Work Text:
'Hailee Steinfeld: The Perfect Girlfriend'

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Tommy Parker nunca fue lo que alguien llamaría el clásico "conquistador". Honestamente, tampoco buscaba serlo. Así es como sucedió. Desde que era adolescente, parecía conseguir a las más atractivas y pasar por ellas como papel de seda.
La historia siempre era la misma. Durante los primeros meses, las cosas eran geniales y nuevas. Después de eso, sin embargo, las cosas empeoraron, y lo hicieron rápidamente. No es que esperara una perfección constante y que ese período de luna de miel durara para siempre. Lejos de eso. Sin embargo, le parecía que las chicas con las que había salido esperaban que todo el trabajo recayera en él para mantener las cosas. O tal vez así lo veía él. De cualquier manera, el resultado era el mismo, nunca salió con una chica por más de dos o tres meses.
Hasta ahora. El trabajo de Tommy era guitarrista. Ya sea en el estudio como guitarrista de sesión o como músico contratado en giras. Así conoció a Hailee Steinfeld. Ella estaba de gira y por alguna razón necesitaba un guitarrista, aunque por lo que había oído, su estilo pop no lo requería realmente. Sin embargo, un trabajo es un trabajo y si no lo hubiera aceptado, nunca habría conseguido a la única chica que duró más de sesenta días.
Comenzó pequeño. Flirteo mutuo y miradas robadas. Rápidamente escaló a escaparse y encontrar un lugar privado para devorarse mutuamente. Antes de mucho tiempo, cualquier pretensión de mantener un secreto estaba fuera de discusión; todos en la gira sabían exactamente lo que estaba pasando.
Eso fue hace casi un año. La gira había terminado, y los dos seguían juntos. Hailee fue la primera en la vida de Tommy Parker. Las campanas de boda no estaban a punto de sonar de ninguna manera, pero había un gran paso que los dos estaban a punto de dar: conocer a los padres.
Ese era el plan actual para los dos jóvenes amantes. Iban en el coche de Tommy en una hermosa tarde. El destino era la casa de sus padres. Esta era la primera vez que llevaba a una chica a casa para conocer a sus padres. No quería restarle importancia, pero Tommy estaba definitivamente tenso, algo que Hailee podía detectar fácilmente.
-Cariño, cálmate -Dijo Hailee, con el brazo en su hombro -No hay nada de qué ponerse nervioso, ¿De acuerdo?
-Sí, sí, lo sé -Respondió él -Solo me aterra lo que pasara. Vas a ver todas mis fotos de bebé, escuchar todas las peores historias.
-Prometo no reírme demasiado de ti de bebé, tocando una guitarra de juguete de las Tortugas Ninja. Un par de risitas y una carcajada, como mucho -Dijo Hailee.
-Oh, muy tranquilizador, señorita Steinfeld. Eso casi cura todos esos pensamientos de lo peor -Dijo Tommy
-Bueno, para eso estoy aquí -Sonrió Hailee -Bueno, entre otras cosas -Vio la sonrisa en su rostro, pero Hailee sabía que todavía estaba tenso. Miró la carretera. Lo único que veía eran árboles y campos verdes que acompañaban el cielo azul. Aparte de eso, estaban solos en la carretera. Entonces se le ocurrió la idea y su sonrisa se convirtió en una amplia mueca.
Tommy miró a su novia, conociendo demasiado bien la expresión de su rostro. -¿Qué estás pensando?
-Oh, ya sabes. Un poco de esto, un poco de aquello... y mucha diversión -Ella extendió su mano hacia su entrepierna y le bajó la cremallera. Sacó su pene y comenzó a masturbarlo, mojándose al sentir cómo su pene se endurecía en su mano.

-Joder, Hailee -Gimió él, echando la cabeza hacia atrás.
-Shhhhh, ojos en la carretera, cariño. Solo relájate, déjame cuidarte -Eso fue exactamente lo que hizo, manteniendo a su hombre en vilo sobre lo que haría a continuación. Ningún movimiento fue en vano. Bombeos lentos y sensuales, su pulgar provocando la parte inferior de la cabeza de su pene mezclado con tirones rápidos.
Entonces Hailee subió un escalón. Se inclinó, su cabeza ahora en el regazo de Tommy y tomó su pene en su boca. Esto provocó una reacción inmediata de su novio.
-¡PUTA MADRE! -Gritó él. En el tiempo que había estado con Hailee, Tommy había descubierto rápidamente que nadie con quien había estado antes chupaba el pene como ella, y ella estaba dando una clase magistral en ese momento, a pesar de la posición algo incómoda.
Dejó una mano en el volante y le sujetó la cabeza hacia atrás para poder echar un vistazo ocasional a esta diosa en acción. Al igual que con la mano de Hailee, ningún movimiento fue en vano. Su lengua se movía con el tipo de habilidad que haría que la mayoría de las estrellas porno se retiraran. Ni siquiera necesitaba mirar a Tommy, sabía exactamente lo que le estaba haciendo. El contacto visual, sin embargo, era parte de su técnica. Le encantaba dar un espectáculo para los ojos, así como las sensaciones físicas.
-Te sientes tan bien en mi boca, Tommy -Dijo Hailee, con una sonrisa en su rostro y sus ojos brillantes emitiendo una mirada dulce y seductora -Te sientes tan bien en cualquier parte de mí... o dentro de mí.
-No me des ideas, Haiz -Dijo Tommy, pero solo a medias.
-Oh, pero yo te doy las mejores ideas -Dijo Hailee.
-Joder, maldita sea que sí -Hailee continuó chupando a su hombre mientras él se detenía. Él la levantó de su entrepierna y la besó con avidez antes de que ambos salieran corriendo del coche.
Hailee saltó sobre el capó del coche, con una sonrisa de alegría en su rostro por lo que sabía que vendría después. En un instante, Tommy estaba entre sus piernas, sus manos acariciando sus largas piernas. Prestó especial atención a sus muslos internos, sus dedos haciéndola temblar.
Tom besó el cuerpo de Hailee, desde sus labios carnosos hasta su cuello. Le bajó la parte de arriba y le chupó el pecho antes de quedar finalmente a la altura de su entrepierna. Sus manos se deslizaron por su falda, agarrando sus bragas y bajándolas.

-Mmmm, sube, cariño -Dijo Hailee. Su voz se desvaneció en un gemido. Tommy besó las piernas de Hailee, deteniéndose especialmente en sus muslos antes de que su boca se encontrara con su hendidura. Sintió que sus piernas se cerraban alrededor de su cabeza y sus manos comenzaron a revolver su cabello -Sí, cariño... justo ahí... uhhhhhh sí.
Hailee se recostó en el coche, saboreando el momento. Aunque estaban solos en la carretera, sabían que eso no duraría. Y al ir a conocer a los padres de alguien, hay un cierto límite para llegar elegantemente tarde.
-Joder, tómame, cariño -Dijo Hailee -Te quiero dentro de mí otra vez... fóllame -Tom se levantó y apartó a Hailee del capó del coche y la hizo girar, inclinándola mientras Hailee reía de alegría -Mmmmm, sabes cómo me gusta
Tommy le subió la falda y le dio una nalgada antes de entrar en ella. "¡Oh!" gritó ante la intrusión. "Eso es, Tommy... tómame, cariño... mmm, tómame como me gusta."
Con una invitación así, no importaba cuántas veces la hubiera escuchado, Tommy no podía decir que no. Algo en Hailee lo hacía fresco y nuevo. Tal vez era su forma de hablar, tal vez era cómo se veían sus ojos, tal vez era simplemente que parecía estar dispuesta a todo con Tom. Fuera lo que fuera, en la experiencia de Tommy era algo único de Hailee y solo de Hailee.

Tommy la agarró por las caderas y empezó a embestirla, haciendo que el coche se balanceara. Hailee arqueó la espalda y gimió, soltando también algunas risas. Siempre que se sentía increíble, un par de risitas se colaban entre los gemidos. Estaba disfrutando, divirtiéndose. Algunos chicos se lo tomaban como un insulto, como si se estuviera riendo de ellos. Tommy nunca tuvo ese problema, y eso hacía que ella lo deseara más. A pesar de su comportamiento a veces neurótico, él tenía una confianza en sí mismo a la que ella no podía resistirse.
La blusa y la chaqueta de Hailee pronto se unieron a sus bragas, tiradas a un lado. Tommy la levantó, su espalda desnuda contra su pecho, y sus labios en su cuello.
-Te sientes tan bien, Haiz -Susurró en su oído -Nadie como tú... joder... nunca he conocido a nadie como tú... joder... eres tan jodidamente hermosa...
-Tú tampoco te quedas atrás -Respondió ella -Mmm, cariño, tan cerca... dámelo... joder, eres un buen chico... mmm, dame ese semen...
-Joder, ¿Lo quieres, quieres que te llene? -Dijo Tommy.
-Mmm, es todo lo que quiero -Las manos de los dos amantes se unieron en su clítoris, trabajándolo mientras él la follaba. El ritmo de Tommy aumentó cada vez más hasta que no pudo contenerse más. Con una última embestida, Tommy comenzó a descargar en el dulce coño de Hailee, disparando chorro tras chorro de semen caliente dentro de ella.
Antes de que Tommy pudiera empezar a calmarse, Hailee también llegó, su coño espasmódico extrayéndole unos chorros extra antes de que ambos cayeran hacia adelante sobre el capó del coche, completamente agotados.
-Mmm, eso se sintió bien, ¿Eh, cariño? -Dijo Hailee en un tono soñador.
-Más de lo que sabes, cariño -Tommy le besó la mejilla antes de sacar su pene flácido de ella.
Ella se dio la vuelta, con una amplia sonrisa en su rostro -Ahora que toda esa tensión se ha ido, creo que deberíamos volver a la carretera. No querríamos llegar tarde, ¿Verdad?
-Eres única -Dijo Tommy.
-Lo mismo digo, cariño -Dijo Hailee con un guiño.
'FIN'
