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Desde la retaguardia

Summary:

Tras el enfrentamiento con la manada de Alfas por fin vino un periodo de paz, hasta la llegada de una extraña chica que obligará a Derek a quedarse en la retaguardia por primera vez en su vida.

Notes:

Ninguno de los personajes de la serie Teen Wolf me pertenecen.
Spoilers de la 3ª temporada.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Capitulo 1

Chapter Text

Capitulo 1

 

Los recuerdos se agolpaban en la cabeza de Stiles, su camino nocturno le llevó al campo de entrenamiento, cogió una bolsa de pelotas y empezó a practicar lanzamientos con su stick. Cada lanzamiento más fuerte que el anterior, a medida que aumentaba el cansancio físico el estado emocional salía a flote.

-¡Joder!- Gritó en la soledad, golpeando el suelo con el stick una y otra vez.- ¡Joder! ¡Joder!, y ni siquiera llueve.

Stiles no sabía qué hacer, solo sabía que todo se había ido al traste, que todo se había perdido y que ni siquiera el clima le acompañaba en su mala suerte.

Se levantó, lanzó con fuerza el stick aún cabreado y empezó a correr, dirigiéndose hacia el bosque que rodeaba el campo de entrenamiento. Sus pasos se aceleraron y su respiración también, pero eso no le hacía sentir mejor, parecía que nada podía hacer que se librara de la horrible sensación que tenía.

-¡Putos… Ojos… Rojos!- Las palabras le salían con cada respiración debido al esfuerzo de la carrera.

En su interior él sabía que no podía durar, pero se había dejado llevar, y ahora estaba pagando el precio. Siguió corriendo cuando cayó en la cuenta de que en esa dirección llegaría a casa de Derek, pero él no quería estar cerca de allí, quería y odiaba ese lugar. Era una sensación horrible, miles de buenos recuerdos de risas que ahora entendían que se habían ido, sentía que había sido traicionado, que había sido usado, siempre él. El débil de Stiles, el único humano, el único sin habilidades para nada. Siempre se sentía como el tonto del grupo, y por más que lo intentara sabía que su sitio siempre había sido la retaguardia. En parte le dolía y en parte no le importaba por el hecho de poder pertenecer al grupo y saber la verdad de lo que había en el mundo.

Pero todo tuvo que cambiar, todo tenía que irse al traste por culpa de Derek y de la bruja. Ahora, después de todo lo que había pasado, un sentimiento frío, ácido, corrosivo era lo único que sentía en su interior.

No pudo seguir corriendo más, falto de respiración, y cayó de rodillas al cielo, contempló la noche despejada, tranquila, y eso le enfureció aún más. En ese momento, al final de sus fuerzas físicas y del desgarre interior, no pudo más y empezó a llorar. Lloraba con fuerza, como cuando era un niño pequeño; pero le daba igual, ahí solo en mitad del bosque, envuelto en oscuridad tanto por dentro como por fuera, se permitió liberarse. Y lloró desconsoladamente, lloró por todo lo que había perdido, lloró por el dolor que le arrancaba el corazón, lloró porque ya nunca volvería a ser igual, porque una parte de él entendía que nunca más tendría pareja, nunca le había importado realmente a nadie. Lydia siempre pasaba de él, aunque él siempre hubiese estado allí para ella, y ahora Derek se había alejado de él. Incluso Danny solo bromeaba cuando se refería a él.

-Nunca tendré a nadie- Consiguió decir entre sollozos. –Nunca nadie me creerá, nunca podré ser yo mismo con nadie más, él era perfecto, y ahora todo se terminó.-

Lo peor era la certeza ciega de la eterna soledad, no solo había perdido a su pareja, a su alma gemela, sino también a su confidente. A la persona que le conocía de verdad, que conocía todo sobre él, y aún así, seguía a su lado. Quizás fuera eso, quizás se había hartado de él, era solo un trapo usado tirado en el suelo, perdido sin importancia en el camino de la vida.

Una vez sintió sus almas unidas, y ahora solo sentía su alma rota, despedazada, sentía que él se había llevado un pedazo de su alma y ahora estaba completamente solo en todos los aspectos posibles. Solo para siempre.

El único que se había fijado en él alguna vez había sido un ser sobrenatural, y solo se fijó por un tiempo. El sentimiento de que no era nada era horrible, pensó que nunca había sido realmente nada para nadie, y las lágrimas volvieron a florecer. Intentó arrancarse ese sentimiento del pecho, pero solo llegaba a arañarse la piel con sus manos desnudas. Aun así, siguió intentándolo otra vez, y otra, y otra, porque el dolor físico era agradable en comparación con el dolor interno.

Al rato paró, se sentó y se abrazó las rodillas, hundiendo la cabeza entre ellas.

«¿Cómo sería la vida si nunca hubiera nacido?»

El pensamiento cruzó la mente de Stiles y terrible y fría verdad cobró sentido en su mente.

«Mi padre sería más feliz, mi madre seguiría viva, Scott tendría a Allison sin problemas y sería humano porque él fue el que lo llevó aquella lejana noche al bosque». «Si Scott fuese humano su madre nunca hubiera corrido peligro. La madre de Allison también seguiría viva y Jackson nunca habría sido un Kanima, ni un hombrelobo». «Incluso Lydia estaría mejor al seguir felizmente con Jackson pues no habría tenido motivos reales para marcharse». «La vida no solo sería mejor sin mí, es que sería increíblemente mejor para todos».

Otra vez las lágrimas empezaron a brotar, y los pensamientos poco a poco se fueron callando a medida que el dolor de cabeza por el fuerte llanto empezaba a aumentar.

Se descubrió con el cuerpo temblando por el frío, y decidió volver a casa. Se levantó sin saber cuánto tiempo había pasado allí.

Se intentó limpiar el rostro con las mangas de su sudadera, se sacudió un poco las rodillas y empezó a caminar.

Se sentía como un espíritu, más bien todo lo contrario, como un cuerpo sin alma: algo vacío que andaba sin fijarse a dónde.

Dejó que su subconsciente le llevase a su destino y se quedó con sus sentimientos y pensamientos. Sabía que tendría que superarlo, pero al pensar seriamente siempre le venía el mismo pensamiento, Scott y Allison al final acabarían juntos, y Lydia se convertiría en una brillante ejecutiva, o puede que una gran científica, y estaría con algún hombre guapo y alto, quizás jugador de algún deporte poseedor de un buen cuerpo, pues siempre eran así todos los que a ella parecían llamarle la atención. Nunca chicos delgados con hiperactividad.

Derek… No sabía cómo terminaría Derek, pero era imposible negar que no pudiera conseguir a quien quisiera, fuera chico o chica, con que le guiñara un ojo y le diese una sonrisa caerían rendidos a sus pies.

Cuando recuperó el control de su cuerpo, descubrió que había llegado a su casa. El coche de patrulla estaba allí aparcado, así que su padre estaría en casa.

Entró en la casa con normalidad, su padre estaba sentado en el sofá viendo la tele.

-¡Hey, papá! ¿Qué hay?- Stiles le sonrió a su padre, no quería verle sufrir por su culpa, y ocultar los sentimientos era en realidad algo que ya dominaba bastante, después de todo lo que había tenido que ocultar, ¿qué más daba una cosa más?

-Hola Stiles- Su padre le miró también con una sonrisa.- Nada, por fin. No quiero gafarlo pero este año está siendo, al fin, algo tranquilo.

Stiles se dirigió a la cocina, cogió una manzana y se la llevó a su cuarto, no tenía hambre, pero comería porque sabía que lo necesitaba. Se sentó un poco al ordenador, miró su correo mientras se comía la manzana, pero no encontró nada que le llamara realmente la atención.

Una vez hubo terminado de comer se dio una ducha rápida, y se puso un viejo pantalón y una camiseta gris de manga corta como pijama. Se tiró en la cama y trato de dormir algo, pero no pudo. Su mente tomó el control y le hizo revivir momentos pasados, momentos en los que él y Scott iban de un lado para otro como mejores amigos, momentos en los que su amigo aún usaba un inhalador.

Luego recordó la primera vez que vio a Derek, en el bosque, mientras buscaban la mitad del cadáver de la que resultó ser la hermana mayor de Derek. Nunca imaginó todo lo que pasarían y lo cerca que acabaría de él.

Luego las conversiones de Scott, las traiciones de Lydia cuando fue luna llena, y el psicópata de Peter, al cual consiguieron matar para que volviese a la vida otra vez. Luego la transformación fallida de Jackson, que lo llevó a convertirse en un Kanima, los problemas con la familia de Allison y cuando ella cambió. Pero también pudieron resolverlo, luego vino la manada de Alfas, y a Stiles empezó a irle a saltos la cabeza. Ahí había temido lo peor, con el lío del druida oscuro y los otros queriendo que Derek matara a sus Betas. Y justo después, cuando por fin parecía que todo se había acabado vino la Bruja que quería eliminar todo lo sobrenatural.

Eso le hizo recordar cómo había empezado todo, aunque había pasado algo más de un año, aún recordaba con lujo de detalles y lo que sintió cuando fueron tras la bruja, Derek y Scott la atraerían hacia una trampa, pero la chica era más poderosa de lo que todos habían pensado, y provocó un cambio directo en la vida de Stiles para siempre.