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Cumpleaños de Chang Geng

Summary:

¿Cómo es el día perfecto para el príncipe Yan Wang en su cumpleaños? Sus amigos, un poco de trabajo y un seductor general que vuelve de la guerra.

Work Text:

Chang Geng despertó con unos ojos semiabiertos, totalmente ajeno al mundo y sin tener la menor idea en que día estaba. La sensación en su cuerpo le dejó muy claro que no había descansado bien y las pesadillas lo atacaron como ya era costumbre.
Se tomó unos minutos para reacomodar sus pensamientos, relajar su mente y sentarse en la cama con una mano sosteniendo su cabeza.
La noche anterior compartió una cena agradable con Ge Chen y Cao Chunhua, ambos habían decidido quedarse en la Mansión del Marqués un tiempo para acompañar al trabajador Chang Geng a cargo de la corte imperial. Incluso si era normal tener invitados algunas veces al año, Chang Geng preguntó:

"¿Justo ahora es lo adecuado?"

"Ge, ¿Qué estás diciendo? ¿Prefieres que demos la vuelta y me lleve esta deliciosa sopa conmigo?" Cao Chunhua bromeó agregando más sopa a su plato.

"¿Realmente no sabes porque vinimos?" Chang Geng detuvo todo movimiento ante la pregunta de Ge Chen, reflexionando mientras buscaba en su cabeza que tenía de especial aquella temporada del año. Las flores estaban mostrando sus colores ante los rayos del sol en el día, el clima no era demasiado denso y cualquier persona en la Ciudad Imperial era capaz de disfrutar una cálida tarde en las decoradas calles repleta de personas.

En tanto a la situación en las fronteras, la corte y todo lo relacionado con el bienestar de Gran Liang, Su Alteza Yan Wang tenia las manos ocupadas todos los días y no podía permitirse ningún descanso o viaje inesperado para visitar a cierto general muy bien amado en el corazón de Chang Geng. Siempre había papeles que revisar, escribir, informar y enviar. Al fin y al cabo, su puesto requería toda la atención y arduo trabajo para encargarse de los inconvenientes presentados temprano en la mañana y apenas dejando al príncipe libre muy entrada la noche, en ese momento era cuando terminaba su día de labor.
Cao Chunhua detuvo su mano sosteniendo los palillos para patear a Ge Chen discretamente, un quejido provino de Ge Chen y continuó:

"No importa, no importa. Lo importante es que estamos aquí ¿no? Como en los viejos tiempos y no seremos una molestia para ti"

Chang Geng asintió con una pequeña sonrisa, recordando el pasado. La cena había terminado y luego de encender un tranquilizante esos fueron todos sus recuerdos antes de caer dormido en la cama del Marqués del Orden.

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Chang Geng estaba parado en medio del jardín de la Mansión del Marqués, era temprano en la mañana y eso significaba puro silencio a excepción del sonido chirriante del autónomo que lo ayudaba a practicar con la espada. Las otras personas como sus dos amigos o los sirvientes de la mansión aún estaban disfrutando sus ultimas horas de sueño mientras Chang Geng ya estaba listo para el desayuno y luego con su rutina diaria.
Un leve sonrojo encendió las mejillas del adolescente cuando recordó porque giraba su vista de vez en cuando hacía la habitación de Gu Yun, sin atreverse a dirigir sus pasos él mismo y ser supervisado por su yifu como era costumbre para ambos. Ese día era diferente pero Chang Geng no lo queria así.

Una mañana tan nublosa y con aspecto de que caerian algunas gotas, claramente era su cumpleaños. Solo los dioses allá arriba serian capaces de otorgarle ese tipo de clima para un desafortunado en la vida como Chang Geng.
Detestaba aquel día, detestaba comportarse de aquella forma. Una parte de él queria ignorar todo conocimiento de esa fecha y otra parte... Otra parte, escondida entre malezas y muchos años de maltrato, deseaba esa atención y palabras acogedoras por parte de esa persona. Chang Geng esperaba mucho y por eso mismo se estaba debatiendo en medio de ese patio en su descanso para tomar un respiro.

Con un gran pesar en su corazón, se decidió a ignorar cualquier asunto relacionado a su cumpleaños y pretender como si tal día no existiera.

Eso planeó hacer hasta que sus oídos escucharon la voz de Gu Yun.

"Hijo, deja tu espada un segundo y ven aquí"

Chang Geng casi se despidió de conservar su vida, ¿cómo es que no escucho a Gu Yun? Incluso si estaba distraído pensando en su yifu, había una puerta separando a ambos y un tramo del pasillo y parte del patio empedrado como bien estaba el corto césped donde Chang Geng estaba parado.

¿Gu Yun era un fantasma?

A no ser que se haya escapado por su propia ventana, Chang Geng no encontraba otra alternativa a como había aparecido de la nada.

Realmente estaba demasiado distraído esa mañana, con unas leves palmadas a su mejilla izquierda luego se giró reprimiendo todo aquel remolino de emociones, esperando no expresarlo en su rostro.

Chang Geng respondió: "Yifu, buenos días. Creí que ya te habias ido"

 

Gu Yun conservaba su actitud de siempre, un rostro sonriente y unas palabras rellenas de cierto entusiasmo como si fuera a darle la noticia de su vida. Muchas veces Chang Geng se preguntaba cuanto de eso era verdad, un sinfin de preguntas se almacenaban en su mente intentando responderlas por su cuenta.

¿Las intenciones de Gu Yun eran sinceras?

¿Estaba su yifu fingiendo todo aquel aprecio hacia el pequeño huérfano?

Teniendo aquellos pensamientos en mente, depositó su espada a un lado para avanzar lentamente hacia Gu Yun quien lo esperaba impaciente.

"Es demasiado temprano para irme, ven aquí. No sigas hablando y presta atención a tu yifu"

 

Muy contento consigo mismo, Gu Yun estaba parado recto y con ambas manos ocupadas en su espalda. Parecia que ocultaba algo a propósito, esperando a que Chang Geng siguiera avanzando y solo en ese momento revelaría que llevaba consigo. Demasiado tramposo.

Chang Geng sabía con exactitud que no seria tan fácil.

Aplicando desinterés en sus palabras, Chang Geng continuó sus pasos y tanto padre adoptivo como hijo solo estaban a un brazo extendido de distancia. 

"Crei que ibas a observar mi entrenamiento. ¿Qué es?"

 

Sin demostrar el deseo ardiente en su pecho de saber cual era su obsequio, Gu Yun por su lado ya estaba parloteando como era costumbre.

"Eso puede esperar, aquí mismo estaba esperando que vinieras a tocar mi puerta como cada mañana pero podemos proseguir"

Gu Yun se detuvo unos segundos en sus palabras y continuó su discurso con el mentón en alto.

"El otro día estaba con el Emperador e intercambiamos unas palabras sobre ti. Me dijo que le cuente más sobre tus intereses y le dije: ¿Ese bastardo? Sus pasatiempos son estar en su cuarto y estudiar.

Pero también le gusta entrenar y practicar su caligrafía. De vez en cuando suele acurrucarse conmigo cuando tiene miedo y..."

"¡Yifu!"

Chang Geng alzó la voz con su rostro escarlata no queriendo escuchar más disparates de aquella boca que jamás confesaba nada mínimamente afectivo.

Gu Yun queria molestarlo pero Chang Geng estaba reacio a ceder.

 

"Si Yifu tiene algo para decirme, soy todo oídos. Del caso contrario seguiré con mi entrenamiento"

Chang Geng amenazó con una mirada desafiante sin dudar, parecido a un cachorro ladrando a su dueño quien era diez veces mayor en tamaño.

Gu Yun no se esperaba aquello pero su media sonrisa nunca se desvaneció. Nadie podía descifrar que pensaba en ese momento un hombre como él, ni el pájaro colorido que se habia posado cerca de allí, atrayendo la atención de Chang Geng para evitar la mirada de Gu Yun.

"Ah, no tienes un buen humor hoy. ¿Por qué es eso? En tu cumpleaños, puedes hacer lo que tú quieras"

Chang Geng percibió despreocupación en aquella frase, sin pensar en las consecuencias que traería mencionar los cumpleaños de Chang Geng.

 

La verdad era que no existían o asi lo sintió Chang Geng toda su vida, su tía jamás se habia molestado en demostrarle ni una pizca de cariño o compasión y por eso mismo nunca se habia interesado por el cumpleaños de Chang Geng. Como era esperado.

En su octavo cumpleaños, Chang Geng se estaba recuperando de una caída que resultó en un desmayo y se despertó adolorido en el frío suelo.

 

Todos los recuerdos se repetian uno tras otro.

 

¿Cómo podía Chang Geng disfrutar su cumpleaños? Como mucho, esperaba más daño físico por parte de Xiu Niang como cualquier otro día.

 

Como cualquier otro día...

 

"Asi que deja de molestarte y mira esto"

Gu Yun continuó hablando sobre quien sabe que cuando finalmente reveló una elegante y refinada espada larga. A simple vista Chang Geng la encontraba demasiado para él mismo, quien apenas conocia el mundo de las armas pero sabia distinguir lo simple de lo lujoso.

Gu Yun sostuvo el arma como para entregarsela pero se mantuvo en su posición con una sonrisa esperando a que Chang Geng comience una observación más profunda.

 

"Eh, ¿qué te parece? Cualquier persona tendria envidia de una espada así y más cuando tiene tu nombre grabado"

 

Chang Geng sintió un rayo eléctrico golpeando su cuerpo entero pero intentando disimular su decepción nuevamente, unos ojos oscuros echaron un vistazo a la hoja de la espada cerca de la empuñadura.

 

Tenia grabado "Li Min" con letra clara.

 

Los ojos de Chang Geng se abrieron levemente con sorpresa y no pudo evitar estirar una mano hacia su nueva espada.

 

"Yifu... ¿Esto es para mi?"

 

"Claro que lo es, ¿conoces otro pequeño enano llamado Li Min?"

 

"..." Chang Geng ya no supo que responder y en rápidos movimientos abrazó a Gu Yun con fuerza. Ambos brazos alrededor del cuello de su yifu.

Gu Yun no retrocedió y no mostró ningun desagrado hacía el chico pero Chang Geng notó que no habia respondido a su abrazo, estando ahí parado como si estuviera congelado sin saber que hacer.

 

Li Min, ese era su nuevo nombre. El nombre que lo representaría en ciertas ocasiones. Incluso si los demás y él mismo continuaban llamandolo Chang Geng, sabia que era un nuevo Chang Geng.

Él era Chang Geng pero también era Li Min, aquel joven príncipe que en los ojos del Marqués del Orden, podia crearse un camino nuevo y libre de su pasado.

 

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Era antes del mediodía y Chang Geng llegó a la capital en un caballo blanco desde la mansión del Marqués, dijo un rápido adiós a los dos invitados y continuó su camino hasta la capital como todos los días. Pero Chang Geng tenia que admitir, esa mañana fue la primera en días que dormía en una cama (aunque no fuese la suya) y no dentro del palacio, medio dormido entre papeles y tinta.

El príncipe Yan Wang disfrutó el paseo y no soportando los rayos del sol en su espalda, se bajó del caballo dejando a un joven llevarselo. A pesar de que se estaba retrasando, estaba esperando a Jiang Chong para un informe por si se perdió algo en sus horas fuera de allí.

 

Repentinamente unas voces llegaron a los oídos de Chang Geng y curioso, levantó la vista de sus propias botas.

 

Dos jovenes muy juntas lo estaban observando no tan lejos, ambas bien vestidas y con cabellos brillantes revoloteando en el suave viento. Cuando encontraron su mirada con el príncipe, ambas desviaron la cabeza hacia otro lado pero Chang Geng ya habia percibido todo.

 

Por unos minutos ninguna parte avanzó ni retrocedió, la joven de atuendo amarillo con un rostro atractivo pero sumamente tímido avanzó con algo en su mano. Era una flor.

 

Chang Geng quiso huir de allí pero era demasiado tarde y no podia permitirse ser tan descortés.

 

Nunca habia interactuado tanto con jovenes mujeres de su edad.

 

¿Cómo deberia...?

 

"Su Alteza... Supe que hoy es el cumpleaños de Su Alteza".

Chang Geng mostró una sonrisa inmediatamente recordando una conversación de hace unas horas donde algunos recuerdos llegaron a su mente y se dio cuenta porque lo visitaban Ge Chen y Cao Chunhua.

"Asi es, me lo han recordado unos amigos".

Aquella chica estaba nerviosa y tartamudeaba al hablar con un rostro sonrojado.

 

Chang Geng no podia con tanto. Si tan solo supiera....

 

Tomando la iniciativa, comentó: ¿Son para mi? Muchas gracias por las flores, son hermosas.

Chang Geng aceptó las flores y sin tener que esforzarse, pensó en Gu Yun.

 

No tan hermosas como el Marqués.

 

Su mente expresó repentinamente y estaba de acuerdo, pero no lo compartio en voz alta.

 

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Una decoración llamativa colgaba de todas partes en la Mansión del Marqués, como si nada fuera suficiente y aquella celebración era digna de los dioses allá arriba, Cao Chunhua se había esforzado un tiempo desconocido en los adornos y demás objetos que complementaron el aspecto lleno de vida de su hogar.

 

En su horas fuera habia gastado todas sus energías en sus labores en la corte, cada día estaba más exhausto pero algo le dijo que aquella noche le esperaba algo. O alguién.

 

"Ge, tenemos el mejor regalo para ti esta noche"

"¿Qué es? ¿Puedo adivinarlo?"

"... No. Es algo que te gusta mucho y lo deseas desde hace mucho tiempo" Dijo Cao Chunhua dejando a Chang Geng expectante por el obsequio.

"Solo puedo pensar en---"

Chang Geng detuvo sus palabras inmediatamente tal como si su boca fuera a quemar si continuara la oración.

 

Así que no era Gu Yun. De hecho, eran más de un objeto y estaban acomodados uno al lado del otro. Nuevos pinceles de distintos tamaños y material, probablemente cortesía de Cao Chunhua quien se mantuvo alejada de la capital trayendo nuevas cosas consigo. La lista de obsequios continuaba y Chang Geng agradeció cada uno de ellos.

Una sonrisa pintada en su rostro y solo faltaba el hombre de su vida.

 

Suspiró, continuando la conversación masticando distraídamente.

 

Una hora después Chang Geng se retiró en busca de unos papeles importantes dejados en la habitación de Gu Yun unos dias atrás. Sus manos estaban acariciando el papel y su concentración fijada en su propia escritura cuando un ruido repentino lo hizo levantar la cabeza rápidamente con el corazón acelerado.

 

En el marco de la puerta yacía un hombre de cabello largo y oscuro, mechones arremolinados a un costado de su apuesto rostro. Ese rostro brillaba con una sonrisa de costado y una mirada muy parecida a las palabras "Llegó tu hombre, ¿qué vas a hacer?"

 

Chang Geng aún estaba procesando la repentina pero esperada llegada de su amado. Gu Yun habló con un tono sumamente coqueto: "Su Alteza Yan Wang esperaba por mi, estoy halagado. Me pregunto si mi aspecto no es muy casual el día de hoy"

 

Chang Geng apenas podía mantener su respiración normal y calmada, estaba a punto de lanzarse hacia adelante como un perro hambriento de amor.

"Zixi" Chang Geng murmuró con un tono pegoteado de anhelo y deseo. Amor y afecto.

Gu Yun no llevaba puesta la armadura ligera, oscura e imponente como era costumbre. Su figura estaba envuelta prolijamente en un atuendo azul oscuro y sin su monóculo. Gu Yun se encontraba casualmente semiapoyado en el marco de la puerta con una pose demasiado perfecta para no haber sido ensayada con anterioridad. Cada parte del cuerpo del soldado formaron una imagen de una esposa esperando con suspiros a su enamorado, intentando complacerlo con su imagen para nada inocente y mucho menos apto para otros.

 

De un momento a otro ambas figuras de acercaron y envolvieron en un abrazo sin ninguna restricción alguna. Chang Geng comenzó a besar a Gu Yun en los labios intentando reprimir sus deseos lo más que pudo.

 

Pero Gu Yun bien sabía que a veces era imposible.

 

Finalmente se separaron y sonrieron el uno al otro.

"Feliz cumpleaños a Su Alteza"

"¿Su Alteza?"

"Li Min"

"Hmn"

"Chang Geng"

"Uh..."

"A Chang Geng, mi cariño"

"Mucho mejor"