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ADMIRADOR

Summary:

Tras ser expulsado de la Academia Autobot y perder toda posibilidad de construir una carrera en Cybertron, Optimus Prime abandona su planeta natal y adopta una nueva identidad: Orión Pax.

Buscando empezar de cero, llega a Tera-5, la estación espacial neutral más importante de la galaxia, donde termina trabajando en un popular club nocturno junto a Knockout.

Su nueva vida se complica cuando Megatron, líder de los Decepticons y candidato a convertirse en el próximo alcalde de la estación, comienza a interesarse en él. Al mismo tiempo, los Autobots envían una delegación para intentar incorporar Tera-5 al dominio de Cybertron.

Atrapado entre su pasado y la vida que ha construido lejos de Cybertron, Optimus deberá decidir dónde está realmente su lugar.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

¡Oye, Orión! —gritó Knockout desde el otro extremo de la barra.

El aludido dejó la bandeja sobre el mostrador y giró la cabeza para mirarlo.

Tu admirador está aquí. Pregunta por ti...

Knockout señaló discretamente con la mirada hacia uno de los palcos superiores, ocupado por varios warformers Decepticons y su presunto líder. Megatron parecía distraído conversando con sus subordinados.

Y, por supuesto, Orión no pensaba acercarse a ese cara de lata.

Dile que no estoy. Es más, dile que abandone la estación para siempre. ¡Que se busque a alguien más a quien fastidiar!

Por favor, Orión, no seas así. Un mech como él paga muy bien.

No me interesan sus créditos. No me interesa nada que venga de él.

¡Pero a las jefas sí! Y necesito que lleves este energón.

Knockout le pasó una nueva tanda de tragos con una sonrisa demasiado inocente para ser sincera.

«Qué suerte la mía».

Orión miró la bandeja. Luego miró el palco superior.

Luego volvió a mirar la bandeja. Consideró seriamente dejarla caer.

Te odio.

No es cierto.

Sí es cierto.

No lo suficiente.

Knockout ya se había dado la vuelta para atender a otro cliente.

Traidor.

Empleado del mes, gracias.

Con un gruñido resignado, Orión tomó la bandeja y comenzó a atravesar el local.

La música vibraba entre las paredes metálicas de la estación. Conversaciones, risas y el constante zumbido de los sistemas de soporte vital llenaban el aire.

Todo perfectamente normal, excepto por el hecho de que iba directo hacia Megatron.

Subió las escaleras que conducían a los palcos privados.

Cada paso aumentaba su irritación.

Cuando llegó, varios Decepticons ocupaban los asientos alrededor de la mesa. Algunos discutían sobre rutas comerciales, otros sobre contratos de seguridad. Ninguno parecía prestarle demasiada atención.

Megatron por otro lado, sus ópticas rojas se clavaron en él apenas cruzó el umbral.

Orión fingió no notarlo.

Su orden.

Comenzó a repartir los vasos con eficiencia tratando de terminar la tarea desagradable lo antes posible.

Orión Pax.

La voz grave de Megatron resonó detrás de él. Orión continuó colocando bebidas forzando a sus sensores a eliminar la constante presencia del ex caudillo de guerra. 

¿Qué?

Has estado evitándome.

estoy trabajando.

Durante tres ciclos completos.

Soy muy dedicado.

Algunos de los Decepticons intercambiaron miradas divertidas, ante el carácter evasivo del pequeño mech civil.

Megatron, en cambio, parecía peligrosamente entretenido.

Entonces imagino que no tendrás inconveniente en sentarte unos minutos cuando termines tu turno.

Orión soltó una carcajada seca y sin humor.

Sí, claro. Y después voy a lanzarme por una esclusa de aire para celebrar.

La respuesta —o quizá simplemente la idea de ella— consiguió arrancarle una ligera sonrisa a Megatron.

Y eso solo consiguió irritar aún más a Orión.

Sin más bebidas que entregar, se dispuso a abandonar el palco antes de que al Decepticon se le ocurriera alguna otra idea absurda.

¡Espera!

Un servo se cerró alrededor de su muñeca antes de que pudiera dar un solo paso fuera del recinto. Los adornos metálicos y la joyería que decoraban el peto, los hombros y las caderas de Orión tintinearon suavemente con el movimiento.

Orión se quedó inmóvil.

Solo años de disciplina le impidieron reaccionar por instinto.

Reprimió con esfuerzo el impulso de girar, bloquear la articulación del brazo y dislocar la extremidad del warframer en menos de un segundo.

Lo último que necesitaba era provocar un escándalo.

Después de todo, los civiles normales no responden al contacto físico aplicando tácticas de combate militar.

En su lugar, bajó la vista hacia el servo que aún sujetaba el suyo.

Suéltame.

No fue una petición. Sin embargo, no pareció impresionado. 

Megatron lo tomó como una invitación. Le arrebató la bandeja de las manos y, antes de que Orión pudiera protestar, lo sentó sobre su regazo.

Orión no tuvo más remedio que dejarse hacer, manteniendo la vista fija en cualquier parte que no fuera el líder Decepticon.

Intentó apartarse un par de veces, pero Megatron lo tenía firmemente sujeto por la cadera con un solo servo, mientras con el otro sostenía su cubo de energón como si aquello fuera la situación más natural del mundo. 

Primus que vergonzoso, podía escuchar las risas del resto de warfamers en el palco. 

Te prometo que no soy tan malo. Si me dieras un poco de tu tiempo... —murmuró en su audífono.

El calor de su servo se filtró a través de la armadura cuando comenzó a trazar lentos círculos sobre el interior de su muslo, arrancándole un involuntario escalofrío.

...estoy seguro de que lo disfrutarás.

Notes:

es probable que este publicando esta historia mas pronto que tarde.