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Capítulo 31 – Los secretos más ocultos de los Tennyson
Gran magistrada: ¿Maxwell Tennyson? ¿Qué sucede desde la tierra? – Dijo, preocupada
Max: es sobre mi nieta, Belinda, y sus exámenes de salud. ¿Alguien en la cúpula superior sabía que ella se vuelve más anodita cuanto más usa su forma de energía? – El rostro de la magistrada no daba acceso a dudas: sí que alguien sabía
Gran magistrada: sí… El primer pensador Galvan lo sabía.
Dado su rango de primer pensador, y las asociaciones que Galvan Prime siempre había tenido con los Plomeros, no era de extrañar que Azmuth fuera considerado parte de una esfera superior.
Pero… Si tenía ese conocimiento, ¿por qué no se lo había dicho a alguien antes? Dudaba de que fuera malintencionado; Azmuth desconocía ser malintencionado a propósito. Podía ser gruñón, pedante, y todo lo que se le pudiera criticar, pero no era, a propósito, una mala persona.
Gran magistrada: pero fuimos nosotros los que le dijimos que no hablara. Su conocimiento sobre los híbridos anoditas volviéndose más anoditas cuanto más usan su forma de energía es una teoría que salió de un estudio que le pedimos hacer cuando nació Bel, y Verdona informó que tenía la chispa – Ah… Así que ahí estaba
La siguiente pregunta era obvia: y ahora, ¿qué? Max siempre había dado su vida de forma ciega a los Plomeros; o, al menos, desde que era muy joven… Pero no podía descartar que Sunny supiera algo de eso, y esperara esa discusión interna de él en su confianza por el círculo superior de los Plomeros.
Después de pensárselo por unos segundos, recordó que la organización siempre había guardado secretos de todo tipo, algunos más delicados que otros… Ya estaba acostumbrado.
No obstante, no podía dejar a su nieta sin respuestas sobre cómo seguir…
Max: según su último análisis, Belinda es mitad anodita ahora. ¿Cómo debemos proceder? Ser una anodita completa cambiará totalmente su naturaleza, y aun no sabemos si ella quiere tomar ese camino.
Gran magistrada: la única forma de proceder es decirle las opciones que tiene: es posible remover su parte anodita, y cortar su vínculo con la magia. El viaje es complicado, pero desde la cúpula superior sabemos que tu nieta se ha metido en problemas más grandes – Una sonrisa adornó el rostro de la Gran Magistrada al final – O es posible dejarlo así, y que continúe su transición.
Max: gracias, Gran Magistrada. Lamento tener que informarle que el origen de esta llamada puede que esté en Sunny Tennyson. Estoy casi seguro de que sabía lo de Bel, y que podía usarlo para intentar romper la confianza entre mi familia y los Plomeros. Pero eso no sucederá.
Gran magistrada: de hecho, hace meses, alguien se infiltró a los sistemas de la nave de los Plomeros más cercana a Anodine, y consiguió sacar información privilegiada… Más allá de que sea una fugitiva que incumplió las órdenes de no salir de su planeta, puede que esté envuelta en una conspiración más grande.
Max: gracias por el aviso, Gran Magistrada. Seremos prudentes – Dijo, finalizando la llamada – La magia anodita no se lleva bien con la tecnología. Aunque, para mí, es evidente que Sunny sabía de todo esto, y lo que iba a provocar, debe tener un compañero.
Patelliday: y un objetivo… Espero que Verdona responda a la llamada pronto.
Con Sunny, Bel, Rook, y Kevin
Llegando hacia donde se escondía Sunny; que no era más que un depósito abandonado a las afueras de la ciudad que había acondicionado con magia, Rook empezó a preguntarse cómo se sentía él al respecto, y, a la vez, su cerebro empezó a dar vueltas que llegaban a las mismas conclusiones a las que habían llegado Max y Patelliday.
En cuanto a Bel, él la apoyaría sin importar lo que eligiera… Pero, si ella estuviera sujeta a la esperanza de vida anodita, vería morir a todos sus amigos y familiares; incluso a sus hijos, si estos no heredaban la chispa (que parecía manifestarse de forma recesiva).
Sunny: déjame adivinar: nadie en los Plomeros dijo nada, ¿verdad? Qué lindos que son tus amigos – Dijo; evidentemente, no se había alertado por Rook, sino hubiera empezado a atacar
Bel: Rook es mi novio. Kevin es mi amigo – Aclaró para Sunny – No sé qué hacer…
Rook: esa es tu decisión, Bel…
Kevin: sí, sabes que nosotros atacaríamos la sede de los Plomeros con nuestras propias manos por ti – Dijo Kevin, en un intento de que Rook no la cagara
Después de haber hablado con su abuelo, Bel no sentía especial desconfianza hacia los Plomeros como Sunny había esperado. Pero la idea era que sí pareciera así… Bel no era ninguna tonta, su cerebro también trabajaba en los mismos caminos que su novio, su abuelo, y el magistrado Patelliday.
Bel: ¿puedo preguntarte algo? – Se dirigió hacia la pelinegra
Sunny: ya lo hiciste, pero puedes hacerlo de nuevo – Dijo, con un tono divertido
Bel: ¿es por los Plomeros que estás en Anodine? ¿Por la familia? ¿O ambos?
Sunny: por la familia. Pero los Plomeros tienen una orden de vigilar si estoy ahí porque creen que soy un problema de seguridad.
Kevin: ¡vaya! A mí me pasó lo mismo – Dijo, demostrando sus poderes de absorción
Sunny: ¿osmosiano? Eso es poderoso… A veces creo que los Plomeros le temen al poder – Dijo, evidentemente burlándose de ellos
…Aunque ellos se le habían adelantado…
Después de que una fuerza que estaba cerca a la nave en la que, supuestamente, Sunny se había metido, la abordara, se encontraron con un mecamorfo galvánico; una de las pocas especies que hubieran podido meterse en la nave de esa manera.
Siendo una fuerza entera de varias decenas de soldados, no tomaron demasiado tiempo para vencerle y avisar que irían a la tierra con él. Verdona, por su parte, también iba de camino.
Pero, en lugar de usar una nave, usó su vínculo con Bel para aparecerse justo donde estaba ella y neutralizar a Sunny antes de que pudiera ponerse de pie.
Bel: hola, abuela – Dijo, feliz de verla
Verdona: siento todo este lío, cariño – Dijo, tomando la forma de su disfraz humano – Una fuerza de unos 50 Plomeros que iban cerca de su nave contacto con Anodine se encontraron con que un mecamorfo galvánico tomó la nave. Sunny no podría haber hecho eso sola; pero, viendo en su mente, sabe los datos. Trabajan juntos, eso está confirmado, aunque no sé exactamente para qué.
Rook: bueno, al menos están trayendo al mecamorfo; sólo nos queda esperar que no los ataquen de camino… Tengo un mal presentimiento.
Verdona: no… No lo harán. Viendo la mente de Sunny, la clase de gente con la que están aliados no son de los que te van a buscar si te encarcelan. Bueno, regresemos ya al cuartel, antes de que al pobre Max le dé un infarto.
Entonces, Verdona tomó la mano de Kevin, y Bel la de Rook, ambas tomaron de vuelta su forma de energía, y se teletransportaron a la base.
Bel, de forma consciente, e inconsciente, había tomado una decisión…
La magia, el manejo del mana, era parte de su mundo, y no quería dejar ir esa parte, por doloroso que pudiera ser ver morir a todos sus seres queridos antes que a ella. Por otro lado, al tener más tiempo para vivir, tendría más tiempo para hacer cambios para bien, quizás hasta dentro de los Plomeros.
Y, por eso mismo, fue que no salió de su forma de energía (la cual tenía una versión en forma de energía de su traje de Lucky Girl como ropa desde hacía poco) tan pronto como vio la base de vuelta.
Bel: abuelo… Lo lamento por haberte causado problemas. Ya tomé una decisión – Y esa decisión era evidente – Siento que no puedo dejar ir todas las cosas que podría hacer si tengo todos los años, y toda la magia – Dijo, regresando a su forma humana – Quizás, pueda ayudar a los Plomeros en tantos años…
Max: ¡esa es mi nieta! – Dijo, corriendo a abrazarla
No mucho más tarde, llegó Gwen, quien fue puesta al día de todo entre su abuelo y Bel misma.
Sunny todavía no había despertado; la magia que había usado Verdona para noquearla, y, a la vez, ponerle un bloqueo que funcionara de forma adicional al de los Plomeros (que sólo había puesto por si acaso), había sido muy fuerte; la chica no despertaría sino hasta dentro de un par de horas más.
En cuanto a la nave que llevaba al mecamorfo galvánico, ya habían cruzado un agujero de gusano; estaban cerca de la tierra, y no habían reportado problemas hasta el momento.
Gwen: ¿EN SERIO? ¿Puedes vivir tantos años? – Evidentemente, el tema la entusiasmaba
Verdona: más que eso. Hay anoditas que usan magia para extender sus vidas; uno de nuestros maestros más viejos tiene unos 5.000 años.
Aquellas historias sorprendían hasta a Bel, quien aún tenía toda una vida por delante, incluso como humana.
Pero, por otra parte, Verdona también era muy joven para lo que era la esperanza de vida anodita, en realidad, por lo que estaba segura que Bel podía pasar mucho tiempo con, al menos, uno de sus familiares.
A pesar de que había querido ser amiga de Sunny, y creerle, sólo porque parecía entenderla, y haber pasado por lo mismo que ella, llevarse bien sería imposible mientras fuera algo más que una chica problemática (algo que ella misma había sabido ser).
Por otro lado, para Bel se volvió perceptible que Kevin miraba a Gwen de la misma forma que Rook solía mirarla a ella cuando se gustaban, pero todavía no eran nada… No le extrañaba que aquello pasara, se complementaban bien.
Las conversaciones fueron interrumpidas por la llegada de la fuerza que había capturado al mecamorfo. Quien estaba noqueado, y desprovisto de sus poderes de poseer tecnología, o cambiar de forma.
Comandante: hola, Magistrado Tennyson, y Patelliday – Dijo, en lo que sus hombres se llevaban al prisionero
Max: buen trabajo con ese prisionero, comandante. ¿Pudieron averiguar a quién más le enviaba la información que sacaba?
Comandante: no sabemos exactamente a quién, pero sabemos que, quien quiera que sea, está en Anur Transyl.
Rook: un momento… El’Tehror; no lo vencimos del todo la última vez – Dijo, mirando a Bel - ¿Y si volvió? Es decir: su organización de asesinos ya no existe, pero dudo que eso lo haya detenido.
Bel: yo tampoco lo descartaría – Dijo, mirando a su novio con perspicacia – Abuela, ¿viste algo de Anur Transyl en la mente de Sunny?
Verdona: no… Pero no descartaría que ni ella ni el mecamorfo sepan realmente para quién trabajan, o con quién trabajan. Sunny no es tonta, pero es más que capaz de aliarse con cualquiera que tenga un problema con los Plomeros.
Max: bueno… El’Tehror dejó claras sus intenciones con Azmuth; si se trata de él, tenemos que avisarle, aunque sea sólo para que tomen precauciones. Pueden irse, comandante – El comandante, un tetramand, asintió, antes de salir con su fuerza
Inmediatamente, Max abrió el canal de comunicación con el primer pensador, en lo que otro grupo de Plomeros llevaban al mecamorfo a su celda. Sunny parecía dar indicios de despertar pronto, por lo que Verdona se fue, para ver si podía sacarle información ella misma.
No era algo que Verdona hiciera; detestaba los interrogatorios, y, en sí, trabajar con los Plomeros no era algo que le agradara demasiado, pero estaba dispuesta a hacerlo en esa situación. Porque, aunque su nieta fuera fuerte, aún no podía leer mentes.
El interrogatorio de Verdona no había sacado nada; pero, al menos, habían convencido a Azmuth de guardar precaución por otro posible ataque (y eso que aún no se habían repuesto del anterior).
Por lo tanto, hasta que el compañero no despertara, y no le sacaran información, tocaba seguir con sus vidas. Bel no quería abandonar la base si existía la posibilidad de que ese terrible ectonurite, aquel a quien habían esperado enfrentar desde antes que ella fuera Lucky Girl, estuviera de vuelta.
Y Rook tampoco… El’Tehror era lo único que quedaba del gremio de los Tres Soles, y pensaban deshacerse de él… Aunque, esa vez, esperaban poder arrestarlo, en lugar de tener que ver cuerpos sin vida.
Por esas expectativas de las posibilidades de enfrentarse a ese viejo enemigo que le había sacado tanto a su novio, Bel decidió irse a la habitación de Rook con él, y prometió pasar la noche en la base de los Plomeros, de guardia, hasta que se supiera quién narices era el mecamorfo, y si sabía algo más que Sunny.
Esa sería la segunda vez que dormiría con Rook en medio de grandes batallas y fuertes lazos que se habían forjado en ella… Bel quería más; hacía tiempo que quería más… Pero no sabía si su novio estaba preparado todavía, y, además, aún guardaba cierta vergüenza.
No era ninguna adolescente por fuera de lo mundano de masturbarse o querer sentir placer… Pero, ¿sería el momento?
Bueno, eso no lo sabría hasta después de cenar, lavarse los dientes, e “irse a dormir” (o hasta que los despertaran o los llamaran con respuestas), fuera su novio quien rompiera el silencio, estando ya en su habitación, y ambos con armadura de Plomero (él con la suya azul, y ella con una blanca de cadete o aprendiz).
Rook: Bel… Sé en qué piensas – Ambos estaban sentados en su cama… A Bel no le gustaba ser tan transparente con sus sentimientos
Bel: lo siento… No quise hacerte sentir presionado – Dijo, preparada para pararse, y largarse de allí por la vergüenza, pero Rook tomó su mano, y, con su fuerza revonnahgander, la sentó de vuelta – No debería estar pensando en eso ahora…
Rook: nadie, en ningún planeta, puede controlar sus sentimientos, y menos con el sexo. ¿Ya te olvidaste de que sigues siendo una adolescente según los estándares humanos?
Por su parte, Rook había dado vueltas al asunto, pero, en su caso, el problema era que, tras aprender de las conductas humanas, se sentía mal de estar con Bel por la diferencia de edad… No quería que ella saltara sus etapas por él. Pero su sonrojada novia parecía más que lista…
Entonces, Rook la besó; fue un beso más de prueba que de otra cosa… Blonko quería probar si su novia realmente demostraba estar preparada para ese paso, ya que no quería, ni por asomo, hacerle daño.
El beso, dado de forma apasionada, y durante el que Rook la subió encima de su regazo, pareció convencer más a esa parte de Bel que quería dar el siguiente paso; incluso empezó a moverse contra él, sacándose gemidos a ella misma, y a él…
…Tal parecía que su momento al fin había llegado; y a ninguno de los dos le extrañaba que se diera justo mientras esperaban un ataque de un viejo enemigo…
…Continuará…
