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MY NEO HERO ACADEMIA ARCO 2: CAOS DEPORTIVO

Summary:

¡El momento de la acción ha llegado! ¡Sangre! ¡Lágrimas! ¡Huesos rotos! ¿Y un enamorado?

Los chicos de primer año listos para afrontar su primer gran desafío en su heroico viaje: El Festival Deportivo de la UA
Mientras los estudiantes afrontan todo tipo de nuevas pruebas los adultos analizan su desempeño. Y si, esos adultos son los amigos de Deku ya hechos unos profesionales. Y no olvidar de la pequeña pelea que hay entre la A y la B... si, las cosas no serán tan pacíficas como deberían, ¡pero volver las cosas personales hace que haya más drama!

Sin embargo, los villanos no descansan, y aunque latentes, siguen conspirando.

Notes:

Muy bien gente, ya se la saben, celular y cartera...

Perdón, guion equivocado.

¡Hola! La publicación volverá a ser la misma que veníamos manejando, es decir capítulo cada 3 días. Si pasa algo extraordinario se los haré saber con la mayor antelación posible. Así que les voy avisando que el 29 de julio tengo un viaje, les contaré que me compré ahí cuando vuelva y que le traje a mi novia. Ah, si es cierto, ya tengo novia XD.

En fin, los dejo con el texto. Acá un discord por donde me pueden encontrar regularmente: https://-discord.gg-/-9x4juxPram solo quítenle los guiones. Aprecio mucho sus comentarios, así que déjenlos por ahí y les prometo que los contestaré

Chapter 1: Nos reunimos para decidir cómo matar a un asesino

Chapter Text

Kendra

 

De por si tenía que ir cubierta dada a mi piel pálida y los problemas que me daba el sol, pero con la reciente situación ahora debía de evitar ser vista a toda costa. No era fácil tener que llevar un cubrebocas a medio día y encima tener que cargar las bolsas de la despensa ya que era la única que podía salir sin parecer sospechosa. Quería morir con cada exhalación al sentir el aire caliente chocar de nuevo contra mi cara. Y peor aún, estaba obligada a llevar lentes oscuros para terminar de cubrir mi rostro, pero esto solo hacía que mi propia respiración los empañase ocasionando que no pudiese ver con claridad nada a más de dos metros.

¿Por qué me ocultaba? Muy simple, ahora era una criminal buscada con tan solo quince años. Había mantenido un perfil bajo para que esto no pasara, siempre que tenía que aplastar a alguien lo hacía oculto para no llamar la atención. Incluso estuve a punto de atrapar a Deku en mi campo de gravedad aumentada, pero fue más rápido de lo que esperaba y logró detener todo el caos del centro comercial antes de terminar la evacuación.

Por suerte me veo como una chica normal con una vida normal, así que pude irme de todo el desastre sin levantar sospechas, pasando el día en mi casa con toda la calma del mundo. Hasta que recibí una llamada a mitad de la noche, siendo la persona al otro lado un muy alterado Kurogane, mi jefe rata, gritándome que tenía que huir ya a la guarida cercana porque mi cara había aparecido en un video incriminatorio.

Al menos mandó a alguien a ayudarme a sacar mis pertenencias del apartamento, terminando de empacar las cosas más importantes en pocos minutos para salir huyendo en la van blanca clásica para cometer cualquier crimen en todo el mundo.

Juro que si llegaba a encontrar a la persona que filtró ese video a internet haría que su peso aumentarase tanto al punto de que lo único que quedase fuese una mancha roja en el suelo. No había manera de negar lo que pasara, incluso el estúpido de mi jefe me presentó ante ese héroe fracasado que terminó muerto. Ahora no sabía en qué tipo de lugar sería mi nueva vivienda permanente ya que de momento estaba en una de las “madrigueras” de Golden Rats, pero dudaba mucho que fuese algo mejor que una buena vista desde un décimo piso todas las mañanas.

La verdad era bastante fácil explicar cómo es que había terminado involucrada con la mafia de estupefacientes japonesa. Simplemente necesitaba dinero y en mi país mi candidatura para ser heroína fue rechazada por “Razones no especificadas”, sea lo que significase eso.

Sin embargo, mi don no pasó desapercibido para algunas personas. Un representante de Kurogane me llamó ofreciéndome una gran cantidad de billetes a cambio de trabajo para ellos. No estaba en posición de negarme, tenía una responsabilidad que necesitaba grandes sumas de capital constante. Me pagaron el vuelo y trataron como una pequeña estrella, cosa que escaló al completar los trabajos de defensa y extorsión, lo cual era sumamente fácil ya que hasta hacía unos pocos días nadie había logrado escapar de 15 G de golpe en sus cuerpos.

¿Me sentí mal por lo que hacía? No del todo, al final una de las principales leyes de Golden Rats era no meterse con civiles, así que nunca me había tocado someter a un inocente. Y si fuese el caso, el fin justificaba los medios, ¿Qué importaban los demás cuando eran un obstáculo para mis metas?

Verifiqué que nadie me estaría siguiendo, en especial algún héroe. En general en Japón la gente era incluso más educada que en Noruega, pero había escuchado que algunos tenían actitudes problemáticas como aquel con las bolas moradas cuyo historial estaba manchado con todo tipo de incidentes con mujeres. Mi destino era un callejón en la zona roja con una puerta metálica, pateando la puerta ya que tenía las manos ocupadas con las compras.

Lo que uno esperaría normalmente es que se abriría una rejilla y que una persona misteriosa preguntase por una contraseña. En su lugar, apareció un ojo en la superficie oxidada, parpadeando un par de veces analizándome por unos segundos antes de que se me permitiese el acceso, siendo recibido por una figura cubierta por Múltiples capas de tela negras con bordes negros y gorro en punta. Sin embargo, lo más extraño y perturbador eran sus múltiples globos oculares de tamaño uniforme que se asomándose de su ropa parpadeando y moviendose individualmente tratando de verlo todo a su alrededor, contando con un contorno de un verde pálido alrededor de ellos.

—Deberías dejar de hacer eso Yamashita, es putamente asqueroso. — Entré al pasillo oscuro dejando caer las bolsas para al fin poder quitarme las cosas que cubrían mi rostro.

—Es más barato que hacer un agujero en la puerta. — Su voz era como un siseo de serpiente, ahogada por todas las prendas que tapaban su rostro. Ni siquiera él se molestó en levantar las cosas así que con un gesto le ordenó a uno de nuestros guardias enmascarados que se encargara del asunto. —Y te he dicho que me llamas Ommetafobia, algunos aún podemos ocultar nuestra identidad al gobierno. —

—Tu nombre es estúpidamente largo. — Resoplé enojada al que me echaran en cara que ya no podía deambular en paz ni comer en los lugares que tanto me había costado encontrar.

—Bullet Rat quiere verte, a todos nosotros de hecho. —

—Si no es para darme un nuevo departamento no quiero nada de él. —

Aun así, lo acompañé entre los pasadizos a una nueva sala de juntas. No sabía nada de Yamashita ya que solo lo había visto una vez antes cuando fui reclutada por Golden Rats. Estar junto a él era sumamente incómodo, no había instante en el que me dejase de ver. Además cada que establecía contacto visual con alguno de sus ojos me sentía extraña, no sabría exactamente como describirlo. Pero si algo era seguro es que no era provocado solo por lo bizarro que era su presencia.

En cada una de las madrigueras Kurogane tenía una sala para el solo, y eso significaba que habría una gran cantidad de lujos innecesarios concentrados en una sola habitación. En este caso la temática era la selva, teniendo un tapizado atigrado horrendo decorado con cabezas de animales las cuales seguramente eran presas reales con un marco de oro.

Hablando de la enorme rata humanoide, se encontraba ahora con un traje de un morado profundo fumando un puro como hacía cuando se aburría. Su asiento ya estaba al nivel de un trono, tapizado con piel de león y siendo aún más grande que su dueño enorme. Sin embargo, algo rompía el patrón que había observado hasta entonces, pues el escritorio había sido cambiado por una mesa de banquete totalmente blanca con sillas menos ostentosas, pero aún entrando en la definición de extravagante.

Ya había una rica variedad de personas sentadas esperando nuestra llegada. Solo reconocía a dos personas en la sala fuera de mi jefe: El primero era El Contador, no hay necesidad de explicar cuál era su función en la organización, quien estaba en su habitual postura recta con los dedos entrelazados sobre la mesa como si fuese alguien de la nobleza a pesar de tener la cabeza de una hormiga. El otro hombre era uno de los villanos importados a falta de oferta local, en este caso el sujeto se veía como un típico estadounidense con cabello y barba rubios cuidados a diferencia de su vestimenta la cual se componía únicamente de unos pantalones negros y una camisa a tirantes blancas.

Juzgando por la ropa del resto debían de ser héroes corruptos y gente con cargos gubernamentales, lo cual era lógico que estuviesen involucrados para que todo el negocio funcionase a cambio de beneficios personales. Al notar nuestra presencia Kurogane dio tres fuertes chasquidos con los dedos para captar la atención de todos e invitándonos a que tomáramos nuestros lugares en la alargada mesa.

—¿Saben en que se equivocó el Shie Hassaika?  —Su voz ronca estaba más apagada de lo normal por todo lo que había pasado los últimos días, perder una de las mejores bases del país debía de ser un golpe para su enorme ego. —Apuntaron demasiado alto, fallando estrepitosamente por las tonterías de su joven e inútil jefe. Hay que tener los pies en la tierra, y nos mantuvimos dentro de esa zona gris que nos dejaba fuera de la lista de prioridades por casi una década. Eso era hasta hace unos pocos meses. Como bien saben, hemos sufrido más ataques de los habituales, perdimos una base de distribución y la del centro de la ciudad. Pero sé que ustedes son inteligentes y están al tanto de eso, así que iré al grano. La situación es la siguiente: Estamos como prioridad de captura, y todo por culpa del maldito Raido. Así que he decidido tomar medidas más extremas contra él, y desafortunadamente tendré que gastar más de lo que me gustaría. —

Señaló al individuo con cabeza de artrópodo para que tomase la palabra, parándose con un control remoto para encender una pantalla en la cual empezaron a aparecer todo tipo de gráficos y números que a pocos nos importaban. A pesar de lo que muchos decían a sus espaldas, ese hombre era frio y eficaz como una máquina, tanto como para ser considerado la mano derecha de Seitaro.

—Tenemos un buen capital acumulado a lo largo de los años, pero no podemos usarlo en grandes cantidades acá debido a la vigilancia gubernamental. Cualquier suma grande será analizada y eso podría terminar en nosotros siendo destapados en cualquier nivel. Pero aún tenemos varios bancos internacionales por los que nos podemos mover, así que cualquier compra de materia prima u otros lujos… —Ese último comentario fue acompañado por una veloz vista al hombre rata el cuál no le dio el placer de darle una reacción en particular.

— ¿Y cómo nos pagarán a nosotros? —Finalmente decidí hablar para averiguar lo que realmente me interesaba

—Tranquila niña. —El jefe me señaló con el puro aún encendido mientras expulsaba humo por el hocico. —Alguno de nuestros políticos se encargará de que te llegue una buena beca estudiantil para tus gastos. Y tú proyecto secundario seguirá siendo financiado con normalidad al no estar en este país. Para el resto de ustedes, encontraremos la forma de recompensarlos, pero dejaré algo muy en claro: Quiero Raido vivo o muerto, y quien me lo traiga será más que millonario. Sin embargo, si alguno de ustedes la caga y alguna operación termina siendo destapada por su incompetencia, me aseguraré de despellejarlos incluso desde mi ataúd si es necesario. —

—¿Y cómo planeas que lo capturemos si no sabemos nada sobre él? —Preguntó un héroe con armadura samurái.

—Ahí te equivocas Blind Blade, si sabemos varias cosas sobre él. Por ejemplo, su poder anula los dones de otros y tiene un rango aproximado de 200 metros, por eso utiliza pistola y cuchillo para atacar. Es analítico, obviamente estudió de alguna forma nuestras bases para tener rutas tan bien establecidas. De algún lado tuvo que sacar la información, si alguien de nosotros se la dio a pesar de que la paga que doy es buena significa que él tiene los recursos para realizar unos jugosos sobornos. —A pesar de que la mayor parte del tiempo se la pasaba presumiendo sus lujos y haciendo bromas, Seitaro seguía siendo una persona sumamente inteligente. Al fin y al cabo, él era la cabeza de su propio imperio criminal levantado por sus propias manos. —Lo que pasó en el centro comercial también nos mostró que no puede afectar a muchas personas, así que a partir de ahora iremos en grupos más grandes y armados. Conseguiremos refuerzos, no importa que sean internacionales. Mientras menos sepan cualquier autoridad sobre ellos, mejor. —

La reunión continuó con tácticas demasiado complicadas para que les siguiera el hilo. Obviamente quería matar a Raido, se atrevió a borrar mi don cuando detenía a ese monstruo lleno de asquerosos tumores. Él era un monstruo peor que nosotros, nunca me habían ordenado atacar a civiles, y todo su pequeño show pudo costar vidas inocentes. Quería iniciar una cacería en su contra, pero Bullet Rat iba tomar una postura defensiva como un cazador esperando pacientemente a su presa. No me gustaba, pero si quería hacer eso haría yo, al fin y al cabo, dependía económicamente de seguir sus órdenes.

—Hay un dato importante que deben de saber antes de que hagan cualquier cosa. —Se aclaró la garganta antes de decir las siguientes palabras, era un gesto que casi nunca hace significando que era algo incómodo, algo peor que el propio Raido. —Deben de ir con mucho cuidado, hay rumores de que la Unidad 515 está en el país, así que aumenten la confidencialidad en ambas vías con los calientes. —

La Unidad 515 era el equivalente al monstruo bajo la cama para cualquier organización criminal. Al ser internacionales ellos podían perseguirte por varios países con una cantidad mínima de burocracia. No habían mucha información sobre su integrantes, pero era un hecho que estaba conformada por héroes cuyas identidades se mantenían protegidas y los cuales nunca habían sido conocidos por el público general. Se decía que su líder era alguien capaz de llevarte al mismo infierno solo con sus manos, y conociendo al tipo de personas que habían caído por ese equipo quizás no era ningún tipo de metáfora.

Una vez terminada la reunión me dispuse a asaltar el comedor en búsqueda de un desayuno. Ya era tarde para eso por lo que el lugar estaba desocupado del todo, así que aproveché que los únicos adultos del lugar eran negligentes para cocinar una sopa instantánea en cantidades industriales.

—Niña, tengo un trabajo para ti. — Kurogane entró justo cuando echaba siete sobres de saborizantes a la enorme olla, dando golpes con su enorme cola rosada contra el suelo para asegurarse de tener mi atención.

—Déjame desayunar primero anciano. — Respondí con cara enojada continuando con mi tarea.

—Es importante, tenemos un nuevo socio importante. —

—Kendra hace esto, Kendra hace aquello. — Mi voz se agudizó como réplica a sus deseos. Dios, quería tener al menos un día de paz.

—Si no fueras mi mejor elemento ya te habría despedido mocosa. Al fin, irás a las afueras de la ciudad como escolta para El Contador, estos tipos quieren cantidades absurdas de Trigger tradicional. —

—¿Para qué lo quieren?—

—No se y no me importa, ya sabes cómo es la política de no hacer preguntas. — A mi lado dejó un gran fajo de billetes, siendo probablemente mi último pago recibido de manera normal. —Si alguien te molesta, puedes matarlo y eso. Será el día del festival deportivo de la UA, aprovecharemos que hay menos héroes por la zona para disminuir las probabilidades de que nos descubran. Y también irá Ommetafobia… Mierda, ese nombre es horrible. —

“Recuerda, haces esto por el dinero” me repetía para mí misma viendo el dinero mientras comía directamente de la olla con el cucharón. Recordarme eso era una de las cosas que me permitían dormir tranquilamente. Seguramente había arruinado alguna vida indirectamente por causarles alguna adicción, pero ese era su problema, no el mío. Cada quien sobrevivía como podía, y eso era lo que hacía.

Una vez que terminara de juntar el dinero que necesitaba, abandonaría todo. O al menos ese era el plan antes de ser expuesto. Ahora, solo quedaba ir más profundo en el asunto hasta conseguir los medios para desaparecer y terminar mi misión en mi país de origen. Y si para eso tenía que romper algunos huesos, entonces eso haría con todo gusto.

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