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Category:
Fandom:
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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 3 of Food Wars! - Rarepairs BL
Stats:
Published:
2020-12-26
Words:
1,566
Chapters:
1/1
Kudos:
19
Hits:
131

Flechazo

Summary:

Cada día que pasa a su lado, Isshiki descubre más y más cosas que le gustan de Tsukasa; sin embargo, no puede dejar de lado lo contrastante que es su pensamiento sobre lo que debe ser un verdadero chef.

La juventud se trata de afrontar riesgos ¿no es así?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Isshiki era el tipo de persona que tiene más secretos de los que los demás podrían imaginar. Se las había arreglado para ocultar su procedencia a sus amigos, en un intento por cortar las cadenas  que le habían atado desde su nacimiento y poder extender sus alas para emprender su propio camino, aquel en el que creía tan fervientemente.

 

Al ser parte de los consejeros, más y más descubrimientos se acumulaban en su persona, comenzando por cuando descubrió que Tsukasa solía quedarse dormido en la sala donde se reunían a menudo. 

 

La primera vez, le arrancó una sonrisa enternecida. Sabía que a su compañero le costaba mucho lidiar con sus deberes, y más cuando debía tratar con personas ajenas al Consejo para hacerlo, pero no que podía agotarlo hasta esos niveles.

 

Fue entonces que propuso que él y Eizan se encargaran de las relaciones públicas de la Academia.

 

Tiempo después, hizo otro descubrimiento.

 

Generalmente, nadie se le acercaba a Tsukasa debido a la imagen de superioridad que proyectaba a todos los demás alumnos. Los únicos que sabían cuán depresivo y fatalista podía llegar a ser, eran los mismos miembros del Consejo. Fue entonces que se percató de ello: Tsukasa siempre ponía cierta distancia con las demás personas pero, con ellos, parecía que esa barrera desaparecía por completo. 

 

No le parecía extraño que Rindo pasara la mayor parte del tiempo invadiendo su espacio personal pero, el día en que el Primer asiento se sentó justo a su lado en el sofá, rozando su hombro y rodilla contra su cuerpo mientras le mostraba unos documentos que no comprendía del todo, pidió a todos los dioses que conocía porque Tsukasa no se percatara del nerviosismo que le provocó por la repentina cercanía.

 

Aún recordaba haber quedado embelesado ante la imagen de su compañero: sus largas y claras pestañas, batiéndose con rapidez  cuando por fin su vista llegaba al párrafo que no comprendía; sus labios murmurando ideas sueltas, buscando su orientación; la extrañamente perfecta piel de sus manos, sin quemaduras o marcas típicas en cualquier cocinero; el insistente roce de su rodilla contra la propia, en un movimiento ansioso por querer terminar con todo ese papeleo de una vez.

 

—Si quieres, puedo ayudarte con este tipo de cosas—se ofreció gustoso, sabiendo que la expresión de alivio en el rostro de Tsukasa le quedaba mucho mejor que sus cejas y boca marcadas por el estrés.

 

Fueron tan solo unos instantes pero, cuando sus miradas se cruzaron, juraría que pudo escuchar el latido de su corazón en sus oídos.

 

Los meses pasaban, y justo cuando Isshiki pensaba que había logrado acercarse un poco al Primer asiento, siempre había algo en sus comentarios que le devolvía a la realidad, una realidad en la que buscaban caminos diferentes en la cocina, y que tal vez eran demasiado contradictorios.

 

—¿Por qué no se lo dices, Isshiki? —el repentino cuestionamiento de Rindou lo tomó desprevenido.

 

—¿Qué cosa?—preguntó de vuelta con su usual sonrisa.

 

La escéptica mirada ámbar acompañada de un mohín fue todo lo que obtuvo en respuesta, pero en fondo sabía que, si Rindou lo había notado, sería cuestión de tiempo para que alguien más lo hiciera.

 

¿En realidad afectaría en algo su relación? No eran amigos, ni siquiera tan cercanos como para considerarse algo más que compañeros, pero la sola idea de que Tsukasa le apartara la mirada al saludarlo por el pasillo, o que ya no se sintiera cómodo con su presencia, le causaba conflicto.

 

—Es realmente odioso verte poner esa cara. —Fue Nene quien le habló en esa ocasión, a pesar de que trataba de mantenerse lejos desde el momento en que ambos comenzaron a formar parte del Consejo. —Si algo te molesta, simplemente dilo. Comienzas a tensar el ambiente, incluso más que Eizan.

 

No permitió que le respondiera cuando ya se había dado media vuelta para seguir en lo suyo, y discutiendo con Kuga de paso, pero había sido suficiente impulso para tomar una decisión.

 

¿A caso no se trataba de ésto la juventud?

 

Sabía dónde podría encontrar a Tsukasa al finalizar las clases, últimamente Rindou se quejaba mucho de que no le hacía caso por estar trabajando en sus recetas para la el Banquete Lunar. No sabía si se enfadaría con él por interrumpirlo, pero sinceramente le daba curiosidad si en verdad era posible ver a Tsukasa Eishi con una expresión de enojo.

 

Él tenía la costumbre de usar las cocinas del último piso, donde el bullicio era menor y tenía pocos compañeros cerca. Se acercó con sigilo, observando por la ventana para asegurarse de encontrarse en el lugar correcto. El semblante de concentración total de Tsukasa siempre le sorprendía, tan absorto de todo su entorno y con movimientos tan precisos que no desperdiciaba ni uno solo.

 

Isshiki respiró profundamente y se alejó de la ventana que daba a la cocina, cruzó el pasillo y optó esperar recargado en la ventana contraria, mientras miraba a los estudiantes en la explanada dirigiéndose a sus actividades extracurriculares. 

 

¿Qué pensaba decirle, de todas formas? Aunque siempre lo tacharan de impulsivo, no era del todo cierto que fuera así, tenía más que claros sus pensamientos y sentimientos cuando decidía hacer algo ¿pero ahora? Tal vez no era muy tarde para regresar a la Residencia y ver qué tal iban los chicos con los preparativos para su puesto.

 

El inesperado sonido del metal chocando llamó su atención de inmediato, y al girar sobre sus pies se encontró con Tsukasa observándolo desde la cocina. No le quedó más que saludarlo con un movimiento de mano y una sonrisa ante la confusión en la mirada del otro, la cual le siguió hasta que abrió la puerta para entrar a la misma habitación.

 

— ¿Sucedió algo, Isshiki? 

 

—Descuida—negó moviendo frenéticamente sus manos, restándole importancia—. Venía a verte, pero no quise interrumpir.

 

—Sólo me falta emplatar ¿podría esperar un momento más? No quisiera que se enfriara antes de probarlo—pidió con un tono notablemente nervioso en su voz, tan típico en él.

 

Isshiki hizo un ademán con la cabeza en señal de aprobación, pensando en que en realidad no había tenido muchas oportunidades de ver a Tsukasa cocinando, al menos no tan de cerca.

 

—Ya que estás aquí ¿quieres un poco?

 

La propuesta tomó por sorpresa al Séptimo asiento, quien no dudó un segundo en aceptar su oferta. Observó el platillo con cuidado, descubriendo los delicados aromas que envolvían el plato, incrementando sus expectativas sobre el sabor. 

 

No cabía duda de que era uno de los platillos más deliciosos que probaría en su vida, pero realmente tenía curiosidad sobre cómo sería si Tsukasa permitiera ver una parte de él en su cocina…

 

—Ah, suenas como Rindou—soltó Tsukasa, exasperado. — ¿Necesitas algo de mí, Isshiki? No quiero ser grosero, pero aún tengo preparativos que supervisar.

 

Isshiki ni siquiera se percató de que había pensado en voz alta, y se reprendió mentalmente por haber arruinado el ambiente; sin embargo, finalmente se decidió a expresar su sentir a Tsukasa, aunque debía aceptar que no de la mejor manera.

 

La falta de la esencia y corazón en el platillo que acaba de probar, realmente le había molestado.

 

—Sólo quería mostrarte algo. Disculpa si soy un poco egoísta, Tsukasa.

 

Isshiki se acercó al Primer asiento, y por primera vez notó el ligero movimiento de su cuerpo hacia atrás, buscando algo de distancia por la sorpresiva cercanía, pero no fue suficiente para evitar lo que venía. Un fugaz roce de labios, que duró lo suficiente como para sentir la calidez de su respiración mezclándose con la contraria, y a pesar de la suavidad en los labios de Tsukasa, Isshiki pudo notar la frialdad en ellos.

 

Al momento de separarse, pensó que no sería capaz de sostenerle la mirada después de tal atrevimiento, pero el silencio sólo logró molestarlo más, llevándolo a hablar sin pensar.

 

— ¿Sentiste algo, Tsukasa?

 

— ¿Debería? —preguntó sin inmutarse, ni por el beso, ni por la pregunta. —Si es todo a lo que venías, puedes retirarte.

 

—Eso creí—respondió, forzando una sonrisa. —Es así como percibo tu comida, Tsukasa. Sólo quería mostrarte cuán insípido es un platillo que no muestra nada de quien lo creó. Pero al final, eso no importa si está perfectamente preparado ¿no es así?

 

Esta también era la primera vez que Tsukasa le dirigía una mirada tan fría, pensar que sería tan fácil ganarse su indiferencia.

 

—Me retiro, también tengo trabajo con los preparativos para el banquete. Nos veremos después, Tsukasa.

 

Isshiki respiró profundamente una vez se encontró en el pasillo, las cosas habían dado un giro bastante extraño y realmente le costaba procesar lo que acababa de pasar. Llevó un par de dedos hasta sus labios, tratando de recordar la textura de los de Tsukasa. Seguramente ese sería el único capricho del que no se arrepentiría.

 

Mientras tanto, Tsukasa se encontraba sentado en el piso de la cocina, abrazado a sus piernas y recargado contra la puerta esperando a que nadie más se le ocurriera entrar en lo que restaba del día. Sus labios temblaban, el agitado palpitar de su corazón seguía sin calmarse, y la calidez en su rostro no ayudaba en hacerle olvidar lo sucedido. 

 

Azami Nakiri no tardaría en llegar, y no podía darse el lujo de titubear ante una de las personas que serían de sus principales detractores. 

 

—En otras circunstancias, quizá nuestro encuentro habría terminado en lo que ambos deseábamos, Isshiki.

Notes:

Tanto tiempo fangirleando con esta ship y por fin se me hizo escribirles algo, estoy muy feliz Q___Q ♥ quería que quedara más fluff pero... me perdí en el camino, no sé qué pasó pero lo hecho, hecho está (?)

Quiero escribir más de ellos, me gusta mucho la dinámica que pueden tener xD aunque no sé por qué tengo una espinita de que a Isshiki le gusta molestarlo, recién lo descubro y me encanta, la verdad (?)

Si les gustó esta pareja, manifiéstense por favor, no quiero fangirlear sola Q____Q

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