Actions

Work Header

rescuing kittens

Summary:

–por cierto el gatito esta de maravilla– se giró para mostrarle al gatito que estaba en el bolsillo del delantal

–¡mi niño bonito!– se acercó a Hajrudin y cogió al gatito –¿sabes? esta noche estuvimos cuidando de él los dos, deberíamos adoptarlo como nuestro hijo– mencionó con una sonrisa

–entonces me tocará venir a ver a mi hijo todos los días– continuó cocinando

–oh… podrías venirte a vivir con tu hijo...

Notes:

Buenas! me gusta mucho este ship, no se si tenga ship name pero estuve pensando en gerudin o hajrugerd ?¿ además tenía muchas ganas de escribir un fic donde ellos sean los protagonitas ya que en el anterior fic ellos estaban como pareja secundaria.

Este fic estaría inspirado en el mismo universo que la serie que estoy haciendo au con mi oc y one piece por eso mismo lo metí dentro de la serie, en el anterior capitulo ocurren cosas con Gerd y Hajrudin que se mencionan en esta parte pero realmente no es necesario leerla para entenderlo porque se explica en este capitulo

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Había pasado al menos un mes y medio de lo ocurrido en la última misión de los nuevos aventureros gigantes guerreros. Hajrudin tenía muchas emociones en su cabeza aún no era capaz de asimilar todo lo que pasó con Gerd aquella noche, todavía seguía soñando con los labios el roce de sus pieles, aún le costaba mirar a Gerd sin sonrojarse hasta el punto que sintió que se estaba distanciando de ella poco a poco solo porque no era capaz de poner sus pensamientos en orden.

 

Hajrudin odiaba admitirlo pero Loki tenía razón. Tenía que hablar con Gerd y expresarle sus sentimientos o sino la chica terminará haciéndose ideas erróneas en la cabeza. Llegó un punto que hasta le empezó a doler la cabeza de tanto pensar.

 

Un día más, Hajrudin dejó a un lado sus emociones para centrarse en su trabajo, esta vez convocó una reunión con su gremio donde todos los aventureros del club llegaron temprano a la cabaña del gremio. La noche anterior llegaron varias misiones de ayuda comunitaria dentro del propio reino de Elbaph, eran misiones sencillas por las que le pagarían por tanto Hajrudin no podía rechazarlas, además que nunca está de más ayudar a los demás.

 

El primero en llegar a la cabaña fue Road, después de él apareció Goldberg con Gerd y por último Hajrudin y Stansen. El capitán comenzó a explicar que tenían dos misiones principales por tanto se debían dividir en grupos de dos para esta misión. 

 

La primera misión consistía en ayudar a una vieja anciana de una aldea perdida en la montaña de Elbaph a bajarla al pueblo y ayudarla hacer la compra, para ello podían alquilar un carro con un caballo hasta bajar al pueblo y hacer la compra o si se querían poner creativos cargar a la señora en la espalda. La segunda misión consistía en ayudar a un señor mayor que había perdido a su mejor amigo y fiel acompañante, un pequeño gatito atigrado naranja llamado Tiger. 



–¿alguien que tenga especial interés en alguna misión?– preguntó Hajrudin mirando a sus nakamas

 

–¡yo quiero la de buscar el gatito!– Gerd levantó su mano muy animada

 

–oh parece que por primera vez no trabajaremos juntos– anunció Goldberg mirando a la chica –a mi me apetece hacer la compra– anunció 

 

–capitán, yo también puedo hacer la compra con Goldberg, además sugiero que Road nos acompañe ya que el nuestro navegante y nosotros dos solos nos perderemos en el pueblo– explicó Stansen poniendo la última frase como excusa para dejar a Gerd y Hajrudin a solas

 

–esta bien, pues Goldberg, Stansen y Road ireis hacer la compra y Gerd y yo buscaremos a Tiger– anunció con un largo suspiro dando el veredicto final 



Las reacciones fueron muy diversas. Road frunció el ceño molesto ya que él quería  ser quien se quede a solas con Gerd. Goldberg y Stansen sonrieron victoriosos como si su plan hubiera funcionado. Gerd se sonrojó y agachó su mirada sin querer hacer contacto con su capitán y Hajrudin… no sabía si reír o llorar. Sin más que decir cada grupo se puso en marcha hacia el punto de la misión que les había tocado.

 

Hajrudin y Gerd se pusieron en marcha camino a la aldea donde vivía el anciano que pidió la misión para buscar a su gato. Por el camino tuvieron una conversación formal planeando cómo se iban a organizar para buscar el gato y que preguntas le iban hacer al dueño para tener la suficiente información. Aunque sea una misión relativamente fácil, Hajrudin siempre era muy profesional con cualquier tipo de misiones y espera que el otro grupo también actúe de forma profesional. 

 

No tardaron mucho en llegar ya que el pueblo al que tenían que ir estaba cerca de la capital de Elbaph. Gerd cogió el mapa del pueblo y se orientó rápidamente buscando la dirección de la casa del anciano. En cuanto llegaron Hajrudin llamó a la puerta esperando a que la puerta se abriera y entonces los dos jóvenes gigantes saludaron al gigante anciano.



–buenos días, mi nombre es Hajrudin, soy el capitán del gremio de nuevos aventureros gigantes guerreros– se presentó formalmente –veníamos por la minions que usted solicitó al gremio principal de Elbaph– le mostró el informe de la misión –ella es mi nakama, Gerd, juntos encontraremos a su fiel amigo Tiger– trató de verse amigable sin quitar la formalidad

 

–por Nika, gracias por venir– el señor machor se alegró al ver a los dos aventureros –pasen y les doy más detalles sobre Tiger– ofreció 



Hajrudin y Gerd pasaron al interior, el señor les ofreció un té recién hecho a cada uno mientras comenzaba hablar de su gato. El anciano comenzó explicando como su nieta pequeña de ciento cinco años le regaló un pequeño gatito naranja hace ochenta y dos años para que le hiciera compañía y como estos ochenta y dos años fueron los mejores años de su vida gracias a ese gato. El anciano habló y habló sobre el gato contando historias y más historias haciendo que Hajurdin y Gerd empiecen aburrirse hasta que finalmente el señor les dio una foto ‘’actualizada del gato’’ para que puedan saber como se veían. 

 

Después de la charla de más de una hora, por fin Hajrudin y Gerd se despidieron del anciano y pusieron manos a la obra con la búsqueda del pequeño Tiger. El pueblo no era muy grande, sería buena idea buscar primero en el pueblo y luego en los alrededores del bosque.



–os voy a dar una foto actualizada de mi niño– Gerd imitó la voz del anciano con sarcasmo –señor su gato aquí tiene ochenta años menos– rodó los ojos

 

–no te desesperés– Hajrudin caminó por el centro del pueblo buscando por todo tipo de callejones –es un gato, no ha podido cambiar mucho– dedujo

 

–¿alguna vez has tenido un gato?– preguntó mirando fijamente a su amigo 

 

–cuando era niño mi padre no quería mascotas en casa– respondió con un tono triste en la voz –pero el idiota de mi hermano siempre se encargaba de meter en casa todo tipo de bichos que se encontraba en el bosque y adivina a quien terminaban regañando– frunció el ceño al recordarlo mientra snegaba con la cabeza

 

–a ti– se echó a reír al escucharlo –aún recuerdo cuando me contaste que Loki llevó una serpiente herida a casa y que tu le cubriste las espaldas por una semana hasta que tu padre los descubrió– recordó con una sonrisa en su rostro.



***

 

Una vez al año Harald se iba con su mujer y sus hijos al bosque de vacaciones para disfrutar de la vida en el campo sin los lujos que tenían en el castillo. Loki se emocionaba mucho siempre que llegaba el momento de viajar, siempre le gustó mucho la naturaleza y los animales incluso él consideraba que los animales del inframundo eran sus únicos amigos con los que le gustaba jugar y divertirse. A Hajrudin en cambio no le emocionaba mucho la idea pero igualmente trataba de disfrutar los días de vacaciones al máximo. 

 

Como siempre se quedaban a dormir en la cabaña que Ida tenía en la montaña, una cabaña humilde y agradable para los cuatro, aunque tal y como Hajrudin decía era muy pequeña para cuatro personas ya que solo tenía dos habitaciones, un baño, la cocina y un pequeño salón. Harald e Ida dormían juntos en la misma habitación con una cama matrimonial, mientras que Loki y Hajrudin dormían en otra habitación con litera.



–¡yo quiero en la cama de arriba!– señaló Loki la cama de la litera que estaba arriba

 

–¡pero si luego te da miedo!– Hajrudin se quejó frunciendo el ceño

 

–ya no, he crecido y ahora soy un grande– se echó a reír viniendose muy seguro

 

–dices lo mismo todos los años– su hermano mayo negó con la cabeza



El primer día no fue muy ruidoso, hicieron una excursión por la montaña los cuatro juntos, Loki no dejaba de correr y saltar mientras trataba de capturar pequeños escarabajos. De vuelta a la cabaña Ida ayudó a sus dos niños a ducharse y les puso el pijama limpio mientras que Harald asaba carne en la hoguera. Iban a cenar todos juntos en la terraza a la luz de la hoguera.



–¡cogeme a caballito, Rudin!– Loki se tiró encima de la espalda de su hermano mayor queriendo que le lleve a caballito 

 

–¡IDIOTA ERES MÁS GRANDE QUE YO!– el otro niño abrió sus ojos asustado y le gritó a su hermano menor tratando de deshacerse de él

 

–¡pero quiero que mi buen big bro me cargue!– hizo un puchero fingiendo que estaba llorando 

 

Ida se echó a reír agachándose a la altura de sus niños –mi vida, tu hermano no puedo contigo porque eres más grande que él– trató de explicarle con cariño –¿quieres que te lleve yo?– se ofreció con una sonrisa



El pequeño Loki asintió levantando sus manos, Ida cogió en brazos a Loki y salió con el niño encima de ella hasta llegar a la hoguera donde sentó a Loki al lado de su padre. Comieron todos juntos disfrutando de la cena en familia, Harald comenzó a contar historias de ‘’terror’’ para asustar a sus hijos mientras que Ida le amenazaba con que si los niños tenían pesadillas lo echaría de la cabaña y dormirá solo en la intemperie.

 

Después de la cena los niños se fueron a la habitación, Ida los acompañó a los dos mientras que Harald recogió y fregaba los platos sucios. Cuando Loki fue a subir a la cama de arriba comenzó a temblar de miedo.



–¡te lo dije!– señaló Hajrudin –eres un cagado

 

–¡no lo soy!– negó –¡soy un guerrero!– Loki cerró los ojos y comenzó a subir las escaleras muy lentamente con mucho miedo haciéndose el valiente hasta que se subió a la cama

 

Ida aplaudió con una sonrisa en su rostro –ese es mi niño, todo un campeón– felicitó 



La mujer arropó a sus dos niños despidiéndose de los dos dandole un beso en la frente a cada uno diciéndole que los amaba antes de salir de la habitación apagando la luz y cerrando la puerta. 

 

Hajrudin se echó a dormir sin preocupaciones, hasta que de madrugada comenzó a sentir un llanto que terminó despertandole. Hajrudin se sobó los ojos sintiéndose un poco confundido mientras escuchaba de fondo a su hermano menor llamarle.



–¡Jrudin!– lloriqueó Loki hecho una bolita abrazando sus piernas y escondido debajo de las sabanas –¡tengo miedo, Jrudin!

 

–¡deja de llorar idiota!– Hajrudin frunció el ceño subiendo las escaleras de la cama de arriba –¡me has…– Hajrudin al ver a su hermanito llorando debajo de las sábanas se preocupó –Loki…– levantó las sábanas encontrándose con Loki con la cabeza escondida entres sus piernas teniendo una rabieta infantil –¿que te ha pasado?– colocó una mano en el hombre de su hermano.

 

–¡tuve una pesadilla!– se mordió el labio y con su brazo frotó su nariz limpiándose los mocos –soñé que el nidhogg se llevaba al viejo y la vieja te comía a ti delante de mis ojos y luego me quería comer también a mi!– sollozó mientras narraba el sueño

 

–fue solo un sueño– Hajrudin abrazó a su hermano pequeño –estoy aquí, papá y mamá están bien– recordó

 

–¿puedo dormir contigo esta noche?– murmuró con ojos triste

 

Hajrudin rodó sus ojos –está bien…

 

–¡eres mi big bro favorito!– Loki comenzó a sonreír y se tiró a los brazos de su hermano

 

–¡soy tu único hermano, imbécil!– le recordó frunciendo el ceño



Los días iban pasando con bastante normalidad. Un día que Harald e Ida estaban super cansados y decidieron pasar la tarde durmiendo Loki pidió permiso para ir al bosque, a lo que Harald e Ida le pidieron a Hajrudin que fuera con él por si le pasaba algo que no esté solo y pueda cuidar de Loki. Hajrudin no se quejó, acompañó a Loki al bosque, asegurándose de llevar en sus mochilas un botiquín, algo de comer y agua por si les hacía falta, además de también ponerse una gorra cada uno para el sol.

 

Los dos hermanos caminaron bastante animados por el bosque, todo iba de maravilla, incluso se acercaron al río para que Loki pueda buscar ranas. Pero justo cuando fueron al río se encontraron con una nutria herida que estaba sangrando.



–¡una nutria herida!– Loki salió corriendo para acercarse a la nutria

 

–¡Loki espera!– Hajrudin salió detrás para alcanzarlo –¡es un animal salvaje!– le recordó

 

–me da igual, voy a curarla– dijo muy decidido de sus palabras tirándose al suelo junto a la nutria –tranquila amiguita, te voy ayudar– habló con la nutria



Hajrudin se llevó media hora explicándole a Loki porque no debía interactuar con la fauna silvestre mientras que Loki ignoraba la voz de su hermano y se centraba en curar a la nutria que se había encontrado. 



–tenemos que llevarnosla a casa– dijo Loki muy seguro –ayudame a cogerla

 

–¡déjate de tonterías!– Hajrudin frunció el ceño –es tarde, papá y mamá se estarán preocupando– le recordó

 

–papá cuando duerme se lleva horas durmiendo y mamá debe estar ocupada con otra cosa– le quitó importancia –ayúdame a meterla en la mochila– suplicó 

 

–¡papá me matará si dejo que te la lleves!– le recordó. Mientras le regañaba se escucharon unos disparos cerca de ellos, ambos niños se asustaron. –¡rápido vámonos!

 

Loki cogió a la nutria rápidamente metiendola en su mochila sin que Hajrudin le viera y se volvió a cargar la mochila a la espalda levantándose, Hajrudin cogió a su hermano de la muñeca y tiró de él para meterle prisa y salir corriendo los dos niños juntos.



–¿eso era un cazador?– pregunto Loki confundido

 

–probablemente sí– respondió agitado 

 

–el rey prohibió la caza hace años ¿por qué habrían cazadores aquí?– Loki frunció el ceño

 

–¡el rey es papá!– le recordó

 

–¡oh cierto!– sonrió mientras corría 



Los niños corrieron por su vida hasta que finalmente llegaron a la cabaña y se fueron directamente a su habitación. Loki cerró la puerta detrás de él y abrió su mochila para dejar salir a la nutria.



–sal bonita– dijo con una gran sonrisa

 

–¿¡te has traído la nutria!?– Hajrudin se sorprendió y elevó la voz por accidente

 

–shh– Loki mandó a callar a su hermano –por favor guarda mi secreto– puso cara de cachorrito

 

–esta bien…– rodó los ojos tirándose en la cama

 

–le llamaré Hertrudis con H– sonrió con cariño

 

–¿por qué Hertrudis con H?– preguntó confundido

 

–porque me recuerda a ti– continuó sonriendo 

 

–pero yo me llamo Hajrudin– mencionó sin entender muy bien a que se refería con hermano

 

–pero tu nombre suena igual que Gertrudis– comenzó a reírse con cariño –entonces Hertrudis escrito con H

 

–¡SUENA COMPLETAMENTE DIFERENTE!– frunció el ceño –YO SOY HAJRUDIN NO GERTRUDIS– le gritó ofendido 

 

–¡niños es hora de ba…!– Ida entró con una sonrisa pero se quedó en shock cuando vio a Loki con una nutria en brazos –¿qué ha pasado aquí?– preguntó cerrando la puerta detrás de ella cruzando los brazos 

 

–el idiota de Loki se encontró una nutria herida y ha decidido trarsela– explicó resumidamente Hajrudin

 

–vieja, te presento a Hertrudis con H– el niño se puso de pie acercándose a su madre para enseñarsela. Ida no daba crédito a lo que estaba viendo pero en lo más profundo de su corazón no podía regañar a sus niños –¿nos la podemos quedar?– puso ojos de cachorrito abandonado

 

–os cubriré las espaldas a los dos– anunció Ida –solo hasta que Hertrudis este curada completamente, después de eso iremos los tres juntos al río y la dejaremos libre– advirtió –y esconderla bien porque su vuestro padre la ve os va matar a los tres– señaló a los niños y a la nutria.



Cuatro días después:

 

Loki estaba en la habitación que compartía con su hermano jugando con Hertrudis, mientras que Hajrudin estaba leyendo un libro de fantasía medieval en la cama. En estos cuatro días los niños habían conseguido esconder a Hertrudis de Harald, por lo que hasta el momento todo iba de maravilla. Loki intentaba convencer a Ida de que le deje quedarse para siempre ya que le había cogido mucho cariño a su nueva amiga Hertrudis. 

 

Ida llamó a los niños para comer, los dos se levantaron para salir de la habitación y dirigirse a la terraza, los hermanos ayudaron a poner la mesa mientras que Ida terminaba de servir las diferentes reacciones. Cuando Ida iba a llamar a su marido se escuchó un grito venir de la habitación de los hermanos.



–¡HAJRUDIN LOKI VENID AQUI!



Los hermanos se miraron el uno al otro sabiendo que fueron descubiertos. Ida se echó a reír y acompañó a los niños hasta la habitación donde estaba su padre furioso mirando a la nutria.



–¿¡POR QUE HAY UNA NUTRIA EN LA HABITACIÓN!?– miró fijamente a los niños

 

–se llama Hertrudis–corrigió Loki

 

–perdón, papá– Hajrudin se puso delante de Loki –el otro día Loki se encontró una nutria herida y la trajo para poder curarla– explicó son sinceridad

 

–¿y tú dejaste que se la traiga?– señaló al mayor de los hermanos

 

–¡le dije que no lo hiciera!– negó con la cabeza –¡pero no me hizo caso!

 

–¡no pongas excusas, Hajrudin!– cruzó los brazos –como hermano mayor debes ser responsable de tu hermano pequeño, no hiciste bien tu trabajo si Loki consiguió traerse la nutria– le regañó

 

–¡pero yo que culpa tengo de que Loki me ignore!– se quejó frunciendo el ceño

 

–¡tienes que saber poner orden!– apretó los puños –¡no sabes cumplir tu rol como hermano mayor!– se señaló dando el sermón –debes madurar…

 

–¡VIEJO ES MI CULPA!– Loki elevó la voz mirando al suelo –Hajrudin no tiene culpa, el me dijo que no lo hiciera– trató de defender a su hermano

 

–Harald cariño– Ida intervino tratando de tranquilizar a su esposo –deja que los niños se queden con Hertrudis hasta que esté completamente curada– trató de hablar en un tono dulce

 

–está bien– suspiró –pero una vez esté sana no quiero volver a ver a esa bola de pelos– apuntó hacia la nutria.



Dos días después:

 

–¿comó esta mi niña bonita?– Harald acarició a la nutria que estaba durmiendo en su regazo plácidamente –que bonita eres Hertrudis, mi niña favorita– le hizo cosquillas a la nutria –¿tienes frío?– ladeó su cabeza –¡HAJRUDIN DAME TU CAMISETA QUE HERTRUDIS TIENE FRÍO!– gritó 



***

 

Gerd comenzó a reírse a carcajadas después de escuchar aquella historia mientras que Hajrudin negaba con la cabeza. 



–tu padre es el mejor– mencionó aún sin poder parar de reirse

 

–el que decía que no quería a la nutria al final se convirtió en su hija favorita– negó con la cabeza –por si te lo preguntas, cuando regresamos al castillo Loki se llevó a Hertrudis al inframundo para presentársela a sus amigos– miró fijamente a su amiga –acabó mal, mi hermano cogió depresión peor la depresión de mi padre fue aún peor– recordó

 

–tu padre es un cacho pan– se agachó debajo de los carros para continuar la búsqueda del gato perdido



Poco a poco la incomodidad entre ambos amigos fue desapareciendo, Hajrudin dejaba de ser tan formal y rudo volviendo a ser el mismo de siempre con Gerd, Gerd seguía sonrojándose cada vez que Hajrudin le miraba o sus manos se rozaban por error, aún seguía queriendo hablar con él pero tenía mucho miedo.

 

Desde que Gerd y Hajrudin se besaron y mantuvieron relaciones en la última misión fuera de Elbaph, ambos estaban muy raros, en especial Hajrudin que comenzó actuar como si nada hubiera pasado, haciendo que Gerd se haga ideas erróneas en la cabeza como que tal vez Hajrudin no le gustó aquella noche y se arrepentía de lo que tuvieron. De aquello pasó un mes y medio, un mes y medio en el que cada vez que se veían ambos desviaban la mirada, Gerd evitaba el contacto visual, incluso dejó de ir a la taberna de Ida para no encontrase con Hajrudin, pero no era la única. Hajrudin tuvo un pequeño accidente entrenando con su hermano y en lugar de ir a la clínica le pidió a su cuada, Viktorya, la esposa de Loki que por favor use su magia en su herida para curarle, algo a lo que Viktorya le advirtió que no podía abusar de ello porque sino en un futuro su cuerpo podría acostumbrarse a la magia curativa y tener problemas. 

 

Al parecer tener que estar juntos trabajando en esta misión les hizo volver a unirse y que esa tensión empiece a desaparecer poco a poco. Gerd le pidió a Hajrudin que siga contando más historias sobre los animales que su hermano llevaba a casa, la mujer se dedicó a escuchar con una sonrisa en su rostro cada una de las historias que Hajurdin narraba sin dejar la misión de buscar al gatito perdido. 

 

Pasaron las horas y después de todo el día buscando a Tiger al final lo encontró Gerd subido en un árbol muerto de miedo y  maullando.



–¡lo encontramos!– Gerd señaló el árbol –me subiré para cogerlo– dijo muy decidida

 

–puedo hacerlo yo– Hajrudin agarró el brazo de Gerd –no tienes porque ensuciarte el vestido– se sonrojó levemente y agachó la cabeza

 

Gerd se echó a reír con cariño –ya estoy toda sucia– negó con la cabeza –yo también soy una guerrera– le recordó

 

–es curioso porque me gustan las mujeres guerreras– dijo en un tono de voz bajo 

 

–a mi me gustan los hombres que tienen sangre ancestral– le guiñó un ojo dejando a Hajrudin confundido y se acercó al árbol –¡Tiger hemos venido a por ti!

 

–¿le gusta mi hermano o mi padre?– se preguntó Hajrudin así mismo en un susurro 



Gerd se agarró al árbol comenzando a escalar, Hajrudin se acercó por si necesitaba ayudarla. La gigante se agarró a las ramas subiendo con dificultad pero sin escrúpulo ninguno. Hajrudin estaba mirando hacia arriba pendiente de que la chica, hasta que notó que desde esa perspectiva se le podía ver las bragas y rápidamente Hajrudin se cubrió y cerró los ojos mirando hacía abajo y negando con su cabeza tratando de borrar esa imagen de su cabeza. 

 

–¡te tengo!– Gerd agarró al gatito y miró hacia abajo –¡Hajrudin ayudame cogiendo a Tiger!

 

–esta bien– el hombre levantó sus brazos todavía con sus ojos cerrados sin querer mirar hacia arriba

 

–¿pero qué demonios haces?– preguntó confundida –¡abre los ojos!– le gritó

 

–yo respeto tu intimidad– negó con su rostro completamente rojo 



Gerd empezó una pequeña discusión con Hajrudin para que deje de hacer el tonto y le ayude con el gato mientras Hajrudin se acercaba al árbol sin querer mirar demasiado hacia arriba hasta que tuvo al gato en sus manos y finalmente lo abrazó y se dió media vuelta. Gerd se bajó del árbol con cuidado y una vez que vió el suelo saltó sin miedo mientras se sacudía el polvo y suciedad de su vestido, se acomodó su cabello en sus hombros y se deshizo de las trenzas ya que estaban completamente alborotadas para volver hacerlas otra vez rápidamente. Hajrudin se quedó hipnotizado mientras observaba a Gerd acomodarse el cabello, la chica que tenía delante de sus ojos era hermosa, era realmente hermosa, sus hermosos ojos llenos de vida y su gran sonrisa contagiosa. Su corazón comenzó a latir con fuerzas dentro de su pecho y sus pulmones se comprimieron ¿qué le estaba pasando? ¿Esto es amor?



–¡tierra llamando a Hajrudin!– Gerd movió su mano delante de los ojos de Hajrudin sacándolo de hipnosis –¿estás bien?– preguntó preocupada

 

–perfectamente– negó con la cabeza rápidamente –volvamos a casa del anciano



Hajrudin comenzó a caminar con aquel gato en brazos mientras trataba de poner sus pensamientos en orden. La vuelta a casa del anciano volvió a ser incómoda, un silencio incómodo entre los dos amigos. Hajrudin no dejaba de pensar en sus sentimientos, esos a los que llevaba años ignorando pero que ahora por alguna razón se estaban haciendo demasiado presente. Su corazón se acelera cuando veía a Gerd, sus mejillas se volvían rojas como un tomate, comenzaba a temblar y ponerse muy nervioso incluso se le traba la lengua y lo peor de todo, cuando vió aquella imagen que no debería haber visto de las bragas de Gerd por alguna razón su pene también reaccionó pero era un hombre educado y supo apartar la mirada respetando a Gerd. 

 

De regresó a la casa del anciano, Hajrudin le entregó su gatito. El señor se puso super contento cuando recibió a fiel amigo tanto que casi se pone a llorar de la alegría. Gerd se emocionó al ver esa imagen resultando una escena muy bonita.



–muchas gracias por todo– anunció el señor –no tengo mucho dinero pero os daré lo poco que me queda, gracias por traer a mi hijo de vuelta– habló el señor muy feliz

 

–no es necesario que nos pagues con dinero– anunció Hajrudin –puedes darnos cualquier cosa que tengas por casa– explicó 

 

–¿sois guerreros verdad?– preguntó y los dos gigantes asintieron –tengo algo, esperen aquí.



El anciano entró al interior de la casa con su gato en brazos. Hajrudin y Gerd se quedaron esperando, era bastante común que Hajrudin no aceptara el dinero cuando sabía que el cliente era pobre, a veces ni siquiera quería aceptar nada porque le gustaba ayudar de corazón, pero sabía que si se iba sin aceptar nada entonces el cliente se sentiría en deuda sintiendo que le debía algo a Hajrudin, por esa razón Hajrudin aceptaba cualquier cosa a cambio, no le importaba el valor. El anciano regresó con dos hachas muy antiguas y una espada muy afilada.



–yo también fui un gigante guerrero– anunció ofreciendole las armas –me jubilé hace ciento veinte años– sonrió con nostalgia 

 

–muchas gracias, le prometo que cuidaremos bien de estas armas– agradeció con sinceridad despidiéndose el anciano 

 

–¡muchacho!– el viejo elevó un poco su voz –serás un gran rey cuando tu padre se jubile– dijo muy seguro de sus palabras



Hajrudin se sorprendió al escuchar aquellas palabras y agradeció una vez más. No esperaba ser reconocido y si lo era normalmente el pueblo de Elbaph parecía no confiar en él como heredero al trono, aunque Harald estaba haciendo todo lo posible por hacer ver a su hijo mayor como un gran hombre digno de ser rey.

 

Gerd caminó delante de Hajrudin devuelta a la capital, ambos estaban cansado de todo el día caminando y corriendo, incluso se preguntaron si el otro grupo habría terminado ya su misión, algo que dedujeron que si ya que la noche estaba al caer y era imposible que tardaran tanto en hacer la compra a menos que se pierdan, pero eso no era viable con Road guiandolos. 

 

Mientras caminaban por el bosque Gerd se detuvo porque escuchó unos maullidos venir del interior del bosque, por un momento pensó que estaba loca pero no, realmente escuchó un gato maullar.



–¡un gatito!– anunció tratando de escuchar en qué dirección venían

 

–segundo gato que rescatamos en el día– bromeó Hajrudin



Gerd comenzó a correr en la dirección que percibió aquellos maullidos, corrió veloz hasta que los sonidos de los maullidos los recibió debajo de ella. Hajrudin la siguió corriendo detrás de ella hasta que vió a la chica agachada delante de un árbol donde había una caja de cartón y su interior un pequeño gatito negro maullando y tiritando, parecía un ooc enfermo haciendo que a Gerd se le rompa el corazón.



–¡Hajrudin tenemos que salvarlo!– miró a su amigo haciendo un puchero con sus ojos

 

–de acuerdo, te ayudaré– sintió que se le ablandó el corazón y se agachó a la altura de la chica 



***

 

De regresó a la capital Hajrudin acompañó a Gerd hasta su casa, una cabaña en la que vivía sola ya que sus padres murieron hace varios años atrás y desde entonces comenzó a vivir sola. En cuanto llegaron a casa de Gerd, la chica se dirigió a su pequeña consulta privada donde colocó al gato en la camilla, ella era doctora, desconocía si la medicina que aprendió funciona también en animales pero tenía que hacer algo para bajarle la fiebre al pequeño gato.

 

Hajrudin le ayudó con todo lo que le pidió, primero lo bañaron para quitarle la suciedad, luego Gerd le dió varios calmantes y antiparasitarios, mientras tanto Hajrudin calentaba algo de leche para servirla en un plato y ofrecerlo al  gato.



–¿te lo vas a quedar?– preguntó con curiosidad 

 

–por supuesto que sí– anunció sin pensarlo –tiene mucho frío– dijo triste

 

Hajrudin se quitó su capa y se la echó al gato por encima –espero que así esté más abrigado

 

–es tarde… siento haberte retenido…– se disculpó con tristeza –estarás deseando de volver a casa

 

–me quedaré esta noche contigo– dijo sin pensarlo –este pequeño animalito necesitará comer cada dos o tres horas además que tienes que estar pendiente de él y sus medicamentos– le recordó –hagamos equipo, yo me quedaré despierto para que tu puedas dormir y te avisaré cuando sea la hora de la medicina o si necesita algún cuidado médico– se ofreció para ayudar a su amiga con el gato

 

–no tienes porque hacerlo– Gerd miró fijamente a su amigo

 

–no tengo porque pero quiero– dijo muy seguro de sus palabras



Mientras tanto en la alde de la montaña con el grupo de Goldberg, Road y Stansen:



–espero que te guste el banquete que he preparado para ti– mencionó la señora de la misión dirigiéndose a Goldberg –¿donde están tus amigos?– preguntó confundida

 

–se fueron a la capital– respondió quitándole importancia –yo quería seguir ayudando a regar el jardín– explicó 

 

–por eso preparé para mi guerrero favorito un gran banquete– espachurró las mejillas de Goldberg con cariño



***

 

A la mañana siguiente Gerd se despertó en su cama, no recordaba como llegó a la cama, su último recuerdo era que se se quedó dormida en su mini clínica mientras le daba la última medicina al pequeño gatito. Su cuerpo se sentía cansado, quería quedarse un rato más en la cama abrazada a su almohada con fuerzas pero un olor dulce comenzó a inundar sus fosas nasales y tenía curiosidad en ver de dónde venía.

 

La chica bostezó y se sentó en la cama, acomodó la blusa de su pijama y se puso las zapatillas dejándose llevar por aquel increíble olor que la llevó a la cocina donde se encontró con Hajrudin cocinando el desayuno.



–no tenías porque hacer nada– mencionó la chica

 

–buenos días– saludó mientras colocaba en un plato una montaña de tortitas –no tenía porque pero quería– dijo seguro de sus palabras 



El corazón de Gerd se aceleró una vez más, sus mejillas se sonrojaron y comenzó a jugar con su cabello sintiéndose muy nerviosa.



–por cierto el gatito esta de maravilla– se giró para mostrarle al gatito que estaba en el bolsillo del delantal 

 

–¡mi niño bonito!– se acercó a Hajrudin y cogió al gatito –¿sabes? esta noche estuvimos cuidando de él los dos, deberíamos adoptarlo como nuestro hijo– mencionó con una sonrisa

 

–entonces me tocará venir a ver a mi hijo todos los días– continuó cocinando 

 

–oh… podrías venirte a vivir con tu hijo– soltó sin pensar en el peso de sus palabras y al darse cuenta rápidamente negó –olvidalo, el rey debe vivir en el castillo– se encogió de hombros

 

–aún no soy rey– le recordó –le dejaré el honor a la madre que elija su nombre.

 

–mm… nombre de chico me gusta Naglfar– anunció –siempre le quise poner así a mi hijo– se encogió de hombros

 

–¿y de niña de gusta alguno es especial?– preguntó con curiosidad

 

–Freyja– respondió –de niña quería ponerse ese nombre a mi hija, pero no creo que llegue el momento de ser madre– le quitó importancia

 

–mm… es un nombre muy bonito– asintió con su cabeza –seguro que si, algún día encontrarás el amor y tendrás a tu niña– trató de animarla

 

–mi amor está ciego y no se da cuenta de que estoy loquita por él– murmuró acariciando la cabeza de su gatito –Naglfar, bienvenido a la familia– dejó un beso sobre la cabeza del gato.

 

–tu amor debe ser un imbécil entonces– terminó de preparar el plato de tortitas con chocolate para Gerd –eres una chica hermosa, además de tener un corazón puro y amable, eres una mujer increíble– elogió 

 

–Haj…– negó con su cabeza sin ser capaz de terminar la frase –desayunemos.



Durante el desayuno estuvieron hablando tranquilamente mientras disfrutaban de las tortitas que hizo Hajrudin, el chico explicó que fue una receta que le enseñó su madre cuando él era un adolescente y comenzó a interesarse por aprender algunas recetas sencillas para la cocina.

 

Una vez terminaron de desayunar Hajrudin se ofreció a fregar todos los platos mientras que Gerd se negaba pidiéndole que descanse que ya hizo demasiado durante toda la noche, pero él insistió en hacerlo él mismo. Gerd se rindió y volvió a su mini clínica para poder ordenar todos los medicamentos que tenía fuera de su lugar.

 

En cuanto Hajrudin terminó de fregar los platos suspiró y se dijo así mismo que no podía seguir tal y como estaban, tenía que hablar con Gerd, sabía que sería rechazado y más ahora que sabía que estaba enamorada de otro chico, pero no podía seguir con todo dentro.

‘’Loki espero que no te equivoques’’ susurró para sí mismo ya que por fin pondría en práctica el consejo que su hermano menor le dió. El gigante comenzó a comerse la cabeza, trató de eliminar todos esos pensamientos intrusivos, caminó hacía la clínica de Gerd deteniéndose en la puerta.



–Gerd, necesito hablar contigo– anunció con un mini ataque al corazón

 

La chica se detuvo girándose para mirar a Hajrudin –¿qué ocurre?

 

–es algo importante– tragó saliva –¿podemos sentarnos?– preguntó

 

Gerd asintió y se levantó para acercarse a su amigo tomando su mano para llevarlo al salón donde estarían más cómodos. Gerd se sentó en el sofá manteniendo su espalda recta y Hajurdin se sentó a su lado tomando una bocanada de aire y ordenando sus ideas. 



–Gerd eres mi mejor amigo y lo último que quiero es distanciarme de ti– comenzó con aquella frase sin saber cómo decir todo lo demás

 

–no me voy a distanciar de ti– frunció el ceño –¿a que viene esto?– preguntó confundida

 

–llevamos varias semanas muy tensas– admitió –tenemos que hablar de lo que pasó esa noche yo…– apretó sus puños –he sido un idiota, empecé a evitarte por miedo porque sentía que estuvo mal lo que hice, porque por más que lo deseaba no debería haber cruzado esa linea, todos los días yo…– Hajrudin dejó de hablar al darse cuenta de que Gerd había comenzado a llorar –¿Gerd?– llevó su mano a las mejillas ajenas

 

La chica apartó la mano de su amigo de un guantazo –entonce si te arrepientes, estaba en lo cierto…– murmuró

 

–¿¡qué!?– Hajrudin se sorprendió 

 

–no te gustó, por eso me evitabas, porque fue un error y te arrepientes– rompió en llanto con la cabeza baja

 

–¡nada de eso!– negó rápidamente –¡fue la mejor noche de mi vida!– anunció sin pensarlo –pero sentí que estuvo mal porque sentía que me estaba aprovechando de ti, que tal vez no te apetecía y simplemente cediste– confesó –lo siento, yo no quería aprovecharme de…

 

–¡idiota!– gritó la chica frunciendo el ceño –¿¡como te vas aprovechar de mi si te di mi consentimiento y me moría de ganas por besarte y hacer lo que hicimos!?– tragó saliva mientras sus lagrimas seguían cayendo –¡tu madre tiene razón, estás ciego y no te das cuenta de nada!– apretó sus puños llevándoselos a su pecho sintiendo su corazón latir con fuerzas –¿no es obvio lo muchísimo que me gustas?

 

–¿te gusto?– se sorprendió al escucharlo

 

–desde que éramos unos críos– confesó –la razón por la que siempre he rechazado a todos esos chicos que se me declaraba era porque mi corazón ya tenía dueño, estoy profundamente enamorada de ti y por más que quiera dejarte ir soy incapaz– confesó sintiendo sus mejillas sonrojarse 



Hajrudin no pudo evitarlo, tomó el rostro de Gerd con sus manos y la besó con pasión tratando de transmitirle sus sentimientos con aquel beso. Gerd se quedó en shock, sintió como el mundo se paralizaba, ahora mismo eran solamente Hajrudin y ella, no existía nadie más. Los labios de Hajrudin se movieron sobre los suyos lentamente, Gerd respondió a ese beso atrapando los labios ajenos dejándose llevar por el momento y disfrutando de cada segundo. 

 

Cuando se separaron Hajrudin estaba completamente rojo por el calor y la vergüenza de lo que acababa de hacer. Había besado a Gerd y lo mejor de todo es que Gerd había respondido a su beso, la mujer más hermosa de todo Elbaph le acababa de confesar sus sentimientos, acababa de besarlo y la tenía frente a él ahora mismo.



–pensé que te gusta otra persona– confesó Hajrudin algo avergonzado 

 

–ayer te dije que me gustas indirectamente– comenzó a reírse –¿No lo pillaste cuando te dije que me gustan los hombres con sangre ancestral?– enarcó una ceja

 

–pensé que te referías a mi hermano o mi padre– le quitó importancia –lo cual no sé cuál sería más turbio de lo dos– se quitó aquella imagen de la cabeza 

 

–¡Idiota!– le dió un pequeño golpe con cariño –me refería a ti, solamente a ti– pasó sus brazo por el cuello ajeno y volvió a besar los labios ajenos está vez siendo un beso suave y rápido –no te puedes imaginar cuántos años llevo esperando por este momento– juntó su frente con la ajena 

 

–Gerd– quitó los pelos de la chica de la cara ajena –lo siento, siento haberme alejado de ti estás semanas, debí haber hablado contigo– tragó saliva –la verdad es que he tardado mucho en darme cuenta, el amor no estaba en mi cabeza en parte porque no quiero que Elbaph te rechace en el futuro cuando sea rey, no quiero arrastrar a la familia real, llevo toda la vida escuchando comentarios negativos hacia mi y mi madre y no quiero arrastrarte a que hagan contigo lo mismo– dejó un beso en la frente ajena

 

–que le jodan a todos esos imbéciles que se ríen de ti o de tu madre– le dedicó una sonrisa dejando un beso en su frente –eres mi rey.

 

–eso te convierte en mi reina– abrazó a Gerd con cariño volviendo a unir sus labios con los ajenos.



Este beso fue más apasionado que los anteriores, Hajrudin llevó sus manos a la espalda de Gerd acariciándola por encima de la ropa con cierta desesperación por querer quitarle la blusa del pijama. Gerd enredó sus dedos en el cabello ajeno, disfrutó de aquel beso haciéndolo más profundo hasta que se tuvieron que separar por falta de aire pero se volvieron a unir una vez más. 

 

Hajrudin agarró las caderas de Gerd, rompió el beso para ponerse de pie y cargar a Gerd en sus brazos dirigiéndose a la habitación de la chica. En cuanto llegó colocó a Gerd sobre la cama y se puso él encima apoyando sus manos alrededor de su amada y volvió a romper la distancia. Los brazos de Gerd se posaron detrás del cuello ajeno y lentamente bajó sus manos por la espalda del gigante disfrutando del momento. Hajrudin rompió el beso para preguntar:



–¿Puedo…?– se sonrojó pidiendo permiso para poder desvestirla 

 

–claro que puedes, tonto– sonrió con cariño



Hajrudin sonrió nervioso y comenzó a desabotonar la blusa del pijama de Gerd para poder quitarla. Para su sorpresa (y era obvio porque estaba en pijama) no llevaba sujetador, lo que le hizo sonrojarse al tener delante los pechos de Gerd teniendo el deseo de querer tocarlo pero no se atrevía por miedo hacer algo indebido. Hajrudin negó retirando esos pensamientos y continuó desvistiendo a Gerd quitándole el pantalón corto del pijama dejando a su amiga solo con las bragas. Hajrudin se quitó su cinturón dejando solo su minifalda y bragas puestas para quitarlas más tarde.

 

Gerd notó que Hajrudin estaba muy tímido y no sé atrevía a tocarla mucho, se imaginó que era por inseguridad, por los que Gerd se encargó de tranquilizar a Hajrudin, tomó una mano del gigante y la llevó a uno de sus pechos invitándole a tocar.



–puedes tocarme como quieras, Hajrudin– miró a su amigo con cariño –si algo no me gusta te lo haré saber– aseguró 

 

–está bien– asintió 



Hajrudin masajeó las tetas de Gerd con cariño, se acercó para poder besar el cuello ajeno y lentamente bajar a su pecho besando sus tetas sin dejar de acariciarlas. Jugó un poco con los pezones ajenos haciendo gemir a su amante. Cuando escuchó aquellos gemidos sintió su polla palpitar debajo de la tela de sus bragas. Para Hajrudin comenzó a volverse muy incómodo seguir con la ropa interior, sus bragas eran ajustadas y su polla estaba demasiado dura. 

 

Gerd comenzó a mover sus caderas contra las ajenas, frotando su entrepierna con la ajena, sintió el bulto de Hajrudin hundirse en su piel lo que le hizo sonreír con picardía. Hajrudin por si lado estaba completamente rojo, no sabía cómo coger las riendas de la situación, por un momento hasta deseó darle el control a Gerd porque él estaba muerto de vergüenza.



–te ves algo sumiso– mencionó Gerd ladeando su cabeza –¿Quieres que tome yo el control?– enarcó una ceja con curiosidad 

 

–si…– respondió muy avergonzado 

 

–te ves tan tierno todo sonrojado– se incorporó y se acercó a su amigo para acariciar sus mejillas –relájate, te enseñaré como se hace– le dedicó una sonrisa 



Gerd colocó una mano en el pecho desnudo de Hajrudin y lo empujó hacia atrás para que se pueda tumbar en la cama. La mujer escondió su rostro en el cuello ajeno comenzando a besarlo y morderlo para marcarlo, sus besos y mordidas fueron bajando por el abdomen, sus dedos acariciaron con cariño los pectorales de su amante, jugó un poco con los pezones ajenos mordisqueandolos con cuidado haciendo gemir al hombre. Continuó bajando los besos por el abdomen bien marcado de su mejor amigo, Hajrudin disfrutó de cada beso que Gerd dejaba por su piel. Cuando llegó a las caderas levantó un volante de la falda de Hajrudin y besó aquel bulto bajó la ropa interior. 



–duele…– murmuró Hajrudin 

 

–¿Quieres que te lo quite?– jugó un poco con su amigo pasado su lengua por el bulto

 

–por favor– rogó 

 

–me gustaría probar cosas en el futuro– de relamió los labios –pero hoy quiero que sea suave, solos tú y yo.



Gerd agarró el borde de la tela de la falda y las bragas y tiró hacia abajo de ellas. La erección de Hajrudin finalmente quedó libre golpeando la cara de Gerd que sacó su lengua envolviéndola en el glande ajeno. Abrió sus labios y metió la punta de la polla ajena en su boca, succionando con cuidado, fue bajando lentamente por el tronco de su polla hasta que llegó a la base y volvió a subir llegando una vez más al glande rodeándolo con la lengua y jugando un poco pasando la punta de su lengua por el oficio de la uretra. Repitió la misma acción varias veces, Hajrudin miró hacia abajo viendo cómo Gerd le chupaba la polla, comenzó a jadear y gemir, agarrándose con fuerzas a las sábanas de la cama.

 

Hajrudin comenzó a sentir que si Gerd así posiblemente no tardaría mucho más en venirse, Gerd puso sentirlo y con una sonrisa en su rostro se sacó la polla de su amigo de la boca dejando un hilo saliva entre el glande y sus labios haciendo que Hajrudin se queje.




–¿¡Por qué paras!?– preguntó frunciendo el ceño 

 

–porque quiero que te corras dentro de mí– respondió mientras se ponía de pie tirando de la tela de sus bragas –¿Tú no?– enarcó una ceja y bajó sus bragas lentamente dejando expuesto su coño completamente húmedo –mira como estoy– llevo dos de sus dedos a sus labios mayores para separarlos y masajear su vulva sintiendo sus dedos completamente mojados.

 

Hajrudin tragó saliva al ver aquella imagen –dios mío Gerd eres hermosa– murmuró sin poder apartar la mirada –eres un ángel, la mujer más bella que he visto en todos los días de mi vida– sintió su corazón latir con fuerzas dentro de su pecho –¿Me consideráis el honor de poder tocarte?

 

La chica se acercó a Hajrudin lentamente –te ofrezco algo mejor– habló mientras se subía a la cama –usa tu lengua en mi– se sentó a horcajadas sobre la cara ajena.



Hajrudin sintió los muslos de Gerd alrededor de su cara, el coño de Gerd en su boca y desde aquel ángulo tenía un ángulo perfecto de sus tetas. Sus manos viajaron a los muslos de Gerd para agarrarlos y manosearlos, al mismo tiempo movió su lengua para lamer todo el coño de su amada sentándose en el clítoris. Movió su lengua en círculos, primero a un ritmo lento y constante, haciendo que Gerd suelte varios gemidos de satisfacción mientras movía sus caderas contra la boca ajena. Poco a poco fue aumentando el ritmo de su lengua y al mismo tiempo apretó su agarre en los muslos de Gerd. 

 

Gerd llevó sus manos a sus tetas, comenzó a masajearlas y tirar de sus pezones mientras sentía la lengua de Hajrudin moverse en su coño. Movió sus caderas tratando de frotarse y buscando más alivio, comenzó a sentir un cosquilleo subir por su vientre sabiendo que su orgasmo estaba cerca, gimió el nombre de su amigo al mismo tiempo que suplicaba que no pare mientras apretaba sus pechos. Hajrudin subió sus manos a las caderas de Gerd para agarrarlas con fuerzas y continuó moviendo su lengua sobre el clítoris de su amante hasta que finalmente terminó llegando a su orgasmo en la cara de Hajrudin.

 

Gerd tuvo el instinto de cerrar sus piernas y se separó un poco sentándose sobre el pecho de su amigo. Por otro lado Hajrudin pasó su lengua por los labios saboreando los fluidos de Gerd acarició las piernas de la mujer.



–eres una diosa– murmuró Hajrudin –mi diosa.

 

–calla…– murmuró poniéndose completamente sonrojada 

 

–estás preciosa cuando te sonrojas– le dedicó una sonrisa 

 

–deja los comentarios bonitos para el aftercare– pasó sus manos por los pectorales ajenos –ahora follame.

 

–¿Qué posición te gustaría?– preguntó mirándola fijamente 

 

–mm… me dijo V…– se mordió el labio y negó –como quieras

 

–¿Pediste consejos sobre sexo a Viktorya?– enarcó una ceja con curiosidad 

 

–¡Nada de eso!– negó rápidamente –¡Seguro que tú también hablaste con Loki!– le acusó

 

–tal vez– acarició los muslos ajenos con cariño viendo cómo Gerd estaba poniéndose un poco sumisa –veo que te estás poniendo tímida.



Hajrudin sonrió con cariño, en un movimiento rápido tomó las caderas de Gerd y cambió de posición con ella dejando a la mujer tumbada debajo de él. Hajrudin colocó sus manos alrededor de su amiga y se acercó a su rostro para besar los labios ajenos con desesperación. Gerd pasó sus brazos por el cuello ajeno, sus dedos acariciaban sutilmente la espalda de Hajrudin. Los besos de Hajrudin bajaron al cuello de su amada, mordió y lamió la piel ajena posiblemente dejando una marca más tarde.

 

Los gemidos de Gerd comenzaron a inundar la habitación, Hajrudin se separó un poco para poder agarrar su polla y guiarla a la entrada ajena colocando su glande en la entrada de la vagina. Gerd le dió una mirada diciéndole que lo hiciera cuando quisiera y sin poder esperar más Hajrudin terminó empujando sus caderas entrando dentro. La chica comenzó a jadear sintiendo su respiración acelerada, sus uñas se clavaron en la piel de la espalda de su amigo. Hajrudin gimió arqueando su espalda, se comenzó a mover rápido, ocultó su rostro en el cuello de la chica dejando varios besos sobre esta zona haciendo que Gerd nuevas sus caderas y gimiera. 

 

La habitación se inundó en los gemidos de ambos, sintieron que estaban muy cerca. 



–estoy cerca– anunció Hajrudin 

 

–yo también– murmuró Gerd llevando sus dedos al cabello enredandolos en algunos mechones.



Las caderas de Hajrudin se movieron más rápido, sintió su orgasmo muy cerca, Gerd apretó las paredes de su vagina para hacer presión sobre la polla ajena haciendo que Hajrudin comience a perder la cabeza hasta poner los ojos en blanco. El gigante no pudo aguantar mucho más, sin poder evitarlo terminó llegando a su orgasmo y eyaculando dentro de Gerd. La chica también terminó llegando a su segundo orgasmo sintiendo como su respiración estaba completamente acelerada.

 

Hajrudin salió de Gerd y sintiéndose cansado se desplomó en la cama junto a su mejor amiga cerrando sus ojos para descansar. Gerd sonrió con cariño al verlo, le quitó los pelos de la cara y se acercó para dejar un beso sobre la frente ajena.



–eres hermoso– susurró con cariño abrazando a Hajrudin con fuerzas pegándolo contra su pecho haciendo que la cabeza de su amigo descanse sobre sus pechos –eres el hombre más hermoso de Elbaph– dejó un beso sobre la cabeza ajena –el mundo– se corrigió 

 

–exagerada– se burló con cariño de su amiga pasando sus brazos por la edad ajena para abrazarla –tú si que eres la más hermosa del mundo, mi reina, mi diosa– murmuró medio adormilado 

 

–mm… tienes sueño– rió con cariño 

 

–si…– susurró –quiero dormir contigo– hizo más fuerte el agarre 

 

–tu madre va morirse de alegría si se entera se que dormimos juntos– se echó a reír sin dejar de acariciar el cabello ajeno 

 

–¿Estás libre el fin de semana?– preguntó con curiosidad 

 

–si– respondió rápido –¿Por?

 

–quiero presentarte a mis padres– dijo seguro de sus palabras 

 

–pero tonto, ya los conozcos– se echó a reír –desde que soy una niña por cierto– dejó un beso en cabeza ajena

 

–quiero presentarte a mis padres como mi novia– corrigió 

 

El corazón de Gerd se aceleró al escuchar la palabra novia –¿¡Quieres que sea tu novia!?– se sorprendió 

 

–tonta– se rió y levantó la cabeza –nada me haría más feliz– miró a su mejor amiga fijamente con una sonrisa en su rostro

 

–Hajrudin… te amo.

 

–también te amo. 

Notes:

Muchas gracias por leer y espero que lo hayan disfrutado!!!
Mis redes sociales son: @viktorkitty (twt) y @dragondraws18 (ig)