Work Text:
Aldo regreso, pero ya no es el mismo que Juan tanto extrañaba y necesitaban en la mansión, su comportamiento es tan diferente, pero el más afectado es Juan, recibe gritos y humillaciones por parte de Aldo, todos los demás del norte están satisfechos con que haya regresado. El día que salto la alerta de muerte en el chat de todos el más desesperado por asegurar su seguridad fue Ash, de forma apresurada al Norte y tras una conversación solo le insistió que informara de todo lo que sucediera.
Pasaron días sin recibir ninguna actualización de Juan, en las noches no podía dormir de solo pensar en él, en su bienestar y en querer verlo, sabía que estaba rozando la obsesión, pero no le importo, saco su warpstone y se teletransporto a la habitación de Juan, con cautela se acercó viéndolo dormir tan plácidamente calmo un poco su ansiedad, se acercó un poco más logrando apreciar nuevas curitas en su rostro y vendajes en los brazos, su rostro se transformó en preocupación, sumido en sus pensamientos no se da cuenta cuando Juan se remueve inquieto entre sueños, parece que es una pesadilla, se despierta abruptamente asustándose aún más cuando ve una figura borrosa al borde de su cama, asustado retrocedió en la cama hasta golpearse con la pared. Ash lo observo, temblaba y buscaba a tientas sus lentes en la mesita de noche, pero de esta forma lograba verle mejor los nuevos moretones, ¿Que había pasado en esos escasos días?
- Juan, descuida, soy yo…- Su voz salió tan suave, como si temiera causarle más heridas, le ayudo a tomar sus lentes, nota como deja de temblar y evitaba su mirada por breves instantes. - ¡Bien, ahora me explicaras porque pareces un acosador? - juan hablo de forma suave pues con esas paredes tan delgadas todo se escucha.
- No me hablaste por tanto tiempo, y ahora que te veo estas lleno de heridas nuevas, Juan, dime quien te hizo esto…- inconscientemente se acercaba más a él. - son gajes del oficio, en serio no te preocupes ash -. el castaño notaba el brillo de preocupación en esos ojos morados que lo miraban intensamente, ash tomo unas de sus manos callosas analizando todo en él, es obvio que ash no se traga esa historia, - No mientas Juan, dímelo, no importa quien sea el que te lastimo, acabare con él, todo por mantenerte a salvo -.
Un traicionero rubor subió a las mejillas de Juan, no podía ocultarle nada al pelinegro, aun mas si eso pone en riesgo al acuerdo de paz, - Por favor no hagas nada imprudente, ya sabes que aldo regreso diferente, él nunca me haría esto, es solo que esta aturdido - mantuvo la mirada con Ash, tan solo unos segundos parecían eternos con esa mirada tan intensa.
- tan solo mírate, lleno de heridas y moretones, tú eres la única razón por la que no he volado este lugar en pedazos, pero aquí no te valoran - se acercaba cada vez más, dejándose llevar por sus instintos, por ese sentimiento tan intenso que ha intentado callar o apaciguar, creyó que si se hacía más amigo de juan podría controlarlo, pero cada vez se hizo más ambicioso, deseaba que esos ojos color miel lo miraran como él lo hacía. Su mano tomo el mentón de Juan, notaba el lindo rubor de su rostro cada vez más cerca que sus narices rozaban.
_ Estas demasiado cerca ash... - aunque su mentón es sostenido sus ojos buscan cualquier lugar a donde mirar, no quería admitir que sabía de los sentimientos del líder del régimen, pero claramente este tipo no disimulaba en nada, ignoro sus comentarios y acciones por tanto tiempo, no quería ilusionarse e incluso emocionarse por ser amado por alguien, pero en este mismo instante como excusa las palabras y esa peligrosa cercanía del pelinegro.
_ Juan mírame, sé que no es adecuado decírtelo en este instante, pero lo que guardo en mi pecho ya no puede ser contenido, cada vez que venias a mí con esa actitud tan alegre y optimista con tu dulce insistencia hacías que mi corazón latiera más rápido _ ash tomaba un respiro, ocultando su voz temblorosa, es inevitable no ponerse nervios, aun mas cuando juan parece estar en un shock. _ a lo que me refiero es que no soporto un día más sin poder decirte lo que siento, desearía poder llevarte conmigo a un lugar alejado de todos en donde no nos jodan ni los federales, por el momento me conformaría con poder verte y estar cerca de ti todos los días, al menos en la manera que yo te deseo…_ joder, aun sorprendido, nervios y todo sonrosado se ve divino
a-ash y-yo en serio.... no sé qué decir..._ no tenía que hacerlo, ash tomo sus manos llevándolas hacia sus labios dejando un beso en ellas, devolviendo la mirada intensa, a la luz de la luna sus ojos brillaban expectantes, Juan se inclinó hacia el dándole un beso tímido en la mejilla, pero para el líder del régimen ese podría ser el mejor día de su vida.
_ Por las situaciones recientes no puedo salir, ni los demás pueden verte en casa ash, si puedes con eso te aseguro que te esperare pacientemente cada noche en mi balcón _ solo sintió las grandes manos de ash sosteniendo con delicadeza sus mejillas y acercándose para robarle un beso de forma suave y lenta, aunque se tensó al principio rápidamente cedió inclinándose más al calor de su cuerpo, separándose por falta de aire y soltando su bonita risa, dejando que ash lo abrace, es tan calido que simplemente vuelve a dormir, sintiendose seguro y amado.
Durante el día mantenían su rutina normal, pero en cuanto la noche caía y la luna se asomaba ash iba a la habitación de juan para compartir momentos juntos, suaves charlas, besos suaves y acurrucarse en los brazos del otro, y como único testigo estaba la luna....
