departamento que vio quien lo seguía. 

 

Black Noir estaba parado en medio de su sala. 

Butcher sin miedo, dejo la bolsa de las compras sobre la barra de la cocina, busco en uno de sus bolsillos un cigarro, era demasiada mierda para él, necesitaba fumar. Se acercó al super lentamente. 

—Sabes lo que es invasión a la propiedad —Dijo sarcásticamente, esperaba que el super no lo atacará. Noir saco una Tablet y tecleó rápidamente.  

Aléjate de Homelander  

—Eso deberías decirle —Señalo hacia su pecho, Billy camino para sentarse sobre su sillón —Es un maldito Omega que siempre regresa húmedo y abierto para mí, deberías cuidar mejor a tu noviecito —Butcher no podía saber que reacción tendría el super, se moría de curiosidad por ver que cara tenía.  

Black Noir solo se quedó parado, sin decir nada o actuar. Volvió a escribir. 

Los estaré vigilando  

Así el super salió por la puerta principal, Butcher suspiro aliviado. 

Hoy viviría otro día más.  

—Puta madre, todo por esa zorra...—Considero llamar a Homelander y reprocharle, pero tenía una mejor idea. 

 


 

Homelander aterrizó en el balcón de Billy. Esperando que el británico lo dejara entrar, a una semana de su cumpleaños Butcher le pidió verse. El rubio esperaba no parecer ansioso o entusiasmado, ver a Billy siempre lo hacía sentir bien.  

—Llegaste rápido Preciosa —Comento Butcher al ver al super en el balcón, antes de que entrara lo detuvo alzando una mano —Esta vez vamos a tu departamento Muñeca —Homelander se asombró por la petición de Billy, sin dudarlo lo llevo a su departamento. 

Al llegar Butcher noto la horrible decoración del departamento, pareciendo un museo americano. Trato de no observar tanto la decoración y volteo a ver al súper. 

—Bien, prepárate Muñeca —Le dijo guiñándole un ojo. 

 

Homelander estaba feliz, por fin estaban teniendo sexo en un lugar decente, su cómoda cama King size quedaba perfecta para ambos hombres, además de que, William podía dejar su olor en sus sábanas. 

—Billy... ¡Billy! —Se corrió sobre su abdomen, Butcher lo siguió corriéndose dentro de él. 

—Puta madre...—Dijo recostándose a su lado, Homelander aprovecho y libero sus feromonas. Miro al británico recuperar el aliento, este volteo a verlo, pudo apreciar como los ojos de Billy eran de un color verde, uno muy bonito. —Tu departamento es una mierda —Soltó el británico viendo la decoración. 

—Es más decente que el tuyo —Dijo Homelander, él no lo notó, pero le sonreía a Billy muy feliz, Butcher solo lo vio. 

—Mínimo tus gemidos de puta no molestan a los vecinos —El rubio giro los ojos, recostándose el pecho del británico. Billy acaricio su espalda y cadera, era la primera vez que estaba en el departamento, quería investigarlo a fondo, pero con el Omega pegado a él era imposible.  

Sonó el teléfono del super, el rubio a regañadientes lo tomo, contestando la llamada. 

—Si, estaré ahí —Suspiro al colgar, se levantó y nuevamente se puso el traje, Billy solo lo miro recostado —Vuelvo en dos horas, por favor no te robes nada, tampoco salgas de aquí —Le ordeno viéndolo seriamente, colocando sus manos sobre sus caderas.  

—Estaré bien Muñeca, mantendré la cama calientita para ti —Homelander giro los ojos y salió, Butcher espero hasta escuchar la puerta cerrarse, busco su teléfono y escribió un mensaje.  

Se levantó, decidió dar un vistazo a todo el departamento. La cama era bonita y con unas suaves sábanas, incluso olía bien, quitando el olor del Omega, a los lados había una mesita de noche, con algunos retratos, reviso cada cajón, encontrando condones y algunos juguetes sexuales.  

—A la zorra le gusta divertirse solo —Comento al ver la gran variedad de juguetes, en su mayoría diseñado para omegas y obviamente hechos por Vought.  

Se pasó del otro lado de la cama y abrió el clóset, solo encontró unas playeras de Homelander, unos vaqueros y algunas gorras. Reviso los cajones viendo la ropa interior del super, todos en color blanco.  

—Que puto psicópata...—¿Qué clase de persona tenía ropa interior de un solo color?, Butcher recordó que era del super de quién estaban hablando.  

Camino del otro lado de la habitación, evitando ver los cuadros horribles de pintura, ¿Por qué tenía que ser tan patriótico? Vio la repisa de libros, ¿De verdad este imbécil leía?, noto que debajo de estos tenía cajones escondidos abrió uno encontrando muchas botellitas con compuesto V, tomo las que estaban al fondo, Homelander lo iba a descubrir en cuanto revisara el cajón, que le jodan, es su culpa por dejarlo solo en su departamento.  

Se dirigió a un costado de la pared con la bandera, encontrando el baño, en medio había una tina negra que combinaba con el mármol negro de la habitación, el tocador estaba hasta el fondo, ignoro lo que estuviera encima y busco directamente en los gabinetes. 

—Una puta maravilla —Comento Butcher contento al abrir uno de los gabinetes. 

 

Homelander regreso hasta en la noche a su departamento, entrando con pasos rápidos. 

—Billy, tarde más de lo ne-  

Se detuvo al ver el departamento vacío, molesto cerro sus manos en puños, el alfa se había ido sin dejar rastro, incluso ya no olía a él. Tomo la mesita frente al sillón y la aventó contra la televisión, rompiendo ambos objetos. 

—¡Puta madre! —Grito con fuerza, tomo asiento en el sillón, recargando su cabeza entre sus manos. Solo quería pasar tiempo con William por primera vez, hacer algo más que solo tener sexo, pero parecía que el pelinegro no estaba de acuerdo. Algunas lágrimas cayeron en sus mejillas —Mierda...—El súper estaba destrozado, pensó que tal vez no era un buen Omega, por eso Butcher no lo aceptaba ni lo mordía. Homelander se sentía pésimo, siendo un producto fallido, también era un terrible Omega, pensando que nunca lo marcaría un alfa. 

Y menos un alfa como Butcher. 

 


 

Después de una semana era el evento más importante para Vought, el 4 de julio y el cumpleaños del superhéroe estrella. Homelander tenía todo el día ocupado, desde temprano tenía una entrevista, que le importaba poco o nada, no quería ir, quería solo quedarse en su departamento y ver la televisión o descansar. Black Noir iba a estar a su lado todo este día, el super había escuchado como grito esa vez cuando William se fue, intentando calmarlo, únicamente logro que el rubio le diera un golpe.  

El itinerario del evento era el siguiente. 

-Entrevista en la mañana  

-Desfile en honor al super 

-Discurso sobre el 4 de julio 

Terminando con la fiesta del super con una celebración fuera de la torre, con espectáculos y rememorando los sucesos heroicos del súper. 

Para la mitad del día, Homelander estaba irritado, molesto y odioso, nadie le dirigía a la palabra, todos tenían miedo del hombre, excepto Noir, quien permanecía a su lado. 

 

—¿Cuánto falta para que termine está mierda? —Pregunto el rubio, a su lado estaba Noir y Queen Maeve 

—Aún queda el discurso y tu fiesta de mierda —Contesto la mujer, también con cansancio, necesitaba un cigarrillo y un trago, Homelander giro los ojos. Los tres esperaban que los llamarán para el escenario, Black Noir y Queen Maeve Entraron por cada extremo de este. 

Homelander detrás de escena mantenía su mandíbula tensa, con los brazos detrás de su espalda. Al escuchar como lo presentaban tenía que entrar levitando de forma lenta, así eran todas sus entradas, el público gritaba su nombre, esto alegro al super adoraba la atención. 

—¡Gracias a todos por venir!, ¡Son increíbles! —Dijo muy animado con una de sus sonrisas fingidas —Me alegra tener en este día tan especial, a dos de los mejores compañeros de equipo que pude tener —Tomo cada mano del súper, el rubio quedó en medio levantando los brazos. El público gritaba de alegría y aplaudían, Homelander solo los veía y quería deshacerse de ellos, usar su maldito rayo y huir a su departamento. Ignoro estos pensamientos, dejo a Queen Maeve hablar, la mujer estaba dando un discurso sobre la historia de 4 de julio. Homelander aprovecho y miro a la multitud, decenas de personas llorando, sacando fotos, algunas con pancartas, otros con banderas de América. En el fondo, cerca de unas gradas noto una mirada conocida. 

William Butcher estaba en el público, viéndolo fijamente. En cuanto Homelander lo notó el británico le devolvió una sonrisa, todo el ruido al rededor se esfumó, no podía dejar de ver a Billy, siento como su corazón empezó a latir con fuerza, sus manos apretadas detrás de su espalda, su cara tensa por mantener la sonrisa falsa, ojos asombrados por ver al alfa. 

Queen Maeve se detuvo, tosiendo e intentando quitar ese olor empalagoso que venía al lado de ella. Giro para ver al rubio. 

—Pero que mierda. —El público se quedó en silencio un momento, Black Noir miro a la mujer y después volvió la mirada a Homelander. Este aún sumido en ver a Butcher, no presto atención alrededor, solo hasta que sintió unas manos jalar su capa, volteo a ver a Noir, quien intentaba cubrirlo con esta. 

Bajo la mirada y noto lo que todos estaban viendo. 

Sus pantalones estaban húmedos. 

Mierda, entro en pánico, la vergüenza se apoderó de su cuerpo. Volteo a ver a Noir con preocupación, este lo cubrió y ambos bajaron rápidamente del escenario, Queen Maeve intento distraer al público. 

 

Homelander se apresuró a llegar a su departamento, todo se había cagado, su celo había llegado, era un peligro que se quedará afuera, la empresa notifico a toda la torre que evacuarán, las feromonas eran tan fuertes que podían afectar a cualquier humano común. El rubio entro quitándose el traje, aventándolo al suelo, se recostó en su cama buscando el olor a Butcher en ella. Sintió como su entrepierna estaba húmeda, su erección dolía, líquido preseminal caía de la punta.  

—Mierda, mierda —Busco en uno de sus cajones un vibrador, tomando el que era basado en su estilo y lo introdujo de un solo movimiento, gimió al sentir el juguete dentro, puso la potencia máxima, empezó a sacar y meterlo de su entrada. Su voz se volvió más clara y aguda, los gemidos inundaban su habitación silenciosa. Pero no obtenía el placer que tanto deseaba, empezaba a desesperarse. 

Black Noir entro al departamento, sin decir nada encontró al Omega en la cama masturbándose. Homelander lo vio, el super intento acercarse a él. Homelander lo tomo del cuello y lo recostó en la cama sobre su espalda, se subió sobre sus piernas frotándose contra sus caderas. El rubio estaba consciente de que Noir era un alfa sin feromonas, pero nublado por la excitación, quería el tacto de un alfa.  

—Noir...por favor...ayúdame —Suplico el rubio intentando quitar el cinturón y pantalón del súper, este solo se quedó quieto abajo de él, el rubio saco su pene y empezó a masturbarlo, sin obtener respuesta, desesperado intento meterlo en su agujero húmedo, deteniéndose cuando noto como el super no reaccionaba, no lo tocaba, no podía hablar, mierda incluso no olía a nada. —Mierda…—Lagrimas cayeron de sus ojos, directo a la máscara del súper, este seguía sin hacer ningún movimiento o intentar hablar, solo veía al rubio encima de él romperse en llanto. 

La frustración de Homelander era tanta, bajo lentamente de Noir, recostándose sobre la cama, abrazándose a su mismo —Lo siento…—Dijo con un pequeño susurro. Black Noir se acomodó su ropa y dio un último vistazo al rubio, este lo ignoro.  

Se levantó para dirigirse al baño, busco en los gabinetes un supresor del súper, se llevó una muestra, salió del departamento. 

—¡William! —Escucho al rubio gritar desde adentro.

Notes:

Espero que les guste está nueva mini serie, tenía muchas ganas de escribir un Omegaverse 💗.

La idea vino con una escena de la temporada 5, está bien, no lo mencionaré tampoco. Me gusta la dinámica de un Omega Homelander, espero haberla escrito bien.

Si buscas algo más romántico te invito a leer mi serie “I Love You, William Butcher” se encuentra completa en mi perfil 🩷