Chapter 1: Premonición de cambio
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Capítulo 1 – Premonición de cambio
Gwen: ¡qué bueno verte!
Gwen dijo esas palabras como si fuera algo casual, parecía que llegaba desde algún lugar.
Había algo extraño en esa escena; muy extrañamente Gwen se alegraría de verle, y más durante el verano.
Gwen: ¿Pasa algo? – Dijo, con una expresión preocupada
Desconocido: ¿eh? – En su visión se coló lo que parecía ser un filtro rosa, y casi sintió una segunda consciencia en esa escena - Me alegra que hayas podido venir desde la universidad, se te extraña mucho por Bellwood, prima.
La voz que le respondió a Gwen, sin embargo, era masculina, lo que le causó cierto shock y la despertó.
¿Qué había sido ese sueño? ¿Estaba viendo a través de los ojos de alguien más? Bueno, no sería la primera vez. Desde que obtuviera ese maldito libro de hechizos que, aparentemente, era de su abuela, hacía unos meses, era, de hecho, bastante común. Pero jamás había visto una escena tan rara…
¿Por qué? ¿Tendría algo que ver con algo que pasaría en la realidad?
Miró a través de la ventana: ya estaba amaneciendo. No tenía mucho caso volverse a dormir, de todas formas, ya estaba más que despierta.
Esa noche, a las 20:00
No era un secreto ni para los Tennyson ni para la pequeña ciudad de Bellwood que Gwendolyn y Belinda Tennyson se llevaban tan mal que, aparentemente, no podían pasar ni 30 segundos en una misma habitación sin pelear. Había una cierta rivalidad fraternal que venían arrastrando desde niñas, que había sido causada, principalmente, por los padres de Bel, quienes no paraban de compararla con Gwen…
Ya fuera por sus geniales notas, o por sus múltiples medallas y logros deportivos y en karate, o por la capacidad que tenía Gwen de hacer 10.000 actividades y hacerlas todas bien, o por lo que fuera, Bel siempre salía perdiendo. Ella era la prima que… Bueno, era el florero; era una chica bonita, pero cuyos gustos eran, aparentemente, de nicho: videojuegos, cine, y cosas esotéricas (interés del cual nadie además de ella y el abuelo Max sabían). Pero, además, también resultaba ser la prima rebelde, aquella a la que señalaban para decirle a sus primos más pequeños “no seas como ella”, aquella que era un espíritu libre que hablaba y hasta salía con extraños que conocía por internet, pero que no tenía amigos en su propia escuela. Ah, y también la que iba a escuela pública…
Pero, dejando de lado la narración de años y años de comparaciones, los Tennyson se encontraban cenando en la que sería la primera noche de las vacaciones de verano de los más pequeños de la familia. Era la primera vez en mucho tiempo que esas dos partes de la familia estaban juntas, y, además, incluyendo a los más pequeños. El abuelo Max había insistido en que todos cenaran juntos por alguna razón, y, dicho y hecho, cuando ya no se pudo mantener el silencio incómodo por más tiempo, lo primero que sucedió fue una pelea.
…Poco podían imaginarse que esa no sería una pelea normal…
Ken: oye, Bel – La pelicastaña mencionada, quien tenía una expresión neutral pero claramente incómoda, volteó a ver a su primo pelirrojo, el hermano mayor de Gwen y su único enlace con esa parte de la familia. Algo muy dentro de ella, y del resto de los presentes, le decía que de ahí no iba a salir nada bueno - ¿Por qué no trajiste a Kevin? Él parece divertid…
Bel: ¡KEN! Creí haberte dicho que no dijeras na…
Sandra: ¿cómo es eso? ¿Quién es ese Kevin? – Cuestionó su madre, mientras que el resto de la familia o bien se unía a la discusión o bien se quedaban observando
Frank: lo que nos faltaba, Carl. Controla a tu hija, ¿qué será lo siguiente? ¿Meterse en una secta? ¿Casarse con un malandro?
Bel: ahí vamos otra vez… - Dijo, mirando a Ken con una mirada asesina. El joven sólo sonrió pícaramente, causándole más furia – Somos amigos del servidor del juego de los peleadores de sumo online y nos vimos un par de veces. Nada más, no hagan drama por nada
Carl: ¿se vieron juntos? ¿SOLOS? – Sin importar lo que dijera, su familia ya parecía tener sus propias ideas sobre Kevin, y que Ken gustara de unirse a ella cuando jugaba online no ayudaba – Belinda Tennyson, ya te dije que no puedes juntarte con gente que conozcas en esas cosas online, ¿y ahora tienes novio?
Bel: nunca dije que fuera mi novio – Suspiró pesadamente, demostrando su enojo. Dejó su comida, y apoyó su espalda en la silla, cruzándose de brazos – Pero, ¿para qué voy a hablar? Ya te formaste tus ideas, desde hace años – Siempre tratando de traer la paz en medio de los conflictos, su abuelo Max habló
Abuelo Max: por favor, calma. Bel, estoy segura de que ellos no hablan así porque quieran limitarte, sino porque se preocupan por ti. Los amigos que conoces por internet pueden ser buenos, pero… - Los ojos esmeraldas de la pelicastaña sobre la que estaba centrado el conflicto se encontraron con los suyos, mirándole despojada del enojo con el que miraba a los demás; no había forma de enojarse con el abuelo Max
Bel: pueden ser peligrosos, lo sé. Pero yo siempre tengo cuidado… No es como si pudieran hacerme daño de todos modos – Lo último fue dicho en un susurro, mientras que, aún cruzada de brazos, desvió su mirada hacia la pared que estaba a su izquierda. No pensaba decirles de su nuevo hobby acerca de estudiar magia, no necesitaba que, además, la consideraran una loca o algo así
Gwen: por supuesto que no pueden hacerte daño, no más del que tú ya te haces a ti misma, ¿no? – Era la primera vez que Gwen hablaba en toda la jornada, y sólo escuchar su voz bastó para que aquella prima que era casi su gemela a nivel físico (aunque a Belinda la consideraban más bonita), se enojara a niveles imposibles – No sabía que supieras algo más que defensa personal básica.
Bel: ¿Y TÚ QUÉ SABES DE MÍ, GWEN? ¡NADA! Sólo lo que tus padres te dijeron de mi por años, “no seas como ella, Gwen”, “ella nunca te llegará a los talones, Gwen”, já, si tu supieras… - Mientras decía todas esas palabras llenas de un resentimiento arrastrado por años, se puso de pie, y puso las manos sobre la mesa
Gwen: ¿si supiera qué? – Preguntó, poniéndose de pie, el tono peleador de su voz amenazaba con hacer la pelea aún más grande - Aunque no lo parece, me preocupo por ti, sólo con ver cómo se insultan en esos servidores me basta…
Bel: oh, la inteligentísima Gwen se guía por estereotipos, genial – Su tono en extremo sarcástico había elevado aún más las tensiones, y, justo en ese momento, Ken pensó que era una buenísima idea hacer la pregunta que hizo
Ken: bueno, ¿pero es tu novio o no? No quiero ser la tercera rueda… - De momento, no sabría si lo estaba haciendo a propósito, pero difícilmente había mejores representaciones del dicho “echarle leña al fuego”
Y listo, el tren había terminado de descarrilar, y una batalla de gritos entre los padres de Belinda, los de Gwen, y, en el medio, los esfuerzos inútiles de parte del abuelo Max de calmarlos se vieron interrumpidos cuando se generó el fin abrupto de la pelea, y, de todas las formas que había de terminarla, nadie se imaginó que la misma Belinda Tennyson lo haría.
Bel: ¡BASTA! – Una onda expansiva de energía de color rosa salió de ella a medida que las emociones más fuertes tomaban el control. Sus ojos brillaron en rosa del mismo color, y Sandra y Carl Tennyson entonces supieron por qué su hija era tan distinta - ¿Pueden dejarme en paz, aunque sea sólo por un tiempo? ¿Pueden dejar de asumir que no sé lo que hago? ¡POR DIOS! ¿Siquiera se están escuchando? Hasta asumieron que tuve sexo con él, ¿LES PARECE NORMAL?
Los familiares que, de pronto, parecían haberse puesto de acuerdo en algo, aprovecharon el sofá que estaba por delante de la mesa en esa misma sala para cubrirse de las ondas expansivas que no paraban de salir, pero que amenazaban con romper algo más que electrodomésticos.
Sandra: Carl, nuestra hija tiene la chispa… - Dijo, asustada, sin saber cómo calmar a su hija
Gwen: ¿qué chispa? ¿Qué está pasando? – De pronto, Gwen fue atada por una serie de cuerdas de color rosa fuerte, y arrastrada hacia esa prima que era tan igual, y a la vez tan distinta, a ella - ¿De dónde sacaste esto?
Bel: ¿celosa? – Dijo, con una sonrisa burlona dibujada en su cara – Parece que no sabes tanto como crees…
Una jeringa que fue disparada hacia Bel cortó con el caos, causándole un desmayo. Había sido disparada por el abuelo Max, quien estaba cada vez más preparado para una situación así, y también para dar todas las explicaciones que sabía que los más pequeños necesitaban.
Gwen: ¿abuelo? ¿Qué fue eso? – La súbdita seriedad que se apoderó del ambiente invadió tanto a Gwen como a los demás primos con ansiedad
Carl: tendría que haber sabido que la herencia de mamá estaría presente. Pero no pensé que fuera ella – Dijo, acercándose a su inconsciente hija, y dándose cuenta de todas las señales que había ignorado
Abuelo Max: probablemente hubiera sido más fácil si me hubieras dejado hablar con ella. Pero lo hecho, hecho está. Niños, vengan, es hora de que conozcan un poco del legado de sus abuelos.
Y así, aparentemente de la nada, y a causa de nada, y a cuento de nada, de pronto los primos fueron expuestos a verdades ocultas a ojos de toda la ciudad referentes a su propia familia: su abuela desaparecida, la abuela Verdona, no era ni tan humana ni estaba tan desaparecida, sino que, en realidad, estaba en su planeta de origen, Anodine, y ellos eran, por consiguiente, parte anoditas, y, debido a eso, estaban en la sede de un grupo conocido como los Plomeros que, contrario a arreglar baños, eran una organización interestelar que funcionaba como una fuerza del orden, y a la vez de la paz, entre diversos planetas de más de una galaxia.
Dos alienígenas pequeñitos de color gris y ojos verdes se acercaron al abuelo Max, a quien, por alguna razón, no paraban de decirle “magistrado” (aunque sus hijos pensaron que se había retirado):
Blukic: nuestros análisis revelaron que todos tienen un 25% de genes anoditas, pero sólo Belinda los tiene activos.
Driba: no parece que los demás sean capaces de desbloquearlos, pero los anoditas son muy cerrados. Tendrás que consultar esto con Verdona.
Bel: ¿con Verdona? Bueno, el libro de hechizos que tengo tenía su nombre – Gwen, quien estaba recostada en una camilla a su lado mientras la analizaban, le respondió
Gwen: ¿y dónde lo conseguiste? Los libros de la abuela estaban en nuestra casa – La cara confundida de su prima a su lado la volvió a asustar
Bel: no lo sé. Hace unos meses vi a la abuela Verdona en sueños, y, cuando desperté, tenía el libro, así que empecé a estudiarlo y a investigar la magia.
Gwen: eso no suena lógico… - Dijo, cruzándose de brazos y frunciendo el seño
Bel: ¿ahora también soy ladrona?
Abuelo Max: ¡basta ya! Esto es algo nuevo para todos, ahora más que nunca debemos dejar de lado el pasado y unirnos.
Bel: abuelo, siempre te aprecié, pero no creo que esta estúpida pueda unirse a alguien más que no sea ella misma.
Gwen: tú eres la que tiene notas promedio, ¿y yo soy la estúpida?
Bel: Gwen, el capitán de nuestro equipo de soccer también tiene buenas notas… Y creo que las dos sabemos que es un imbécil, tu historial no me dice nada… - Cansada de todas las revelaciones, y de años de peleas sin sentido promovidas, mayormente, por su marido y los propios padres de Bel, Natalie habló por primera vez en toda la velada
Natalie: ¡SUFICIENTE! Todos deben parar, esto de compararlas nunca me gustó, pero creo que ya es hora de que las cosas cambien. No puedo ver cómo surge la herencia de Verdona con una familia fracturada. Quiero que mi querida hija pueda crecer al lado de su familia, de toda su familia, ¿eso es mucho pedir?
Abuelo Max: palabras sabias las tuyas, Natalie – Dijo, calmado, pero firme – Creo que este verano va a ser diferente. Vendrán las dos conmigo, haremos un viaje de verano en el camper, aprovecharemos para recuperar nuestros lazos, y vigilaremos tu progreso – Dijo, dirigiéndose a Bel – Para controlar tus poderes, y si también surgen en Gwen. Al ser mujeres, es mucho más probable que sus genes anoditas se manifiesten, y deben aprender a controlarlos para mantenerse en secreto y llevar una vida normal.
Bel: llevar una vida normal… No creo que eso sea posible, no con todo lo que nos has estado ocultando, abuelo… Además, ¿nosotras dos subidas al camper durante el verano? No me tomaría ni dos segundos ofrecerla como cena para algún oso – Miró a la pelirroja de forma amenazante
Gwen: bien, finalmente estamos de acuerdo en algo.
Ken: ¿ESTÁN DE ACUERDO? ¿Qué más nos espera? – Dijo, tratando de aligerar el ambiente, y fracasando miserablemente en el intento
Carl: demasiado tarde, hija mía. Irás con Gwen y el abuelo, te guste o no. Sé que cometimos errores, pero debemos empezar a arreglarlos por algún lado. Y no, nada de ofrecerla de comida a los osos, y Gwen, nada de presumir logros o meterte en su vida, ya vimos cómo terminó eso hace un par de horas.
Driba: ah, señor, ¿no sería mejor esperar a que Verdona Tennyson venga para entrenar a la chica?
Abuelo Max: los anoditas tienen una percepción del tiempo muy distinta a la nuestra. Ya le avisé, pero puede tardarse en venir. Mientras tanto, saquen esas caras, porque nos vamos a divertir – Dijo, entusiasmado de poder, al fin, pasar tiempo de calidad con sus dos nietas mayores (sin contar al mismo Ken ni a Sunny) – Vuelvan a casa, mañana al mediodía las pasaré a buscar, así que espero que tengan preparadas sus maletas.
Gwen y Bel: sí, abuelo – Ninguna de las dos compartía su emoción. Ya sólo con hacerse a la idea de que tendrían que compartir juntas un verano completo, se exasperaban
Lo que ninguna de las dos sabía era que el verano recién estaba empezando, y, con eso, la cadena de eventos más extraña que hubieran vivido, y que cambiaría las vidas de ambas para siempre.
…Continuará…
Chapter 2: Gwen 14
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Capítulo 2 – Gwen 14
No, nada de eso podía estar pasando, no era posible que las dos primas que más se odiaban de todo el pueblo fueran a pasar todo el verano juntas en el camper del abuelo, y, para peor, que el resto de la familia lo aprobara. Todas las revelaciones del día anterior ya habían sido demasiado para ambas, pero el saber que iban a tener que soportarse y encontrar puntos en común durante todo ese tiempo era aún más asfixiante.
Ambas habían hecho sus maletas durante la noche anterior, ya que tenían 0 intenciones de irse a dormir en hora (o en general). Simplemente habían pasado demasiadas cosas, sin embargo, ambas estaban igual de dispuestas a ceder para mantener un mínimo de paz.
A las 11 de la mañana de aquel día, Bel estaba en el señor smoothies junto al chico que había sido, en parte, causante de la discusión del día anterior. Sentía que tenía que hablar con alguien de confianza por fuera de su familia, necesitaba sacarlo:
Kevin: entonces… ¿Tus poderes vienen de un linaje alienígena? Como los míos – Kevin no estaba demostrando todo lo que sabía, porque simplemente no podía. Belinda Tennyson no sabía nada, y, por su bien, Kevin esperaba que siguiera siendo así. Sin embargo, ella sí había sido expuesta al mundo de los alienígenas, en parte, gracias a Kevin y a los amigos de este – Parece genial.
Bel: sí, excepto por el hecho de que tendré que pasar el resto del verano con mi primita la perfecta… - Dijo, mirando hacia otro lado, completamente molesta
Kevin: hey, entiendo que la pedantería no te guste, porque a mí tampoco, pero tendrás que adaptarte. Eso, o aplastarla como te gusta aplastar a los zombies de Minecraft – Eso definitivamente la animó más, y, con ella fuera por un tiempo, Kevin no tendría que preocuparse de que su “amiga” (o lo que fuera ella) se terminaba involucrando en cosas de las que prefería que se quedara fuera
Bel: tienes razón. Gracias Kevin, me sirvió de mucho hablar contigo… Sé que estás ocupado, gracias por aceptar verme en persona – Bel sabía que Kevin era un chico ocupado ya que, según ella, él trabajaba mucho para mantenerse, ya que su madre lo había echado de casa – Espero que tengas suerte en el trabajo. Me iré ahora, no quiero retrasar al abuelo.
Kevin: ¡no mates a tu prima! – Le dijo, riéndose mientras la veía desaparecer. Cuando ella dejó de mirarlo, volteó a ver hacia donde había sentido que estaba sentado un tipo, que ya se había ido… - Quizás esté muy paranoico… - Dijo, asumiendo que nadie los estaba siguiendo como él pensaba
Una hora después, el camper del abuelo Max ya estaba estacionado frente a la casa de Bel, quien ya estaba preparada para la aventura con un equipaje y un vestuario adecuado: su camiseta favorita, una camiseta verde con rayas negras, y el número “10” en el medio, unos shorts color caqui, y unos zapatos deportivos negros, también llevaba con ella una chaqueta blanca con líneas verdes por si acaso enfriaba. Su cabello castaño liso y largo estaba suelto, llevando un broche del lado izquierdo de color blanco, dejando descubierto parte de su perfil. Tomó su maleta y su mochila con sus libros y salió rápido, no sin antes prometerle a sus padres que no haría volar a Gwen por los aires, y que tratarían de llevarse mejor.
Gwen, por su parte, esperaba en la camioneta, vestida un poco más femenina, llevando una camiseta de mangas cortas con el símbolo de un gatito en el centro, de color turquesa, siendo el símbolo de un color azul más oscuro; llevaba puesta una falta de color igualmente turquesa con líneas de color más azul que formaban un patrón de cuadros, sus zapatos eran deportivos y blancos, y también llevaba con ella una chaqueta por si refrescaba, de color azul oscuro. Su cabello rojo, tan naturalmente liso como el de su prima, estaba atado en una coleta alta, dejando que un par de mechones cubrieran los costados de su cara.
Sin embargo, la primera parte del trayecto hacia ninguna parte que el abuelo Max estaba marcando no fue especialmente armoniosa tampoco… Fue silenciosa, al menos en eso tenían paz. Bel sacó el libro de hechizos del que había estado estudiando, y sólo siguió leyéndolo para tratar de contrarrestar la incomodidad.
Gwen: Bel… - Dijo, asustada, pero en un tono más amable - ¿Cuántos hechizos conoces? – Preguntó, tratando de sacar conversación. La mencionada le miró extrañada, pero no hostil
Bel: sólo de este libro, bastantes… - Una pequeña idea pasó por su mente - ¿Qué te parece si predecimos el futuro?
Gwen: el futuro no se puede predecir, muchas cosas pueden cambiar en poco tiempo…
Bel: deberías dejar de pensar de forma tan lógica, eso te matará algún día. ¿Quieres intentarlo o no? – El abuelo Max prestaba atención para intervenir por si volvían a pelear, pero, sorprendentemente, la primera conversación de ellas después de lo sucedido fluía mejor de lo que pensaba
Gwen: está bien, puede ser divertido – La sonrisa maliciosa de su prima le demostró que, en efecto, sería divertido. Bel puso el libro a su lado, y extendió sus manos hacia ella - ¿Cómo se hace esto?
Bel: sólo no sueltes tus manos de las mías y reza para que funcione… Mi magia no siempre funciona – Gwen arqueó una ceja, obviamente se imaginaba que habría un “pero”, pero ya estaban ahí – Hilanderas del destino, controladoras del olimpo, denme el poder para ver lo que los humanos tanto desean ver – Una pelota de energía rosa empezó a formarse justo donde sus manos estaban enlazadas – Esfera de energía, acepta los poderes de Cloto, Átropos, y Láquesis, y muéstrame el futuro de Gwendolyn Tennyson.
Sorprendentemente para todos los presentes, el hechizo funcionó, mostrando una escena de Gwen caminando en medio de un bosque durante la noche.
Gwen: ¿y esto qué significa? ¿Siquiera sabes de cuándo es esta visión?
Bel: de esta noche – Bel se enfocó, tratando de centrar más la imagen en Gwen para ver si podía averiguar más – Vamos, esfera de los tiempos, dame algo más específico.
Gwen: ¿algo como eso? – Dijo, mirando una luz en el cielo de la visión que, indudablemente, era un meteorito cayendo a la tierra – Ese meteorito va a caer muy cerca de mí.
Bel: es extraño, acorde a las reglas de este hechizo, no debería mostrarme eventos de vida o muerte. La ayuda que ofrecen las moiras casi nunca es tan profunda… Veré si puedo averiguar algo de ese meteorito.
Sin embargo, cuando trató de enfocarse en eso, la pelota explotó, haciendo que ambas salieran volando en direcciones opuestas. El abuelo Max pareció poner piloto automático (aunque ninguna de las dos sabía cómo un viejo camper podía tener una función así), para ayudarlas.
Abuelo Max: ¿están bien? Ese hechizo parecía demasiado complicado, deberías tener más cuidado – Bel volvió a hablar mientras regresaba a su asiento
Bel: pero ya lo había usado antes… Esta es la primera vez que falla así – Aparentemente, su nieta tenía más potencial y conocimiento del que parecía. Al menos, Gwen estaba advertida de que no debía ir a caminar al bosque por la noche – No sabía que el camper pudiera manejarse solo, Kevin se sentiría feliz de poder revisarlo… - Se dio una facepalm mental cuando supo lo que había dicho… Después de insistir en que Kevin no era su novio
Porque no lo era, pero tampoco era un amigo normal… Se habían conocido a través del servidor online del juego de los luchadores de sumo hacía meses, y apenas habían empezado a verse hacía poco, pero había algo en Kevin que a Bel la hacía sentirse muy feliz, y algo en ella que, a su vez, hacía feliz a Kevin. Ambos sentían que podían hablar horas y horas con el otro, ya fuera por un chat en un juego online, a través de redes sociales, e incluso en persona. Sabían cosas del otro que sólo gente de confianza sabía, y no negaban que el otro les pareciera atractivo.
…Pero eso simplemente no iba a pasar, y Kevin sabía por qué…
Gwen: ¿por qué no me hablas de Kevin? Sé que ayer te juzgué, pero si hablas así de él, asumiré que no es malo.
Abuelo Max: a mí también me encantaría saber, parece que le gustan los autos – Su mirada causó que Bel se sonrojara, pero era la primera ocasión en la que podía hablar de Kevin con su familia, y siempre había querido a su abuelo, ¿por qué no?
Bel: bueno, Kevin trabaja en un taller donde se dedica a arreglar y mejorar autos. Sobre sus estudios no quiso decirme nada – Mintió, sí le había dicho que los había dejado en cuanto su madre lo echó de casa. Pero eso era privado de Kevin, y no pensaba exponerlo así – Supongo que la está pasando difícil, nos desahogamos jugando a los luchadores de sumo juntos.
Gwen: no suena tan mal. Lamento que mi hermano abriera su boca anoche – Bel aceptó su disculpa, la cual técnicamente no tenía por qué ofrecer, ya que el delator había sido Ken, pero, de todas formas, la aceptó, y siguió leyendo en silencio
Gwen no podía parar de pensar sobre la predicción de la esfera de los tiempos, ¿por qué no debía ir a caminar al bosque? ¿Por qué caminaba en el bosque en esa visión, para empezar? Ahora tenía curiosidad, que el hechizo de su prima mostrara una escena tan específica y que, además, fallara en un momento tan específico, hacía parecer todo muy sospechoso.
Cuando cayó la noche, se adentraron en un bosque que estaba muy lejos de Bellwood, quizás, ya ni estaban en el mismo estado. Pero nada de eso importaba ya, el abuelo Max era quien estaba dictando las reglas de aquel verano, y ambas las seguirían.
Se bajaron del camper e hicieron una fogata, Max armó unas brochetas con carne y vegetales para cocinarlas al fuego, y, entre los tres, compartieron una velada tranquila y bastante armoniosa. Gwen aún no veía el motivo por el que estaría caminando en un bosque en medio de la noche; asumió que, si había un motivo para que ella hiciera eso, sería discutir con Bel otra vez, pero estaban lejos de volver a discutir, al menos de momento.
Bel: dime Gwen, ¿qué hay de tus amigos? Yo te dije de Kevin, cuéntame de los tuyos.
Gwen: no tengo novio – Dijo, algo triste
Bel: pero Kevin no es mi novio – Gwen arqueó una ceja, mirándola con desconfianza - ¿Por qué le mentiría al abuelo Max? Sabes que lo quiero.
Abuelo Max: gracias, querida – Dijo, abrazándola. Alegrándose de que, finalmente, pudieran llevarse bien
Sin embargo, la pregunta que había hecho Bel sobre sus amigos había puesto de ánimo triste a Gwen, quien se había puesto a recapitular su ajetreada vida.
Sin importar todas las actividades que hiciera, parecía que no conectaba lo suficiente con nadie como para hacer amigos. En el fondo, era una chica con serios problemas para socializar debido a la cantidad insana de presión que había sobre ella para ser siempre la mejor, y el ejemplo de todos.
Y es que, en realidad, la mayoría de las actividades que Gwen había hecho a lo largo de su vida no eran en realidad para superarse a sí misma, sino porque sus padres sabían que era buena en todo lo que hacía, por lo que siempre la empujaban a hacer más y más cosas. Al final, muchas de esas cosas sí que le habían gustado, como, por ejemplo, el karate o el club de matemáticas, pero sentía que, en medio de todo, no había tiempo para hacer amigos.
Su falta de respuesta hizo llegar fácilmente el mensaje hacia el abuelo Max y Bel, y, a pesar de la ironía que suponía que Gwen fuera buena en todo menos en hacer amigos, prefirió no decir nada.
…Gwen rápidamente se dio cuenta de lo mucho que en realidad envidiaba a su prima…
Avanzada la noche, apagaron la fogata y se dispusieron a irse a dormir, pero Gwen no podía dormir. Se había quedado triste y pensando en todo lo que pudo ser su familia si los padres de Belinda no hubieran impuesto esa rivalidad, y si sus padres no hubieran querido siempre que ella fuera el ejemplo de todos. Quería descansar, quería salirse de la agotadora tarea de ser Gwendolyn Tennyson, y, además, tenía mucha curiosidad, por lo que salió del camper de forma sigilosa, y se fue a caminar, sin perder el cuidado a las referencias del camino para evitar perderse.
Gwen: quizás Bel tenía razón, quizás yo soy la estúpida – Escuchó un ruido que supo que venía del cielo, y recordó la visión. Sin embargo, el meteorito no iba hacia ella, sino en dirección contraria, aunque sí impactó cerca de donde estaba – No pasará nada si voy a echar un vistazo, ¿o sí?
Cuando llegó al lugar, el cráter formado era pequeño, pero notable, y una luz verde cegadora no dejaba ver nada… Aquello no era un meteorito normal, por lo que se acercó a investigar.
Gwen: ¿qué fue lo que viste, Bel?
Cuando ya estuvo lo bastante cerca, saltó un reloj de un contenedor, un reloj que parecía tener vida propia, y se adhirió a su muñeca de una forma muy extraña.
Gwen: pero, ¿qué? ¡Fuera, fuera! – Dijo, tratando de sacárselo, sin éxito - ¿Cómo pudo algo así llegar a la tierra? – En lo que forcejeaba para sacárselo, accidentalmente pareció activar algo, y se pudo ver un selector que mostraba las siluetas de diversos… ¿Alienígenas? Gracias a lo que había sucedido la noche anterior, Gwen sabía que era posible – Primero me entero de que tengo genes alienígenas, ¿y ahora esto? No puede ser casualidad – Trató de hundir la parte central del reloj, pero, en lugar de sólo devolver el maldito selector a su lugar, lo activó
Una luz verde igualmente cegadora la envolvió, y sintió cómo su cuerpo se deformaba, convirtiéndose en roca muy caliente y fuego… Literalmente. Al volver a mirarse las manos, no se lo podía creer…
Gwen: ¿fuego? – Su voz también sonaba distorsionada, más grave de lo usual – ¿Cómo se maneja esto?
Decir aquello fue una mala idea, ya que inmediatamente salieron de sus manos dos bolas de fuego que prendieron fuego a un grupo de árboles, y que amenazaban con generar un incendio forestal más grande.
Gwen: ay, no, ¿y ahora qué hago? – Viendo sus manos, se preguntó si podía devolver el fuego a sus manos – Si yo hice esto, tal vez pueda arreglarlo – Concentrándose, extendió sus manos hacia la fila de árboles que se estaban incendiando, consiguiendo reabsorber el fuego con éxito – A quién engaño, no sé cómo manejar esta cosa. Es hora de volver, quizás el abuelo sepa sacármelo – Dijo, descubriendo que podía volar, al menos en esa forma
Sin embargo, tan pronto demostró que podía volar, el reloj pitó, y volvió a ser humana. Y, cuando pensó que encontraría su muerte en una caída en picada, una serie de cuerdas fucsias la ataron en el aire, y la bajaron gentilmente hacia el suelo.
Gwen: ¿cómo supiste que estaba aquí? – Dijo, aún asustada
Bel: no lo sé, creo que puedo sentir si estás en peligro. O, al menos, sentí que encontraste ese reloj.
Mientras que las primas Tennyson hablaban y trataban de calmarse para encontrar el camino de vuelta, Max Tennyson respondía a una llamada de uno de los mejores cadetes de la academia de los Plomeros, el de un chico del que esperaba mucho una vez que se graduara. Sin embargo, ambos eran igualmente ignorantes de lo que estaba sucediendo de forma paralela con las primas Tennyson.
Rook: magistrado Tennyson, lamento molestarlo a esta hora. Hay información sobre su nieta, Belinda Tennyson que debe saber – Dijo, pasándole una tablet, sin hablar ni de más ni de menos
Max: ¿Kevin Levin? ¿Es ESE Kevin con el que mi nieta está saliendo? ¿Cómo averiguaron todo esto?
Rook: el agente encubierto de los Plomeros en la banda de contrabandistas de Kevin Levin nos pasó la información de que él ha estado hablando mucho de una chica últimamente, alguien por fuera de la banda. Le pedimos que consiguiera datos de la chica, la foto que puede ver allí fue la que pudo obtener el agente – Sin embargo, era una foto de Bel sola, una que había subido a redes sociales, lo cual no probaba que tuvieran un vínculo - El comandante a cargo de esta operación me pidió seguirlo para ver si se encontraban personalmente, y si podía averiguar qué tanto sabe su nieta… Y ya sabe lo que encontré – La segunda foto que aparecía en el archivo era de la salida que ambos habían tenido en el señor Smoothies durante esa mañana. Era comprometedora, sólo con eso ya podían arrestarla por tener relación con un contrabandista interplanetario, pero siendo la nieta de uno de los magistrados más valorados de la historia de los Plomeros, estos querían darle la oportunidad a Max de investigar por su cuenta – Magistrado, sé que esto debe ser difícil para usted, pero el comandante pidió que manejara esto, no cree que sea una buena idea arrestarla.
Max: muchas gracias, cadete. No te preocupes, me encargaré de esto. Que tengas suerte, y cuídate – Asintiendo, el alienígena se fue de la escena, y el abuelo se dispuso a volver al camper, en donde nunca se imaginó que se encontraría con semejante panorama
…Continuará…
Chapter 3: El camino del héroe, parte 1
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Capítulo 3 – El camino del héroe, parte 1
Cuando Max Tennyson regresó al camper, esperaba encontrarse con cualquier cosa, menos con sus nietas despiertas, y con Gwen llevando un extraño reloj del que habían averiguado que podía convertirla en distintos alienígenas. No sólo demostró poder convertirse en “fuego”, sino también en un alienígena muy veloz que parecía hasta ir sobre ruedas, al que Gwen apodó “XLR-8”, y otro alienígena que parecía estar hecho de diamante, o de algún tipo de piedra muy sólida. Además, también había averiguado que el cambio era temporal, de alrededor de unos 15 minutos por transformación, aunque cuando usó más energía con algún alien en específico, el tiempo de transformación fue menor.
Y ahí estaban, serían alrededor de las 3 de la mañana, y ellos estaban despiertos tratando de descifrar qué era esa cosa, y si era peligrosa. Max ya se había encargado de enviarles una foto a Blukic y Driba; si había Plomeros capaces de decirles qué era eso, eran los técnicos de especie Galvan o “materia gris” como los llamó Bel.
Gwen: hay algo que no cierra: esto cayó en la tierra, y, sin duda, es una herramienta poderosa, ¿cómo es que nadie vino tras ella? ¿A quién se le perdería algo como esto?
Bel: ¿perderlo? No creo que eso sea lo que pasó… Cosas como estas no sólo se pierden. No te olvides de la visión de la esfera de los tiempos…
Max: ¿crees que la visión mostró que este objeto estaba destinado a caer cerca de Gwen? – Bel subió los hombros, en un claro gesto que indicaba que no lo sabía. Max aún no se había planteado preguntarle sobre Kevin, estaban siendo superados por otro problema en ese momento – Es una buena posibilidad. Quizás alguien trataba de enviar un mensaje. Los Plomeros están tratando de descifrarlo en este momento, si es que mi mensaje les llegó. Deberían tratar de dormir un poco, dentro de unas horas podremos averiguar más.
Bel: tengo un hechizo que nos podría ayudar, pero sólo puede aplicarse a comida y líquidos – Dijo, revisando el libro de su abuela, a la que ansiaba ver para saber más. Gwen les sirvió a los tres un vaso de agua, eso debía servir. Bel se concentró hasta iluminar sus manos en color rosa, concentrándose en los 3 vasos – Morfeo, amo del sueño, usa tu esencia para imbuir el elemento en el que me concentro, y ayudar a los seres vivos a dormir en paz – El agua se iluminó el color rosa, para después volver a la normalidad – Bien, si el hechizo no la hizo radioactiva, al menos nos debería ayudar – Gwen se rió levemente, hubiera sido una risa más fuerte de no estar invadida por el sueño, pero Max estaba feliz de que, al fin, podían hasta reírse de los chistes de la otra
…Juntas, como siempre debió ser…
El hechizo resultó ser un éxito, y les ayudó a dormir como bebés (cuando duermen bien), al menos hasta las 9 de la mañana, momento en el que un ansioso Max se levantó para ver si había recibido alguna respuesta de Blukic o Driba. Sin embargo, durante la noche, nuevamente Bel volvió a sentir que se conectaba con alguien más en sueños… ¿Qué significaría?
Sí que la había, un videomensaje le dijo al abuelo con camisa floreada que debían dirigirse a una base específica de Plomeros:
Blukic: a primera vista, dedujimos que ese artefacto debía ser tecnología Galvan. Enviamos el mensaje al concejo de pensadores, y el primer pensador en persona afirmó que vendrá a la tierra lo antes posible.
Driba: el primer pensador exigió que estén en la sede de los Plomeros de Miami, la que tiene más tecnología de teletransportación para permitir la llegada del maestro y de su equipo, para lo antes posible, cambio.
Blukic: esto es un mensaje grabado, no tienes que decir “cambio” – Por suerte, el mensaje se cortó antes de que ambos técnicos Galvan pudieran grabar toda su pelea
A pesar de que Max se encontraba fuera del camper al momento de escuchar el mensaje, fue sorprendido por la voz de Gwen, seguida por Bel:
Gwen: ¿qué tan lejos estamos de esa sede de Plomeros?
Bel: ¿y quién es ese “primer pensador”?
Max: muy lejos como para ir en el camper. Pero, si vamos al aeropuerto Hartsfield-Jackson en Atlanta, podremos tomar un avión para ir hasta allá y llegar más rápido. Aunque aún tendremos que pasar un par de días más en el camper y parar en el camino.
Gwen: hagámoslo. Quizás, en el camino, pueda averiguar cómo usar esto para hacer algo útil – Dijo, volviendo junto a Bel al camper
El abuelo Max no perdió tiempo en arrancar el motor y prepararse para abandonar el bosque, y, de momento, las vacaciones. El descubrimiento de ese dispositivo Galvan había alterado todos sus planes, pero, para su suerte, el objetivo principal del viaje sí se estaba cumpliendo. Incluso Bel y Gwen pudieron ponerse a hacer el desayuno de forma armoniosa, probando, una vez más, que su rivalidad había sido un error impuesto por los padres de Bel; un error que Max lamentaba mucho, ya que no le gustaba ver que ninguno de sus nietos se sintiera menos:
Bel: abuelo, ¿quieres unos panqueques? También hicimos jugo con las naranjas que guardaste – Poniendo piloto automático, Max aceptó y se sentó con las dos adolescentes a desayunar, pero todos por igual estaban distraídos y buscando saber más de esa herramienta
Poco podían sospechar que ya había gente contándoles los pasos por esa misma herramienta, gente que, evidentemente, sabía más que ellos, y que buscaba ir más rápido que el primer pensador.
En un principio, la mercenaria se mantuvo lejos a sabiendas de que una chica que portara un artefacto de semejante poder no podía ser subestimada, y que, además, había una bruja y uno de los mejores Plomeros de la historia a bordo. Acercarse sin saber más sería un error, pero eventualmente lo haría, aunque fuera para probar suerte. Sin embargo, un acercamiento directo no sería necesario, ya que llegaron a un pequeño pueblo en medio de la nada, de esos en los que los viajeros de los caminos paraban para reponer suministros y estirar las piernas; en ese pueblo, había una pequeña estación de servicio, llena de gasolina, que podía explotar…
…¿Qué mejor forma de probar las habilidades de esas adolescentes que volando una estación llena de combustible?...
Casi de inmediato a su detención en la estación, los ojos de Bel se iluminaron en rosa, y esta se puso alerta.
Bel: abuelo, alguien nos sigue. Creo que nos equivocamos al pensar que nadie venía detrás de esta cosa
Gwen: bueno, si nos siguen, vamos a defendernos. La mejor defensa es una buena ofensa, y estoy segura de que debe haber algún alienígena adecuado para la ocasión…
Max: sí, pero vamos a asegurarnos de que nadie nos vea. Aún no sabemos lo que pasará si te descubren – Tras esconderse exitosamente en la parte de atrás, en donde no había nadie, Gwen usó el seleccionador, intentando transformarse en XLR-8 (un buen alien para buscar y golpear rápido), pero…
Bel: ¿qué clase de bestia eres? – A pesar de no tener ojos, Gwen parecía ver mejor de lo que siempre lo había hecho, pero a través de su nariz. Su olfato era tan bueno que encontró a la mercenaria, aunque aún estaba lejos. Tampoco podía hablar, pero hizo sonidos señalando hacia la dirección – Supongo que quieres que te sigamos – Dijo, haciendo brillar sus manos en rosa, el abuelo, por su parte, sacó su arma
Max: tengan cuidado. Sus poderes son grandes, pero estoy seguro de que no enviarían a cualquiera detrás de nosotros.
Empezaron a caminar cautelosamente hacia la dirección en la que los guiaba “Gwen”, pero, tan pronto se alejaron lo suficiente de la estación, Gwen pudo oler que la mercenaria había disparado un misil, y trató de advertir a Bel, pensando en que no tendría éxito.
Bel generó el escudo de energía más grande que pudo generar para frenarlo, sin importarle que las pocas personas que había allí la descubrieran, pero no fue suficiente.
Bel: ¡ES UN MALDITO MISIL, OBVIAMENTE NO PUEDO DETENERLO! – Justo a tiempo, a Gwen se le ocurrió saltar encima del misil, enviándolo a explotar lejos de allí. Bel suspiró de alivio, por suerte, las personas también se habían alejado - ¿Disparas un misil a una estación llena de gente inocente? Qué cobarde.
Rojo: oh, encanto, yo soy todo menos cobarde. Un buen mercenario debe conocer a sus oponentes – Bel le disparó bolas de energía que, sin bien impactaron, no le hicieron nada
Gwen, por su parte, aprovechó el ataque de Bel para abalanzarse sobre la mercenaria, consiguiendo derribarla y golpearla varias veces en el suelo, pero ese reloj era un aparato impredecible, y volvió a ser humana antes de poder noquearla.
Rojo: así que, sin el reloj, sólo eres una adolescente. Más fácil para mi – Cometió el único error de ignorar a Bel pensando que ninguno de sus hechizos podía hacerle daño, pero la prima pelicastaña la sorprendió con electricidad igual de rosa, lo cual estropeó su armadura – Creo que te subestimé, bruja.
Bel: nadie va a matar a mi prima antes que yo.
Gwen: ¡OYE! ¿De qué lado estás?
La mercenaria avanzó y alzó su arma apuntándole a Bel, pero se vio sorprendida cuando, aparentemente, pisó una trampa mágica de suelo, que la encerró en una caja.
Bel: para ser una mercenaria, no eres muy buena evitando trampas, ¿no es así?
Gwen: ahora vas a decirnos quién te envió – Con el fin de intimidar a la mercenaria de roja armadura, buscó convertirse en un alien que se viera fuerte, agarrando a un alienígena enorme de color rojo y cuatro brazos – Hey, este sí es fuertote.
Bel: ¿fuertote? Mejor deja que yo los nombre – Dijo, cargando sus manos con energía
Max: bien, mercenaria, puedes decirnos quién te envió mientras aún nos enfrentes a nosotros, o puedes esperar a decírselo a algún interrogador de los Plomeros en la base principal. En cualquiera de los casos, esto no se ve bien para ti – Los ojos de Bel volvieron a iluminarse en rosa fuerte cuando sintió a alguien más
Bel: ¡cuidado! – Dijo, apartándose junto al abuelo Max justo a tiempo para la caída de una granda, que Gwen también esquivó, saltando - ¿Humo? Pensé que era una granada normal. Sentire vitam – Dijo, sus ojos se iluminaron en rosa mientras trataba de rastrear a la mercenaria y a quien le hubiera ayudado – Nada. Se desvanecieron – El pitido anunció el regreso a la normalidad de Gwen – Pero volverán… Si fue capaz de tirarle un misil a una estación llena de gente inocente, ¿qué más harán? Espero que ese “primer pensador” se lleve esto para que podamos vivir en paz.
Lo último generó cierto conflicto en Gwen; ella no quería deshacerse del reloj, se sentía, por primera vez, poderosa, y no sólo por lo que sus padres querían que fuera. A su vez, sentía que el reloj la estaba uniendo a su prima Bel más que nunca, y que ambas se estaban convirtiendo en protagonistas de una historia compleja, pero que podría ser muy gloriosa.
También sentía que, con cada transformación, estaba entendiendo mejor el mundo alienígena y a cada especie en la que se convertía.
¿Y si aquello no era un artefacto, una herramienta, o un arma?
Cuando volvieron a subir al camper para reanudar el camino, la expresión de Gwen fue más que obvia para su prima. La pelirroja no quería generar una nueva discusión cuando, al fin, se estaban llevando tan bien, no cuando sentía que, por primera vez, tenía una amiga… Pero, quizás, expresarse era lo que debía de hacer.
Bel: ¿qué pasa?
Gwen: es sólo que… No sé si quiero deshacerme del reloj… Desde que empecé a usarlo, siento que puedo empatizar con las distintas especies en las que me puedo convertir, y también…
Bel: ¿sientes que puedes hacer algo bueno con eso? ¿Ser una heroína, por ejemplo? – Gwen asintió, al parecer, ambas habían pensado en lo mismo – También lo pensé. Supongo que no pensé en lo que dije antes, lo siento – Aceptando sus disculpas, Gwen volteó para ver a través de la ventana al paisaje
Mientras tanto, en otro lugar bastante apartado de allí, la mercenaria de traje rojo se encontraba cara a cara con quien le había contratado para ir en busca del artefacto tan pronto supo que se dirigía a la tierra. Su desempeño había sido decepcionante, y tendría que rendir cuentas por ello.
Psyphon: a ver, Rojo, repítelo una vez más: ¿estás diciendo que el omnitrix está en manos de una adolescente? ¿Y que no pudiste sacárselo?
Rojo: en mi defensa, es una herramienta poderosa. Ah, y también está la niña bruja, es mejor de lo que pensé – Psyphon miró su armadura, la cual había sido evidentemente estropeada con electricidad – Si me das otra oportunidad para intentar un acercamiento, te prometo que haré que tu dinero valga la pena – Aunque renuente y aún decepcionado, el alienígena frente a ella estuvo de acuerdo. Al fin y al cabo, tenían planes de respaldo para asegurarse de que “el omnitrix” fuera entregado a quien de verdad se lo merecía
Psyphon: supongo que no pasará nada si lo vuelves a intentar. Si no obtienes nada, al menos los datos de tu traje nos ayudarán a saber cómo enfrentarlas – Dijo, permitiendo a la mercenaria perderse de su vista – Una adolescente, una bruja, y Maxwell Tennyson, esto definitivamente le resultará interesante al maestro…
…Continuará…
Chapter 4: El camino del héroe, parte 2
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Capítulo 4 – El camino del héroe, parte 2
Detrás de la confesión de Gwen, se dejaba ver el hecho de que ese viaje estaba empezando a cambiarlas a ambas, por mucho que apenas hubiera empezado, y que aún hubiera mucho por descubrir.
Max, por su parte, no pudo evitar volver a pensar en su encuentro nocturno con el cadete durante la noche anterior; básicamente, el comandante de la operación exigía que interrogara a su nieta para obtener respuestas acerca de si ella sabía algo sobre Kevin Levin, pero era más fácil pensarlo que hacerlo… Interrogar a su nieta no sería fácil, en especial a sabiendas de que, lo más probable, era que no supiera nada.
…Más allá de que se terminaría enterando de una forma muy desagradable acerca de quién era Kevin en realidad, y todo eso sucedería más temprano que tarde…
El resto del trayecto que debían hacer por ese día hasta la ciudad de Atlanta parecía que iba a ser tranquilo, pero tanto Gwen, como Bel, como el abuelo Max sabían que era una posibilidad que la mercenaria los volviera a atacar.
Sin embargo, no se esperaron ser interceptados a medio camino por una alienígena que estaba parada en medio de la ruta, y que, evidentemente, no iba a salir de allí, forzando al anciano de camisa floreada a frenar.
La alienígena en cuestión, una humanoide de aspecto felino, con pelaje de color azul sutil y blanco en toda su cara, además de líneas negras debajo de sus ojos, se veía hostil, pero no parecía que fuera a atacar, o, al menos, no de inmediato. También llevaba una armadura ligera de color totalmente negro, y un símbolo extraño que parecía un triángulo en cuyas puntas reposaban soles, de color plateado no muy llamativo; y una capucha que cubría buena parte de su rostro (a excepción de lo que sí se veía).
Los tres ocupantes del camper bajaron preparados para un enfrentamiento, sin embargo, sus intenciones parecían ser diferentes:
Desconocida: tú debes de ser Belinda Tennyson, es difícil encontrarte – De inmediato, el abuelo Max supo que se trataba de Levin. El reloj empezó a emitir una luz que Gwen se esforzó en cubrir, pero, aunque la chica frente a ellos la hubiera notado, la dejó pasar – También es difícil encontrar a ese novio tuyo, ¿sabes? Parece que sabe que vamos tras él, así que se escondió… Pero tú… Tú debes saber dónde está, ¿verdad? – Bel bajó sus manos, que habían estado cargadas con energía. Su expresión les dijo a todos los presentes que no sabía de qué estaba hablando la chica frente a ellos
Bel: ¿por qué huiría de ti? ¿Por qué lo estás persiguiendo? – La falta de conocimiento de la pelicastaña sobre los asuntos por los cuales buscaba a Kevin sorprendió a la chica misteriosa. Quien se quitó la capucha, dejando ver un cabello negro ondulado y brillante, que estaba atado en una coleta
Desconocida: vaya, parece que Kevin Levin se las arregló para ocultarte toda su vida – Dijo, con un tono condescendiente y molesto de escuchar – No soy yo la que lo está persiguiendo, yo sólo sigo órdenes. Verás, tu novio se ganó que alguien pusiera sobre él un contrato para asesinarlo – Esa información evidentemente la sorprendió, ¿por qué querría alguien asesinar a Kevin? – Y si se te ocurre involucrarte de más en todo esto, tú también lo tendrás, ¿está claro? Sé una niña buena, y acepta la advertencia.
Max: ¡alto ahí! – Aunque hubieran disparado con todo lo que tenían, no hubieran conseguido darle, ya que se fue en medio de una bomba de humo de color azul, por lo que tuvo que bajar su arma – Hubiera preferido que supieras esto de otro modo, pero, si no te lo decía ella, te lo hubiera dicho yo en algún momento. Busquemos un lugar más tranquilo para parar el camper y hacer el almuerzo, y allí te explicaré qué pasa.
Sin embargo, sólo por esa vez, las palabras del abuelo Max no parecían ser capaces de calmarla. Se había enterado de pronto que había un sicario (o varios) tras su amigo/novio/lo que fuera, y no sólo eso, también se había enterado de que Kevin le ocultaba cosas de su vida.
…Al menos, podía confiar en que el pelinegro testarudo supiera esconderse…
Por su parte, Gwen no sabía qué pensar: por un lado, el resto de la familia parecía haber advertido que Kevin era una mala influencia tan pronto como Ken lo mencionó en la cena familiar, y, por otro, era un chico al cual no conocía, por lo cual no podía juzgarlo de forma implacable. Tenía que haber una explicación para todo eso, tenía que haberla, ¿verdad?
Volvieron a adentrarse en las profundidades del bosque con el camper para estacionarlo y tratar de tener un almuerzo más o menos tranquilo, pero, tan pronto como el abuelo Max lo sirvió, la tensión subió entre los viajeros:
Bel: y bien… ¿Qué pasa con Kevin? ¿Sabes algo de él, abuelo?
Max: está en búsqueda y captura según las bases de los Plomeros en varios planetas. Kevin pertenece a una banda de contrabandistas interplanetarios que comercian principalmente con armas – Toda esa información cayó como un enorme valde de agua fría para la pelicastaña que, además, tenía a su disposición el expediente que se había abierto sobre Kevin, que contenía hasta la mininvestigación que habían hecho sobre su relación – Sin embargo, estamos seguros de que Kevin tiene un superior, y que se encarga de mediar compras y ventas a través de la tierra. Sus poderes también lo convierten en un buen guardia – Dijo, mientras Bel miraba la ficha en donde ponía “mitad osmosiano” y detallaban los poderes que podría usar; esa parte ya le era conocida, y era, probablemente, una de las pocas cosas en las que Kevin no le había mentido
Bel: aquí dice que estoy pendiente de pasar por interrogatorio por tener relación con Kevin, ¿van a arrestarme? – No sabía exactamente cómo sentirse, pero la rabia y la tristeza parecían ganar, formando lágrimas en sus ojos. Una escena muy dolorosa de ver, pero ella merecía saber la verdad
Max: no. De hecho, como soy magistrado, y uno tan respetado, me dieron el privilegio de hablar contigo por mis propios medios. Arrestarte hubiera sido contraproducente. Supe desde el primer momento que no sabías nada, pero agentes encubiertos de los Plomeros llevan meses tratando de averiguar a quién le rinde cuentas Kevin, tienes que entender que usarán cualquier información que encuentren.
Hubo unos segundos de silencio en los que tanto Gwen como el abuelo quisieron permitir que Bel tuviera su tiempo para recapitular todo lo que habían dicho hasta el momento, y tratar de procesar el hecho de que uno de sus amigos de mayor confianza le había ocultado casi toda su vida, mientras que ella había sido transparente. Y, sin embargo, ese oscurantismo fue lo que permitió que ella no se viera involucrada con el tema de los asesinos.
Bel: ¿acaso algo de lo que me dijo fue verdad? – Su voz sonaba ahogada, y las lágrimas no paraban de salir de sus ojos, como si alguien hubiera abierto un grifo de desgracias – Necesito encontrar a Kevin… Puede que me haya ocultado cosas, pero no me voy a cruzar de brazos mientras sé que hay más de un sicario persiguiéndolo.
Max: Bel, no lo intentes. Kevin es bueno ocultándose, y, si algo hizo bien en todo esto, fue mantenerte lejos. Tu falta de conocimiento fue lo que te salvó de que vinieran detrás de ti también, deja que los Plomeros se encarguen de esto.
Gwen: el abuelo tiene razón. No creo que Kevin te hubiera ocultado todo eso sólo por hacerlo… Probablemente te estaba protegiendo. Ahora tendrás que confiar en que estará bien, podremos ayudarlo cuando hayamos hablado con ese “primer pensador” – Bel asintió, ya más calmada, y dispuesta a terminarse su comida mientras que el abuelo Max reportaba lo que ya se veía venir: que su nieta no sabía nada, y que, además, los habían atacado. Gwen se sentó a su lado mientras terminaba su comida, ofreciendo consuelo de una forma en la que ninguna de las dos pensó que podía hacerlo – Por favor, tienes que comer. Si esa mercenaria vuelve a aparecer pronto, necesitaremos energía.
Mientras esa conversación pasaba, Max arrancó el camper de nuevo para regresar a la ruta. Parecía que, en aquel “viaje de verano” no había tiempo para parar y ver las vistas.
Bel trató, inútilmente, de contactar a Kevin por medio de mensajes mientras aún tuviera cobertura de fuera uno a saber qué antena. Era obvio que el mitad osmosiano no iba a responderle si se estaba escondiendo, pero dentro de ella aún existía la esperanza de que le respondiera, al menos para decirle que estaba bien.
Mientras tanto, Gwen trató de seguir averiguando cosas del “omnitrix”. Pudo ver que contaba con hasta 15 aliens que podía seleccionar:
- Galvan, o “materia gris”
- XLR-8
- Diamante
- Bestia
- Cuatro brazos (o fuertote, como la misma Gwen le había dicho)
- La misma especie a la que pertenecía la chica alienígena que los había interceptado (aunque ese era nuevo, no estaba la primera vez que lo vio)
- Uno que parecía una polilla gigante.
- Uno que parecía un pez enorme, al que Bel ya había bautizado como “aquaman”
- Un alien pequeñito que parecía un robot
- Un alien de un solo ojo que parecía tener cables y enchufes como cabello y brazos
- Muy grande, o así lo bautizó Bel en cuanto lo vio en el selector. No era del tipo de alienígenas en los que Gwen pudiera convertirse en interiores.
- Goop, sí, definitivamente ese fue un buen nombre para la cosa aparentemente hecha de moco
De los últimos dos no podía averiguar casi nada viendo solamente las siluetas: uno de ellos era pequeño, casi como el robot, y el otro parecía un pequeño insecto no volador.
Bel: parece que tienes aliens para cualquier terreno. Mientras no uses a Muy Grande en interiores, estarás bien – Dijo, volviendo a mirar el gran libro de hechizos de Verdona en el que se había enfocado. Gwen soltó una pequeña risa
Gwen: ¿no sería una buena idea revisar los datos de los Plomeros para catalogarlos y saber qué puedo hacer?
Max: justo en eso había pensado, Gwen. Cuando lleguemos a la base de Miami me aseguraré de que tengas acceso – Gwen parecía feliz de poder averiguar más, y, sin embargo, el asunto cada vez le inquietaba más
Aunque no le inquietó más que cuando Bel sintió de vuelta a la mercenaria, mucho antes de que se acercara.
Bel: la mercenaria loca volvió. Será una pelea en movimiento, entonces – Dijo, cargando sus manos con energía
Gwen: la última vez la electricidad estropeó su armadura, quizás el de los cables sirva – Dijo, poniéndolo en el seleccionador y activándolo
Max: Gwen, la especie en la que te convertiste es un conductoid, pueden conectarse a todo tipo de red eléctrica y absorber su energía para atacar. También puedes absorber ataques enemigos y devolverlos.
Bel: retroalimentación, ¡eso es! ¡Feedback! – Gwen pareció fruncir su único ceño, pero tampoco era mal apodo – Se está acercando, subamos al techo – Dijo, abriendo una escotilla de emergencia que había en la parte de arriba. El abuelo, por su parte, activó las armas del vehículo (más avanzado de lo que sus nietas habían pensado, evidentemente) - ¿Viniste por más? – Dijo nada más verla, pero, esta vez, Rojo no respondió
Lo siguiente que siguió fue una serie de ataques con pelotas de energía explosiva de parte de Bel, y un intento de Gwen de usar la electricidad de ese alien para electrocutar a la mercenaria sin éxito. Aparentemente, no podía hacerlo si no mantenía contacto, y, aunque Bel era una excelente distracción, no era suficiente como para evitar que la mercenaria la enfocara.
Después de una serie de ataques bien coordinados que consiguió esquivar gracias a años de experiencia, empezó a disparar el arma de su motocicleta, que sólo fue detenida por un escudo de la misma energía rosa. Para suerte de la mercenaria, cada impacto de cada célula de energía parecía debilitarlo hasta el límite, pero, para su desgracia, Gwen tuvo una idea brillante:
Gwen: ¿crees que pueda absorber electricidad de tus hechizos? – Bel la miró con una sonrisa maliciosa. Efectivamente, podían intentar eso
Bel disparó electricidad directo hacia Gwen, lo cual confundió a la mercenaria, que desconocía a la especie conductoid. Tampoco le dio demasiado tiempo para esquivar el brillante plan de la pelirroja, que disparó toda la electricidad que Bel le había entregado, pero con más potencia. Destruyendo las pocas funciones que habían quedado intactas de su armadura durante su primer encuentro.
Una serie de cuerdas salidas de Bel la ataron y la llevaron hacia el camper. Una vez dentro, era evidente que pensaban tomarla como prisionera; desde donde estaban, entregarla inmediatamente a los Plomeros sería difícil. Pero, al menos, la magia sí podía contenerla, y más ahora que ya no tenía armadura.
En cuanto estuvo bien asegurada, Gwen, ya en su forma normal, se acercó para tratar de sacar información:
Gwen: ¿y bien? ¿Quién te envía? – Aún acorralada, la mercenaria no parecía ceder – Quizás no pueda ser heroína ahora, pero ella sí.
Bel: podría intentar un hechizo para que digas la verdad…
Max: Bel, no. Si fallas, podrías generar daños permanentes en su mente – Bueno, esa opción estaba descartada, pero, de todas formas, la mercenaria habló
Rojo: no sé quién me envió. Como ya te habrás dado cuenta, sólo soy una mercenaria. Me pagan, hago el trabajo, y sigo mi camino. Sin preguntas, a los clientes no suelen gustarles las preguntas.
Gwen: mientes, tuviste que haber tratado con alguien – Todo ese asunto de la cacería de la portadora del reloj empezaba a ser desesperante – Trataste con un intermediario, ¿no es así? Pues dime lo que sepas.
Rojo: del intermediario sólo sé que se llama Psyphon. Nunca mencionó para quién trabajaba.
Max: ¿Psyphon? Oh no, no puede ser…
Lo que en realidad parecía no poder ser era el punto de control que estaba a unos metros en frente, comandado por Plomeros, y que esos Plomeros los estuvieran buscando. Se llevaron a Rojo bajo arresto por los crímenes cometidos mientras era mercenaria, y los subieron a todos a una nave.
Gwen notó que, entre los cadetes, había un chico que tenía la misma apariencia felina de la asesina que los había interceptado. Su cabello era negro, y tenía pelo de color azul en todo el cuerpo, exceptuando su cara, que, al igual que con la asesina, era cubierta por pelaje blanco más corto y líneas negras.
Gwen: una chica de tu misma especie amenazó a mi prima por Kevin – Señaló, pensando que el sujeto podría saber algo
Rook: espera… ¿Dijiste de mí misma especie? ¿Estás segura de que era una revonnahgander?
Max: sí, lo era. Es extraño, los revonnianos no suelen salir de su planeta – Dijo, dirigiéndose hacia Gwen
Rook: no, en general no, pero ellos sí – Su mirada le dijo a Gwen que no era algo bueno. Pero, para evitar más confusiones, deberían dejar que todo se explicara cuando llegaran a la base
…Un reloj extraño, una mercenaria persiguiéndolos, viejos conocidos haciéndose presentes de nuevo, unos sicarios amenazándolos. Ciertamente, ese viaje de verano estaba siendo todo menos aburrido…
Chapter 5: Tres soles
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Capítulo 5 – Tres soles
No les tomó ni una hora y media llegar a la base. Gwen y Bel se preguntaron por qué no podían ir de esa forma a la base desde que se enteraron que tenían que ir, pero, al menos la pelirroja, asumió que sería algo del protocolo.
Rook: el comandante de la operación encubierta en la banda de Levin quiere hablar con ustedes. Con permiso.
Lockwood: lo siento. Sé que me dijo que su nieta no sabía nada, sólo quiero saber si reconoce a algunos sujetos – Le dijo al abuelo Max, quien esperaba que lo de molestar a su nieta con el caso Levin de nuevo fuera para algo bueno – Belinda Tennyson, sabemos que estuviste en el taller que Levin usa como tapadera para sus operaciones, y que viste a otros miembros de su banda, ¿podrías señalar a quiénes viste? Estamos intentando determinar quiénes trabajan ahí y si podemos seguirlos individualmente.
Y, la verdad, era que reconocía a unos cuantos, y se sentía engañada… Todos esos tipos mentían, y, a su vez, sabían que Kevin le ocultaba su vida. Sentía que se habían reído en su cara, pero bueno, todo fuera por atrapar a quien dirigía el cotarro.
Bel: lo siento, no reconozco a más gente.
Lockwood: es más de lo que otros testigos pudieron reconocer. Al menos los ubicamos en el taller. Muchas gracias – Dijo, permitiéndoles irse – Espera, antes de que se vayan: por razones de seguridad, voy a pedirles a ambas que se queden en la base hasta que hayamos lidiado con estos asesinos
No sabía si le agradaba hacer cosas que, claramente, iban en contra de Kevin, y podían ayudar a su arresto, pero, ¿quién más podía ayudar de esa forma? Estar bajo arresto no sería bonito, pero le garantizaría al pelinegro osmosiano cierto nivel de protección. Salvo que ella hiciera algo…
La habitación que les dieron a las adolescentes en sí no era muy espaciosa, y se notaba que estaba ahí para gente que iba de paso. De hecho, ambas sospechaban que, de llevar a una tercera persona con ellas, pasar a través de los espacios sería difícil. Pero, al menos, tenían su propio baño y camas cómodas.
Una vez que les mostraron sus habitaciones y se instalaron, Gwen inició una conversación muy necesaria.:
Gwen: bueno… ¿Y ahora qué? ¿Dónde estará ese “primer pensador”? ¿Qué pasa, abuelo? – Dijo, en cuanto lo vio aparecer por el umbral de la puerta
Max: estaba hablando con los demás en la base sobre lo que nos dijo Rojo. Creo que es hora de que sepan quién es Psyphon: es el secuaz más fiel de un conquistador conocido como Vilgax al que me enfrenté cuando era joven. Vilgax es terrible, despiadado, no dudaría en hacerse con todo lo que pudiera usar, incluso el reloj. Creímos que lo habíamos derrotado, congelándolo y dejándolo a su suerte en un planeta muy lejano y hostil, pero es evidente que consiguieron liberarlo, y debe estar rejuntando fuerzas para reclamar lo que cree que es suyo por derecho. Vilgax es demasiado peligroso, y me hubiera gustado que ustedes no tuvieran que saber quién es.
Bel: ese tal Vilgax podrá ser peligroso, pero no podrá contra todos los aliens de Gwen y mi magia – Su entusiasmo, aunque adorable y, hasta cierto punto, acertado, la expresión en el rostro del hombre canoso sentado frente a ellas no se iba con nada – ¿Le pasó algo a tus compañeros, abuelo?
Max: casi todos murieron. Sólo quedamos 2 de nosotros con vida: Phil, y yo, hasta Devlin Levin murió. Sí, Devlin es el padre de Kevin… Murió en servicio, pero los protocolos de los Plomeros en aquel entonces exigían que no se le comunicara sobre la muerte a los familiares que no supieran de nosotros. Kevin seguramente creció pensando que él lo abandonó.
Gwen: entonces… Sí que es peligroso – Max asintió, con esa expresión triste aun inundando su rostro – Entonces tendremos que entrenar mucho. Aprenderé a usar este reloj, y tú mejorarás tu magia con la abuela Verdona – Dijo, mirando hacia Bel, entusiasmada – Y juntas nos aseguraremos de que no vuelva a ver la luz del día – Max sonrió, el entusiasmo de sus nietas le recordaba a lo que él había sido de joven, y quizás tuvieran razón. Su conversación fue interrumpida por un agente
Agente: magistrado Tennyson, el primer pensador Azmuth ha llegado.
Casi corriendo, Gwen y Bel salieron del cuarto, con su abuelo siguiéndoles los pasos de forma más lenta por su edad. Se dirigían a una especie de gran sala de reuniones mientras seguían al agente.
Cuando entraron, se encontraron al Galvan siendo saludado respetuosamente por todos. Asumieron que debía ser el que llevaba la túnica verde, y, a su lado, había otro, pero que usaba túnica roja.
Azmuth: sí, sí, como sea… ¿Dónde está la portadora del omnitrix? – Cuando Gwen se acercó junto a Bel y al abuelo, Azmuth pareció sentirse aliviado – Bueno, al menos sí cayó en manos de un Tennyson, aunque no fueras tú.
Max: ¿enviaste este… Omnitrix, hacia mí?
Azmuth: con algunos pequeños errores de trayectoria, pero, verás, estábamos bajo mucha presión. Amenazaron con atacar nuestro planeta por él, intenta predecir más de cien mil variables del espacio y el tiempo mientras tienes secuaces de Vilgax pisándote los talones.
Gwen: bueno, primer pensador, puede estar seguro de que…
Azmuth: oh, por toda la lógica – Dijo, evidentemente molesto, y Gwen sintió miedo de haber cometido un error – Sólo llámame Azmuth. A partir de ahora, tendrás que tratar conmigo, así que deja las formalidades – Hubo unos segundos de silencio en los que el Galvan relajó su expresión - Las cosas no salieron realmente como las planeé, pero aún puedes servir. Albedo – Dijo, mirando a su aprendiz - Quiero que hagas una ronda de pruebas biológicas, y de sus transformaciones alienígenas. Cuando evalúe los resultados, determinaré si eres una potencial buena portadora de mi herramienta – Eso sorprendió a Gwen, quien no quería despegarse del omnitrix, pero ese alienígena era su creador, y lo que él dijera, debía de aplicarse - ¿Heredó capacidad de usar mana, Max? Eso es importante.
Bel: ¿Mana? No, sólo yo he usado la magia de la abuela.
Azmuth: ¿no sabes lo que es el mana? – Dijo, alcanzándole un dispositivo Galvan donde se guardaba información, que se podía leer en forma de hologramas que ilustraban lo que se estaba contando – Venga, revisa la información que tenemos de los anoditas, quizás te ayude en lo que esperas a que venga Verdona. Albedo, por las dudas, haz pruebas sobre su material genético anodita, no quiero sorpresas si esos poderes se activan, no sabemos cómo pueden interactuar con el omnitrix – El otro Galvan asintió, llevándose a Gwen y a un par de científicos humanos
Max: Azmuth, tenemos que hablar. Vilgax es una amenaza inminente para la tierra. Psyphon ya envió a una mercenaria detrás de nosotros para tratar de conseguir tu omnitrix.
Azmuth: Vilgax se metió en la cabeza que el omnitrix es un arma desde que supo de su existencia. Aunque aún es un misterio el cómo lo supo. Pero, en realidad, es una herramienta de entendimiento, y cualquier planeta donde esté este artefacto podría estar en peligro ahora mismo – Sin embargo, el pequeño alienígena gris y gruñón pareció entender la expresión de Max, ya que, inmediatamente después, dijo algo para tranquilizarlo – Hemos estado siguiendo sus movimientos, y aún está lejos de la tierra. Estoy seguro de que podrás lidiar con su inútil secuaz mientras tanto.
Bel: tengo una pregunta… Si Vilgax es un conquistador, ¿no debería haber juntado ya a un ejército? – Una pregunta lógica de realizar, pues Vilgax había perdido prestigio tras su congelamiento, pero desde que Azmuth tuviera la idea de crear el omnitrix, nada sería tan simple
Azmuth: no lo necesitará si consigue el omnitrix y aprende a usarlo como arma, y tampoco creo que lo necesite para derrotar a tu prima… Tú, por otra parte, podrías tener mejores oportunidades, Vilgax no está preparado para combatir contra magia anodita. Pero ten en mente que, cuando te enfrentes a él, volverá preparado.
Haciéndose a la idea de que esa base se convertiría en su nueva casa de verano para entrenar, Bel guardó silencio y se dirigió a ver si podía ver a Gwen, mientras que la mencionada pasaba por todo el proceso de pruebas, que, hasta el momento, eran pruebas normales y esperables.
A mitad de camino, la cabeza de la pelicastaña la molestó con dolor en forma de una punzada aguda, mientras que veía a Kevin huyendo en su auto con algunos de sus compañeros.
No podía dejarlo así, tenía que encontrar la forma de ayudarlo, pero, ¿cómo saldría de la base sin que nadie se enterara? Hmm…
Albedo: ¿puedes dejar de hacer preguntas? No es como si fueras capaz de entender algo de esto, humana – Dijo, mientras seguían con las pruebas – Agradece que el maestro no sacó el omnitrix de tu muñeca directamente. Él ve algo en ti, pero yo no, así que no busques mi amabilidad.
Gwen: desearía que Bel estuviera aquí, ella haría muchos chistes sobre cómo ganarías un premio a míster simpatía.
Varias horas después
Después de lo que parecieron ser 3 eternidades de pruebas, Gwen, finalmente, fue liberada para poder ir a cenar. Sin embargo, cuando se encontró con su abuelo, notó que algo no andaba bien:
Max: ¿has visto a Bel? Creí que había ido a verte, pero uno de los científicos dijo que nunca la vio acercarse.
Gwen: pensé que estaba contigo – Con todo eso de que un grupo de sicarios perseguía a Kevin, la repentina desaparición de la mencionada preocupó a ambos – Iré a ver nuestra habitación – Dijo, antes de irse corriendo
Cuando entró, el panorama general no parecía decirle nada. Sin embargo, el libro de hechizos del que Bel había estado estudiando reposaba sobre la mesita de luz, y había una nota sobre él:
“Tuve una visión sobre Kevin, está en peligro.
Me las arreglé para salir de la base, no me sigas”.
¿A dónde podría haberse ido?
La respuesta estaba en un accidente automovilístico, muy lejos de allí. De hecho, tan lejos, que podría bien estar más cerca de Bellwood; Bel se las había arreglado para abrir un portal hacia donde sentía que estaba Kevin. Pero le tomó horas, y para cuando pudo hacer que funcionara, ya no había nadie allí.
Una flecha de color ámbar disparada hacia ella y detenida por un escudo le dijo lo evidente: no dejaron ese lugar sin vigilancia.
Desconocida: ¿volviste? Creí que te habíamos advertido de lo que te pasaría si te involucrabas – Bel convirtió el escudo en una onda expansiva hacia ella, una que apenas pudo esquivar
Bel: si creías que iba a dejarte perseguir a Kevin sin consecuencias, realmente no me conoces – Dijo, rápidamente atándola en cuerdas rosas. Aunque una asesina profesional evidentemente podía zafarse de esa situación - ¿Eso es todo lo que tienes? – A pesar de que ella sentía cierta cantidad de dolor cada vez que destruían uno de sus escudos o sus cuerdas, era muy resistente
La pelea se extendió bastante, con la asesina en cuestión no pudiendo alcanzar a Bel debido a su rápido lanzamiento de pelotas explosivas y bombas de humo que aprovechaba para apartarse, pero ella tampoco tendría mejor suerte, ya que acercarse se veía demasiado peligroso. En algún momento tendría que cansarse de esquivar, e intentaría aprovechar eso a su favor.
Y hubiera podido hacerlo si la asesina no hubiera llamado refuerzos silenciosamente. Su compañero apareció de la nada y la apuñaló por la espalda antes de que pudiera contraatacar, dejando una herida grande y muy fea.
La asesina se acercó a ella:
Desconocida: deberías sentirte honrada de que nosotros te demos muerte, diste una buena batalla – Dijo, mientras que sacaba de su bolsillo su logotipo del triángulo y los soles. Su visión se volvía borrosa – Este logotipo les dirá a tus seres queridos cómo moriste… Si te encuentras con Rayonna, dile que aún no me arrepiento de lo que hice.
Sintió un repentino empujón de energía que parecía venir de muy profundo dentro de ella, y su herida pareció curarse a la vez de que el enojo se apoderaba de ella en la forma más pura de energía posible.
…Continuará…
Chapter 6: Verdona Tennyson
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Capítulo 6 – Verdona Tennyson
Antes de que pudiera ir a avisarle a su abuelo acerca de la nota que le había dejado su prima, las alarmas de intrusión sonaron, dirigiendo a todos hacia la zona del hangar, en donde se concentraba una enorme cantidad de energía.
Muchos Plomeros ya apuntaban sus armas esperando algo muy malo, incluso Gwen se preparó, sólo para ser sorprendida por la aparición repentina de una figura femenina luminosa de color rosa oscuro, que parecía ser hecha de la más pura energía. Reconoció a la figura por su peinado: Bel aún estaba usando su cabello largo y liso, con su broche hacia la izquierda; y, además, había traído consigo a Kevin…
Max: ¡alto! ¡No disparen! Es mi nieta – Después de aparecer, Bel se había quedado flotando, pero casi del todo inmóvil, con una expresión en blanco… Casi no parecía ser consciente de lo que estaba pasando
Gwen: abuelo… ¿Qué está pasando?
Max: esa es su forma anodita completa. Verdona podrá explicarles más, pero, por ahora, necesito tu ayuda para traerla de vuelta – Gwen asintió, y ambos se acercaron mientras aún estaban siendo vigilados por los Plomeros que, a su vez, esperaban para poder arrestar a Kevin – Bel, Bel, ¿puedes oírme?
Gwen: somos nosotros, el abuelo Max y yo, tu prima Gwen – Gwen temió por un segundo que, en ese estado, Bel no recordara lo que habían pasado juntas en el poco tiempo que llevaban del verano, pero se tranquilizó cuando dejó su expresión perdida, y los miró, sorprendida y abrumada. Gwen se aventuró a tomar sus manos - ¿Qué pasó? ¿Atacaron a Kevin?
Bel: y a mi – Al menos, ahora Max sabía por qué se había revelado su forma completa, pero eso no quitaba el hecho de que tenían que hacerla volver. Era demasiado poder como para que pudiera soportarlo en esa primera etapa – Lo siento, tendría que haber ido contigo.
Gwen: no pasa nada, lo que importa es que estás bien…
Por primera vez en toda su existencia, ambas primas que anteriormente habían tenido una rivalidad fuerte y 0 ganas de interactuar realmente la una con la otra, se estaban abrazando. Demostrándose cuánto en realidad les importaba la otra, y los verdaderos sentimientos que habían estado guardando durante todo ese tiempo.
Bel regresó a ser humana, aunque demasiado cansada como para mantener la consciencia.
Max: llevaré a mi nieta a la clínica, ustedes pueden encargarse de Kevin – Dijo, refiriéndose al chico igual de inconsciente a su lado. Los Plomeros que estaban en espera asintieron – Espero que Verdona venga pronto, si esto vuelve a pasar, no sé si seremos capaces de traerla de vuelta.
El abuelo y la chica pelirroja compartieron una cena al lado de la cama en la que estaba recostada la pelicastaña, no queriendo separarse en ningún momento dados los tiempos difíciles.
Una vez más, la alarma de intrusión sonó, pero, esta vez, una voz se hizo presente en las cabezas de todos los presentes en la base:
Verdona: calma, soy Verdona Tennyson. Los Plomeros y sus sistemas de seguridad…
Dentro de unos minutos, ya estaban reunidos en la misma sala en la que habían recibido a Azmuth junto a este mismo y otros Plomeros. Era evidente que Verdona Tennyson iba para entrenar a su nieta y analizar su progreso, pero contar con su consejo y ayuda en tiempos de amenazas inminentes podía ser clave.
El aspecto humano de Verdona era el de una mujer de la misma edad que Max y de gran belleza, con hermosos ojos verdes. Gwen no podía decir que reconociera a esa mujer, a fin de cuentas, Verdona había estado desaparecida durante casi toda su vida…
Verdona: Max – Dijo, abrazando a quien alguna vez fuera su esposo – Gwendolyn, cómo has crecido, ¡qué gusto verte! – Vio acercarse por el umbral de la puerta de la sala a la pelicastaña, aumentando su entusiasmo más allá de lo que todos los presentes lo creyeron posible – Belinda, mi niña preciosa – Bueno, era evidente que Verdona tenía una favorita, y a Gwen no le molestaba - Sentí lo que pasó, así que aceleré mi llegada.
Bel: he estado estudiando de tus libros, principalmente del grande y pesado – Dijo, sin saber muy bien qué decir en realidad…
Verdona: y puedo sentir que progresaste mucho, pero dime, ¿Qué pasó para que te transformaras involuntariamente?
Bel: usé un hechizo para rastrear a Kevin, y sentí que estaba en peligro, así que traté de crear un portal hacia donde estaba él, pero, cuando llegué, su auto estaba volcado en medio de la carretera y él no estaba. Me atacó una asesina y la combatí, hasta que su compañero me apuñaló por la espalda.
Max: ¿y recuerdas qué hiciste después? – Una negación dada sólo con la cabeza les dijo a ambos que no podían saber nada de esa ventana de tiempo
Bel: todo es borroso, excepto cuando volví con Kevin y hablé con ustedes – Gwen se alegró por un momento de saber que no había olvidado su abrazo – Los asesinos, ¿qué hice con ellos? – Dijo, asustada, pensando en si habría matado a alguien
Verdona: eso no importa, querida – Evidentemente, a Verdona no le importaba; eran asesinos que habían tratado de matarla, y habían pagado el precio, probablemente – Lo que importa es que al fin podrás empezar a entrenar en condiciones, o a partir de mañana al menos. Me hubiera gustado que vinieras conmigo a nuestro planeta, pero viendo el panorama, parece que tendré que quedarme.
Verdona normalmente no era de las que gustaría quedarse en la tierra por más tiempo del necesario, o al menos no después de divorciarse de Max. Los anoditas no eran compatibles con el estilo de vida terrestre, pero Verdona ya había pasado mucho tiempo alejada de su familia, y ciertamente quería reconectar, o, al menos, con Bel.
Todavía no se olvidaba de cómo se sintió cuando la escaneó nada más nacer, a espaldas de sus padres, y se dio cuenta de que era la única (además de Sunny, aunque no quería recordarla), que tenía su chispa, y le hubiera encantado quedarse en la tierra, pero entre que el estilo de vida de la tierra no era para ella, y que sus hijos insistían en echarla por miedo a que sus hijos manifestaran su poder, simplemente terminó volviéndose a su planeta esperando por el momento correcto para volver por ella.
…Sería mejor que tratar de entrenar a Sunny, al menos Bel sí escuchaba…
Bel: gracias, abuela Verdona – Dijo, sonriéndole genuinamente
Aunque estaba resultando ser una mejor estudiante de lo que había imaginado, estaba claro que necesitaba una guía para que lo que había pasado hacía un rato no se repitiera, y para seguir aprendiendo en general. La magia era algo que, por lo que parecía, se le daba bien, pero, teniendo una guía, se aseguraría de que no intentaría magia por encima de su nivel, o de que sus hechizos dejaran de fallar o de tomar horas para funcionar. Ya estaba ansiosa porque fuera mañana.
Tras ponerse el pijama e irse a dormir a la cama tipo litera, en donde la pelirroja ocupaba la de arriba, decidió despojarse de sus pensamientos negativos para poder dormir bien. No podían darse el lujo de perder otra noche de sueño considerando que debían entrenar duro para lo que se venía.
Mientras tanto, Kevin despertaba en su celda, sintiéndose desorientado. Según él, estaba escondiéndose junto a sus compañeros en un búnker, a la espera de que los asesinos se cansaran y se fueran, y, de pronto, fue noqueado por algo, y despertó en esa celda, una celda que, evidentemente, estaba en un cuartel de Plomeros, a los cuales conocía bien por motivos obvios.
Cuando menos lo esperaba, recibió una visita:
Kevin: ¿cómo me encontraron? La tecnología de nuestro búnker no se podía rastrear.
Max: con suerte, quizás te lo diga ella mañana… - Kevin se sorprendió cuando le cayó la ficha de a quién se refería el hombre de camisa floreada que estaba junto a la puerta de la celda - Pero dime, Kevin: ¿qué haces desperdiciando tu vida así? Entiendo lo que pasó con tu madre…
Kevin: ese es el punto: no entiendes nada. Nadie entiende nada de lo que pasó en mi vida, nadie se para a pensar en cómo he estado yo todos estos años – Irradiaba una mezcla de enojo, tristeza y resentimiento puro – En la banda nunca me juzgaron, y tengo suficiente dinero para sobrevivir.
Max: y un contrato sobre tu cabeza de una de las organizaciones de sicarios más peligrosas de la galaxia… Sin mencionar que tuviste que ocultarle toda tu vida a mi nieta.
Kevin: ¡estaba tratando de protegerla! – Dijo, golpeando la transparente puerta de la celda. Kevin no tenía miedo de admitir que, aunque sus compañeros no lo juzgaran, tampoco eran sus amigos. Esa vida podía ser muy dura – Ella fue lo mejor que me pasó en años, no iba a dejar que supiera nada. No hay forma de arreglarme… Si ella se enteró de todo, es mejor dejarla ir.
Max: ¿no hay forma de arreglarte? Te sorprenderías si supieras las vueltas que puede dar la vida – Dijo, pasando hacia la parte de adentro una placa muy parecida a la que tenía su padre – Debido al historial de tu padre, los magistrados están dispuestos a perdonar tus crímenes si entras como cadete en la academia. Es tu elección, Kevin, no tienes que decírmela ahora, pero sé que no tardarás.
Ver la insignia le había dejado a Kevin un sentimiento extraño, propio de encontrarse en una encrucijada; por una parte, tenía la oportunidad de enderezar su vida y dejar de depender de negocios que, fácilmente, podrían hacer que lo mataran algún día sin que pudiera escapar. Pero, por otro lado, era más que consciente de que iba a volver a sufrir de la exclusión social y los prejuicios, tal y como había pasado hacía años, incluso cuando no era un criminal, y de que tendría mucho que demostrar.
Pero, en el otro punto, tenía la oportunidad de redimirse ante la chica que, en sus propias palabras, fue lo mejor que le pasó en años… ¿Sería tan difícil la decisión? Pero… ¿Y si fallaba? ¿Y si no era para él? ¿Y si ya estaba perdido?
Cuánto agradeció que el hombre mayor le dejara solo con sus pensamientos en ese momento, lo necesitaba.
Verdona: ese es el Maxwell Tennyson que conozco – Dijo, apareciendo de la nada cerca de Max cuando este caminaba por el pasillo. Su tono era cariñoso y algo nostálgico, porque, aunque se hubieran divorciado, nunca dejaron de quererse realmente – Además, no dejaré que mi nieta tenga un novio criminal – Dijo, en un tono más infantil y divertido, propio de Verdona
Max: en el fondo es un buen chico que se preocupa por los demás, tal y como tú te preocupas por ellas – La atmósfera se volvió repentinamente tensa ante sus palabras, y el humano supo muy bien por qué
Verdona: no voy a mentirte, Max. Esto de tener a Vilgax acechándolas no me gusta para nada, pero no puedo llevarme a Bel… Eso no funcionó bien con Sunny… - A pesar de que podría derrotarlo fácilmente, Verdona sabía que no se involucraba en esas cosas y que se dedicaba, más que nada, a defender y proteger a los suyos – Supongo que, si quiero resultados diferentes, debo probar cosas diferentes.
A la medianoche, en otro laboratorio
Cuando la zona horaria en la que se encontraban alcanzaba las 0:00 horas de un nuevo día, un científico se encontraba mejorando su último invento, totalmente a espaldas de todo el mundo; era una fortuna poder contar con la portadora del omnitrix tan cerca, por insignificante y desmerecedora que le parecieran tanto ella como su maestro.
Para su suerte, ninguno de los Plomeros parecía lo suficientemente inteligente como para darse cuenta de que había hecho dos pruebas que no correspondían, y que le habían dado lo que necesitaba para terminar de activar ese invento, que era tan igual, y, a la vez, tan diferente al original.
Albedo: veamos quién es el inútil ahora, Azmuth.
Sin embargo, en cuanto lo activó, un destello verde inundó toda la sala en la que se encontraba, y sintió como todo su cuerpo cambiaba, adaptándose a otra forma que no era la suya… Había un error, y uno muy grande.
Y pensaba arreglarlo, ya fuera que Gwendolyn Tennyson cooperara o no.
…Continuará…
Chapter 7: Albedo
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Capítulo 7 – Albedo
A la mañana siguiente, Gwen y Bel se levantaron, sintiendo que, de repente, el verano había terminado y volvían a la escuela. Por suerte, no debían preocuparse de buscar su ropa deportiva, ya que les habían provisto un uniforme deportivo de entrenamiento, cómodo y práctico, de color negro, que tenía una camiseta de mangas cortas y unos pantalones.
Un cadete interrumpió sus preparativos para decirles a dónde tenían que ir para desayunar, a lo que asintieron tratando de apurarse. Gwen se ató el cabello en una coleta alta, como las que solía usar cuando hacía karate, mientras que su prima también usaba una coleta, pero hecha hacia abajo y hacia la derecha.
Cuando entraron al comedor, se sintieron algo fuera de lugar entre tantos cadetes y agentes, pero había una mesa donde las invitaron a sentarse, de chicos alienígenas que parecían amables.
Rook: ¿cómo estás? Supe que te atacaron los asesinos, quería saber si estabas bien.
Bel: ni siquiera sé cómo los dejé… Pero espero haberlos asustado. Tenían la sangre tan fría que daba miedo – Eso era algo que no se había dado el lujo de demostrar, ni siquiera después de que la apuñalaron por la espalda, porque no iba a darle esa satisfacción a quien consideraba un villano
Rook: quizás pueda ayudarte a averiguarlo – El revonnahgander le mostró la foto de una asesina en específico, que resultaba ser la misma que los había atacado – ¿Fue ella la que te atacó? ¿O al menos la escuchaste mencionar a una tal Rayonna?
Bel: sí, es ella, y sí mencionó a Rayonna… Dijo que aún no se arrepentía de lo que le hizo, asumo que la mató – Algo en la mirada del chico de aquella raza felina y humanoide le decía que era personal, y que sus compañeros dieran miradas comprensivas, pero sin decir nada, lo confirmaba – Pero no sé si valga la pena molestarte, podrían estar muertos.
Cadete: sí, pero eso no lo va a detener. Yo tampoco lo haría.
Después de aquella situación incómoda, pudieron seguir desayunando e incluso tener una conversación animada entre todos. Hasta que terminaron y tocó irse a entrenar.
Tanto Bel como Gwen habían sido citadas a la misma sala, la primera por Verdona y la segunda por Azmuth.
Las sorprendió ver a un “humano” en la sala que, gracias a la túnica y al símbolo, supieron que se trataba de Azmuth, aunque ninguna de las dos sabía cómo lo había conseguido. Era bajito, de piel blanca, cabello canoso corto, y ojos verdes, tanto como su túnica.
Azmuth: bien, seré claro en lo que pretendo de ti desde ahora, Gwendolyn – Aparentemente, eso significaba que no le quitarían el omnitrix – Mi intención con el omnitrix nunca fue crear un arma, pero si debes usarlo como tal, lo harás. Es tu mejor oportunidad contra Vilgax y los suyos, ¿entiendes? – Gwen asintió mientras Bel y Verdona prestaban atención – Tendrás que entrenar para dominar las fortalezas y debilidades de cada alienígena que desbloqueaste, y de cada uno de los que desbloquearás.
Gwen: cuando tu… Omnitrix… Se pegó a mi muñeca, creí que había 14 alienígenas en el seleccionador, pero, cuando nos encontramos a la asesina, el reloj brilló, y después apareció un nuevo alien, ¿así es como se desbloquean? – Azmuth sólo asintió, sin elaborar
Bel: el selector no tiene anoditas, ¿no debería haberme escaneado?
Verdona: los anoditas no tenemos ADN, nuestros genes no se organizan de la misma forma que en otras especies. Los anoditas maduros en su verdadera forma son formas hechas de puro mana, de pura energía de la vida, de la vida que rodea a todas las cosas en todo el universo. Nuestras formas humanas, en este caso, son sólo un disfraz que esconde lo que somos en verdad y merma nuestro poder... Aunque, en tu caso, lo mejor es que no dejes salir tu forma completa hasta que aprendas a dominar mejor tu energía, corres con el riesgo de perder tu memoria y tu personalidad – Tras un asentimiento de Azmuth y el amague de Verdona de hacerse a un lado para entrenarla, Bel volvió a levantar su mochila con libros, preparándose mentalmente para lo que sea que tuviera preparado su abuela
Azmuth: bien, usa el omnitrix y selecciona cualquier alienígena. Empezaremos con algo más teórico, y te dejaré material para que leas después de esta clase. Iba a ponerte a luchar contra unos robots, pero parece que el inútil de mi aprendiz desapareció.
Gwen: ¿no deberíamos buscarlo?
Azmuth: tiene sus propios proyectos, así que a veces desaparece, es lo normal. Vamos, no tengo todo el día – Gruñó
Mirando en el seleccionador, trató de buscar algún alienígena del que sintiera especial curiosidad, y lo encontró en aquella cosa que parecía un poco… Y boom, una explosión proveniente de un hechizo fallido arruinó la selección, convirtiéndola en uno de los alienígenas pequeños.
Bel: ¡lo siento! – Bueno, sin cometer errores no avanzarían, ¿verdad? – Aún no tengo un nombre para ese – Dijo, volviendo a lo suyo
Gwen: ¿y qué hace este? – Su voz era más aguda y aniñada en esa forma, y, por primera vez, miraba al Galvan hacia arriba
Azmuth: un splixson… Funcionaría mejor si tuviera los robots que maneja Albedo, pero aún tengo algo.
Mientras tanto, en otro lugar, el desaparecido aprendiz del primer pensador despertaba en una nave conocida, pero que no esperaba ver tan pronto.
Encontró una superficie reflectante que le mostró la verdad. Se había convertido en una copia de Gwen Tennyson, por lo que la solución parecía ser obvia: ir a buscar a la portadora del omnitrix, pero todo en él se sentía diferente y extraño, y, a la vez, muy familiar debido al interés de Gwen por las matemáticas.
Psyphon: tuviste mejores días, Albedo.
Albedo: no digas nada más si quieres saber cómo contrarrestar al primer pensador. Recuerda: tu maestro me necesita más de lo que yo lo necesito a él – Que su voz de repente fuera la misma que la de Gwen chocó con él, pero podía trabajar así hasta que fuera capaz de revertirlo – La portadora sabe que vienen, y la acompaña una híbrida anodita bastante poderosa. Más le vale a Vilgax darse prisa, antes de que se hagan más fuertes.
Psyphon: el maestro tiene sus motivos y sus objetivos, aunque estoy seguro de que encontrará tu información altamente valiosa.
Dando por finalizada la conversación, abrió un portal para transportar al “Galvan” de regreso a su laboratorio.
Con su apariencia, y teniendo en cuenta que era una copia 100% exacta físicamente de la portadora del omnitrix, sería fácil infiltrarse en la sede de los Plomeros sin ser atacado, pero aún era un ambiente demasiado vigilado… No, necesitaba que la pelirroja estuviera sola, y, teniendo en cuenta que tenía sus recuerdos, no fue difícil construir su plan.
Convirtiéndose en el kineceleran al que Gwen había apodado “XLR-8” corrió a toda velocidad en dirección a Bellwood. Gwendolyn Tennyson estaría bajo sus órdenes, le gustase o no.
Gwen: no pensé que manejar 10 clones idénticos de un alien tan pequeño fuera una tarea tan… Agotadora – Dijo cuando les permitieron irse a almorzar. Incluso les habían permitido salir (después de haber lidiado con los asesinos), pero tenían obligatoriamente que informar de cualquier cosa rara que vieran
Bel: y yo no pensé que fuera tan difícil concentrar la energía… Pensé que ya lo había dominado – No, en realidad estaba lejos de eso, y por eso sus ataques no eran muy fuertes – Bueno, al menos aprendimos algo… - El celular de Gwen sonó insistentemente, al atender la llamada, la voz ansiosa de Ken se escuchó del otro lado de la línea
Gwen: ¿Ken? ¿Qué pasa? – Su hermano estaba demasiado nervioso como para articular bien sus palabras, por lo que Albedo tuvo que tomar el control de la conversación. Escuchar una voz exactamente igual a la suya la desconcertó, ¿qué estaba pasando?
Albedo: pasan muchas cosas, portadora – De algún modo, Gwen supo que, quien estaba hablando, era el asistente desaparecido de Azmuth. Gwen activó el altavoz temiéndose lo peor – Lo que necesitas saber es que tengo secuestrado a tu hermano, y si no vienes, lo mataré. Ah, y ven sola… Si sospecho que tratas de engañarme colando a alguien más, lo lamentarás, ¿entendiste? Te enviaré las coordenadas de mi ubicación, ya sabes lo que tienes que hacer – La llamada se cortó
Gwen: ¿por esto era que estaba desaparecido? ¿Qué pasó con él? No era míster simpatía, pero, ¿cómo pasó de eso a secuestrar a mi hermano? – La ansiedad se la estaba comiendo, no parecía exactamente una buena idea avisarles a los Plomeros… Parecía que esa sería una aventura de dos
Bel: ni idea, pero lo resolveremos - Gwen asintió, las coordenadas le llegaron, y parecían corresponder a un almacén abandonado no tan lejos de donde estaban
Gwen: ¿quizás un hechizo de invisibilidad? No hará nada si no puede verte.
Bel: los hechizos de invisibilidad necesitan dominio de la luz… Pero sí me diste una idea. Quizás no sea necesario colarme ahí dentro para ayudarte, ¿recuerdas que dije que no sabía cómo te encontré en el bosque? – Gwen asintió – Bueno, es evidente que tenemos una conexión, podría usarla para canalizar un orbe de visión, y ver lo que tú estés viendo. Entraré si veo que las cosas se ponen feas.
Gwen: ese es un buen plan, pero deberías probar el hechizo primero, así nos aseguraremos de que puede funcionar.
Mientras tanto, por su parte, Albedo no estaba disfrutando los pensamientos que claramente pertenecían a Gwen. La portadora del omnitrix pensaba de forma más lógica de lo que él creía, pero seguía siendo una adolescente, llena de compasión y estúpidos sentimientos.
Ken: si no eres Gwen, ¿quién eres? ¿Qué es todo esto? – Preguntó, después de un rato de estar en silencio por miedo
Albedo: ¿no te dijeron nada? Qué pena – Dijo, condescendiente y burlón – Pero, por suerte para ti, ya no tendrás que preocuparte por eso. Tu prima volverá a ser normal más pronto que tarde.
Ken: ¿ella también tiene poderes? – Albedo no respondió, pero era evidente que sí, o no estaría en esa situación
Un rato después, la puerta del almacén se abrió, y Gwen apareció. Sola, tal y como Albedo quería, y, para alivio de la pelirroja, no se había dado cuenta de la trampa.
Gwen: Albedo, aquí estoy, ¿era necesario secuestrar a mi hermano?
Albedo: no podía arriesgarme a que vinieras con los Plomeros cuando esto es tan fácil de resolver. Dame tu omnitrix, y él camina libre una vez más.
Gwen: ¿y qué te pasó como para necesitarlo?
Albedo: ¿estamos de charla? Bien. Resulta que, mientras Azmuth estaba perfeccionando su invento, yo lo repliqué e intenté mejorarlo, sería mi invento definitivo para demostrarle que soy todo menos inútil y recadero. Después apareciste tú, y fue una motivación extra, no te mereces un arma tan poderosa, humana insignificante.
Gwen: no es un arma, es una herramienta de entendimiento. Si lo hubieras tenido en cuenta, quizás no estarías teniendo problemas.
Albedo: apenas has pasado tiempo con Azmuth y ya dejaste que te lavara el cerebro con su basura del conocimiento y el entendimiento. Azmuth nunca fue tan altruista, niña, jamás lo será. Ahora, haz esto más fácil para ti, y dame tu omnitrix – Dijo, extendiendo su mano hacia Gwen, mientras, a su vez, ponía su otra mano sobre el hombro de Ken, diciéndole a Gwen que él tenía todo el control
Gwen: libera a mi hermano primero – Dijo en un tono hostil, esperando que su hermano pudiera irse antes del inevitable enfrentamiento
Albedo: ¿crees que soy tonto? No, dame tu omnitrix primero – Sin que se diera cuenta, unas cuerdas rosas se alzaron del suelo y lo ataron. Crear cuerdas a distancia era algo que había aprendido gracias a lo que Verdona le había enseñado ese día, pero aún fue difícil, y casi pensó que no lo lograría
Gwen: ¡Ken, corre! Esto es trabajo de fuego.
Albedo replicó sus movimientos, pero transformándose en el alienígena que parecía una polilla gigante de color azul. Bel irrumpió en el almacén rompiendo una ventana mientras la pelea de los dos portadores empezaba. Gwen se sorprendió cuando el fuego que le lanzó quedó congelado en el aire como si no fuera nada tras una fuerte exhalación de aire de Albedo, y Bel siguió con una serie de ataques rápidos.
Sin embargo, su enemigo también se volvió intangible, volviéndose inmune a todos sus ataques y atravesando el suelo.
Bel: sentire vitam – Dijo, escaneando toda el área con sus manos aún cargadas - ¿Dónde? – Fueron sorprendidas por una ráfaga fuerte de aire frío que congeló a Gwen
Albedo: fuiste tonta en pensar en que podrías usar el omnitrix mejor que yo. Si tengo que hacer esto por la fuerza, lo haré.
Bel: sobre mi cadáver – Dijo, lanzándole un escudo de energía rectangular de forma rápida y directa. Lo bastante rápido como para que no pudiera esquivarlo. Al volver a su forma humana, Gwen se liberó del congelamiento – Espero que haya algún alien ahí que pueda contrarrestar a este frente frío. Te cubro – Dijo mientras volvía a lanzar una serie rápida de ataques de energía, mientras Albedo adoptaba una estrategia más defensiva, y se cubría con hielo denso
Gwen: sí, al final sí aprendí algo de Azmuth… Ditto no es el único capaz de multiplicarse.
Adoptó la forma de aquel alienígena pequeñito que parecía un robot, y rápidamente corrió a la vez que se multiplicaba para cubrir todas las esquinas del almacén. Albedo vio lo que trataba de hacer, pero, para detenerla, debía pasar por los fuertes y feroces ataques de la anodita.
Gwen: cuidado con tus oídos, oídos.
Después de eso, todas las copias emitieron un grito sónico e insoportable al mismo tiempo, causando que Albedo perdiera su transformación, y que parte del almacén se viniera abajo. Por suerte, Bel pudo cubrirlos a ambos, a pesar de no sentir nada más que un pitido agudo y horrible en sus oídos.
Gwen: a eso le llamo eco, eco – Dijo, sonriente, y volviendo a reunirse con sus copias
Albedo: ¿creen que ganarán tan fácilmente? – Transformándose de pronto en cuatro brazos, Albedo golpeó a Bel antes de que pudiera defenderse y tiró a Gwen al piso – Ni tú ni Azmuth saben nada, niña.
Tocando de vuelta el omnitrix, Gwen volvió a la normalidad, Albedo hizo lo mismo con su propio omnitrix, y, aunque Bel era hueso difícil de roer, el ataque anterior de Gwen y el golpe sumados habían sido bastante.
Cuando Albedo trató de forzar el omnitrix en la muñeca de Gwen, recibiendo una obvia resistencia, ambos relojes brillaron y parecieron chocar, tornándose la luz del omnitrix de Albedo en una luz roja.
Y, así como así, una explosión los envió a ambos a distintos puntos del almacén, y cambió a Albedo más allá de lo que este creyó posible: su cabello se había vuelto blanco, sus ojos rojos, y su ropa, que era una imitación exacta de la ropa turquesa y azul de Gwen, ahora era toda roja.
Albedo: ¿qué? ¿Qué me hiciste? – Su voz seguía sonando igual, al menos. Sus manos fueron encerradas y totalmente bloqueadas de la posibilidad de usar su omnitrix corrupto por unas esposas hechas de mana, las cuales cubrían sus dos antebrazos
Gwen: tú te hiciste esto a ti mismo. Quisiste creerte superior a tu maestro y a nosotras, y nos subestimaste.
Después de semejante pelea, ambas concordaron en que lo mínimo que debían hacer era llamar a los Plomeros para que lidiaran con Albedo y explicar todo. Azmuth no pareció sorprenderse al ver el destino que había corrido su aprendiz, pero sí se sorprendió del desempeño de las primas casi idénticas en combate con una herramienta que, aunque defectuosa, era casi igual a la suya.
…Quizás, él también las había subestimado…
Chapter 8: El camino hacia el conquistador
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Capítulo 8 – El camino hacia el conquistador
Max: ¿por qué no nos avisaron sobre Albedo? Pudo haberles hecho daño, pudo…
Bel: pero no lo hizo, abuelo, y Ken está bien – Mientras Gwen tomaba el regaño, Bel se centraba en lo importante: le habían pateado el trasero a Albedo, sólo eso importaba – Además, ¿esto no demuestra que podemos enfrentarnos a tipos peligrosos por nuestra cuenta?
Azmuth: Tennyson, dales crédito, hasta a mí me sorprendieron. No vi eso venir – Gwen sonrió satisfecha al haber conseguido sorprender al creador del omnitrix, y la inteligencia más grande en 3 galaxias, o 5, no sabía muy bien – Esto no significa que estés preparada para enfrentarte a Vilgax, aún tienen mucho que aprender, las dos – Dijo, para después irse junto a otros Plomeros, dejando a la familia junta
Ken: entonces… ¿Te fuiste de viaje y esto cayó del cielo? Demasiado extraño hasta para nosotros… ¿Al menos se están llevando mejor?
Bel: sí, pero ni siquiera te vayas a pensar que olvidé cómo me delataste – Ken subió las manos como en la posición de alguien que estaba por ser arrestado antes de ser escoltado por Rook y un superior de este para llevarlo de vuelta a su ciudad de origen, el primero saludó de reojo a Gwen y a Bel, sobre todo a la segunda
Cadete: magistrado Tennyson, Kevin Levin pidió hablar con usted – Bel casi se había olvidado de que Kevin estaba allí, y esperaba poder hablar con él también… Pero aún no se sentía preparada
Bel: ¿qué pasa, abuelo?
Max: le ofrecieron a Kevin perdonarle sus crímenes a cambio de unirse a la academia de Plomeros como cadete, en parte por el historial de su padre, y en parte porque yo presioné. Creo que tiene una respuesta para mí, espero que haya tomado la decisión correcta.
Gwen: es una gran oportunidad para rehacer su vida, pero no será fácil. ¿Cómo te sientes? No has hablado de Kevin desde que lo trajiste anoche – Dijo, mientras empezaban a caminar de vuelta a su habitación para estudiar o hacer otras cosas en lo que esperaban a la hora de la cena
Bel: tampoco intenté ir a hablar con él, creo que aún no termino de procesar todo lo que pasó… Están pasando demasiadas cosas a la vez, y creo que nada será como antes. Pero lo perdonaré si ingresa a la academia.
Gwen: la confianza es algo difícil de ganar y fácil de perder, ¿no es así? – Dijo, con cierto tono triste en su voz
Bel: lo peor es que me siento como una hipócrita por enojarme de que me haya mentido – Dijo en cuanto llegaron a su habitación, cerrando la puerta detrás de ella – Técnicamente, yo le estoy mintiendo a Julie al no decirle que soy en verdad. Es decir, ella sabe que estoy de viaje contigo, y que nos estamos llevando mejor, pero no sabe lo importante… - Dijo, sentándose en su cama con una expresión triste, Gwen se sentó a su lado
Gwen: pero no es lo mismo, tú no eres una criminal buscando redención – La palabra “criminal” le chocaba en referencia a Kevin, pero no podía rebatir a la pelirroja en cuanto a su veracidad – Además, por algo los Plomeros son una organización secreta… Los humanos, en general, no están preparados para saber hasta qué punto es verdad el “no estamos solos”, podría dispersarse el pánico y todo lo demás… No conozco a Julie, pero tampoco te juzgaré si decides decirle.
Bel: es algo que tengo que pensar bien. Aunque, si vamos a hacer esto de ser heroínas y combatir conquistadores interestelares, voy a tener que encontrar una forma de ocultar mi identidad. Quizás yo no me transforme como lo haces tú, pero debe haber algo… Creo que ya sé por dónde buscar - Dijo, tomando esa enciclopedia que tanto había estado estudiando hacía meses
Si iban a hacerlo, necesitaba una identidad secreta. Por su parte, Gwen se puso a estudiar de los textos holográficos que estaban contenidos en el dispositivo que le había dado Azmuth. Los textos en cuestión eran muy largos, pero se podía aprender mucho de ellos más allá de lo obvio.
Max: ¿y bien, Kevin? ¿Tomaste una decisión?
Kevin: acepto tu propuesta. Lo intentaré.
Después de mucho debatir consigo mismo, había llegado a la conclusión de que no podía hacerle daño aceptar la propuesta del anciano… Si lo de ser Plomero resultaba no ser lo suyo, al menos se libraría de tener que cumplir condena en prisión por sus crímenes.
Pero el pelinegro bien sabía que le debía una explicación a Bel. Después de todo, ella era parte del por qué había decidido irse por una vía tan difícil. No era su razón principal, pues el interés en enderezar su vida era mucho más genuino de lo que muchos imaginaban, pero sí era una razón.
Max: bien hecho. Buena suerte, cadete Levin. Sígueme, te llevaré hacia tu nuevo mentor y tus nuevos compañeros.
Aunque tuviera muchas dudas sobre si esa vida era realmente para alguien como él, no pensaba permitir que los obstáculos lo sobrepasaran. Él era duro incluso cuando no absorbía metal, terco como una mula, un rasgo que compartía con su “amiga”.
Bel: ¡LO TENGO! – Gritó, asustando de repente a Gwen – Un hechizo de creación para ocultar la identidad, “mascarada”. Por lo que parece, puedo construirla yo misma, ¿qué debería usar?
Gwen: ¿qué tal un tema felino? Los gatos son los compañeros fieles de las brujas. Los ciudadanos al verte pensarán que eres una bruja, adecuado, ¿no? – Mirando el logotipo de la cabeza de gatito en la camiseta de Gwen, a Bel pareció gustarle la idea – Pero… ¿Todo se crea a partir de tu imaginación?
Bel: no, hay una serie de pasos a seguir. Primero tengo que construir la “mascarada” con mana, después ponérmela, y después vincularla con el paso final del hechizo para convocarla siempre que desee. Es un ritual de creación y conjuración, aún no puedo convocar cosas… Espero que la abuela Verdona me lo enseñe mañana – La pelicastaña ignoraba hasta qué punto Verdona sabía de sus intenciones, y es que la anodita era mucho más escurridiza de lo que parecía, y gustaba de vigilar a la gente en momentos poco éticos
Gwen: ¿ritual? ¿Eso no es malo?
Bel: no, hoy mismo la abuela me dijo que ritual sólo es un término que se aplica a cualquier hechizo que esté compuesto por una serie de hechizos y requiera varios pasos – Una alarma sonó, interrumpiendo su conversación
Ambas se prepararon para salir a la batalla, escuchando a través de los altavoces que el intruso se dirigía hacia las celdas.
El intruso, un alienígena de aspecto terrorífico de piel verde y acompañado por un perro de piel púrpura, había sido contratado para liberar al Galvan conocido como Albedo por el mismísimo Vilgax, quien, a su vez, sabía de sobra que el cazador podía contrarrestar al omnitrix, y, quizás, a la “anodita” de la cual se había enterado, también.
El cazador había usado un dispositivo para causar el cierre forzoso de todas las puertas, pensando en que ningún Plomero podría seguirle adentro, pero se equivocó.
Un escudo de mana lo detuvo e hizo que se golpeara contra este fuertemente, pero nada que no pudiera manejar.
Gwen: ¡alto ahí! Oh, espera, ya te detuviste – Ambas se rieron del chiste mientras el intruso permanecía inmóvil y sin expresión – Este debería servir – Dijo, convirtiéndose en Feedback – Dame energía.
Sin embargo, el ataque que antes les había funcionado, esa vez no salió bien, ya que fue reflejado por el perro del cazador de vuelta hacia ellas, mientras que este se acercaba más y más a la pequeña celda en la que estaba el Galvan corrupto. En esa forma, Gwen pudo reabsorber el impacto fácilmente, pero Bel sí lo recibió
Bel: estoy bien. Concéntrate en que no libere a Albedo, yo me concentraré en su perro – Dijo, atándole las patas para evitar que detuviera a Gwen
Gwen: bien, somos tú y yo… Como sea que te llames – Esta vez, su ataque eléctrico no fue interrumpido, el perro era fuerte y resistente, pero no demasiado. Aun así, su amo sí que resistía - ¿Cuál es tu interés en Albedo?
Bel: sí, este fracasado debe tener algo como para que cometieras el error de venir aquí y liberarlo, ¿o no? – Dijo, habiendo derrotado ya al perro y lanzándole ataques de mana mientras Gwen ataba uno de sus brazos cable a ella para usarla como batería para sus ataques. Finalmente estaban causando mella en el extraño - ¿No dices nada? Qué aburrido
El alienígena sólo respondió lanzando un proyectil que parecía una piedra hacia donde estaba el omnitrix en esa transformación con precisión quirúrgica, cortando la transformación de Gwen.
Gwen: ¿eso es todo? Puedo transformarme en otra cosa, ¿sabes?
Khyber: mira otra vez – El proyectil, que parecía ser sólo una piedra, explotó, y un escudo generado por Bel pudo, aparentemente, contener la mayor parte – Un buen cazador siempre va preparado para todas las posibilidades.
Cuando el humo de la explosión se dispersó, y pudo ver claramente que Gwen se había lastimado, Bel montó en cólera, y ya no importó que la celda estuviera ya abierta; sus heridas podían sanar por sí solas gracias a su energía, pero las de Gwen aún requerían atención.
Bel: ¿también viniste preparado para esto? – Sus ojos brillaron en rosa, y una onda expansiva de mana se llevó tanto al cazador como a Albedo por delante, quien aprovechó para convertirse en cualquier cosa que pudiera usar para salir de allí – Parece que no eres tan buen cazador como piensas – Dijo, sosteniendo a Khyber en más cuerdas de las que había creado antes, y que lo apretaban de formas poco sanas. Una sonrisa maliciosa gobernaba su rostro, Albedo, por su parte había podido conseguir al alienígena que quería - ¿Otra vez jugando al chico frío, Albedo? Ese ya lo usaste, sé más original – Albedo se volvió intangible para esquivar los ataques
Sin embargo, su necrofriggian, su “frío”, se veía distinto, siendo blanco en lugar de azul, con algunos toques rojos en sus alas, y ojos rojos, y así como se veía distinto, también funcionaba distinto, ya que su intangibilidad no sirvió para esquivar todos los ataques, sobre todo los más fuertes, y, según lo que sabía Albedo, ningún ataque podía afectar la intangibilidad necrofriggian.
Gwen: si él no es original, no veo por qué yo debo serlo – Dijo, tratando de convertirse en “EcoEco”, pero lo doloroso de sus lastimaduras no le dejó ver bien, y terminó convirtiéndose en el menos conveniente para ese momento… El que necesitaba respirar agua para sobrevivir
Bel: ¡Gwen! – Se distrajo por apenas un segundo, y eso fue suficiente como para que Albedo abriera un agujero en el techo y se escapara con el cazador - ¡Necesito ayuda aquí! Dijo, tratando de abrir la puerta con un puente de mana, o de destruirla
…Tal parecía que no podían enfrentarse a todo juntas…
Sin embargo, fue suficiente con que le tiraran agua y la tuvieran por unos momentos en un hábitat subacuático para que se acostumbrara, y, una vez que salió, incluso sus heridas se habían curado.
Max: Vilgax regresó más fuerte que nunca. Ese cazador con el que ustedes pelearon era Khyber, un reconocido cazador y mercenario, sin escrúpulos – Para ese punto, era seguro afirmar que Khyber trabajaba para Vilgax, y también…
Bel: ya me estoy hartando de que ese tipo envíe esbirros detrás de nosotros, ¿no quería el omnitrix? ¿Qué está esperando para venir a buscarlo?
Max: Bel, contrólate, esa actitud no te ayudará… Pero, fuera de eso, es una pregunta válida, yo asumía que lo veríamos más pronto que tarde.
Verdona: ¿y si todo esto de enviar a sus lacayos lo hizo a propósito, para no tomar riesgos? Vilgax sabe de sobra que el omnitrix puede ser una herramienta peligrosa, y gracias a Albedo sabe que Gwen está acompañada de Belly – Dijo, mirándola cariñosamente – Y, a la vez, sabe que están protegidas por los Plomeros, y que están alerta… - El Galvan dirigió una mirada perspicaz hacia ella
Azmuth: entiendo lo que dices, parece que estar encerrado en un bloque de hielo no congeló su capacidad de aprendizaje a largo plazo. Pero aún no ha visto todo – Dijo, mirando el omnitrix, su mirada reflejaba ciertas dudas, pero Gwendolyn Tennyson había probado que entendía el objetivo de su invento, y que podía usarlo en servicio del bien común; no era su plan original, pero no se llegaba a ser la mente más brillante en 5 galaxias sin tener capacidad de adaptarse – Tengo una idea, pero necesito algunas horas para asegurarme de que ejecutarla no será peligrosa. Verdona, intensifica los entrenamientos de Belinda. Si Vilgax quiere acercarse, haremos que lamente haber querido usar el conocimiento científico para fines tan viles.
Verdona: mañana nos veremos más temprano, te enseñaré a invocar cosas y a usar el mana para aumentar tus atributos. Además de que revisaremos todo lo que hicimos hoy.
Mañana sería un día largo, largo y lleno de sorpresas ingratas, pero eso aún no lo sabían.
…Continuará…
Chapter 9: El origen
Notes:
Acá hice un cambio mayor entre la versión de wattpad y la publicación de acá de esta historia: en wattpad, este capítulo y el siguiente están fusionados, acá los publiqué por separado. Publicarlos juntos en la otra plataforma hizo que eliminara varios diálogos, y quizás algunas escenas, que acá sí van a estar.
En fin, esas son todas las aclaraciones por este capítulo.
Chapter Text
Capítulo 9 – El origen
A la mañana siguiente, las primas Tennyson se levantaron (más temprano que ayer) y desayunaron rápido, preparadas para la tensión de un día en el que tendrían que entrenar mucho más duro que con los demás. Gwen, por su parte, se había quedado pensando en qué clase de maniobra tenía planeada Azmuth, y, por el otro, Bel se quedó entusiasmada por poder aprender invocaciones, no sólo por el hechizo de mascarada, sino porque estaba segura de que necesitaría aprender a invocar si quería tener oportunidad contra varios de esos chicos malos a la vez; necesitaba una especie de “magia de control de masas”.
Cuando entraron a la sala en la que habían entrenado el día anterior, notaron que había varios agentes, contados cadetes, y hasta el abuelo Max esperando.
Azmuth: supongo que saben para qué están ellos aquí – Ambas asintieron por igual – Gwendolyn, ven conmigo, tú serás la que empiece la parte práctica – Dijo, dejando a Gwen en el suspenso de cuál sería esa maniobra, y de si había decidido no hacerla
Verdona, por su parte, se llevó a Bel a un rincón en el que sabía que no las iban a molestar, y puso una barrera para evitar que cualquier ataque traspasara su zona, o que alguna de las invocaciones se saliera de ella… Bel recién iba a aprender invocaciones, así que no podían estar seguros de si podía controlarlas.
Verdona: bien, empecemos por repasar lo de ayer. Después de eso, veremos cómo usarás el mana para aumentar atributos como la velocidad, la fuerza y la resistencia. Cuando hayas entendido eso, te enseñaré a invocar.
Bel: ok, sin presiones – Dijo de forma humorística, Verdona sonrió
Por su parte, Gwen vio que un grupo de los agentes se paraban, obviamente buscando un combate de entrenamiento.
Azmuth: bien, antes de intentar nada, quiero asegurarme de que puedes usar el omnitrix contra varios oponentes y por tu cuenta – Cuando el Galvan que estaba en forma humana hizo énfasis en “por tu cuenta”, Gwen se sintió confundida – Dependes demasiado de Belinda, lo cual tiene una parte lógica. Ella es poderosa y aprende rápido, pero no siempre contarás con su ayuda, así como ella no contará siempre con la tuya. Si Vilgax no perdió su inteligencia cuando estuvo congelado, tratará de separarlas. No te preocupes por ellos, resistirán – De lo último no tenía dudas: los Plomeros frente a ella se veían rudos
Eran una combinación de dos Plomeros humanos muy altamente resistentes con tres Plomeros alienígenas que pertenecían, casualmente, a especies que ya estaban en el omnitrix: un tetramand, una kineceleran, y un pyronite que cubrían distintos tipos de formas de causar daño: fuerza, velocidad, y daño elemental. No sería un combate fácil, pero sus anteriores enfrentamientos usando el omnitrix le habían enseñado muchas cosas.
Cuando Azmuth dio la orden, los agentes empezaron a atacar, y ella se convirtió en necrofriggian. El hielo sería perfecto para hacer resbalar a la kineceleran y al tetramand, y para apagar al pyronite, además de que tenía una idea de cómo usar su intangibilidad contra los agentes humanos.
Bel: ¿ya puedo invocar algo? – Dijo, impaciente
Verdona: sí, querida, pero concéntrate. Uno de los hechizos más fáciles, pero no por eso menos poderosos, de invocación, es el de invocar familiares asociados al aura. Estos familiares son únicos para cada anodita, representan lo que en verdad eres en tu interior. Es considerado un hechizo fácil, porque, al estar asociados a tu aura, son las invocaciones más fáciles de controlar si decides invocar a un gran número de ellos – Se veía justo como el tipo de hechizo que necesitaría para controlar grupos de enemigos – Incluso los anoditas más experimentados prefieren invocar familiares antes que a otras invocaciones. Los familiares siempre tendrán las mismas prioridades que tú, por lo que no harán nada que tú no harías, ¿lista?
Bel: siempre lo estoy – Respiró profundo. Realizar invocaciones no le parecía tan fácil como manejar la energía para atacar, construir cosas, o incluso hacerse más fuerte, pero no había tenido mayores dificultades hasta ese momento - ¡cognatus meus videtur!
Sus ojos brillaron en rosa, y, cuando sus manos se alzaron, dos pequeñas figuras se formaron en brillo rosa, empezando a tomar forma.
La forma final de los familiares vinculados fue la de pequeñas hadas de piel rosa pálida y ojos púrpura oscuros y grandes, que llevaban vestidos de color azul oscuro con brillos y pequeños cinturones en los que reposaban unos amuletos grises que evidenciaban que un hechicero los estaba controlando. Las hadas también tenían cabello, negro y corto por los hombros, con pequeños adornos en forma de mariposa, a la izquierda, de color rosa pálido. Definitivamente eran adorables, sobre todo porque, mientras no recibieran órdenes, se dedicaban a flotar y batir sus alas alrededor de su invocadora, con una expresión alegre.
Verdona: ya imaginé que tus familiares serían algo así. Adorables, transmitirán confianza a los inocentes que se crucen en medio de un campo de batalla, buenas canalizadoras de magia, y excelentes curanderas de combate. Es fácil para mí deducir todo esto, puedo ver dentro de ti – Por alguna razón, eso no sonaba tan perturbador como debería – ¿Y bien, Max? ¿A quién vas a enviar? – Dijo, en un tono desafiante y divertido
Max: a este chico – Dijo, señalando al revonnahgander a su lado, al cual Bel conocía y hasta habían hablado de temas complejos, pero cuyo nombre no sabía aún – Es realmente bueno, está muy cerca de tener una graduación temprana. Quisiera conservar al resto de mi grupo para Gwen.
Verdona: bien, si tú crees que servirá, sólo me sentaré – Bel se puso de pie mirando al conocido-desconocido, ya con energía cargada en sus manos. Sus dos familiares la siguieron, cargando también sus propias manos – Me encanta una buena lucha – “En especial entre dos personas tan descaradamente compatibles” pensó, pero se lo guardó
Rook: creo que aún no nos hemos presentado adecuadamente, mi nombre es Blonko, y mi apellido es Rook, pero llámame como quieras. La mayoría me dice Rook – Dijo, amable pero serio, sacando su arma extraña
Bel: Belinda Tennyson, pero sólo llámame Bel, ¿sí?
Rook: de acuerdo, Bel sí – Casi se dio una facepalm… Definitivamente entender al chico frente a ella tomaría tiempo, pero lo que importaba era el entrenamiento. Tanto ella como sus familiares iniciaron la ofensiva, al mismo tiempo que le respondía
Bel: no. No “Bel sí”, sólo Bel – Para su sorpresa, el chico con apariencia felina no se distrajo con su charla, y disparó su arma hacia ella. Aunque se solucionó levantando un escudo, potenciado por la presencia de sus dos familiares – Chico duro.
Pronto, Bel descubriría que Rook era absurdamente ágil, fuerte, y resistente, y que, aparentemente, tenía cierta capacidad de escuchar por encima del oído humano.
Además de eso, su “proto-herramienta” era también absurdamente poderosa. En medio del combate, el revonniano le contó orgulloso sobre el arma que había construido a partir de elementos que sólo existían en su planeta. Por si fuera poco, la proto-arma también podía convertirse en un escudo de ser necesario, uno que no sólo servía para bloquear sus ataques y los de sus familiares, sino también para arrojarlo al mejor estilo Capitán América.
Bueno, por si no había quedado claro, Rook era un oponente absurdamente fuerte para ser un cadete, y, sin embargo, el combate había estado muy empatado, o, al menos, hasta que descubrió lo del escudo del Capitán América, ya que la golpeó por detrás después de chocar contra una pared. El primer y único golpe contundente que recibió en toda la pelea, pero, aun así, Rook se preocupó.
Rook: lo siento, pensé que lo bloquearías – “No, estaba muy ocupada pensando en cómo sigues siendo cadete con todo ese arsenal” pensaba ella por dentro, aunque pensaba en más cosas, y Verdona lo sabía. Blonko se acercó a ella – ¿Estás bien?
Si había algo que seguro se le estaba dando bien entre tantas peleas, era burlarse del oponente de las formas más creativas que encontrara, por lo que dramatizó más de la cuenta el dolor que estaba sintiendo, y, aprovechando que el revonniano se le acercó, lo atacó con un rayo de energía en venganza, riendo por su broma.
Rook: bien hecho – Felicitó, Verdona sólo observaba, divirtiéndose mucho, evidentemente
Dando fin al combate, los familiares desaparecieron. Gwen también había dado fin a su propio combate; a ella le había ido mejor de lo que había pensado, al parecer, leer esos textos interminables sobre todos los aliens que había desbloqueado sí servía más allá de lo puramente didáctico.
Cuando llegó el descanso del almuerzo, pudieron sentarse juntas y conversar por primera vez en todo el día:
Gwen: ¿crees que ya puedas hacer ese ritual de la mascarada? Se veía muy complejo
Bel: necesitaba saber más de las invocaciones. Pero la mascarada no se trata de invocar a un ente vivo por sí mismo, así que debería estar bien. Lo intentaré cuando volvamos al dormitorio – Un cadete que se les acercó le comunicó a Gwen un mensaje importante
Cadete: disculpen por interrumpirlas. Señorita Gwen, el primer pensador pidió que le dijera que tiene que reunirse con usted después del almuerzo. Dijo que era importante – Posterior a eso, se fue sin elaborar
Gwen: parece que estarás sola. Creo que se trata de la maniobra que mencionó ayer…
Bel: no te preocupes tanto, Azmuth puede ser gruñón, pero sí se preocupa por tu seguridad y la de los demás… O eso creo, es difícil de leer.
Gwen: no eres buena tranquilizando a la gente, ¿verdad? – Bromeó, Rook Blonko llegó pidiendo permiso para sentarse con ellas, a lo que ambas aceptaron… Gwen empezó a sentirse como la tercera rueda - ¿Cómo estuvo su combate?
Bel: ¡eres absurdamente fuerte! – Remarcó exaltada, a lo cual Blonko sonrió - ¿Qué es eso de la “graduación temprana”?
Rook: es un privilegio que sólo se otorga a los mejores cadetes, y sólo bajo recomendación de más de un magistrado. Tu abuelo fue el primero en escribir la suya, incluso sin que se lo pidiera. Estoy esperando la segunda.
Bel: ¿cuál es tu historia con el abuelo? ¿Ya lo conocías?
Rook: no hasta la primera vez que me reporté con él. Fue… Por el caso de Kevin Levin, cuando el comandante de la operación encubierta recibió la información de que lo conocías – Fue despacio, pero ella no pareció sentirse especialmente incómoda, no iba a matar al mensajero – Pero siempre lo admiré, desde que aquel Plomero que iba de paso por mi planeta me contó sobre él. Revonnah es más que nada un planeta conformado por granjeros, artistas marciales, sanadores, y muy pocos ingenieros. No tenemos una fuerza de defensa como otros planetas, pero tenemos recursos para hacer armas poderosas como la mía.
Bel: oh, entiendo. Entonces ustedes les dan recursos a los Plomeros a cambio de protección, pero no se unen – Rook asintió, era fácil deducir que los revonnahgander eran pacíficos y preferían vidas tranquilas y tradicionales – Entonces… Los asesinos que me persiguieron… - Dijo, tratando de evitar entrar en campo minado, pero era obvio que terminarían tocando ese tema en algún momento. Precisamente a eso iba Rook
Rook: sí, el gremio de los tres soles nació en mi planeta, es nuestra mayor vergüenza. Nacieron hace mucho tiempo, en una pequeña ciudad en la que el comercio con otros alienígenas era mucho más bienvenido que en el resto, por eso pudieron abandonar fácilmente el planeta – Su ceño fruncido le dijo a Bel y a Gwen que estaban entrando en terreno pedregoso. Había una historia personal ahí, y ninguna de las dos quiso presionar – De hecho, de eso esperaba hablar. Estuve investigando la escena en la que te atacaron, y tengo razones para pensar que los asesinos siguen con vida, y en este planeta – Bel suspiró aliviada de saber que no había matado a alguien. Aunque Verdona lo viera como algo normal, ella aún no sabía si podía cargar con algo así en su consciencia, sin importar de quién se tratara
Bel: entonces tenemos que encontrarlos – “Tenemos” no se escuchaba tan mal, y Rook sabía que era lo bastante poderosa como para enfrentarse a situaciones peligrosas
Rook: me permitieron salir esta noche para investigarlo. Me dijeron que fuera solo para no llamar la atención, pero puedo avisarle a mi superior para que vengas conmigo. Eso sí, te recomiendo llevar algo para cubrir tu identidad, si nos están vigilando y te reconocen, perderemos el factor sorpresa – Bel asintió, un buen motivo para intentar el ritual de la mascarada lo antes posible
Un rato después, Gwen se reunió con Azmuth para saber qué quería, o si ejecutaría su maniobra.
Azmuth: creo que ya sabes que, por sí mismos, tus alienígenas no bastarán para darle batalla a Vilgax y a sus lacayos. Aún tendrás problemas si te encuentras con Albedo, así que tendrás que tener acceso a más opciones de las que tendrá él. Siéntate ahí – Gwen obedeció, su muñeca izquierda (la del omnitrix), fue conectada con una serie de cables a un computador – Con esto lograré duplicar la cantidad de alienígenas que tienes disponibles, pero no podré elegir cuáles se desbloquearán, así que reza porque sea bueno.
Después de que el Galvan introdujera una serie de comandos, el omnitrix emitió una luz verde. Cuando la luz se fue, 15 nuevos aliens se habían agregado, usó el selector para tratar de identificar de cuáles se trataba, y, aunque ella no pudo deducir nada, Azmuth los distinguió sólo con las siluetas, y se llevó el dispositivo de almacenamiento de información que le había dado para actualizarlo. Su expresión era tan neutral como siempre, por lo que no podía saber si había tocado una selección buena.
Gwen: ¿salió bien?
Azmuth: bastante – Dijo, devolviéndole el dispositivo – Mañana practicarás con eso, así que asegúrate de leer todo lo que puedas - Era muchísimo texto, pero Gwen ya estaba acostumbrada a leer mucho
Un rato después, en una nave que surcaba el espacio profundo, un Galvan convertido en una versión de blancos cabellos de Gwen recién terminaba los estudios referentes a qué había pasado con él.
No sólo estaba atrapado en esa forma humana con sólo ¼ de su ADN Galvan disponible, sino que, además, el último choque que había sufrido con el omnitrix de Gwen había corrompido su ADN y el de todos los alienígenas que había en su propio reloj. No sólo se había alterado su apariencia, sino también el desempeño de algunos alienígenas, por lo que debía buscar arreglarlo lo antes posible.
Albedo: ¿querías verme? No hemos hablado desde que te informé sobre la portadora del omnitrix y su prima anodita. Me sorprende, creí que podías manejarte por tu cuenta ahora.
Vilgax: ¿puedes arreglar lo que te hiciste?
Albedo: sí, si tuviera el omnitrix de Gwendolyn Tennyson, pero, ¿para qué preguntas? – Dijo, desconfiado, algo que Vilgax ya se imaginaba. Más allá de sus promesas hacia el Galvan, sabía que este desconfiaba – Creí que querías el omnitrix para ti.
Vilgax: y así es, pero será difícil trabajar contigo si no estás en máximo rendimiento.
Albedo: entonces, ¿por qué no nos diriges hacia ese patético planeta? ¿Qué estás esperando, por cierto? Sabes que los Plomeros te están esperando, ¿verdad?
Vilgax: sí, y los dejé esperarme mientras juntaba aliados. Estoy preparado para traer a más chicos nuevos, pero aún espero su respuesta.
Albedo ya se imaginaba de quién se trataba, pero no por eso dejaba de considerarlo una idea estúpida; ese gremio de asesinos no era confiable, principalmente porque no eran mercenarios. Asesinarían a Vilgax si se sentían amenazados, sin dudarlo ni por un segundo, ¿para qué necesitaría de su ayuda? ¿Qué más estaba planeando?
…Continuará…
Chapter 10: Lucky Girl
Chapter Text
Capítulo 10 – Lucky Girl
Cuando cayó la noche y recibió el mensaje de Rook de que ya era hora de salir, Bel dejó sus libros a un lado y se ató el cabello en dos coletas bajas como le gustaba hacerlo cuando salía con sus amigos.
Bel: Gwen, ya me voy – Le dijo a la pelirroja, quien estaba muy concentrada en su lectura y, de otra forma, no se hubiera enterado de que ya se iba – Me cuidaré, lo prometo.
Se encontró con el revonnahgander en el hangar, en donde este guardaba la nave que él mismo había construido. Bel no dejaba de sorprenderse de la gran habilidad que tenía ese chico para construir cosas, pero tenían una misión que cumplir.
Rook, en lugar de llevar puesta la típica armadura ligera de color blanco que usaban los cadetes, llevaba puesta una armadura igualmente ligera de color azul con negro, mucho mejor para que no lo notaran por la noche. También hacía destacar más su cuerpo bien trabajado, pero ese pensamiento se interrumpió rápido cuando se dio cuenta de que el chico le miraba confundido por su falta de disfraz:
Bel: no te preocupes, tengo una cubierta, ¡mascarada!
Cuando chocó su puño derecho con su palma izquierda como para darse impulso, su traje apareció: era un traje tipo enterizo negro y de material flexible, ajustado al cuerpo, con el cual llevaba un cinturón de tela de color verde oscuro, con una hebilla en forma de cabeza de gato (tal cual se lo había sugerido Gwen); los extremos de tela del cinturón se extendían, cayendo hacia su lado derecho como accesorio, y llevaba botas de color verde oscuro y guantes del mismo color.
Su máscara, la parte más importante del traje, también imitaba la cabeza de un gato, cubría toda la mitad superior de su redonda y delicada cara, y era de color mayormente verde oscuro, el cual se mezclaba muy bien con el esmeralda de sus ojos, sin resaltar demasiado; también tenía partes negras en los extremos de abajo y de arriba, a los lados de las orejas de gato y en el centro de la frente hasta la nariz. El traje le daba un aspecto felino y misterioso, muy adecuado y muy único.
Rook parecía haberse quedado sin palabras.
Bel: salió mejor de lo que pensé… ¿Rook? – Dijo, mirando a su compañero, quien no sabía muy bien qué decir - ¿Vamos?
Rook: s-sí – “Linda” pensó mientras se subía a la nave – Si no fuera porque es posible que se den cuenta de que los seguimos, te hubiera pedido que crearas un portal. De todas formas, llegaremos rápido en mi nave, y no se puede rastrear.
Bel: impresionante – Dijo, mirando embobada cada centímetro de esa nave que, aunque no era muy espaciosa, sí podía llevar a un grupo de hasta 6 Plomeros y equipaje pesado - ¿Qué fue lo que te hizo pensar que los asesinos siguen vivos?
Rook: cuando llegué al lugar en el que te atacaron, intercepté señales de radio que venían de una frecuencia que sólo usa el gremio de los tres soles. Se comunicaron para pedir auxilio. Los he estado investigando por mucho tiempo, esperando un momento como este.
Bel: conoces a los que me atacaron, ¿no es así? No tienes que hablar si no quieres, no voy a presionarte – Rook se quedó pensativo… Bel ya formaba parte de eso, y, prácticamente de la nada, se habían convertido en compañeros
Rook: sí… La chica que te atacó se llama Sayonna, y mató a sangre fría a su hermana Rayonna para unirse a la organización… Rayonna era… Yo la amaba – Parecía que todo en todos los enemigos que les atacaban era profundo y siniestro, pero lo que Rook le decía era difícil de escuchar, y muy doloroso
Bel: lo siento mucho, Rook – Fue lo único que se le ocurrió decir, pero el tono de su voz demostraba que sus condolencias eran genuinas
Rook: quien tiene que sentirlo es Sayonna. La arrestaremos a ella y a su compañero. Será un pequeño paso para la destrucción total de esa organización, y Rayonna tendrá la justicia que merece, como se lo prometí…
Flashback, hace 4 años. Rook de 14 años
Ese día en la granja había sido bastante aburrido, pero, cuando cayó la noche, su padre le permitió ir a ver a Rayonna como recompensa por trabajar tan duro y ser tan buen ejemplo para sus hermanos menores.
Rayonna era su novia, eso lo sabía todo el mundo. Se habían querido desde que eran niños, y, eventualmente, ese amor de amistad evolucionó a un amor romántico y dulce, casi como de cuento de hadas, de esas viejas historias de los amantes que unían a las aldeas en el viejo Revonnah.
Rayonna: ¡Blonko! Qué bueno es verte – Dijo, feliz, abrazándolo – Salgamos a caminar un rato, nuestro cielo nocturno se ve muy bien hoy.
Mientras caminaban, aprovechaban para ponerse al día sobre el trabajo, la familia, y otras cosas triviales, pero con las que se divertían hablando. Se detuvieron en un panorama especialmente hermoso en el que podían ver la luz de uno de los soles menores del planeta bañando con sus rayos tenues el campo en el que se encontraban.
Se miraron por algunos segundos, y no dudaron en besarse, pero tan pronto unieron sus labios, también escucharon un ruido entre las plantas, y sacaron sus armas, las que solían usar para combatir muroides, esas ratas gigantes y horribles que amenazaban sus cosechas.
Vieron asomarse una sombra humanoide en la oscuridad, por lo que Rayonna sacó un farol para iluminarla… Era su hermana, aquella que se había escapado de casa y a la que nadie conseguía encontrar, y nunca supo qué había pasado.
Rayonna: ¡Sayonna! Es un gusto volver a verte, ¿dónde estabas? Venga, dame un abrazo.
Sayonna: es un gusto volver a verte, hermana… Es una lástima que sea la última vez, ¿no te parece? – Dijo, con voz siniestra, pero antes de que alguien pudiera hacer algo, Sayonna se separó del abrazo, y apuñaló a su hermana en el estómago
Rayonna: Sayonna… Qué… Te… Pasó – Dijo, Rook expresó su intención de pelear contra ella, pero llegaron un par de compañeros para llevársela y evitar consecuencias. Rook se acercó a Rayonna, presionando la herida para tratar de parar el sangrado – Blonko…
Rook: el gremio de los tres soles… - Dijo, con evidente rencor, tratando de cargar a Rayonna en sus brazos y llevarla para que la atendiera un sanador, pero siendo detenido
Rayonna: no te molestes, puedo sentirlo… Voy a morir – Los ojos de Blonko se llenaron de lágrimas que ya no pudo contener
Rook: pero no puedo dejarlo así, no puede quedarse así – Rayonna subió su mano como pudo, tomando la mejilla de su novio, y tratando de consolarlo
Y, casi como si se estuvieran burlando de él, el símbolo de la organización fue lanzado desde lejos hasta donde estaban ellos, dejándole saber que todo eso había sido sólo la prueba para ingresar, lo cual lo llenaba de ira… De una incontrolable ira.
Rayonna: no, Blonko… No busques venganza… Busca justicia, no… Permitas… Que… Corrompan… Lo que eres.
Fue entonces cuando los anaranjados ojos de Rayonna dejaron de tener vida, y Rook perdió a su amada, a la persona con la que pensaba casarse, pero, aún peor, sus padres habían perdido a sus dos hijas, una asesinada por la otra, y el joven revonniano dudaba de si serían capaces de superar tales niveles de dolor.
Y, para hacerlo peor, como estaban en medio de un campo, Rook no tuvo más remedio que cargar con el cuerpo de Rayonna hasta su casa, y sus padres se terminaron enterando de la peor manera posible.
Antes de iniciar ese tortuoso trayecto hacia la casa de la familia de su amada, cerró sus ojos carentes de vida, y se tomó unos segundos para abrazarla por última vez.
Rook: lo haré. Buscaré justicia, lo prometo.
Fin del flashback
Bel exhaló de sorpresa cuando Rook no pudo más, y le contó el resto de la historia… Eso era algo que no esperaba…
Bel: tienes un gran corazón, Rook. Me aseguraré de que puedas cumplir la promesa que le hiciste a Rayonna – Los ojos dorados tristes del revonniano se encontraron con los suyos
Rook: ella te admiraría por eso – Dijo, en una última nota más positiva, antes de que Rook volviera a poner su expresión seria y enfocada – Nos estamos acercando al sitio del que salió la frecuencia de auxilio.
Bel: sentire vitam – Canalizó el suficiente mana como para aumentar el rango del hechizo, tal cual su abuela le había enseñado, y así sentir, aunque fuera brevemente, si había alguien adentro mientras aún guardaban una distancia segura – Mmm… Hay alguien adentro, pero sólo es una persona, desde aquí no siento si es hombre o mujer.
Rook: los asesinos del gremio de los tres soles no trabajan juntos más de la cuenta, probablemente se separaron. Estacionemos aquí, si nos acercamos más, es posible alertarle – Cuando se bajaron, Rook se puso un casco que iba a juego con la armadura – Intentemos ir con sigilo, ¿crees que puedas copiar mis movimientos? – Bel asintió, su forma favorita de hacer ejercicio era bailar, así que era muy ágil y flexible
Paso a paso, uno delante del otro, consiguieron acercarse, sabiendo que no estaban alertando a quien estuviera adentro de esa vieja estación de radio abandonada.
Rook abrió la puerta principal de forma milagrosamente silenciosa. Por suerte, la luz de la luna que se había colado dentro y las sombras que generaban en consecuencia no alertaron a su objetivo, ya que ni siquiera estaba en esa misma habitación, sino en otra que se encontraba hacia abajo por escalera.
La puerta que daba hacia el nivel inferior estaba parcialmente abierta, era evidente que, quien fuera que estuviera allí, no pensó que un intruso llegaría tan lejos… Eso, o estaban ante una trampa, y no podían negar que se veía sospechoso. Los escalones, para su desgracia, eran viejos y probablemente causarían ruido al ser pisados, por lo que tuvieron que avanzar sin las sombras de su lado, y, para eso, Bel creó una luz con su magia.
Rook: por la autoridad de los Plomeros, quedas bajo arresto – Era Sayonna, ella se había quedado ahí… Cuando se volteó a verlos, aún sentada, notaron que estaba herida. Tenía varios vendajes en el torso y en los brazos, pero, en sí, se veía bien
Sayonna: así que eres tú, y vienes con Blonko. ¿Es tu nueva novia? – Dijo, condescendiente y burlona, era evidente que, o no le importaba la situación en la que estaba, o estaban en una trampa - ¿No era que estarías con mi querida y perfecta hermanita, por siempre?
Bel: entonces, ¿es eso? ¿Mataste a tu hermana porque te comparaban, salías perdiendo y estabas celosa? – Dijo, evidentemente enojada, aunque no sabía si estaba más enojada con Sayonna o consigo misma por haber hablado tan mal de Gwen por años
Sayonna: ¿qué es eso? ¿Escucho comprensión en tu voz? – Rook se rehusó a permitir que avanzara aquella locura, por lo que le puso las esposas – Blonko, no eres divertido, lo sabes, ¿verdad?
Bel: mis padres y mis tíos estuvieron casi toda mi vida comparándome con mi prima Gwen, y yo siempre salía perdiendo… Y sí, estaba celosa, y quizás aún lo estoy, pero… ¿Cómo eso te convirtió en una asesina a sangre fría? ¿Tuviste consciencia alguna vez?
Sayonna: quizás sí, o quizás no, y quizás tú tampoco… Me recuerdas a mí, yo también pensaba que los celos y las riñas de años se podían superar, pero mírame ahora. Quizás, en un par de años, no me mires como me estás mirando ahora mismo. Quizás estés tan rota como yo, y no quieres admitirlo – Viendo la creciente furia de Bel por ver que Sayonna se atreviera a compararlas, Rook detuvo en seco la discusión antes de que, en verdad, se convirtiera en una locura
Rook: Bel, no le hagas caso, es justo lo que quiere. Quiere hacerte enfurecer porque sabe que yo no cederé, y no la asesinaré como ella espera… Ella espera que tú si lo hagas – Si se trataba de eso, no pensaba darle el gusto, por lo que le puso una cinta de mana en la boca para evitar que hablara
Bel: ¿y por qué esperaría a que la matara? – Dijo, mirándola de forma hostil mientras se la llevaban de vuelta a la nave
Rook: porque ningún asesino de esa organización ha sido capturado con vida antes… Siempre mueren en combate primero – Miró a Sayonna con todo el rencor que le guardaba - Parece que tú serás la primera, y espero que disfrutes de la celda que te asignen, porque no volverás a ver la luz del día, ¿me oyes?
El resto del trayecto desde la estación de radio abandonada hasta la nave, y de la nave de vuelta a la sede fue más tranquilo. Mientras Rook conducía, Bel se dedicaba a vigilar a Sayonna; ninguno de los dos confiaba en que no trataría de escapar.
Cuando llegaron de vuelta al hangar y abrieron la nave, el resto de los Plomeros que trabajaban o entrenaban en esa base aplaudieron ante la exitosa misión de Blonko y Bel, mientras esta removía las cuerdas que había puesto sobre su boca y el resto de su cuerpo (para evitar que tratara de escapar abriendo sus esposas).
Sayonna: parece que lo hiciste… Justicia por Rayonna, ¿verdad? – Sonreía maliciosamente, casi como si quisiera burlarse de él por última vez… Y, a pesar de que la justicia sería servida eventualmente, Rook no sentía que hubiera ganado – Tendrás cosas peores de las qué preocuparte, créeme – Dijo, mientras otros agentes se la llevaban. El abuelo Max se acercó a ellos
Max: los felicito, a ambos. Hicieron un gran equipo – Bel deshizo la mascarada – Bel, ¿me dejas hablar con él un segundo? Gwen dijo que te esperaría con una cena especial por tu primera misión – Sonriendo, asintió, yéndose con entusiasmo – El magistrado Patelliday accedió a escribir tu segunda recomendación. Felicidades, hijo – La única noticia que podía ponerle feliz en ese contexto, y, por suerte, fue efectiva
Rook: gracias, magistrado. Prometo que no los decepcionaré.
Mientras tanto, Bel caminaba de vuelta a la habitación, viendo que Gwen ya había preparado la cena que consistía en un señor Smoothie y unas papas con chile, sus dos cosas favoritas en cuanto a comida basura.
Bel: gracias, Gwen – Dijo, empezando a comer con entusiasmo
Gwen: ¿cómo les fue? – Bel no pensaba decirle el trasfondo de la misión, eso era privado de Rook, pero el resto sí podía
Bel: nos colamos silenciosamente y la sorprendimos. Aunque debo decir que tuvimos bastante suerte… ¡Eso es!
Gwen: ¿el qué?
Bel: tuve suerte, soy la chica con suerte… Lucky Girl, ¿qué te parece? Lucky Girl y Gwen 14, no suena mal.
Gwen: sí, son buenos nombres – Dijo feliz. Si sus alienígenas tenían apodos, ¿por qué ella no? Cuando tomó el omnitrix, le mostró 14 aliens, y ella tenía 14 años por lo que Gwen 14 sonaba adecuado
Tan pronto como Bel terminó de cenar, los altoparlantes de la sede se llenaron de un mensaje cuyo significado desconocían, “código rojo, celda A24”, ¿qué significaría?
Corrieron hasta encontrar al abuelo en un pasillo que conectaba a la prisión:
Gwen: ¿abuelo? ¿Qué es el código rojo?
Max: persona en condición médica crítica detectada… Sayonna se suicidó.
Bel: ¿qué? No, no puede ser tan fácil, curaré sus heridas y me… - Fue detenida por Rook nada más intentó avanzar
Rook: no hay nada que hacer, ya está muerta – Era evidente que estaba tan enojado y frustrado como ella – Se causó heridas graves en la cabeza, aunque hubieras intentado curarla, lo más probable es que hubiera muerto de todos modos, o sobrevivido con secuelas que impedirían un juicio.
Se sentía tan impotente y tan triste, sentía que le había fallado a Rayonna, aunque todo aquello estuviera fuera de su control. Sentía que esos años de empujar su autocontrol hasta el límite por el bien de la justicia no habían servido de nada… ¿Y ahora qué? Nada parecía tener sentido.
Sus pensamientos más oscuros fueron empujados lejos de allí cuando, en un movimiento arriesgado, dos delgados brazos rodearon su cintura, y el cuerpo de la adolescente, delgada y de estatura estándar para una humana de su edad, se acercó al suyo en un abrazo… Y no sabía cómo agradecérselo, no sabía cómo decirle lo mucho que lo necesitaba, por lo que, en su lugar, sólo se lo devolvió.
Un rostro conocido para la pelicastaña observó desde lejos, y supo que eso era lo mejor para ella… Aún tendrían que hablar, pero eso podía esperar, aún tenía que adaptarse a su nueva vida.
…Continuará…
Chapter 11: Cuenta regresiva
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Capítulo 11 – Cuenta regresiva
Al despertarse a la mañana siguiente, Gwen siguió el procedimiento estándar desde que llegaron a esa base. Entró al baño sin mirar mucho, se duchó, secó y peinó su cabello, se vistió, y salió. Sin embargo, había algo extraño…
¿Dónde estaba Bel? ¿Se le habría adelantado? Eso era difícil, de no ser porque estaba presionada por fuerzas más allá de su planeta, Bel no podría llegar temprano a sus clases, tenía un récord de llegadas tarde en su colegio. Además, su celular estaba sobre la mesita de luz, conectado a su cargador, tal y como los dejaban por la noche. Ninguna de las dos solía olvidar su celular, por si acaso intentaban usarlos para comunicarse con ellas, ese fue el último indicio de que algo no iba bien.
Fue a buscarla al comedor, esperando a que estuviera, cuando no la vio en absoluto, se preocupó. Corrió hacia la sala de entrenamientos en la que sabía que ya estaban Azmuth y Verdona, probablemente hablando entre ellos de sus planes para ese día.
Azmuth: ¿Gwendolyn? ¿No deberías estar en el comedor? No puedes empezar a entrenar si no consumiste el mínimo de nutrientes para empezar el día.
Gwen: se trata de Bel. No está en el dormitorio, no está en el comedor, no puedo encontrarla.
Verdona: no sentí que saliera. Para salir sin activar un aviso de salida, tendría que haber usado su magia… Iré a revisar su habitación – Dijo, apresurándose a salir
Azmuth y Gwen, por su parte, llamaron a una reunión urgente. Algo en aquella situación olía mal, porque, además, de haber salido, se hubiera llevado su teléfono o dejado una nota (como la última vez).
Gwen: abuelo, Bel desapareció.
Max: lo sé, Verdona ya me dijo todo.
Gwen: ¿la habrán secuestrado? ¿Cómo se colarían aquí?
Verdona: no, no fue un secuestro. Además, aunque alguien hubiera conseguido entrar sin activar las alarmas o ser descubierto por los guardias, no hubieran secuestrado sólo a Bel. Mi visión mostró que ella misma salió del dormitorio, pero estaba en trance.
Azmuth: analicé el área de tu dormitorio, una frecuencia muy específica de ondas de radio llegó de forma tenue por la noche, con un mensaje. Aún no puedo descifrar qué decía exactamente, pero está claro que estamos ante un caso de trance inducido por mensajes radiales subliminales.
Gwen: pero, ¿por qué tomarse tanto trabajo? Creí que querían el omnitrix.
Verdona: tendría sentido si quisieran que entregaras el reloj sin pelear, pero hay algo más – Dijo, sinceramente esperaba que no fuera lo que estaba pensando, pero no tenía muchas esperanzas – La forma de energía pura anodita puede ser usada como fuente de combustible duradera por un cazador experimentado.
Max: Khyber… Tendríamos que haber previsto que no sólo sacaría a Albedo de prisión.
Gwen: ¡tenemos que encontrarlo! ¿Podemos rastrear de dónde salió la frecuencia? – Azmuth asintió, ya estaba en eso sin que tuvieran que preguntárselo
Max: lo ideal sería llevar a un equipo pequeño. Si llevamos a un equipo más grande, lo alertaremos muy fácil. Llamen a Rook y a Kevin, nos acompañarán – Dijo, mirando a Gwen
Lugar desconocido
Sus ojos se abrieron de forma lenta y pesada; su cabeza dolía, y pudo sentir que sus brazos y piernas estaban atadas, y que su cuerpo estaba en posición vertical, contra una pared lateral.
Se asustó, y forcejeó para tratar de liberarse, ya fuera por fuerza bruta o usando algún hechizo.
Khyber: no te molestes, me aseguré de que no puedas usar tu magia – El cazador salió de una puerta que estaba contraria a la que parecía ser la salida
Ver al cazador en las circunstancias en las que se encontraba en ese momento era aterrador, hacía que su corazón se acelerara y su cuerpo temblara… Pero no, no iba a darle el gusto de verla así. Sus intenciones iniciales no parecieron servir de mucho, ya que, cuando el cazador se acercó, y puso su mano sobre su mejilla para obligarla a mirarlo a los ojos, no pudo ocultar el miedo.
Khyber: capturar a una presa tan exótica es un enorme logro para mi carrera, es una lástima que no pueda torturarte como es debido – Era obvio, trabajaba para Vilgax, y Vilgax la quería para algo… Pero, si había algo en ella que superaba el miedo, era su cabeza más dura que un diamante
Bel: por supuesto que no puedes, porque eres el perro faldero de Vilgax, ¿verdad? – Dijo, tratando de provocarlo - ¿Qué puede ser tan importante para él como para rebajarte así?
En otras circunstancias, Khyber la hubiera golpeado, quemado con algún mechero, cortado en alguna parte dolorosa, o cualquier otra cosa para castigarla, pero no podía negar que la niña, por terca que fuera, tenía razón. Además, no había nada como una presa que ignorara las circunstancias en las que estaba, actuando como animal arrinconado cuando ya estaba perdida… El sentimiento casi le hizo sonreír, esa era una presa distinta…
Acarició su mejilla, pensando en otras formas de someterla que ya había usado, pero que no solía usar muy seguido… Bel lo captó, y, esta vez, tampoco trató de ocultar su miedo con su actitud peleadora.
Bel: ¿qué quieres? – El miedo empezaba a colarse en su voz, ese era el sentimiento que el cazador tanto quería ver - ¿Eres consciente de que van a rescatarme? Cuando vengan, estarás muerto, ¿entiendes? ¡MUERTO!
Psyphon: Khyber, es suficiente, la necesitamos sana y salva. Es hora de transportarla a la nave para que conozca al amo.
Antes de que pudiera protestar, Psyphon la bajó de la pared, aunque aún tenía esposas puestas en sus dos manos y sus dos pies, y un dispositivo de teletransportación usado por este la llevó hacia una nave que, por lo que veía, estaba en el espacio, cercana a la tierra, pero no demasiado.
Y, frente a ella, se encontraba Vilgax.
Bel: así que eres tú – Dijo mientras lo observaba acercarse – No me imaginé que el gran conquistador fuera un pulpo gigante – Dijo, de forma burlona. Como ya no podía ver a Khyber, y su miedo a ser profanada de la forma más dolorosa había pasado, volvía a llenarse de valentía – No eres tan impresionante.
Vilgax: te pareceré impresionante cuando veas lo que preparé para ti – Dijo, escoltándola personalmente hacia algún lugar de esa enorme nave, terminando en un laboratorio, en el que se encontraba Albedo - ¿Por qué no se lo explicas, Albedo?
Albedo: supongo que ya sabes que tienes una forma anodita, compuesta puramente de energía de la vida, de mana, ¿verdad? Bueno, sorpresa: como eres energía, podemos usarte como combustible para potenciar la nave.
Bel exhaló, sorprendida, ¿usar a un ser viviente como fuente de combustible? Eso ya era aterrador, pero, ¿cómo pensaban usar su forma anodita?
Bel: mal por ti, pero no puedo controlarla. La única vez que me transformé fue por accidente – Albedo parecía muy seguro de lo que hacía, mientras le quitaba las esposas y la metía rápidamente a una especie de tubo de contención del que su magia no podía salir – VENDRÁN A RESCATARME, Y LO LAMENTARÁS, ALBEDO.
Vilgax: guarda tus gritos, los necesitarás, porque esto será doloroso.
Albedo: es cierto que no puedes controlar tu forma anodita, pero sí la asumirás si estás en gran peligro – Albedo usó un control para que un brazo robótico con una aguja se acercara a su brazo para inyectarle algo – Esto no será suficiente para matarte, pero sí tendrás que usar tu forma anodita para escapar del dolor.
Bel: no lo conseguirás. Me contendré, no me transformaré para ti.
Contener su propia naturaleza cuando sabía que estaba en peligro era difícil, y más teniendo en cuenta todo lo que había pasado en ese rato. Todas esas cosas habían promovido que se llenara de sentimientos fuertes los que, a su vez, parecían potenciar siempre su magia.
Un grito gutural amenazaba con romper los tímpanos humanos de Albedo, pero estaba valiendo la pena. La pelicastaña trató de golpear la célula de contención para romperla, pero nada parecía efectivo.
Cuando pareció desmayarse, sus ojos brillaron en rosa, y su forma de energía se alzó, más furiosa que nunca.
Bel: ¡NO TE SALDRÁS CON LA TUYA! ¿Entiendes? – Nuevamente, fue atada contra una pared, esta vez, por brazos robóticos que sostuvieron su cuello, sus brazos, y sus piernas para que no forcejeara
Vilgax: ya lo hice, querida niña. Ya tengo todo lo que necesitaba para invadir la tierra.
Mientras tanto, el abuelo Max junto a Gwen, Kevin, y Rook, habían llegado a la nave del cazador siguiendo la frecuencia que este había usado para hipnotizarla en sueños.
Kevin: aguarda Bel, te sacaremos de allí – “Aún necesito hablar contigo” pensó, pero no era el momento más adecuado
La puerta se abrió sin que ellos tuvieran que abrirla… Era evidente que Khyber ya sabía que estaban allí, no tenía sentido tratar de avanzar con sigilo.
Max: ¡KHYBER! ¿Dónde está mi nieta? – Gwen se transformó en el apoplexia que había desbloqueado recientemente, casi tan fuerte como cuatro brazos, pero mucho más ágil
Gwen: déjame decirte algo, Khyber el cazador – Dijo, evidentemente furiosa – Si le hiciste algo a mi prima, Rath se encargará de que sufras por tus crímenes.
Khyber: yo no tengo a tu nieta, Tennyson, ya es muy tarde para ella… Fue mi presa más interesante, es una lástima… Pero tú, tú también servirás – Dijo, apuntándole a Gwen con su arma
Gwen se lanzó hacia el cazador con mucha furia y poca planificación (esperable para la especie en la que se había convertido), mientras Rook disparaba su arma, sorprendentemente sin darle a Gwen, y Kevin aprovechaba el metal de la nave para volverse más fuerte.
Rook: no se preocupe, magistrado, tengo todo controlado.
Fue más difícil encontrar tiros limpios cuando Kevin se unió al combate cuerpo a cuerpo. Entre ambos, parecían poder darle una paliza a Khyber, mientras Rook y el abuelo Max se encontraban apuntando.
Khyber se separó de ellos pateándolos a ambos al mismo tiempo, con su característica fuerza de alienígena, y así poder enfocarse en los que esperaban para disparar a distancia también, pero Rook lo sorprendió disparando una red que lo atrapó, y que, aparentemente, detuvo el combate.
Khyber: ¿crees que llegaría a ser tan buen cazador si mi nido no estuviera lleno de trampas?
Unos robots salieron de una trampilla ensamblada en la parte lateral de la nave. Eran pequeños, pero podían lanzar explosivos fuertes, lo cual le permitió a Khyber liberarse.
Gwen: déjenme decirles algo, pequeños robots asesinos y molestos – Dijo, mientras destruía a los robots sin esfuerzo a medida que continuaban saliendo y Khyber trataba de dispararles – Rath los destruirá circuito por circuito.
Max: nada de eso, Gwen, nos vamos – Dijo antes de lanzar una bomba de humo
Extrañamente, el cazador les permitió perderse, lo cual les permitiría llegar hacia donde fuera que estuviera Vilgax.
O, quizás, que Vilgax llegara hacia ellos, definitivamente escucharon cómo el conquistador interrumpía todas las comunicaciones de los Plomeros para dar su mensaje:
Vilgax: yo soy Vilgax, el conquistador de planetas, perdición de los rebeldes, y nuevo amo de la tierra. Mis exigencias son simples: ríndanse, y entreguen el omnitrix si quieren seguir con vida, y tener el honor de servir al gran Vilgax. Tienen hasta la puesta del sol. No me defrauden, o sufrirán.
De vuelta en la base, había varios Plomeros vigilando el portal de vértice rosado que se había abierto en la zona del hangar. Nada había entrado o salido de él desde los 20 minutos que llevaba abierto, pero no iban a dejarlo sin vigilancia.
Gwen, ya en su forma humana, miró preocupada el portal, y un choque extraño le dijo que Bel estaba sufriendo.
Gwen: Vilgax… Está usando la magia de Bel para mantener ese portal abierto, lo sé – Verdona también lo sabía, pero, si iba, sólo iba a terminar dándoles una segunda fuente de energía, y los Plomeros no necesitaban eso
Verdona: yo también, y el portal no es lo único… Todo el sistema de armas de su nave se beneficia de usar a Bel como fuente de combustible. Es más poderoso que nunca, y lo sabe.
Gwen: pero si le damos el omnitrix, lo será aún más. Incluso más que si usa a mi prima… ¿Tenemos forma de comunicarnos con Vilgax?
Azmuth: querida, invadió todas nuestras comunicaciones. Todos los mensajes que tratemos de enviar pasarán por él, ¿para qué querrías hablarle, de todos modos?
Gwen: para ofrecerle un intercambio, le daré el omnitrix, y él nos dará a Bel.
Azmuth: no – Gwen frunció el ceño, como diciendo “¿disculpa?” – Es una muy mala idea, no puedes asegurarte de que Vilgax cumplirá el trato. Además, estoy seguro de que él espera eso. Tienes que hacer algo que él no espere.
Kevin: ¿qué tal usar este portal para invadir su nave? También es una mala idea, pero no creo que lo esté esperando.
Max: mejor aún, usemos este portal para tenderle una trampa – Dijo, con una expresión pícara
Azmuth: entiendo lo que quieres decir. Astuto, Tennyson – Gwen seguía sin entender nada – Gwendolyn, cruza el portal, y llévate a un par de tus amigos. Nosotros prepararemos el resto.
Max: agente Rook, te necesitaré aquí para ejecutar este plan, requiere discreción.
Gwen: bien, entonces Kevin viene conmigo – Un par de compañeros de clase de Kevin se sumaron a la expedición por el portal – Bel, vamos por ti – Dijo, antes de cruzarlo - ¡VILGAX! Te vas a arrepentir de lo que hiciste.
Vilgax: vaya, pero si es la portadora. Qué gratificante es verte por fin. Asumo que querrás hacer esto por las malas, pero deberías pensarlo dos veces: recuerda que toda esta nave está siendo alimentada por ella – Dijo, mientras permitía que las armas de la nave, mejoradas con energía anodita, les apuntaran
Kevin: ¡pulpo miserable! – Miró a Gwen, tomándola como la líder de la misión – Tú decides, yo creo que no nos tomaría ni diez segundos.
De repente, el sistema entero de la nave pareció apagarse y reiniciarse, y en una pantalla se leía claramente que la celda de contención ya no estaba suministrando energía anodita. ¿Cómo era eso posible?
Vilgax: Albedo… Valiente traidor.
La falta de la potenciación anodita de las armas hizo aparecer a quienes ya sabían que eran asesinos del gremio de los tres soles, que tiraron una bomba de humo que le permitió a Vilgax ir al laboratorio de Albedo sin tener que pelear con los adolescentes
Sin embargo, en dicho laboratorio se estaban gestando más cosas.
Bel: ¿me vas a liberar? – A pesar de que había sido liberada de las ataduras, no volvió a su forma humana, lo cual, en parte, era preocupante, ya que también se sentía débil - ¿Por qué asociarte con Vilgax sólo para traicionarlo?
Albedo: porque no tendré lo que quiero mientras esté con él.
Bel: ¿y qué es lo que quieres?
Antes de que pudiera responderle, el chico de apariencia felina y armadura azul con negro apareció, disparándole a Albedo con una red, y acercándose para auxiliar a Bel, quien seguía sin salir de su forma anodita.
Bel: Rook – Dijo, mientras este se arrodillaba frente a ella. Estaba tan débil que sentía que no podía flotar, o permanecer de pie – No me siento bien.
Rook: lo sé, te llevaré a un lugar seguro – Dijo, olvidándose de Albedo de pronto
Bel: no, vete. Vilgax está cerca, yo sólo te estorbaré.
Estaban muy cerca el uno del otro, pero eso no parecía importar en ese momento, tampoco el hecho de que, en esa forma, técnicamente estaba desnuda, y podía sentirlo cuando Rook trataba de sostenerla y subirla como una princesa
Sin contestarle, Rook se dispuso a salir de allí, esquivando a Vilgax para alcanzar a los demás, que ya iban a buscarlos después de derrotar a los asesinos en un combate intenso pero corto.
Gwen: ¡Bel, Bel! Qué alegría, alegría – En esa forma no podía expresar muchas emociones, pero su alegría era genuina – Vámonos de aquí, aquí – Dijo, duplicándose para gritarle a Vilgax a sabiendas de que los seguiría hasta la sala de los controles en la cual habían luchado – Eco, Eco.
Creyendo que había noqueado a Vilgax, se juntó con sus clones para unirse a los demás, volviendo a la normalidad poco después.
Kevin: creo que puedo tomar el control de esta nave. Rook, ve a asegurarte de que Vilgax esté…
El estruendo causado por el disparo de un cañón de energía se sintió en toda la sala, destruyó parte de la puerta y causó que Bel cayera al suelo, justo para ver que había herido a Gwen, probablemente de gravedad.
Se acercó a ella como pudo, tratando de abrazarla como si así pudiera protegerla.
Bel: ¡MISERABLE! – Los cadetes, Kevin y Rook iniciaron una nueva pelea contra el conquistador – Gwen, aguanta…
Gwen: mi hombro está sangrando mucho…
Bel: lo sé… No vas a morir así, no vamos a morir aquí… Tenemos que salir de aquí, tenemos que salir de aquí – Empezó a repetir en bucle, como si estuviera lentamente perdiendo el sentido
Una visión de un lugar seguro que llegó repentinamente a su cabeza, y que sólo duró un par de segundos, fue suficiente para devolverla a la realidad, y empujarla de hacer el esfuerzo de abrir un portal en esas condiciones.
Portal que rápidamente las succionó a ella y a Gwen, y se cerró, para sorpresa de todos los presentes.
¿A dónde iría a parar?
…Continuará…
Chapter 12: Portales
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Capítulo 12 – Portales
Ese día de patrullaje había sido particularmente aburrido. Había días en los que simplemente no pasaba nada, lo cual, por una parte, era bueno para la ciudad de Bellwood… Parecía que se había olvidado hacía tiempo de lo que era vivir una vida como civil.
Sus pensamientos se interrumpieron cuando una alarma les advirtió de una enorme acumulación de energía, ¿en una lavandería? Se transformó en FeedBack y entró junto a su compañero… Jamás esperó encontrar ese panorama.
La anodita que estaba frente a ella definitivamente no era Gwen; de haber sido ella, llevaría su traje, y tendría el cabello corto. Esta chica, en cambio, estaba sin ropa y tenía el cabello largo y desarreglado, como tirado hacia atrás por el viento, y también respiraba de forma pesada, como si la hubieran drenado de energía.
Bel: ¿Rook? – Dijo, mirando a su compañero, confundida… Se veía muy desorientada – Ayuden a Gwen, por favor…
Ben: si no eres Gwen… ¿Quién eres? – Dijo, mientras su compañero guardaba su arma y cargaba a Gwen, necesitaba atención médica inmediata, él trató de ayudar a la anodita desconocida
Bel: mi nombre… - Su expresión se volvió confusa, y Ben recordó aquella vez que su Gwen usó su forma de energía – No lo sé… - Dijo, una vez en el proto-camión
Ben: bueno, seguro que no eres de aquí. Eres de otro universo, seguro que por eso apareciste en la lavandería. Tranquila, soy Ben 10, puedo ayudarte, ¿cómo llegaste aquí?
Bel: Vilgax trató de usarme como fuente de energía, hubo una pelea en su nave, creíamos que lo habíamos derrotado, y le disparó a Gwen por la espalda.
El relato era confuso y carente de detalles, pero no esperaban mucho considerando que claramente estaba perturbada.
Cuando llegaron al cuartel, Gwen fue llevaba a una sala donde recibiría la mejor atención posible, mientras la anodita fue llevaba con el equipo técnico, y reposaba en la camilla, semidormida. Ben notó el omnitrix en la muñeca de esa Gwen… Entonces, ¿quién era la otra?
Max: la versión alterna de Gwen está estable, se recuperará – Le dijo a su nieto, tanto el pelicastaño como su compañero se encontraban observando a los dos científicos Galvan – ¿Tuvieron suerte?
Blukic: tengo el resultado de ADN.
Driba: no, yo lo tengo – Más allá de la discusión de los Galvan, los tres hombres se fijaron en el resultado, la muestra resultaba ser casi idéntica a la de Ben
Max: ella es una doble de ti – Dijo, desconcertado, ya habían tratado con dobles de Benjamín Kirby Tennyson, pero no con dobles femeninas. Su voz diciendo esas palabras parecieron despertarla
Su mente era una distorsión caótica, psicodélica y surrealista de su realidad y de otras, estaba mareada por la debilidad y el exceso de tiempo que había pasado en esa forma, pero se esforzó en enfocarse, y recordó su nombre, y por qué estaba ahí.
Bel: mi nombre es Belinda… Belinda Tennyson, me llaman Bel… ¿Cómo está Gwen?
Ben: estará bien, pero tú no si no vuelves a ser humana – Su doble asintió
Max: sí, para este punto, mantener esa forma es lo que está drenándote. Sé que te sientes débil, pero concéntrate.
Dando una inspiración profunda, se concentró hasta que consiguió regresar. Se sintió mareada, sintió que muchos recuerdos que, probablemente, se habían perdido en la bruma de la locura de estar en esa forma, regresaban de la forma más brusca posible.
Había salido invicta de una transformación involuntaria por segunda vez, o eso parecía…
Bel: gracias. Lo siento por el pijama, Khyber me envió mensajes subliminales mientras dormía – Su pijama era verde, tal y como esperarían de un doppelganger de Ben, su camiseta era color verde pastel, y sus shorts eran color verde oscuro
Ben: sí, típico de él – Hubo unos segundos de silencio
Bel: entonces… ¿Qué universo es este? Parece que estás experimentado en esto.
Ben: el universo Primo, lo salvé cientos de veces, ¿sabes? Incluso lo recreé una vez.
Bel: ¿DE VERDAD? Wow – Gwen, convertida en XLR-8, llegó corriendo, y detrás de ella venían varios médicos
Gwen: ah – Suspiró de alivio – Estás bien, creí que te había perdido – Dijo, volviendo a ser humana
Max: deberías estar recostada, no sabemos si tus heridas se curaron, o si se infectaron – Gwen miró al doble de su abuelo, sin terminar de creer que habían cruzado a otro universo
Gwen: lo entiendo, pero, ¿no deberíamos regresar a nuestro universo cuanto antes?
Bel: aunque pudiera crear un nuevo portal, no dejaría que pasaras en ese estado. Tengo que recuperar mi energía y averiguar cómo vamos a volver… No me gusta estar así, sin saber cómo están Kevin, Rook, o los demás cadetes…
Max: puedes estar segura de que estarán bien – Gwen permitió que la escoltaran de regreso a su habitación hasta que fuera seguro – Tenemos que llamar a nuestra Gwen. Si alguien nos puede ayudar con una doble anodita, es ella – El abuelo Max se fue, y la llegada de un cierto nivel de calma dejó ver que Bel tenía hambre
Rook: iré a traerle algo de comer – El revonniano salió también de la habitación, dejándolos solos para que hablaran sobre sus universos, o de lo que fuera
Universo Enlace
La pelea no había salido a favor de los Plomeros, y todos habían sido capturados dentro de la nave de Vilgax, quien, a falta del omnitrix, se dispuso a invadir la tierra. Albedo, por su parte, parecía haber desaparecido.
Kevin: me pregunto dónde estarán. Espero que en algún lugar seguro – Desde donde estaban, ni siquiera sabían qué tan cerca estaba la nave de la tierra. Escucharon entrar a alguien
Rook: Albedo, no me sorprende verte aquí – El desprecio en su voz era bastante obvio
Albedo: puse un virus en la nave para evitar que me detectara. Si quieren salir de aquí, tendrán que ir conmigo.
Kevin: lo que sea, pero, como intentes algo, te partiré la cara sin convertirme en metal, ¿está claro?
Universo de Ben Prime
Gwen y Kevin llegaron a los cuarteles tan rápido como pudieron, la pelirroja estaba dispuesta a usar todos sus conocimientos para ayudar a su versión alterna, y a la de Ben, a volver a su universo de forma segura.
En el interludio en el que se habían permitido hablar, y Rook le había llevado comida, Bel averiguó que Ben Prime estaba para cumplir 17 en ese año, que tenía cerca de 100 aliens desbloqueados, que no tenía poderes anoditas, y que había derrotado a Vilgax más veces de las que podía contar. Tampoco tenía identidad secreta, lo cual le hizo sentirse curiosa, pero no pudieron hablar más, ya que Gwen y Kevin llegaron hasta donde estaban ellos.
Kevin silbó, sintiéndose atraído instantáneamente por la doble de su amigo, al que casi consideraba un hermano.
Kevin: Ben, deberías traer a tus versiones femeninas más seguido, podríamos… - Gwen lo calló, golpeándolo contra la pared usando magia
Bel: prefiero al Kevin de mi universo, la verdad… - Dijo, bromista, y después miró a Gwen Prime – Puedes ayudarme, ¿verdad?
Gwen: con lo de regresar a tu universo, no… Abrir portales entre distintos universos es una habilidad muy específica, y saber que lo hiciste por accidente me hizo pensar que debe ser una habilidad propia de ti. En cuanto a lo de recuperar tu mana más rápido, en eso sí te puedo ayudar. Dame tus manos – Dócilmente, obedeció a la anodita mayor – Tranquila, dominarás la habilidad, y, si no, encontraremos otra forma – Gwen (14) apareció en donde estaban ellos tras recibir el alta. Estaba agradecida de que sólo hubiera sido un susto
Gwen (14): espero que cuando lleguemos podamos dar con un plan para derrotar a Vilgax. Tendremos que pasar por encima de Albedo primero, supongo – Bel negó - ¿Qué pasa? ¿Albedo hizo algo de lo que no me enteré?
Bel: lo recordé hace un rato; traicionó a Vilgax. La última imagen que tengo de él fue que Rook le disparó para atarlo, pero, se olvidó de él… Apostaría a que escapó – Dijo, con perspicacia
Ben: y no perderías la apuesta, Albedo es escurridizo en todos los universos – Gwen Prime dejó de lado lo que estaba haciendo al haber terminado – Es más, si tuviera que predecir lo que está haciendo ese Galvan narcisista ahora mismo, lo más probable es que se uniera a tus amigos para salvarse de la ira de Vilgax – Dijo, presumido y despreocupado
Gwen (14): no es descabellado pensar eso… Albedo es inteligente, pero dudo que pueda derrotar a Vilgax por sí mismo.
Gwen (Prime): por suerte, podrán volver pronto. Le di suficiente energía como para abrir un portal, y puse un hechizo temporal para regenerar energía más rápido. El problema es que, cuando abras el portal y lo cruces, estarás drenada por un rato.
El sonido inconfundible de las alarmas inundó los cuarteles. Aparentemente, un grupo de alienígenas había tratado de robar un banco.
Ben: se ve como un trabajo para Ben 10, ¿me acompañas, Gwen 14? – Ambos chocaron sus puños – Tú también puedes venir si quieres, parece que hay suficientes para los tres
Bel convocó la mascarada, y los tres se dirigieron a la escena en esos transportadores rápidos de los Plomeros, interceptando a los ladrones por delante, quienes se asustaron al ver a Ben 10 y la que parecía ser “suertuda”.
Ben: eligieron un mal día para ser villanos, amigos…
Ben y Gwen 14: ¡es hora de ser héroes! – Gwen se convirtió en diamante, y Ben en humungosaurio, parecía que el omnitrix sí funcionaba bien ese día
Ben como humungosaurio avanzó hacia el grupo de ladrones. Uno de ellos sacó una pistola con cuerdas, pero voló por los aires gracias a que Gwen hizo salir su diamante del suelo. Ben se llevó por delante a casi todos los demás, y Bel ató con cuerdas al único que quedó en pie, y al que había salido volando.
Ladrón: ¿dos ben 10? No, hermano, no me pagan tanto para esto – Trató de huir, pero, nuevamente, una pared de diamante se lo impidió, y, después, Ben lo noqueó. Un escudo de mana detuvo los inertes intentos de los demás por escapar
Gwen (14): ni siquiera tuvimos que esforzarnos.
Ben: bueno, es que nosotros somos muy fuertes, yo solo hubiera podido con ellos.
Bel: sigue hablando – Dijo en un tono agudo amenazante, pero divertido
Devolverlos a la base había sido incluso más fácil que pelear con ellos. Ben Prime chocó las manos con ambas, felicitándolas por la victoria.
Bel: bien, estoy lista. Hora de crear ese portal.
Respiró hondo, tratando de concentrarse en su universo, en su gente, en esos rostros tan parecidos y a la vez tan distintos a los que había visto en el universo Prime. Cuando el vórtice apareció, esperaba sinceramente que llevara al lugar correcto, y que, en algún momento, pudiera averiguar de qué se trataba esa habilidad de abrir portales.
Ben: espero que saliera bien. Como sea, cuídate mucho, América Chávez.
Bel: entendí la referencia.
Ben: a partir de ahora, sé a quiénes puedo llamar si hay una crisis.
Gwen (14): trataremos de estar disponibles.
El portal las llevó de vuelta a la sede de los Plomeros en la que habían estado entrenando. Específicamente, a la sala de reuniones, en donde el abuelo Max corrió a abrazarlas.
Max: cómo me alegro de saber que están bien – Había hasta lágrimas en sus ojos. Con todo lo que había pasado, Max dudaba seriamente de si seguían con vida - ¿Dónde estaban?
Gwen: en otro universo… Lo explicaremos después – Un escaneo rápido de la habitación le hizo notar a Albedo, quien estaba allí y, sorprendentemente, era natural para todos
Bel: Albedo… ¿Crees que porque traicionaste a Vilgax olvidaré que tu manejabas la máquina?
Kevin: eso no lo mencionaste, valiente hijo de…
Albedo: si no fuera por mí, todos ustedes seguirían pudriéndose en esa nave. Deberíamos concentrarnos en que la nave está por aterrizar, ¿no les parece?
Max: no, tú no – Dijo, permitiendo que volvieran a llevárselo a una celda - Nosotros nos enfrentaremos al conquistador, y a Psyphon, si no escapó ya.
Gwen: Bel, quédate aquí, recupérate, ¿sí? – Dijo, poniendo una mano sobre su hombro, y sí, estaba cansada
Bel: dale una buena paliza a Vilgax por mí, ¿sí?
Cuando la nave del conquistador aterrizó en un parque en medio de Miami, los Plomeros no tuvieron tiempo para preocuparse sobre cómo tendrían que darles explicaciones a todos. En su lugar, Rook, Kevin y Gwen se subieron a la nave del primero para dirigirse a desafiarlo directamente.
La gente ya estaba en pánico, pero no había nada que temer, no mientras Gwendolyn Tennyson tuviera el omnitrix.
Gwen: ¡Vilgax! – Dijo cuando la nave de Rook aterrizó - ¿Me querías? ¡Aquí me tienes!
Usó el omnitrix para convertirse en humungosaurio, probablemente sería lo bastante fuerte como para que el golpe le doliera al conquistador.
Y, dicho y hecho, cuando golpeó el suelo, la onda expansiva tiró a Vilgax, Kevin absorbió el metal de la nave de Rook, y este disparó su arma para tratar de atarlo. Aunque sabía que se desataría, por lo que sólo le estaba dando a Gwen una ventana de tiempo como para darle otro golpe cargado.
Sin embargo, hacia ella fue disparada un arma eléctrica, que la paralizó del todo; era Psyphon, a quien creían perdido, y también les disparó a Rook y a Kevin.
Vilgax se desató rápido, y aún más rápido tomó a Gwen, y se la llevó a su nave. Aún sin Albedo, encontraría la forma de quitarle el omnitrix. Y ya que había amenazado con matarla si los Plomeros trataban de atacarlo, estos se retiraron…
…Continuará…
Chapter 13: La perdición de Vilgax
Chapter Text
Capítulo 13 – La perdición de Vilgax
Desde la base habían visto todo lo que había pasado, y estaban devastados y preocupados a partes iguales: por un lado, estaban los ciudadanos y la revelación de la existencia de los alienígenas (aunque, por lo menos, nadie había visto a Gwen como humana), y, por el otro, estaba el hecho de que Gwen había sido secuestrada por Vilgax, y el hecho de que este había amenazado con matarla si se acercaban a él. Con Bel drenada por el buen rato que le quedaba, intentar volver a acercarse a su nave cuando, además, ya estaba preparado no era una opción, había que esperar…
En la nave de Vilgax, Gwen tampoco se sentía mejor que como se sentía la gente en la base de Miami. Estaba atada en una mesa metálica de examinación, en el mismo laboratorio en el que había estado Albedo. El brazo del omnitrix estaba especialmente asegurado, aunque Gwen se preguntaba cómo pensaba Vilgax sacarle el omnitrix; parecía adherido a ella sin que se pudiera hacer nada al respecto.
Vilgax: si fuera tú, dejaría de forcejear. Es inútil – Los únicos, además de ellos dos, que estaban en ese laboratorio, eran asesinos del gremio de los tres soles, quienes se veían confundidos al respecto de qué rol desempeñarían – Ustedes quédense custodiando la nave, yo me encargaré de quitarle su arma.
Los asesinos no se vieron conformes con la orden, pero, aún así, se dispersaron en distintos puntos para vigilar, Psyphon se hizo presente al lado de su maestro.
Psyphon: oh, gran maestro, este es un gran día. Me alegra haber podido contribuir para hacerlo posible – Casi parecía un fan obsesionado, pero Vilgax se las arregló para ignorarlo mientras se acercaba a ella, y ponía sus manos sobre el reloj – No tiene que recompensar mi lealtad, señor. Siempre es un gran placer trabajar para el gran conquistador y único ganador…
El monólogo del principal perro faldero del conquistador se detuvo cuando este, aparentemente de la nada, consiguió lo que ella no había podido: sacarle el omnitrix de la muñeca. Gwen apenas pudo procesar lo que acababa de pasar para cuando Vilgax sorprendió a su secuaz al transformarse en humungosaurio y golpearlo de una forma brutal… Estaba claro que el conquistador no recompensaría su lealtad…
El débil Psyphon se quedó llorando, acurrucado sobre sí mismo en una esquina, y, más allá de la ironía, la escena era extremadamente triste.
Vilgax: fue más fácil de lo que pensé – Dijo, volteando a mirar a Gwen, y sonriendo maliciosamente – Gracias por tus servicios, pero ya no eres necesari… - Ataques de mana sorpresivos lanzados por familiares feéricos interrumpieron sus intenciones, y, para cuando su vista se despejó del humo que se había levantado, la pelirroja ya no estaba
Pero ya no importaba… Él tenía el omnitrix, la tierra debía obedecerle. Decidió tomar su nave y dirigirse hacia el mismo lugar en el que había peleado contra la portadora original de dicho aparato. Terminaría lo que empezó, y le daría a esos fastidiosos Plomeros la lección de no desafiarlo.
Mientras tanto, de vuelta en la base, Gwen notó rápido que Bel no pudo haberla sacado por su cuenta de donde estaba, ya que esta respiraba pesado, mientras que Verdona trataba de llenarla de más energía para que pudiera, al menos, ayudar.
Azmuth notó rápidamente la ausencia de su invento en la mano izquierda de la muchacha… Por suerte, aún no estaba todo perdido.
Azmuth: cálmense – Gritó, irritado – No todo está perdido. Puede que Vilgax tenga mi omnitrix, pero ya sabemos que no es el único… Puede que mi aprendiz haya creado una copia defectuosa, pero sigue siendo una copia. Sólo necesito un rato para arreglarlo, y podrás usarlo contra Vilgax.
Max: ¿no sería peligroso?
Azmuth: probablemente, pero, por ahora, no tenemos otro camino. Belinda sigue fuera de combate, y ni con todos los agentes de esta base podríamos contra él ahora que tiene lo que quería. Necesitamos a Gwendolyn de vuelta.
Gwen: tranquilo, abuelo. Estoy dispuesta a arriesgarme. Lo que sea para que esta gente esté a salvo – Aunque seguía desagradándole la idea, el abuelo Max asintió, aceptando que sus nietas eran auténticas heroínas, por mucha preocupación que eso pudiera darle
Un grupo pequeño de científicos (incluido Azmuth), y Gwen se dirigieron a la celda del albino, quien aún se estaba dando cabezazos mentales por no haber visto venir que iban a arrestarlo. Muy seguramente, haberse convertido en una copia corrupta de Gwendolyn Tennyson había afectado su capacidad y velocidad de pensamiento, el cerebro humano simplemente no era tan capaz como el Galvan.
En cuanto el grupo que se dirigía hacia él estuvo en su campo visual, Albedo ya supo de qué iba la cosa, y sonrió maliciosamente.
Albedo: déjame adivinar, ¿Vilgax ya ganó? Si no me hubieran metido aquí adentro, quizás tendrían una estrategia para neutralizarle – Más allá de su condescendencia, la cual seguía teniendo a pesar de su encierro, todos captaron que había algo en su voz…
Azmuth: ya veo… Nunca replicarías el omnitrix sin inventar antes una forma de contrarrestarlo, ¿verdad? Bueno, tengo que reconocerlo: eres un traidor, pero fuiste un aprendiz digno.
Gwen: ¿qué es lo que tienes, Albedo? – Dijo, enojada, y perdiendo la poca paciencia que le quedaba
Albedo: quizás tuviera en mi antiguo laboratorio un anulador universal de poderes alienígenas, adaptado como arma por si tenía que usarlo contra ti. No llegué a terminarlo, pero, si consigues encontrarlo, debería ser fácil para mi “maestro”.
Azmuth: ni siquiera te vayas a pensar que saldrás de aquí. Ya tenemos cómo encontrar en dónde te escondías. No verás la luz del día en mucho, mucho tiempo… - Dijo, permitiendo que un equipo lo asegurara para llevárselo a un laboratorio, Gwen detuvo al primer pensador, permitiendo que los científicos y los agentes se les adelantaran
Gwen: pero Bel no puede rastrear la vieja base de Albedo, aún está drenada…
Azmuth: no lo hará ella, Verdona aceptó ayudar – Eso le sorprendió, ya que era evidente que su perdida abuela no quería involucrarse en una guerra, o, al menos, no pronto – No podrá ayudarte a pelear contra Vilgax. Pasaron muchas cosas por las cuales no quiere ayudar, pero sí podrá localizar ese viejo laboratorio. No creas que yo creé el omnitrix sin pensar en algo para contrarrestarlo por si esto pasaba, pero no es que me ilusione destruir mi propia invención, ¿sabes?
Gwen se preguntó qué podría haber pasado con su abuela como para tener tanta aversión a pelear, pero, en sí, su abuela no parecía el tipo de persona guerrera, más allá de lo que fuera que hubiera pasado antes, por lo que dudaba poder sacarle una respuesta clara si le preguntaba, por lo que sólo dejó ir ese tema.
Rápidamente, la base de los Plomeros recibió la noticia de que Vilgax se encontraba en el mismo parque en el cual había peleado contra Gwen, atacando a los civiles. La magia de Bel aún no se regeneraba lo suficiente como para pelear, pero, gracias al albino, aún tenían una esperanza. Verdona rápidamente se puso con lo que le habían pedido, encontrando aquel laboratorio que, sin sorpresa para nadie, no estaba lejos de la base.
Rook: magistrado, disculpe. Creo que sería mejor si voy yo sólo, o con un grupo pequeño. Si no somos discretos, Vilgax se dará cuenta de que Albedo creó algo para él.
Max: sí, lo mejor en este momento es no llamar mucho la atención… ¿Qué te parece si te llevas al cadete Kevin contigo? – Rook asintió; ya habían trabajado juntos, y todo parecía estar bien. Kevin podría serle de mucha ayuda, por si acaso los atacaban en el camino
Esperaban terminar aquella pequeña misión rápido, ya que los Plomeros en el frente de la batalla apenas podían contener a Vilgax, incluso cuando el omnitrix entraba en tiempo de enfriamiento. Que Psyphon apareciera con la misma arma que usó para paralizar a Gwen tampoco ayudó, pero, al menos, con él sí podían lidiar, y, si conseguían sacársela, quizás podrían bajar de un tiro al conquistador.
Mientras tanto, Azmuth no necesitó mucho tiempo para sacarle a su ex aprendiz la copia de su propio invento… Limpiar el pseudo-omnitrix del ADN corrupto no sería algo tan difícil, pero podía tomar tiempo debido a la velocidad de las computadoras terrestres…
Gwen: no tenemos tanto tiempo… - Dijo, frustrada
Bel: ¿y si uso un hechizo de protección?
Azmuth: para que funcionara, tendrías que ponerlo en su sangre, para que llegue a todas sus células como un fármaco. En otras circunstancias dudaría de si estás preparada, pero Gwendolyn lleva razón en esto: si podemos no perder el tiempo tratando de arreglar los errores del inútil de Albedo, será mejor para todos.
Bel: bien. Mi magia se regeneró lo suficiente, debería ser posible – Por insegura que sonara al respecto, su prima se sintió más segura con esa opción que con dejar que Azmuth intentara arreglar el pseudo-omnitrix, porque, quizás, no podía ser arreglado
Max: Kevin y Rook ya consiguieron el arma en la que trabajaba Albedo – Dijo, irrumpiendo la escena
Azmuth: bien… Si consigues hacer bien este hechizo, podré enfocarme en este anulador. Aunque no lo usemos contra Vilgax, aún podríamos guardarlo por si acaso – Dijo, esperando que Bel pudiera poner dicho hechizo antes de que se hiciera necesario usar esa arma
Un doctor le dio a Bel una jeringa con suero fisiológico para que lo llenara del hechizo de protección más potente que conociera, el hechizo que la otra Gwen le había puesto servía de mucho, pero aún dudaba de si tenía la fuerza necesaria.
De sus manos salió un aura rosada, y, cuando el líquido del suero se volvió del mismo color y brillante, supo que, probablemente, había funcionado. O eso esperaba, sinceramente, ese no era el mejor momento para que sus hechizos fallaran.
Cuando el doctor le dio el inyectable a Gwen, esta no quiso tomar tiempo para ver si había funcionado o no, sólo usó el seleccionador del pseudo-omnitrix, y se transformó en XLR-8. La falta de alteraciones físicas en esa forma les dijo que había funcionado, y, como si la suerte estuviera volviendo a brillar sobre ellos, Kevin y Rook llegaron con el anulador, y Azmuth se puso a trabajar rápido en ello.
Al salir, Gwen se llevó a Bel para que, al menos, sirviera como distracción ya que su magia se regeneraba más rápido, y que podía, al menos, convocar familiares.
Gwen: realmente creías que ibas a salirte con la tuya, ¿verdad? – Usando cuerdas de mana, Bel le quitó rápidamente a Psyphon el dispositivo que estaba usando para paralizar a la gente, y se lo dio a un tirador que estaba con ellos
Vilgax: ya lo hice, mira a todos tus aliados paralizados y rogando por sus vidas en el suelo, mira a todas estas personas asustadas. Ya lo hice, querida, ya soy el rey de este mundo.
Bel: lo serás cuando pises nuestros cadáveres – Sus 4 familiares empezaron a atacar, mientras ella en sí adoptaba una estrategia más defensiva, y Gwen aprovechaba para golpearlo rápido como XLR-8, aprovechando que no estaba usando ninguna forma especial
Vilgax: ¿eso es todo lo que tienes? – Dijo, transformándose en cuatro brazos para golpear el suelo y mandarla a volar
Rook y Kevin se hicieron presentes, con el primero disparando una red desde su proto-herramienta, y dándole una ventana de tiempo al tirador que tenía el paralizador de Psyphon para disparárselo al conquistador, consiguiendo el tiro con éxito. Kevin, por su parte, absorbió el metal más duro que pudo encontrar, y formó un martillo con su mano derecha.
Kevin: estás acabado – Dijo, sonriendo con malicia
La pelea, que, hasta ese momento, había estado muy a favor de Vilgax, ahora se le había vuelto en contra totalmente, eran demasiadas personas poderosas contra él, y, aparentemente, el gran conquistador no sabía realmente cómo usar el omnitrix más allá de lo obvio.
Su primera prioridad fue tratar de alcanzar a Bel, que, aunque aún estaba débil, seguía siendo poderosa, y los ataques constantes de sus familiares, y el hecho de que se mantuviera lejos del rango en el que podría golpearla, la hacía especialmente irritante.
Vilgax: Psyphon, trae… - Dijo, volteándose, sólo para darse cuenta de que el inútil de su secuaz había escapado. Gwen se escondió entre un grupo de Plomeros sabiendo que iba a perder su transformación… Con todo el desastre de relaciones públicas que sabían que iban a tener, esperaba no darles más problemas a los Plomeros
Kevin: ¿qué pasa, pulpo gigante? ¿Tu perrito faldero te traicionó? – Dijo, lleno de condescendencia burlona, mientras lo golpeaba sorpresivamente con el martillo que había formado
Rook: es lo lógico. Si tratas mal a tus aliados, eventualmente se cansarán, y se irán. Tampoco es que fuera muy valiente, a decir verdad… - Dijo, aprovechando para disparar, y llevando, por primera vez, una sonrisa en su cara en el campo de batalla
Con Vilgax recibiendo disparos que muy a duras penas podía esquivar o tratar de parar, Bel pudo aprovechar la distracción para atar sus brazos, e impedir que usara la herramienta de entendimiento que le pertenecía a su prima.
Bel: y ni siquiera tuvimos que sudar – Gwen, convertida en frío, congeló las esposas de mana que Bel había formado en hielo extremadamente sólido que el conquistador no podría romper en lo que se iba a la base
Cuando volvieron a la base, Azmuth devolvió el omnitrix original a la muñeca de aquella adolescente a la que había considerado una digna portadora. Mientras tanto, ciertas conversaciones tenían lugar, por un lado, entre Bel y Verdona, quien ya se había despedido de Gwen, y esperaba poder volver a su planeta pronto…
Bel: ¿estás segura de que te irás, abuela?
Verdona: la vida terrestre no es para mí, tesoro. Pero no te preocupes, aún podrás contactarte conmigo usando nuestra conexión, ¿recuerdas lo que te expliqué? Sólo contáctame, y si me necesitas, vendré – Dijo, procediendo a abrazarla – Estoy muy orgullosa de ti, Belinda. Conseguiste mucho en estos meses, pero tienes que seguir practicando.
Bel: lo haré.
Después de aquella conversación, y de despedirse de Max con todo el cariño que aún le guardaba pese a ya no ser pareja, Verdona se fue, usando un portal para regresar a Anodine. Ciertamente, se había reconectado con sus nietas en ese tiempo, y, quizás, volvería pronto.
Por otra parte, Kevin y Rook estaban sosteniendo una conversación que el pelinegro necesitaba, el revonnahgander estaba expectante.
Kevin: quería decirte que eres muy buen mecánico. De verdad, deberíamos tener un taller juntos – Que el ex criminal le dijera aquello era una buena señal, una señal de que buscaba trabajar y vivir de forma más honesta – Y también… Sobre Bel… Escucha: no sé que teníamos nosotros dos, ni qué tendrán ustedes dos, pero me alegro por ustedes.
Rook: pero nosotros sólo somos…
Kevin: sí, sí – Dijo, riéndose un poco de la situación. Para él, las cosas eran muy obvias. Como si hubieran hablado de Roma, la pelicastaña se asomó a la parte del pasillo en la que estaban ellos
Rook: los dejaré para que hablen… - Independientemente de las verdaderas implicaciones de la relación entre él y la adolescente semi anodita, era obvio que necesitaba hablar con Kevin
Kevin: yo… Disculpa, realmente no quise mentirte…
Bel: no te preocupes… Estuve enojada al principio, pero creo que ahora lo entiendo. Sólo… Dime la verdad a partir de ahora, ¿sí? Sabes que yo no te juzgaré – Unos segundos de silencio, Kevin se atrevió a hablar sobre el tema del que más necesitaban hablar; su relación con Rook no podría avanzar si no dejaban claros sus propios términos
Kevin: sobre nosotros…
Kevin y Bel: seamos amigos – Dijeron al mismo tiempo, riéndose en sincronía por ello
Kevin: no sé si en algún momento tuvimos algo, pero creo que es mejor que seamos amigos – Bel asintió, indicando que estaba de acuerdo. Como amigo, el pelinegro era una persona a la que consideraba indispensable en su vida, pero no creía que realmente pudieran funcionar como pareja – Necesitaba aclararlo.
Bel: yo también. Aunque me mintieras, estoy orgullosa de que decidieras ser cadete. De verdad – Esa era de las primeras veces que alguien le expresaba orgullo, pero Bel no conocía a la otra persona que se lo había expresado, y, si todo iba bien, no lo haría
Cadete: ¡Levin, ven aquí! ¡Vamos a festejar! – Dijo, interrumpiendo su conversación. Al menos, ya habían hablado lo esencial
Con Kevin saliendo de su vista, Bel regresó a su habitación, en la que también estaba su prima, quien corrió a abrazarla nada más verla. La pelicastaña notó rápidamente que su igual ya tenía su omnitrix en su muñeca en lugar de la copia corrupta, por lo que se sintió más aliviada.
Habían pasado de odiarse por obligación familiar, a iniciar un viaje en el camper de su abuelo, a que el viaje se convirtiera en un juego del gato y el ratón, a entrenar juntas en una base militar, y hasta a cruzar entre universos juntas. Era evidente que, para ese punto, sus padres estarían orgullosos de lo mucho que habían progresado, y de que podrían dejar de lado años y años de la misma cizaña horrible.
Con un pequeño festejo que hicieron juntas esa noche, le dieron el cierre a ese primer gran capítulo de sus vidas juntas, de sus vidas con poderes, y de sus vidas como heroínas del universo en general…
…Continuará…
Chapter 14: De regreso a Bellwood
Notes:
Este capítulo marca el inicio del segundo arco de esta historia. Se podría considerar que esta historia tiene 3 arcos: el del principio, donde el villano principal termina siendo Vilgax; el del medio, que tiene una villana inventada por mí, y el final, que tiene un villano que no voy a mencionar acá, porque recién después se menciona que va a ser el villano final.
Por cierto, en esta parte hay un par de capítulos donde cambié el estilo de los diálogos de teatral a diálogos de guion, que son los que usan mis historias que siguen en curso en wattpad; después, por alguna razón, decidí volver a los diálogos teatrales, así que disculpen por la diferencia.
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Capítulo 14 – De regreso a Bellwood
Las últimas 3 semanas habían sido las más caóticas, y, paradójicamente, las más inactivas para el dúo de primas que anteriormente se odiaban, o, al menos, así había sido para Gwen. Dado que los Plomeros estaban lidiando con el desastre de relaciones públicas que supuso que la gente supiera que les habían estado ocultando la existencia de los alienígenas, ni Bel ni Gwen podían arriesgarse a salir, ya que los ciudadanos aún no confiaban en que los alienígenas pudieran ser buenos.
Era entendible el susto que guardaban, después de todo, enterarse de que seres extra planetarios vivían entre ellos, y hacía tanto tiempo, no era algo fácil de procesar.
Gwen, por su parte, había aprovechado ese tiempo en el que no podían salir a combatir el crimen, y en el que no parecían haber alienígenas hostiles, para seguir practicando con el omnitrix como pudiera. No tenía muchas más cosas para las cuales dedicar sus días, excepto, además, de salir con Bel y Rook, y Kevin cuando encontraba tiempo.
…Los padres de ambas estuvieron muy orgullosos en cuanto supieron cuánto se habían unido durante ese tiempo…
Bel, por su parte, seguía estudiando magia de forma consistente y tratando de mejorar. También salía con Rook cada vez que podía, y, aunque parecían ser salidas amistosas al principio, había algo en su relación sobre lo que no estaba segura. Tampoco podía decir que le disgustara; habían compartido mucho juntos, y lo seguirían haciendo, puesto que Rook seguía buscando fugitivos del gremio de los tres soles, buscando encontrar sus cuarteles centrales.
Pero, por otra parte, al regresar a Bellwood, se había hecho evidente en la pelicastaña la necesidad de hablar con su mejor amiga, la tenista asiática… Pero, ¿cómo decirle que ella era la chica de la máscara felina? A todo eso no había ayudado que, aunque ella tenía una perspectiva normal sobre los alienígenas, el resto de su familia parecían decididos a que los alienígenas eran, en su totalidad, malvados. En resumen, no había hablado con Julie, y no sabía cuándo lo haría…
En la base de los Plomeros que existía por debajo de la “plomería” de su abuelo, Gwen se encontró con este y con el magistrado Patelliday. Aparentemente, tenían noticias para ella y para Bel.
La sede de Bellwood había sido mejorada de forma significativa, en una iniciativa por descentralizar sus actividades de la sede de Miami y cubrir más terreno. Ahora contaba con la misma tecnología que dicha sede en la que habían estado antes, y sería la nueva sede sobre la que trabajarían tanto Gwen como su prima.
- ¿Qué pasa, abuelo? – Preguntó la pelirroja
- Estamos esperando a tu prima, ¿dónde está ella? – Pronunció el magistrado Patelliday, disconforme con el hecho de que llegara tarde, pero bueno, Bel ya era así de antes
Parecía que había hablado de Roma, ya que la mencionada ya había llegado.
- Disculpen – Gwen no la había visto hacía un par de días, y podía notar que se veía pálida. Aunque, inicialmente, sospechó que se debía a la falta de sol, ya que no había salido mucho - ¿Hay nuevas noticias?
- Sí. El organismo superior dice que podrán volver a salir la semana que viene – Dijo su abuelo, feliz de que, al fin, la situación estuviera mermando – Eso sí, aún tendrán que ocultar su identidad. Gwen, tenemos un traje preparado para ti, para que guardes tu secreto incluso cuando pierdas tu transformación.
- Como auténticas superheroínas – Mencionó la pelirroja, mirando a su prima a su lado
- Pero, antes de llevarte a que te lo pruebes, tengo una última cosa que decirles: cuando vuelvan a salir, acepten hablar con todos los civiles que puedan. Respondan sus preguntas, incluso a los medios, y hablen desde el corazón. El organismo superior cree que podrá ayudar a que la gente acepte a los Plomeros más fácil.
Bueno, eso era algo con lo que podían lidiar, o, al menos, la pelicastaña ya lo sabía, ya que, en secreto, había estado saliendo para combatir el crimen, pero desde un punto más oculto. Nadie sabía que era ella, nadie sabía que había un alienígena involucrado, pero sí sabían que, de repente, la mayoría de los criminales de Bellwood estaban teniendo muy mala suerte.
Sólo había una persona que sabía de esas actividades, y ese era Kevin. Si en alguien confiaba para hablar sobre algo que iba en contra de las reglas, era en el ex contrabandista.
…Sin embargo, ningún secreto puede mantenerse por siempre…
Sacudiendo su cabeza para dejar ir sus pensamientos, acompañó a Gwen a probarse su traje. Por allí también estaba Rook, quien le dio una mirada que le dijo que ya sabía lo que había estado haciendo… Oh no… ¿Había sido descuidada? ¿Habría rumores? Pero no era momento para hablar de eso, era momento de que Gwen se probara su traje, y, la verdad, aunque simple, era hermoso.
Era un traje negro y turquesa, de tipo enterizo, de mangas cortas, hecho de un material resistente (aunque no sabían cuál era), pero lo bastante holgado como para ser cómodo. El negro, por su parte, parecía ser la base, y, desde el cuello, salía una línea turquesa hacia abajo, extendiéndose hacia sus piernas, llevaba, además, un cinturón blanco que tenía la placa de los Plomeros como hebilla. Sus botas eran altas, faltándoles un par de centímetros para llegar hasta sus rodillas, y eran negras con una línea blanca al centro (el blanco también estaba en la punta), y suelas que eran del mismo color turquesa que su traje.
El traje venía acompañado de un antifaz igual de turquesa, que cubría los rasgos faciales necesarios para no ser identificada.
- Se ve genial, gracias – Le dijo a quienes habían hecho el traje – Iré a practicar un poco con él.
- Espero que sea cómodo – Le dijo su prima, entusiasmada
En cuanto Gwen salió de su vista, ella y Rook se miraron; tenía mucho que explicarle al chico de aspecto felino. Para poder hablar en condiciones, decidieron salir a caminar. La tarde era tan calurosa como se podía esperar de una tarde de verano, pero soplaba cierto aire fresco que la hacía soportable.
En todo ese tiempo, Rook estuvo usando la misma tecnología que había usado Azmuth para adoptar una forma humana cuando tenía que salir, para así no ser descubierto. En su forma humana, era un chico igualmente alto, de cabello negro, ojos dorados y piel blanca como la nieve… En cualquiera de sus dos formas era atractivo.
- ¿Por qué no me dijiste que estabas saliendo por tu cuenta? – Interrumpiendo sus pensamientos, el revonniano empezó la conversación – Pude haberte ayudado.
Por el tono que tenía su voz, Bel claramente podía deducir que estaba molesto. Aunque el alienígena junto a ella no expresara sus emociones de la misma forma que los humanos, o al menos no a través de la voz, la expresión de su rostro y las palabras que elegía dejaba claro su mensaje.
Bel detuvo el paso, sentándose en un banco que había en una plaza, justo por debajo de un árbol, y Rook hizo lo mismo.
- Lo siento. Como estaba en contra de las reglas, pensé que sería mejor si sólo Kevin y yo sabíamos… Además, son criminales comunes, no creí que necesitara a alguien más – Saber que Levin sí tenía conocimiento de las recientes actividades de Lucky Girl le hizo sentir algo… Extraño, como si un extraño fuego quemara su corazón – Supongo que aún no me acostumbro a hablarle de mis cosas a otros. Antes de que todo esto pasara, Kevin era la única persona a la que le decía todo, ni a mis padres… - El Plomero recién graduado pudo ver que genuinamente se arrepentía – Pero tú me dijiste todo, así que debería haber hecho lo mismo. Lo siento, de verdad.
- Entiendo, a veces la familia puede ser lo más complicado de nuestras vidas, aunque no debería – Su tono la alertó de que, por lo que parecía, él también tenía una historia con su familia
Sin embargo, no se atrevió a preguntarle nada, por lo que sólo puso su mano en el hombro del mayor, quien decidió darle un abrazo, a pesar de todo ese calor que inundaba la atmósfera. Era un abrazo tierno, un abrazo en el que le demostraba que le perdonaba por no acostumbrarse a ser una persona más confiada, un abrazo en el que se comunicaban mutuamente lo mucho que se entendían.
A partir de ese momento, Belinda Tennyson había aprendido a contar con Rook Blonko, aunque realmente no lo necesitara para combatir criminales humanos y comunes.
- ¡Bel! – Una voz conocida para la mencionada interrumpió ese momento – Qué bueno verte.
- Julie… Hola – Dijo, nerviosa. Rook pudo notar fácilmente que estaba pálida, y sudaba más de lo normal - ¿Cómo te fue en tus prácticas?
- Bien, estoy segura de que podré ganar ese torneo. Pero, ¿quién es él? No sabía que tenías novio – Dijo, de forma pícara, lo cual les causó un sonrojo a ambos
- Nosotros no somos…
- Oh, entiendo – Dijo, viendo el nerviosismo de su amiga – Sólo cuídate mucho, ¿sí? Todo el mundo enloqueció desde que se supo de los alienígenas, y de esos Plomeros. Nos vemos otro día – Dijo, antes de alejarse. Rook, por su parte, le miró preocupado
- ¿Te sientes bien? – Al poner su mano en su frente, notó que estaba hirviendo, más de lo que esperaba para la temperatura que había – Deberíamos ir a tu casa, hace demasiado calor aquí.
- Sí, ir a casa estará bien… Necesito… Descansar un poco.
Su actitud también estaba comenzando a ponerse extraña, aunque Rook ya sabía que no era por algo que estuviera ocultando. De hecho, ni siquiera parecía ser consciente de por qué se sentía mal. Rook decidió cargarla cual princesa, sin importarle si la gente los veía.
- ¿Crees que puedas estar de pie para abrir la puerta? – Dijo, a sabiendas de que, a esa hora, los padres de Bel estaban trabajando, y no había nadie en casa
- Sí. Gracias Rook.
Cuando abrieron la puerta, Bel se dirigió directamente hacia su cuarto, mientras Rook prendía el aire acondicionado central de la casa (típico de las casas estadounidenses, parecía). Cuando la siguió, se encontró con que se había recostado en su cama, y con que su respiración estaba acelerada.
Por un momento, el revonniano se preguntó si realmente el calor había tenido que ver; Bel estaba vestida adecuadamente para el verano, usando un crop top con patrones de palmeras y playa, unos shorts de color blanco, y un sombrero azul para cubrirse la cabeza, el cual se había sacado junto a sus sandalias antes de recostarse. Se veía muy linda con esa vestimenta, pero ese no era momento para ese tipo de pensamientos.
Rook se acercó a ella, agachándose en cuclillas a su lado.
- ¿Quieres que te traiga una bebida fresca? No es ningún problema, en serio – La anodita giró su cabeza en la cama para mirarle, y sacó su brazo izquierdo para acariciar su mejilla (en forma normal, ya que había desactivado el dispositivo que le daba forma humana), y, después, asintió con la cabeza
- No importa el dónde y el cuándo, tú siempre eres una gran persona, Rook – Aquellas palabras le resultaban confusas, por lo que pensó en que tendría que llamar a Gwen y a su abuelo
Bel, por su parte, se sentía mareada. Sentía que todo en esa habitación daba vueltas, y, a su vez, que ella daba vueltas. El concepto mismo de la realidad parecía deformarse a su alrededor, pero Rook seguía normal… Entonces… ¿Estaba todo en su mente?
- No – Esa voz masculina interrumpió sus pensamientos acerca de que se había vuelto loca. Pero en la habitación no había nadie más – Todo es real, y, a la vez, son muchas realidades a la vez. Por ahora, lo único que tienes que saber es que estarán bien, todos en tu universo. Eventualmente lo entenderás.
- Quién… Eres – Susurró como pudo
- ¿Sientes a alguien más cerca? – Preguntó Rook, llevándole un jugo de naranja que se incorporó para poder tomar
- Una voz… La voz de un hombre… Él decía que… Estoy sintiendo distintas realidades… O no sé, no sé bien qué estoy haciendo – Era verdad, no sabía si las estaba sintiendo, si de alguna forma viajaba entre ellas, o qué hacía
- Debe tener que ver con cuando abriste el portal hacia el otro universo. No te preocupes, llamaré a Gwen y a tu abuelo.
Su cabeza dolió en una punzada espantosa, y su condición escaló a recibir visiones de otras personas de otros universos, pero, principalmente, de otros “Bens”. ¿Sería eso? ¿Finalmente descubriría cómo podía abrir portales a otros universos?
Gwen apareció sin que nadie tuviera que llamarla, atravesando la ventana como “Frío”. Nuevamente, su “conexión” parecía golpear algo en ambas.
- Sentí que algo no iba bien – Dijo, sin volver a ser normal, sólo por las dudas - ¿Qué pasó?
- Puedo ver muchas realidades, muchas… O tal vez estoy viajando entre ellas de alguna forma, no sabría decirlo… - Sus ojos brillaron levemente en rosa. Su condición seguía escalando, y ni siquiera sabían de qué se trataba
- Te llevaré al cuartel – Dijo la voz susurrante y amenazante del necrofriggian
- Las veré allí.
Mientras tanto, un chico ojiazul, de castaños cabellos, se recuperaba de lo que parecía ser un encandilamiento repentino, sólo para abrir los ojos y descubrirse en una Bellwood donde las cosas no estaban en los mismos lugares que en la suya.
- ¿Tú también cruzaste? – Dijo un chico que llevaba una armadura ligera de color negro y verde, con un arma a su espalda. El ojiazul reconoció a ese chico…
- ¿Ben sin reloj? ¿Cómo llegamos aquí? ¿Qué universo es este?
- No lo sé, pero mi placa muestra que la base de Bellwood existe. Vamos allá, deberían poder ayudarnos.
…Continuará…
Chapter 15: Paradoja
Chapter Text
Capítulo 15 – Paradoja
Gwen había llegado rápido a la base, y llevado a su enfermiza prima a una sala en la que pudieran determinar su condición y controlarla por si resultaba peligrosa. El equipo técnico de los dos Galvan trataba de determinar lo que estaba pasando, y siguieron en su trabajo incluso cuando sonó la alarma que indicaba la entrada de un desconocido a la base.
Sin embargo, cuando la mayoría de los tiradores disponibles ya estaban vigilando la puerta principal, el abuelo Max emitió una orden que los confundió:
- No disparen. Se acerca alguien con una placa de Plomero, hagan espacio. Nosotros nos haremos cargo, no se preocupen – Dudosos por el sonido de la alarma, los tiradores se dispersaron – No sé, pero creo que tiene que ver con lo que le pasa a Bel.
- ¿No pudiste pensar en esto antes? – Escucharon quejarse a un chico ojiazul a medida que se abría la puerta. Acompañado por un chico casi igual a él, pero de ojos verdes y pelicastaño. Gwen casi no pudo distinguirlo del Ben que ya había conocido – Mira, es Gwen.
- Te dije que aquí nos podrían ayudar. Lo sentimos por entrar sin permiso – Dijo, con una expresión de “ups”
- Bueno, verán, existe un multiverso – Dijo su otro yo, presumido
- Sí, ya lo sabemos – Respondió Gwen, demostrando su disgusto por el complejo de superioridad del otro Ben - ¿De dónde son ustedes?
- Ben 23, de la dimensión 23, o tierra 23, como gustes.
- Me conocen como Ben sin reloj, soy de la tierra 2. Estaba patrullando, una luz me cegó, y me transportó hasta aquí.
- ¿Bel hizo esto? – Preguntó la pelirroja
- Si ellos cruzaron, es posible que también hayan cruzado villanos de otros universos. Tenemos que estar preparados, y buscar la forma de curarla lo antes posible – Añadió Rook en una nota seria. No le gustaba lo impredecible del multiverso
- Estoy dispuesto a ayudar en lo que sea – Dijo Ben “sin reloj” – Asumo que Bel es tu prima, pero, ¿cómo es que ella hizo esto? – Gwen les indicó que la siguieran hacia donde estaba su prima, mientras Rook y el abuelo se iban a planificar una estrategia de defensa por si aparecían indeseables
- Ella es anodita, tiene acceso a una forma de energía y todo. Bueno, lo importante es que hace 3 semanas nos enfrentamos a Vilgax, salí herida, y ella abrió un portal que nos llevó al universo de “Ben primo”. La Gwen de ese universo teorizó que su capacidad de abrir ese portal está relacionada a algún poder propio de ella, y creo que ahora lo estamos viendo.
- ¿Por qué, de todos los Bens del universo, ella es la que abre portales? – Preguntó Ben 23, y era una pregunta lógica, una pregunta para la cual no tenían respuesta
- Quizás Paradox sepa. Paradox es… Complicado, es un hombre que viaja entre los tiempos y las dimensiones – Le dijo Ben sin reloj. Bueno, que existiera otra persona capaz de abrir portales entre universos evidenciaba que era algo posible – De hecho, me hice Plomero gracias a algo que pasó con él y con otros Bens – Llegaron hacia la habitación en la que estaba ella. Médicamente bien equipada, pero, a la vez, se aseguraban de tratar de contener sus poderes allí dentro
- Es bonita… - Gwen y Ben sin reloj miraron a Ben 23 con disgusto - ¿Qué? Es la verdad.
- Olvidé mencionar que estamos conectadas, así que siento lo mal que se siente, y no puedo ayudarla…
La alarma sonó, indicando que, más pronto que tarde, tendrían que lidiar con las consecuencias de todo lo que estaba pasando. Y, a pesar de las anteriores órdenes de los superiores, salir era necesario. Gwen entonces se puso el antifaz del traje para ocultarse y salir de forma segura.
Cuando llegaron al sitio, se encontraron con varios animales que tenían apariencia de depredadores, y que habían tenido el honor de ser los primeros “villanos” en cruzar hacia su universo. Eran grandes y fuertes, pero no eran nada que Gwen 14, Ben 23, y el Ben sin reloj no pudieran manejar. Los civiles, por suerte, habían entendido la amenaza, y se habían perdido, dejando la calle vacía.
- Parece que aquí tampoco tengo público – Dijo, fastidiado
- Créeme, no quieres tenerlo – Respondió Gwen, convirtiéndose en mono araña
Ben 23, por su parte, se convirtió en Pesky Dust esperando poder dormirlos, mientras Gwen esperaba poder atraparlos en telas de araña, y Ben sin reloj les disparaba para distraerlos, y así ayudarlos a atrapar a esas bestias.
No resultó tan fácil como esperaban para tremenda fuerza de ataque que tenían. Aunque Ben 23 sí había conseguido dormir a unos cuantos, una de las criaturas le dio un coletazo que casi lo hizo estrellarse contra la pared de un edificio, si no fuera porque Ben sin reloj lo atrapó en una red.
- Me alegra que hayas mejorado – El depredador que le había dado el coletazo fue rápidamente estampado contra ese mismo edificio por Gwen
Por suerte, las telas del mono araña eran lo suficientemente resistentes como para que no las rompieran mientras los Plomeros llegaban para tratar de controlar la situación. Sin embargo, aún quedaban algunas bestias sueltas, por lo que Ben 23 se recompuso rápido para tratar de dormirlas.
- Soy yo, ¿o siguen apareciendo? – Mencionó Gwen cuando, de pronto, parecían haber más bestias para atrapar de las que habían visto
- Revisaré el área a ver si encuentro algún portal, o una fuente de la que estén saliendo – Dijo Ben sin reloj, unos agentes se fueron con él para ayudarle
Gwen perdió su transformación justo en el peor momento: mientras trataba de enfrentarse a dos bestias a la vez, y Ben 23 sufrió la misma suerte.
- ¿Sabes? Retiro mis quejas; no necesito público – Ambos empezaron a correr para tratar de esconderse mientras sus relojes se recargaban – Para la próxima, dile a tu prima que no se conecte al multiverso. Esto da miedo.
- No seas cobarde, seguro que enfrentaste cosas peores – Dijo en una nota severa – Espero que en la base estén dando con una cura.
Mientras tanto, en la base de Bellwood, nada estaba más lejos de los deseos de Gwen. El abuelo Max trató de acercarse a ella a sabiendas de que su fuerza de voluntad solía ser suficiente para superar la mayoría de sus problemas; si ella tenía esa clase de poder, debía aprender a controlarlo antes de que las bestias o el multiverso mismo se comieran a Gwen y a los Bens que habían llegado.
- Bel, hija mía – La pelicastaña semiconsciente miró a su abuelo, sintiendo el miedo que sentían los ciudadanos… De varios universos – Sé que es difícil, sé que probablemente sientes muchas cosas, pero tienes que anteponerte a las circunstancias. Hazlo como siempre supiste hacerlo, sé que puedes, creo en ti.
- ¿Aunque sea un desastre? ¿Aunque no sepa confiar en los demás? – Lo último le dijo a Rook, quien se había quedado, lo culpable que realmente se sentía de haberle ocultado que salía
- Aunque salgas a combatir criminales en medio de la noche sin avisar…
- ¿Lo sabías?
- ¿Crees que no sería capaz de darme cuenta de lo que hace mi nieta? Fuiste en contra de las reglas, y eso está mal, pero sí ayudaste mucho, y no voy a enojarme contigo porque quieres ayudar a los demás. Tampoco te culpo por no acostumbrarte a confiar en la gente, nada de eso fue tu culpa – Bel, como pudo, se levantó lo suficiente como para abrazarlo
- Voy a arreglar las cosas – Dijo, determinada
Se sentó en la camilla en posición de loto, sabiendo que lo que le pasaba no podía ser arreglado con ciencia Galvan. Debía arreglarse con magia, y en eso estaba. Cuando sus ojos volvieron a brillar en rosa, ella desapareció, y también lo hizo Gwen, asustando aún más a Ben 23.
El lugar al que fueron a parar era extraño. Desde allí, parecían poder ver todo el cosmos… Era hermoso…
- Justo a tiempo – Dijo el hombre con la bata blanca y la apariencia seria, la única persona además de ellas dos que estaba allí – Mi nombre es Paradox. Es un gusto conocerlas, Gwendolyn y Belinda Tennyson.
- Tu voz… Esa es la voz que escuché cuando recién empecé a sentirme mal. ¿Sabes algo de estas habilidades?
- Ser un ser que puede moverse entre todas las líneas del tiempo y universos puede darte mucha perspectiva. Terminas por saber a quiénes debes otorgarles estas habilidades.
- ¿Fuiste tú? ¿Es por ti que tengo estas habilidades? – El hombre frente a ellas asintió - ¿Por qué?
- No puedo darte más información que el hecho de que será importante más adelante. Eres una de las personas destinadas a ser un enlace entre distintos universos del infinito multiverso. Tus habilidades se activaron antes de lo que pensé, pero tengo la solución – Dijo, haciendo aparecer un amuleto con un símbolo rosa sobre una piedra – El tótem de los tiempos, te ayudará a controlar tu poder. Pero, para arreglar lo que ya salió mal por la falta de control, tendrás que controlar por ti misma tu habilidad de abrir portales, para devolver a esas bestias a su universo. Con el tiempo descubrirás más cosas, pero, por ahora, vete, tienes mucho que arreglar, y recuerda: te estaré vigilando.
Cuando regresaron, aparecieron en medio de la calle en la que las bestias no paraban de atacar, por suerte, pudo conjurar su mascarada a tiempo. Bel se concentró en sentir a las bestias, y de dónde venían, para así poder abrir un portal para regresarlas a su universo, tal y como lo hizo cuando tuvo que abrir un portal desde el universo Prime al suyo. La cosa pareció funcionar, pero aún había que atraerlas.
Por primera vez, Gwen se convirtió en “Muy grande”; si había un alien capaz de patear semejantes monstruos de vuelta a su universo, debía ser ese.
- Bueno, pero tampoco te pongas a jugar fútbol con ellos – Le dijo Bel desde la plataforma voladora que usaba para mantenerse cerca del portal
- Váyanse, malditas bestias – Dijo Ben 23 como humungosaurio, empujando a las que podía de vuelta hacia su universo
Ben sin reloj, por su parte, recibió visitas mientras corría para atraer a las bestias ensañadas con él hacia la zona en la que estaban los demás.
- Lo has hecho muy bien desde que te tocó restaurar la línea del tiempo.
- Me preguntaba cuándo aparecerías – Dijo, guardando su arma cuando vio que, solas, las bestias agarraron el rumbo deseado – Ser Plomero es lo mejor que me pasó en la vida.
- Lo sé, hijo, siempre sé todo. En el pasado, el presente, y el futuro. Hora de regresar a tu universo – El chico de ojos esmeraldas a su lado asintió, preparado para regresar a casa y explicar la locura de día que había tenido
Ben 23 desapareció de la nada, sin aviso previo, pero, si desaparecía, Gwen y Bel asumieron que era porque las cosas se estaban arreglando. Ellas también habían tenido un día muy loco, y estaban cansadas.
Cuando al fin la calle estuvo libre otra vez, el portal se cerró y Gwen volvió a la normalidad, empezaron a recibir aplausos de ciudadanos que se habían escondido, algunos incluso aplaudían desde los edificios. Ambas superheroínas los saludaron amablemente, agradeciendo el apoyo mientras se retiraban.
Cuando volvieron a la base y pudieron explicar todo (lo cual en sí les tomó como 4 intentos), lo único que quisieron fue cenar y volver a sus casas para dormir. Rook paró a Bel antes de que se fuera, y venía con noticias bajo el brazo:
- Disculpa, sé que quieres irte, pero recibí confirmación de la armada de plomeros en Revonnah de que hay una base del gremio de los tres soles allí – Eso la tomó por sorpresa, no se imaginó que viajaría a otro planeta tan pronto… Aunque había viajado a otro universo, y traído personas de otros universos…
- Por supuesto que quiero, te ayudaremos a terminar con esto.
- Lo siento, pero el magistrado Patelliday sólo autorizó a que vinieras tú, Gwen aún debe quedarse para proteger la tierra. De todas formas, creo que podremos manejar esto, juntos… - Bel y Gwen se miraron
- No te preocupes, defenderé bien esta tierra incluso si no estás. Azmuth ya lo dijo: no siempre contaré con tu ayuda. Si pueden liberar al universo de estos despreciables, sólo puedo desearles suerte en su misión.
- Iré a buscarte mañana por la mañana a tu casa con la nave. Asegúrate de dormir bien – Bel asintió
- ¡Genial! Voy a estar en otro planeta – Dijo, reanudando su camino junto a Gwen – Aunque me hubiera gustado que fuera en otra situación.
- Mira el lado positivo: al menos saldrás de Bellwood – Dijo, antes de reírse a carcajadas con ella
En otro lugar, más concretamente, en un laboratorio, un científico estaba muy feliz de estar completando los últimos pasos de su experimento.
Una víctima secuestrada gritaba por ayuda, sin saber que sus intentos eran inútiles.
- En serio, déjame ir. Tengo esposa e hijos.
Haciendo caso omiso a sus palabras, el científico le ordenó a lo que parecía ser una hormiga gigante que lo rostizara hasta la muerte, y eso hizo. No importó cuánto suplicara el pobre hombre, porque, unos segundos después, su cuerpo fue carbonizado, no sin sufrir del tremendo dolor que suponía que todo su cuerpo se quemara desde afuera hasta las entrañas más profundas.
…Continuará…
Chapter 16: Expedición / Dr. Animo
Notes:
Este capítulo marca el inicio de una serie de capítulos donde la historia se divide en dos, con Bel por un lado, y Gwen por el otro. Hay varios capítulos así en este segundo arco, y uno en el tercer arco. Espero que les guste la estructura narrativa.
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Capítulo 16 – Expedición / Dr. Animo
Había llegado la mañana y ya estaba lista para la expedición hacia Revonnah, el planeta de tres soles al que irían para tratar de acabar, de una vez por todas, con la organización de asesinos conformada, mayormente, por revonnianos renegados.
Trató de ser práctica, usando unos pantalones deportivos azules, zapatos deportivos negros, y una camiseta negra cómoda. Su cabello estaba atado en una coleta normal y su actitud, en general, era más seria.
Salió de su habitación, desde la cual nunca dejó de escuchar a su padre tratando de amenazar a Rook sobre que mejor la protegiera.
- Estoy lista, nos vamos.
- Cuídense mucho – Dijo su prima pelirroja, quien había ido a despedirse de ella – Espero que puedan volver pronto.
- Bueno, un día en Revonnah dura 28 horas terrestres. El paso del tiempo no debería ser un problema – Soltando una pequeña risita por los comentarios no solicitados, Bel empujó al revonnahgander en forma humana hacia afuera – Espero que Revonnah te guste, es un lugar hermoso – Dijo el chico de aspecto felino tras entrar a la nave, estacionada en la parte de atrás de la casa de los Tennyson, debajo de un árbol pequeño
- Podremos quedarnos una vez que acabemos con el gremio. Es mi primera expedición, así que sé un buen guía – Le dio una mirada pícara mientras la puerta se cerraba. Era difícil no malinterpretarla, pero, en realidad, Bel no se refería a nada de eso
- Haré lo que pueda – Dijo, sonriente, sentándose en el asiento del conductor de la nave
A pesar de que no pudieron verlos, Gwen supo que la nave ya había despegado, y que, por ende, le tocaba proteger Bellwood (y a la tierra en general), por su cuenta. Tenía dudas, nunca había estado realmente por su cuenta, aunque tampoco estaría sola, ya que tenía a los Plomeros cubriéndole la espalda, por lo que, pensando en eso, decidió irse a los cuarteles.
Se encontró con su abuelo Max, quien ya estaba haciendo su trabajo de monitorear la actividad alienígena.
- Hola, abuelo – El hombre se veía feliz, era evidente que estaba orgulloso de tener a una de sus hijas en el espacio - ¿Por qué no fuiste a despedir a Bel? – Preguntó, tranquila
- Me despedí de ella anoche. Le dije todo lo que debía saber sobre viajar en el espacio al estilo de los Plomeros – Su entusiasmo era evidente, Gwen se rió – También recibí información sobre un caso extraño que salió en las noticias más temprano esta mañana, y tengo razones para creer que es algo alienígena – Su abuelo le puso la grabación de un noticiero que se transmitía más temprano por la mañana – La policía insistió en que el hombre estuvo borracho anoche, pero creo que no haría daño si vas a investigarlo. Tenemos su ubicación.
Gwen se puso su traje y se preparó para salir, usando a XLR-8 para peinar la ciudad en búsqueda del hombre. Algo dentro de ella le decía que estaba diciendo la verdad, o, quizás, que ya se había acostumbrado a que pasaran cosas de lo más raras.
- ¿Señor? – Dijo, ya en su forma humana, acercándose al hombre que aún estaba asustado – Vi la noticia de su hermano. Vine a ayudar.
- Ah, eres esa chica que se convierte en alienígenas. Justo lo que necesito – Bueno, al menos parecía haberse calmado al verla – La policía no me cree, dicen que estaba muy drogado, pero sé lo que vi.
- Lo sé, le creo, ¿recuerda algo más?
- ¿Además del hecho de que la hormiga se comportaba extraña? Bueno, que se fue al norte, pero no sé nada más.
- Sí, definitivamente es extraño. Entró en su casa y sólo secuestró a su hermano sin hacer nada más… - Dijo, recapitulando la información que tenía – No se preocupe, traeré a su hermano de vuelta.
Convirtiéndose en necrofriggian para llegar más rápido, Gwen volvió a la base de los Plomeros. No podía cometer errores…
Espacio profundo, cerca de Revonnah
Había estado en otro universo, había sido usada como combustible en una nave espacial enemiga, había causado un desastre multiuniversal al conectarse con el multiverso en uno de los sucesos más surrealistas de su vida, y, aún así, nada de eso fue tan malo como la sensación desagradable que sintió cuando Rook hizo pasar la nave por un agujero de gusano artificial. Su abuelo ya le había dicho que eso podía pasar, pero no se imaginó que realmente pasaría.
- ¿Siempre es así de malo?
- Sólo las primeras veces. Te acostumbrarás.
Considerando todo lo que había pasado, atravesar la atmósfera de Revonnah era lo más parecido a un paseo por el parque que había tenido hacía mucho tiempo.
Desde la sede de Plomeros revonniana encendieron un faro para indicarles en dónde debían aterrizar, y así lo hicieron. Bel agradeció estar en tierra firme otra vez.
El paisaje era hermoso, tal y como le había dicho su compañero, pero no hubo demasiado tiempo para admirarlo, ya que un hombre se les acercó. Probablemente el magistrado a cargo de esa base. Humano, para sorpresa de la pelicastaña.
- Blonko, me alegra volver a verte en tu planeta – Dijo el hombre, alto, de unos 50 años – Ya tengo suficientes agentes listos para ayudarlos en su misión si lo necesitan. Siéntanse libres de usar esta base como si fuera su casa mientras que estén aquí. Le diré a tu abuelo que llegaron sanos y salvos, no te olvides de saludarlo por mí cuando vuelvas a la tierra.
Parecía ser que, a donde quiera que fuera, no necesitaba presentación; su abuelo era realmente muy conocido, y esperaba poder estar a la altura.
- Sé que esto es urgente, pero necesito ir a la casa de la familia de Rayonna…
- Lo sé – Después de todo, sus padres aún no sabían que su hermana se había quitado la vida en prisión – De todas formas, no creo que hayamos pasado desapercibidos. Nos estarán esperando.
Así como Sayonna se había quitado la vida para evadir el juicio, así parecía ser para cada uno de los asesinos que consiguieron atrapar en la tierra. Simplemente se iban, sin decir nada, ¿qué clase de lealtad retorcida ejercían a quien fuera su jefe como para que aquello fuera algo tan común? Rook apenas pudo sacarle información a uno de ellos, que era la razón por la cual estaban en el planeta del mayor en ese momento.
Rook Blonko pensó que, desde que tuvo que cargar el cuerpo de su ex novia asesinada hasta la casa de los padres de esta para confirmarles, de la peor forma, que su propia hermana le había arrebatado la vida, nada podía ser más difícil, pero ahí estaban.
- Blonko, cuánto tiempo ha pasado. Ven, pasa – Dijo la madre de quien alguna vez fuera el amor de su vida. Bel había estado alerta durante todo el camino, pero parecía que nadie los seguía - ¿Pudiste hacer justicia?
- No, lo siento. Capturamos a Sayonna – Dijo, señalando a Bel a su lado y dándole el crédito necesario – Pero… Ella…
- Se quitó la vida en prisión para escapar del juicio – Completó por él, haciendo que se sintiera preocupado de si el caso la estaba afectando
Y es que, si había algo escalofriante en todo el caso, no era lo retorcido del gremio de asesinos, ni el hecho de que sus miembros prefirieran la muerte por sobre una vida en prisión, sino el cómo parecía estar afectando las mentes de ambos; la de Bel más que la de Rook, ya que estaba manifestando una naturalización de los hechos realmente preocupante, que se exteriorizaba muy bien en aquel diálogo.
Todo en esa respuesta estaba mal, y, para peor, la menor no se daba cuenta de ello…
- Lo siento. No fue el tono adecuado – Dijo, al ver que se le quedaron viendo
- No, está bien. Ella no merece compasión – Volvió a decir su madre. El padre estaba sospechosamente silencioso
- ¿Qué clase de burla es esta? – Dijo el padre, las primeras palabras que pronunciaba, y estaban llenas de desprecio – Primero fallas en proteger a mi hija, después en hacer que la asesina sienta el peso de la justicia, y ahora vienes a darnos la noticia con tu nuevo interés romántico. Debí hacerle caso a tu padre cuando dijo que había que sentir vergüenza de ti.
Entonces, ¿era eso? ¿Su padre sentía vergüenza de él por ser un héroe? No tenía sentido, pero aquello parecía afectarle, por lo que, a pesar de no tener idea de las costumbres del mayor, o de las costumbres de ese planeta en general, sintió la necesidad de defenderlo como pudo.
- Nosotros no somos nada de eso, cuide sus palabras – Dijo, evidentemente furiosa – Rook es un gran Plomero, es un héroe que siempre ayuda a los demás. No hay ninguna vergüenza en eso.
- No, Bel, no me defiendas. Merezco esto… Vamos a la base – Era difícil defenderlo si creía que lo merecía, pero no iba a dejar que se quedara así – Sólo voy a decirle que, de ahora en adelante, cuide sus palabras con mis compañeros. Bel es una gran chica que no merece su enojo, ella vino hasta aquí a pesar de que no tenía que hacerlo, para que juntos podamos acabar con esta mancha de vergüenza de nuestra gente. Ya nos vamos, hasta que nos volvamos a ver.
Bellwood
Tras informar al abuelo de lo que había averiguado, este sospechó, con fundamentos, que la hormiga estaba siendo controlada por alguien. Bueno, si Khyber había conseguido controlar a su prima con frecuencias y mensajes subliminales, era evidente que aquello era una posibilidad.
Los dos técnicos Galvan consiguieron encontrar una frecuencia de radio muy específica en donde la hormiga había secuestrado al hombre, y la rastrearon hasta un escondite en medio del bosque.
- Debe haber una computadora central controlándolas, si la destruyes, las hormigas deberían comportarse normales – Dijo “Blukic”
- ¿Qué tan normales pueden comportarse unas hormigas gigantes, probablemente alienígenas? – Se preguntó genuinamente – En fin, ya me voy – Dijo, adoptando su forma de XLR-8 para llegar más rápido
Corriendo a toda velocidad, no le tomó ni 5 segundos llegar a aquella cabaña aparentemente normal, pero, en esa forma, le tomó apenas unos milisegundos encontrar que tenía un sótano, en donde se encontraba el hombre secuestrado dentro de una jaula, varias hormigas, y otro hombre viendo datos en un computador. Aprovechó que tenía el factor sorpresa para sacar al hombre de la jaula y llevarlo a un lugar seguro, para volver casi tan rápido como se había ido.
- ¿Qué? ¿Qué hiciste? – Dijo el doctor, desorientado al ver que su sujeto de pruebas ya no estaba
- Secuestrar gente es ilegal, ¿sabías? – Dijo, corriendo otra vez a toda velocidad para golpear a las 5 hormigas que estaban allí dentro, y atar al hombre – Por la autoridad de los Plomeros, quedas bajo arresto.
- Oh, pero, ¿y eso por qué? Estas hormigas no son alienígenas – Dijo, mientras veía a Gwen regresar a su forma humana – Tú… Por otra parte… Eres todo lo que siempre deseé lograr con estos inútiles insectos. Sí, el Doctor Animo saltará a la fama gracias a ti, y nadie podrá negar mi éxito.
Mierda… Si las hormigas no eran alienígenas, técnicamente no podían arrestarlo, pero, cuando llamó a más hormigas con el casco que había estado usando para controlarlas, ahí sí se convirtió en un hombre capaz de ser arrestado por los Plomeros. El omnitrix aún no recargaba, por lo que le tocó correr como humana, lo cual no era un problema, ya que era una chica muy atlética.
Tuvo que esquivar una llamarada que terminó dándole a otra de las hormigas… Estaba acorralada, no se imaginaba que, además, escupieran fuego…
Revonnah. Base de los Plomeros
Al volver a la base, nuevamente Bel notó que nadie los había seguido, por lo cual estaba casi confirmado que los estaban esperando. Sin embargo, a pesar de que ya sabían que aún había una base del gremio de los tres soles en Revonnah, y en qué zona estaba, no sabían exactamente dónde estaba, y, para dar el golpe final contra aquella nefasta organización, debían de ser perfectos y tener la precisión de un neurocirujano.
Perfección que, evidentemente, no iban a alcanzar si no tenían una muy necesaria conversación:
- Bel, escucha: antes de continuar, necesito que hablemos… Lo que dijiste en la casa de los padres de Rayonna…
- Lamento el tono que usé… - Volvió a disculparse, aunque el problema principal en realidad no era ese
- No fue el tono, fue el contexto. El caso te está afectando, y lo entiendo, es horrible ver cómo no han parado de quitarse la vida, y es escalofriante pensar en qué clase de lealtad guardan con su líder… Pero no puedes seguir así, la muerte no es algo que deba ser tomado a la ligera, si sigues así, irás por un camino oscuro, y no quiero eso para ti.
En todo el tiempo que llevaban trabajando en ese caso, Bel ni siquiera había terminado de procesar la escena del suicidio de Sayonna, que, aunque despreciable y asesina, era una escena que podía resultar traumática para cualquiera, y ella tenía sólo 14 años. Llegó un momento en el que Rook dudó de si sería ético permitirle seguir involucrada en el caso, pero había descartado la idea de sacarla tras hablar con su abuelo del asunto, quien le había dicho que sólo necesitaba hablar con ella para que ella volviera a entender…
Y lo hizo, largándose a llorar…
- No tiene sentido… Son asesinos, ellos no tuvieron compasión por nosotros, entonces, ¿por qué me siento tan mal? – Rook la abrazó, suavemente, alegre por dentro de que al fin estuviera intentando procesar todo ese dolor y muerte - ¿Por qué siento que tendría que haberlos salvado?
- Porque tienes compasión, eso es lo que nos separa de ellos. Bueno, eso, y muchas cosas más, pero no puedes ayudar a la gente si estás desprovista de compasión…
- Lamento haber intentado defenderte así, no sé nada de tu gente, yo…
- No mezcles las cosas, eso fue diferente. Te lo explicaré en cuanto estés mejor, y nos hayamos encargado de los asesinos. Lo más importante ahora es que estaba preocupado por ti, no quería que te perdieras en la oscuridad del caso, no cuando tú hiciste tanto para que yo no me perdiera.
- ¿Eh? – Rook se separó del abrazo, pero aún la sostenía de la cintura, como si se fuera a caer
- Cuando Sayonna se suicidó… Si no me hubieras abrazado, si no hubieras seguido a mi lado… No sé lo que hubiera hecho…
- No sabía que te sentías así – Dijo, dejando de llorar progresivamente
- Nunca te lo dije… No quise que te sintieras responsable.
Sus ojos, ese par de esmeraldas grandes y brillantes le miraban con anhelo, y ambos sentían algo que no sabían muy bien cómo procesar. En ese momento, ambos supieron que tanta gente que los confundía como pareja lo hacía por una razón, y es que, sin importar la especie, el planeta, o incluso su edad, algo estaba surgiendo, y negarlo hubiera sido mentirse a sí mismos.
Sin embargo, tuvieron que separarse cuando un cadete los interrumpió aclarando su garganta, y afirmando que la familia de Rook había pedido verle. Para Rook, eso era algo muy difícil, sobre todo por su padre, pero debía hablar con ellos, tenía que hacerlo.
Bellwood
El doctor Animo estaba tratando de manipular el omnitrix al momento en el que este explotó, y pareció darles a las hormigas características de diferentes alienígenas dentro del dispositivo. Algunas podían exhalar frío (además del fuego), otras tiraban telarañas, otras eran eléctricas, y otras podían tirar diamantes a través de unos apéndices.
Gwen aprovechó que el estallido la había liberado de sus ataduras para tratar de convertirse en algo. Terminó convertida en aquel insecto pequeño que podía crear pelotas gigantes y explosivas, por lo que creó una pelota, se subió a ella, y corrió lo más rápido que pudo con todas esas hormigas por detrás, que, a su vez, eran gobernadas por el doctor Animo, quien estaba subido a una de ellas.
- ¡Huye tanto como quieras, pero no podrás correr por siempre!
- Vaya, el primer villano que enfrento por mi cuenta, y resulta ser un desastre.
Lo único bueno de todo eso fue que, para cuando pudo ver la carretera al final del bosque, la pelota ya era lo bastante grande como para lanzársela y generar una gran explosión. Y eso hizo, para su suerte, las hormigas no tenían nada para explosiones gigantescas causadas por mini insectos.
Gwen volvió a su forma humana, notando que, a diferencia de lo normal, el omnitrix no estaba descargado, por lo que aprovechó para convertirse en Feedback y así absorber la mayoría de los ataques, pero un apéndice de diamante salido del suelo la mandó a volar muy alto. Gwen, pensando rápido, se transformó en Frío, pero una bola de fuego mejorada lanzada por otra de las hormigas la mandó de vuelta al suelo, cayendo en el medio de un parque.
Ese sí fue un golpe contundente, y, para su desgracia, el omnitrix sí se descargó esa vez. Tenía que esconderse, al menos hasta que recargara, o hasta que encontrara algo con lo qué pelear, y lo mejor que se le ocurrió fue meterse a las alcantarillas y correr hacia donde las malditas hormigas ya no pudieran sentirla. Llegando a través de un camino iluminado a…
¿Una ciudad alienígena? ¿Bajo tierra?
…Continuará…
Chapter 17: Una ciudad bajo tierra / Asesino
Chapter Text
Capítulo 17 – Una ciudad bajo tierra / Asesino
Confundida, Gwen empezó a caminar por aquella ciudad subterránea, esperando, a la vez, no llamar demasiado la atención. Al fin y al cabo, aún no sabía cómo el Doctor Animo había conseguido crear hormigas mutantes escupe-fuego, aún era probable tuviera algún secuaz alienígena.
Sin embargo, era evidente que no tenía ni la menor idea de cómo moverse por ahí, y de que llamaba demasiado la atención. Necesitaba salir de allí y regresar a la cabaña, donde seguro Animo guardaba la computadora central.
Revonnah, base de los Plomeros
Cuando entraron a la sala de reuniones privadas, el primero en hablar fue el más pequeño de la familia. El cual, curiosamente, tenía cola, o, al menos, era curioso para Bel, eso era algo que no sabía.
- ¡Blonko! ¿Cómo te fue con los Plomeros? ¿Ya eres un súper-agente secreto? ¿Me prestas la proto-herramienta? – Sofocó, con tal lluvia de preguntas, mientras se prendía a su pierna como si fuese pegajoso
- Hola, Pequeño. Me ha ido bien hasta ahora. No, no soy un súper-agente secreto – Lo último lo dijo con una expresión de confusión – Y no, no te prestaré la proto-herramienta – Una chica, que parecía ser su hermana, se levantó del sofá para abrazarlo, pese a la mirada reprobatoria del patriarca de la familia – Rook Shar, no sabes cuánto te extrañé – Puso una cara más seria – Padre, madre, es un gusto verlos. Ella es mi compañera de misión, Belinda Tennyson.
- ¿Es tu nueva novia? – Dijo el Pequeño con la falta de filtros esperable para alguien de su edad, Bel lo despegó forzosamente de Rook usando cuerdas, mirándolo con reproche - ¡Waa! ¡Ella es genial!
- No, no es mi novia, Pequeño – Su padre le miró, dudoso y aún lleno de prejuicios
- Blonko, sé por qué volviste. Sigue sin gustarme que estés con esos “Plomeros” pero pienso que es un motivo noble. Me gustaría que vengas a cenar con nosotros esta noche, ella también está invitada - ¿Por qué el hombre sonaba como si le estuviera haciendo un gran favor?
- Nada me gustaría más, padre.
- Cuando patees el trasero de esos villanos, ¿te quedarás en casa? – Dijo el Pequeño – Todo es muy aburrido sin ti, al menos quédate un par de días.
- Lo intentaré, Pequeño – Dijo, sabiendo que no dependía de él – Si nos disculpan, tenemos que empezar a planear cómo encontrar el punto exacto en el que están operando, no podremos atacar si no sabemos exactamente dónde se esconden.
- Entiendo, hijo – Dijo su madre, orgullosa de él – Espero que te vaya bien.
Y, así, aparentemente la familia Rook se iba de allí, aparentemente, porque, sin que su familia o la dupla se diera cuenta, el Pequeño se coló dentro de la base. Era lo bastante ágil y sigiloso como para no ser descubierto.
- Se me ocurre una forma de saber dónde están. Puedo hacer una versión amplificada de un hechizo de rastreo. Si busco el logo, deberíamos poder encontrarlo sin importar en qué agujero estén.
- Necesitarías mucha energía para hacer eso. Si gastas demasiada energía en rastrearlos, quizás te falte cuando más la necesites – Sin embargo, el revonniano reconocía que se estaban quedando sin opciones
- Es nuestra mejor opción. Después yo misma veré cómo me las arreglo – Dijo, sentándose en posición de loto, y tratando de concentrarse en la imagen. Las alarmas empezaron a sonar, indicando que las bestias conocidas como muroides estaban atacando la base
- Sigue con el hechizo. No hace falta mucho para espantar a los muroides.
Aunque eran muchas de esas ratas gigantes, seguían sin ser difíciles de espantar, aunque ya supieran que alguien las había domado. No conseguirían invadir la base con algo así, y tampoco retrasarlos por mucho tiempo… ¿Entonces?
Un pitido pudo escucharse aparentemente viniendo de uno de los muroides derrotados, por lo que el magistrado se acercó para examinarlo. El pitido, que venía de un collar de metal, coincidía con el aumento de la energía por uso de mana que Bel estaba provocando al amplificar hasta el límite el hechizo de rastreo por visión.
- Era una trampa – Evidenció Rook, antes de empezar a correr para advertirle a Bel… Muy tarde – Bel, el ataque de los muroides fue una trampa. Creo que buscan anular tu energía para que no puedas derrotarlos con magia.
- Entonces habrá que ponernos creativos – Parecía más determinada que nunca, pero sin ser del todo consciente del peligro
- ¿No eres consciente de lo peligroso que se vuelve esto para ti? Parece que dejé pasar el hecho de que el caso te afectó en más de una forma.
- Rook, viví sin magia por muchos años. Si no puedo lanzarles hechizos, crearé armas, y si no, ya se me ocurrirá algo… Como sea, no te dejaré solo en esto.
- Tus motivaciones son nobles, pero esa imprudencia hará que te maten. No quiero tener que cargar con tu cuerpo de vuelta a la tierra y decirle a tu familia que moriste por algo que pude haber evitado. No te fallaré, a ti no.
- PERO YO TAMPOCO QUIERO FALLARTE A TI – Lo que parecía ser el inicio de su primera discusión seria fue interrumpido por quien menos esperaban que estuviera allí
- ¡LO SABÍA, BLONKO TIENE NOVIA! – Gritó el pequeño, yéndose a abrazar a Bel
- ¿Qué haces tú aquí? – Preguntaron los dos al mismo tiempo
- No quería volver a casa para escuchar a padre quejarse de que Blonko se uniera a los Plomeros, quiero estar con los Plomeros.
- De acuerdo, pero quédate aquí, Pequeño. Vamos a ir a un lugar muy inseguro para ti – “Vamos” eso le dijo a la pelicastaña que Rook estaba dispuesto a aceptar su presencia – Sólo… Usa armadura y llévate un arma. Las armaduras de los Plomeros son ligeras, pero te ayudarán a resistir si te disparan o tratan de apuñalarte. Sé que tienes magia, pero, sólo por las dudas… Sólo es una contención, ¿podrías hacer eso?
- Sí, eso es algo que puedo hacer.
Ya era hora, era hora de terminar con esa cruzada y eliminar a una de las organizaciones más nefastas del universo.
Bellwood, submundo
- Te veo perdida, ¿necesitas ayuda? – Le dijo la única otra humana que había en todo ese submundo
Era una chica que no podía ser mayor de 20 años, su cabello era castaño y lo usaba largo y ondulado, sus ojos eran de color azul oscuro, y su piel era blanca. Estaba vestida de médico, con la típica bata blanca y un uniforme azul.
- Sí, no me vendría mal un poco de ayuda. Aunque sea para salir de aquí.
- No hay problema con eso, pero tienes una herida en tu cabeza. No parece grave, pero puedo sanarla, siempre es mejor estar seguros con estas cosas – Dijo amablemente. Gwen ni siquiera se dio cuenta sino hasta cuando tocó el sitio donde la desconocida le mostró que estaba la herida
- Tienes razón. No la había notado – La desconocida le indicó que la siguiera, aparentemente, vivía allí - ¿Vives aquí?
- Sí, hace algún tiempo. Inicialmente no me aceptaban, pero me gané mi lugar aquí al usar mis dotes como sanadora. Por cierto, me llamo Aurora. No tienes que decirme quién eres, sólo siéntate por allá – Dijo, en cuanto llegaron a su casa, que parecía más una clínica normal que una casa
- ¿Puedes manejar mana? ¿Eres anodita?
- ¿Eh? No, sólo tengo dotes para la magia. Créeme, me he hecho análisis, mis genes son 100% humanos. Así que esos “creadores” a los que se refieren mis libros son anoditas, interesante… - Demostró ser igual de efectiva que Bel para curar su herida – Ya está. Ven, te guiaré hacia una de las entradas principales. Seguramente entraste por detrás, es más fácil perderse así, no hay indicaciones en el camino.
- ¿Y cómo llegaste a vivir aquí?
- Me mudé después de curar las heridas de un alien que vive aquí… No extraño la superficie, allí nadie me entiende… La gente de aquí me necesita, así que tampoco puedo irme.
- Lo que haces es muy noble – Dijo, sonriéndole
No les tomó mucho tiempo llegar a la entrada que mencionó la mayor. Las entradas, aunque escondidas, tampoco eran de tan difícil acceso; era fácil que los humanos se dieran con ellas por accidente.
Despidiéndose de ella, volvió a la superficie preparada para hacerle frente al Doctor Animo una vez más, y, esa vez, repararía el error que había cometido de no destruir la computadora central la primera vez que estuvo allí.
Debido al caos que se había armado en las calles, Gwen asumió que Animo debía seguir buscándola. Tan sólo esperaba que liberar a las hormigas de su control resultara a favor de ella.
Revonnah. Lugar desconocido
No habían perdido tiempo en salir hacia la ubicación que Bel había visto. Llevaban consigo a un grupo pequeño pero potente, y, aunque la dejaran sin poderes, al menos tenía un arma. Más que suficiente, ¿verdad?
Bueno, eso hasta que sintió que sus poderes mermaron al llegar al lugar… Quizás, ella también dependía demasiado de su magia.
- ¿Qué pasa? – Le susurró su compañero antes de abrir la puerta de esa vieja iglesia abandonada
- Mis poderes se debilitan cuanto más nos acercamos.
- Entonces no buscaban protegerse, sino crear un anulador de área. Es bueno saber que el magistrado Tennyson te enseñó a disparar.
Dando por concluida su conversación, entraron a un lugar que parecía sospechosamente vacío y sombrío, pero en el que escucharon ruidos muy pronto.
- Por la autoridad de los Plomeros, todos quedan bajo arresto – Dijo el comandante de la operación, un alienígena cuya especie no conocían ni Rook ni Bel
Unos escalofriantes aplausos que resonaban con las paredes de la iglesia anunciaron la entrada en escena de un asesino tetramand, que iba acompañado de otros asesinos de distintas especies.
- Llegaron hasta aquí, sólo para morir sabiendo que este no es el final del camino – Aquella información sí que los tomó por sorpresa
- ¿A qué te refieres? – El combate empezaba con los Plomeros disparándoles o yéndose cuerpo a cuerpo con los asesinos, mientras Rook y Bel tomaban al tetramand para sí mismos – Si esta no es su base principal, ¿dónde está? ¿Quién es tu líder?
- ¿Por qué te preocupas por eso? Ya te dije que no vivirán para averiguarlo – Dijo, preparando sus puños. Ambos notaron en un pestañazo de segundo el dispositivo que estaba por detrás de él, el anulador de área
Rook y Bel asintieron, entendiéndose mutuamente, por lo que ambos parecieron empezar a dispararle mientras empezaban a moverse hacia las paredes laterales.
Lógicamente, el enorme tetramand se centró en Bel por considerarla débil, ignorando que era lo bastante ágil como para esquivarlo.
- ¡Uno abajo! – Dijo uno de los agentes
- ¡Cuenta dos!
Sin embargo, la caída de sus compañeros no parecía importarle a quien parecía liderarlos, como tampoco pareció importar antes cuando capturaron a los demás. A medida que los Plomeros los iban derrotando, se iban sumando para contrarrestar al de cuatro brazos, que era extremadamente resistente, incluso más de lo que se podía esperar de su especie.
El tetramand, harto, y notando que Rook no estaba con ellos, arrojó a todos por los aires al golpear el suelo con fuerza… Bien, si el revonnahgander quería desactivar el anulador de área para devolverle sus poderes a la bruja, ¿por qué no matar a la bruja antes de que eso pasara?
No llegó a tiempo, ya que Rook fue más rápido, y sus golpes fueron interceptados por un escudo que no resistiría mucho por lo fuertes que eran. Rook disparó una red para atraparlo, mientras Bel los ató a todos en cuerdas rosas.
Bellwood. Cabaña del Doctor Animo
Gwen llegó rápido, e igual de rápido destrozó la máquina, haciéndola volar por los aires usando a fuego. Gracias a comunicaciones que recibió de los Plomeros, confirmó que aquello había resultado a su favor, ya que las hormigas mutadas estaban atacando a Animo.
- Aún hay que arreglar las mutaciones causadas por el omnitrix – Dijo Driba a través del comunicador
- Pero nosotros no somos expertos, ¿qué hacemos?
- Recuérdenme una vez más por qué los envié a la tierra como soporte técnico – Dijo una voz conocida para la pelirroja. Azmuth volvía a aparecer – Tendría que haberte explicado qué hacer en estas situaciones, pero no importa, le dejaré el código que voy a usar a los Plomeros por si ocurre de nuevo. Primero necesito que te acerques a ellas.
- Estoy en eso.
Antes de llegar a donde estaba Animo, Gwen perdió su transformación de fuego, y volvió a usar la del insecto que creaba pelotas. Eso ya había demostrado funcionar antes, probablemente funcionaría de nuevo para noquearlas.
- ¡Hey, hormigas! ¡Vengan por mí! – Dijo, empezando a correr en dirección contraria. Unos agentes llegaron y se llevaron a Animo mientras tanto – Pero tampoco vengan tan rápido.
Al pasar por uno de los puentes de la ciudad, la pelota ya era lo bastante grande como para lanzarla de vuelta, y, nuevamente, probó ser útil. Gwen tocó el omnitrix para volver a ser ella misma.
- Bien, ya las junté a todas.
- Bien, este código debería revertir todas las mutaciones que tengan esas hormigas en relación a las hormigas de su misma especie. Así que sí, no escupirán más fuego ni serán gigantes, me agradecerás después – Dijo, con su típica arrogancia
Y, aun así, si no hubiera sido por él, todo ese día hubiera resultado en un enorme desastre. Era evidente que el omnitrix tenía más secretos de los que encerraba.
Las hormigas gigantes volvieron a ser hormigas normales, pero, con todas las buenas noticias, llegaban también malas: Animo había llegado a matar a 5 personas en lo que experimentaba, ¿por qué era tan sádico?
Revonnah. Base de los Plomeros
En cuanto se las arreglaron para transportarlos a todos de vuelta a la sede de los Plomeros de allí, Bel puso un hechizo sobre todos ellos para aumentar sus resistencias, y que, así, no pudieran quitarse la vida en prisión.
…Esas imágenes no volverían a perseguirla, nunca más…
Se quedaron con el tetramand, dispuestos a hacer lo que fuera necesario para sacarle información.
- Creí que habías dicho que no íbamos a vivir para preocuparnos de que sus cuarteles centrales estén en otra parte, ¿podrías decirlo otra vez? – Dijo, condescendiente y burlona
- Sólo tuvieron suerte.
- Bueno, la suerte es lo mío, soy Lucky Girl después de todo – Dijo, haciendo enojar al sujeto
- Es hora de hablar – Presionó Rook - ¿Dónde están sus cuarteles centrales? – El asesino sonrió con malicia, y empezó a reírse como si hubiera escuchado un chiste muy gracioso
- En Anur Transyl. Buena suerte, porque jamás llegarán. Casi nadie se atreve a volar por allí, e incluso si llegan, jamás saldrán – La expresión de su compañero le dijo a Bel que se encontraban ante un callejón sin salida
Ambos salieron mientras que el tetramand seguía riéndose, y sostuvieron sus miradas por varios segundos, en los que no supieron muy bien cuáles eran sus prioridades, y en los que rondaron varias preguntas.
¿Qué somos? ¿Deberíamos ser algo más que socios y amigos? ¿O quizás sólo nos sentimos así por este caso?
- ¿Qué pasa? ¿Dónde queda Anur Transyl?
- El sistema Anur es un sistema lejano, oscuro, y frío que consiste en varios planetas que orbitan alrededor de una estrella pequeña que apenas si da luz. Es un sistema temido porque está gobernado por los ectonurites, una de las especies más peligrosas de todo el universo, y tiene fama de estar lleno de monstruos. Como verás, entendiendo el contexto, es fácil entender por qué nadie se atreve a volar allí… Pero ese no es nuestro mayor problema, sino que mi nave no es capaz de resistir en ese entorno.
- Entonces consigamos a alguien que sí tenga una nave. Debe haber alguien que se atreva a ir allí.
- Bel, ni siquiera los Plomeros se acercan al sistema Anur, y no estoy seguro de que accedan a dejarnos armar una expedición.
- Precisamente por eso sus cuarteles están allí, ellos confían en que nadie se atreverá a acercarse – Era una forma muy brillante de verlo. Quizás, tenían esperanzas – Conseguiremos que alguien nos lleve, y nos aseguraremos de que su líder pase el resto de sus días entre rejas.
- ¡Waa! ¡Te dije que era genial! – Dijo el Pequeño, interrumpiendo la seriedad del momento – Vamos a casa, hermano.
Antes de salir, se aseguraron de enviar la información que habían obtenido de vuelta a los Plomeros de la tierra, con las esperanzas de que ya pudieran empezar a buscar a alguien que tuviera los recursos y las agallas para ir a esa parte de la Vía Láctea en semejante expedición.
A la misma base de Plomeros en la tierra llegaba Gwen, quien se enteró de todas las noticias referentes a la expedición de su prima.
- Entonces… El sistema Anur, ¿quién podría conocer a alguien lo bastante valiente como para ir allí?
- Bueno, sé de alguien que puede sobrevolar esa zona, pero no estoy seguro de que sea seguro hacer negocios con él, al menos, no como Plomeros. Hablamos de uno de los contrabandistas más peligrosos de la galaxia.
- ¿Abuelo? ¿En serio sugieres negociar con un criminal para llevarnos allá?
- Es la única opción que tenemos. Las naves de los Plomeros no están equipadas para pasar por allí, y, nuevamente, me temo que no irás. Lo que pasó hoy demuestra que Bellwood, y el resto de la tierra, necesitan a Gwen 14, deberás dejarlo en manos de Bel y de Rook otra vez – Gwen asintió, aunque de mala gana, por muy mal que se llevaran en el pasado, en el presente ella quería ayudarla – Sé de alguien que puede conseguirnos una reunión.
- ¿Kevin? – El abuelo Max asintió
Kevin, si bien había estado haciendo las cosas bien, era evidente que podría negociar mejor con aquel sujeto. No sólo por tener la actitud necesaria para negociar con esa clase de gente, sino por saber qué darle a cambio de convertirse en el guía de una expedición.
Mientras tanto, en otra parte, una criatura que emergía del suelo exigía respuestas de quien le había invocado:
- ¿Qué quieres del Buscador? – Su voz, aunque agresiva, no intimidaba a la bruja frente a él
- Saber la ubicación del libro magno de las Artes Oscuras, ¿qué quieres a cambio?
- Ofréceme el alma de aquella persona a la que más odias en este mundo, y te diré la ubicación de aquello que buscas.
- Que así sea.
…Continuará…
Chapter 18: Una cena en casa de los Rook
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Capítulo 18 – Una cena en casa de los Rook
Aunque se tomaron más tiempo del que normalmente hubiera tomado para llegar a la casa del revonniano, más que nada para contemplar los paisajes, y para que este le enseñara a la humana pelicastaña cualquier cosa que considerara importante sobre su hogar, finalmente llegaron para la puesta de los soles, la cual generaba un cielo hermoso de ver.
- Y eso es el ámbar ogia, es nuestra fruta más prominente, con ella hacemos armas, muebles, y alimentos. No te dejes engañar por su apariencia, las cosas creadas con esta fruta son muy resistentes.
- Como tu proto-herramienta – Dijo, impresionada de que todo un sistema de construcciones y hasta armas potentes pudieran salir de una simple fruta – Espero que a tus padres no les moleste que esté aquí.
- ¿Por qué iba a molestarles? Padre te invitó – El Pequeño, quien, por lo visto, no entendía lo complejo de la situación, enterneció a ambos con su comentario
- Pequeño, ¿por qué no vas adentro? Entraremos en un minuto – Dándole una mirada pícara a su hermano, el Pequeño abandonó la escena
Bel aún tenía su armadura blanca, típica de los cadetes de los Plomeros, puesta, pelear sin su magia se le había dado mejor de lo que ambos habían pensado; ciertamente, tenía potencial como Plomera si decidía irse por ese camino. Pero lo más importante para ellos en ese momento no era eso, sino el hecho de que aún no habían llegado al final del camino y que, nuevamente, si no fuera por ella, Rook probablemente se hubiera rendido.
- Quería darte las gracias. Si no fuera porque insististe, hubiera pensado que era imposible ir a enfrentarlos a Anur Transyl.
- Para eso estoy. Tú eres el que sigue las reglas y los protocolos, y yo soy la que inventa soluciones creativas – Aunque su voz tenía cierta nota de altanería, en realidad, Bel le estaba diciendo, aunque fuera entre líneas, que apreciaba muchísimo estar a su lado – Aunque soy yo la que te debe unas gracias… Si no fuera por ti… Bueno, quizás hubiera terminado matando a ese idiota yo misma. Pero ni siquiera te vayas a pensar que te librarás de mí, voy a Anur Transyl contigo.
- Eso imaginé…
De repente, ambos estaban mirando el cielo del atardecer juntos. Sabiendo que aún tenían camino que recorrer, pero llenos de una esperanza que no sentían desde hacía tiempo, porque sabían que, mientras se tuvieran entre ellos, nada podía salir realmente mal. Todo había ido tan bien porque se tenían mutuamente para cubrirse las espaldas, porque se entendían sin necesidad de decir ni una palabra, tanto en el campo de batalla como fuera de él.
Teniendo en cuenta que, más allá del caso en el que trabajaban, también solían pasar mucho tiempo juntos, era lógico que el resto del mundo creyera que estaban en una relación. Y, quizás, necesitaban probar si era así o no.
Rook tomó la mejilla de la pelicastaña con su mano, notando que su piel siempre estaba suave, incluso bajo las duras circunstancias. Algo dentro de él le decía que no estaba bien, pero la otra parte de él quería lanzarse con todo, y esa parte fue la que ganó.
Entonces, sus labios se juntaron en el primer beso que jamás se darían como pareja, para Bel era casi el primero. Fue un beso tierno, tranquilo, azucarado, no demasiado demandante, algo que transmitía la calma que sentían antes de los tiempos de la tormenta. Y, sin embargo, los labios de ambos parecían haber sido hechos para el otro.
Cuando se separaron, Bel también acarició sus mejillas, mirándole con ensueño.
- ¿Sabes? Ese fue mi primer beso. Bueno, el primer beso serio – Dijo, riéndose al recordar la penosa historia de niña de escuela primaria que besó a un chico sólo para saber cómo se sentía, y resultó en un desastre – Es una historia divertida.
- Sí, pero, ¿cuál es nuestra historia?
- Depende de ti, ¿quieres que tengamos una relación?
- Se supone que yo te pregunte eso a ti – Dijo, poniendo una expresión más seria
- Sí, pero, ¿tú estás preparado? – Supo inmediatamente a qué se refería, y también supo que tenía razón – No me enojaré si me dices que no.
- Supongo que necesito hablar de esto con alguien primero – Dijo, tomando su mano
Como si no tuvieran suficientes problemas en ese momento, parecían estar metiéndose de lleno en otra situación complicada. Al menos, sabían que hasta en esas circunstancias podían entenderse mutuamente.
…Quizás, la respuesta no era muy compleja…
Entraron a la casa, y Rook buscó con su mirada a sus padres, esperando que ninguno de los dos hubiera visto su beso, ya que aún no estaba preparado para decirles nada al respecto, si a duras penas parecían empezar a aceptar su vida como Plomero, y el hecho de que tuviera una socia, no se imaginaba cómo reaccionarían si caía con la noticia de que ambos querían iniciar una relación.
Resultó que ninguno de los dos los vio, pero, aún así, su padre estaba demasiado serio.
- Me alegra que hayan podido venir. ¿Cómo les fue? – Dijo su hermana
- Descubrimos que aún no llegamos a sus cuarteles centrales, tendremos que realizar otra expedición. Pero estamos cerca, el tetramand se aseguró de que lo supiéramos – Contestó Rook - ¿Cómo han estado las cosas por aquí?
- Aburridas. Nunca pasa nada – Se quejó el pequeño – Si me hago Plomero veré muchas cosas geniales.
Oh no, eso no le había gustado a su padre, lo supo por todo lo posible: su expresión, su postura, y lo primero que dijo en respuesta a las palabras de su hijo menor:
- Eso no pasará, Pequeño – Dijo, severo – Ya tuve suficiente con tolerar que Blonko se fuera, no te irás tú también – Su hermana puso una expresión triste que hizo sospechar al hijo mayor de la familia… Quizás, todos tenían madera de Plomeros ahí, pero lo tradicionalista de su padre no les permitía desarrollarse
- ¿Al menos se quedará a dormir? – Preguntó el Pequeño. Su padre tuvo una expresión que le hizo sospechar, en especial porque terminó aceptando
- De acuerdo. Blonko, muéstrale el espacio de los invitados.
- Sí, padre.
Bel no se sentía segura en absoluto, el padre de Rook la estaba haciendo sentirse incómoda y fuera de lugar (más de lo que ya lo estaba por estar en un planeta que no era el suyo y en una sociedad que desconocía). Además, el espacio que tenían para invitados era básicamente una cama en el dormitorio que compartían Rook y el hermano más pequeño de la familia, lo cual no la ayudaba…
Dado que estaban solos, y que el resto de la familia estaba lo bastante cerca como para que nadie entrara a molestar (ya que asumían que no iban a hacer nada con él cerca), aprovecharon para hablar de muchas cosas, pero, principalmente, de lo evidente:
- ¿Estás seguro de esto? No sé si debería quedarme.
- Estarás bien, sería mejor si le dejaras conocerte. Es duro, pero no es un mal hombre. Aun así, si quieres irte, no te juzgaré.
- Está bien, me quedaré. Es tu familia, sería bueno conocerlos. Pero, ¿por qué parece que les desagrada que sea tu socia?
- Bueno, la sociedad revonnahgander suele separar mucho a hombres de mujeres. Fuera de las granjas, no verás frecuentemente a hombres y mujeres trabajando juntos a menos que sean pareja. Eso fue algo que me fascinó de la sociedad de la tierra.
- Bueno, en realidad, no toda la tierra es así… Es difícil de explicar, pero no siempre avanzamos al ritmo que deberíamos – A pesar de la barrera cultual que había entre ambos por ser de diferentes planetas, Rook entendió muy bien a qué se refería
- Oh, entiendo. Es diferente según las distintas regiones… Aquí también, la zona en la que surgió el gremio de los tres soles es muy distinta a aquí, y hay otras zonas donde es más común ver a hombres y mujeres trabajando juntos. Supongo que las sociedades son complicadas – Bel asintió, y se quedaron en silencio por unos segundos – Deberíamos volver a la sala.
Al volver con el resto de la familia, el Pequeño le pidió a Bel que le mostrara algún hechizo, lo cual ella aceptó, ya fuera porque el niño era adorable o porque era demasiado insistente. Aún así, sabía lo suficiente como para que jugar con magia no fuera peligroso; por su parte, Rook salió de la casa por un momento cuando su hermana le pidió hablar en privado.
- La quieres, ¿no es así? – Empezó fuerte Rook Shar
- Sí, pero…
- Blonko, nada de peros. Mereces ser feliz – Dijo, sonriente – Sé que la opinión de padre te atormenta, pero lo aceptará eventualmente.
- Gracias Shar – La mencionada abrazó a su hermano con el cariño que le guardaba
- Rayonna estaría orgullosa del hombre en el que te has convertido, Blonko. Sabes eso, ¿verdad? – A veces, era difícil para él dimensionarlo, pero seguir adelante era lo que Rayonna hubiera querido para él
Apenas unos minutos después esa conversación se juntaron para cenar, y ese era el momento de la verdad en el que la pelicastaña esperaba ganarse al padre del mayor.
- ¿Te gusta? Es una de las mejores recetas que tiene mamá usando el ámbar ogia – Dijo la hermana de su socio
- Sí, es bueno. No pensé que tuviera tan buen sabor.
Aunque sus palabras fueran amables, la atmósfera aún seguía siendo incómoda, seguía sintiéndose juzgada y bajo escrutinio. De todas formas, a medida que iba pasando la velada, sentía que el padre de su socio relajaba su expresión, como si lenta y silenciosamente la estuviera aceptando, o como si lenta y silenciosamente estuviera esperando a que ella bajara la guardia para descubrir qué planeaba, no podía saberlo.
Más tarde en la noche revonniana, a las horas en las que, supuestamente, tendrían que estar durmiendo, Rook seguía despierto y pensativo. En lugar de quedarse dando vueltas en la cama, decidió levantarse silenciosamente e ir hacia donde dormía Bel en esa misma habitación.
Dormía de forma tranquila, pero claramente no del todo desestresada, su postura durante el sueño revelaba que no se sentía del todo segura, y era entendible, su padre no había hecho mucho para hacerla sentir de otra forma. Buscando cambiar eso, acarició su mejilla, esperando relajarla en sueños, pero, en lugar de eso, la despertó.
- Lo siento – Susurró. Bel sólo buscó besarlo en respuesta
Aquel beso fue más largo y lento, pero igualmente tierno. Más demandante, pero no sexual; simplemente, estaba lleno de esa felicidad propia del inicio de una relación de dos personas que se querían mucho.
- Ya lo decidí, quiero una relación contigo – Dijo, aún en susurros, para no despertar a su hermano pequeño
- Somos novios, entonces – Dijo, mirándole con ensueño - ¿Quieres dormir conmigo? – Rook dudó por un par de segundos, considerando que tenían a su hermano pequeño cerca – Hablamos hace un rato, él me dijo que no diría nada – Normalmente, no sería buena idea confiar en un niño pequeño para guardar un secreto así, pero, en ese momento, no parecía importar
Rook se metió despacio en la cama, atrayendo el cuerpo de la chica hacia él. La cabeza de esta se posicionó por encima de su hombro, y pudo sentir en el cuello cuando exhaló, acomodándose a él, y poniendo su mano derecha en su cintura, acariciándole tiernamente.
Cuando volvió a dormirse, fue evidente para Rook el hecho de que se sentía mucho más cómoda y segura, con él a su lado.
Y, a su vez, él también se sentía mucho más seguro y cómodo con ella a su lado, y esperaba que siguiera siendo así por todos los años que vendrían.
…Continuará…
Chapter 19: Patos peligrosos / Kevin Levin
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Capítulo 19 – Patos peligrosos / Kevin Levin
Su regreso a la tierra se había dado de forma segura y tranquila, y, tan pronto como se bajaron de la nave, fueron a informar de todos sus progresos y a enterarse de qué había pasado mientras estaban lejos. También informaron a las pocas personas a las que creyeron pertinentes acerca de su relación, como, por ejemplo: al abuelo Max, a Gwen, y a Kevin, quienes se alegraron de recibir la noticia (incluso Kevin).
Todos ellos lo habían tomado bien, pero la petición de la menor hacia Gwen y su abuelo de no decirles nada a sus padres era clara. Carl y Sandra muy a duras penas habían empezado a aceptar que ella fuera anodita o que Gwen 14 existiera, no se imaginaba cómo reaccionarían si les decía que estaba saliendo con un chico alienígena, que, encima, era mayor que ella (aunque sospechaba que, de informarles a sus padres, eso sería lo de menos).
Para Bel, enterarse de que Gwen había incluso descubierto una ciudad bajo tierra era una gran sorpresa, pero no mayor que enterarse de que una mujer no anodita podía manejar la magia (aunque fuera de forma, aparentemente, limitada); ansiaba conocerla para saber cómo funcionaba aquello, pero, de momento, tenían asuntos más urgentes que atender.
- Sobre el viaje al sistema Anur: no te preocupes, Kevin supo cómo conseguirnos una reunión con quien puede llevarte – Como si su abuelo hubiese hablado de Roma, Levin se acercó
- Su nombre es Rad Dudesman, no dejes que su apariencia de patito te engañe, es uno de los contrabandistas más peligrosos de la galaxia, y es uno de los pocos que se atreve a volar por esa zona. Les conseguí una entrevista con él, el objetivo es que le paguen y le hagan saber que los Plomeros no interferirán con sus negocios. La reunión será en un escondite que está en esa ciudad subterránea de la que nos habló Gwen, él nos envió la ubicación – Dijo, mostrándoles a los socios el mapa
- Bien, vamos a prepararnos.
Con esas palabras, Rook alistó un maletín que tenía dentro el medio para pagarle al contrabandista, mientras Bel convocó su mascarada y preparó su magia por si debían rastrear el lugar con magia. Después de todo, aún no sabían nada de esa ciudad bajo tierra, además, estarían solos, ya que Rad quería negociar específicamente con ellos.
Mientras tanto, Kevin y Gwen entablaron una conversación:
- Oye Gwen, ¿no crees que deberíamos ir a explorar esa ciudad?
- Buena idea, de ahí viene mucha actividad alienígena. Sería bueno si vamos a conocer cómo es. Le avisaré al abuelo.
Unos minutos después, los 4 chicos se unieron para ir a la entrada de la ciudad subterránea. Sinceramente, esperaban que los ciudadanos no los consideraran una amenaza o se asustaran al verlos, pero se sorprendieron al ver que, aparentemente, encajaban, y que a nadie le importaba que estuvieran allí.
- Cuando estuve aquí, Lucía me habló de los caminos y lugares principales. Kevin y yo iremos a ver por ahí, pero, en caso de que la necesiten para encontrar el lugar, aquí tienen la ubicación de su clínica.
Con esas palabras, el grupo se separó, y Bel y Rook empezaron a seguir el mapa que tenían mientras hablaban de diferentes cosas.
- No sabía que gente no anodita pudiera controlar la magia. Supongo que, si estudias lo suficiente, se puede lanzar hechizos – Se veía genuinamente curiosa al respecto. Otra característica que al mayor le gustaba de ella
- Bueno, escuché rumores sobre eso alguna vez. Aparentemente, cualquier ser vivo puede canalizar mana para lanzar hechizos siempre y cuando sea afín a la magia. Pero las historias siempre dicen que no son ni la mitad de poderosos que un anodita promedio… Supongo que la existencia de esta sanadora lo confirma, y me alegra, siempre quise aprender magia – Bel le miró, alzando una ceja
- No pensé que a tu cerebro lógico le gustaran cosas como la magia – Dijo, tocando la cabeza de su novio como si fuera una puerta
Sonriéndole, Rook aprovechó la oportunidad para besarla, sin importar quiénes en esa ciudad estuvieran viéndolos; ya no estaba en su planeta, sometido al escrutinio de su padre sobre sus elecciones de vida, por lo que, por primera vez en días, se sentía libre. La pelicastaña aceptó su beso, abrazándolo con fuerza y riéndose en el medio, una sinergia propia de ellos, y muy difícil de romper.
- Puedo prestarte la enciclopedia de la abuela Verdona, si quieres – Agregó cuando se separaron – Estoy segura de que estarás mejor con eso que si intento enseñarte algo – Ambos se rieron brevemente, y es que, aunque poderosa, Bel no estaba segura de estar a un nivel suficiente como para enseñarle algo. En especial, debido a su ventaja natural
No dijeron nada más durante el camino para asegurarse de no distraerse, pero eso no significaba que estuvieran incómodos. Más bien lo contrario, cada vez se sentían más cómodos juntos, y Rook se sentía feliz de que Bel lo apoyara en todo, incluso con la manifestación de su interés en aprender magia.
Por su parte, Gwen y Kevin caminaron por lo que parecía ser el distrito del mercado, notando diversos puestos en la feria comercial que iban desde puestos de comida hasta cosas de lo más extrañas y específicas.
- Y pensar que todo esto existió debajo de nosotros todo este tiempo.
- Existieron cosas peores debajo de nosotros – Dijo Kevin, y Gwen terminó sacando, aunque fuera involuntariamente, el resentimiento que había guardado por todas las mentiras, aunque ni fuera su asunto
- ¿Te refieres a tus viejos amigos? ¿Crees que eso es un chiste?
- Gwen, es parte de mi pasado, no puedes negar el pasado.
- No lo estoy negando, Kevin. Te estoy diciendo que no es un chiste, ¿te olvidas de que Bel fue objetivo de un gremio de asesinos por ti?
- Ella puede cuidarse sola, Gwen. Nosotros estamos bien, ella aceptó todo, ¿por qué estás tan enojada? Esto no te incumbe – Dijo, empezando a ponerse furioso
- ¿No me incumbe? Ella es mi familia, Kevin, y si piensas que porque ella te perdonó se borra todo lo que hiciste, te equivocas. Sí hiciste bien en elegir unirte a la Academia, pero tienes que entender que las cosas no son tan fáciles.
- ¿En serio vas a sacar la carta de “es mi familia”? Por favor – Dijo el mayor, empezando a reírse fuertemente – Hasta hace poco más de un mes se odiaban, Gwen. Te sorprendería saber cómo habló ella de ti el día en el que se fueron.
A Gwen le hubiera encantado decir lo contrario, pero aquellas palabras del pelinegro la habían afectado, sobre todo al saber que era posible que Bel pensara peor de ella de lo que ella sabía, por lo que se separó de Kevin, yéndose hacia otra dirección, cualquiera que estuviera alejada de Levin.
- Eso fue más dramático de lo que pensé… Estas chicas adolescentes – Dijo una voz conocida para él - ¿Cómo te va, Kevin? ¿Seguro que te tratan mejor que la banda?
- ¿Qué haces aquí, Argix? – Dijo, harto de su ex jefe
- Vivo aquí, idiota – Bueno, eso parecía obvio. Y, aunque claramente estaba molesto por su ausencia y la repentina decisión de Kevin de ignorarlo y unirse a los Plomeros, su “jefe” aún le mostraba simpatía – Bueno, puedes jugar a ser Plomero todo lo que quieras. Sabes que siempre estaré aquí para cuando las cosas te salgan para atrás.
- Gracias por tu apoyo – Dijo, sarcástico
Rook y Bel llegaron hacia el lugar en el que estaba supuesta a darse la reunión, tocando la puerta de metal como una muestra de educación y respeto del espacio personal.
- Oh, son ustedes. Pasen, la puerta está abierta – Dijo a través de un intercomunicador de pared. Su voz era grave, y hablaba con un tono monótono pero que le daba cierta aura “cool” – Buenas, jóvenes. Su solicitud fue muy extraña, pero, créanme, soy su pato – Dijo en cuanto los vio entrar. Ambos se sentaron frente al alienígena con aspecto de pato, y Bel tuvo que contener una risa cuando notó que llevaba lentes de sol – Déjenme revisar aquí: Blonko Rook, revonnahgander, graduado tempranamente de la escuela de Plomeros, y Belinda Tennyson, híbrida de humana y anodita, la superheroína conocida como “Lucky Girl” – No fue sorpresa ver que Dudesman tenía acceso a sus perfiles, alguien como él tenía que conocer a quienes formarían tratos con él – Asumo que, si vienen a mí, significa que los Plomeros no me molestarán.
- Tendrás libertad para operar, y no te arrestarán si te encuentran – Dijo Bel, quien claramente estaba menos incómoda que Rook por estar negociando con un criminal, Rad pareció satisfecho – También nos aseguraremos de pagarte. Sólo tienes que llevarnos a Anur Transyl y traernos de vuelta cuando acabemos con el gremio de los tres soles.
- ¿El gremio de los tres soles? Hubieras mencionado eso antes. Es bueno saber que tenemos enemigos en común – Bel y Rook se miraron entre ellos, y Bel alzó sus hombros en un claro gesto de que no se esperaba aquello – Son malos para el negocio. En especial porque mataron a muchos de mis intermediarios, y me hicieron perder mercancía… - Se vio claramente molesto, pese a que no expresaba demasiada emoción – Bueno, es un trato, entonces. Saldremos mañana. Nos reuniremos en la base de los Plomeros, llevaré mi nave hasta allá. Asegúrense de traer a un par de sus amigos con ustedes, créanme, los necesitaremos.
En todo el trayecto en el que llevaba caminando sin prestarle atención a nada en específico, Gwen estuvo pensando en demasiadas cosas, pero, principalmente, en si Bel le guardaba más rencor del que ella pensaba, y en que Kevin tenía razón.
¿Serían realmente amigas? ¿O aún faltaba para ese punto? ¿Habría algo más que resolver antes?
La voz aguda de una alienígena interrumpió sus pensamientos:
- Eres Gwen 14, ¿verdad? Te vi en las noticias – Dijo, era de la misma especie que había usado Ben 23 para dormir a las bestias – Menos mal que te encuentro, hay algo que deberías saber.
- ¿Qué pasa? ¿Qué te asusta tanto? – Preguntó, compasiva, al ver la emoción del susto tan reflejada en su rostro
- Vi al secuaz ese de Vilgax por aquí… - Confesó, con miedo de que decirlo hiciera que el tipo saliera de la nada a matarla – Pasó cerca de mi puesto comercial ayer, diciendo cosas sobre cómo liberaría a su maestro de prisión. La mayoría no quiso meterse en el asunto, pero, si no nos metemos, nos matarán.
- ¿Hacia dónde se fue?
- Hacia un lugar conocido como “El agujero negro”. Ten cuidado, allí se juntan mercenarios y criminales – Dijo, volviendo a expresar su miedo
- No te preocupes, todo estará bien. Me encargaré de Psyphon.
Dirigiéndose hacia donde estaba el agujero negro, cuya ubicación conocía gracias a la sanadora, Gwen no quiso llamar a su prima… Aún no estaba segura de muchas cosas. Además, si Psyphon no había peleado cerca de su maestro, probablemente significaba que era débil. Y ese era el único motivo por el que estaba fuera de prisión: directamente no había estado en la nave de Vilgax para cuando ella, Bel, Rook, Kevin, y los demás pelearon contra el conquistador.
Para entrar al agujero negro, pensó que su mejor opción sería quitarse el traje; llamaría demasiado la atención de entrar con él, y dado que El agujero negro tenía fama de juntar criminales, su mejor opción para no tener que pelear con todo el mundo era esa. El omnitrix ya no podía ocultarlo, pero sí hacerlo pasar desapercibido usando su blusa, que era amplia y le permitía, más o menos, esconderlo.
- Te lo estoy diciendo, no paro de recibir amenazas – Escuchó Gwen nada más entrar. Buscó con la mirada a Psyphon, sin dejar de escuchar la conversación, por si alguien necesitaba ayuda
- Bueno, ¿qué esperabas con tu trabajo? – Respondió el tabernero, y Gwen lo vio como una carta verde para ignorar la conversación. En especial cuando encontró a Psyphon. Se acercó a él silenciosamente
- ¿Esperabas que los ciudadanos no notaran que estás aquí? ¿Esperabas que no me dijeran nada? – Dijo, agresiva, poniendo rápidamente un par de esposas en sus manos para poder irse sin tener que pelear - ¿Esperabas poder seguir libre? Deja de esperar. Estás bajo arresto.
- ¿Crees que no sé de tu pequeña discusión con tu escudera? – Dijo, también en voz baja, buscando no llamar demasiado la atención en lo que Gwen se lo llevaba, aunque sí se voltearon a mirarlos. En especial porque Gwen no estaba ocultando el omnitrix, la mayoría de los que estaban allí sintieron miedo – Era obvio que eventualmente se pelearían, ella es la verdadera maestra entre ustedes dos. Puede que tú tengas el omnitrix, pero la bruja sigue siendo más poderosa que tú – Dijo, en voz más alta, buscando humillarla - ¿Sabes? Por eso mi relación con el maestro Vilgax es tan ideal, al menos entre nosotros sabemos quién debe servir a quién.
- Estás enfermo. Camina, Psyphon.
Cuando los 4 chicos que se habían ido de la base regresaron, el mal ambiente era palpable; Kevin estaba furioso con Gwen, con Argix, y consigo mismo, y Gwen estaba furiosa consigo misma, con Psyphon, y hasta con Bel. Tanta furia en un solo grupo de tan pocas personas era realmente… Demasiado. Bel, por su parte, aunque no furiosa, sí estaba molesta con Gwen por no avisarle de que se iría tras Psyphon, por lo cual, tras encontrarse los 4 en la base, y sin importar que estuvieran enfrente del abuelo y de varios superiores, lo primero que pasó fue una pelea como no la había pasado hacía tiempo.
- ¿Por qué no me avisaste que ibas por Psyphon? Mira en dónde te metiste, pudieron haberte hecho algo – Aunque molesta, Bel se mostraba realmente preocupada, y reflejaba bastante bien lo que sentía su abuelo en ese momento, por lo que este no pensó que fuera preocupante
- No necesitaba avisarte, ¿crees que no puedo sola? – Kevin se sintió triunfal cuando vio que Gwen estaba peleándose con Bel por algo que había tratado de negar – Desde que revelaste que tenías poderes crees que todos te necesitamos para algo. Baja de las nubes, Bel.
- ¿Eh? Gwen, sí puedes sola. Ya lo demostraste contra el Doctor Animo y vas a demostrarlo cuando Rook y yo nos vayamos a Anur Transyl – Por alguna razón, el diálogo de su prima con esa expresión confundida y tratando de calmarla, sólo la hizo enfurecer más. Sobre todo, cuando mencionó al Doctor Animo
- Vamos Bel. Admítelo: lo del Doctor Animo fue un desastre. Si hubieras estado ahí, no les hubiera tomado ni 5 segundos acabar con él – En un evidente intento de echarle gasolina al fuego, Kevin habló; no se podía hablar de leña, ya que la leña no hubiera generado el incendio que se generó – La muy cerebrito ni siquiera destruyó la computadora central…
- ¡Kevin! Es suficiente. Gwen, ¿qué pasa? ¿Por qué estás tan enojada, cariño? – Dijo su abuelo, tratando de calmarla
- ¿Necesitabas traer la pelea del Doctor Animo? Claro, porque como a ti te fue bien, tú crees que todo está bien – Respondió con aún más saña
- Yo no creo nada, Gwen – Dijo, empezando a evidenciar su molestia por recibir enojo no merecido - ¿Qué te pasa?
- Le dije lo que hablamos el día en el que se fueron de viaje, y no le gustó – Dijo, condescendiente, incluso haciendo morritos con sus labios, como burlándose de una hipotética situación de llanto
- ¿Hiciste qué? – Bueno, ahora Bel también estaba furiosa, pero con Kevin - ¿Por qué hiciste eso?
- Porque intenté defenderte. Pero no debí hacerlo, no sé cómo lo perdonaste tan rápido – El abuelo (y Rook, a su manera) trataron de meterse en medio de la conversación para parar una evidente pelea, pero las adolescentes simplemente no lo permitieron
- ¿Defenderme? Gwen, no necesito que me defiendas. Mis problemas con Kevin fueron sólo míos. Yo elegí perdonarlo porque entendí sus motivos, y déjame decirte esto, porque, al parecer, sigues sin entenderlo después de todo este tiempo: ESO NO ES TU PUTO ASUNTO – El volumen de las voces en lo que había durado la pelea había sido normal, pero, cuando Bel gritó esas palabras, todos voltearon a mirar. En especial por el lenguaje malsonante
- ¡ES SUFICIENTE! – Gritó el abuelo Max. Era la primera vez que gritaba así, y había escuchado peleas iniciadas por cosas más graves – Bel… Sal de aquí, ve a reflexionar sobre lo que dijiste, y pide disculpas cuando te hayas calmado. Pero no vuelvas a hablar así nunca más, ¿entendiste?
Era la primera vez que el abuelo Max era tan duro con ellas (o, al menos, una de ellas), por lo que la pelicastaña sintió de inmediato que la había cagado, y se dio media vuelta para irse, siendo seguida por Rook. De todas las cosas horribles que había sentido a lo largo de su vida, sentir que había decepcionado a su abuelo era la peor.
Kevin también fue invitado a irse, y estaba pendiente de recibir sanción por su implicación en la pelea.
- Gwen, ¿qué pasó? ¿Por qué te comportaste así con Bel? – Dijo el abuelo, demostrando que estaba enojado, pero siendo compasivo
- Kevin dijo que Bel dijo cosas horribles de mí el día en el que nos fuimos – Bueno, eso no le extrañaba, probablemente se estaba desahogando – Pero después Psyphon dijo que yo debería estar sirviéndola, porque ella es más poderosa que yo, y pensé en cosas, y… - Para ese punto, ella ya estaba llorando como si hubieran abierto una canilla, ¿por qué había dicho todas esas cosas?
- Entiendo que te sientas mal Gwen, pero no deberías compararte. Ambas son buenas y poderosas a su manera. Psyphon tiene una forma muy enferma de ver las relaciones con los demás, y jamás deberías dejar que sus palabras te hagan hablarle así a tu prima. Mañana, antes de que Bel se vaya, quiero que se disculpen la una con la otra, ¿sí? – Dijo en un tono que le dejó claro a la pelirroja que no iba a aceptar un “no” como respuesta
Les esperaba una noche larga…
…Continuará…
Chapter 20: Relaciones desastrosas
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Capítulo 20 – Relaciones desastrosas
El revonnahgander le seguía el paso a una pelicastaña humana que era una turba caótica y enorme de sentimientos negativos de diferentes tipos: enojo, tristeza, impotencia… Pero, principalmente, enojo.
No pensó que, después de haber demostrado el esfuerzo que estaba haciendo por dejar de lado los años de conflicto familiar y problemas de confianza, Gwen se enojaría así sólo porque Kevin quiso molestarla.
En ese momento, se encontraban en el mismo parque en el que habían estado el día en el que Bel se conectó con el multiverso, y en el mismo banco de madera.
- ¿Acaso nada de lo que hago es suficiente? – Preguntó, con toda la bronca que llevaba guardada – Sólo por algo que le dije a Kevin el día en el que nos fuimos… No es justo – Dijo, empezando a llorar
- No, no lo es. Los sentimientos no son justos. Se le pasará, y te pedirá disculpas, ya lo verás – Dijo, para después abrazarla y darle un beso tierno – Pero sabes bien que tú también deberías disculparte. Lo que dijiste, y las palabras que usaste, no estuvieron bien, y menos contra Gwen.
- Lo sé, ya decepcioné al abuelo… Probablemente el único de mi familia al que nunca decepcioné.
- No te preocupes tanto por eso, te perdonará cuando te disculpes y si no vuelves a hacerlo.
Rook parecía muy seguro de sus palabras, de los hechos, de todo. Mientras tanto, ella no estaba ni la mitad de segura que él, y, para peor, no se sentía con el ánimo para ir a pedirle disculpas a Gwen en ese momento.
Eran alrededor de las 8 de la noche, aún faltaban el resto de las horas nocturnas, y, aún así, se veía venir que sería una noche larga.
- ¿Quieres cenar conmigo? No quiero ir a casa. No quiero que me pregunten qué pasó.
Rook lo entendía, y Bel lo sabía, por lo que solamente se fueron a buscar algún buen lugar para cenar y pasar el rato. Lo suficiente como para que Bel se sintiera mejor; no sólo para no tener que dar explicaciones, sino porque también le ayudaría a reconciliarse con Gwen más tarde.
Con Gwen
La había cagado, lo sabía, y, aun así, seguía enojada y pensando en bucle cosas sobre lo que Kevin le había revelado. Incluso cuando fue al supermercado a comprar algo que le había pedido su madre, seguía pensando y pensando, sin poder salirse de aquel ciclo insano.
Y, para peor, aquellos sentimientos eran independientes de los hechos a los que siempre le gustaba afirmarse, de hecho, todos los hechos le mostraban que Bel era su amiga, y que estaba aprendiendo a quererla (y a confiar en ella), poco a poco.
Pero, ese es el punto de los sentimientos, ¿no? No hay lógica en los sentimientos
- Disculpa – Dijo una chica al chocarse con ella. Sin embargo, al verla, notó que…
- ¿Aurora? – Preguntó, ignorando completamente que se suponía que la sanadora no la conocía, no a ella…
- Oh, eres ESA Gwen… - Dijo, sin estar muy sorprendida al respecto – No te preocupes, guardaré tu secreto.
- ¿Qué haces por aquí? – Preguntó, tratando de sonar amable a pesar de todo lo que sentía. Después de todo, la chica no tenía la culpa
- A veces hasta yo necesito salir por suministros. El submundo tiene casi todo lo que necesito, pero les faltan cosas humanas que sólo puedes conseguir en un lugar como un supermercado – Dijo, riéndose un poco al final - ¿Qué pasa? Puedo sentir que no estás bien.
- Me enojé con mi prima porque me enteré de algo que dijo hace tiempo, cuando nos llevábamos mal… Fue injusto de mi parte, e ilógico…
- Pero los sentimientos no son lógicos, y está bien que no lo sean. Créeme, después de tantos años de no entender cómo funcionan otras personas, terminé entendiendo – Y, así, de la nada, una chica extraña estaba dándole consejos sobre cómo entender las relaciones humanas… Una chica extraña que estaba recluida en una ciudad alienígena bajo tierra – Ah, sí. Soy autista, perdón por no decirlo antes. No me gusta decir la palabra tan abiertamente, la gente siempre asume que quiero ponerme etiquetas, y esas cosas… Por algo me fui a vivir al submundo…
- Pero eso no es lógico. Ser autista define tu visión del mundo, ¿cómo vives sin decírselo a la gente, y tratando de forzarte a entender?
- Gwen… Acabo de decirte que los sentimientos no son lógicos, y, por lógica, la discriminación tampoco lo es. La gente no entiende ni quiere entender – Dijo, soltando sus sentimientos mucho más de lo que le hubiese gustado – Perdón… No quería saturarte con esto. Eres menor que yo, y, además, no es el tema…
- Es irónico… Bel también me dijo que tengo que dejar de ver al mundo sólo con lógica.
- Y tiene razón. Probablemente lo dijo porque quiere que seas feliz, y que no sobrecargues tu cerebro pensando en cosas que no puedes controlar. Tú controlas tus acciones, no tus sentimientos, y eres responsable por tus acciones, no por lo que sientas, ¿entiendes? – Dijo, firme, pero gentil, casi como una hermana mayor
- Gracias… No tenías por qué ayudarme – Dijo, sonriéndole
- Oh, sí que tenía, porque es difícil salvar a la gente si no estás bien emocionalmente. Como sanadora, sé esto más que mucha gente a la que te vas a encontrar – Miró su reloj, asustándose de la hora que era – Uy, mira la hora que es, ya tengo que irme. Buena suerte, Gwen. Espero que tú y tu prima puedan salir de este conflicto.
No podía negarlo, hablar con la sanadora la había ayudado, ya fuera porque esta expresaba un mayor entendimiento del funcionamiento social que ella (a pesar de ser autista y haber sido, evidentemente, discriminada por años), o porque ella sentía las cosas de formas en las que Gwen jamás podría imaginar. Le hizo entender la razón que tuvo su prima en decirle que dejara de ver el mundo con tanta lógica porque “eso la mataría algún día”; le hizo entender que, incluso desde el principio, Bel mostró preocupación por ella, de diferentes maneras.
Y, a la vez, Gwen se sintió mal por Aurora, ¿qué tan mala tuvo que ser la gente con ella como para que decidiera irse a una ciudad alienígena? ¿Qué tan malos fueron los humanos con ella como para que sintiera que seres extraterrestres la entendían más? Pensó en que, quizás, podría ir a visitarla más seguido, e incluso presentarle a Bel, que ya había mostrado interés por su capacidad de controlar mana para lanzar hechizos.
- Gwen, ya llegaste. Pensé que había pasado algo – Dijo su madre, quien, desde que obtuvo el omnitrix, se preocupaba mucho más por ella – Parece que te ves mejor – Gwen no había querido decirle qué pasaba para evitar nuevos conflictos, pero sospechaba que, al menos su madre, ya sabía con quién era el conflicto
- Pensé un poco las cosas… ¿Puedo salir, mamá?
- ¿Para hablar con Bel? Por supuesto – Gwen no se sorprendió de que su madre ya supiera, pero, por las dudas, dijo esas palabras en voz baja, para que su padre no las escuchara – Cuídate mucho.
Con todo el valor que requirió llamar a la pelicastaña en un momento como ese, Gwen buscó su contacto y marcó su número, esperando a que ella le gritara cosas horribles, recitara una maldición, o directamente se negara a contestar.
- ¿Pasa algo? – Cuando contestó, fue evidente que estaba molesta, pero, al menos, parecía arrepentida
- ¿Dónde estás? Necesito hablar contigo – El silencio que se alzó del otro lado de la línea le dio a Gwen el temor de que Bel la mandara… Muy lejos
- Estoy en el club de bolos de la calle 12 – Dijo, después de suspirar – También quiero hablar contigo.
Su última frase antes de colgar tuvo cierta nota de tristeza que se coló incluso aunque ella no lo quisiera. Pero Gwen aprovechó la oportunidad y se alistó para salir.
Sabiendo que Bellwood era una ciudad pequeña, no le tomó ni 20 minutos llegar a pie. No le sorprendió ver que estaba con Rook, pero sí le sorprendió ver a la tenista, con la que sabía que aún no había hablado… Pero eso no era asunto suyo, como Bel bien había dicho.
- Ella debe ser Gwen – Dijo Julie, quien no la conocía, pero dedujo fácilmente gracias a haberla visto en fotos… Y porque ambas eran casi iguales – Julie Yamamoto, mucho gusto – Dijo, extendiéndole su mano amablemente
- ¿Nos dan un minuto? Tenemos que hablar de algunas cosas – Dijo, principalmente dirigiéndose a Julie, que sólo sabía que se habían peleado, pero no por qué – Lo siento por lo que dije. Las palabras que usé fueron horribles.
- Pero no las hubieras usado si yo no hubiera sido injusta contigo. Me sentía mal por cosas que dijo Kevin, cosas tontas… Y no supe cómo lidiar con mis sentimientos, pero no tuve que haberme desquitado contigo, lo siento.
- Kevin siempre es así… Para la próxima, sólo no te lo tomes personal. Kevin vería el mundo arder si pudiera. Pero, sabes que lo que dije fue porque en ese momento te odiaba, ¿no?
- Sí, y me demostraste que ya no.
- Bien, no quería que siguieras sintiéndote mal por eso. ¿Cómo vas a jugar bolos, sino? – Dijo, chocando los 5 con Gwen – Avísales a tus padres que te quedas, porque Julie no es una contrincante fácil.
Gwen asintió, sintiéndose feliz de que al fin se hubieran reconciliado, y de que tuviera esa noche para no pensar de forma lógica. Sólo 3 chicas y un chico divirtiéndose en una noche de bolos.
Sin embargo, Julie ya olía que Bel le estaba ocultando algo, y, si por algo destacaba la pelinegra (además del tenis), era por ser muy perceptiva. Sabía que había algo que estaba atormentando a su amiga de toda la vida, algo que quería decirle y no podía.
Pero… ¿Cuándo sería el momento adecuado para presionar, en medio de toda la locura en la que estaba inmersa el mundo?
- ¿Hay alguien ahí? – Dijo un hombre mitad alienígena cuando sintió que alguien se había colado en su casa - ¿Eres consciente de que puedo hacer que te despedaces con tu propia arma? – Dijo, riéndose del pobre tipo que se atreviera a colarse en su casa
- No puedes, ya no más.
Aunque la voz le resultó conocida, sintió que toda su vida fue arrancada de su cuerpo antes de que pudiera pedir ayuda. Arrancada de una forma vil, y muy dolorosa, como si su sangre y su esencia vital estuvieran abandonando su cuerpo de la forma más violenta posible, sin que él pudiera siquiera gritar por si alguien lo escuchaba e iba a ayudarlo.
- Por las profundidades del inframundo y la oscuridad del vacío absoluto, ofrezco tu alma para El Buscador – Dijo, con una voz escalofriantemente tranquila
Y, entonces, la vida dejó de existir en su cuerpo…
- Hice lo que me pediste. Ahora dime dónde está el libro magno de las Artes Oscuras.
- Has cumplido tu promesa, y, por la obligación puesta en mi por este contrato, yo cumpliré la mía – Los tentáculos de esa horrible criatura conocida como “El Buscador” se posaron sobre su cabeza, para mostrarle la ubicación de aquello que más anhelaba – Debes ser consciente de que recibirás mucha resistencia. El libro magno no es algo que puedas obtener sin conseguir enemigos, sólo abrirlo podría costarte la vida.
- Lo sé, no esperaba un camino fácil. Nunca es fácil, nada…
…Continuará…
Chapter 21: Escena del crimen
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Capítulo 21 – Escena del crimen
Nuevo día, nueva visita a la base de los Plomeros, con la diferencia de que, ese día, la pareja recién formada de Rook y Bel se irían a Anur Transyl en una nave piloteada por Rad Dudesman, y siendo acompañados por Hobble (un pequeño alien verde con manchas que parecía una babosa), ya que nadie más se había ofrecido a ir… Aunque, en cuanto se juntaron en el hangar de esa base (que estaba en el nivel inferior), la pareja sospechó sus motivos para acompañarlos.
Gwen, el abuelo, y el magistrado Patelliday, por su parte, estaban listos para despedirlos en tan peligrosa y mesiánica expedición. A nadie le agradaba tratar con un contrabandista tan peligroso, pero era un precio pequeño a pagar por acabar con una organización que jodía los negocios de todos, y, además, ambas partes sabían que sería más fácil controlar el mercado negro interestelar si tenían a Rad de su lado.
- Lo siento. Sé que dijiste que trajéramos compañeros, pero él es el único que se ofreció, y no podemos traer a más gente – Empezó Rook, esperando que Rad no se enojara
- Podemos trabajar con esto – Miró hacia Hobble, quien guardaba una sonrisa extraña en su rostro
- No se preocupen, nos enteramos de que hay un Plomero en Anur Transyl. Un recién graduado, está sólo en ese planeta, y está preparando las cosas para nuestra llegada a ese sistema. El problema es que no podemos comunicarnos con él, así que no sabemos quién es o dónde se encuentra – Rook y Bel asintieron ante las palabras del abuelo; ya era más de lo que esperaban, les sorprendía saber que hubiera algún Plomero que tuviera esa misión
- Tengan cuidado, esta expedición se ve más peligrosa – Expresó la pelirroja, abrazando a su prima, quien llevaba una armadura de Plomero y un arma a su espalda; su cabello estaba atado en una coleta. Sin mascarada, ya que Rad ya sabía quién era – Trataré de hacer un buen trabajo mientras no estás.
- Lo harás. Bueno, vamos. Acabemos con esto de una vez – Dijo, subiendo a la nave con los demás y tomando su asiento, al lado de Hubble y por detrás de Rook y Rad
Una vez que despegaron y se perdieron en el cielo, Gwen se fue a ponerse su traje y prepararse para un nuevo día de ser heroína.
- ¿Hay algo para hacer, abuelo? – El gesto del anciano le dijo a Gwen que aún no, pero, al menos, podrían hablar mientras tanto
- ¿Cómo te fue con Bel? Las vi mejor hoy.
- Ya nos disculpamos, las dos. Lo sentimos, abuelo, no queríamos hacerte sentir mal.
- No te preocupes. Lo importante es que traten de pensar las cosas en frío la próxima vez – Gwen asintió, y cambiaron de tema rápido
- ¿Cuánto crees que tarden en Anur Transyl?
- Es difícil decirlo. Es difícil estimar la duración de los días allá, pero calculamos que cada día en Anur Transyl es un mes terrestre.
- ¿Un mes? Pero… Si tardaran varios días Anurianos, la escuela empezará sin ella, y…
- Sí, será difícil el choque temporal. Pero valdrá la pena cuando regresen.
Otra consecuencia que se veía venir fácil de la posibilidad de que la pelicastaña pasara varios meses fuera de la tierra era la de su mejor amiga Julie; si Bel pasaba mucho tiempo sin aparecer, sería difícil que su mejor amiga no empezara a llamarla, y que, además se le empujara a decir su secreto, cosa que no quería.
Pero no valía la pena preocuparse de ello ahora.
- Gwen, tenemos una llamada desde el submundo, una mujer nemuina quiere hablar contigo, dijo que te conoce. No quiso dar muchos detalles del por qué quiere que vayas, pero dice que es urgente.
- Ella fue la que me dijo que Psyphon estaba en El agujero negro. Espero que esté bien – Dijo, yéndose rápido
Gwen se preguntó en el trayecto por qué la pequeña alienígena no había querido detallar en un asunto tan urgente, y por qué tenía que ser algo sólo para que ella lo tratara. Los ciudadanos del submundo no confiaban en los Plomeros, pero aún enviaban reportes anónimos si sabían de las operaciones de algún criminal, o si veían algo sospechoso.
¿Qué era diferente con ese llamado?
Mientras tanto, el grupo de la expedición ya se encontraba en espacio profundo, buscando el lugar adecuado para generar un agujero de gusano artificial por el cual saltar.
- Creo que es buen momento para que me digan cómo piensan encontrar la base del gremio – Empezó Rad, a sabiendas de que, en realidad, ninguno de los dos sabía en qué parte del planeta se encontraba
- Tengo uno de sus logos de metal. Con un hechizo de rastreo, debería llevarnos hasta su base.
- Deberíamos ir a buscar al Plomero que mencionó el magistrado Tennyson también. Esos son sus cuarteles centrales, toda ayuda será poca – Dijo, volteando a ver a Bel brevemente con una sonrisa, Hubble puso una expresión de enojo
- ¿Podemos rastrear su placa de Plomero? – Preguntó la pelicastaña a quienes estaban a cargo de conducir la nave
- Cuando lleguemos al planeta, sí – Contestó Rad – Bien, abriré el agujero de gusano por aquí.
Y, tal cual como cuando fueron a Revonnah, Bel se sintió absurdamente mal tras el salto. Rad le señaló un lugar en el que podía vomitar, mientras Hubble se acercaba a “ayudarla”.
- Los agujeros de gusano pueden ser muy malos – Dijo el pequeño alien, mirándola fijamente
- Dímelo a mí – Contestó, sin captar su doble sentido, lo cual le sacó una sonrisa a Rook
La lógica de varias especies (incluida la humana y la suya) indicaba que debía estar celoso, pero era imposible estarlo. Sabía que, en cuanto se diera cuenta de los inútiles avances de Hubble sobre ella, Bel lo cortaría de raíz, por lo que sólo era divertido ver que no entendía el doble sentido de sus actitudes. “Linda” pensó.
- Eso son… ¿Telarañas? – Dijo la pelicastaña con una expresión de asombro en cuanto empezaron a acercarse más a su objetivo - ¿En medio del espacio?
- Sí, los ectonurites lo hicieron. Recuerden que ellos gobiernan este sistema, deberíamos evitarlos – Mencionó Rad, con la misma expresión plana que había tenido desde que empezó el viaje
Con Gwen
Gwen llegó al submundo, y antes de encontrar a la alienígena que la había llamado, encontró el panorama del que estaban hablando todos allí. Bueno, el otro panorama además del que había pintado la prensa de esa ciudad sobre ella, tomando las palabras enfermas de Psyphon como verdad absoluta, y no fue difícil enterarse, ya que estaba en primera plana, junto a la noticia que generaría aquella escena.
El hombre mitad alienígena al que había escuchado hablar el día anterior sobre haber recibido amenazas había sido asesinado, colgado de un poste de madera con cuerdas, y despojado de su ropa. Era claro que, quien lo había asesinado quería, además, humillarlo públicamente. Los ciudadanos de aquella ciudad no podían evitar seguir allí, ya que la escena del crimen estaba a mitad de la calle del mercado, y la conmoción era mucha.
- Gwen 14, me alegra que hayas venido – Dijo la pequeña nemuina, acercándose a ella - ¿Por qué alguien haría algo así?
- El tipo andaba en negocios… De dudosa moralidad, yo sugiero que lo dejemos así – Dijo otro alienígena, evidentemente asustado de que fueran a por él si lo investigaba
- Entiendo que estén asustados – Dijo Gwen, elevando el volumen de su voz para que la mayoría pudiera escucharla – Pero, si resulta que no lo asesinaron por lo que están pensando, no podrán protegerse.
- Si quieres investigar esto y meterte en problemas, bien por ti, pero déjanos fuera de esto – Dijo el mismo alienígena, preparándose para irse junto a la mayor parte del resto
- ¿Qué pasó aquí? – Dijo una voz conocida, mientras se acercaba – Anoche asaltaron mi clínica mientras estaba contigo. Estuve toda la noche limpiando.
- Entonces debe tener que ver – Dijo Gwen - ¿Sabes que se llevaron?
- Ingredientes para hacer una poción venenosa. Quien sea que haya asaltado la clínica, sabía lo que hacía.
- Voy a investigar. Bestia podrá rastrear a quienes te asaltaron.
- Iré a mi puesto del mercado. Si averiguo algo más, te lo haré saber – Le dijo la nemuina, Gwen asintió, y la sanadora pareció sentirse feliz de que se ofreciera a seguir el caso, ya que estaba demasiado cansada como para hacerlo ella misma
El trayecto hacia la tienda fue silencioso, pero no de la forma incómoda; Gwen podía notar el cansancio de la mayor por haber estado toda la noche sin dormir, y esperaba que no hubiera limpiado lo suficiente su tienda como para no sentir el olor del asaltante como bestia.
Esperaba ganarse la confianza de la gente del submundo si resolvía esa investigación favorablemente, y les aseguraba a los ciudadanos que no había peligro, y que ella no era débil o poco poderosa como ese asqueroso artículo quiso pintarla.
Con Bel y Rook
Tras aterrizar en Anur Transyl, en la zona más oculta que pudieron encontrar para meter una nave invisible, pero que dejaría de serlo tras salir de ella, Rad se aseguró de que no hubiera nadie antes de intentar salir, mientras empleaba el uso de algún dispositivo de rastreo pequeño para buscar la placa del único otro Plomero (además de ellos) que estaba allí.
- Tengan cuidado. Estas gentes no aprecian mucho a los humanoides.
- Básicamente: ustedes son los monstruos en este planeta de monstruos. Ellos no apreciarán tu belleza – Dijo Hubble, siendo obvio a quién se dirigía
- Por supuesto que no. No se ven muy amigables tampoco – Dijo, cuando vieron la primera calle al final de un callejón, con transeúntes pasando de aquí para allá – Tratemos de no llamar demasiado la atención – Dijo, apretando un botón de su armadura para sacar una capucha igual de blanca, y evitar que le vieran el rostro
- Será difícil para ti, nena.
Bueno, ahora sí que Bel se daba cuenta del doble sentido más allá del chiste, y se sintió algo incómoda, pero la misión era más importante, por lo que se aseguró de dejarle en claro a Hubble que ya estaba con Rook, abrazándose a este, pero sin decir nada para evitar romper la armonía del grupo; necesitarían aunque fuera un mínimo de armonía para pelear adecuadamente.
El planeta era absurdamente oscuro, y la arquitectura era mayormente parecida a la arquitectura gótica terrestre (la cual, irónicamente, se caracterizaba por construir estructuras a donde llegara mucha luz). Con su capucha, Bel pareció pasar desapercibida, y los ciudadanos parecían ignorar a Rook.
- Tengo una señal desde mi placa. Creo que está por allá – Dijo Rook, señalando otro callejón
- Alguien nos sigue – Pronunció Rad tan pronto se metieron en el callejón. Bel no había podido sentirlo, y se preguntaba si tendrían defensas contra su magia – Júntense lo más que puedan.
Obedeciendo, se juntaron lo más que pudieron, y Rad lanzó una bomba de humo que retrasó significativamente a quien los estaba siguiendo, ya que la nube fue importante, y, además, era tóxica (lo cual los Plomeros no sabían, a Rad no le importaban esos dilemas morales).
- Ya no nos siguen, pero más vale apresurarnos.
- Deben estar defendidos contra tu magia… Supongo que no podremos encontrarlos de esa forma – Señaló Rook
- Espero que este Plomero sepa algo. Menos mal que trajimos armas.
- Oigan, ustedes, por aquí – Dijo un alienígena parecido a un hombre lobo, con armadura de Plomero – Sé que me buscaban. Mi base está cerca. Vamos, no es seguro aquí. Por cierto: mi nombre es Scout.
Con Gwen
Al llegar a la clínica, Gwen notó el cartel que demostraba que estaba cerrada por un asalto, y que sólo estaba abierta para urgencias. Cuando entró, aún había cosas rotas en el piso y algunos vidrios que Aurora no había podido barrer, o que seguramente ni había notado, porque estaba muy notoriamente cansada.
- ¿Por qué no vas a dormir? Puedo encargarme de esto.
- De acuerdo, confío en ti – Dijo, yéndose a su habitación, la cual estaba conectada con el resto de la clínica
- Bien… Aún deben quedar rastros – Dijo, usando el omnitrix para convertirse en “bestia”
Y, dicho, y hecho, Gwen sintió un rastro en los vidrios que no habían sido barridos, por lo cual atravesó la ventana rota para seguirlo. Lo que sí sabía era que el rastro la estaba llevando a alguna ubicación dentro del mismo submundo.
Cuando llegó a la ubicación, su nariz se confundió… ¿Acaso era esa la casa del hombre que había sido asesinado?
- Ah, vienes a investigar, ¿no es así? Bien, porque estaría bien que nos ayudes con esto – Uno de sus amigos estaba dentro de la casa, pero Gwen no sabía qué estaba haciendo allí – No intentes preguntarme si tengo algo que ver, obviamente no – Gwen pudo oler que decía la verdad, por lo que volvió a su forma humana
- Llegué aquí siguiendo el rastro de la clínica asaltada. Estaba buscando al asaltante, parece que robaron componentes para hacer una poción venenosa, pero el rastro del asalto me trajo hasta aquí…
- ¿No será porque lo asesinaron aquí? La sanadora es su ex novia, ¿no lo sabías, idiota? Ah, por supuesto que no. Sólo eres la sirvienta de la bruja.
- No, que el rastro me guiara hasta aquí no tiene que ver con que aquí lo asesinaran. Mi forma de bestia puede distinguir el olor de los ingredientes del olor del asaltante, y es el mismo que está en toda esta casa…
- Por si acaso estás sorda, te lo voy a repetir: Aurora es su ex novia, ¿no crees que ella fingió todo?
- ¿Cómo finges un asalto y engañas el olfato de un alienígena con súper olfato? Vamos, sabes bien que eso no tiene lógica.
- Entonces, ¿por qué no te mencionó que es su ex? – Dijo el tipo, acercándose hasta demasiado
- Estaba muy cansada, limpió su tienda durante toda la noche. Además, no veo la necesidad de mencionarlo si ella no tuvo nada que ver. Probablemente ni siquiera se hablan.
- ¿Qué clase de investigadora serías si no la interrogas? Yo digo que fue ella. Vamos, ella también es bruja, seguro pudo fingir todo.
Gwen no podía negar que el hombre tenía cierta cantidad de razón. Lógicamente, cuando se investiga un crimen, las primeras personas a las cuales se debe considerar sospechosas es a los conocidos, en especial a aquellos que no terminaron en buenos términos…
- ¿Sabes algo de su relación?
- Ella se volvió loca, y él tuvo que dejarla – Eso no le sonaba bien a Gwen, había gato encerrado. Probablemente la víctima le había hecho algo… Pero eso sólo le daría más razones para matarlo - ¿Qué? Yo le creo a él, la mujer es rarísima – El hombre se sorprendió cuando Gwen puso un par de esposas en sus muñecas - ¿Qué crees que haces?
- Aurora no es “rara”, es autista. También sería lógico que tú quisieras matarlo, ¿no te parece? ¿Por qué te colaste en su casa? A ver si eres tan valiente en el cuartel de los Plomeros – Ignoró, por un momento, que había olido que el tipo decía la verdad, pensando que, quizás, se había equivocado, o el tipo era muy buen mentiroso…
Sin embargo, también pensaba hablar con Aurora si de su entrevista con aquel hombre no salía nada. Sólo por las dudas, o, al menos, para saber qué había pasado entre ellos dos para terminar tan mal, y para que amigos de él difundieran rumores tan hirientes.
Con Bel y Rook
Llegaron a un almacén destartalado en medio de un barrio bastante vacío, en el que Scout había montado su mini base, desde la cual ayudaba a la gente a resolver crímenes y disputas, para ir construyendo poco a poco la confianza necesaria para permitir la llegada de los Plomeros a ese planeta.
- Esta es mi base. Siéntanse como en casa, es bueno tener compañía para variar – Aunque de apariencia intimidante, Scout era muy amable – Puedo saber, ¿a qué se debe esta visita?
- Nos enteramos de que los cuarteles centrales del gremio de asesinos de los Tres Soles se encuentran aquí.
- Así que los rumores eran ciertos… - Dijo, sorprendido – Nada estaba confirmado, pero hace tiempo circulan rumores de acá para allá. Los ciudadanos no quisieron que investigara al respecto, dicen que es muy peligroso… Pero ahora tengo compañía. Voy a ayudarlos.
- ¿Los rumores señalaban algún lugar específico? Intentaría rastrearlos con magia, pero hace un rato no sentí que nos estaban siguiendo. Asumo que están bien defendidos después de lo que pasó.
- A las afueras de esta ciudad hay un enorme desierto rocoso. En el medio, hay un castillo deshabitado. Suena como una buena base para un gremio así, la gente ni siquiera se acerca por miedo.
- Un castillo deshabitado… En medio de la nada – Dijo Hobble, mostrando su cobardía
- No hagas drama. Estaremos todos juntos, hasta el final.
Salieron de la base de Scout sintiendo esperanza, miedo, y anticipación por la batalla, todo a la vez. Se venía una batalla difícil y muy peligrosa, pero, por alguna razón, todos estaban seguros de que saldrían con vida, y, aún si no lo estuvieran, se asegurarían de que así fuera.
Nadie moriría. Se asegurarían de volver todos a casa, y de enviar a los prisioneros de vuelta a la base de Bellwood usando un portal de mana.
…Continuará…
Chapter 22: Venenosa
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Capítulo 22 – Venenosa
Con Gwen
La pelirroja volvía a la base, y sin tener las manos vacías. Informó sobre sus pasos intermedios a su abuelo y el magistrado Patelliday, y aprovechó que estos eran sus superiores para tratar de apelar a su experiencia, y concluir en si debía interrogar a Aurora o no.
- Así que la sanadora que conociste es su ex novia, y terminaron en malos términos – Dijo el magistrado acuático – Usualmente cuando conoces esa información empiezas a hacer preguntas. Pero, si me preguntas qué pienso, no creo que ella tenga que ver con la información que nos diste.
- El hombre era un traficante de drogas alienígenas en el mercado negro interestelar, hay una lista bastante extensa de gente que querría verlo muerto – Dijo su abuelo, pensativo – Pero coincido con mi viejo amigo en esto. Aun así, me gustaría que la trajeras aquí para hacerle algunas preguntas, quizás ella sepa guiarnos hacia el verdadero asesino.
- Bueno, eso sí asumimos que su compañero, que se coló en su casa y todo lo demás, no es el verdadero asesino – Dijo Patelliday
- Entonces, ¿por qué olí que el asaltante era la víctima? No creo que haya intentado… Ya saben… - Pronunció Gwen, trayendo el punto más confuso de todo el caso
- Sí, eso no tiene sentido. Suena a tomarse demasiadas molestias, ¿qué sabemos del olfato Vulpimancer? – Preguntó Patelliday - ¿Se podrá engañar a uno de esos chicos malos?
- Como si engañaras a un perro policía… - Dijo su abuelo, sorprendido de haberse dado cuenta de algo – Quien sea que haya asesinado a este hombre, sabía que lo investigarías. Probablemente te dio una pista falsa llenando la clínica del olor de la víctima para hacerlo pasar como un suicidio.
- ¿Por qué haría eso? Los criminales a los que me enfrenté hasta ahora prefieren un enfoque más frontal… Salvo que…
- Nos esté distrayendo para hacer otra movida – Dijeron los tres a la vez
- Bueno, el asesino también creó un caso perfecto para distraernos. Nadie quiere investigarlo además de nosotros, la mayoría asumió que sólo fue un conflicto de bandas – Dijo su abuelo, y sí tenía sentido viéndolo desde el punto de vista de Gwen 14 y los Plomeros
- Vamos a acelerar el interrogatorio de este maleante. Gwendolyn, querida, trae a la sanadora. Necesitamos respuestas, y las necesitamos cuanto antes – Le exigió Patelliday
No le gustaba para nada tener que interrogar a Aurora, ya que parecía totalmente por fuera del caso, y muy triste por el asalto a su clínica, y el uso de sus ingredientes para matar a otra persona. Aun así, el caso le estaba causando un dolor de cabeza insoportable y constante. Básicamente, la única conclusión más o menos firme a la que habían llegado era que el asesinato era una distracción, y aún no estaban seguros.
Este villano, fuera quien fuera, le estaba exigiendo a Gwen algo que no le había exigido el gran conquistador Vilgax: dotes de investigación, y una fuerza de trabajo más rápida que fuerte.
…Si quería jugar al gato y el ratón, ella jugaría…
Con Bel y Rook
Para evitar llamar la atención más de lo necesario, decidieron no llevarse la nave a su encuentro final con el gremio de asesinos. De todas formas, los prisioneros iban a ser transportados por portales de mana, los cuales Bel había estado practicando específicamente para la ocasión. Si hubiera podido crear un portal hacia un planeta que no visitó antes, hubiera usado esa habilidad para ir directamente a Anur Transyl sin el problema de los agujeros de gusano.
A medida que se acercaban a los bordes de la ciudad, todo parecía hacerse más y más oscuro. La luz del sol del sistema Anur ya de por sí era tenue, pero la estructura de las telarañas no ayudaba en absoluto.
- Este planeta es perfecto para tener una base de asesinos como esa… Es oscuro y muy peligroso, nadie sospecharía que alguien quisiera vivir aquí – Dijo Bel
- Me hiciste pensar en algo: ¿cómo supieron que este planeta era perfecto? Es decir, los ectonurites dominan todo, y son muy hostiles contra naves extranjeras. No me extraña que consiguieran evadir a los gobernadores, pero sí que eligieran este planeta… - Planteó Scout – Ni siquiera la atmósfera es segura. Es venenosa.
- ¿Es venenosa? – Dijo Hubble con miedo - ¿Para quién? No lo será para ti, ¿o sí, princesa?
- Es venenosa para casi toda especie que no sean originaria del sistema Anur. Tú deberías estar protegido – Señaló a Hubble – Tu especie es resistente a casi todos los venenos. ¿No les explicaron nada?
- Desde la base de los Plomeros no pueden determinar la composición de las atmósferas de un sistema del que no tenemos información. De haber sabido que podía ser venenosa, hubiera venido con preparación, o te hubiera dicho que te quedaras en casa – Le dijo a Bel
- Bueno, no se preocupen tanto por eso. El mayor riesgo es la exposición en plazos mayores a 48 horas – Expresó Rad – Como ven, no estamos tardando 48 horas. O al menos no pienso tardar tanto, el tiempo es oro, ¿saben?
- Lo que dice este pato es correcto, pero no son estadísticas medidas en combate. No hay forma de saber cómo les afectará cuando peleemos.
- Bueno, ya estamos aquí de todas formas – Aunque evidentemente había bajado su entusiasmo, la pelicastaña seguía enfocada en la misión de deshacerse de las sombras que perseguían a Rook y a mucha gente
Siguieron avanzando a través del desierto de roca, sin encontrarse con nadie que quisiera oponer resistencia…
…Los estaban esperando…
Con Gwen
De vuelta en el submundo, Gwen fue a la clínica lo más rápido que pudo, pero sin convertirse en XLR-8, ya que esperaba poder razonar con la mayor para que la acompañara voluntariamente.
- ¿Gwen? Hola – Se veía aún somnolienta, pero, al menos, parecía haber terminado de limpiar - ¿Qué pasa? – Dijo, al ver su expresión seria
- No me dijiste que la víctima era tu ex novio… Los Plomeros me exigen llevarte, quieren descartarte como sospechosa – Para su absoluta sorpresa, la mayor se levantó de la silla en la que estaba trabajando, y no se opuso
- Lo siento – Pudo percibir fácilmente que su relación había sido complicada, pero lo que importaba era el crimen – Llévame, y les diré todo lo que pidan.
De vuelta en la base de los Plomeros, la chica de bata blanca se veía entusiasmada de ver, por fin, la base de aquella organización tan conocida, y que generaba opiniones tan divididas en el submundo. En el trayecto, no quiso hablar, pero fue evidente que no se había enojado con Gwen por tener que hacer su trabajo.
Ambos magistrados entraron a la sala de interrogatorios en la que se encontraba (aunque no estaba bajo arresto, ya que nada parecía apuntar hacia ella).
- Sé que omití decirle a Gwen que la víctima era mi ex novio, y lo siento por eso… Me dolió más de lo que pensé – Dijo, evidentemente sintiendo conflicto por sus sentimientos. Gwen miraba el interrogatorio desde la antesala
- ¿Por qué tenías en tu clínica ingredientes que podían usarse para crear venenos? – Preguntó Max
- Porque no los tenía para eso. La mayor parte de las veces, no importan tanto las propiedades de un ingrediente sino cómo lo combinas y qué usas para unirlos – Mirando la lista de ingredientes robados, Max le dio la razón al ver que la mayoría de ellos eran, de hecho, para crear remedios – Además, mis poderes no son tan fuertes. No puedo crear un veneno tan fuerte… No sé si será porque no soy “anodita” o porque nunca estudié eso a profundidad.
- Ya que dices la verdad, sólo tenemos una pregunta más, ¿sabes de alguien en específico que querría verlo muerto? – Pronunció Patelliday, con la esperanza de que pudieran averiguar algo
- No, yo ni siquiera supe de sus actividades criminales mientras estuvimos juntos. Se ha vuelto más… Público, desde que terminamos, pero antes estaba más escondido. No conozco su banda.
- Lo sentimos por las molestias, puedes irte – La pelicastaña asintió, saliendo rápidamente de la sala del interrogatorio y encontrándose con Gwen
- Lo siento, yo…
- Gwen, no te disculpes. Sólo hacías tu trabajo – Dijo, tratando de consolarla – Además, fue mi culpa por no decírtelo. Él era… No era bueno para mí – Gwen agarró valor para hacer una pregunta muy difícil a una persona que, técnicamente, apenas conocía
- ¿Te maltrataba? – Ella sólo asintió
- Más que eso… Me violaba, y quería que viviera con él, y sólo con él, y dejara de trabajar – Gwen entendió rápido a qué se refería la mayor – Gwen… Si hay un consejo que puedo darte, es que jamás, y digo JAMÁS permitas que te hagan menos, jamás permitas que te hagan sentir mal, y te quieran hacer ver que no pasa nada. Si alguna vez te pasa, habla con alguien, y te ayudarán.
Gwen sólo la abrazó porque no sabía qué más decir. Su consejo era valioso, muy valioso. Venía de alguien que había experimentado lo que estaba hablando, y de la peor forma, pero ella aún estaba llena de esas ganas de ayudar a los demás, y eso lo demostraba con cosas como darle un consejo a Gwen que podía cambiarle la vida, aunque apenas la conociera.
- Lo siento. Apenas te conozco, no debería decirte estas cosas.
- No, está bien. Gracias, es un consejo muy valioso.
Una alarma les avisó que había una nueva muerte, y probablemente del mismo asesino. Sin embargo, no se esperaron que la cosa pasara de ex novios abusivos traficantes de drogas alienígenas, a un director de un museo.
Y, esta vez, venía con un mensaje claro:
“Traigan la expedición de la magia oscura hasta aquí, o más como él morirán”.
Con Bel y Rook
Habían llegado a los exteriores del castillo abandonado, que ni estaba tan abandonado. Contrario a lo que esperaban, los poderes anoditas de Bel no se habían debilitado, lo cual significaba que podía sentir que estaban adentro, y que eran unos cuantos, pero menos de los que esperaban para los cuarteles centrales.
- Por la orden de los Plomeros, ¡esto se acabó! – Dijo Rook nada más entraron a la sala principal del castillo. Bel cargó sus manos
- Yo le haría caso si fuera ustedes – Complementó a su novio
- Oh, pero, ¿cómo va a terminar? Si apenas estaba empezando, y ustedes no eran el objetivo - Un ectonurite apareció frente a ellos. Daba tanto miedo como se podía esperar de unos seres tan horribles, que, más que fantasmas, eran monstruos – Pero sí llegaron hasta aquí, y son admirables por eso, ¿no?
- ¿Por qué no nos ahorras la conversación? – Dijo Rad, sacando un dispositivo que emitió un brillo muy fuerte. La mayor debilidad de los ectonurites
- ¡Protejan al maestro! – Dijeron, empezando a atacar. Bel los detuvo con una onda expansiva de mana. Aparentemente, no estaban tan protegidos como pensaba – Creí que estábamos protegidos contra su magia.
- ¡Tontos! ¿De verdad se creyeron que los iba a proteger? – Dijo su jefe mientras aún era torturado con luz – Nada de esto fue por ustedes, por el orden del universo, ni por nada así. Todo esto fue para acabar con Azmuth y todo lo que engendró.
- ¿Qué? – Los asesinos no parecían dispuestos a atacarles mientras se sentían traicionados, por lo que aprovecharon para distraerlo con charla – Todas esas vidas sacrificadas, ¿fueron por una venganza contra Azmuth?
- ¿No querrías vengarte tú también si te usaran para experimentar sobre cómo poner genes ectonurites en el omnitrix? Azmuth cometió un error, y terminé yo mismo encerrado ahí… Escapé, para mi suerte.
El ectonurite aprovechó la conmoción para invocar gárgolas mediante el hechizo de familiares vinculados, Bel hizo lo mismo.
- Si querías ganarle a Azmuth, tenías que conservar a tus aliados. Traicionarlos justo cuando más los necesitas no te va a ayudar – Dijo, cambiando su proto-herramienta a modo de escudo, el cual arrojó contra una pared
- Eso no será un problema.
Usó un aparato que le dio choques eléctricos a sus discípulos, y les obligó a volver a trabajar para él, aunque no quisieran…
- Protegemos al maestro – Dijeron todos al mismo tiempo, como si fueran zombies
- Nosotros nos encargaremos de ellos. Vete con el ectonurite, tú tienes mejores oportunidades de vencerlo – Le dijo Rook a su novia, quien había generado un escudo, el cual dispersó en forma de onda expansiva, para después salir volando en una plataforma
- ¿Vienes a por el viejo El’Tehror’? – Dijo, abriendo su cuerpo (literalmente) para dejar ver tentáculos
- Sí, y contigo se irá toda tu pandilla – Dijo, tratando de canalizar mana para generar luz brillante
Aún no estaba segura de si podía manipular la luz mientras lanzaba hechizos, pero era la mayor debilidad de su enemigo, y, por ende, lo mejor que podía hacer. Y funcionó, una luz rosa brillante cegó al fantasma. Por lo que usó sus manos para lanzarle rayos de energía mientras estuviera aturdido.
Mientras tanto, el grupo se las arreglaba para lidiar contra los asesinos-zombies mientras una pelea brillante se daba hacia el fondo.
- ¡Ya casi estamos! Terminemos con estos asesinos rápido para ayudar a Bel – Dijo, dirigiéndose al resto del equipo
Una luz más brillante que las otras cegó incluso a quienes trataban de combatir a los asesinos.
- ¿Te parece muy brillante? ¿Y qué hay del futuro que le arrebataste a aquellos que asesinaste?
- Protegemos al maestro – Dijeron los pocos que quedaban de pie, tratando de atacarla. Rad les disparó con otra alma, pero diseñada para matar de forma más rápida y precisa
- La idea era devolverlos a prisión, no asesinarlos – Dijo Rook, evidentemente enojado
- Estaban perdidos de todos modos – Sin pensar en más, Rad disparó hacia El’Tehror
Sabiendo que Bel estaba en la línea de fuego, y que sería atravesada por la bala que llegaría el ectonurite, que sería más letal para ella que para este último.
Rook usó su proto-herramienta para atar al tirador y correr a auxiliarla. Sin embargo, sus heridas ya se encontraban sanando, sin necesidad de adoptar su forma anodita completa. Sus ojos sí brillaban en rosa, pero parecía estar controlando bien el impulso de transformarse mientras sus heridas se curaban.
- Estoy bien… Sólo que… Rad los asesinó. Quería meterlos en prisión.
- Lo sé – Notó que el ectonurite había desaparecido – Pero El’Tehror no murió. Volverá.
Esperaron un rato a que sus heridas estuvieran curadas del todo antes de pedirle que abriera el portal para llevar a los prisioneros. Pero sin incluir a Rad, ya que, tras discutir con este, fue evidente por qué tenían que dejarlo ir, más allá de que la nave que hubieran usado para ir fuera la suya.
Cuando desde la base de Plomeros de Bellwood empezaron a recibir a los asesinos de los cuarteles centrales. Todos aplaudieron pensando que, al fin, la organización había sido detenida, ignorando que sólo era un medio para conseguir un fin.
Sin embargo, el gremio como tal había dejado de existir, y eso ya era una victoria.
…Era hora de regresar a la tierra, en donde se enterarían de muchas cosas…
Con Gwen
Un rato después de que llegara la noticia del asesinato del director del museo, la llamada del encargado de la exhibición de las artes oscuras les llamó.
- Señor Green, tengo entendido que usted es el que reservó el museo de historia de Bellwood para la exhibición de las artes oscuras – Contestó Max al tomar la llamada. A Gwen no le extrañaba escuchar ese apellido, los Green eran conocidos arqueólogos y gente que, en general, estaba asociada a reliquias antiguas y museos. Además, Kai iba a su escuela, y estuvo en un grupo de baile con Bel, por lo que ya la conocían
- Traeremos la expedición, tal y como esta persona nos pidió. Es un gran riesgo, pero no creo que pueda pasar por encima de los Plomeros y de Gwen 14.
- ¿Qué tan peligrosos son los objetos de la exhibición?
- Tenemos el libro magno de las Artes Oscuras. Una enciclopedia que recopila una enorme cantidad de conocimiento prohibido de la magia, especialmente de nigromancia y magia de control de mentes. Pero confiamos en ustedes para defender este artefacto. Mientras no se rompa su sello, estarán a salvo – Antes, Gwen hubiera despachado la preocupación del hombre, pero gracias a su prima sabía que era algo posible
- Detendremos al villano antes de que se haga más fuerte – Dijo Gwen, entusiasmada
Sin embargo, para el abuelo y el otro magistrado a su lado, las cosas no se veían tan sencillas. A simple vista, parecía un precio aceptable a pagar para evitar que el asesino atacara a más personas, pero, por otro lado, era muy arriesgado. ¿Y si fallaban en proteger ese libro? ¿Qué clase de males podían desatarse de un libro así?
- Suena peligroso – Dijo la sanadora. Casi habían olvidado que estaba allí. Como la segunda víctima murió mientras ella estaba allí, quedaba descartada – Pero sé que lo harás. Recuerda que curaré tus heridas después. No olviden llamarme si necesitan algo más – Dijo, antes de ser escoltada hacia la salida
- Bel y Rook ya están volviendo a la tierra. Parece que los tendremos disponibles para esta hazaña – Dijo el abuelo, sintiéndose aliviado de contar con la fuerza alienígena completa
- No hay descanso en este trabajo, ¿no es así?
…Continuará…
Chapter 23: Una noche en el museo
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Capítulo 23 – Una noche en el museo
Llegada la noche de ese día, el grupo de la expedición de Anur Transyl anunció su regreso, aunque, lamentablemente, venían con malas noticias, ya que no habían podido apresar a El’Tehror, es más, ni siquiera sabían en dónde estaba o qué haría a continuación.
Pero, al menos, sabían lo que quería, por lo que pudieron avisarle a Azmuth para que se protegiera tanto a sí mismo como a sus experimentos, y también habían disuelto la organización de asesinos que llevaba atormentando a la galaxia por años, lo cual no era poco.
Bel y Rook fueron informados sobre su misión de proteger el artefacto conocido como “el libro magno de las Artes Oscuras”, que llegaría a Bellwood al día siguiente por la tarde. Un grupo conformado por Gwen, Bel, Rook, Kevin (quien podría evadir la suspensión si hacía su trabajo en esa misión), Kai Green, y varios guardias de seguridad protegerían el libro tan pronto como llegaran.
Pero, de momento, Kevin y Gwen sostenían una conversación:
- Oye, lo siento – Empezó el pelinegro – Sólo quería hacerte enojar. No pensé que fuera tan grave.
- La próxima vez que quieras ver el mundo arder piénsalo dos veces – Dijo Gwen, aún enojada, pero aceptando sus disculpas – Ah, y más vale que guardes esa actitud en el museo. Necesitaremos estar unidos para proteger ese libro maligno.
- No te preocupes, me contendré – Aseguró. Gwen dudó, pero más valía confiar en él
Lugar desconocido
Un búho entró volando a través de una ventana, y se posó sobre el brazo de quien le había convocado para prestarle su sabiduría. Sabiduría que esa persona necesitaría si quería conseguir tal libro poderoso y oscuro.
- ¿Pudiste averiguar algo?
- El libro estará protegido por Gwen 14, Lucky Girl, Kevin Levin, Rook Blonko, y un equipo enorme de seguridad. ¿Eres consciente de que, incluso si pasas sus defensas, aún puedes morir si abres el libro?
- Sí, ya me lo dijeron. Pero eso no va a pasar, no cuando ya llegué tan lejos.
- Convocadora, debo reconocerle el mérito de ser la persona con más determinación que requirió de mis servicios, pero, ¿por qué tanta determinación? ¿Qué es aquello que busca su corazón con tanto anhelo como para arriesgarse tanto? – Pudo ver que su invocadora fruncía el ceño con cierta amargura
- Supongo que no tiene sentido decirte “no me creerías si te lo dijera”. Eres un avatar de la sabiduría; asumo que sabes muchas formas en las que se podría usar el libro. Bien, te lo explicaré…
A la mañana siguiente Bel y Gwen salieron de la casa de esta última, ya que la pelirroja había invitado a su prima a pasar la noche para darle la bienvenida después de una expedición a un lugar que, tan sólo con descripciones, daba miedo.
Gwen y Bel pasaron por la base de los Plomeros para ver si había algo para ellas en lo que esperaban a que llegara la exhibición junto al artefacto que debían proteger. El día estaba sorprendentemente tranquilo, pero se encontraron en la sala de control con Kai Green.
Gwen no estaba feliz de verla, a Bel parecía darle igual, pero Gwen tenía una mala historia con la chica.
- Gwen, puedes sacarte el antifaz, Kai ya sabe todo – Su abuelo estaba inusualmente serio, y se veía preocupado
- No voy a decir nada, no se preocupen. Sólo vengo a advertirles de algo importante – Las dos primas se miraron – El libro es peligroso para ambas, o al menos para Bel. Si tuviera que resumir la clase de hechizos que hay en este libro, “nigromancia 101” sería un buen término. Se dice que es un libro que tiene la capacidad de corromper a todo ser con afinidad a la magia que se acerque.
- ¿No tenía un sello? – Preguntó Gwen
- El sello es para impedir que la magia del libro salga sin control, pero no evita la corrupción que causa. Podrías sentirte… Tentada, a abrirlo. Y, como Gwen tiene los mismos genes, podría tratar de llegar a ambas.
- ¿Cómo podrían tentarnos a abrir el libro de la nigromancia 101? – Preguntó Bel, con genuina curiosidad. Si el libro era tan malo como aseguraba Kai, debían tomar medidas
- El libro puede ofrecerte lo que más quieres. Los hechizos que contiene son muy poderosos, así que, sin importar lo que quieras, el libro te lo mostrará, y te dirá que es posible. En otra situación, les diría a las dos que no vengan, pero no tenemos opciones.
- Pero si el libro es tan fuerte… ¿Estamos seguros de que tus hechizos de protección servirán? – Preguntó Gwen, asustada
- Tendrá que servir.
- Una cosa más: ¿creen que puedan ir después del almuerzo al museo? No me da confianza dejar que descarguen y acomoden todo sin protección.
- Estaremos allí – Dijeron ambas a la vez
Cuando Kai se fue, fue obvio para la pelicastaña que Gwen no le guardaba simpatía, y quería saber por qué. Lo poco que había compartido con ella en aquel grupo de baile le decía que no había nada fuera de lo normal en ella, ¿qué había pasado entre ellas dos?
- ¿Cuál es tu problema con Kai? Es evidente que no la aprecias mucho.
- Ah, cierto que no sabes… Hasta hace un par de años Kai no hacía más que burlarse de mí. Se hizo pasar por mi amiga cuando entró al colegio, pero después me traicionó y todos empezaron a burlarse de mí.
- ¿Quieres hablar de eso? Recuerda que tendremos que pasar la noche con ella en el museo. O quizás más, no sabemos cuánto tarde este villano.
- No, pasó hace años…
Bel seriamente dudaba de que aquella estrategia pudiera funcionar. Guardarse los sentimientos jamás le había funcionado a su prima, y dudaba de que fuera a hacerlo cuando, además, tendrían que encerrarse en un museo con un libro oscuro por quién sabía cuánto tiempo.
Después del almuerzo, el grupo de 3 adolescentes (y un adulto) designados por los Plomeros para ayudar a proteger ese artefacto estaban allí, tal cual lo habían prometido. Bel con su mascarada, Rook con el casco de su armadura, Kevin con su armadura blanca de cadete, y Gwen con su traje para mantener sus identidades en secreto mientras veían y ayudaban a descargar las cosas.
Bel había conseguido un hechizo de protección potente, que puso tanto en ella como en Gwen, esperando que las protegiera de la influencia que pudiera ejercer esa cosa, y también tenía hechizos de detección puestos en todo el perímetro del museo.
En cuanto la colección estuvo descargada, el jefe de la seguridad los llevó hacia la cámara especial y muy protegida en donde guardaban el libro, que resultaba estar en el extremo oeste del museo. Mientras se preparaban para bloquearse dentro, el jefe fue diciendo cosas importantes:
- Dudo seriamente de que un asaltante pueda llegar hasta aquí. No me importa qué poderes tenga, mis chicos saben disparar, y confío en que los Plomeros también.
- No es que desconfíe de la seguridad, señor – Expresó el revonnahgander – Desconfío del asesino. Debe ser muy poderoso como para poder permitirse este despliegue de seguridad.
- Hablando de eso… ¿No hubiera sido más fácil simplemente ir y robarse el libro? – Preguntó Kevin, era una pregunta lógica
- Este libro fue donado a su museo original en Londres por un hechicero experimentado llamado Hex. Llenó la sala del libro de trampas y runas contra hechiceros. Para que se hagan una idea: hasta Lucky Girl en su forma más poderosa tendría problemas para pasarlas – Explicó Kai
- Bueno, eso le da sentido al hecho de que el asesino se tomara tantas molestias – Dijo Rook – Aún así, ceder a sus exigencias me parece demasiado, creo que pudimos haberlo atrapado con más tiempo.
- ¿Con cuántas víctimas? – Preguntó Kai, antes de que llegaran a la puerta de la sala de seguridad – Sin ofender, pero la investigación iba demasiado lenta… Y el asesino me amenazó antes para presionar a mi padre.
- Claro, y como te amenazó a ti, de pronto todos atendemos a las exigencias de un asesino, ¿no? – Empezó Gwen, evidentemente guardando años de rencor. Estaba tropezando con la misma piedra – Lo que dijo Rook es cierto.
- ¿Siquiera tenían un sospechoso, Gwen 14? – Preguntó Kai, hostil – Sé que estás enojada por lo que pasó hace años, pero te estoy pidiendo que lo hagas a un lado. Este libro es peligroso – Cuando el jefe amenazó con interrumpir la discusión, Gwen bufó de bronca, aceptando una tregua temporal
- Buena suerte ahí adentro.
Cuando la puerta de metal pesado de aquella cámara a la que no entraba el sol, y que parecía casi del todo sellada, se cerró, lo primero que hizo Bel fue voltear a mirar el libro, que reposaba sobre un pedestal plateado. Sólo su tapa ya daba miedo, era casi toda negra con detalles rojos que prefería no saber de qué estaban hechos. El sello formado por ramas mágicas muy resistentes y una runa muy difícil de romper le daba un toque que lo hacía más siniestro.
Fue sacada de sus pensamientos cuando Kevin la sobresaltó de un susto.
- Bueno, al menos volviste – Dijo Kevin, risueño
- Perdón. Estaba pensando que da miedo.
- Bueno, es nigromancia 101 y tú eres buena persona, supongo que es lo normal – Respondió, simplista
Durante el resto de las horas de la tarde, y hasta que se ocultó el sol, se encontraron en silencio, y sin saber muy bien qué hacer, ya que ninguno de ellos había vigilado un artefacto de ese tipo en un museo. Inicialmente, sólo se pusieron de pie frente a la puerta, pero después de casi una hora así, se fueron sentando poco a poco. Pero aún seguían en silencio, y bastante incómodo, ya que Gwen estaba enojada con Kai por lo mala que había sido en el pasado, y Kai estaba enojada porque Gwen no podía perdonar.
Bel pensó varias veces en romper el silencio para hacer que hablaran, pero ni siquiera sabía bien qué había pasado más allá del escueto relato de su prima, por lo que pensó que sería mejor no meterse, para que no mataran al mensajero. Se sacó la máscara de su traje a sabiendas de que ya no la necesitaba y apoyó su cabeza en el hombro de Rook, y lo miró a los ojos como si buscara sabiduría... Ni siquiera sabían cuánto tiempo iban a estar allí, y quería, al menos, que hubiera cierto nivel de armonía.
- Disculpen señoritas, es obvio que ustedes no se llevan bien, he visto como se han estado mirando durante estas horas. ¿Hay algo de lo que quieran hablar?
- No tengo nada de qué hablar con ella. Ni siquiera se disculpó por lo que hizo.
- Nunca me dejaste disculparme, Gwen.
- Decir que eras una pobrecita niña de un pueblo en medio de la nada en Inglaterra y que necesitabas amigos no es una disculpa, Kai.
- Sinceramente Kai, si quisieras disculparte conmigo de esa forma, también estaría furiosa – Dijo Bel
- Pero es la verdad. Las cosas no fueron fáciles para mí.
- Pero eso no es excusa. Fui el hazme reír por años, ¿y ya olvidaste las bromas en las que participaste? ¿De eso no te disculpas? ¿Crees que está bien patear a los demás para que tu puedas avanzar?
- En realidad, sí está bien. Harás que te maten si intentas hacer las cosas diferente – Expresó Kevin, y algo en su voz alertó a Rook
- ¡KEVIN! No estás ayudando – Dijo Bel, exaltada
- Señorita Green, sólo discúlpese de forma sincera – Dijo Rook, tratando de llevar la paz al grupo
- ¿Hará la diferencia si lo hago? Gwen ya está determinada a odiarme, ¿de qué sirve disculparse con alguien que no está dispuesto a escuchar?
- Si pides disculpas esperando que todo se solucione por arte de magia, te equivocas, Kai. No estoy obligada a perdonarte, porque yo no fui la que estuvo mal en primer lugar. No fui la que envenenó mi comida con laxantes y diuréticos, no fui la que se burló de mi situación familiar, de mi hermano, y hasta de mis padres. No fui la que difundió rumores falsos como cuando dijiste que sólo podía hacer tantas cosas porque me drogaba.
- ¿Qué hiciste qué? – Dijo Bel, expresando también bronca - ¿En serio le hiciste todo eso a una NIÑA? Kai, sólo pide disculpas, y Gwen verá si te perdona, pero no puedes negar que no es normal decir esas cosas de alguien a los 10 años.
- Pero al final tuve algo de razón, ¿no? ¿O a ti te parece normal tener una relación con un alienígena que, técnicamente, ya es mayor de edad?
Kai fue atada con una serie de cuerdas rosadas y elevada en el aire por una Bel furiosa y salida de control. Gwen se sentía extrañada, últimamente, Bel enfrentaba todos sus conflictos con más calma y comprensión, o, quizás, sólo cuando era con ella, y temió por lo obvio.
- ¡Bel, es suficiente! – Dijo Rook, separándolas – Si ella no quiere disculparse adecuadamente, deja que lo haga. Tratemos de mantener la paz mientras tengamos que estar aquí, sino no veremos venir al villano cuando más lo necesitemos.
- Pediré que nos traigan algo de comer – Dijo Gwen, aún enojada. Rook se llevó a Kevin y a Bel a otro punto de la habitación para hablarles “en privado”
- Bel, ¿te sientes bien?
- No, el libro no me está haciendo nada. No puedes culparme por enojarme con Kai.
- Pero no puedes negar que estás más agresiva. Entiendo que el ambiente no ayuda, pero intenta mantener paz interior… Sabes que lo digo porque te amo, ¿verdad?
- Sabía que eras el adecuado – Dijo Kevin, poniendo una mano sobre el hombro del revonnahgander, quien le miró serio – Si quieres hablar de algo, sólo dilo.
- Iré a ver si puedo hablar con Kai.
Mientras su amigo y su novio mantenían una conversación a lo lejos cuyo contenido no podía descifrar, notó que sintió algo extraño en Kai, algo que sólo podía sentir al estar más calmada, menos enojada y menos tensa…
- Kai, tienes un hechizo de discordia – Dijo, en voz alta, para que todos la escucharan
- Ya sabía que no quería decir nada de eso – Dijo, aún a la defensiva – Parece que hice el trabajo de nuestro nigromante por él.
- No te preocupes, puedo arreglarlo. Purgamagia – Dijo poniendo su mano sobre el hombro de Kai
- Oh, Gwen… Lo siento, por todo… ¿Cómo pude caer tan fácil?
- Es la única que no tiene ADN alienígena ni poderes, creo que eso te hizo vulnerable… Pero, ¿cómo pudo alguien poner un hechizo sin que lo supiéramos? – Dijo Kevin, acercándose a ellas, y dejando su conversación con Rook inconclusa
- Porque se lo puso antes de que viniera aquí… Pero, para infundirte la discordia, tuvo que haberte tocado… – Dijo Bel, asustada ante la revelación que caía sobre ellos
- Quiere decir…
- Que conoces el rostro de nuestro asesino – Concluyó Rook - ¿Recuerdas que te tocara alguien extraño?
- Bueno… Una chica que parecía médica chocó conmigo a mitad de camino entre la base de los Plomeros y el museo, se le cayeron varias hojas, y la ayudé. Era joven, tempranos 20, blanca, pelo castaño, ojos azules oscuros, y era alta, pero no mucho – Gwen se asustó cuando supo que sólo conocía a una persona con esa descripción física que pudiera coincidir
- Aurora… Pero… No puede ser ella, ¿verdad? Es una sanadora.
- La descripción física coincide, y sabe dónde está la base… Pero no tiene sentido, todo apuntaba a que ella era inocente. El director del museo apareció muerto mientras ella estaba con nosotros, y no llevaba muerto el tiempo suficiente como para que pudiera ser ella – Dijo Rook
- Puede hacer magia, Rook. Quizás invocó a alguna criatura que lo hiciera por ella – Respondió Bel, tan desconcertada como su prima
- ¿Y lo del asalto a su propia tienda? – Dijo Gwen. No podía ser que esa mujer tan amable, y que le había dado consejos que podían cambiar su vida sin apenas conocerla, fuera alguien que iría tras un libro tan oscuro
- Desviar la atención, y hacerse ver como una víctima. Evidentemente planeó bien todo – Aportó Kai – Excepto implantarme ese hechizo… ¿Pensó que no podría describirla?
- ¿Y si eso también lo planeó? – Dijo Kevin – Mientras nosotros discutimos por ese hechizo y sobre cómo ella pudo hacer esto, quizás ella aprovecha para hacer algo.
- Hay que avisar – Dijo Gwen, usando la placa de Rook para llamar a su abuelo – Abuelo… - Se escuchaban ruidos de disparos - ¿Qué pasa?
Su abuelo fue golpeado por algo. No supieron bien qué, pero había sido un golpe contundente. Su placa fue tomada por su atacante…
- Tardaron más de lo que pensé en darse cuenta.
Puso un escudo para evitar los ataques y ató al abuelo en una serie de cuerdas de color azul. Los guardias que estaban afuera de la cámara empezaron a dispararle a algo, pero ella los frenó de ir a ver a qué al advertirles que sería mejor que la escucharan.
Hasta su vestimenta había cambiado, ahora llevaba un traje más típico de una hechicera, de color mayormente azul. Llevaba un corsé ligero de color azul oscuro con detalles curvilíneos en negro, del cual se desprendía unos arreglos hacia los lados del mismo color azul, que hacían la función de “capa” o arreglos capaces de moverse con el viento; unos guantes azules que pasaban sus codos, pantalones negros, y botas negras, con un cinturón azul más oscuro, que parecía estar formado por ramas mágicas de color negro, con una hebilla en forma de runa. También llevaba una tiara negra con una gema azul al centro, un hermoso adorno para su frente, lástima las circunstancias.
- Si tuviera que adivinar qué está pensando Gwen, seguramente te estás preguntando si algo de lo que te dije fue verdad, o si siempre fui una bruja malvada y una villana. Y ahí está tu problema, Gwen: crees que todo se divide en blancos y negros, en héroes y villanos, y la cosa no es así, ¿sabes? El mundo es un lugar complejo. Todo lo que te dije fue verdad, la compasión que mostré por ti era cierta, y aún lo es.
- Entonces, ¿por qué vas tras un libro de nigromantes?
- ¿Nigromantes? Eso no es todo lo que puede hacer – Se teletransportó a algún lugar que no conocían - ¿Sabías que los hechizos que pueden hacer de este mundo algo mejor están encerrados ahí? ¿Y si te dijera que puedo usarlo para acabar con todo lo malo que el ser humano se causa a sí mismo?
- Las guerras, el hambre, el cambio climático, la violencia… ¿Cómo un libro como este puede terminar con eso? – Preguntó Bel
- Arrancando de las almas de todos los seres humanos la capacidad de dañar a los demás, y reemplazando todo eso con sentimientos puros y compasión. Puedo decirte más si vienes y me das el libro, Gwen. Puedo mostrarte todo lo que pienso hacer, puedo demostrarte que esto no es malo.
- Incluso si ignorara que mataste gente por él, ¿por qué te lo daría? – Dijo, mostrándole a su abuelo y al magistrado Patelliday
- Porque si me lo entregas los dejaré ir sanos y salvos, y les ordenaré a mis familiares que dejen de atacar a los guardias. Si fuera tú, no me haría esperar, Gwen. Dos vidas no es nada comparado a las millones de vidas que salvaré.
- Está bien… Te llevaré el libro – Dijo, cortando la llamada
…Continuará…
Chapter 24: Azul, parte 1
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Capítulo 24 – Azul, parte 1
- Realmente no esperas que ese grupo de chicos fuertes te entreguen el libro sin rechistar, ¿no? – Dijo Patelliday, desafiante pese a la situación en la que se encontraba
- Oh, pero eso es justo lo que van a hacer. Ellos no están dispuestos a valorar el balance riesgo-beneficio como yo lo hago – Dijo, sin voltear a ver a ambos magistrados
- Lo entiendo. Tus intenciones son buenas, pero no podrás lograr nada de eso con ese libro, ni matando personas.
- Esa es la definición de valorar el panorama completo que busco. Cuando estudiaba medicina, aprendí que, en situaciones de emergencias masivas, debes concentrar tus recursos en salvar a quienes tengan mayor probabilidad teniendo en cuenta varios factores. Es cruel, pero es así – Se acercó al abuelo Max, agachándose en cuclillas frente a él – Me sorprende que aún puedas ver el mundo con esa mirada tan inocente. Te envidio…
- Dijiste que no habías mentido en nada de lo que nos dijiste… ¿Eso incluía sentirte mal por la muerte de tu ex novio? – Su rostro inicialmente no le dijo nada a Max, pero…
- Sí. El buscador que me dijo la ubicación del libro magno exigía que matara a la persona que más odio en el mundo, y lo hice. No quería que las cosas terminaran así, pero ya sabes cómo pienso.
Se alzó el silencio por algunos minutos, en los que ella se limitó a caminar en círculos y a sentir si alguien venía. Debido a lo fuertes que eran las cuerdas y a lo bien asegurados que estaban, los magistrados ni siquiera podían pensar en intentar escapar, por lo que tocaba esperar.
Esperar a algo como la apertura repentina de la puerta del apartamento en el que estaban, que fue tirada de una patada por Kevin. No fue difícil notar que llevaban consigo el libro.
- Bien, que nadie se mueva – Dijo Gwen, sabiendo que era la única que la conocía del grupo – Aurora, tengo el libro – Dijo, mostrándoselo para demostrarle que decía la verdad – Pero no tienes que hacer esto, ¿sabes? Puedes mejorar al mundo de otras formas. Eres una excelente sanadora, y una persona muy amable, no necesitas esto para mejorar el mundo.
- Gwen, ahórrate el discurso. Ya te dije que es evidente que no entiendes. Deja lo que sea que estés planeando hacer, deja de “intentar razonar conmigo”. Soy muy razonable, Gwen, y, si me das el libro, te lo demostraré.
- ¿Cómo piensas mantener tu promesa? Sólo estar cerca de este libro me está dando ansiedad… ¿Y si te olvidas de quién eres? – Dijo Bel, estableciendo un buen punto
- Entonces mátenme. Yo estoy dispuesta a sacrificar un par de vidas por millones, y si el libro puede conmigo, ustedes también deberían.
Aquella respuesta los había desconcertado a todos por igual, era la primera vez que se encontraban con alguien que usara métodos tan cuestionables, y, a la vez, los aplicara de forma tan justa y por motivos tan nobles. A su vez, parecía tener todo lo suficientemente bien planeado como para estar protegida…
¿Podían ellos negarle la oportunidad de demostrarse a sí misma? ¿Podían negarle intentar arreglar a la misma humanidad?
Sin embargo, había un punto en ese plan que lo hacía inviable, y el abuelo se aseguró de que lo recordaran…
- Niños, piensen bien esto: su plan supone quitarle el libre albedrío a la gente. Arrancar la capacidad de las personas de tener ciertos sentimientos para evitar que dañen es dañar su capacidad de tomar decisiones, es, esencialmente, quitarles parte de su humanidad – Fue callado por una cinta azul en la boca, de forma no violenta… Pero era evidente que la hechicera estaba perdiendo la paciencia
- Muchas personas en el mundo no pueden ejercer ese libre albedrío. No puedes ser libre si tienes hambre, si estás en zona de guerra, si sufres violencia y discriminación… Millones de personas no son libres ahora mismo, yo sólo haré que la libertad no sea algo reservado a los privilegiados.
Era evidente que también había pensado en eso, y tenía un punto, y uno muy fuerte… Casi como si todo ese plan lo hubiera debatido consigo misma antes, con los mismos “peros”…
Una serie de cuerdas azules sorprendieron a Gwen, tomando el libro por la fuerza y entregándoselo a la hechicera mayor frente a ella. Bel, por su parte, tampoco pudo hacer mucho, ya que se sentían abrumados, todos por igual.
- ¡Alto ahí! – Atinó a decir Rook, mientras empezaba a disparar
Aurora puso un escudo de energía que fue rápidamente superado por Bel y los familiares que convocó. Sin el poder del libro, probablemente aún sería fácil para ellos vencerla; pensando en eso, Gwen activó el omnitrix, seleccionando a cuatro brazos para darle golpes fuertes y terminar la pelea rápido.
Tras el primer golpe de Gwen, todos pensaron que la pelea se había terminado, ya que incluso las cuerdas azules se disiparon, pero por la ventana entró un búho, quien voló rápidamente hacia la inconsciente hechicera, y se la llevó en un hechizo.
- Eso era un avatar de sabiduría. Sabe mucho más de lo que pensé – Dijo Bel, aún sorprendida – Pero se fue con el libro, supongo que tendré que pedirle ayuda a la abuela Verdona. Ella forjó un vínculo mágico conmigo para poder comunicarme con ella sin tener que esperarla, espero que ella sepa cómo detenerla.
- Deberíamos llamar también a Azmuth. Si consigue desbloquear los conocimientos del libro, necesitaremos que el omnitrix sea más potente – Dijo el magistrado Patelliday
Aún había confusión por los debates filosóficos que podían alzarse a raíz de las acciones de la hechicera mayor; incluso les había pedido de forma explícita que la asesinaran si se salía del camino, ¿y si enfrentarla como villana no era el camino? Pensaron mientras regresaban a la base, incluida Kai, que recibiría protección temporal como una medida de seguridad tras las amenazas.
Por su parte, Aurora despertó del sobresalto en su clínica. Teniendo en cuenta los hechos de las últimas horas, nadie esperaba que fuera a parar allí, era un lugar demasiado obvio.
- Ellos eran muy fuertes para ti – Dijo su avatar de sabiduría mientras ella se levantaba de su cama – Estudié el sello mientras estabas inconsciente: es un sello de sangre. Sólo puede abrirse con la sangre de quien lo creó. Te sugiero que te rindas, apenas puedes contra Belinda Tennyson, no podrás contra Hex.
- Bueno, no como hechicera, y nunca en su dominio. Él esperaría de mí que lo enfrente como hechicera, así que haré lo que él no espera que haga.
- Tendrás que crear un buen anulador. Si él te detecta, te destruirá. Sabrá quién eres.
- Qué suerte que antes de ser hechicera fui alquimista. Igual sí tengo que darme prisa, no tardarán en darse cuenta de que estoy aquí.
- Deja que te acompañe… Después de todo, juré que te protegería al saber tus motivos – Era extremadamente extraño que un avatar de la sabiduría mostrara sentimientos por su convocador
En la base de los Plomeros, el abuelo Max y Gwen se concentraban en contactar con Azmuth para ver si podía hacer más fuerte el omnitrix en caso de que Aurora consiguiera romper el sello, y, por otra parte, estaban Rook y Bel mientras esta buscaba contactar a Verdona a través de su vínculo.
- El libro magno de las Artes Oscuras… Esto es más que malo, ¿y la dejaron ir? – Dijo, evidentemente molesto – En fin. Sí tengo algo que te hará más fuerte si ella consigue romper el sello. Me teletransportaré hacia allá cuanto antes, ella ya llegó hasta este punto, dudo que no se las vaya a apañar para romper su última barrera.
El revonnahgander estaba sentado en posición de loto frente a su novia, sentada en la misma posición, quien estaba levitando con un aura rosa mientras se contactaba con su abuela. Rook esperaba que consiguiera averiguar algo útil, incluso que la misma Verdona se ofreciera a enfrentarla.
- Ese libro… Ese libro no… - Bel se sorprendió cuando supo que su abuela parecía tener incluso más miedo que ella al libro - ¿Y estuviste cerca de él tanto tiempo? – La proyección astral de la chica en ese espacio, que era su misma forma de energía, pero más translúcida, asintió – Vaya… Tú… No tienes daños. Eres realmente admirable, Belinda.
- Usé hechizos de protección más avanzados, tanto que creí que no funcionarían… Bueno, sí sentí más enojo del normal mientras estuve ahí.
- Sigue siendo un efecto muy tenue para haber estado allí – Dijo, evidentemente orgullosa de su nieta - Lo extraño es que esta hechicera humana asegure que puede protegerse… Los anoditas no queremos saber nada de ese libro, no sé qué le hace pensar que sus medidas funcionarán. Pero puedo ayudarte… Verás, los anoditas no nos quedamos de brazos cruzados con la existencia de este libro, y creamos un amuleto capaz de contrarrestarlo para evitar que causara el caos a lo largo de la historia interestelar…
- ¿Por qué siento que viene un pero?
- Porque usarlo en tu forma humana puede matarte, y si adoptas tu forma anodita para usarlo, es posible que te pierdas. Estás controlando mejor tu forma de energía, y tu personalidad te da afinidad natural, pero sigue siendo un enorme riesgo.
- Un riesgo que estoy dispuesta a tomar, abuela.
- Te mostraré dónde escondimos el amuleto, no te lo vas a creer cuando lo veas – Dijo, con su típica actitud infantil y divertida, Bel soltó una pequeña risa
Vio un planeta desértico pero lleno de vida, pero, principalmente, de las vidas de unos alienígenas de cuatro brazos bien conocidos para ella. Bueno, eso definitivamente no se lo esperaba…
Cuando volvió de su proyección astral con Verdona, lo primero que hizo fue abrazar con fuerza a su novio frente a ella, quien sonrió por el impulso de la menor.
- ¿Pudiste averiguar algo? – Bel asintió, separándose del abrazo
- Sí, pero hay riesgos. Ven, vamos con los demás – Dijo, tomando su mano
- Azmuth ya dijo que vendrá en cuanto pueda, ¿cómo les fue a ustedes? – Dijo Gwen nada más los vio entrar
- Los anoditas crearon hace mucho tiempo un amuleto que existe específicamente para contrarrestar el libro magno. El problema es que, para usarlo, debo estar en forma anodita completa, es muy poderoso para ser usado por humanos.
- Bel… Aún no es seguro para ti adoptar tu forma de energía, ¿qué te pasará si encima intentas controlar un poder tan grande? – Expresó Rook con la preocupación que guardaban todos
- Lo que tenga que pasar. De todas formas, el amuleto está en Khoros. Se lo confiaron a la casa del Viento Rojo hace años.
- ¿En el planeta de los tetramand? Brillante, nadie se esperaría que escondieran un amuleto mágico allí – Dijo el abuelo
- Sé que Azmuth saldrá con algún truco para el omnitrix. Así que, si no quieren que vayamos a buscarlo, no iremos – Dijo Bel, por primera vez dispuesta a aceptar un “no” como respuesta. El abuelo puso su mano sobre su hombro
- Dejémoslo como un último recurso. Vamos a centrar nuestros recursos en rastrearla antes de que averigüe cómo romper el sello.
- Me convertiré en XLR-8 y peinaré la ciudad y el submundo mientras tú usas magia para rastrearla.
- Yo me quedaré con el magistrado Tennyson para controlar nuestros algoritmos de rastreo. Si me necesitas, saldré en el proto-camión.
Mientras tanto, en la ciudad de Londres, una chica apareció en un callejón tras teletransportarse. Cuando se dio cuenta de que no había sido detectada, festejó porque su poción anti detección había sido un éxito. Pero aún faltaba la parte más difícil.
Sabía por registros de noticias locales que Hex estaba letalmente enfermo, y que, probablemente, no estaba usando su magia para intentar curarse. En su condición actual, Aurora asumió que debía tener a una enfermera profesional cuidándole 24/7, ya que Hex no tenía más familiares vivos. Y, dicho y hecho, tuvo razón, ya que vio a la enfermera mientras iba a sacar la basura; la calle estaba vacía, así que era su mejor oportunidad.
Usó un inyectable para dormirla y marearla, la llevó al garaje de la propiedad, la ató de tal forma que no pudiera escapar ni gritar por ayuda en la ventana de tiempo que ella necesitaba a solas con el hechicero, y usó otra poción, esta vez para cambiar de forma y asumir la de aquella mujer.
Al entrar a la casa, supo que el enfermo hombre no se había dado cuenta de quién era ella.
…Eso sería pan comido…
En la base de los Plomeros
- No puedo rastrearla con magia. Seguro ya se preparó y puso un hechizo anti detección en ella misma – Dijo Bel para que su abuelo y Rook escucharan
- Yo tampoco tuve mucha suerte. No la encontré a ella ni al libro – Dijo Gwen a través del comunicador, mientras veían su imagen en aquella pantalla – No sé si usar la forma de bestia sirva. Ella ya me engañó antes.
- No, Gwen. No gastes la energía del omnitrix. Regresa, pensaremos en otra cosa – Obedeciendo, Gwen, aún convertida en XLR-8, emprendió camino de regreso
En ese momento, el primer pensador apareció en la base tras usar su tecnología de teletransportación, y se quedó esperando a Gwen hasta que regresara, ya que perdió su transformación a mitad de camino.
- Bien Gwendolyn. Dudé mucho de si debía concederte este nivel de poder, pero ya te demostraste como portadora, y la situación nos supera, así que lo tendrás. Tendrás el control maestro.
- ¿El control maestro? ¿Qué hace?
- Tendrás tiempo ilimitado entre tus transformaciones, podrás tocar el omnitrix para pasar directamente a otro alienígena en lugar de tener un tiempo de enfriamiento, y tendrás acceso al celestialsapiens… Quizás, tu última esperanza si esta bruja consigue romper el sello.
Gwen inmediatamente siguió al primer pensador hasta el laboratorio de la base, abrumada por la cantidad de poder con la que contaría. Aún no sabía lo que era un celestialsapiens, pero sonaba a algo poderoso. Quizás… Usar el amuleto no sería necesario.
Mientras tanto, la bruja vestida de Azul regresó a su clínica. Sana, salva, y con una muestra de sangre, más de la que necesitaba para abrirlo. Se dio cuenta de que tanto el sello como la sangre empezaron a emitir una bruma oscura, revelando la ubicación del escondido libro magno de las Artes Oscuras, y se sintió expectante de lo que lograría.
- Antes de hacer esto, quiero agradecerte. No hubiera llegado hasta aquí sin ti, pero, si me pierdo en la oscuridad del libro, si la runa magna de protección y mis hechizos no impiden la corrupción, quiero que vayas a avisarles a los Plomeros, ellos sabrán cómo darme muerte.
- Como usted diga, convocadora.
Azul se acercó al libro, y, tal cual requería un sello de sangre, derramó el líquido rojo de la vida humana sobre este.
Un sonido estruendoso cubrió toda la clínica y rompió los vidrios, y la bruma oscura que había visto antes empezó a extenderse, amenazando con tomarla, pero no harían eso con ella. No, sus deseos y sus hechizos eran más fuertes que la voluntad de un objeto inerte.
- Por el poder de todos los nigromantes y magos de sangre que han existido, por el poder de los controladores de la mente y los magos oscuros, por el poder de Zelos, Bía, Ares y Hades, exijo que las Artes Oscuras estén bajo mi control, ríndanse ante la voluntad de Azul. Que la tierra, el aire, y el mar, tiemblen ante mi conocimiento, mi poder, y mis deseos – Un tornado mágico que parecía hecho de la más pura oscuridad la envolvió, pero su aura azul la protegió bien mientras continuaba recitando su verso, una y otra vez
Bel sintió un pitido agudo que parecía venir de lo más profundo de su cabeza, y que resultó de haber sentido todo lo que estaba pasando en paralelo, sus ojos también brillaron en rosa. Lógicamente, todos los que estaban dentro de ese laboratorio esperando a la revelación del control maestro se dieron cuenta de que aquello significaba malas noticias.
- Aurora abrió el libro… O, mejor dicho, Azul lo hizo.
…Continuará…
Chapter 25: Azul, parte 2
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Capítulo 25 – Azul, parte 2
Sintió que toda su vida pasó frente a sus ojos mientras la oscuridad que amenazaba con comérsela se retiraba ante su poder y su aura azul, y, aunque sobrevivió a semejante nivel de presión proveniente de un libro de tal poder, y conservó su mente intacta, empezar a trabajar sus objetivos de inmediato no sería una opción. Había algo que estaba mal con ella… No porque se estuviera volviendo loca, era otra cosa…
Nuevamente, empezó a sentir que su vida pasaba, pero, esta vez, en forma de recuerdos que estaba reviviendo, detalle a detalle, paso a paso…
Flashback. Aurora de 8 años
Más tarde ese año cumpliría sus 9 años, precisamente, en noviembre. Sin embargo, sería un cumpleaños muy especial, ya que, en abril de ese mismo año, un psiquiatra finalmente dio con la respuesta.
Un psiquiatra, probablemente el único de todos que había estado dispuesto a escuchar a su madre y a sus preocupaciones, la revisó de pies a cabeza teniendo en cuenta lo que esta había estado estudiando… Bueno, más bien el tipo había confirmado el diagnóstico que su misma madre había tenido que hacer: síndrome de Asperger. Ella misma había tenido que dejar su trabajo e invertir cada segundo de su nueva vida como “ama de casa” a leer todo lo que pudiera de medicina general y de psiquiatría, y todo lo que pudiera encontrar sobre el espectro autista una vez que descartó suficientes diagnósticos.
…Si no hubiese sido porque su madre llegó a la conclusión, ella jamás hubiera recibido su diagnóstico, y, aún así, los años que le siguieron a ese fueron muy duros…
No recordaba mucho de esa época en específico, más allá de que ese mismo psiquiatra empezó a decirle que no podía esperar nada de ella más que una carga, una persona que no podría estudiar una carrera o trabajar en algo serio, discurso al que adhirieron un montón de personas ajenas a ella y a su familia, desde la psicóloga del colegio hasta sus maestros, tanto del colegio en el que estaba en ese momento como el personal de aquellos que vendrían.
Su vida escolar ya había sido bastante turbulenta sin un diagnóstico. Básicamente, estaba en 4to año de primaria, y había tenido que cambiarse para cada año porque nadie sabía cómo atender sus necesidades. No entendían ni querían entender por mucho que los “valores institucionales” dijeran lo contrario; de hecho, el colegio en el que estaba cursando en ese momento había sido el único en el que había podido quedarse durante más de un año, teniendo a la mejor maestra de su vida en 3er año, y a la peor en el 4to…
25 de abril del 2005, esa fue la fecha desde la cual su vida cambió para siempre, porque, aunque había sufrido sin tener su diagnóstico, lo que estaba por venir sería peor.
Fin del flashback
El avatar de la sabiduría la había ayudado a recostarse en su cama mientras ponía escudos en toda la clínica. La intensidad de los recuerdos que regresaban era muy grande, casi como si después de pasar por una prueba, tuviera que pasar por otra…
- ¿Sabes qué es lo peor? La maestra que tuve ese año sí fue la peor que tuve en mi vida, pero no fue mi peor experiencia en un colegio. Con casi 7 años, cursando 2do de primaria, tuve que ver cómo una horda de padres que presumían de lo católicos que eran y de lo compasivo de Jesús, protestaban con pancartas y todo para pedir que me expulsaran. Decían que estaba poseída por el diablo, que era una mala influencia para sus hijos, que no estaba a su altura, y que no merecía ir a un colegio con “niños normales”.
- Los grandes poderes detrás del libro están probando su temperamento haciéndole revivir toda su vida. Por lo que me cuenta, fue muy dolorosa, ¿no es así?
- Pasé momentos muy malos, pero hay gente que lo pasó peor, y ese es el problema: todos deberíamos poder vivir en paz… Quizás sea hora de documentarlo, por si acaso debo morir. Así Gwen entenderá por qué hice lo que hice…
- ¿Y qué pasó ese año? ¿Te expulsaron?
- No sólo eso, me expulsaron a mitad del año escolar; no había forma de conseguir un colegio que me aceptara. Incluso me rechazaron de una escuela pública… Pero el año de mi diagnóstico fue de los más turbulentos…
Flashback, Aurora de 8 años
Al día siguiente tras recibir la noticia, su madre se reunió con las autoridades del colegio en el que estaba en ese momento. Ya se había mostrado disconforme debido a que sabía que la maestra no estaba haciendo bien su trabajo, pero no era tan fácil como sacarla y ya; a fin de cuentas, no podía darse el lujo de brindarle más inestabilidad a su hija. Ambas necesitaban estabilidad, pero tendrían todo menos eso…
…Y es que, si algo había aprendido Aurora en todos esos años, fue el conocimiento de saber que la gente siempre puede ser más cruel…
Fue sacada de su clase por alguien que le dijo que la psicóloga del colegio requería de su presencia en su sala. Cómo la odiaba, esa señora no hacía nada más que pintarla como una inútil y una rarita, como si no demostrara todos los días que ella podía hacer incluso más de lo que le pedían.
Ella no lo supo sino hasta años después, pero debido a su diagnóstico, las autoridades del colegio intentaron injustamente denunciar a su madre por maltrato, ya que pensaban que ser autista era una enfermedad causada por el maltrato de los padres, y no algo que ella no eligió. Por suerte, sus acusaciones se probaron como absurdas rápidamente. Sin embargo, estaba claro que una sociedad que permitiera que gente ignorante con rosarios y falsas preocupaciones pensara en separarla de su madre sólo por su diagnóstico, era una sociedad que no entendía ni quería entender, lo cual también aplicaba a su presente, tristemente.
Para peor, las demandas por hacer acusaciones de ese tipo eran muy caras, y, en ese momento, no podían aspirar a conseguir mucho de ellas, ya que las leyes no se ponían jamás a favor de las personas del espectro o sus familiares.
Dicho por su abogado: “con más razón te sacarán a tu hija si demandas por difamación”.
Fin del flashback
- Lo que más me molesta es saber que los avances no fueron suficientes como para borrar estas situaciones por completo – Algunas lágrimas caían de sus ojos al recordar dolorosamente el haberse enterado de la verdad algunos años más tarde – La extraño, cada día, cada hora… Siento que no puedo vivir sin ella, y, aún así, esos hijos de puta pensaron en separarme de ella… ¡DE MI MADRE! ¡De la única persona que siempre veló por mí! – Ahí estaba de nuevo: la oscuridad, amenazaba con comérsela. Tenía que calmarse y seguir sometiéndose a sus recuerdos, mientras documentaba todo de tal forma que Gwen encontrara algún modo de continuar con su misión si ella moría – Pero no, el libro no puede conmigo. El dolor es fuerte, pero mi motivación por cambiar este mundo lo es más.
Con Bel y Gwen
El pitido horrible que sintió en su cabeza tan pronto como Azul abrió el libro seguía allí, haciendo que su cabeza doliera como nunca antes. Pero no era sólo eso, sentía que podía ver los recuerdos de la bruja mayor siendo revividos uno por uno en orden cronológico. Incluso Gwen sentía que su cabeza dolía, aunque no sentía el pitido…
Negándose a que se la llevaran a la clínica de la base, y a separarse de Gwen, Bel se sentó en una silla al lado de donde estaba sentada la pelirroja mientras Azmuth preparaba todo para desbloquear el control maestro.
- Aurora sobrevivió… Pero el libro está… Probando su carácter, o algo así. Puedo ver los recuerdos que ella está viendo, y es horrible – Dijo Bel con agonía – Si pasa esta prueba, será más poderosa que nunca.
- Sí, puedo sentirlo también – Azmuth temió lo obvio en cuanto la pelirroja tomó su cabeza, claramente en señal de que le dolía – Pensé que era por nuestra conexión, pero creo que la siento de otra forma…
- Justo lo que me temía. Estás desbloqueando parte de tu potencial anodita – Expresó Azmuth, disgustado… Aquello podría interferir con el desbloqueo del control maestro – Tendré que hacer pruebas antes, para ver el alcance de ese potencial.
- Pero no tenemos tiempo – Dijo la pelicastaña, antes de soltar un grito gutural a medida que sentía más y más cosas, y cada vez más dolorosas – Y si… ¿Y si voy a Khoros a por el amuleto mientras ustedes siguen con eso?
- Bel, eso no es buena idea, apenas puedes moverte – Expresó su abuelo, señalando lo obvio
- ¿Qué otra opción tenemos? Usaré un anulador para cortar la conexión hasta que tenga el amuleto.
- Me temo que eso no será una opción. Esconder el amuleto en Khoros no fue algo elegido al azar, los tetramand no nos darán nada sin pelear. Exigirán que pelees, y necesitarás tus poderes para eso – Dijo su novio, quien estaba acariciando su espalda y mirándole con preocupación – Pero podríamos tratar de negociar de otra forma. La casa del Viento Rojo se aferra tanto a las tradiciones tetramand como las demás casas, pero también son la casa política de Khoros con mayor intercambio con otros planetas. Quizás entiendan lo grave de la situación si nos explicamos bien. ¿Qué opina, magistrado Tennyson? No haremos nada sin su permiso – Bel asintió, indicando que estaba de acuerdo con Rook, y miró a su abuelo esperando su respuesta
- Bueno, las pruebas de Gwendolyn aún tardarán bastante. Sugiero que, si podemos seguir una ruta alternativa, lo hagamos, por arriesgada que sea – Aunque Azmuth siempre recurría a lo práctico antes de a cualquier otra cosa, aún se notaba preocupado, o, al menos, hasta donde el Galvan podía expresar
- Está bien, pero tengan mucho cuidado – Su novio la ayudó a ponerse de pie, ya que sentía que la realidad la estaba aplastando – Rook, cuídala.
- No permitiría que le pasara nada, magistrado. Ven, vamos a buscar un anulador, al menos así podrás moverte hasta que lleguemos – Dijo, ayudándola a caminar hasta la armería, despidiéndose brevemente de Gwen
Gwen, por su parte, no sabía cómo sentirse. Cuando Blukic y Driba dijeron que sólo Bel tenía sus genes anoditas activos, Gwen no esperó que ella también fuera a desbloquear esa clase de poderes… No sabía si sentirse feliz de que tendría más recursos para enfrentar a Azul, o si sentirse asustada por el momento en el que estaban despertando.
Con Aurora/Azul
Había ya repasado los primeros 15 años de su vida, y había visto no sólo las imágenes que ya había revivido, sino también las amenazas con internarla en un hospital psiquiátrico contra su voluntad, de tramitar una discapacidad que no necesitaba en contra de su voluntad que le impediría estudiar y trabajar, y hasta de cortar para siempre su futuro si no se comportaba 100% como una persona no autista.
Básicamente, querían entrenarla como a un perro para que escondiera sus rasgos sólo porque no querían entender, y, para peor, tuvo que hacerlo, ya que, de otra forma, jamás hubiera podido estudiar o trabajar.
Sin embargo, a sus 15 años, cuando el colegio en el que estaba parecía haber decidido que era digna de cursar con “los chicos normales” porque “ya no parecía tan autista”, y la cambiaron de grupo, pasó por el peor acoso y discriminación que pudo haber imaginado, sólo porque le costaba socializar, tenía intereses extraños y siempre le iba bien.
Y eso cuando no la veían con una lástima condescendiente que no necesitaba…
Ni siquiera en cuanto pisaba su casa y miraba sus redes sociales podía estar en paz, porque ni siquiera allí la dejaban en paz…
- Ya pasó lo peor. Lo que viene a partir de aquí es una consecuencia de todo lo que viví antes… Les dije que podría – Dijo, sonriendo de lado
Se acercó al libro, que seguía emitiendo niebla negra, y tenía una especie de ojo flotando por encima, que la estaba observando. Su actitud era desafiante y fuerte, ya había sido suficiente, ya había pasado ambas pruebas, y merecía su premio.
- ¿No deberíamos dejar este juego? – Alargó su mano hacia el libro, mientras las llevaba cargadas de energía azul
- No podrás manejar las almas de todos los seres humanos a la vez con tu nivel de poder actual, necesitas más fuerza – Dijo una voz profunda, como de ultratumba, que venía del libro
- Lo suponía, pero sí es suficiente para limpiar a Bellwood de la capacidad humana de causar dolor, y llenar sus corazones de compasión. Una hazaña que les demostrará que puedo hacerlo, y que esto no tiene nada de malo.
Se puso en posición de loto, con el libro colocado por delante de ella. Como si entendiera su voluntad, las páginas se movieron por sí solas para mostrarle el hechizo que necesitaba hacer mientras empezaba a juntar toda la energía que poseía para su logro mágico más grande.
Sus ojos brillaron en azul, y empezó a flotar, mientras a su alrededor se extendía un aura de color azul, y el libro empezaba a formar un vórtice oscuro.
- Llamo a las almas de los vivos que reciban este hechizo, llamo a las almas a escuchar a su maestro y a su voluntad – El vórtice se extendió, y, nuevamente, un ruido fuerte se sintió en toda su clínica. A esas alturas, seguro ya sabían que estaba allí, pero ya no importaba – Recibe este mensaje, y entrega a tu maestro tu capacidad de causar dolor. No dañarás a los demás de ningún modo, y, a cambio, recibirás de tu maestro el regalo de la compasión y la empatía infinita.
Extendió sus brazos hacia los lados mientras de ella salía una onda expansiva que buscaba llegar hasta todos los seres humanos de Bellwood, y que sí lo hizo. Cada hombre, mujer, y niño recibió su mensaje, con sus ojos brillando en azul mientras “aceptaban el regalo de su maestro”.
Los Plomeros habían dejado pasar el aumento de energía que ya sabían de dónde provenía, pero, gracias a que estaban especialmente protegidos contra la magia, el hechizo no funcionó en ellos.
- Entonces… ¿Lo hizo? – Preguntó Bel, sintiéndose ya mejor gracias a su anulador y al fin de la oleada de recuerdos. Llevaba ya su armadura, lista para irse al planeta de los tetramand
- No te preocupes, Bel. Nosotros los vigilaremos. Váyanse a Khoros, no podemos enfrentarla con nuestras fuerzas actuales, sin importar si sabemos en dónde se encuentra. Trataremos de mantenerla rastreada – Bel y Rook asintieron, yéndose rápido hasta el proto-camión en forma de nave
El hechizo, para sorpresa de todos, funcionó muy bien, o, al menos, así se vio en un inicio. Todas las discusiones, conflictos, e injusticias que tenían lugar al momento de lanzarlo se detuvieron, y no se reanudaron. Incluso aquellos que habían sido oprimidos y desfavorecidos estaban volviéndose amigos de sus opresores, que, llenos de compasión y empatía, ahora los ayudaban en lugar de repudiarlos.
Inicialmente, todo parecía color de rosas y arcoíris, ¿seguiría siendo así?
…Continuará…
Chapter 26: Control maestro / Khoros
Chapter Text
Capítulo 26 – Control maestro / Khoros
Ambos se pusieron de acuerdo en que Bel se quitara el anulador una vez abandonaran la atmósfera terrestre. Teniendo en cuenta que Aurora ya no estaba sufriendo por ser forzada a revivir sus recuerdos más horribles, probablemente sería seguro quitárselo a una distancia de, literalmente, años luz.
Además, si no conseguían convencer a los gobernadores de la casa del Viento Rojo para que les entregaran el amuleto de forma urgente sin pelear, ambos necesitarían que la menor tuviera sus poderes.
- Ya envié el aviso de que iremos. Espero que podamos resolver esto por la vía fácil – Dijo el mayor, dándole una pequeña sonrisa a su novia con tal de calmarla
- Nunca es fácil, ¿verdad?
Mientras tanto, en la base de los Plomeros, Gwen miraba al primer pensador que, expectante, observaba y manipulaba la pantalla de la máquina que estaba manipulando, en busca de respuestas.
- ¿Cómo es posible? Creí que Blukic y Driba habían dicho que mis genes anoditas estaban inactivos.
- Porque lo estaban, pero inactivos no quiere decir inertes – Un pequeño sonido le dijo a Gwen que, al fin, había resultados – Y activos tampoco quiere decir que tengas acceso a una forma de energía. No estás expresando suficiente material genético anodita como para tener una forma de energía, pero es esperable que empieces a evidenciar control del mana pronto.
- ¿Afectará a mis formas alienígenas?
- No por ahora. Cuando todo esto termine, tendremos que llamar a Verdona para que confirme mis resultados. Pero desbloquear el control maestro debería ser seguro.
El pequeño equipo de científicos a la orden de Azmuth tomaron a Gwen para llevarla de vuelta a la sala en la que el Galvan trataba de desbloquear dicho control. A cada minuto que pasaba, su cabeza parecía estar llena de más y más preguntas: ¿qué tan poderosa sería su magia? ¿Sería peligroso tener ese control maestro? ¿Qué era un celestialsapiens? La primera pregunta sólo podría ser respondida por Verdona, y Azmuth no respondería la segunda, pero la tercera sí tenía una respuesta, y sería mejor que la supiera por si necesitaba usar esa forma.
Casi como si leyera su mente, Azmuth volvió a hablar:
- Los celestialsapiens son los seres alienígenas más antiguos y más poderosos del universo, y tienen poder sobre el universo mismo. Pueden modificar cada aspecto de este a su antojo, y lo único que les detiene de hacerlo es que tienen que sostener debates interminables entre todas sus personalidades para poder hacer cualquier cosa. Los celestialsapiens pueden pasar eones debatiendo, pero probablemente no funcione de la misma forma para ti, serás el primer ser de todo el universo en tener acceso a esa forma.
- Suena como el alien que podría darle punto final a Aurora si las cosas se salen demasiado de control… Entendido, lo usaré sólo como último recurso.
- Si toda la lógica así lo quiere, el amuleto servirá y podré desactivar el control maestro sin que necesites esa forma – No parecía muy convencido de que así fueran a pasar las cosas, y eso no ayudaba
Azmuth se puso a trabajar más rápido de lo que ya lo estaba haciendo. Max, por su parte, no parecía notar nada extraño en los ciudadanos de Bellwood, por lo que envió a varias patrullas de los Plomeros a vigilar las calles, sólo por si acaso.
- Todo parece ir bien. Me sorprende, me imaginaba algo más sangriento – Dijo su amigo, el magistrado acuático – No puedes culparme por imaginarme otra cosa, el nombre “libro magno de las Artes Oscuras” no me sugiere nada bueno.
- A mí tampoco, se ve… Demasiado bueno para ser verdad.
- Nada que vaya en contra de la naturaleza de una especie puede traer algo tan bueno. Al menos tenemos una muestra de lo que podemos esperar de ella. Deberían estar bien mientras podamos vigilarlos.
Con Bel y Rook
Parecía que aquellos que le decían que, eventualmente, se adaptaría al pasar a través de los agujeros de gusano, tenían razón. O, quizás, sus nervios y el miedo que sentía ante lo que Aurora podía hacer (fuera esta consciente de ello o no), la habían hecho olvidar su situación actual. Se había quitado el anulador, y no había sentido nada específico de parte de la bruja mayor, aunque sí podía sentir, en parte, el despertar de los poderes de Gwen, aunque, para su suerte, no era una sensación desagradable, y podía vivir con ella.
Un planeta tan rojo como Marte en sí mismo se alzó en el horizonte de su línea de visión. A diferencia del planeta rojo del sistema solar terrestre, Khoros era, en realidad, un infierno caluroso y horrible, en el que la ley de la supervivencia del más fuerte era llevada al extremo de la forma más literal posible.
Aterrizaron a las afueras de un enorme palacio, que claramente era la sede principal de la casa del Viento Rojo, siguiendo las indicaciones de los guardias.
- Nuestro señor de la guerra Gar y la princesa Looma los están esperando – Ambos guardias tetramand estaban serios, más de lo que esperaban de gente como ellos
Al entrar, se encontraron con una sala de recibimiento enorme, y, parados al final de esta, estaban los mencionados: el señor de la guerra Gar y su hija, Looma. También estaban serios, pero había algo en la expresión de la princesa tetramand que se veía desafiante, y ninguno de los dos entendía exactamente qué.
- Recibimos el mensaje. ¿Por qué necesitan el amuleto de la protección de luz? – Empezó el hombre
- Ese amuleto está supuesto a contrarrestar el poder de un libro conocido como el libro magno de las Artes Oscuras. Vinimos porque el libro fue abierto – Replicó Rook, con toda la seriedad que requería ese asunto – El amuleto podría ser nuestra única esperanza.
- ¿Esperan que entreguemos un amuleto poderoso sin una prueba de valor? – Expresó la princesa – Precisamente por eso las brujas anoditas nos lo entregaron. Sabían que no lo entregaríamos sin exigir una evaluación de carácter al mejor estilo tetramand – Ambos ya empezaban a temer que no podrían resolver la situación apelando a la urgencia – Asumo que ella es la bruja, así que tú serás la que pelee. Padre, ¿puedo evaluarla yo misma? ¿Por favor? – Dijo la princesa, con una expresión de súplica realmente tierna de ver
- Por supuesto, hija.
Bueno, para ese punto, era evidente que sí o sí tendría que pelear. Se armó toda una ceremonia en torno a ello en cuanto el señor de la guerra anunció su juicio, los llevaron a una especie de arena de combate tetramand (parecida a los coliseos), y a Rook no le quedó de otra más que sentarse junto al señor de la guerra y esperar que saliera a su favor. Aunque aún no sabían si era estrictamente necesario que ganara, o qué tenía que hacer.
- Belinda Tennyson, este es tu juicio de carácter en contra de la princesa Looma Viento Rojo. Usa todos tus recursos, los necesitarás – Dijo un hombre que hacía de presentador, en parte, burlándose de ella, ¿por qué nadie creía que pudiera contra ella? ¿Qué tan fuerte podía ser?
- Como digas – Dijo, sin demostrar miedo – Piel de titanio, velocidad de gacela, fuerza de oso, vengan a mí – Usando lo que le había enseñado su abuela Verdona sobre aumentar sus atributos con magia, apeló a volverse lo más físicamente fuerte posible que pudiera
- Necesitarás más que eso para derrotarme – Bel interpuso un escudo, preparándose para la oscilación del martillo de guerra de la princesa
Y, dicho y hecho, probablemente necesitaría más, ya que el escudo se hizo añicos frente a sus ojos, y otro golpe del martillo, esta vez dado al suelo, la mandó a volar. Sólo pudo impedir el choque de su propio cuerpo contra la pared contraria usando otro escudo, y lanzando los ataques más potentes que tuviera, ya fuera con bolas de mana explosivas o con el uso de los elementos tal cual sabía usarlos. A pesar de sus hechizos para aumentar sus atributos físicos, no podía siquiera aspirar a acercarse a su oponente, ya que seguramente saldría volando (otra vez).
Sin embargo, nada parecía capaz de siquiera llegar a golpear a la princesa: electricidad, fuego, hielo, y tierra. Para peor, cuando sí pudo golpearla usando magia de tierra, apenas pareció hacerle cosquillas. Necesitaba otra estrategia, por lo que atinó a usar los ataques elementales para distraerla y mantenerla lejos (lo cual le había funcionado hasta ese momento) mientras intentaba usar sus cuerdas de energía para atar sus brazos.
- Sé lo que intentas hacer, bruja. Divertido que pienses que funcionará – Rió, mientras volvía a sacar su martillo de guerra, y se lanzaba hacia ella con ferocidad para tratar de darle un golpe directo, pero cayó directo en una trampa de suelo mágica, lo que le dio la oportunidad de volver a alejarse en una plataforma rosada, flotando - ¿Y pones trampas? ¡Pelea de frente! – Algunos de los tetramand mirando el duelo abuchearon, y Rook supo que eso no era lo que querían de ella
- Eres absurdamente fuerte, ¿crees que esta pelea es justa? – Gritó, enojada, mientras pensaba rápido en algo para contrarrestarla mientras veía que volvía a acercarse
- Gracias por el cumplido, querida – Esta vez, fue detenida por un escudo en forma de onda expansiva, más fuerte que los anteriores, pero, a la vez, más demandante, sus ojos brillaron en rosa, y se podía ver claramente que tenía problemas para detener a la fuerte princesa – Puros escudos y distracciones, ¿cómo puedes decirte a ti misma digna si no puedes soportar un golpe?
Nuevamente, su escudo se rompió en mil pedazos cuando Looma usó su martillo para golpearlo, pero había usado incluso más fuerza (si eso era posible). Ese golpe sí había dolido más, por lo que no pudo frenarla cuando volvió a lanzarse sobre ella, esta vez golpeándola a puño limpio y sin nada que pudiera alejarla. Rook, preocupado, amagó con ponerse de pie, pero fue detenido por el señor de la guerra.
- No te preocupes por ella, sobrevivirá. Esto es necesario.
- Pero va a perder.
- El punto de las pruebas de valor tetramand no es ganar o perder. Esto no es un juicio de resolución normal, el punto de estas pruebas es evaluar qué personalidad tiene a través del combate, y si es de confiar. Si gana, será mejor para ella, pero, en realidad, no es necesario.
- Así que, ¿sólo tiene que darse cuenta de cómo demostrar quién es realmente a través del combate? – El señor de la guerra asintió, y Rook volteó a ver la arena del combate
Mientras tanto, Bel recibía golpe tras golpe, ni siquiera su resistencia aumentada le ayudaba a soportar el dolor a esas alturas, y cada vez que trataba de convocar un escudo, Looma lo destruía. Ni siquiera podía pensar en atacar, y el dolor era muy fuerte…
- ¿Eso es todo? Al menos podrías llorar más fuerte, así sería más divertido – Que la princesa se burlara de ella ya era demasiado – Oh, ¿te estás enojando? – Dijo, dejando de golpearla - ¡Hazlo! ¡Enójate, llora, ríe! ¡De eso se trata la buena batalla, de volcar todas tus emociones en el campo!
Cuando Looma regresó a golpearla, Bel pensó por unos segundos en sus palabras… ¿Eso era lo que quería? Quería que usara todo de ella para la batalla, y no sólo su fuerza bruta y sus poderes… Quería que peleara con el corazón, y dejara de contenerse por miedo a sus propias capacidades… Si eso era lo que quería, eso le daría…
Cerró sus ojos, tratando de obedecer a las palabras de la princesa y dejar de esconder su potencial por el miedo a que la aplastara. Debía dejar de tenerle miedo a su forma completa y a lo que podía hacer, si no, jamás aprendería a controlar realmente su poder, ni podría derrotar a Aurora si las cosas se salían de control. No lograría gran cosa si seguía pensando igual, y era hora de hacer cambios.
Su aura rosada salió de ella y mandó a Looma a volar por encima de ella como si un toro furioso estuviera embistiendo una pared, y dejó su cuerpo humano atrás.
…Se sentía mejor esa vez, como si al dejar de tener miedo, estuviera finalmente en control, aunque no del todo (ya que aún le faltaba práctica)…
Mientras aún seguía en el aire, Looma fue atada por lo que parecía ser el cabello de Bel en esa forma, que podía extenderse y volver a su sitio, y esta le miró a los ojos, con furia. Fue puesta frente por frente a la anodita, justo a tiempo para que esta le hablara, y Looma comprendiera que, al fin, estaba peleando con una oponente digna.
- ¿Querías todo de mí? ¡AQUÍ LO TIENES! – Aunque no pareciera posible, un golpe a puño limpio mandó a la princesa a volar a la pared contraria, y, además, de su puño salió un rayo de energía igual de rosa
- Bueno, al fin esta es una pelea interesante – Dijo el señor de la guerra. Rook estaba alegre y aliviado a partes iguales; se notaba a simple vista que tenía más control esa vez, y, aunque aún le faltara práctica, eventualmente podría dominarse en su forma completa también
- Los tetramand realmente pelean con todo de ellos.
- Sí, ese era el problema de tu pareja: peleaba sólo con la fuerza – Dijo, mientras Bel procedía a atacar a Looma con versiones muy potenciadas de los ataques que ya había usado. Aún así, la princesa resistía – Pelear sólo con la fuerza es de bárbaros, es la forma más obvia de pelear. Los tetramand no somos bárbaros, peleamos con nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones. Sólo así podrás ser la versión más fuerte de ti mismo, chico.
A pesar de su resistencia, el hielo sí había perforado su piel esa vez, generando una herida que, aunque grande y fea, no parecía inmutar a la princesa. Sin embargo, Bel sí se detuvo, y alzó su brazo para curar la herida de la tetramand a distancia, algo que sólo podía hacer en esa forma, y sólo tras haber ganado más control al seguir las palabras de su oponente.
- Gracias, eres un encanto – Dijo, preparando de nueva cuenta su martillo para golpearla
- Listo, es suficiente. Ya tenemos todo lo que necesitamos.
- Bueno, le tomó tiempo entenderlo, pero creo que ya entendió – Bel giró su cabeza en confusión ante las palabras de la princesa. Regresando poco a poco a ser humana
Era la primera vez que podía regresar voluntariamente a su forma humana, sin ayuda externa.
El señor de la guerra, su novio, y la princesa, la acompañaron hacia la sala protegida en donde guardaban el amuleto… Finalmente, tenían algo que podía ayudar a contrarrestar ese maldito libro.
Con Gwen
No tomó mucho más tiempo desde su última conversación para que Azmuth consiguiera desbloquear el control maestro. La confirmación de la voz del ordenador que estaba usando le dijo a Gwen que, por fin, contaba con poder suficiente para enfrentar a Azul, por lo que, rápidamente, tomó a Azmuth entre sus manos y se fue a ver a su abuelo.
- Abuelo, tenemos el control maestro. ¿Dónde está?
- La perdimos hace un rato. Al menos los ciudadanos parecen estar bien – Mostró la pantalla que indicaba que no se podía encontrar al objetivo en ninguna parte del planeta… ¿En dónde estaría?
Una llamada de auxilio hecha a la base de los Plomeros desde lejos les diría dónde estaba…
Con Bel y Rook
El señor de la guerra le extendió a la pelicastaña una caja sellada. Ante ella, el sello se abrió, mostrando un amuleto que brillaba en rosa, atado con una cuerda blanca. Inmediatamente se lo puso en el cuello, mientras los tetramand que los acompañaban iniciaban nuevamente una conversación:
- El juicio de valor era necesario. Sin él, la caja no se abriría. Un sello basado en carácter, ¿no es genial? – Dijo la princesa
- Supongo que tú abriste el sello de mi mente, entonces… No sabía hasta qué punto tenía miedo de mi poder.
- Sí, lo noté – Replicó la princesa, sonriendo - ¿Viste lo que puedes hacer si dejas de tener miedo?
- Sí. Necesitaba esto para poder enfrentar a Azul, gracias Looma.
- ¿Sabes? Si fueras hombre, serías un gran candidato para casarte con mi pequeña – Dijo, sonriéndole a su hija – Buena suerte, jóvenes. Vuelvan cuando quieran.
Despidiéndose, regresaron al proto-camión en forma de nave, sólo para darse cuenta de que tenían un mensaje urgente de Gwen, en el que les decía que fueran a Galvan Prime lo antes posible, ya que Aurora estaba allí, e iba detrás de algo…
Además, según el reporte que habían recibido, haber logrado su cometido sobre la limitada población de Bellwood no había quedado impune. Aunque los ciudadanos estaban bien, ella no parecía estarlo…
…Continuará…
Chapter 27: Galvan Prime
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Capítulo 27 – Galvan Prime
El avanzado sistema de defensa galvánico detectó fácil y rápidamente la intrusión de la bruja de aura azul, quien había abierto un portal hasta allá y convocado a algunos familiares, que tenían la forma de aterradoras gárgolas voladoras, de piel de piedra enteramente negra y ojos azules brillantes.
- Queridos Galvan. A pesar de que mi intrusión sugiera lo contrario, no quiero hacerles daño… Aún – Por alguna razón, su voz se escuchaba en todo el planeta, como si llevara un amplificador sin hacerlo – Si quieren conservar su integridad, sólo tienen que entregarme un amplificador universal Galvan.
- Estás loca si crees que te daremos algo, bruja – Expresó el encargado de seguridad a través de unas pantallas galvánicas para comunicación masiva, no sin antes haber llamado al primer pensador – Lo único que vamos a darte es la oportunidad de entregarte pacíficamente – Varias armas de tecnología muy avanzada fueron apuntadas hacia ella, haciéndola enojar
- Para que conste: traté de ser razonable – Dijo, antes de que tanto ella como sus abundantes gárgolas empezaran a atacar distintos puntos importantes del planeta de esa especie
Sin embargo, la estructura que le importaba era una sola, y eran los mismísimos cuarteles de Azmuth. Sin este para detenerla, y teniendo en cuenta que habría una ventana de tiempo entre el envío de los mensajes de auxilio y su llegada, aprovechó para abrirse paso hacia su objetivo lo más rápido que pudo.
Pero, aparentemente, no lo bastante rápido, sintió que Azmuth, Gwen, Max y Kevin se hacían presentes, por lo que era cuestión de minutos hasta que aparecieran más Plomeros, o incluso Bel y Rook. Interpuso un escudo muy fuerte e invocó más gárgolas, con la esperanza de que eso los detuviera el tiempo suficiente, pero, si hacía falta enfrentarlos, lo haría.
- ¿Dónde está ella? – Le preguntó Azmuth al encargado de la seguridad
- Se dirige hacia su laboratorio, primer pensador.
- Entonces, es la hora – Dijo, usando el omnitrix para convertirse en XLR-8 – Espero que Bel y Rook lleguen pronto. Kevin, ven conmigo. Vamos a tomarla por sorpresa.
- Llévame contigo. Recuerda que ese es mi laboratorio. Sé muy bien cómo usar todo lo que tengo – Dijo con cierta expresión de picardía, mientras Kevin absorbía metal para después cargarlo firmemente con su mano libre
A toda velocidad, Gwen siguió el camino de los ataques de la hechicera enemiga hasta que se encontró con el gran escudo y las gárgolas que estaban por detrás de este, que reaccionaron con furia nada más verla…
- ¿Gárgolas? Hay algo que no está bien – Expresó Gwen, con preocupación – Esto no es ella, puedo sentirlo.
- Bueno, manipular las almas de las personas de toda una ciudad con un libro oscuro no podía no tener consecuencias – Expresó Azmuth, señalando lo obvio – Ya sabes que esto es una distracción, Gwendolyn, déjanos a Levin y a mí, y sigue a Aurora – Gwen tocó el omnitrix para convertirse en Feedback y así tratar de absorber la energía del escudo
Mientras que Kevin enfrentaba directamente a las gárgolas, que traspasaron el escudo para pelear, Gwen usaba toda su fuerza de voluntad para soportar toda la carga que recibía de estar absorbiendo un escudo tan poderoso.
- No te molestes, Gwen. Sólo te harás daño – Había algo siniestro en su voz que antes no estaba allí. Era evidente que jugaba con ella, y, a pesar de ello, pudo absorber toda la energía del escudo sin sobrecargarse. Podía guardarla para un buen ataque, pero aún esperaba poder hacerle ver que las cosas ya se estaban saliendo de control
- No tienes que hacer esto, Aurora. Esta cruzada te está cambiando… Estas gárgolas no te representan. Por favor, para – Dijo, corriendo hacia la dirección en la que sabía que estaba
Como si la hubiera invocado, Bel apareció a su lado, ya con el amuleto y en su forma de energía. Se estaba controlando bien, pero aún necesitaría moderar su fuerza por si podían razonar con Azul. Gwen sonrió, feliz de verla, con ella, ya eran dos personas que tenían nuevos poderes adquiridos especialmente para derrotar la locura que estaba causando la mayor.
A medida que se acercaban, el amuleto parecía aumentar la intensidad de su brillo, y Aurora lo sintió… No, necesitaba más tiempo, encontrar ese amplificador estaba siendo más difícil de lo que había pensado…
Buscó la solución a su problema en el libro tras invocarlo a su lado, y sonrió con malicia cuando la encontró… El amuleto no podría hacerle nada si su portadora no podía usarlo…
Cuando Bel y Gwen entraron en el laboratorio de Azmuth, tuvieron inmediatamente la sensación de que habían caído en una trampa. Incluso la mirada de quien alguna vez fuera la doctora más popular del submundo estaba vacía, como si al reconfigurar las almas de los habitantes de Bellwood para llenarlos de empatía y compasión, hubiera entregado toda su capacidad para sentir ambas cosas.
- Como dije: no tienes que hacer esto – Por suerte, parecía tener suficiente energía para un buen golpe – Por favor, termina con esta locura, esta no eres tú.
- ¿Cómo puedes saber eso, Gwen? Apenas nos conocíamos – Cargó sus manos con energía azul, que, a su vez, estaba rodeada de bruma oscura, y miró a Bel, quien también cargó las suyas con energía rosa – Por la eterna angustia de las almas de los condenados, yo dicto que permanecerás dormida y alejada del mundo mortal, hasta que mi alma deje el mundo de los vivos – Un escudo hecho de pura bruma oscura la cubrió e impidió a Gwen atacar cuando esta lanzó su ataque en forma de un enorme rayo de poder azul de sus manos, y Bel respondía de la misma forma
El choque de ambas ondas generó un vórtice que Bel esperaba sólo ver en esos videojuegos de pelea donde dos luchadores medían quién era más fuerte con ese tipo de ataques estáticos. Pero, en ese momento, era ella la que estaba allí, y debía ser más fuerte, ya que el amuleto existía para contrarrestar el libro, pero no la hacía inmune a los poderes de este. Podía protegerla, pero no darle inmunidad.
Teniendo solamente segundos para decidir su siguiente movimiento, Gwen decidió que era el momento. Presionó el omnitrix para adoptar la forma del celestialsapiens. La forma del alienígena era la de una silueta humanoide (en su caso, femenina), que parecía tener las mismas estrellas y el vacío del espacio como “piel”, y ojos turquesas. Bel volteó a mirar brevemente, sin perder la concentración… Esperaba que pudiera ayudar en algo, porque no estaba segura de si realmente podía contra la potenciada Aurora.
Sin embargo, pasaron los minutos y no había respuesta de parte de su prima. Al laboratorio llegaron Azmuth, Max, Rook, y Kevin, los tres últimos buscaron combatir a Aurora para evitar que le hiciera daño a Bel, y Azmuth buscó escabullirse para buscar entre las cosas de su laboratorio algo que pudiera ayudarles a salir de la situación.
- ¿Realmente crees que puedes derrotarme con tu patética tecnología? Para lo único que servirá será para hacerme más fuerte. No te preocupes, el adormecimiento del alma puede alcanzar a dos seres vivos a la vez – Dijo, usando una de sus manos para atacar a Azmuth
Bel trató de usar todo su poder para detenerla de herir al Galvan, pero, al distraerse por una milésima de segundo para ello, el hechizo la alcanzó a ella, por lo que no pudo evitar que también alcanzara a Azmuth.
- ¡BEL! – Dijo el abuelo Max, mientras que la veía regresar a su forma humana y cerrar sus ojos, como si estuviera muy débil como para mantenerlos abiertos. Los latidos de su corazón se evidenciaban, ya que ese órgano tan vital estaba brillando, mostrando que aún latía. Lento, pero lo hacía. El anciano tomó a su nieta en sus brazos - ¿QUÉ LES HICISTE?
- Tranquilo, anciano. No está muerta… Digamos que, médicamente hablando, está en coma, pero su alma sufre a cada segundo, perdida en una oscuridad de la que nadie va a rescatarla. La única forma de salvarlos es matarme, y no lo lograrás – El dispositivo que había estado buscando voló hacia su mano tan pronto como pudo determinar dónde estaba – Guárdenlo profundo en sus cerebros: esto es lo que pasa cuando intentas evitar la llegada del paraíso sobre la tierra, ¿por qué no pudieron simplemente quedarse en sus casas?
Aurora era más que consciente que no podía enfrentarse al celestialsapiens, y que debía encontrar una forma de evitar que sus poderes la alcanzaran, antes de que Gwen pudiera llegar a una solución con las personalidades con las que debía tratar de esa forma.
Sin embargo, nada estaba más lejos de la realidad. Las otras dos personalidades con las que debía tratar, Serena y Bellicus, tenían opiniones tan extremadamente opuestas que sería imposible llegar a un acuerdo.
- Gwendolyn Tennyson, nos alegra verte al fin por aquí – Le dijo Serena en cuanto apareció flotando en ese espacio cósmico
- Pues a mí no me alegra, asquerosa humana – Expresó Bellicus
- Disculpa a Bellicus, él siempre es así. Mi nombre es Serena, ¿qué necesitas de nosotros, Gwendolyn?
- Necesito una forma de detener a Aurora, que está usando el libro magno de las Artes Oscuras, sin matarla.
- Oh querida, lo sabemos, créeme. Es terrible, me siento mal por ella – Era obvio por qué la personalidad que representaba de forma más extrema la compasión se sentía mal por las motivaciones de Azul, pero necesitaba llegar a una resolución rápida, la vida de Bel dependía de ello
- ¿Te sientes mal por alguien que es capaz de usar un libro blasfemo? Por qué no me extraña – Dijo Bellicus, nuevamente expresando su descontento – Además, ¿cómo esperas detenerla sin matarla? Tu prima jamás regresará si no la matas.
- ¿Qué?
Una visión que le fue mostrada por Serena le dijo a Gwen el terrible desenlace del combate inicial con Aurora, quien cada vez parecía más desquiciada y más poderosa.
- El hechizo que Aurora aplicó sobre Azmuth y Belinda se llama adormecimiento del alma. Mientras que sus cuerpos están vivos, sus mentes están dormidas, y sus almas vagan por un vacío oscuro, lleno de dolor, temor, y algo peor. La condición que la hechicera puso para que el hechizo se termine es que la mates.
- Pero nosotros somos el celestialsapiens, ¿no deberíamos poder revertir los efectos del hechizo?
- Bueno, esa es una petición totalmente distinta, y yo no la apruebo – Dijo Bellicus. A Gwen estaba empezando a dolerle la cabeza por el funcionamiento extraño de esos alienígenas
- Lo siento, Gwendolyn. Sin la aprobación de Bellicus, no podemos revertir los efectos del hechizo.
- Es mi prima, y también está Azmuth…
- La inteligencia más grande en 5 galaxias, sí… Bueno, el universo no lo extrañará, los Galvan seguirán su curso con o sin su guía. En cuanto a tu prima: su poder para enlazarse con el multiverso es lo único que la vuelve esencial, y puede seguir usándolo en ese estado, no veo por qué deberíamos sacarla de su sueño.
- Bellicus, ellos están sufriendo, minuto a minuto. Tenemos que ayudarlos, eso ayudará a todo el universo, y podremos hacerle la guerra a Aurora después… ¿Qué opinas?
- Que ellos estén sufriendo no es mi problema. Deberíamos concentrarnos en la hechicera. Tendrás que prepararte para matarla, porque sólo así detendrás realmente esta locura.
Bueno, aparentemente, los debates iban para largo, pero Gwen no pensaba irse hasta que pudiera llegar a la única solución ética. Ella una heroína, y los héroes no matan, ¿verdad?
En el universo Prime
La puerta de una habitación se abrió bruscamente, haciendo que otra versión de la pelirroja conocida como Gwen Tennyson se asustara, y dejara inmediatamente de besar a su novio.
- ¡BEN! ¿Podrías tocar la puerta por una vez?
- Tenemos que ir a la dimensión de Gwen 14. Todo está mal… - Usando sus poderes para escanear a Ben, Gwen Prime se dio cuenta de que tenía razón, y de que no estaba loco
- Tenemos que encontrar a una persona antes – Dijo, mirando a su novio con determinación. Pelearían esa batalla, y estarían juntos más tarde
…Continuará…
Chapter 28: La carrera de las almas
Chapter Text
Capítulo 28 – La carrera de las almas
En la base de los Plomeros, de vuelta en Bellwood, el panorama era devastador, casi como si el primer pensador y Lucky Girl estuvieran realmente muertos. Se las habían arreglado para llevar a Gwen con ellos, quien seguía sin moverse, y mirando al vacío; todos esperaban que pudiera llegar pronto a la solución adecuada para el problema que tenían.
Robar el amplificador universal Galvan no había sido un movimiento al azar, era evidente que planeaba usarlo para hacer que su poder pudiera llegar a todos los humanos en la tierra. Pero… Si su integridad personal muy a duras penas había sobrevivido a manipular las almas de la gente de Bellwood, ¿qué le pasaría si intentaba lo mismo con el resto del mundo?
Recibieron una llamada proveniente de las patrullas de los Plomeros, los encargados de vigilar a las personas de Bellwood, que les dijo que las primeras consecuencias de semejante manipulación se habían vuelto palpables en los civiles:
- Magistrados, los ciudadanos tienen un exceso de empatía. Parece que se sienten tan mal por aquellos que no fuimos afectados, que sienten deseos de suicidarse – Todo aquello era muy perturbador, pero era la consecuencia inevitable de no tener nada que pudiera contrarrestar el exceso de compasión y empatía, que se los comía poco a poco cada segundo – Detuvimos a un grupo de personas que pensaban dejarse caer desde la torre Billones.
- Como te dije, Max: no puedes hacer algo que vaya en contra de la naturaleza de una especie sin consecuencias. Sin nada que se oponga a ese exceso de compasión, esos sentimientos se comen a la gente, y terminan provocándoles una terrible depresión – Dijo Patelliday
La invocación en forma de búho a la cual ellos conocían como “avatar de la sabiduría” se hizo presente, pasando a través de la seguridad sin que supieran cómo, y, obviamente, le apuntaron, en falta de algo más.
- Está pasando. Azul perdió toda la perspectiva y sus valores. Ahora sólo cree que cualquier cosa vale con tal de conseguir su objetivo.
- ¿Sabes cómo deshacer el adormecimiento del alma? – Preguntó Max, sin poder bajar aún su arma, pero, silenciosamente, aceptando la ayuda de la criatura
- No se puede al menos que Aurora muera, esa es la condición que puso para que el hechizo termine – Lamentablemente, su única esperanza para matarla estaba paralizada ahí mismo con ellos, y Max no sabía si quería poner esa clase de presión en Gwen
- Quizás nosotros podamos ayudar más – Dijo una voz masculina, apareciendo en la sala como si fuera un día normal, junto a Gwen, Kevin, Aurora, y Rook Prime. Las armas de todas las personas en el cuarto de control se voltearon a apuntarle - ¡Alto! Ella no es la Aurora que conocen ustedes, es la de mi universo. El universo Prime.
- Gwen y Bel nos hablaron de ustedes… Por favor, díganme que saben cómo parar esta locura – Dijo el Rook de la dimensión de Gwen 14, evidenciando la agonía por la ausencia de su novia en su voz
- Bueno… El libro magno de las Artes Oscuras es, evidentemente, un artefacto poderoso, pero ni siquiera este artefacto está preparado para enfrentarse a dobles de otros universos – Dijo el avatar de la sabiduría – Puedo sentir que tú también tienes magia. Deberíamos darle el amuleto de protección de luz.
- ¿Esperas que confiemos en ella? Ni siquiera los conocemos a ellos, podrían ser dobles malvados – Dijo el Kevin nativo de ese universo, aún desconfiado
- Pero es evidente que por algo estamos aquí, ¿no es así? – Dijo Aurora Prime, volteándose a ver a Ben con reproche por no haberle explicado nada
- El poder de enlazarse al multiverso de Bel… Aún funciona – Dijo el abuelo, llenándose de esperanza. Ben Prime asintió, indicando que lo que había sentido venía de ese poder – Está bien, vamos a dárselo.
- Bien. Gwen, ya sabes qué hacer. Yo trataré que Gwen 14 controle al celestialsapiens. Podría ser la única forma de revertir todo.
Ben Prime se acercó a Gwen, adoptando su forma celestialsapiens y conectándose con ella, mientras Aurora Prime era escoltada por Rook y el abuelo hasta Bel, y Gwen y Kevin Prime se quedaban juntos mientras la pelirroja trataba de rastrear a la hechicera mayor, siendo vigilados por el Kevin de ese universo, un grupo pequeño de cadetes, y el magistrado Patelliday.
Gwen, por su parte, sentía que iba a explotar; Bellicus y Serena se habían puesto a hacer un debate larguísimo sobre la ética del héroe o algo así, dejando poco o ningún espacio para que ella interviniera. Y, para peor, empezaba a sentir que no había salida más que matar a la mayor.
Ben Prime irrumpió en el espacio, sin tener que presentarse, y Gwen supo que había sido su prima quien lo había traído.
- Ben Prime… Entonces, Bel sigue existiendo.
- Sí. Trajimos a Aurora Prime con nosotros, y le dimos el amuleto que forjaron para contrarrestar ese libro maligno. Ni siquiera un libro como ese está preparado para la grandeza de Ben 10 – Dijo, presumiendo por unos segundos – Pero necesitará más poder, ella no es tan fuerte. El amuleto no bastará – Las expresiones de las entidades conocidas como Serena y Bellicus le dijeron a Gwen que era posible alcanzar un acuerdo
- Voto por potenciar los poderes de Aurora Prime – Dijo Gwen, levantando su mano derecha
- Aprobado – Dijo Serena, mirando a Bellicus, expectante
- Aprobado – Dijo este, sin emoción
Finalmente habían llegado a una decisión que podía realmente terminar con toda la locura, por lo que Gwen usó al celestialsapiens para potenciar a la Aurora alternativa hasta el límite, quien adoptó el mismo traje que su contraparte. Gwen regresó a ser humana, ahora tocaba la batalla final.
- Está cerca, conectando el amplificador Galvan – Se sentía abrumada por la cantidad de poder que le había sido otorgado de una sola vez, pero era evidente que podía con ello – Voy a detenerla, cueste lo que cueste. Se los debo – Dijo, teletransportándose. Su aura, en lugar de ser azul, era arcoíris
- No podré hacer mucho mientras ella sea así de poderosa, pero al menos podré distraerla. Espero…
- Querrás decir que NOSOTROS podemos distraerla. Somos dos portadores del omnitrix, dos Kevins, una Gwen y dos Rooks. Suena a suficiente para distraerla, ¿no crees? – Replicó Ben Prime a las palabras de la pelirroja
- Vamos al proto-camión – Dijo, no sin antes acercarse a acariciar la mejilla de su comatosa novia. Esperando que pudiera volver pronto, y dejar de sufrir en donde fuera que estuviera sufriendo – Volveré cuando los hayamos liberado. Te lo prometo, de verdad.
Era la primera vez desde el asesinato de Rayonna que Rook se atrevía a hacerle una promesa a una chica, y todos los dioses sabían que estaba dispuesto a cumplirla. Nada le impediría protegerla, y liberarla de su encierro, nada le impediría amarla como sabía que la pelicastaña lo merecía.
..,Nada excepto morir en combate, sólo eso podría detenerlo, y no pensaba morir ese día…
Al centro de la ciudad de Bellwood, la bruja conocida como “Azul” se encontraba conectando el amplificador Galvan a otra serie de máquinas alienígenas que había robado, preparándose para extender su magia por todo el globo terráqueo. Sintió rápidamente que sus enemigos se acercaban, y, con ello, también sintió a su doble, lo cual no le sentó bien. Aparentemente, pelear con su doble sería como pelear contra un reflejo de ella misma, por lo que atacarla con todo lo que tenía no era una opción si quería lograr sus objetivos; intentó buscar rápidamente una solución en el libro, pero la llegada del tremendo grupo de combate que se había armado en su contra se hizo evidente cuando su visión oscura de lo que le mostraba el artefacto se nubló, sin permitirle ver la solución a su pregunta.
Tendría que arreglárselas de otra forma…
- ¿Trajiste a una doble mía? Tienes muchos trucos, ¿no es así? – Dijo, procediendo a invocar gárgolas… Un ejército de ellas… Menos mal que estaban todos allí
- No sé cómo pudiste hacer esto, pero te detendré.
- Nosotros nos encargamos de las gárgolas – Dijo Ben Prime - ¡Esto es trabajo de humungosaurio! – Como siempre solía pasarle, el omnitrix no le dio lo que quería - ¿Escarabola? – Suspiró – Tendré que trabajar con esto.
- No te preocupes, yo seré humungosaurio – Dijo, usando ella su omnitrix también
- ¡NO ES JUSTO! – Dijo, empezando a correr en dirección contraria mientras hacía crecer su bola
Por su parte, los dos Kevins absorbieron los metales más fuertes y resistentes que pudieron encontrar, y ambos Rooks prepararon sus proto-herramientas. Las hechiceras, mientras tanto, empezaron un duelo de luces cegadoras y ataques feroces, lanzándose todo lo que tenían. Aunque, para Aurora Prime, eso último significaba lanzar, en realidad, aquello que pudiera controlar; era una curandera con habilidades mágicas limitadas expuesta a un nivel de poder muy superior al suyo, y enfrentándose a una doble suya mucho más poderosa que ella, sería un milagro si alguno de sus ataques no destruía la ciudad.
- Voy a hacerte una propuesta: ¿qué tal si te retiras de esta batalla? Ni siquiera sabes por qué estás aquí, y no es como si pudieras controlar tanto poder de todos modos – A medida que avanzaba la batalla, sentía que la respuesta a cómo derrotar a su doble llegaba poco a poco a su mente. Esperaba distraerla por tiempo suficiente como para obtenerla y llevarla a cabo
- Estoy aquí porque gente más importante que yo me necesitaba aquí. Lo que estás haciendo es enfermo, dañino…
- ¿Vas a decirme que no estás de acuerdo con tener un mundo ideal? Eres mi doble, ¿no sufriste lo mismo que yo?
- Probablemente, pero no niega que esto es enfermo… Va en contra de toda la naturaleza humana. No porque la naturaleza humana sea dañar, sino porque la empatía no puede irse hacia los extremos. No podemos prescindir de ella, y tampoco tener demasiada. ¿No te has puesto a pensar que, de hecho, por eso sufrimos?
- Híper-empatía, conozco ese concepto… Eso es lo que nos hace superiores.
- No, eso nos hizo sufrir, y nadie más debería pasar por eso – Dijo, reanudando sus ataques – Todos los problemas del mundo nos atravesaron tanto que entiendo por qué buscas un mundo utópico, pero por eso es utópico, no pasará.
Cuando Aurora Prime le lanzó una esfera arcoíris muy grande y brillante, más potente que todos sus ataques anteriores, y que consiguió derribarla contra el concreto, la Aurora de ese universo pareció recobrar su capacidad de razonar, al menos temporalmente. Con ello, las gárgolas dejaron de atacarles, dándoles la oportunidad de acercarse.
Cuando recobró cierto nivel de consciencia espiritual y pudo ponerse de pie, sintió que abría los ojos otra vez, sólo para recibir las sensaciones de todas las personas cuyas almas había manipulado, sintiéndose aplastadas por un sinfín de emociones, pero, principalmente, depresión. Todas las voces de todas las personas de Bellwood resonaban en su cabeza pidiendo ayuda, dándole una sobrecarga de sensaciones realmente desagradable… Con ello, las gárgolas se rompieron en mil pedazos, y ella cayó sobre sus rodillas.
- Ya despertaste – Dijo Aurora Prime, sosteniendo la barbilla de su contraparte para obligarla a verle a los ojos – Ahora sella el libro para que podamos terminar con esta locura.
- Sellarlo no arreglará lo que ya hice con él – Respiraba pesadamente, mientras parecía luchar contra una bruma oscura que amenazaba con arrastrarla de nuevo hacia la locura total – De hecho, ni siquiera puedo sellarlo, porque, para deshacer lo que hice con esta cosa, tienes que matarme. Lo mejor que tienes para sellar el libro es el amuleto mismo, pero, en cualquier caso, mi desenlace es el mismo, y lo merezco, mátame.
- Vamos a encontrar otra forma, tiene que haberla – Expresó Gwen 14, ya en forma humana
- No la hay, Gwen – Dijo, mirándole con sus orbes azules, oscuras – Mi cruzada fracasó y se volvió en mi contra. La oscuridad del libro quiere aplastarme otra vez. No haremos más que pelear eternamente si no ponen punto final a mi vida. Yo me lo busqué, yo abrí el libro pensando que mi runa magna de protección sería suficiente, y no lo fue. No es que quiera poner esta presión sobre sus hombros, es que no puedo matarme, las almas de los condenados por el libro funcionan como un escudo en ese sentido – Un grito gutural salió de ella cuando sintió que ya no podía mantener su readquirida cordura por más tiempo
De la forma más inesperada posible, una lanza arcoíris le atravesó el pecho, causando que se desplomara en el suelo mientras su cuerpo, aún vivo, brillaba en los pocos segundos que le quedaban de vida, y el libro se hacía presente.
- Bien hecho… - Miró a Gwen, quien se acercó, lamentándose de que no hubiera otro final posible – Dejé algo para ti, Gwen, por si moría en esta cruzada. El avatar de la sabiduría te lo entregará antes de partir. También toma mi runa magna de protección, y dásela a Bel, yo ya no la necesitaré – Dijo, señalándole su cinturón para que se la quitara, Gwen asintió – Lo siento…
Cuando la vida dejó de existir en su cuerpo, el libro mismo pareció querer enfrentarlos. Gwen Prime, en su forma de energía, apareció y se acercó a Aurora Prime y tomó su mano, recitando el hechizo necesario para crear el sello. Gwen 14 adoptó la forma celestialsapiens para tratar de hacer una maniobra que aseguraría que nadie más volviera a abrir el libro…
- Forjado de la luz, alcanzado por las estrellas, azote de la oscuridad, ¡llamo al poder de este amuleto para sellar al artefacto para el cual fue creado! – Un sello en forma de pentagrama se extendió desde ambas hasta el libro, cerrándolo y haciéndolo brillar en un espectáculo hermoso de luces – Que la oscuridad absoluta de estas páginas sea sellada por siempre y para todas las eternidades por esta reliquia divina, ¡séllalo!
El celestialsapiens que estaba siendo controlado por Gwen 14 abrió un portal y empujó el libro hacia este a medida que se iba sellando… Nadie más sufriría por su magia, nunca más…
Gwen volvió a ser humana.
- ¿A dónde se fue? – Preguntó su contraparte
- Al vacío cósmico absoluto. Entre eso y el sello, nadie volverá a abrirlo – Dijo, aún triste. La placa de Plomero del Rook de esa tierra sonó, indicando que el magistrado Tennyson le estaba llamando
- ¿Gwen? – Sonrió al escuchar la voz de su prima, quien estaba viva y sana. Al igual que el primer pensador… Escuchar sus voces anunciaba el hecho de que todo el mundo había vuelto a la normalidad
Al regresar a la base, lo primero que hicieron fue abrazarse, y, después de volver a sostener un abrazo entre primas, Rook fue para, nuevamente, abrazar a su novia. Por dentro, estaba lleno de la más pura felicidad de que, por fin, había podido volver a hacerle una promesa a una chica que amaba, y, encima, cumplirla. Sentía que, al fin, y de verdad, podía moverse, podía perdonarse por lo que había sucedido con el gremio de los tres soles pese a que aquello aún fuera algo pendiente.
Un grito que fue cortado por la incapacidad repentina que afectó su respiración inundó la sala cuando Aurora Prime manifestó en su pecho la misma herida que le había hecho a su contraparte.
- En el momento que me acerqué a ella sabía que esto pasaría. Como atacar a un espejo – Dijo, desplomándose mientras agonizaba. Gwen Prime y Bel trataron, a toda costa, de impedir su muerte, pero Aurora Prime los frenó – Al menos mi muerte tendrá un significado. Gracias por darme esta oportunidad, Ben 10.
Su cuerpo, por otra parte, se desintegró en brillos de colores frente a sus ojos, a diferencia del cuerpo de la Aurora de ese universo, que habían podido recuperar del campo. Gwen 14 empezó a llorar, viéndose más afectada que los demás sobre las muertes… Al fin y al cabo, ella no había tenido que lidiar con ello.
Quien tomó la iniciativa para sacarla de allí fue Kevin, a sabiendas de que Bel tenía que abrir un portal para asegurarse de que los dobles del universo Prime regresaran a sus hogares, y de que Max y Rook probablemente se encargarían del cuerpo de la bruja, de devolver a Azmuth a Galvan Prime (y de empezar a organizarse para ayudar a arreglar los destrozos), y de realizar todos los reportes necesarios para los superiores.
- Gracias… Lo siento, no podía caminar para salir de ahí… - Dijo, bañada en lágrimas. Por primera vez, Kevin se veía lleno de compasión, algo que no solía mostrarle a la gente, pero que la situación merecía
- Lo entiendo. Demasiada muerte para un día. No sé cómo Bel y Rook lidiaron con esto durante tanto tiempo – Atinó a abrazarla, probablemente la única forma que se le ocurría de mostrarle su afecto, y de decirle “mi más sentido pésame”
Tal y como la Aurora de ese universo le había dicho, el avatar de la sabiduría se hizo presente tan pronto se calmó. Entregándole un pendrive, que, por lo que le dijo el búho, contenía una grabación que podría serle útil en el futuro. Gwen ya imaginó de qué se trataba, pero no se atrevía a escucharlo, y menos ella sola.
- ¿Estás bien? Te llevaré a tu casa. Vamos – Dijo Bel, entrando en escena
- Las llevaré en mi auto. Es más seguro… - “Teniendo en cuenta lo situación”, pero no lo dijo, aunque la pelicastaña sí lo entendió
El trayecto de vuelta a la casa de Gwen fue silencioso, triste, pesado, e incómodo. Había sido un día muy, muy largo, y muy cargado de muchos sucesos que tendrían que procesar de la forma más difícil. Pero, para eso, aún habría tiempo.
- ¿Puedes quedarte conmigo, al menos esta noche? – Bel se separó un poco de ella, ya que la había dejado reposar en su hombro mientras ambas iban sentadas en los asientos de atrás, para asentir con la cabeza
Obviamente se quedaría si eso era lo que Gwen necesitaba. Desde que habían partido en el camper del abuelo en los primeros días de las vacaciones de verano en junio, habían aprendido mucho la una de la otra, pero, principalmente, habían aprendido a ser amigas y a quererse, todo eso en el transcurso de un par de meses para la mitad de agosto en la que se encontraban.
Pero, principalmente, habían aprendido a enlazarse, entre ellas y con los demás…
…Continuará…
Chapter 29: De regreso a la escuela / Jimmy Jones
Notes:
Este capítulo marca el inicio del tercer y último arco de la historia, y también del más corto. Tengo que reconocer que, debido a muchos problemas que tuve con la universidad mientras esta historia estaba activa, y algunos problemas de salud, me quedé sin ideas en esta parte.
Hice lo mejor para cerrar el último arco lo mejor que pude, pero no los culparía si, al llegar al final, consideran que es un alfajor de caca xD.
Chapter Text
Capítulo 29 – De regreso a la escuela / Jimmy Jones
En los días que restaron de aquel verano tan loco, no hubo mayores amenazas, por lo que las primas pudieron darse su tiempo para recuperarse de lo alocado de ese mismo verano. Y pensar en regresar a sus vidas humanas, en volver a ser “más normales”.
O, al menos, hasta que Julie se diera cuenta de que Bel ocultaba un secreto y empezara a preguntar al respecto.
O hasta que Gwen recibió la noticia de que un chico que poseía un blog en el que escribía sobre cosas alienígenas había descubierto quién era a través de cámaras de cuando peleó con Vilgax en el centro de Miami, antes de transformarse, en un frame que tuvo que hacer mucho esfuerzo para obtener, y mucho más para aislar…
Nadie en la base de Plomeros sabía cómo un niño había llegado a aislar fotogramas de ella sin transformarse y sin su máscara de forma tan precisa, pero, aparentemente, salir sin máscara a esa pelea había sido un error.
Bel, por su parte, parecía estar a salvo; no había nada sobre ella en el blog de ese niño. Pero, era evidente que, ante la revelación de que Gwen tenía poderes, y las explicaciones que sí o sí tenían que venir después de ello, empezarían a correr rumores sobre él.
Sólo fue unos días antes de volver a sus clases que Gwen salió a dar explicaciones de forma pública. Tenía a los Plomeros de su lado debido a que su existencia se había vuelto pública, y, aún así, era difícil.
Bel, por su propia seguridad, no asistió a esa conferencia, y, en su lugar, se reunió con Julie en el parque central de Bellwood.
La tenista ya era más que consciente de que su amiga le ocultaba algo, y quería saber de qué se trataba; las repentinas revelaciones sobre Gwen y el legado de los Tennyson como parte de los Plomeros le hizo pensar que se trataba de eso… Pero algo le decía que tenía que haber algo más, algo que su amiga no estaba diciendo.
Julie: Bel, tenemos que hablar – Dijo, yendo al grano – Sé que me ocultas cosas. Ahora que se sabe lo de Gwen, pensé que podía ser eso, pero sé que hay algo más. Dímelo, somos amigas desde siempre; sabes que siempre te he apoyado. Por peligroso que sea, podré manejarlo.
Bel frunció el cejo, seria, y una especie de debate interno empezó dentro de ella sobre si decirle o no a Julie sobre sus propios poderes.
Pero, al final, llegó a una conclusión: no le servía de nada ocultarle información a quien consideraba su mejor amiga. Además, estaba segura de que ella no diría nada.
Un suspiro pesado rompió con el silencio que guardaban ambas, sentadas en la banca de aquel parque, en un día soleado, pero ya no tan caluroso.
Bel: ¿recuerdas el evento del día de los enamorados de este año, cuando me puse a leer el tarot?
A pesar de que aquello había sido más comedia que otra cosa, Bel había acertado a todas y cada una de sus predicciones, y el tono serio que usó para referirse a aquello le dijo a Julie por dónde iba la cosa.
Julie: espera… ¿Eres una hechicera? Como esa mujer que hechizó a la gente y peleó contra los Plomeros – Dijo, en un volumen lo bastante bajo como para que la gente alrededor no escuchara
Bel: más que eso. Mis poderes mágicos vienen de genes alienígenas. Existe una raza alienígena capaz de controlar la energía de la vida que rodea todas las cosas, el mana, para lanzar hechizos: los anoditas.
Julie: ¿eres anodita? ¿Fuiste una extraterrestre todo este tiempo?
Su última pregunta sonaba, más que nada, a una forma indirecta de preguntarle desde cuándo lo sabía, y, por ende, desde cuándo lo había estado ocultando.
Bel: bueno, no del todo. Según los Plomeros, sólo soy un cuarto de anodita por genes heredados de mi abuela. Pero soy bastante fuerte y eso. De hecho, yo soy Lucky Girl – Aquello sorprendió, de sobremanera, a la amiga de la hechicera del grupo
Julie: vaya… Ahora lo entiendo. No sólo estaba todo el asunto de los alienígenas, tú te enfrentaste a ese tal Vilgax, y a la bruja de traje azul. No me dijiste nada porque pensaste que podías morir, ¿verdad?
Bel: bueno, contra Azul, estuve muerta… O casi, los hechizos son extraños. En realidad, no te dije nada porque tenía miedo de que me hicieras a un lado – Aún en esa situación, Julie parecía entender su situación y su punto de vista, y eso la hacía muy buena amiga
Julie: ah sí, y mi familia no ayuda... Tranquila, sabes que, mientras no quieras decirlo, tu secreto estará a salvo conmigo – Bel exhaló, evidenciando que se había sacado un gran peso de encima
Bel: gracias. No sabes lo feliz que me hace eso – Dijo, abrazando a su novia
Después de tales revelaciones, vinieron preguntas que Bel podía esperar y responder. O, al menos, en su mayoría.
Julie: entonces, lo del tarot de San Valentín… ¿Usaste magia? – Bel asintió - ¿Tu novio también es un alienígena? – Bel volvió a asentir
Bel: pero no lo verás en su forma real en público, no aún.
Julie: ¿alguien más en tu familia tiene estos poderes?
Bel: no, los genes de mi abuela no siempre se activan. Mis padres no los tienen, yo sí, y Gwen los activó hace poco. Pero, sobre Gwen, no sé si pasó por el omnitrix, o si fue natural – Julie escuchaba, demostrando felizmente su interés – Y se supone que tengo una prima en el planeta de los Anoditas, Sunny creo que se llamaba, pero nunca la vi.
Julie: ¿viajaste a otros planetas?
Bueno, aquello iba a ser largo, tan largo como se le hizo a Gwen la conferencia sobre sus poderes, y tener que responder a las preguntas de decenas de periodistas preguntándole si era peligrosa, si realmente podía controlar “esa cosa”, si alguien más en su familia tuvo poderes (la única pregunta en la que mintió, ya que respondió que no para proteger a Bel), entre otras cosas…
Aquello había sido largo; la prensa tendía a volverse tendenciosa con esas cosas, y, para peor, la mayoría de los titulares no hacían más que preguntarse si era peligrosa, y si los Tennyson ocultaban más cosas que la ciudad de Bellwood debiera saber.
…Cosas que, de seguro, no le ayudarían a la hora de volver a la escuela…
Por razones de comodidad, y por cercanía obvia, había decidido, cerca de mitad del verano, transferirse a la misma escuela de Bel; de todas formas, no necesitaba ir a escuela privada para ir a la universidad que quería.
Bueno, eso si acaso podía vivir una vida normal a partir de ese punto.
El punto era que su transferencia a la escuela de Bel debía ser una sorpresa que ella le dijera el primer día, pero, debido al niño y a su estúpido blog, ya todo el mundo se había enterado de a qué escuela se había transferido.
Tenían que encontrar a ese niño; todo lo que había hecho estaba no sólo dando vuelta la vida de Gwen, amenazaba con hacer lo mismo con la de Bel, y la de cualquiera cerca de ellas, y, además, incitaba el acoso y cosas peores revelando a qué escuela iba y en qué horarios.
Pero, para eso, primero tendría que sobrevivir al primer día en la escuela de Bel, ya que tendrían que usar los horarios de la tarde y de la noche para sus deberes como parte de los Plomeros, que, de momento, se centraban casi que únicamente en desenmascarar el misterio.
Escuela secundaria general de Bellwood. Hora: 7:30
Para variar, la prima pelicastaña había llegado temprano a un primer día de clases; aunque Gwen ya sabía que era por ella. Para apoyarla después de todo lo que había sucedido durante el fin de semana.
El Blogger, pese a haber confesado que tenía 10 años, era difícil de rastrear, ya que era bueno en programación, y, debido a que los Plomeros ya no eran un grupo secreto, y a que un niño humano revelando información estaba fuera de su jurisdicción, era, en realidad, poco lo que podían hacer más que prestar apoyo.
Bel había prometido que haría un hechizo para rastrear al Blogger tratando de usar artefactos electrónicos; cosa que no era fácil.
Para rastrear, lo más común era tener a mano objetos personales de la persona a la que se quería encontrar. Pero, como en este caso no tenían ninguna posesión personal (y mucho menos una cara reconocible o un nombre), tenían que irse a lo no tan obvio.
Cuando pasaron las puertas de la escuela, Gwen fue la primera en notar que todos las miraban; a Bel parecía no importarle… Parecía acostumbrada a que se esparcieran rumores sobre ella. Gwen estuvo a punto de sentir lástima por eso, pero luego se dio cuenta de que, probablemente, Bel odiaría que ella sintiera lástima cuando, en realidad, era feliz.
…Al menos les había tocado en la misma clase, así que no tenía que soportar todas esas miradas ella sola…
Julie saludó a Bel a lo lejos, y, antes de ir a hablar con ella, la pelicastaña actualizó a su prima sobre los últimos sucesos sobre su amistad:
Bel: ya le dije a Julie sobre lo que soy. No le dirá a nadie. Puedes confiar en ella – Gwen asintió, dejándose llevar
Julie: hola. Ella debe ser Gwen. Es un gusto conocer a alguien tan valiente.
Gwen: por favor, por ahora sólo soy una chica en la escuela – Julie entendió rápido, y asintió – Pensándolo bien, menos mal que me cambié de escuela. Los de la otra no hubieran parado de hacerme preguntas – Dijo, abriendo el casillero que le habían designado, que estaba cerca del de Bel y Julie
Julie: nadie te hará nada mientras estés cerca de Bel. Muchos le tienen miedo.
De no haber tomado todo el verano para conocer mejor a su prima, Gwen se hubiera preguntado el por qué de ese miedo, pero, ahora que la conocía mejor, y se llevaban bien, sabía el por qué: Bel podía ser una “chica rara” a ojos de los demás, pero sabía muy bien cómo defenderse, incluso sin sus poderes.
Sólo verbalmente, Bel podía hacer bastante daño, y Gwen había vivido eso de primera mano. Era entendible que, aunque fuera una de “las chicas raras” nadie quisiera agredirla o burlarse de ella, o de quien estuviera cerca de ella.
Gwen: con el entrenamiento de los Plomeros, deberían tenerte más miedo – Dijo, en voz más baja, ya que la gente estaba supuesta a pensar que Bel no estaba relacionada a la organización
Julie: sobre eso: ¿van a hacer algo con el chico que reveló tu identidad?
Bel: sí, voy a usar un hechizo para rastrearlo a través de la red esta tarde. Si sale bien, debería decirme quién es el dueño de ese blog, y en dónde vive – Dijo, en voz más baja – Pero no vamos a arrestarlo ni nada; no podemos, es un niño.
Gwen: y está fuera de la jurisdicción de los Plomeros. Supongo que sólo vamos a hablar con él, y a amenazarlo para que no te busque – Le dijo a su prima
El timbre sonó, llamando a todos los alumnos a clase.
Cuando a Gwen le tocó presentarse, les sorprendió a los estudiantes notar el gran parecido físico entre ambas primas; casi parecían gemelas más que primas.
El resto del día, para suerte de Gwen, transcurrió normal, hasta que cayó la tarde, y llegó la hora de salida: 16 horas.
Lo primero que hicieron fue ir a casa de la pelirroja, para que Bel usara su laptop para el hechizo que pretendía hacer.
Con el artículo del Blogger abierto, la pelicastaña recitó un hechizo, emitiendo energía rosa, y con sus ojos brillando en rosa, borrando su iris. Al principio, pensó que sólo haría explotar la laptop de su prima, pero, sorprendentemente, sí vio algo.
Vio al niño, usando una sudadera celeste con un logo de gato azul que Gwen solía usar; la casa parecía estar al norte de la ciudad, en una zona donde vivía mucha gente en malas situaciones económicas.
…Probablemente, por eso era Blogger de misterios de ese estilo; se podía ganar algo de dinero con eso, y, al no mostrar su rostro, y saber de informática, podía hacerlo de forma segura…
Bel: es por el norte. Sígueme – Dijo, convocando su mascarada, y subiéndose a una tabla rosada
Gwen: creo que esta es la primera aventura en mucho tiempo en la que no involucramos a Rook o a Kevin – Añadió, en un tono más humorístico, antes de subirse a la tabla – Hablando de eso: ¿cómo va tu relación con Rook? – Dijo, en un tono más perverso
Bel: no sabía que pudieras hablar así, Gwen – Dijo, con un tono aún más perverso y una sonrisa pervertida – Seguimos saliendo y eso. Todavía no dimos el siguiente paso.
Gwen: igual eres joven, tienes tiempo para decidir eso – Bel asintió, concentrándose en la zona en la cual había sentido que estaba el niño
Bel: está cerca.
Cuando encontró la casa correcta, la que estaba segura de haber visto, retrajo su brazo derecho hacia atrás, haciendo brillar su mano derecha en energía rosa, y, después, lo extendió, revelando quiénes estaban dentro; era un hechizo simple de detectar vida, que funcionaba, incluso, a través de paredes.
Bel: parece que está solo.
La pelicastaña acercó la tabla a la ventana del dormitorio desde donde había visto la señal de calor del niño, y tocó con firmeza. Tal y como estuviera tocando una puerta.
El niño, en cuestión, se sorprendió de verlas allí, pero decidió abrirles, y ambas entraron.
Jimmy: ¡Gwen 14! No puedo creer que viniste a visitarme. Soy Jimmy Jones.
Gwen: esto no es una visita. Ya sabes por qué estoy aquí – Dijo, mirando al niño con enojo
Jimmy: porque te descubrí, lo sé. Llevo tiempo investigando misterios sobre alienígenas – Dijo, yéndose a su computadora, y mostrándoles, sin que tuvieran que pedírselo, sus “investigaciones activas” – Estaba investigando sobre la existencia de una ciudad alienígena debajo de Bellwood, pero me encontré con la cámara que reveló tu identidad. No pude evitarlo, mis seguidores me lo pedían.
Bel: pero ese secreto no era tuyo para revelarlo, y menos los del resto de tus investigaciones – Dijo, mirando de forma severa al niño, que, gracias al hechizo de mascarada, no tenía ni la menor idea de quién podía ser - ¿Sabes lo que causaste, siquiera? Gwen 14 ya no tiene una identidad como chica, ahora todos la ven sólo como la heroína que es.
Jimmy: pero, ¿eso no es bueno? Los Plomeros tienen deberes con el pueblo.
Gwen: sí, pero los secretos de los Plomeros son secretos por una razón. La única razón por la que no tiraron tu puerta es porque aún estás fuera de su jurisdicción, pero, si sigues metiéndote en investigaciones tan peligrosas, vendrán a tu puerta, y es posible que arresten a tus padres.
Y tenía razón; la protección del secreto de Gwen no era deber propio de los Plomeros, pero Jimmy Jones tenía investigaciones activas que sí entraban en esos deberes, y que podían ser peligrosas para él. Una de ellas era la del submundo, y la otra la del cazador alienígena Khyber.
Bel: ¿ganas dinero de tu blog? – Le sorprendió cuando, de hecho, el niño negó con la cabeza
Jimmy: hago esto porque me gusta. Quisiera ser periodista algún día.
Gwen: pero nunca llegarás a eso si continúas con estas investigaciones. Como enojes al alienígena equivocado, no dudarán en matarte. Y supongo que el escenario de los Plomeros tocando tu puerta tampoco te gustaría – Jimmy, de pronto, se asustó, y Gwen y Bel suspiraron; el niño ni siquiera era consciente del riesgo que corría
Bel: yo te encontré a través de un hechizo de rastreo indirecto. Pero cualquier otro alienígena podría rastrearte con más facilidad. En serio, por tu bien, déjalo.
Jimmy: supongo que lo haré. No pensé que pudiera meterme en tantos problemas. Lo siento por lo de tu identidad, de verdad – Dijo, como si la pelirroja fuera a golpearlo
Gwen: oye, no te preocupes. No te voy a golpear, ni nada. Sólo quería hablar; saber por qué hacías esto, y todo… Si quieres que exista gente que revele lo que sacaste de tus investigaciones, tendrás que dejárselo a gente que sepa defenderse, a los chicos grandes, ¿entiendes? – Jimmy asintió – Bien, ya nos vamos.
Con esas últimas palabras, Bel creó una nueva tabla, y salieron de la casa con la esperanza de que el chico no continuara investigando. Pero, en realidad, ninguna de las dos guardaba mayores esperanzas; al menos, sabían en dónde vivía, y podría volver pronto.
Terreno baldío a las afueras de Bellwood. Hora: 21:00
A la hora a la que los Tennyson ya se encontraban cenando, a las afueras de Bellwood, aterrizaba una nave de infraestructura que le resultaría familiar a Max Tennyson, dejando salir a una anodita en su forma de energía.
Inmediatamente, la anodita pasó de su forma de energía a su forma humana, que se trataba de una chica de pelo negro y ojos verdes, con un rostro tan parecido al de Gwen y Bel, que fácil podría ser la tercera gemela.
La única diferencia era que esa chica parecía un par de años mayor que Gwen y Bel, y, además, era un par de centímetros más alta que ambas (que medían lo promedio, a eso de 165cm).
Sunny: esta vez no me obligarás a volver, abuela.
Dijo, con evidente rencor, antes de irse a la casa en donde ya había detectado que vivía su prima más afín al mana.
…Continuará…
Chapter 30: Influencia soleada
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Capítulo 30 – Influencia soleada
Bel sintió, o, más bien, vio, en su cabeza, imágenes de una chica casi igual a ella y a Gwen mientras cenaba.
Se parecía a cuando tenía visiones en sueños, pero aquello no parecía corresponder a otro universo; estaba segura de que era algo que estaba pasando en su universo.
Sunny: hola, prima. Ven a verme. Seguro la familia te habló muy mal de mí, pero, en realidad, no soy mala.
Por mucho que Bel se hubiera reconciliado tanto con Gwen como con el resto de la familia por compararlas tanto, y hacerla ver como un ser terrible por ser un espíritu más libre, tenía que admitir que era más que probable que aquella a quien reconocía de relatos como Sunny tenía razón.
…Entre los Tennyson existía la mala costumbre de hacer ver de mala manera a quienes no actuaban de forma tan rígida; o, en otras palabras, a quienes tenían una personalidad más cercana al linaje anodita…
Bel no tuvo que responderle mentalmente para que Sunny supiera que iría a verla; entre su hechizo de disfraz, y la firma de mana de Bel, Verdona la tendría difícil para rastrearla, y mucho más los Plomeros.
Tan pronto terminó de cenar, se fue a su dormitorio, puso música para fingir que estaba haciendo algo allí, convocó la mascarada, y salió de forma sigilosa; no usando ninguna plataforma flotante sino hasta que se alejó lo suficiente de la casa como para asegurarse de que no la verían ni la escucharían.
Siguiendo la firma de Sunny, llegó a campo abierto a las afueras de Bellwood, en donde la pelinegra aún permanecía cerca de su nave.
Al verla más de cerca, Bel notó que no podía ser mucho mayor que ellas, quizás 2 o 3 años. Pero, si era así, ¿de quién era hija?
Nadie parecía reconocer a Sunny como su hija, por lo que lo único que sabía era que no era hija de sus padres, ya que no estaba nombrada como su hermana… Y tampoco como la de Gwen.
Sunny: ¿por qué tantos disfraces, prima? Ya es mucho con estas formas humanas, ¿no crees?
Para Bel fue evidente la diferencia de mentalidad desde el principio; pero lo asoció al hecho de que Sunny había vivido en Anodine toda su vida…
No podía dejar de admitir que sentía curiosidad.
Bel: bueno… Yo viví toda mi vida en la tierra, y nadie en la familia se esperó que tuviera la chispa.
Sunny: déjame adivinar: esperaban que fuera Gwen la que la tuviera, ¿no es así? – A Bel le sorprendió ver que una prima que venía de tan lejos supiera tanto – Vengo de lejos, pero no hace falta ser un genio para ver cómo actúan los Tennyson. También sé que no esperaban nada de ti, porque te pareces más a mí.
Bel: tengo muchas preguntas.
Dijo, rascando la parte de atrás de su cabeza, demostrando lo confundida que se sentía. Sunny se acercó, y tomó su mentón, mirándola a los ojos con cierta picardía.
Sunny: bueno, empezaré por presentarme: Sunny Tennyson. Soy hija de Verona Tennyson, tu otra tía, ¿la conoces? – Bel asintió; la conocía poco, pero sabía que existía – Cuando la abuela Verdona se enteró de que tenía la chispa, Verona me rechazó, y así fue como viví en nuestro planeta natal toda mi vida.
Bel: ¿y cómo es? – Dijo, mostrando más entusiasmo
Sunny: más aburrido que la tierra. Los colores son tan repetitivos, y la abuela Verdona es aburrida con todas sus reglas… - A Bel le extrañaba oír eso, considerando la falta de reglas estrictas que su abuela había impuesto cuando la entrenó - La tierra está llena de colores, así que me las arreglé para venir.
Bel: ¿no te meterás en problemas por esto?
Sunny: la abuela empezará a perseguirme cuando se de cuenta de que no estoy, y los Plomeros lo harán cuando vean mi señal. Pero no estoy haciendo nada malo, sólo quiero conocer a mi prima prodigio – Dijo, pinchando su nariz, como si fuera una niña
Bel: ¿necesitas ayuda para ocultarte?
Sunny: no. Con estar cerca de ti es suficiente. Tu firma es poderosa, y, usando los hechizos correctos, puedo hacer que la mía sea menos visible. Supongo que sabes esconder gente en tu dormitorio, ¿no?
Bel: mientras no hagas demasiado ruido, mis padres no sabrán que estás ahí. Si los Plomeros o la abuela te descubren, intentaré convencerlos de que te dejen quedarte – El rostro de Sunny mostró gran entusiasmo, y, de hecho, la abrazó, en un gesto impulsivo
Sunny: ¿lo harás? ¡OH, GRACIAS! Prometo responder todas las preguntas que tengas. Aunque, créeme, no quieres ir a Anodine.
Sunny se rio, y Bel volvió a crear una plataforma flotante.
Si querían que la prima mayor estuviera oculta de forma efectiva, ella tenía que evitar usar más hechizos de los necesarios, y su forma de energía estaba, básicamente, prohibida.
Sunny: yo también tengo preguntas sobre ti – Dijo, mientras Bel aún marcaba trayecto de vuelta a su casa – Me pregunto cómo es descubrir todo el poder que tienes mientras vives entre humanos que no nos entienden.
Bel: ¿por qué hablas como si no fueras humana? Digo, cuando despertaron mis poderes, los Galvan dijeron que sólo era un cuarto anodita… - Pensó en aquella tía, la que jamás aparecía en reuniones familiares, pero que sabía que existía - Creo que Verona no tiene poderes, y, si es así, ¿no deberías ser más humana que anodita, como yo? – Sunny la miró con un gesto sorprendido que confundió a la pelicastaña
Sunny: ¿no te explicaron lo del ADN? – Bel negó, no sabiendo de qué hablaba - ¿Y sirves para los Plomeros? Vaya, sí que saben guardar secretos – Dijo, con evidente desprecio hacia el grupo – Escucha, esto es lo que pasa: cuanto más usas tu forma de energía, y más presionas tus poderes anoditas, tu ADN humano, digamos… Que se lo come tu forma anodita. Es la mejor forma que tengo de explicarlo; los anoditas, en realidad, no tenemos ADN.
Bel: ¿qué? O sea, que cuanto más me convierto a mi forma de energía, menos humana soy, ¿es eso? – Sunny asintió - ¿Por qué no me dijeron nada?
Sunny: ni idea. Los Plomeros son expertos en guardar secretos, pero deberían habértelo dicho. ¿No notaste que te vuelves más fuerte cada vez que te transformas? Esa eres tú dejando la humanidad atrás.
Bel: ¿y qué pasa si mi energía anodita “se come” a mi ADN humano?
Sunny: tu forma humana ya no será necesaria. No será nada más que un disfraz que esconda tu verdadera forma y te limite.
Bel casi se asustó al darse cuenta de que ya se sentía de esa forma; ya sentía que su forma humana era un disfraz, y que estaba limitada en poder de esa forma…
¿Por qué no le habían dicho eso antes? ¿Qué tan humana era ya?
Bel: trataré de no mencionar tu nombre – Dijo, cuando llegaron al patio trasero de la casa, y Bel sacó la mascarada – Pero tendré que hablar con el abuelo de esto. Gracias por decírmelo, Sunny.
Sunny: de nada – Dijo, sonriendo, para, justo después, entrar con Bel al dormitorio de esta a través de la ventana
…Su pequeña visita a la tierra y a su prima sería muy divertida…
A la mañana siguiente. Base de los Plomeros en Bellwood. Hora: 8:00
A la hora a la que empezaban las clases en la secundaria general de Bellwood, Bel no había aparecido en clases, dejando a Gwen confundida, pues no le había avisado que iba a faltar, o a dónde iría.
La pelirroja pensó en llamar a sus tíos; pero estaba casi 100% segura de que ellos tampoco sabrían nada, por lo que le tocaría esperar.
Sin embargo, en la base de los Plomeros, detectaron con facilidad a Bel entrando, y, rápidamente, esta se reunió con su abuelo, el magistrado Patelliday, su novio, y Kevin, en la sala de control.
Max: Bel, ¿qué haces aquí? Deberías estar en la escuela. Las clases acaban de empezar, no puedes tener faltas a inicios de curso – Dijo, más preocupado que enojado
Le preocupaba, más que nada, el semblante de Bel, que no sólo era más serio de lo usual… Parecía enojada por algo. Rook dedujo fácilmente que estaba a punto de empezar a hacer preguntas, y, como su novio, no se equivocó.
Aunque sí trató de calmarla, acariciando su espalda y su cabello, sabiendo que eso la calmaba (normalmente, pero esa vez sería distinto).
Bel: abuelo… ¿Es posible que hayas, digamos, guardado secretos sobre mi forma de energía? – Su abuelo se mostró confundido, por lo que tomó una postura más directa - Me enteré de que, cuanto más uso mi forma de energía, menos humana soy.
Su abuelo frunció el ceño; parecía no saber de qué estaba hablando. Rook y Kevin se sorprendieron, y el magistrado Patelliday pareció quedarse pensativo.
Max: ¿de qué hablas, Bel? ¿De dónde sacaste esa información? – La negación de Bel le dijo que no iba a decirle nada sobre eso – Blukic y Driba ya te examinaron, y dijeron que sólo eres un cuarto anodita, y que la diferencia entre tú y Gwen es que tú puedes usar tu forma de energía.
Patelliday: la única persona que pudo haberte dicho algo así es otro híbrido de humano y anodita. Pensándolo bien, tiene sentido: los anoditas no tienen ADN, por lo que el uso de su forma de energía debería ser incompatible con su ADN humano. Probablemente, su energía anodita provoca que su ADN humano “desaparezca” o algo así – Puso su mano sobre su mentón, pensativo – Pero, además de Gwendolyn, ¿cuántos híbridos de humanos y anoditas existen? – Max se sorprendió cuando se dio cuenta
Max: Sunny, la hija de Verona Tennyson, una de mis hijas. Sólo ella pudo haberle dicho eso… Debería estar en Anodine – Miró a Bel directamente, con una mirada severa – Bel, ¿Sunny te contactó?
La pelicastaña no sabía cómo reaccionar; sabía que no podía mentirles a dos magistrados de los Plomeros, así como tampoco podía mentirle a su novio o a Kevin. Se darían cuenta fácilmente de que mentía… Pero le había dicho a Sunny que no diría su nombre.
Aún así, algo le decía que la pelinegra podría protegerse por su cuenta.
Bel: sí. Pero no es ella de quien estamos hablando, abuelo – Dijo, tratando de desviar el tema de conversación - Los Galvan tendrían que haberse dado cuenta de eso, o Verdona tiene que saberlo. ¿Por qué nadie me dijo nada?
Kevin: estás hablando de Blukic y Driba, son unos inútiles – Dijo, y, claramente, tenía razón – Pero, ¿qué tan terrible puede ser esa tal Sunny?
Max: no es que sea terrible, es que es peligrosa. Es buena manipulando a la gente. No sé qué quiere viniendo a la tierra, pero tenemos que hacerla volver.
Bel: ¿por qué? Ah, sí… Porque la familia dijo que es peligrosa, porque no actúa como Gwen, ¿no? Abuelo, tú sabes cómo me trataba la familia antes de saber que tenía la chispa… - Los viejos dramas familiares parecían resurgir gracias a Sunny… Tal y como ella esperaba
Max: sí, pero no es lo mismo, Bel. Contigo, lo hicieron porque tenían miedo, y porque querían ignorar los signos.
Bel: pero se llevaron a Sunny a Anodine sin darle la oportunidad de vivir con el resto de su familia, ¿cómo se justifica eso? – Por el enojo, sus ojos empezaron a brillar en rosa, su novio trató de calmarla, usando un tono dulce
Rook: Bel, tienes que mirarlo de otro modo: los anoditas son los únicos seres extraterrestres que están por debajo de los celestialsapiens. Con tanto poder, es lógico que la parte humana de la familia sintiera miedo.
Bel: pero, estamos desviando el punto otra vez: ¿por qué nadie me dijo nada? ¿Qué tan humana soy ahora?
El brillo rosa de sus ojos parecía acompañarse de energía siendo conducida a través de su cuerpo.
Max Tennyson sabía muy poco de Sunny, más allá de que había cometido el error de permitir que su hija la rechazara…
Sólo sabía lo que Verdona le había dicho, y, según lo que su ex esposa tenía para decir, Sunny se había vuelto manipuladora y peligrosa.
Y estaba claro que estaba tratando de volver a Bel en contra de los Plomeros, por alguna razón…
Patelliday: por favor, calma. Podemos repetir los exámenes para saberlo. En cualquier caso, tendremos que llamar a Verdona.
Bel: para que se lleve a Sunny de vuelta, no. Ni siquiera le dieron la oportunidad de demostrar quién es mientras esté aquí.
Max: Bel, Verdona tiene mucha experiencia entrenando a Anoditas, y a híbridos también, ya lo viste – Dijo, tomándola por los hombros, y sonriéndole, para, inmediatamente después, ponerse serio – Si ella dice que Sunny no debería dejar Anodine, tienes que asumir que es por algo. Ya sabes que tu abuela no es como el resto de la familia, pero no estamos hablando del mismo tipo de diferencias.
Los ojos de Bel dejaron de brillar, y dejó de conducir energía. Pero no sin antes avisarle a Sunny de que los Plomeros la habían descubierto, y que Verdona estaba en camino, para darle la ventana de tiempo suficiente para que usara sus mejores hechizos para ocultarse.
Y, el problema residía en que, esta vez, el resto de su familia sí que tenía razones para pensar mal de Sunny: sí que era una manipuladora, pero no una que basara su poder para causar caos en mentiras, sino que sus técnicas reposaban en verdades ocultas; en secretos que sólo organizaciones como los Plomeros podían ocultar.
Aunque el abuelo Max, el magistrado Patelliday, e incluso Blukic y Driba no supieran nada, tenía que haber alguien que sí. Estaba claro que Sunny no hablaba por hablar.
Los exámenes fueron tan aburridos como siempre… Los problemas empezaron con los resultados:
Blukic: según nuestros resultados, ella es medio anodita ahora.
Y ahí es donde empezaban los dilemas: Bel tenía que empezar a pensar en qué quería para ella misma. ¿Quería ser humana? ¿O quería seguir usando sus poderes, y, eventualmente, hacer su humanidad a un lado?
Mientras fuera humana, Bel estaba sujeta a la esperanza de vida humana, y a las vulnerabilidades humanas a las enfermedades, y las armas… Como anodita, su esperanza de vida era absurdamente larga (sabía de algunos anoditas que habían vivido hasta un milenio), y sería invulnerable a enfermedades, y a armas (o, al menos, a armas no diseñadas contra anoditas).
Si seguía usando sus poderes, y permitía su gradual transición a anodita completa, sería más un ser místico que una alienígena, o un ser humano. Después de todo, los anoditas eran, en sí mismos, seres místicos más que alienígenas.
Y, por otro lado, llegaban las posibles consecuencias de ello para Gwen: hasta donde se sabía, ella no tenía acceso a una forma de energía. Pero, ¿y si usar la magia le daba ese acceso, y, eventualmente, también la forzaba a tomar una decisión?
Bel: abuelito, sé que tú no sabías nada, pero…
Dijo, sus dudas sobre los Plomeros se reflejaban de forma cada vez más obvia, y eso, claramente, disgustaba al hombre que había dedicado su vida a esa organización, y, hasta cierto punto, a su novio.
Max Tennyson sabía, y de sobra, que los Plomeros guardaban secretos. Ese era parte del por qué eran una organización tan efectiva para ciertas cosas… Pero se trataba de su nieta… ¿Podría tratarlo como todos los demás secretos que, en un punto o en otro, le habían sido guardados?
Bel: tiene que haber alguien que supiera de esto… Alguien dentro de los Plomeros.
Conociendo a su abuela, probablemente había puesto sobre la organización la tarea de decirle a ella esa parte que se había omitido… Sin embargo, eso no la exculpaba de haberle mentido.
Max: intentaré contactar a los superiores. Quizás, alguien de ahí sabe… Pero, ¿no sería mejor que hablaras con Verdona de esto, cariño? – Dijo, tratando de disuadir a su nieta de escuchar a Sunny
Bel: no. Quiero escuchar qué piensa Sunny de esto – Dado lo determinada que parecía a “escuchar a la otra parte”, Rook pensó rápido
Rook: bueno, ¿qué te parece si te acompaño? Yo no la conozco. Tendré un juicio totalmente neutral sobre ella – Dijo, miró brevemente al abuelo, y este entendió: vigilaría la situación
Bel: ella no está en buenos términos con los Plomeros – Dijo, tomando las manos de su novio - ¿Crees que puedas usar tu disfraz?
Bien, al menos, escuchaba a Rook, y Rook siempre había sido una voz de la razón, ya fuera entre los novatos de la academia, o entre los Plomeros certificados.
Y, además, era un buen novio, y no quería que su novia se metiera en algo potencialmente peligroso, por muchas verdades que Sunny pudiera usar.
Patelliday y el abuelo se dieron cuenta fácilmente de que Bel no revelaría el paradero de Sunny, y no pensaban encerrarla cuando ella no había hecho nada, por lo que sólo podían contar con Rook para protegerla hasta que pudieran encontrar a alguien que aclarara todo ese lío.
Bel estaba confundida, estaba conflictuada en relación a su cambio de naturaleza; era vulnerable, y era necesario que su novio estuviera con ella mientras tanto.
Kevin: espera… Si ella no está en buenos términos con los Plomeros, yo también puedo ir. Yo tampoco lo estuve, por mucho tiempo – Dijo, mirando al abuelo Max con una sonrisa – Además, puedo cubrir a tu chico para que no lo descubra – Rook le miró, extrañado – Todo en tu actitud grita “Plomero”. Tu disfraz ayudará, yo sólo me aseguraré de que no te delates. Si sabemos para qué vino aquí ahora, sabremos por qué todo este escándalo, ¿no?
Bel: bueno, supongo que está bien…
Los tres, entonces, abandonaron la base, y Max se preparó para llamar a sus superiores.
Patelliday: ¿crees que la gran magistrada sabía de esto?
Max: sólo quiero estar seguro… No sería la primera vez que se ocultan secretos sobre mi familia – Dijo, mirando a aquel magistrado, a quien consideraba su amigo – De Verdona esperaba algo así… Es posible que no sepa todo… - Y era cierto; su esposa era bien versada en magia anodita, pero no sabía todo, y menos cuando se trataba de híbridos - Pero ya sabemos quiénes tienen acceso a los exámenes de salud de los Plomeros además de Blukic y Driba.
Entonces, el abuelo Tennyson presionó los botones necesarios para proyectar el holograma de la gran magistrada… Se venían conversaciones difíciles.
…Continuará…
Chapter 31: Los secretos más ocultos de los Tennyson
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Capítulo 31 – Los secretos más ocultos de los Tennyson
Gran magistrada: ¿Maxwell Tennyson? ¿Qué sucede desde la tierra? – Dijo, preocupada
Max: es sobre mi nieta, Belinda, y sus exámenes de salud. ¿Alguien en la cúpula superior sabía que ella se vuelve más anodita cuanto más usa su forma de energía? – El rostro de la magistrada no daba acceso a dudas: sí que alguien sabía
Gran magistrada: sí… El primer pensador Galvan lo sabía.
Dado su rango de primer pensador, y las asociaciones que Galvan Prime siempre había tenido con los Plomeros, no era de extrañar que Azmuth fuera considerado parte de una esfera superior.
Pero… Si tenía ese conocimiento, ¿por qué no se lo había dicho a alguien antes? Dudaba de que fuera malintencionado; Azmuth desconocía ser malintencionado a propósito. Podía ser gruñón, pedante, y todo lo que se le pudiera criticar, pero no era, a propósito, una mala persona.
Gran magistrada: pero fuimos nosotros los que le dijimos que no hablara. Su conocimiento sobre los híbridos anoditas volviéndose más anoditas cuanto más usan su forma de energía es una teoría que salió de un estudio que le pedimos hacer cuando nació Bel, y Verdona informó que tenía la chispa – Ah… Así que ahí estaba
La siguiente pregunta era obvia: y ahora, ¿qué? Max siempre había dado su vida de forma ciega a los Plomeros; o, al menos, desde que era muy joven… Pero no podía descartar que Sunny supiera algo de eso, y esperara esa discusión interna de él en su confianza por el círculo superior de los Plomeros.
Después de pensárselo por unos segundos, recordó que la organización siempre había guardado secretos de todo tipo, algunos más delicados que otros… Ya estaba acostumbrado.
No obstante, no podía dejar a su nieta sin respuestas sobre cómo seguir…
Max: según su último análisis, Belinda es mitad anodita ahora. ¿Cómo debemos proceder? Ser una anodita completa cambiará totalmente su naturaleza, y aun no sabemos si ella quiere tomar ese camino.
Gran magistrada: la única forma de proceder es decirle las opciones que tiene: es posible remover su parte anodita, y cortar su vínculo con la magia. El viaje es complicado, pero desde la cúpula superior sabemos que tu nieta se ha metido en problemas más grandes – Una sonrisa adornó el rostro de la Gran Magistrada al final – O es posible dejarlo así, y que continúe su transición.
Max: gracias, Gran Magistrada. Lamento tener que informarle que el origen de esta llamada puede que esté en Sunny Tennyson. Estoy casi seguro de que sabía lo de Bel, y que podía usarlo para intentar romper la confianza entre mi familia y los Plomeros. Pero eso no sucederá.
Gran magistrada: de hecho, hace meses, alguien se infiltró a los sistemas de la nave de los Plomeros más cercana a Anodine, y consiguió sacar información privilegiada… Más allá de que sea una fugitiva que incumplió las órdenes de no salir de su planeta, puede que esté envuelta en una conspiración más grande.
Max: gracias por el aviso, Gran Magistrada. Seremos prudentes – Dijo, finalizando la llamada – La magia anodita no se lleva bien con la tecnología. Aunque, para mí, es evidente que Sunny sabía de todo esto, y lo que iba a provocar, debe tener un compañero.
Patelliday: y un objetivo… Espero que Verdona responda a la llamada pronto.
Con Sunny, Bel, Rook, y Kevin
Llegando hacia donde se escondía Sunny; que no era más que un depósito abandonado a las afueras de la ciudad que había acondicionado con magia, Rook empezó a preguntarse cómo se sentía él al respecto, y, a la vez, su cerebro empezó a dar vueltas que llegaban a las mismas conclusiones a las que habían llegado Max y Patelliday.
En cuanto a Bel, él la apoyaría sin importar lo que eligiera… Pero, si ella estuviera sujeta a la esperanza de vida anodita, vería morir a todos sus amigos y familiares; incluso a sus hijos, si estos no heredaban la chispa (que parecía manifestarse de forma recesiva).
Sunny: déjame adivinar: nadie en los Plomeros dijo nada, ¿verdad? Qué lindos que son tus amigos – Dijo; evidentemente, no se había alertado por Rook, sino hubiera empezado a atacar
Bel: Rook es mi novio. Kevin es mi amigo – Aclaró para Sunny – No sé qué hacer…
Rook: esa es tu decisión, Bel…
Kevin: sí, sabes que nosotros atacaríamos la sede de los Plomeros con nuestras propias manos por ti – Dijo Kevin, en un intento de que Rook no la cagara
Después de haber hablado con su abuelo, Bel no sentía especial desconfianza hacia los Plomeros como Sunny había esperado. Pero la idea era que sí pareciera así… Bel no era ninguna tonta, su cerebro también trabajaba en los mismos caminos que su novio, su abuelo, y el magistrado Patelliday.
Bel: ¿puedo preguntarte algo? – Se dirigió hacia la pelinegra
Sunny: ya lo hiciste, pero puedes hacerlo de nuevo – Dijo, con un tono divertido
Bel: ¿es por los Plomeros que estás en Anodine? ¿Por la familia? ¿O ambos?
Sunny: por la familia. Pero los Plomeros tienen una orden de vigilar si estoy ahí porque creen que soy un problema de seguridad.
Kevin: ¡vaya! A mí me pasó lo mismo – Dijo, demostrando sus poderes de absorción
Sunny: ¿osmosiano? Eso es poderoso… A veces creo que los Plomeros le temen al poder – Dijo, evidentemente burlándose de ellos
…Aunque ellos se le habían adelantado…
Después de que una fuerza que estaba cerca a la nave en la que, supuestamente, Sunny se había metido, la abordara, se encontraron con un mecamorfo galvánico; una de las pocas especies que hubieran podido meterse en la nave de esa manera.
Siendo una fuerza entera de varias decenas de soldados, no tomaron demasiado tiempo para vencerle y avisar que irían a la tierra con él. Verdona, por su parte, también iba de camino.
Pero, en lugar de usar una nave, usó su vínculo con Bel para aparecerse justo donde estaba ella y neutralizar a Sunny antes de que pudiera ponerse de pie.
Bel: hola, abuela – Dijo, feliz de verla
Verdona: siento todo este lío, cariño – Dijo, tomando la forma de su disfraz humano – Una fuerza de unos 50 Plomeros que iban cerca de su nave contacto con Anodine se encontraron con que un mecamorfo galvánico tomó la nave. Sunny no podría haber hecho eso sola; pero, viendo en su mente, sabe los datos. Trabajan juntos, eso está confirmado, aunque no sé exactamente para qué.
Rook: bueno, al menos están trayendo al mecamorfo; sólo nos queda esperar que no los ataquen de camino… Tengo un mal presentimiento.
Verdona: no… No lo harán. Viendo la mente de Sunny, la clase de gente con la que están aliados no son de los que te van a buscar si te encarcelan. Bueno, regresemos ya al cuartel, antes de que al pobre Max le dé un infarto.
Entonces, Verdona tomó la mano de Kevin, y Bel la de Rook, ambas tomaron de vuelta su forma de energía, y se teletransportaron a la base.
Bel, de forma consciente, e inconsciente, había tomado una decisión…
La magia, el manejo del mana, era parte de su mundo, y no quería dejar ir esa parte, por doloroso que pudiera ser ver morir a todos sus seres queridos antes que a ella. Por otro lado, al tener más tiempo para vivir, tendría más tiempo para hacer cambios para bien, quizás hasta dentro de los Plomeros.
Y, por eso mismo, fue que no salió de su forma de energía (la cual tenía una versión en forma de energía de su traje de Lucky Girl como ropa desde hacía poco) tan pronto como vio la base de vuelta.
Bel: abuelo… Lo lamento por haberte causado problemas. Ya tomé una decisión – Y esa decisión era evidente – Siento que no puedo dejar ir todas las cosas que podría hacer si tengo todos los años, y toda la magia – Dijo, regresando a su forma humana – Quizás, pueda ayudar a los Plomeros en tantos años…
Max: ¡esa es mi nieta! – Dijo, corriendo a abrazarla
No mucho más tarde, llegó Gwen, quien fue puesta al día de todo entre su abuelo y Bel misma.
Sunny todavía no había despertado; la magia que había usado Verdona para noquearla, y, a la vez, ponerle un bloqueo que funcionara de forma adicional al de los Plomeros (que sólo había puesto por si acaso), había sido muy fuerte; la chica no despertaría sino hasta dentro de un par de horas más.
En cuanto a la nave que llevaba al mecamorfo galvánico, ya habían cruzado un agujero de gusano; estaban cerca de la tierra, y no habían reportado problemas hasta el momento.
Gwen: ¿EN SERIO? ¿Puedes vivir tantos años? – Evidentemente, el tema la entusiasmaba
Verdona: más que eso. Hay anoditas que usan magia para extender sus vidas; uno de nuestros maestros más viejos tiene unos 5.000 años.
Aquellas historias sorprendían hasta a Bel, quien aún tenía toda una vida por delante, incluso como humana.
Pero, por otra parte, Verdona también era muy joven para lo que era la esperanza de vida anodita, en realidad, por lo que estaba segura que Bel podía pasar mucho tiempo con, al menos, uno de sus familiares.
A pesar de que había querido ser amiga de Sunny, y creerle, sólo porque parecía entenderla, y haber pasado por lo mismo que ella, llevarse bien sería imposible mientras fuera algo más que una chica problemática (algo que ella misma había sabido ser).
Por otro lado, para Bel se volvió perceptible que Kevin miraba a Gwen de la misma forma que Rook solía mirarla a ella cuando se gustaban, pero todavía no eran nada… No le extrañaba que aquello pasara, se complementaban bien.
Las conversaciones fueron interrumpidas por la llegada de la fuerza que había capturado al mecamorfo. Quien estaba noqueado, y desprovisto de sus poderes de poseer tecnología, o cambiar de forma.
Comandante: hola, Magistrado Tennyson, y Patelliday – Dijo, en lo que sus hombres se llevaban al prisionero
Max: buen trabajo con ese prisionero, comandante. ¿Pudieron averiguar a quién más le enviaba la información que sacaba?
Comandante: no sabemos exactamente a quién, pero sabemos que, quien quiera que sea, está en Anur Transyl.
Rook: un momento… El’Tehror; no lo vencimos del todo la última vez – Dijo, mirando a Bel - ¿Y si volvió? Es decir: su organización de asesinos ya no existe, pero dudo que eso lo haya detenido.
Bel: yo tampoco lo descartaría – Dijo, mirando a su novio con perspicacia – Abuela, ¿viste algo de Anur Transyl en la mente de Sunny?
Verdona: no… Pero no descartaría que ni ella ni el mecamorfo sepan realmente para quién trabajan, o con quién trabajan. Sunny no es tonta, pero es más que capaz de aliarse con cualquiera que tenga un problema con los Plomeros.
Max: bueno… El’Tehror dejó claras sus intenciones con Azmuth; si se trata de él, tenemos que avisarle, aunque sea sólo para que tomen precauciones. Pueden irse, comandante – El comandante, un tetramand, asintió, antes de salir con su fuerza
Inmediatamente, Max abrió el canal de comunicación con el primer pensador, en lo que otro grupo de Plomeros llevaban al mecamorfo a su celda. Sunny parecía dar indicios de despertar pronto, por lo que Verdona se fue, para ver si podía sacarle información ella misma.
No era algo que Verdona hiciera; detestaba los interrogatorios, y, en sí, trabajar con los Plomeros no era algo que le agradara demasiado, pero estaba dispuesta a hacerlo en esa situación. Porque, aunque su nieta fuera fuerte, aún no podía leer mentes.
El interrogatorio de Verdona no había sacado nada; pero, al menos, habían convencido a Azmuth de guardar precaución por otro posible ataque (y eso que aún no se habían repuesto del anterior).
Por lo tanto, hasta que el compañero no despertara, y no le sacaran información, tocaba seguir con sus vidas. Bel no quería abandonar la base si existía la posibilidad de que ese terrible ectonurite, aquel a quien habían esperado enfrentar desde antes que ella fuera Lucky Girl, estuviera de vuelta.
Y Rook tampoco… El’Tehror era lo único que quedaba del gremio de los Tres Soles, y pensaban deshacerse de él… Aunque, esa vez, esperaban poder arrestarlo, en lugar de tener que ver cuerpos sin vida.
Por esas expectativas de las posibilidades de enfrentarse a ese viejo enemigo que le había sacado tanto a su novio, Bel decidió irse a la habitación de Rook con él, y prometió pasar la noche en la base de los Plomeros, de guardia, hasta que se supiera quién narices era el mecamorfo, y si sabía algo más que Sunny.
Esa sería la segunda vez que dormiría con Rook en medio de grandes batallas y fuertes lazos que se habían forjado en ella… Bel quería más; hacía tiempo que quería más… Pero no sabía si su novio estaba preparado todavía, y, además, aún guardaba cierta vergüenza.
No era ninguna adolescente por fuera de lo mundano de masturbarse o querer sentir placer… Pero, ¿sería el momento?
Bueno, eso no lo sabría hasta después de cenar, lavarse los dientes, e “irse a dormir” (o hasta que los despertaran o los llamaran con respuestas), fuera su novio quien rompiera el silencio, estando ya en su habitación, y ambos con armadura de Plomero (él con la suya azul, y ella con una blanca de cadete o aprendiz).
Rook: Bel… Sé en qué piensas – Ambos estaban sentados en su cama… A Bel no le gustaba ser tan transparente con sus sentimientos
Bel: lo siento… No quise hacerte sentir presionado – Dijo, preparada para pararse, y largarse de allí por la vergüenza, pero Rook tomó su mano, y, con su fuerza revonnahgander, la sentó de vuelta – No debería estar pensando en eso ahora…
Rook: nadie, en ningún planeta, puede controlar sus sentimientos, y menos con el sexo. ¿Ya te olvidaste de que sigues siendo una adolescente según los estándares humanos?
Por su parte, Rook había dado vueltas al asunto, pero, en su caso, el problema era que, tras aprender de las conductas humanas, se sentía mal de estar con Bel por la diferencia de edad… No quería que ella saltara sus etapas por él. Pero su sonrojada novia parecía más que lista…
Entonces, Rook la besó; fue un beso más de prueba que de otra cosa… Blonko quería probar si su novia realmente demostraba estar preparada para ese paso, ya que no quería, ni por asomo, hacerle daño.
El beso, dado de forma apasionada, y durante el que Rook la subió encima de su regazo, pareció convencer más a esa parte de Bel que quería dar el siguiente paso; incluso empezó a moverse contra él, sacándose gemidos a ella misma, y a él…
…Tal parecía que su momento al fin había llegado; y a ninguno de los dos le extrañaba que se diera justo mientras esperaban un ataque de un viejo enemigo…
…Continuará…
Chapter 32: Florecer
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Capítulo 32 - Florecer
Quitar esas armaduras de Plomero era difícil, pero ninguna tarea era demasiado difícil, o demasiado imposible, para una pareja que, además de caliente, estaba a la expectativa de una próxima batalla.
El calor que subía en la habitación, la posibilidad de ser descubiertos, la posibilidad de que sonaran las alarmas; todo parecía agregar a esa primera experiencia que, aunque no se daba en una situación ideal de película romántica, se estaba dando.
Ambos ya estaban totalmente desnudos, y se besaban con pasión, mientras Bel estaba subida encima del regazo de su novio, sintiendo su erección en partes muy sensibles, lo cual la hacía gemir, y, a la vez, sentir una cantidad normal de nervios.
¿No sentirías tu nervios si el pene bien dotado de tu novio fuera a estar dentro de ti, sin que tú sepas exactamente cómo pensaba hacerlo entrar?
Su novio, como siempre, estaba en sintonía con ella cuando más lo necesitaba, y cambió la posición, poniéndola por debajo de él. Ahora era ella la que tenía un vistazo a detalle del cuerpo bien construido de su novio, mientras este buscaba algo en su mesita de luz.
Bel: ¿qué tienes ahí?
Rook: es un gel lubricante... Leí que podía servir - Bel se dio cuenta de que mentía descaradamente, pero no pensaba preguntarle más
Preguntar no era divertido, y, además, no importaba. Por lo que sólo se dejó hacer cuando su novio mojó un solo dedo con el lubricante, y lo insertó en su vagina. El lubricante calentándose dentro de ella le hizo saber que, de alguna forma, era afrodisíaco.
¿De dónde demonios su novio había conseguido algo así? ¿Y quién le había dicho sobre esas cosas?
Tampoco importaba, o, al menos, no de momento, ya que sus gemidos empezaron a inundar la habitación, y siendo como eran las habitaciones de los Plomeros, era una seguridad que iban a terminar escuchándola. A una parte de Rook, específicamente, a la parte posesiva de él, le gustó pensar en ello, ya que, ahora, todos sabrían con claridad que esa chica era suya.
...
Pero, mientras ellos provocaban traumas en algunos Plomeros, y estaban cerca de vivir una gran primera experiencia, existían Gwen y Kevin, quienes también habían elegido quedarse en la base, vigilando.
El mecamorfo dio noticias de haber despertado, y, entonces, ambos siguieron a Verdona a la sala de interrogatorios, a ver qué más podían averiguar de él. Aunque había más gente allí; mucha más gente, incluido el abuelo Tennyson.
Verdona: leer la mente de un mecamorfo galvánico no es algo que haya intentado antes; necesitaremos que un interrogador convencional entre.
Max: eso no será necesario. Gwen tiene ya desbloqueada la forma de cerebrocrustáceo, es la mejor forma de sacarle información si se niega a hablar - Gwen no necesitaba que le dijeran por qué
Gwen: ¿dónde están Bel y Rook, por cierto? Ellos son los que eliminaron a la primera organización de El'Tehror...
Max: están ocupados con otras cosas, querida - Kevin se dio cuenta de lo que escondía, y casi soltó una risa, casi... - Pero, aún así, ninguno de los dos puede hacer mucho. Si Verdona no puede acceder a su mente, Bel no podrá, y no quiero que Rook pierda los estribos por un prisionero terco - Bueno, en eso decía la verdad
Con Bel y Rook
Bel había decidido no quedarse atrás y sólo dejarse hacer, y había, con su mano, tanteado el terreno para buscar el abultado pene de su novio mientras no dejaba de mirarlo a los ojos (o, bueno, lo que podía, considerando que estaba perdida en un mundo de placer). Cuando lo encontró, empezó a masturbarlo como podía desde su posición, y, al principio, pensó que lo estaba haciendo mal, hasta que los gemidos de su novio, que eran opacados por el sonido de los suyos, se hicieron escuchables cuando estuvo cerca del clímax.
La detuvo antes de que eso pasara; todo estaba preparado para unirse, para compartir esa experiencia, y, aún así, quiso estar seguro (más de lo obvio cuando se puso el preservativo):
Rook: si quieres que me detenga, sólo dímelo. Te amo.
Esas palabras, susurradas a sus oídos con una voz apagada por la excitación, eran un afrodisíaco por sí mismas. Después de ellas, su novio se acomodó arriba de ella, poniendo sus piernas de forma que rodeaban sus caderas, y empezó a entrar gentilmente.
Por lo poco que sabía, Bel pensaba que la primera vez le dolería, pero, entre el lubricante, la situación, y lo hermoso y genial que era su novio, no sólo no le dolía, sentía todo con placer, como si una electricidad placentera recorriera todo su sistema nervioso, desde su cerebro y su médula espinal, hasta su misma vagina, que se abría dándole la bienvenida.
Sus gemidos representaban muy bien eso, y eso que la parte buena aún no había empezado, pero se sentía tan bien... Su novio se quedo inmóvil, sólo por si acaso, sólo por si llegaba a dolerle.
Bel: muévete - Ordenó, de forma bastante tajante
Rook nunca pensó sentir excitación por recibir órdenes de una subordinada, y menos de su novia, pero la sentía, y, con eso en mente, empezó a moverse. Las mismas corrientes eléctricas placenteras eran sentidas por él, y le daba cierto miedo llegar al cúlmen antes de empezar, pero, por suerte para él, eso no fue lo que pasó... Y, aunque hubiera pasado, probablemente, su erección hubiera vuelto muy rápido.
Y era que no podía con Bel: era estrecha, no a un punto que le hiciera daño a la pelicastaña, pero sí a un punto que servía como factor para excitarlo aún más, mientras las embestidas aumentaban de ritmo. Pero su estrechez no era el único punto que lo hacía sentirse tan bien, los gemidos de su novia, de total placer, que llenaban esa habitación, y, con toda seguridad, otras, llegaban a sus oídos, y le hacían sentirse bien, porque estaba pudiendo darle todo el placer que él quería darle a su novia.
Después de un par de minutos embistiéndola en esa posición, Bel lo abrazó, arañando un poco su espalda, y forzándolo a acercar su cuerpo al de ella, gimiéndole al oído.
¿Acaso esa chica quería volverlo loco? Porque eso parecía
Rook: me volverás loco.
Bel: ¿ah, sí? ¿Y qué va a pasar si lo hago? - Retó, su voz, por la excitación, sonaba un par de tonos más grave, y era muy sensual
Rook: me buscaste, y me encontraste - Dijo, saliendo de ella, y obligándola a ponerse por encima
Bel: ¿estás segura de que te referías a ti? - Dijo, haciendo referencia a la posición
De inmediato, ella misma volvió a meterse el pene de su novio en la vagina, de una sola estocada, y no le dolió, ni se avergonzó, en absoluto. Hacía rato había dejado de pensar en si los escuchaban, o en si había peligro, o en nada más que no fuera su novio, y esa primera vez que estaban teniendo.
Cuando empezó a moverse, su novio la tomó de las caderas, ayudándola, y causándole más placer al tocar constantemente ese punto sensible de ella... Ah, así que a eso se refería cuando decía que lo había buscado, y lo había encontrado.
Blonko pegó su torso al de su novia, mientras aún la ayudaba con sus movimientos, y empezó a besar su cuello, a lamerlo, a hacerle de todo, prácticamente; todo lo que dejara marca, todo lo que le dijera a los demás Plomeros que ella era SU novia.
Las manos de Bel, estando una en su espalda y otra en su cabello, le hicieron sentir un hormigueo en su abdomen bajo; nunca pensó que pudiera ser tan excitante que le acariciaran el cabello, o que le arañaran la espalda.
Bel, entonces, lo miró a los ojos, su rostro estaba enrojecido por la excitación, al igual que el suyo, y, entonces ella lo besó, con toda la pasión que sentía en ese momento. En medio de ese beso, Rook golpeó tantas veces su punto G, que ella tuvo su orgasmo.
Soltó el gemido más fuerte que había escuchado de ella hasta el momento, sus paredes se contrajeron alrededor de él, y tuvo que hacer una fuerza que no tenía para evitar un total descontrol de su magia, y, aún así, terminó por apagar bruscamente las luces de su habitación, y, probablemente, la de otras también.
Genial, ahora toda la base sabía que esa era SU novia, suya, su parte posesiva estaba muy feliz. Con todo y que ella había apagado (o, quizás, roto), las luces de su habitación, él aún podía verla bien, ya que ella emitía un brillo rosa, toda ella, pero, en especial, sus ojos.
Podía ver el rostro aún lleno de excitación de ella mientras él hacía los movimientos por ella, podía ver la silueta de su desordenadísimo cabello tirado hacia atrás, y podía sentir los sonidos de su respiración exhausta por la experiencia.
Pocos segundos después, Rook alcanzó su propio orgasmo, llenando el preservativo de su semen. No querían embarazos a una edad que, para Bel, era temprana en cualquiera de los casos.
Bel, entonces, salió de él, y, cuando Rook confirmó que podía encender la luz, vio que estaba muy agotada, había sido una experiencia muy intensa para ella, y había gastado mucha energía conteniendo su poder en medio de la excitación. Al menos, ahora tenían la nota mental de que tendría que usar un inhibidor para la próxima.
Tiró el preservativo a la basura, y, de inmediato, se acostó a su lado; ella lo miró con ensoñación puesta en sus ojos, con amor, con todo lo que le había dado desde incluso antes de que se declararan novios.
...Estaban juntos, en el sexo, en las batallas, en todo...
Bel: yo también te amo - Dijo, su voz estaba ahora apagada por el sueño
Rook, entonces, los colocó, de forma que él estaba boca arriba, y su novia usaba su pecho como almohada, ambos tapados por las sábanas de su cama.
Ella no había puesto resistencia, ya no le quedaban fuerzas para eso, y, además, era muy tierno.
¿Para qué detener lo bonito?
Rook volvió a apagar las luces, y, dejándose llevar por el cansancio que él también estaba sintiendo, abrazó a su novia, antes de dormirse él también.
Con el resto
Como era de esperarse, por la naturaleza de los mecamorfos galvánicos, Verdona no pudo sacarle nada, por lo que le tocó a Gwen convertirse en cerebrocrustáceo, y usar sus poderes para cortocircuitarlo, y hacerlo hablar.
Gwen: mira, no estoy de humor, ¿por qué no mejor hablas antes de que te obligue? - Dijo, amenazándolo
Kevin, entonces, rió por lo bajo: justo ese tipo de chicas eran lo suyo; las que dominaban, las que no tenían miedo de amenazar, las que no tenían miedo, las que iban a la batalla y estaban felices por ello (aunque Gwen no cumplía con esto último). Y, por eso mismo, tuvo un breve momento en el que Bel sí que le había gustado, pero ellos, simplemente, no tenían la misma química que estaba sintiendo él con Gwen.
Malware: bien, bien. ¿Quieres saber cosas? De acuerdo: mi nombre es Malware. Aunque no sé para qué me interrogan si ya saben para quién trabajo.
Gwen: sí, El'Tehror. Pero no eres el único que está trabajando para él, y que está recluido aquí. ¿Con quiénes más trabajas? ¿Cuántos alienígenas juntó El'Tehror, y para qué?
Malware: también sabes el para qué, estúpida humana - Dijo el mecamorfo - Aunque sí que hay un agregado en el "para qué", porque hubo una alianza. Yo sólo trabajaba para Cerebrón como la chica, y él quiere desmantelar a los Plomeros. Supongo que tu abuelito sabe el por qué de eso - Sí, Max había escuchado, y ya sabía de qué se trataba la historia - El'Tehror vino después. No hay más gente en nuestro grupo.
Gwen: ¿y si decido que no te creo? - Dijo, volviendo a amenazarlo
Max: Gwen, dice la verdad. Ven aquí, tenemos que hablar - Dijo, a través del intercomunicador, Gwen volvió a ser humana
Cuando salió, todos se dirigieron a la sala de reuniones; allí, se abrió una llamada holográfica con Azmuth, quien más que cualquier otro aliado de los Plomeros, merecía saber las nuevas (y las no tan nuevas), noticias.
Max: Cerebrón es un viejo enemigo de los Plomeros, siempre quiso superar a Azmuth, y nunca nadie supo sus motivos. Los Plomeros apresaron a los cerebrocrustáceos con los que trabajaba, hace años, y, desde entonces, se propuso desmantelar la organización.
Azmuth: y en todos estos años, sigue sin superarme - Dijo, lleno de orgullo - Eso sí, sus nuevos aliados, aunque caóticos, admito que son una apuesta creativa por encima de sus anteriores amigos. Eso sí, no creo que ni el mecamorfo ni Sunny le interesen. No, Cerebrón ama las ironías, y, aunque quiera el fin de los Plomeros tanto como El'Tehror, va a seguir buscando demostrar que es mejor que yo, incluso en medio de todo eso. Por eso mismo, sólo hay un prisionero que realmente le interesa - Al pensarlo como por dos segundos, Gwen abrió los ojos como platos
Gwen: Albedo...
...Continuará...
Chapter 33: El más grande escape
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Capítulo 33 - El más grande escape
Después de la realización que vino con la idea de que sus nuevos villanos, sí o sí, buscarían liberar a Albedo, la base se puso en estado de alerta. Gwen seguía preguntándose en dónde estaba su prima, sin tener ni la menor pista de qué habían estado haciendo ella y Rook, pese a que ninguno de los dos daba la cara... Pero, de haber estado ella ahí, no hubieran sabido la realidad detrás de El'Tehror y Cerebrón.
Sueño de Bel
Su poder de enlazarse al multiverso, aparentemente, aún no estaba desarrollado a máxima capacidad, ya que, en su sueño, vio una tierra alternativa; una en la que Ben era malo... No vio por qué, sólo que era malo.
También vio otra donde Bellwood era un desierto apocalíptico gobernado por una versión tiránica de Ben, y, por ende, de ella misma.
Las imágenes de esas dos tierras plagaron su cerebro, hasta que, finalmente, se conectaron a algo en su universo: al uso del omnitrix para convertirse en cerebrocrustáceo.
¿Estaban volviendo a lidiar con el multiverso? Entonces... ¿Cómo es que nadie lo supo antes?
Fin del sueño de Bel
Después de ver esas imágenes, Bel despertó de sobresalto, y despertó a Rook de inmediato... Esa era, probablemente, la primera vez en la que su poder de enlazarse al multiverso no abría puertas a otras tierras, ni actuaba en el campo de batalla; estaba actuando, de alguna forma previniendo grandes catástrofes... Y más valía que Gwen lo supiera.
...Pero, sobre Gwen...
Gwen cometió un error: ir a la celda de Albedo en esa base, a hablar con él. Albedo había sido recapturado después de que Khyber lo sacara de prisión para servir a Vilgax... Y las ironías empezarían pronto.
Gwen: parece que eres popular.
Albedo: no sé a qué te refieres, Tennyson.
Gwen: a que buscarán liberarte de nuevo. Asumo que no sabes nada, ya que te patearon el trasero de vuelta a prisión - Dijo, tratando de burlarse de él
A falta de su prima, no había nadie mejor que ella para vigilar la celda de Albedo, y el resto decidió confiar en que ella sola podía... Aunque, claramente, fue un error, ya que alguien le inyectó algo que la durmió instantáneamente.
Albedo: ya te habías tardado. Qué ironía que me liberes dos veces, ¿no? Puedo apreciar muy bien las ironías - Dijo, mientras el cazador le pasaba la tecnología de camuflaje que usaba Rook para salir
A su vez, Khyber puso uno de los dispositivos de camuflaje en Gwen, para hacer ver que ella era Albedo, y, de esa forma, intercambió a los prisioneros, y, al tener una placa de Plomero, no hizo saltar las alarmas.
Albedo: no se lo verán venir hasta que sea tarde.
Khyber: te agradará saber con quiénes trabajaremos esta vez. La caza será legendaria - Dijo, teletransportándolos de vuelta a la nave base
Mientras tanto, Bel llamó a todos a reunión de forma bastante brusca... Si su poder de enlazarse al multiverso estaba funcionando de forma diferente, eso significaba, por lógica, que se enfrentaban a enemigos diferentes. Todavía nadie se daba cuenta de lo sucedido en el bloque de celdas, y nadie allí daría el aviso; nadie les había dado motivos... Pero tampoco tomaría mucho ya para ese punto.
A esas alturas, una buena pregunta para hacer sería quién en esa base no sabía que Rook y Bel habían tenido sexo... Pero eso mejor lo dejaban para otro día, la emergencia era más fuerte que los deseos de hacer chistes.
Bel: vi en sueños a dos versiones masculinas malas de mí activando el omnitrix para convertirse en cerebrocrustáceos... La misma especie de Cerebrón. Creo que es un mensaje sobre a quién nos enfrentamos.
Paradox: sí - Dijo, apareciendo de la nada - Tu poder de enlazarte al multiverso no sólo abre portales en tiempos de necesidad, o avisa a tus doppelgangers de peligros, también te permite ver eventos causados por doppelgangers en tu universo. Incluso prevenirlos, pero aún no estás en esa parte.
Rook: entonces... ¿El'Tehror se armó su propio ejército de doppelgangers?
Fueron, entonces, interrumpidos por un cadete que llegaba con noticias desde el bloque de celdas:
Cadete: disculpen la interrupción. Es Albedo, no para de gritar incoherencias, y de decir que lo liberemos.
Kevin: por fin enloqueció - Dijo, de forma sarcástica
En otras circunstancias, no hubieran hecho caso a los gritos de un prisionero random de todos los que había en la base de Bellwood, pero, para ese punto, todos eran conscientes de que cada pieza que se viera fuera de lugar, podía ser una pieza del nuevo plan de El'Tehror. Cuando se dirigieron al bloque de celdas, Bel, de inmediato, sintió el choque dado por su conexión.
Bel: ese no es Albedo, es Gwen con tecnología de camuflaje para hacerla parecer Albedo.
Max: al parecer, aprendieron de la última vez que lo sacaron de prisión - Kevin, entonces, golpeó una pared por su ira
Kevin: sabía que no tendría que haberla dejado venir sola - Estaba más furioso de lo que Bel sabía que había estado...
Ahí había algo, y no le extrañaba: ella y Rook tuvieron su propia serie de misiones por su lado, que los unieron más que nunca, y Gwen y Kevin tuvieron la suya, involucrando al submundo, y a los orígenes de Azul... Pero ese no era momento de estar pensando en un posible noviazgo de su prima.
Max: chicos, chicos. Esto no es culpa de nadie; si la idea era hacer un escape sigiloso, iban a hacerlo, independientemente de si Gwen se quedaba sola o no.
Bel, entonces, recibió nuevas imágenes: Cerebrón en prisión, siendo liberado por el Ben malo, y por otra versión de Albedo, que se veía muy parecida a Ben Prime. Definitivamente, su poder de enlazarse al multiverso seguía creciendo, y lo seguiría haciendo, como todo el resto de su poder.
Bel: creo que el Cerebrón del que nos hablaste no es al que nos enfrentamos ahora, abuelo. Acabo de ver cómo uno de mis doppelgangers malos liberaba a otro, que se hacía pasar por Cerebrón en prisión - La confusión fue evidente
Paradox: en efecto, el viejo villano conocido como "Cerebrón" en este universo, está muerto, y fue reemplazado por dos personas: Bad Ben, y Mad Ben; dos Bens de tierras alternativas a Prime, y tienen a Albedo Prime con ellos.
Para que Paradox estuviera siendo directo en lo que decía, seguro se trataba de algo muy malo... Pero formar un ejército de doppelgangers era algo que podían hacer dos grupos.
Bel: es hora de enlazarse al multiverso. Si quieren una guerra de Bens, la van a tener.
Rook: pero, ¿cómo van a atacar? Recuerden lo que pasó con Aurora Prime y Azul; cuando la mató, ella también murió, y parecía que atacaba a su espejo.
Paradox: algunos son inmunes a esos efectos; un puñado de elegidos en cada universo, incluidas todas las versiones de Ben y de Gwen - Dijo, antes de desaparecer de nuevo... Sin elaborar ni nada
Los Plomeros, entonces, tuvieron que poner esfuerzos en sacar a Gwen de la celda, sacarle el dispositivo de camuflaje, y despertarla, tanto para que hablara de quién había liberado a Albedo exactamente (en las cámaras de veía a un agente, pero ya sabían que no era ese agente, sino alguien camuflado), y para tenerla en la batalla.
Bel se dirigió de vuelta a una sala de entrenamientos en donde abriría un portal destinado a llamar de vuelta a los Bens que ya se había encontrado. A través del portal de vórtice rosa, pasaron Ben Prime, Ben sin reloj, y Ben 23. Al menos, Ben Prime parecía enterado de todo lo que estaba pasando.
Ben (Prime): supe que Albedo cruzó a otro universo. Está aquí, ¿no es así?
Bel: sí, Paradox me lo dijo. Sí, es raro que esté siendo tan directo... Quizás esta guerra tiene algo que no vemos.
Ben (Prime): bueno, los lidera El'Tehror, ¿no? - Bel asintió - Si es la mitad de traicionero que en mi universo, se guarda algo, eso seguro.
Ben (23): pero nosotros somos más que suficientes. Somos los mejores - Dijo, presumiendo un poco - Bad Ben, Mad Ben, y Albedo no tienen ninguna oportunidad.
Ben (Sin Reloj): no se confíes. Podrían estar planeando un Maltruant 2.0.
Bel: y aún tienen al Albedo de nuestro universo, y no sabemos quién lo liberó. Todavía quedaba bastante de la energía de nuestro Albedo en prisión cuando nos dimos cuenta de que lo habían sacado. Según mi poder de rastreo, están en Kepler 22-b, el exoplaneta parecido a la tierra. Están en una cueva.
Rook: creo que sería mejor hacer un plan antes de ir a buscarlos. Si vamos solos, pueden saltar con algo que nos sobrepase.
Max: Azmuth ya está en eso, se teletransportará pronto - Dijo, apareciendo de la nada - Podemos llamar a la casa del Viento Rojo, ya nos ayudaron antes.
En eso, era hora de ponerse a planificar una invasión a donde estaban ellos antes de que ellos invadieran la tierra... Se había convertido en una guerra de quién hacía el más grande movimiento primero. O, al menos, así eran las cosas desde el punto de vista de los héroes.
Kepler 22-b. En paralelo a la escena anterior
Algo que Bel no había visto aún, y que podía llegar a tomarla por sorpresa, era la existencia de otro Ben, además de Bad Ben, Mad Ben, y, técnicamente, Albedo, que era un Ben, y a la vez no (a la vez que Albedo del universo Enlace era Gwen, y no lo era). El Ben con el que planeaban llevar el final; la venganza de El'Tehror sería brutal, y por varios frentes.
Albedo (Prime): a ver, El'Tehror, explícame cómo esparcir el virus zombie del universo bizarro en la tierra de este universo es tu plan maestro de venganza contra los Plomeros - Dijo, tratando de encontrarle la lógica - Los limpiadores de baños sólo abandonarán la tierra a su suerte, y aún tendrás a todos detrás de ti. Ya saben que estás liderando una banda, haciendo planes... Entonces, ¿qué es lo que esperas conseguir? Tus planes no tienen ningún atisbo de lógica.
Ben (Bad): ¿siempre hablas así? Yo digo que llamemos a Eon... Fue mi Ben malo favorito - Dijo, con un tono perverso al final
Albedo (Prime): Eon no es más que un incompetente que hizo que nos borraran a todos de la existencia. ¿No te da vergüenza que tuviera que venir el Ben sin reloj a salvarnos? No necesitamos a Eon, somos suficientes con nosotros, y este virus. Eso sí, El'Tehror aún no respondió a mis cuestionamientos; si tu plan no tiene ninguna lógica, no encontraré razón para seguir en esto.
Ben (Mad): ¿y qué harías si no le ves lógica, galvan? ¿Le dirás a los héroes? - Dijo, claramente burlándose
Albedo (14): ¿lo crees incapaz? Si es parecido a mí, ya envió un aviso sólo por tener las dudas. Más te vale responder, El'Tehror.
Khyber: no sé para qué te molestas con esta pandilla de tontos, yo sólo puedo hacerle la contra al omnitrix y a la bruja fácilmente.
El'Tehror: no, no, Khyber; deja que se lo explique al niño - Albedo se cruzó de brazos e infló las mejillas, sintiéndose humillado porque le recordaran su realidad - Vengarme de los Plomeros involucra vengarme de Belinda Tennyson, y de Rook Blonko. Hubiera sido fácil acabar con Azmuth si ellos no hubieran acabado con mi gremio de asesinos. Ellos son inmunes al virus zombie del universo bizarro... - El Bad Ben sonrió de forma perversa
Ben (Bad): los harás sufrir viendo cómo todos sus amigos caen por el virus, mientras ellos son condenados a quedarse de pie.
Albedo (14): y, mientras que todos en la tierra están distraídos con el virus, ejecutas tu otro plan maestro... Asumiendo que tengas uno, ¿no?
El'Tehror: ¿por quién me tomas? Para eso tenemos a Khyber. ¿Alguna vez cazaron a un Vladatiano? Necesitamos poder de hipnosis... Vamos a dividirnos: Mad Ben, tú eres el que controla mejor a Benzarro, llévatelo. Albedo Prime, vas como distracción. El resto se viene conmigo y Khyber.
Ben (Mad): nah, hombre... Yo quería cazar vladatianos.
Albedo (Prime): nosotros somos fundamentales. Sin nosotros, los fontaneritos de la tierra se enterarán de lo que sea que esté planeando El'Tehror antes de que pueda acercarse a ejecutarlo. Un viaje a Anur Transyl es bastante vistoso.
El'Tehror: sí, y así nos aseguramos de que no recibirán los avisos de nuestros movimientos. Vamos a hacer varios viajes...
...Continuará...
Chapter 34: Amor en tiempos de guerra
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Capítulo 34 - Amor en tiempos de guerra
Sin darles tiempo ni de respirar, las alarmas de invasión empezaron a sonar, y Bel sintió, gracias a su poder de enlace al multiverso, que eran los doppelgangers... Y ahí sintió a Benzarro, y, por ende, al plan de El'Tehror.
...Se estaba volviendo más fácil usar sus poderes de enlace al multiverso...
Bel: algunos Bens malos están aquí, y trajeron a un Ben zombie con ellos - Abrió un orbe de visión para que los demás vieran
Ben (prime): intentan dispersar el virus zombie del universo de Benzarro. Pero, ¿por qué no están todos? - Ben 23 y Gwen 14 se adelantaron, y se transformaron para ir a parar a Benzarro antes de que mordiera a alguien, los Plomeros entonces empezaron a responder
Ben (sin reloj): porque incluso esto es una trampa. ¿Crees que puedas sentir dónde está Bad Ben? Él debe estar en el otro extremo de lo que sea que esté planeando El'Tehror.
Bel: podría. ¿Creen que puedan detener a ese Benzarro antes de que se disperse el virus?
Ben (prime): ya lo detuvimos una vez, lo haremos otra vez. Tus poderes podrían ser la clave para evitar una catástrofe.
Ben prime entonces se transformó, y se llevó a Ben sin reloj con él, Kevin se fue con ellos, y, por ende, hacia donde estaba Gwen, mientras Rook se quedaba con ella. Aunque sería muy útil en el campo de batalla de afuera, ya había mucha gente allí, y El'Tehror era asunto de ambos; un asunto que había quedado sin resolver la última vez, y que pensaban resolver al mejor estilo de venganza que podían conocer.
Bel: están de camino a Anur Transyl, y Khyber está con ellos. Se van de caza, pero, ¿qué quieren cazar?
Rook: a un vladatiano. Ellos también ocupan Anur Transyl, y tienen habilidades hipnóticas que podrían serles muy útiles si consiguen obligar a uno a trabajar para ellos... Aunque no veo por qué cederían, los ectonurites son la causa de que estén en extinción.
Bel: El'Tehror debe tener muchos trucos, pero podemos llegar antes que él. Ahora que conozco Anur Transyl, puedo abrir un portal hacia allá. Podemos reclutar a Scout para que nos ayude.
Rook: excelente idea - Dijo, antes de besarla
Bel, entonces, se concentró en abrir un portal a Anur Transyl, lo cual consiguió bastante fácil... Con algunos efectos secundarios, eso sí, ya que, cerca del campo de batalla, apareció otro Ben más.
En el campo de batalla
La ciudad de Bellwood se había convertido en una zona de guerra en cuestión de minutos, de guerra entre Bens con Plomeros en el medio. Pero, al menos, en medio de esa zona de guerra, y de los intentos de contrarrestar a Mad Ben y a Albedo Prime, habían conseguido frenar con éxito a Benzarro, y, por ende, matar esa parte del plan de El'Tehror.
Sin embargo, con esa configuración de batalla entre bandos, ninguno de los dos ganaba. Ben Prime tuvo que darse cabezazos mentales por no decirle a Bel que llamara también a Gwen 10, ella hubiera sido de ayuda.
...Pero el golpe de un gravattack de aspecto más gris y gótico también sirvió...
Gwen 14 se quedó en guardia al ver las expresiones de los Bens al lado de ella. Gravattack se transformó de vuelta a otro Ben después de dejar a los tres enemigos fuera de combate, y subió las manos como si esperara su arresto.
Ben (23): ese es Nega Ben. De todos los Bens malos, parecía el menos malo, pero sigue siendo malo, así que no es mi amigo.
Ben (Nega): eso fue antes de enfrentarme a ustedes por última vez. Cuando me devolvieron a mi universo, encontré de vuelta a Gwen... Y creo que a mí mismo. Espié un poco a los Bens malos y a El'Tehror de este universo. Se los diré todo, incluso si me arrestan.
Ben (prime): creo que nos conviene hacer eso, por ahora... Tenemos que medir si dice la verdad.
Gwen 14: bueno, yo no peleé contra él, así que te sigo.
En Anur Transyl
Al llegar, Bel volvió a usar sus habilidades para sentir en dónde estaba Bad Ben, y aún estaban algo lejos. Como aparecieron en la base de Scout, todo sería más sencillo.
Scout: los vladatianos viven escondidos en este planeta desde que los ectonurites tomaron todo el control del sistema. No querrán ayudar a El'Tehror por las buenas, pero tampoco a nosotros... Tenemos que darles motivos para ayudarnos en esta guerra.
Bel: bueno... - Dijo, formando la idea en su cabeza, aunque no estaba segura - Dijiste que estaban en extinción, ¿y si pudiéramos salvarlos? Azmuth creó el omnitrix, debe haber algo en Galvan Prime que los pueda ayudar.
Casi como si lo hubiera invocado, Paradox apareció como si nada en Anur Transyl llevando a Azmuth entre sus manos. Si le hubieran dado un dólar por cada vez que Paradox se apareció de la nada en el inicio de esa guerra... Tendría unos pocos dólares, lo que no era mucho, pero daba para pensar que lo hubiera hecho tantas veces.
Azmuth: ¿traer de vuelta a la vida especies en vías de extinción? Vaya, juré que sería Gwendolyn la que podría descifrar esa parte del omnitrix.
Bel: gracias por traerlo.
Paradox: no vine sólo para eso. Sólo vine a decirte que, si quieres curar a los dobles que han sido dañados, debes mirar en los que siguen intactos - Nuevamente, hablaba de forma críptica, pero Bel creyó descifrar que se refería a Benzarro - Bueno, se los dejo, cuídenlo bien. Bye - Dijo, antes de volver a desaparecer
Bel: creo que sé qué quiso decir, pero tenemos que ayudar a los vladatianos primero, para que nos ayuden.
En la base de los Plomeros de Bellwood
Al no saber nada sobre Nega Ben, Gwen prefirió mantenerse al margen mientras Ben Prime y Ben sin reloj se encargaban de interrogarlo, polígrafo de por medio. Estaba en la sala de vigilancia de interrogatorios junto a Kevin, a Ben 23, a su abuelo, al magistrado Patelliday, y otros varios Plomeros.
En la mitad de todo, Kevin le pidió, silenciosamente, hablar a Gwen... Llevaban tiempo teniendo sentimientos ambiguos y mezclados entre ellos, y no había hecho más que crecer desde que Kevin y Bel aceptaron que no servían como pareja, y que mejor se quedaban como amigos.
Todas esas misiones juntos, pero, más que nada, la misión de vigilar el Libro Magno de las Artes Oscuras en el museo, habían hecho que Kevin se sintiera cada vez más raro, y tenía que sacárselo del pecho, y aunque no parecía ser un buen momento, y pareciera salido de la nada, realmente sentía que necesitaba hacerlo de una buena vez.
...Porque, estando involucrados en una guerra contra uno de los seres más viles de su universo, Kevin no podía estar seguro, incluso con todos esos planes, de que todo estaría bien...
Gwen: ¿qué pasa? - Preguntó con preocupación
Kevin: mira, sé que no es un buen momento... Quizás nunca sea un buen momento, y yo no soy un romántico como en las películas, así que sólo te lo diré: me gustas, mucho. Me empecé a sentir así desde que Rook y Bel se fueron por las suyas, y nosotros por las nuestras. Creo que ese día en el museo y la pelea contra Azul hizo que me diera cuenta.
Gwen: tienes razón: no es un buen momento. Pero, pensándolo bien, no esperaba de Kevin Levin que se confesara en un buen momento - Sonrió levemente al final - Yo también me he sentido así, pero, entre todas las preocupaciones, las presiones por ser una buena heroína, que revelaran mi identidad contra mi voluntad, y eso... Creo que no había tenido tiempo para pensarlo.
Kevin: ¿y cuál es el veredicto de su señoría Gwen Tennyson? - Dijo, en un tono bromista, Gwen se rió levemente
Gwen: que quiero intentarlo, Kevin Levin - Dijo, antes de permitir que este la besara
Fue un beso sorprendentemente suave y lento para lo que ella esperaba de Kevin. Un beso lleno de promesas de futuro, un beso que indicaba que la esperaría hasta que estuviera lista para intentarlo a su modo, un beso que indicaba que Kevin, contra sus propias palabras, sí podía ser un romántico.
Gwen: cuando todo esto termine, quiero que tengamos una cita. Siempre seré una heroína, así que no creo tener mucha paz, pero una cita es posible, ¿no?
Kevin: sí, eso me gusta. Pero, ¿qué somos hasta entonces?
Gwen: eso depende de qué tan cómodo estés diciéndome novia. Aunque me da algo de...
Kevin: ¿por Bel? Nosotros ya aceptamos hace tiempo que servimos más como amigos, y ella es feliz con Rook. Desde que aprendieron a llevarse bien, ella quiere que tú seas feliz, y si piensas que estar conmigo te hace feliz, te mataría si lo arruinas.
Gwen: bien, entonces, somos novios... Aún quiero esa cita, será divertido - Dijo, antes de que ambos volvieran a entrar a la sala de interrogatorios
Tal parecía que Nega Ben decía la verdad, y, a partir de ahí, fue fácil hacer que soltara todo lo que había averiguado:
Ben (Nega): lo de soltar el virus zombie del universo bizarro era para hacer sufrir a Bel y a Rook por quitarle a su medio para vengarse de Azmuth. Ambos son inmunes al virus, El'Tehror dijo algo de que Bel lo era por su parte anodita y sus habilidades, y que Rook lo era por no ser humano, y no ser de ese universo.
Ben (sin reloj): claro, el virus se planeó para convertir a los humanos en zombies, parece que no afecta igual a gente de otras especies. Pero, si quería convertir esta tierra en una tierra bizarra 2.0, ¿cuál es su segundo plan? Asumiré que se trata de Azmuth, pero, ¿qué clase de truco cree El'Tehror que servirá?
Ben (Nega): cazar vladatianos... Ya saben, los vampiros alienígenas. Los iba a usar para obligar a uno, o a varios, a hipnotizar a los incursianos para invadir y destruir Galvan Prime, pero asegurándose de que Azmuth fuera el único superviviente. Y digo que los iba a usar, porque parece que ya se dieron cuenta de esa parte, sino no estaría aquí, Bel me trajo sin querer cuando usó su poder para abrir el portal a Anur Transyl.
Ben (prime): entonces, tenemos que esperar a que Bel y Rook vuelvan. Sé que El'Tehror saldrá con algo más si todo lo demás falla.
Ben (Nega): El'Tehror buscó evitar un enfrentamiento directo con esos dos... Parece que sabe que morirá si lo intenta.
Gwen: pero, Bel no cruzaría esa línea - Dijo, aún en la sala de vigilancia; su abuelo suspiró, y nadie parecía especialmente en contra de permitirles a ambos matar a El'Tehror
Max: Gwen, ya lo viste: a veces, las líneas deben cruzarse para asegurar el bien común. Hay casos extremos en los que los códigos no te servirán, y esta guerra es una de esas situaciones. Así como no se pudo derrotar a Azul sin matarla, no podemos derrotar a El'Tehror sin matarlo.
Gwen: pero, si Bel y Rook cruzan esa línea, jamás volverán.
Max: yo tuve que cruzarla un par de veces, y no dejo de ser tu abuelito, ¿no? Lo que importa no es cruzar la línea, sino cómo lidias con ello. El volver o no volver depende de cada persona, y confío plenamente en que Bel y Rook no se irán si matan a El'Tehror. Pero, en cualquier caso, me tienen a mí para supervisarlos.
Gwen: me cuesta pensar que hayas tenido que cruzar esa línea, abuelo. Tú siempre estás tan lleno de luz y esperanza...
Kevin: también lo estaba Aurora Prime cuando mató a su doble. Todos podemos hacer cosas de las que no estamos orgullosos, y todos podemos arreglarlo - Dijo, en parte, poniéndose a sí mismo como ejemplo
Gwen: cierto. Yo misma hice cosas de las que no estoy orgullosa... Como molestar a Bel cuando no nos llevábamos bien. Voy a confiar en ella y en Rook - Su mirada brillaba con especial ensueño al ver hacia Kevin
Ben (23): bueno, ahora que todo está solucionado. ¿Qué hacemos? ¿Esperamos?
Patelliday: no hay mucho más que podamos hacer. El apoyo que podemos prestar en Anur Transyl es cercano a nulo, y no seremos más rápidos que los portales.
Max: sugiero que tomes la espera para comer algo, Gwen. Llevas horas sin comer.
Kevin: te acompañaré.
Y, así, se volvía a generar un período de espera, de espera por el regreso de Bel y Rook, y de espera de cómo regresarían, y de las nuevas sorpresas que aguardaban.
Una sola cosa era segura: confesar el amor en tiempos de guerra era posible... O, al menos, lo era para Kevin Levin.
...Continuará...
Chapter 35: Herramienta de entendimiento y salvación
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Capítulo 35 - Herramienta de entendimiento y salvación
Con Bel, Rook, Scout, y Azmuth
Scout los guio hacia la principal base de los supervivientes vladatianos en ese universo. Era una fortuna que el alienígena parecido a un hombre lobo estuviera en buenos términos con ellos, de lo contrario, los hubieran recibido a piedrazos, y ya de por sí no se veían felices con que estuvieran todos ahí.
Scout: solicitamos ver a Lord Transyl. Tenemos una solución para sus reducidos números - Los vladatianos se mostraron extremadamente sorprendidos - Y una advertencia: El'Tehror se dirige hacia aquí, y planea usar a uno o a varios de ustedes para sus planes.
Bel: siguen muy lejos. Pero algo me dice que podremos esperar a un ejército de ectonurites cuando se hayan acercado.
Los vladatianos entonces se abrieron, dejando ver el camino hacia su líder, quien se mostró receptivo al saber lo que podían ofrecer.
Lord Transyl: ah, Azmuth, es bueno volver a verte, viejo amigo.
Azmuth: ¿recuerdas que te prometí ayudarte en cuanto terminara mi herramienta? Aquí está la ayuda. Si nos acompañan, haré que la portadora use el omnitrix para salvar su especie. Jamás volverán a temerles a los ectonurites.
Lord Transyl: siempre puedes confiar en Azmuth de Galvan para que haga las cosas. Bien, ¿a dónde tenemos que ir?
Rook: a la tierra. Nosotros nos encargamos de El'Tehror. Tenemos negocios pendientes.
Lord Transyl: ¿seguros de que no necesitan uno o dos guerreros?
Bel: será mejor si siguen al primer pensador. Les abriré un portal.
Bel, entonces, volvió a usar sus poderes para abrir un portal a la tierra, que, en ese momento, estaba en plena noche, y, aunque no lo estuviera, los pisos inferiores de la base de los Plomeros carecían de la llegada de luz solar.
Azmuth: cuídense mucho, jóvenes prometedores - Dijo, atravesando el portal con los vladatianos que quedaban, que eran unas pocas decenas
Scout: ¿qué haremos cuando veamos a El'Tehror? - Preguntó Scout, en cuanto estuvieron solos
Bel: terminaré el trabajo. Sé que suena oscuro, pero no tenemos alternativa. La única forma en la que no hará más daño es si muere.
Scout: si estuviéramos hablando de cualquier otro loco, te diría que estás fuera de línea, pero creo que tienes razón. Los mejores Plomeros supieron cuándo usar la última carta.
Bel: sé que, incluso muerto, puede sacar algún truco.
Después de contarle a Scout sobre los Ben's que acompañaban a El'Tehror, sólo quedaba esperar. No sería fácil matarlo si estaba protegido por Bad Ben, Albedo 14, y Khyber, pero, desde que había ganado mayor dominio de su forma de energía, era, definitivamente, posible.
Bel sintió el choque cuando la nave de sus enemigos empezó a cruzar la atmósfera de Anur Transyl, y dio a su novio, y a Scout, la señal no verbal de que se prepararan para la emboscada; contar con el efecto sorpresa sería la clave.
Concentrándose, Bel volvió a tomar su forma de energía, y, esa vez, pudo conservar el traje de Lucky Girl puesto, como una armadura adicional. La mejor forma de finalizarlo sería que el ataque sorpresa fuese muy brillante.
Albedo (14): se los dije, esto es una trampa - Se quejó, Bel, de inmediato, salió de su escondite
El brillo rosado que emitió fue tan poderoso, que fue imposible para el ectonurite escapar de él, y, como puso un hechizo de barrera a la puerta de entrada, nadie que entrara allí podía salir si ella no quería.
El'Tehror: no... Tú no te atreverías.
Bel: quizás no me conoces lo suficiente - Albedo 14 y Bad Ben estaban sorprendidos; no esperaban eso
El'Tehror: ¿qué hacen ahí parados, idiotas? ¡HAGAN ALGO!
Antes de que los dos portadores pudieran reaccionar, Rook y Scout salieron de sus escondites, y dispararon con sus armas. Venían, además, con armas especiales para incapacitar los brazos en los que llevaban sus relojes, por lo que esa no era una pelea en la que fueran a poder intervenir; el brillo de Bel se volvió incluso más fuerte cuando El'Tehror trató de resistirse.
El'Tehror: te arrepentirás de esto. Haré que mi gente te cace por toda la eternidad...
Bel: tu gente son cobardes, no vendrán por mí sabiendo que dejaste de existir gracias a mí. Adiosito.
Una onda expansiva brillante selló el final de El'Tehror, y dejó temporalmente ciegos a Albedo 14 y a Bad Ben; el último fue, inmediatamente, regresado a su universo por Bel, el primero se iría con ellos como prisionero. Bel volvió a su forma humana.
Bel: eso fue menos fuerte de lo que pensé.
Rook: no subestimes el poder de la muerte para corromper a alguien, amor. Mejor vamos a concentrarnos en regresar a casa.
Scout: vaya, qué patético, no estuvo ni 5 minutos cósmicos fuera de prisión. En fin, fue bueno volver a pelear con ustedes, y gracias por ayudar a los vladatianos.
Bel: gracias a ti por ayudarnos, Scout. Estaremos disponibles si necesitas ayuda - Dijo, antes de abrir otro portal a la tierra
Al atravesarlo, y regresar al hangar de la base de los Plomeros de Bellwood, fueron recibidos con aplausos y ovaciones tras acabar con una amenaza del nivel y maldad de El'Tehror.
...Ahora estaba el otro asunto, el de Benzarro...
Bel y Rook invocaron a todos los Bens a la sala de reuniones para explicarles lo que había dicho Paradox.
Ben (prime): ¿de verdad tienes ese poder?
Bel: sí. No creo que sea fácil, pero puedo curarlo. Quizás... Con mis poderes y su omnitrix, podamos regresar su tierra a la vida.
Kevin: ni Jesús hizo tanto - Dijo, algo bromista - ¿Qué? Mi mamá es católica, eso me da derecho de hacer chistes católicos.
Gwen: ja, ja, muy gracioso - Dijo, burlándose un poco de su novio - ¿Estás segura de que quieres hacerlo ahora? Necesitarás descansar en algún momento.
Azul (espíritu): no si le doy energía - Dijo asustando a todos; aunque no era mucho más que una figura azul transparente - ¿Qué? La muerte no detiene a los grandes brujos, y menos cuando los límites entre dimensiones se vuelven confusos... Al menos puedo compensar por todo lo que hice.
Kevin: ¿y eso incluye casi darnos un infarto? - Aunque fuera un espíritu transparente, sí que se podía distinguir su expresión burlona
Azul (espíritu): depende de ti, Bel.
Bel: está bien, vamos a intentarlo.
Azul, como espíritu, se acercó a ella lo suficiente como para poder transmitirle energía, los Bens buenos (junto a Nega Ben que ahora era bueno), guiaron a Bel hacia donde se había puesto a Benzarro, en espera de un posible milagro multiversal.
Ben (Nega): sería bueno que volviera. Quizás, podría compensar todo lo malo que hice ayudándolo a reconstruir su tierra.
Ben (23): me encantaría grabar eso.
Al abrir la puerta, Bel volvió a tomar su forma de energía, asegurándose de permanecer lo bastante lejos como para que no pudiera morderla, pese a ser inmune al virus. Su forma de energía manifestó su cabello de color azul esa vez, por la energía adicional que el espíritu de la sanadora vuelta en loca, y vuelta en sí misma antes de la muerte, le ofrecía.
Bel: Ben Prime, ¿harías los honores? - El mencionado asintió, tomando la mano de Bel para ser el punto de conexión que, según Paradox, era necesario
Benzarro empezó a emitir un brillo igualmente rosado y azul (vaya, era la bandera bisexual, qué genial), en lo que Bel presionaba para revertir el daño que se le había hecho, y que no podía ser reparado por un omnitrix.
El zombie cayó al suelo, y, lentamente, empezó a cambiar de forma, dejando ver a un Ben de piel más pálida, cabello morado, y ojos igualmente morados, que llevaba un sweater negro con rayas moradas, y el número "10" en el costado izquierdo superior, unos jeans ajustados negros, y unas botas de combate negras. En un inicio, regresó en un estado inconsciente, aunque era esperable...
Ben (23): no lo puedo creer.
Bel volvió a ser humana, y el espíritu de Azul pronto desapareció de nuevo, como si nunca hubiera estado allí, no sin que antes Bel le agradeciera por el empujón de energía.
...Era hora de tomarse un descanso; hasta que Benzarro no despertara, no habría nuevos planes, aunque la guerra ya estaba ganada...
...Continuará..
Chapter 36: Epílogo: enlace en el multiverso
Notes:
Bien, al fin llegamos al final (jaja) de la historia. Siéntanse libres de decir que es un alfajor de caca, porque lo es. Es lo mejor que pude hacer después de tantos bloqueos creativos y problemas de salud (tengan en cuenta que esta historia está republicada de Wattpad una vez que ya finalizó, así que, obviamente, los problemas que tuve mientras estaba en curso no se reflejaron acá).
No quería cancelar esta historia por nada del mundo, porque mi primera reversión genderbend de una historia (que era de Arc-V) tenía una segunda parte que terminé cancelando, junto a una historia en el universo de Avatar que tenía un concepto que me gustaba muchísimo, pero al que no pude darle continuidad D: así que, al no querer cancelarla, salió esto.
Chapter Text
Benzarro despertó, 2 días después por la mañana, no pudiendo creer lo que había pasado; tuvieron que explicárselo entre varios científicos de ese universo, ya que, para ese punto, los Bens, tanto buenos como malos, ya habían sido devueltos a sus universos de pertenencia. Aunque el multiverso estuviera entrelazado de muchas formas, y a través de Bel como persona, era mejor que los doppelgangers no pasaran más tiempo del debido en un universo que no era el suyo.
Una vez explicado todo, la primera pregunta fue la más obvia:
Ben (Bizarro): ¿se podría hacer eso con todo el mundo?
Y de eso nadie estaba seguro, pues ninguno de los que fue a explicarle a Benzarro lo que Bel había hecho entendía, realmente, la extensión de sus poderes. Replicar ese fenómeno era posible, pero ni la propia Bel lo sabía todavía; había pasado los últimos 2 días descansando de toda la intensidad de los últimos eventos, y siendo evaluada con Rook por lo del asesinato de El'Tehror.
Gwen: no lo sé. Lamento que Bel no pueda venir, por ahora.
Kevin: igual dudo que se vaya a rendir así como así. No te devolverá a tu universo sólo para que te muerdan de nuevo - Pese a que Kevin trataba de aligerar el ambiente, el tema era muy sensible para ese Ben, por obvias razones
En esos dos días, Gwen y Kevin no habían tenido su primera cita real todavía, pero ya se tomaban de las manos y se daban besos; iban, definitivamente, más despacio que Rook y Bel. Con suerte, una vez que Bel y Rook estuvieran preparados para volver a trabajar (o a la escuela, Gwen y Bel se habían olvidado de que la escuela existía con tanta actividad de los Plomeros).
Esa misma mañana, Bel había despertado, en la habitación de su novio, con una nota a su lado:
"Si pudiste arreglar a tu doppelganger, puedes arreglar a su universo. Deja de dudar tanto"
Obviamente, ese era Paradox; escribiendo de forma no críptica por una vez, lo cual, básicamente, le daba la señal de cuál era su próxima misión.
Al salir de la consulta con el terapeuta de los Plomeros que los vigilaba y los evaluaba, Bel decidió hablar con su novio del tema; aún no sabía si se atrevía a decirle a su familia, temía causarle un infarto a su abuelo.
Bel: puedo replicar lo que hice con Benzarro, cuando lo curé. Pero... Una misión así... - No necesitó completar lo que iba a decir; su novio lo hizo por ella
Rook: llevará tiempo, y no será fácil. Puedo acompañarte - Dijo, de forma determinada - No deberías estar sola cuando decidas usar tus habilidades especiales.
Bel: no quiero separarte de tus compañeros, o de tu familia... Ya me entiendes - Rook asintió
Rook: siempre quise hacer grandes misiones para los Plomeros, desde que supe de su existencia. Además, eres mi novia, obviamente quiero acompañarte a todos lados.
Bel, entonces, decidió irse con el abuelo a decirle del asunto, esperando que no le diera un infarto... Pero, en lugar de eso, estaba lo más orgulloso que lo había visto en su corta vida. Ahora tocaba ir con Gwen y Kevin, quienes, para ese momento, seguían vigilando a Benzarro, sólo por las dudas...
Gwen: ¿tienes respuestas?
Bel: sí. Puedo replicar lo que hice con él. No va a ser fácil, pero puedo hacerlo.
Kevin: eso significa que te irás a otro universo - Señaló Kevin - Salvamos a nuestro universo, ¿y ahora te vas a salvar a otro en unos pocos meses de ser súper heroína? Eso sí es escalar.
Rook: no se irá sola. Ya acepté acompañarla, y no te opusiste la última vez que hablamos de eso - Dijo, mirando a su novia con una sonrisa
Gwen: ¿y cuándo te irías?
Bel: cuando Benzarro esté listo. Mañana, si es posible. No quiero hacerle esperar - Dijo, antes de abrir la puerta de la clínica de la base - Iré a hablar con él.
Cuando Ben del universo bizarro aceptó los términos, y se quedó con toda la felicidad que suponía la oportunidad de su tierra de revivir como la tierra próspera y humana que solía ser, el resto del día no pasó nada de mayor importancia.
Eso sí, Bel y Rook ya eran conscientes que, en el universo de Benzarro, las relaciones entre los combatientes humanos y los Plomeros serían imposibles de arreglar, sin importar qué tantos milagros pudiera hacer Bel (que sólo podía curar a los infectados, no regresar a la gente de la muerte, y lo del universo de Benzarro había sido una masacre tanto como un apocalipsis). Por lo que, en esa parte, no podían hacer nada, pero lo que podían hacer ya era más de lo que Benzarro jamás pudo haber imaginado.
A la mañana siguiente, sin esperar mucho, y tras reunir los suministros necesarios para ir a una tierra tomada por un apocalipsis, Bel, Rook, y Benzarro cruzaron por un portal creado por la primera, ante las miradas orgullosas de la base entera de Plomeros.
Rook esperaba que su padre, finalmente, estuviera preparado para estar orgulloso de él y de su trabajo, y que los padres de Rayonna estuvieran preparados para perdonarlo cuando regresara, algún día...
...Se iban a una nueva misión; una que en lugar de muertes y sangre, estaría llena de milagros y reparaciones...
Bel, por su parte, nunca se sintió mejor con ella misma que en el momento que creó ese portal, y nunca se sintió más en sintonía con su naturaleza, casi completamente anodita para ese punto, que en ese momento. Sin importar cuánto tomara esa misión, no se rendiría, y tendría a Rook con ella, siempre...
...La pareja ideal, siempre juntos...
Kevin: oye, Gwen - Dijo, un rato después de que Bel y Rook pasaran el portal - Estuve pensándolo, y sobre nuestra primera cita...
Gwen: adivinaré: los restaurantes elegantes no son lo tuyo, ¿no? Está bien, Kev. No necesito esas cosas para estar feliz, con que tengamos una cita me basta.
Kevin: sé de un lugar barato que sirve unos postres muy ricos, ¿te sirve?
Gwen: por supuesto, mientras estemos juntos... Y mientras no le hables a tu auto - Dijo, bromeando sobre el hecho de que el pelinegro solía tratar a su auto como a una chica real
Kevin: oye, es lo que siempre dicen: trata a una chica como tratarías a tu auto, creo...
La primera cita real entre Kevin y Gwen salió, obviamente, muy bien para ambos, y, aunque más lento, avanzaban en los mismos pasos que Rook y Bel.
Gwen siguió con su trabajo de súper heroína después de esa crisis, empleando el omnitrix para asistir a todo tipo de emergencias, para las cuales siempre parecía tener un alien oportuno.
Bel y Rook regresaron unos meses después de su misión, habiendo resultado en un rotundo éxito; al usar la esencia de vida de Benzarro, pudieron, entre Bel, un grupo de científicos, y mucha paciencia, crear una cura para el virus, y una vacuna que previniera que regresara. Y, aunque los muertos no pudieran regresar a la vida, se sentía como la forma correcta de honrarlos el deshacer todo el desastre.
Lo primero que hicieron las primas dinámicas que antes se odiaban fue organizar una cita doble, para ponerse al día de formas que sólo el todopoderoso chisme podía permitir.
Pero las aventuras no se quedarían ahí; aunque ninguna otra gran crisis multiversal llegó al universo en el que ellos vivían, sí que pasaban otras en otros universos que, con el tiempo, Bel fue capaz de prevenir mediante visiones. Sí que los Bens malos seguían intentando una guerra sin sentido que servía de alivio cómico para aquellos que habían peleado contra ellos, y que ya no guardaban miedo.
...Jamás terminarían el trabajo, porque, al fin y al cabo, el multiverso era tan vasto e infinito como las posibilidades de uso del omnitrix y de los poderes de Bel...
Pero, aunque el trabajo nunca terminara, serían felices, vivirían para tener a sus familias, verlas crecer, y todo lo demás. Siendo el cuarteto dinámico y legendario que había enfrentado a enemigos únicos en el multiverso, la vida familiar y la vida super heroína eran más que compatibles.
...Fin de la historia...
