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Night with the cowboy - One shot (Yamace)

Summary:

Yamato entra en un bar y conoce al hermano mayor de Luffy.
Pero no esperaba encontrarse con Ace.
Ni con su sonrisa de vaquero arrogante.
Ni con unas manos capaces de prenderle fuego la piel incluso antes del primer beso.
Entre chupitos, apuestas y demasiada tensión acumulada, la noche promete acabar bastante peor de lo que empezó. O bastante mejor.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Luffy estaba muy emocionado de llevar a sus amigos al bar donde trabajaba su hermano, era un plan recurrente en su grupo, sin embargo hacía bastante tiempo que no iban, las responsabilidades adultas no les había permitido disfrutar de una noche de desenfreno en condiciones. Además era una noche especial porque Law, Vivi y Yamato habían accedido a ir, lo cual era bastante extraño.

La noche era cálida, el aire estaba cargado de entusiasmo, la promesa de una velada inolvidable vibraba en el grupo, el cual ya se acercaba al local donde pasarían el rato.

Hace mucho que no vemos a Ace, ¿lo podemos engatusar para que nos invite a una ronda de chupitos? —fue Sanji quien lanzó la pregunta al aire, Zoro rodó los ojos.

Porque pagarte tú mismo ricito, ¿no está entre tus planes? — todos ignoraron el comentario de Zoro, quien se notaba que estaba un poco molesto.

No podemos, debemos. Todo lo que sea gratis es bien recibido — Nami saco la lengua tras su propio comentario.

Nami jamás te he visto pagar una copa — Usopp no trato ni de hacer memoria, porque sabía a ciencia cierta que la pelirroja nunca llevaba dinero cuando salían.

Van a despedir al hermano de Luffy por vuestra culpa — dijo Zoro para sí mismo, aunque lo escucharon todos. Sanji fue el primero en reaccionar a ese comentario — ¡PERO SI TÚ ERES EL QUE MÁS BEBE!

Me sigue sorprendiendo no haberme enterado antes de que Luffy tenía un hermano — dijo Yamato mientras los dos hombres continuaban con su discusión.

Es verdad, Yama, tú todavía no conoces a Ace — Vivi se acercó al peliblanco para coger su brazo — No te preocupes, Ace es un amor, te va a caer genial.

Yamato estaba un poco nervioso puesto que todos conocían ya a aquel chico del que de repente todos hablaban. No llevaba tanto tiempo formando parte del grupo, pero aún así le parecía sorprendente que Luffy no hubiera hablado antes de su hermano mayor.

¡HEMOS LLEGADO MI GENTE! — Luffy no podía contener su ilusión una vez vio el local, el cual recordaba al de Coyote Ugly con aquella estética que mezclaba el country con una vibra más rockera. Se acercaron hasta la barra para poder saludar al joven del que habían estado hablando.

El chico más atractivo que Yamato había visto en su vida se encaminó hacía ellos. Podía quedarse toda la noche mirándolo que no se aburriría, simplemente dedicando todo el tiempo posible a contar las pecas que adornaban sus mejillas. Llevaba un gorro de vaquero naranja, realmente Luffy no mentía cuando decía que el bar estaba ambientado en la película de los 2000. Yamato estaba tan absorto en el rostro del pelinegro que ni siquiera se había dado cuenta todavía de que no llevaba camiseta cuando este hablo.

A buenas horas mocoso — saludó a Luffy con un choque de manos que hizo resaltar el tatuaje de su brazo.

Joder, que brazos — Law rió, a Yamato se le había escapado el pensamiento, para su suerte solo le escucho Law, puesto que los demás estaban muy entretenidos saludando al camarero.

Yamato te presentó a Ace. Ace te presentó a Yamato — El más alto saludó con un simple movimiento de mano y una sonrisa tímida, estaba demasiado nervioso como para articular una palabra, mientras que el otro chico le guiño un ojo que hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo.

No podía ser que aquel chico fuera el hermano de Luffy, a ver sí tenían un parecido innegable, pero no podía ser tan guapo. Deberían haberle dicho ese pequeño dato.

Para tú suerte está soltero — fue Law quien había susurrado eso en su oído antes de irse a complacer los intensos pucheros de Luffy para que le hiciera caso. — Torao

No estaba prestando atención a la conversación, simplemente sentía como le ardía toda la cara. ¿Por qué estaba tan nervioso? No habían ni cruzado palabras y ya estaba sonrojado. De repente un shot llegó a su mano y le sacó del trance.

No no no, antes de tomarlo hay que hacer el ritual — se escucharon quejas por parte de Nami, Zoro y Usopp cuando Sanji empezó a recitar mientras seguían las indicaciones — Quien no apoya no folla, quien no recorre no se corre, por la virgen de Guadalupe para que me la chupe, en el ojo para ver si mojo, y entre teta y teta para que me la meta. — Todos tomaron el shot antes de que les diera la risa floja por la estúpida costumbre del rubio.

¿A qué hora terminas el turno? Hoy no te toca cierre ¿no? — Vivi se apoyó en la barra para que el chico la escuchará bien, aunque la música no estaba particularmente alta.

No, ya le dije a Luf que vinierais hoy porque salgo a las 2, y ya voy con vosotros. — comentó a la vez que iba preparando las bebidas que el grupo le había ido pidiendo.

Entonces te esperamos en la mesa, no voy a estar 1 hora viéndote trabajar — Nami se dirigía a una mesa no muy lejana con un cartel de reservada.

Me dueles pelirroja, y yo pensando que te gustaba lo que veías —Ace llevó su mano al pecho de forma dramática.

Ya todos acomodados en la mesa, las conversaciones se pisaban unas a otras, hablaban de varios temas a la vez, y no se escuchaban entre ellos, por lo que Vivi aprovecho para preguntarle a Yamato sobre su primera impresión sobre el hermano de Luffy. — Vivi no hemos cruzado ni dos palabras, como voy a tener una opinión de él. — su única opinión estaba basada en que le parecía el hombre más atractivo que había visto en su vida.

Pues ve a hablar con él, aprovecha ahora que la barra está vacía. — el chico miró extrañado a su amiga.

¿Qué clase de interés tienes por que me llevé bien con él? — Vivi escondía algo, estaba seguro.

Para Luffy es muy importante que nos llevemos bien con su hermano — Yamato miró hacía ella totalmente desconfiado cuando Vivi desvió la mirada.

Has hablado con Law ¿verdad? Voy a matar a Trafalgar — iba a echarle una mirada asesina a Law, pero este estaba demasiado entretenido viendo a Luffy contar algo, como para que mirará para alguien que no fuera él. Yamato no podía mirar a nadie sin que todos se entrometieran y sin embargo Law podía mirar con esa intensidad a Luffy y no pasaba nada.

Yama no te enfades con Law y ve a hablar con Ace, fuera de la broma, os llevaríais genial, estoy segura — no tenía ganas de debatir con la peliazul así que simplemente se levantó convenciendose a sí mismo que solo quería una bebida, y no tenía nada que ver con hablar con el pelinegro.

Yamato ¿cierto? — el corazón le dio un vuelco cuando escucho su nombre salir de aquellos labios, lo decía de una forma diferente al resto, no sabría explicar qué era lo que pronunciaba diferente, pero algo había.

Eh, sí claro — no sabía qué decir, estaba demasiado nervioso y eso era algo extraño en él.

Ace, encantado — dijo con una sonrisa pícara que hizo que a Yamato le sudarán las manos, no entendía qué coño le pasaba, él no era así. — Para lo que desees — esas palabras se quedaron grabadas a fuego en la cabeza de Yamato, e hicieron que se las imaginará en una contexto totalmente diferente.

Quería pedirte un vodka con piña — trató de centrarse en pedir su bebida para que su mente dejará de fantasear y se le bajará la temperatura corporal

Y yo ilusionado pensando que me ibas a pedir el número — Yamato dirigió la mirada lentamente hacía el chico, tenía que haber escuchado mal estaba seguro. Hasta que lo vio reírse ante su reacción. Sí que lo había dicho.

Eres un chulo de mierda, ¿nunca te lo han dicho? — Ace lo miró muy interesado, no era la respuesta que se esperaba, pero le gustaba incluso más.

Alguna vez sí, pero nunca alguien tan guapo — estaba tratando de volver a poner nervioso a Yamato, sin embargo consigo todo lo contrario.

Pues deberías de hacerles más caso y bajarte de la nube — contestó Yamato mientras la vergüenza abandonaba su cuerpo, algo en esos comentarios le había provocado ganas de picar al camarero. Cogió su copa para volver a ir a la mesa.

¿Entonces me quedo sin saber tu número? — gritó Ace mientras veía al peliblanco alejarse.

La noche estaba pasando entre risas, la conversación era un tanto absurda, cada uno contaba sus cosas, pero debido a la cantidad de alcohol que estaban tomando los filtros desaparecían poco a poco y las lenguas se trababan cada vez más, provocando carcajadas en el grupo.

Yamato aprovechó un momento de discusión entre Sanji y Zoro para ir a fumar. No bebía mucho alcohol, así que siempre que salía llevaba con él un peta para conseguir también ese efecto de risa fácil. Estaba apoyado en la pared cuando se dio cuenta de que se había olvidado el mechero — Mierda.

Toma — la llama de un zippo apareció ante sus ojos encendiendo el pucho. Levantó la mirada para encontrarse a Ace mucho más cerca de lo que estaba socialmente aceptado. Su mano se apoyaba al lado de su cabeza, como si quisiera bloquear su camino.

¿Conoces el concepto camiseta? — no quería admitirlo en voz alta pero ojala no lo conociera y se pasará todo el tiempo así, podía apreciar como sus músculos se contraían en cada movimiento que realizaba. Es posible que dedicará bastante más tiempo del debido viéndolo atender en la barra.

Si me tapará no podrías verme bien — Yamato aspiró el humo mientras trataba de no reírse. La tensión era más que evidente, los ojos de Ace estaban fijos en sus labios, mientras se lamía los suyos propios

¿Qué te hace creer que quiero verte sin camiseta? — el pelinegro le quitó el peta de los labios para darle una calada. En ningún momento desvió la vista de aquellos labios que gritaban por ser besados.

Oh, sé que me has visto y me apostaría cualquier cosa a que te gusta mucho lo que ves — soltó el humo directamente a la cara de Yamato, quería que reaccionará y que lo besará de una vez. El aire entre ellos era electrizante.

¿Cualquier cosa? Eso es estar muy seguro, no deberías estarlo tanto — un escalofrío recorrió toda su espalda al sentir el humo golpearlo. No podía continuar con aquel juego sin perder la compostura, así que miro hacía el cielo, evitando ver la tentación que tenía delante.

Porque sé que si hago esto te pondré nervioso — apoyó el pucho en el cenicero mientras acercaba su cara al cuello de Yamato, apartó su larga coleta a un lado aprovechando para rozar le el cuello con las uñas, no necesito más para notar como temblaba, sin embargo le dio un pequeño mordisco en su cuello. En respuesta se oyó un pequeño jadeo escaparse de sus labios, y lo tomó como una señal para proseguir.

Fue dejando mordiscos por todo el cuello del joven, quien echaba la cabeza más para atrás para darle más espacio donde morder. La intensidad crecía entre ambos cuando Ace decidió lamer el largo de su garganta provocando un gemido casi ahogado de Yamato. Iba a alejarse, pero no sin antes dejar un beso en su mandíbula. — Tenía toda la razón, quiero mi recompensa.

Siento informarte que no nos habíamos apostado nada, actuaste antes de zanjar el trato — Yama intentó recuperar la calma jugando con los cordones del sombrero del contrario, evitando así mirarle a los ojos. Sin embargo sus dedos estaban rozandole el pecho, si trataba de alejarse esa no era su mejor opción.

Eres demasiado cruel conmigo — se quejó mientras el más alto le quitaba el sombrero para ponérselo él. Una idea fugaz cruzó su cabeza.

No es mi culpa que actúes impulsivamente vaquero —trataba de no prestarle atención a como Ace le ponía una mano en la cintura y se acercaba peligrosamente a sus labios. Le ardía todo el cuerpo, estar tan cerca si no iban a hacer nada debería de ser un delito.

¿Sabes que quien lleva el sombrero, debe montar al vaquero? — susurró prácticamente pegado a sus labios, teniendo ya al contrario acorralado contra la fría pared.

Fue Yamato quien junto sus labios con un movimiento rápido, llevó sus manos al cuello de Ace mientras se devoraban el uno al otro. La tensión que había surgido entre ellos desde el primer momento les cargaba de deseo haciendo que aquel beso fuera urgente y casi necesitado.

El más bajo apretó su agarre en la cintura del contrario para acercarse más, cualquier distancia era demasiada. El peliblanco soltó un gemido contra sus labios, mientras aprovechaba su agarre para acariciar los hombros del chico.

Fue Ace quien dio paso al juego de lenguas, buscando meter la suya en la boca de Yamato, mientras sus manos se colaban por debajo de su camiseta, sus dedos parecían envueltos en llamas clavándose en la cintura del más alto. A su vez Yama no podía evitar arañar los hombros del chico.

Ambos necesitaban más del otro.

Una puerta cerrándose de golpe les sacó de su pequeña burbuja. Justo a su lado apareció Sanji, quien se estaba encendiendo un cigarrillo tranquilamente, casi como si no los hubiera visto. — Nami le debe dinero a Trafalgar. Es la primera vez que pierde una apuesta.

Se separaron lentamente, a pesar de no querer ninguno de los dos el comentario del rubio había captado su atención.

¿De qué apuesta hablas? — El peliblanco aún se estaba colocando la ropa mientras hablaba, totalmente confundido. Sanji soltó una pequeña risita antes de contestar.

Nami y Law llevan toda la noche discutiendo si acababais liados. La respuesta a mi parecer era obvia, pero la pelirroja y el cabeza de musgo no lo tenían tan claro — los chicos se miraron confundidos antes de siquiera poder hacer ninguna pregunta — Oh, realmente no os habíais dado cuenta. Pensábamos que os hacéis los tontos

El rostro de Yamato se tiñó de un rojo intenso escuchando aquella información, Ace por su parte no podía aguantar la risa. — Bueno pues habrá zanjar sus apuestas, o podemos dejarles debatir un poco más — miró al más alto buscando una respuesta

Haced lo que queráis, pero yo no os he contado nada. Ya tengo bastante con aguantar al Marimo — Sanji apagó el cigarro en el cenicero antes de encaminarse al interior del local.

¿Problemas en el paraíso? Ya me estaban pitando mucho los oídos — el pelinegro agarró la mano del chico con el que se acababa de besar para guiarlo también de vuelta al local.

Ace…— el rubio dio un pequeño aviso para que dejará de meterse donde no le llamaban. Su relación con Zoro era lo bastante complicada como para además incluir los celos que sentía el peliverde hacía aquel pecoso.

Tienes un ego desmesurado — los labios de Yamato estaban tan cerca de su oreja que pudo sentir el aire de cada palabra, provocando le un pequeño escalofrío.

Los que se encontraban en la mesa los miraban desconcertados — Yama, ¿por qué llevar el sombrero de Ace? — fue Vivi quien se atrevió a hacer la pregunta antes de que se empezaran a escuchar las risitas del resto.

No sabía qué contestar, notaba que le ardía la cara. Sin embargo, el pelinegro fue mucho más rápido para contestar. — Ha perdido una apuesta y ahora me debe shot.
El de la coleta se giró a mirarle totalmente extrañado — ¿En serio?¿así de fácil? yo que tenía expectativas… que triste.

Cariño no te confíes tanto — fue la única respuesta que recibió mientras el joven se dirigía a la barra y se apoyaba en la barra pidiendo la bebida. Yamato le siguió algo desconfiado viendo como otro camarero le daba sal y limón.

¿Qué tienes planeado? — Se colocó frente al chico mientras este ponía algo de sal en su clavícula.

Nada malo — murmuró el más bajo. Le dieron el pequeño vaso lleno de tequila y lo colocó cuidadosamente apoyado en la hebilla de su cinturón. — Solo es un bodyshot. — El mayor se puso totalmente rojo al darse cuenta de que quería Ace que hiciera, este se puso la rodaja de limón en la boca y con un gesto de cabeza invitó al peliblanco a empezar.

Algunos de sus amigos se habían levantado para ver la escena, la tensión entre ambos chicos era mucho más que evidente y verlos ligar era su entretenimiento de la noche por las apuestas que estaban en juego — Dale Yama — vitoreo Law saboreando ya su victoria.

El más alto no iba a dejarse achantar por un simple shot. Si quería juego, jugarían.

Tomó aire antes de acercarse peligrosamente rápido, apoyando una de sus manos en la cintura del contrario. Fue directo hacia su clavícula — esto va a ser muy divertido.

Un escalofrío recorrió la espalda del pecoso ante el inesperado comentario, y antes siquiera de que el escalofrío terminara de recorrerle, la cálida lengua del chico ya estaba explorando el camino de sal de su clavícula, lo hacía demasiado lento, casi se sentía como una tortura en la cual Ace tuvo que morder más fuerte el limón para no suspirar.

Mmmh — Yamato ya se estaba agachando cuando el pelinegro miró hacía abajo para encontrarse con la imagen que ocuparía sus fantasías durante mucho tiempo. Unos grandes ojos llenos de picardía, unos labios entreabiertos, pasó la lengua por ellos haciendo que brillarán, llenandole la cabeza de ideas al chico, y la forma en la que se acercaba sin vergûenza ninguna hacia su pantalón.

El miembro del chico vibró al sentir unas grandes manos apoyadas en sus muslos. Vio en cámara lenta como el que estaba agachado tomaba el vaso de chupito entre sus labios y se lo bebía de golpe. Tuvo que tragar saliva, su garganta estaba completamente seca. Llevó la mano a la mejilla del chico, quería grabar esa imagen para siempre en sus retinas. Como el alcohol que acababa de beber chispeaba en sus ojos.

El de la coleta subió hasta sus labios con una sonrisa desafiante, antes de ir a por el limón se inclinó para darle un pequeño mordisco en el cuello. — Mmmh, delicioso. — Regresó al frente para atrapar el limón con sus dientes, mientras Ace seguía embobado, ya se había besado pero ahora estaba mucho más nervioso que antes. Ya no era él quien controlaba la situación.

Yamato se giró victorioso hacia sus amigos, mientras Ace seguía procesando lo que acababa de suceder. ¿En qué momento había perdido el control de la situación? A pesar del shock inicial, que el chico perdiera la vergüenza le excitaba todavía más.

Sintió el peso de una mirada que lo despertó de su trance, era Law, quien escuchaba a Yamato pero tenía la vista clavada en él. Trafalgar estaba articulando la palabra “Llévatelo”.

El pelinegro siguió la orden sin dudarlo. Fue directo a por el chico, tomándolo del brazo y caminando sin desviar su mirada del objetivo. — Perdón, mañana os lo devuelvo. — El más alto estaba totalmente confundido, sin embargo se dejó arrastrar entre risas. Vivi y Nami se miraban extrañadas mientras Law se reía entre dientes.

No habían ni cerrado la puerta del baño cuando el pelinegro estampó sus bocas totalmente desesperado, desde el primer minuto que vio al más alto supo como quería acabar la noche, pero verlo agachado frente a él le provocó una necesidad imperiosa de tenerlo para él solo.

Yamato trataba de no reírse de la situación, sentía las manos del contrario por todo su cuerpo, como si estuviera impaciente por estudiar todo su ser. Ace se separó — Iba a pedirte un bodyshot — se acercó a su oído para susurrarle — pero tengo lugares mucho más interesantes para lamer— la risa del chico se cortó de vez al escucharlo, no se esperaba que fuera tan directo.

Iban a volver a juntar sus labios cuando escucharon la puerta abrirse. El más alto entró a un cubículo arrastrando consigo al chico. El espacio era reducido pero no les importó lo más mínimo cuando volvieron a besarse, el pelinegro dio pie a introducir su lengua en la boca contraria, buscando más cercanía.

Las manos del mayor estaban desabrochando el cinturón del opuesto, dejando el pantalón caer al suelo y agachándose frente a su creciente erección. — Creo que antes te puse un poco nervioso. — deslizó su dedo índice sobre la tela que cubría el bulto mientras se relamía los labios. Ace tuvo que echar la cabeza para atrás y cerrar los ojos con fuerza, soltando un gemido. Si seguía así iba a acabar con él.

Se escuchaba voces fuera del cubículo y el que estaba agachado vio una oportunidad muy divertida para jugar con el chico. LLevó el dedo a sus labios y liberó el miembro de la tela — Shhhh— Lamió la punta lentamente antes de meterlo de una sentada en su boca. El pelinegro tuvo que agarrarse del pomo de la puerta para no caerse de lo mucho que le empezaron a temblar las piernas, un gemido mucho más alto de lo deseado se le escapó.

La boca de Yamato estaba llena por lo cual cuando trato de reírse de la reacción del chico salieron sonidos húmedos que solo hicieron que el más bajo se pusiera más rojo y tapará su cara con una mano. No quería mirar para abajo, sabía que cuando viera aquella imagen se iba a correr, pero estaba disfrutando demasiado de aquel cálido momento que no quería que terminará nunca.

El peliblanco estaba disfrutando demasiado de la situación mientras seguía tragándose la longitud, sacándolo de su boca solo para lamer la punta y volver a introducirlo, viendo como el chico se deshacía en suspiros frente a él. No sabía cuánto más podría aguantar, el más bajo agarró la coleta del contrario, miró directamente al chico. Vio la imagen que le acompañaría hasta el final de sus días, Yamato mirándolo con esos ojos tan expresivos llenos de lujuria, las mejillas enrojecidas por el alcohol, con el pelo desordenado y con saliva desbordando al tener su pene llenándole la boca. Tiró de la coleta para sacarle su miembro de la boca de vez. — ¿Te divierte putearme?. — El más alto asintió levantándose del suelo — Bastante siendo sincero.

Ace ya tenía una venganza pensada y no dejaría escapar la oportunidad. Volvió a acercarse a los labios del chico, buscando un beso que fue rápidamente correspondido. El pelinegro estaba abriéndole la camisa al chico para llevar una de sus manos directa al pezón del opuesto, el peliblanco intentó ocultar sus pequeños gemidos ocultándose en el cuello del contrario. Empezó a besar y morder el cuello del chico.

La mano libre del más jovén desabrochó el pantalón del peliblanco bajandolo junto con su ropa interior. Sin que el mayor lo viera venir ya estaba girado con la cara contra la puerta y la mano de Ace se estaba estampando contra su culo. Quiso contener el gritito pero no fue capaz. — Ahora me toca jugar a mí. — El aliento de Ace chocó contra su oreja antes de que le metiera los dedos en la boca. — No vamos a desperdiciar tanta saliva. — Yamato chupó los dedos del chico mojando los de baba.

Una vez con los dedos ya mojados los acomodo poco a poco en la entrada de Yamato, dilatando poco a poco su cavidad. El chico no podía evitar gemir, no le importaba lo más mínimo que las personas de fuera lo escucharán. Ace quiso hacerle burla mandando callar con un “Shhh”. Una vez ya estaba la suficiente dilatado Ace se sentó sobre la tapa del inodoro llevando a Yamato sobre su regazo. — Aún llevas mi sombrero, así que ya sabes lo que te toca. — tenía el sombrero colgado de su cuello.

El peliblanco sonrió ante aquella ocurrencia pero no perdió el tiempo, introduciendo el miembro en su interior arrancandoles un gemido a los dos. Comenzó moviendo la cadera despacio, acostumbrándose poco a poco al tamaño, hasta sentirse preparado para empezar a montarlo, sacandolo y metiendolo con un ritmo errante, pues Ace no se lo ponía fácil mientras le chupaba el cuello — Vas a quedar tan marcado que todos sabrán lo bien que te lo pasaste.

Yamato ni siquiera le contestó, su cabeza estaba fundida en el placer que sentía, saltando sobre el regazo de Ace. En aquel baño solo se escuchaban las pieles de ambos chocando y los gemidos que trataban de ocultar. Ace sentía que se vendría pronto si seguían, así que sacó su pene para no correrse dentro.

Antes de que pudieran hablar escucharon ruidos fuera del cubículo y se rieron ante la situación. Ace fue el primero en atreverse a hablar — ¿Quieres venir a mi casa? — Yamato se levantó para acomodarse la ropa antes de salir.

— ¿No te llegó? ¿Quieres más?
— Claro que no. Además solo acabo yo, hasta que tú no lo hagas tres veces no habré terminado contigo.

Una vez estaban los dos más o menos decentes, salieron del cubículo para encontrarse con Sanji doblado contra el lavamanos mientras Zoro le bajaba los pantalones. Se disculparon varias veces de manera atropellada y salieron corriendo de aquel baño intentando no reírse. — Nosotros nos ocultamos un poco más. — comentó Yamato saliendo del bar. No se despidieron de nadie, Ace tenía muy claro lo que quería hacer con Yamato y no perdería más el tiempo.

Notes:

Es mi primera vez publicando (y acabando algo que he escrito en general) así que pido perdón por los posibles errores. Además es mi primera vez escribiendo sexo y existen muchas posibilidades de que lo acabe borrando. Pero bueno MUCHAS GRACIAS POR LEER!!