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Veritas ratio era consciente de que, de hecho, actualmente estaba en el foco del IPC, no era un secreto. Querían reclutarlo.
La primera carta había sido una invitación agradable para que se uniera al IPC como consultor, adjuntada de un contrato dulcemente engañoso que le invitaba a comprometerse solamente con el IPC y ceder los derechos de creaciones anteriores y posteriores solo y exclusivamente para disposición del IPC, ofreciendo porcentajes para regalías que con dos miradas superficiales, se notaba eran increíblemente engañosos y a largo plazo le vendían significando pedidas, sin contar, que ni siquiera el, como creador podría utilizarlos… privatizar y monetizar lo que él había creado con el objetivo de que fuese para bien común.
Cuando un grupo de P25 del departamento de marketing llego tres días después solo dispuesto a recoger el contrato firmado de su superior, y se negó a irse con una negativa, además de rechazar hacerle modificaciones… se fueron un rato después con una bonita marca de tiza en la frente, Ratio trato de asegurarse de que aprendiera que cuando se decía no, era un no.
Y después de eso, vinieron más, mas y más incultos no dispuestos a escuchar y con contratos cada vez menos restrictivos, pero igual de engañosos y con una cantidad inaudita de letra pequeña y clausuras que hacían que no tuviese control alguno de sus creaciones.
Ratio conocía las implicaciones y beneficios que le podría significar estar afiliado al IPC, por algo no había cerrado la puerta del todo, dado que por algo eran la megacorporación que tenía más participación en el universo y buscaba ampliar esto a cada paso, además de contar con un amplio alcance que le significaba estar un paso mas cerca de su autoimpuesta misión de erradicar la ignorancia en los cosmos.
Aunque por supuesto, esto también podría estar un poco relacionado al hecho de que el gremio de inteligencia estaba… supremamente entusiasmados ante la idea de que se estableciera una alianza entre lo que ellos consideraban uno de sus miembros mas destacados (Ratio se consideraba a sí mismo, de hecho, mediocre) y la corporación, esto implicaba posibles y futuros financiamientos, proyectos exitosos, acceso a información clasificada, habría un sinfín de posibilidades, el gremio nunca rechazaba una mano amiga, y aunque Ratio no estaba del todo de acuerdo, se había afiliado y comprometido a… dar una oportunidad.
Pero eso no significaba que iba a ser indulgente, si lo querían, tenían que esforzarse más, si ni siquiera eran capaces de escuchar a sus contrapartes y realizar cambios, o enviar a personas mas competentes para la tarea, estaban perdidos, no era culpa de Veritas.
Estaba seguro de que por muy entretenido que les pareciera a los involucrados al inicio, ya no lo era tanto, la novedad de ver al menos una docena de agentes del departamento de marketing rondando veritas prime o las instalaciones del gremio de inteligencia a la semana era ciertamente… exasperante, nunca antes había estado tan agradecido con el busto, los modales indicaban que era irrespetuoso no mirar a quienes hablan durante su turno en la conversación, aun mas leer, calificar exámenes, realizar ecuaciones, escribir ensayos o impartir cursos virtuales.
Aunque, de hecho, veritas no seguía esto desde su temprana infancia.
Los olores constantes y cambiantes dentro de su oficina habrían sido imposibles de soportar, pese al control por medio de supresores, aun se sentía incomodo ante lo presentes y vividos de los aromas. (aunque esto no era nada nuevo, durante las clases era muy útil igualmente.)
Fue durante un curso introductorio de estadística y probabilidad que impartía a las 7am durante 3 horas, el auditorio estaba en su capacidad máxima, después de todo, se daba inicio a un nuevo semestre.
Escucho la puerta abrirse a los 28:17 de haber comenzado la clase, por el rabillo del ojo(busto) una figura compuesta por dorado, gris, rojo, negro y banco tomo asiento, conocía el patrón, y desafortunadamente, sabia que su clase seria interrumpida por esta nueva figura.
sin embargo todo trascurrió con normalidad.
una vez termino la clase y los estudiantes comenzaron a huir despavoridos preguntándose si aun estaban a tiempo de cancelar, le dedico una mirada a la presencia, un patrón de ojos muertos pero vibrantes le devolvió la mirada bajo un flequillo dorado.
