Actions

Work Header

Carnada perseverante

Summary:

Después de pensar que iba a morir a manos de otro vampiro, Sakamoto se dio cuenta que al único que quería era Mori Ranmaru.

O, Sakamoto se da cuenta que está enamorado de MoriRan y trata de hacer algo al respecto (ubicado después del cap 11 del anime)

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

No era como si Sakamoto no hubiera llegado a este punto antes, aunque con su fachada de profesor parecía alguien que ha llevado una vida tranquila, ya se había enfrentado con la muerte en varias ocasiones. Era un cazador de vampiros, después de todo. 

En todas esas ocasiones, sabía que podía salir con vida, porque su meta era encontrar al vampiro que una vez se le escapó. 

Entonces, después de que casi muere en manos de otro demonio, se dio cuenta que no quería morir a manos de un vampiro. No, no cualquier vampiro. Tenía que ser Mori Ranmaru. 

No había temido tanto por su vida como cuando pensó que no podría hacer que MoriRan bebiera su sangre. Incluso, el siquiera pensar en no poder verlo más le entristecía de sobremanera. Si bien, genuinamente también quería proteger a Rihito como su alumno, tampoco quería que MoriRan se apartará una vez que complete su objetivo. Incluso llegó a pensar que quisiera ser el único cuya sangre despertara tal tentación en el vampiro. 

Umetaro no era estúpido, en retrospectiva, desde que su primer encuentro con Ranmaru había perdido todo interés en relacionarse íntimamente con otros. Quería mantenerse puro para ser apetitoso para él, pero no fue difícil, porque su deseo carnal solo podía despertar pensando en él. 

Estaba enamorado de Mori Ranmaru.

Bien, en algún momento lo puso en su fondo de pantalla, simplemente pasó, fue un impulso, no es que las cosas antes hayan sido tan obvias.

Ahora mismo, estando en cama, no podía dejar de ver su fondo de pantalla, preguntándose si Ranmaru habría sobrevivido o no. Sakamoto sabía que este enfrentamientos no era por él, MoriRan no tiene intención de protegerlo o vengarse por el daño que él recibió, tiene cuentas pendientes con esta persona y probablemente quiera proteger a Rihito (y a Franken, quien debió haber ido a salvar, aunque el vampiro no lo admita, probablemente también le ha tomado afecto). 

Ya era pasada la medianoche, ¿Ranmaru le contestaría si le mandaba un mensaje? Comúnmente no le contestaba, pero si lo veía significaba que estaba a salvo y había salido victorioso de su enfrentamiento.

 

MoriRan

 

¿Estás vivo? 

 

No seas tan dramático

 

¿No se supone que estás herido? Duérmete de una vez



Sakamoto se sorprendió, su corazón palpitaba con fuerza y la sangre que anhelaba juntarse con el vampiro ardía en sus venas. 

MoriRan no solía responderle, ni siquiera cuando le mandó una foto con su estilo Gyaru hizo algún comentario.

¿Esto significaba que estaba preocupado por él? No, no debería hacerse ilusiones, era cortesía básica. Pero, que venga de Ranmaru, quien no se molesta en cosas rutinarias como la cortesía, significaba mucho. 

Ah, estaba excitado. 

MoriRan… ¿Algún día respondería a sus sentimientos?

 

(...)

 

—Sakamoto-sensei, ¿Está seguro de que se quiere reincorporar tan rápido? Puede tomarse un par de días más —una de sus compañeras más jóvenes lo miró preocupado.

—No se preocupe, Kazuki-sensei, estoy bien y no quiero retrasarme con el programa para mis alumnos, pronto comenzará la semana de evaluación. Los alumnos del turno nocturno no deberían rezagarse—respondió con una sonrisa.

—Es muy responsable, sensei, y muy dedicado. Solo tenga más cuidado, es importante cuidar de su cuerpo —añadió, posando una mano sobre su brazo de manera coqueta, a lo que Umetaro se apartó rápidamente.

—S-Si me disculpa, debo ir con los alumnos.

No le dió tiempo de responder antes de irse. Es incómodo. Ella lleva coqueteando un tiempo, incluso hoy se quedó un poco más de su hora de salida solo para tener esa conversación solos. 

Pero Sakamoto Umetaro había superado las tentaciones por años para mantenerse casto para su vampiro, no necesitaba ser acosado en el trabajo, mucho menos después de que MoriRan estuviera al alcancé de su mano. 

—Los humanos son extraños con eso del amor —una presencia que apenas detectó encendió todas sus alarmas, el arma estaba apuntando a la frente del vampiro en menos de un parpadeo, pero este no parecía sorprendido, como si supiera que podía acabar con él fácilmente. 

No era que lo subestimara, Sakamoto seguía herido. Pero si Nagayoshi lo hubiera querido, lo habría matado en vez de haber hablado para delatar su presencia..

—¿A qué te refieres? 

—Ran me lo contó. Eso del amor para los humanos, veo que estás comprometido con mi pequeño hermano, ya que incluso rechazas a otros humanos. 

—¿Eh? 

—No voy a pedirte disculpas, si me llamas “cuñado” alguna vez te perforaré la garganta. Pero más te vale ir con cuidado. 

Y así de repentino como llegó, se fue chocando su hombro contra Sakamoto.

¿Qué había sido todo eso? ¿”Cuñado”? ¿Amor? ¿Qué le había dicho MoriRan? 

No, no debería hacerse ilusiones, tenía que analizar esto detenidamente… 

Quizá… MoriRan lo había usado como una coartada para proteger a Rihito de Nagayoshi, si quería afectar a Ranmaru con un ser amado cómo rehén, entonces usaría a Sakamoto, el cual no es valioso para el otro Vampiro. 

Eso tenía más lógica.

Aún así… 

Se llevó una mano a los labios, tapando la sonrisa que tenía en ese momento. Aunque fuera una mentira, pensar que Ranmaru había dicho que lo quería era algo que le emocionaba mucho. Estaba muy feliz. 

¿Quizá incluso quiera fingir un poco frente a Nagayoshi? Ah, este era, sin duda, un avance que ni siquiera se imaginó tener. 

Solo era un pobre hombre enamorado. 

 

(...)

 

—¿No crees que es raro que un maestro venga tan seguido a cenar con un alumno? —MoriRan ni siquiera tenía ropa puesta cuando lo dejó entrar en su habitación. Sakamoto tenía que esforzarse por no mirar abajo. Quería concentrarse en su cara. 

Si miraba abajo, sus pensamientos volverán a ese primer enfrentamiento, en dónde su erección logró rozar la de Ranmaru. Sabía desde entonces que no solo era un vampiro formidable, sino que también… 

—Mis ojos están aquí arriba —bromeó con cansancio. 

—¡Lo sé! ¡Los he visto! —respondió por impulso, casi mecánico, era el efecto que esta criatura tenía en él. 

Era un respetado cazador de vampiros, pero aún así, no podía evitar comportarse de esta forma.

—¿Qué quieres? Si vienes a ofrecerme otra vez tu sangre… 

—¡MoriRan! —se agachó repentinamente, tomándolo por los hombros. Su piel era tersa, la seducción de un vampiro no podía ser subestimada.

—No grites tan fuerte, vas a despertar a…

—Te quiero. 

—¿Huh? Oye, creo que estamos un poco grandes para… 

—Me gustas. No dejo de pensar en ti, solo tú puedes chuparme la sangre, solo quiero que tú lo hagas, no quiero a nadie más, ¡estoy dispuesto a aceptar cualquier cosa, por favor, MoriRa- !

La palma de Ranmaru le tapó la boca.

—Baja la voz, todos están durmiendo —se apresuró a callarlo, una vez que el profesor pareció captar el ambiente, lo soltó—. ¿Qué te ocurre tan de repente?

—MoriRan, he comprendido que estoy enamorado de ti. 

El vampiro finalmente pareció captar sus palabras con seriedad.

—No habrá forma de convencerte de que estás equivocado, ¿no es así? —suspiró el vampiro, tomándolo sorpresivamente de la muñeca. La fuerza sobrenatural del vampiro se hizo presente repentinamente, tumbándolo en el suelo bajo la sombra de la criatura—. Entonces esto esta bien para ti, ¿no? 

Por un segundo, Sakamoto pensó que Ranmaru acercándose a su cuello, finalmente clavaría sus colmillos en él, que tomaría gota a gota su vida y respiraría su aliento moribundo. Pero en vez del dolor de una mordida, un escalofrío lo recorrió cuando únicamente la suavidad de un par de labios lo besaron, su lengua lentamente trazó un camino en su yugular. Los colmillos del vampiro apenas rozaron el lóbulo de su oreja, mientras más abajo, una mano se adentraba en su pantalón. 

—Esto es… 

—Si dices que estas enamorado de mi, esto está bien para tí, ¿no?

Su corazón estaba latiendo fuertemente, sabía que Ranmaru podía sentirlo en su pulso, sabía que podía oler la sangre bajo su piel, incluso la que se acumulaba en su entrepierna y se apretaba bajo su mano con necesidad. Pero Umetaro sabía que esto no era lo que quería, no de esta manera. 

Sabía lo que MoriRan planeaba con todo esto, si mantenía relaciones sexuales con él, su sangre ya no le sería apetitosa y tendría una excusa para seguir rechazándolo. Quería apartarlo a como diera lugar, incluso resistiendo la tentación de chuparle la sangre antes o durante la pérdida de su virginidad. 

Mierda… si le chupara la sangre mientras… No. No podía dar rienda suelta a sus fantasías ahora. 

—¿Oh? ¿Entonces es un no? —sonrió MoriRan cuando la aguja lo hizo retroceder. 

—Sé lo que planeas con esto, y no me rendiré con mi cometido, ni siquiera por tentaciones como estas, ¿por quién me tomas, MoriRan?

—Me descubriste —admitió, volviendo a su lugar, quitando su cuerpo desnudo de encima. Sakamoto no quería lamentarse por eso—. ¿Qué harás ahora? 

—Mis planes no han cambiado, ¡haré que algún día desees mi sangre sobre cualquier otra!

Ranmaru pareció sorprendido por un segundo, antes de recuperar su expresión despreocupada. 

—Eso no será posible, aunque lo intentes. Lo sabes. 

Un rechazo directo. Vaya, no podía fingir que no le dolió. 

—No olvides mis palabras, cuando menos te lo esperes, tu corazón habrá cambiado. Tomaré cualquier oportunidad, incluso el hecho de que me hayas usado como carnada con tu hermano. 

—¿Ah?

—Solo espéralo, ¡MoriRan!

Y se retiró.

 

Ranmaru quedó conmocionado por un instante, ¿a qué se refería con carnada? 

Como sea, ese estúpido cazador de vampiros había despertado su hambre, tenía que salir a cazar algo lo más pronto posible. Quizá no fue una buena idea lamer su cuello de esa forma, después de todo, la sangre de un virgen le despertaba muchas cosas. 

Notes:

Yo si soy Team Sakamoto T_T)9
Y primer fic con el tag de esta pareja, wow