Chapter Text
Harry estaba seguro de que su vida no podía tornarse peor después del desafortunado ataque del troll en Halloween, quería decir, por favor, Albus Dumbledore casi los envía a una muerte instantánea en lugar de dejarlos en el Gran Comedor, dónde podían vigilarlos a todos, su mejor amiga estaba perdida y cuando Harry la fue a encontrar casi son asesinados por el maldito troll, afortunadamente aktína atravesó el cuello del troll, desafortunadamente Dumbledore, la profesora McGonagall y su jefe de casa lo vieron asesinar con una espada a un Troll… bien. Harry no pudo mantener para siempre su fachada.
Fue llamado al despacho del director —después de que Hermione explicara que había estado en el baño llorando y que sus amigos sólo se habían preocupado por ella— para dar explicaciones, también le trataron de quitar su espada, pero Harry se negó rotundamente a hablar y sabía que si entregaba a aktína esta regresaría a su bolsillo en menos de cinco minutos.
—No sé de qué están hablando —murmuró Harry, en ese entonces—. No maté al troll con ninguna espada, yo no sé que es una espada, en realidad.
—Muy brillante de su parte, señor Potter —dijo McGonagall, en ese punto parecía que estaba mejor ignorando el hecho que haciendo realmente algo en su contra—. Puede irse a su sala común, será acompañado por su jefe de casa.
Snape los desvió hasta que estuvieron en el despacho del hombre, había una poción hirviendo a fuego lento en el fondo más oscuro del despacho, Harry se sentó al momento siguiente de que Snape lo hizo en su propia silla.
—Sabes que nadie te va a juzgar, ¿verdad?
Harry negó—. Sé que lo van a hacer cuando conozcan la verdad.
Entonces le contó todo.
—¿Recuerda lo que le dije sobre la dislexia y el TDAH? Todo eso… yo… es porque soy un semidios. Mi progenitor divino tuvo algo con mi progenitor mortal… no sé quién es mi progenitor mortal, tal vez soy hijo de mi mamá y llevo el apellido de James porque él la amaba demasiado o tal vez soy hijo de mi papá y Lily, que no era mi madre de sangre murió por mi esa noche y es tan injusto para ellos, y para mí. Ni siquiera sé quién es mi progenitor divino porque no le importo lo suficiente como para ser reclamado.
Esa noche, Harry había llorado, mientras le contaba al hombre sobre su vida entera, sobre como había terminado en el campamento como un permanente en lugar se asistir sólo los veranos y Harry se sentía tan amargado por eso.
Y por primera vez en su corta vida, alguien le señaló sus ojos.
—¿Es debido a su divinidad que cambian de color?
Harry estaba tan asustado de preguntar que simplemente cerró los ojos y asintió.
Para diciembre, Harry se había olvidado por completo de aquello, bastante feliz de ignorar que uno de sus progenitores era un Dios, mientras pululaba en el almamater de sus padres mortales, en una llamada iris Quirón le había preguntado si regresaría al campamento para el equinoccio de invierno, pero Harry se había negado. Draco le contó sobre los rituales de Yule y Harry quería seguir aprendiendo de sus amigos criados en el mundo mágico.
Sin embargo, durante la mañana de navidad, Theo le llamó la atención respecto a tres regalos que Harry no estaba esperando.
El primero era uno de los famosos suéteres Weasley, Ron le había advertido al respecto, diciéndole que él y los gemelos le habían contado a su madre que eran amigos y por lo tanto ahí estaba su suéter Weasley. Bastante cómodo y un detalle muy lindo, para alguien que no lo conocía realmente.
El siguiente fue una capa de invisibilidad, Draco leyó la nota que venía con la carta y le hizo saber que era algo muy codiciado en el mundo mágico, y que la mayoría se iban desgastando con los años, pero aparentemente la que heredó de su padre —de James… era la capa de James— tenía años en espera para llegar a sus manos.
Y, por último, sin remitente tampoco, entre el papel de regalo estaba un diario viejo y posiblemente muy querido, además de una carta que estaba entre las páginas, que se miraba muy importante. El corazón de Harry se aceleró mientras entregaba la nota que venía con el diario y la carta a Draco, quien leyó en silencio antes de mirar a Harry.
—“Para Harrison James Potter, mi hijo… de su padre James. He dejado esto en manos de Minerva McGonagall el diecisiete de Octubre de mil novecientos noventa y tres, con la esperanza de que se te entregue en tu primera navidad como alumno de Hogwarts en caso de que ni tu madre ni yo estemos vivos para contarte la verdad. También espero que mi capa de invisibilidad se te sea entregada en esta fecha o incluso antes, ya que la he dejado prestada a un buen amigo y, aunque no dudo de su honestidad, me gustaría que una reliquia familiar permanezca como lo que es”.
Harry se derrumbó sobre sí mismo, abrazando contra su pecho el diario y la carta, Theo y Draco lo miraron un poco nerviosos, sin saber realmente que hacer por unos instantes, hasta que Harry les pidió con el mayor tacto posible que lo dejaran solo.
Harry abrió el diario para poder sacar la carta escrita en pergamino —Lily era el remitente—, en el sobre rezaba, escrito con su hermosa caligrafía “de tu madre, Lily Potter” y Harry quiso reír cuando en una pequeña nota en el sobre ponía un “lee primero el diario de tu padre, calabacita”.
Harry sintió las lagrimas comenzando a formarse en sus ojos, si se concentraba lo suficiente podría decir que su corazón latía de forma irregular y que sus manos estaban temblando mientras abría la primera página del diario.
Lo saludó la caligrafía de su padre, un poco desordenada pero innegablemente elegante.
“Febrero, 1991
Lily y yo negociamos la naturaleza de nuestra nueva relación, decidimos intentar un matrimonio abierto para experimentar con nuestra sexualidad, desde el colegio reconocí mi atracción física por los chicos, pero estaba (y estoy) muy enamorado de Lily para realmente intentar algo al respecto —creo fielmente que Sirius siendo mi primer beso no cuenta para nada, ni aquella vez con Remus, ni siquiera aquella vez con Peter… la naturaleza de nuestra relación es completamente platónica, pero decidimos ser los primeros besos de los otros, por nuestra gran amistad—, de cualquier manera, decidimos ir a un club muggle y encontramos a estas dos personas, creo que el nombre de ella es Rosmari O’Higgins, el de él no lo sé, sin embargo, era un hombre tan atractivo que fácilmente podría compararlo con la belleza de un dios griego.
Lily dijo que, si deseaba acercarme para tener una noche con él, que lo intentara. Lo mismo le dije con la encantadora Rosmari, ella es realmente encantadora.
[…]
Septiembre, 1991
Después de tantos meses, por fin volví a encontrarme con Kiran —ahora sé su nombre, encantador—, me dijo que es un hombre de negocios estadounidense, aparentemente tiene su propia oficina en un edificio famoso en el mundo muggle por ser el primero en superar los cien pisos, o algo así.
Kiran me parecía un mago, a su alrededor había un confundus bastante formidable, parecía estar confundiéndome para no ver su mano derecha, por lo que asumí que debía de estar empuñando su varita, realmente no lo podía culpar, nos encontramos en tiempos de locos desde hace tantos años, con Voldemort asumiendo cada vez más poder en el ministerio y los allanamientos aleatorios, era inteligente mantener su varita a la mano.
Espero que nos veamos con más frecuencia, después de esto.
[…]
13 de Octubre, 1991
Después de tanto tiempo, pude pasar la noche que tanto deseaba con Kiran, todo lo que se necesitó aparentemente fue hacerle saber que sabía lo que escondía en su mano, después de eso me sonrió y nos fuimos. Me sentí un poco decepcionado de que se fuera incluso antes del amanecer, pero al menos no era un mortífago, como confirmé después de que se quitó la maldita camisa, él no prestó demasiada atención a mi antebrazo, por lo que asumiré que reconoció mi nombre como el subjefe del departamento de aurores, como uno de los pocos que se enfrentó cara a cara a Voldemort más de una vez y vivió para contarlo.
Volví a Lily, ella me contó sobre su propio éxito con la dulce Rosmari, le dejó en claro que estaba casada y que tenía mi permiso para una cosa de una sola noche y Rosmari respetó por completo nuestro deseo, dijo que le gustaría reunirse con ambos pronto, aparentemente encontrando en Lily una buena amiga, más allá de la experiencia, claro.
[…]
29 de Otubre, 1991
Desde hace dos días estoy de baja en el departamento de aurores, experimenté un colapso mágico mientras estaba en la oficina y mi comandante me envió a casa, hemos llamado a un lindo y atento medimago para revisarme, Lily dijo que soy demasiado adulador con las figuras de autoridad, pero ella no entiende sobre mi sentimiento con los mediwixen, ¡todo se debe a lo increíble que fue Poppy con mis mejores amigos y conmigo, por supuesto! Además, el medimago Aurelius es un viejo colega de Madam Pomfrey, así que le confiaría mi vida.
[…]
18 de Noviembre, 1991
Mi drenaje mágico se debe a que estoy esperando, sin embargo, no puedo decirle a nadie, no debo decirle a nadie. Por seguridad, el medimago que me ha atendido será obliviado una vez termine de gestar y sólo le he contado a Sirius, mi mejor amigo, ya que es mi deseo que se convierta en el padrino de mi pequeño regalo.
No creí que la magia de Kiran fuese lo suficientemente fuerte como para ayudar a mi magia a crear un ambiente apto para la supervivencia de un feto, pero lo que más me sorprende, después de todo es que él ni siquiera era un mago. Estaba en otro nivel y fue Lily quien se dio cuenta.
Comparamos en un pensadero nuestros recuerdos de Kiran y desde el punto de vista de mi esposa, todo lo que veo no es un hombre empuñando una varita, es un hombre empuñando una maldita arma griega. Me acosté con un jodido Dios griego, estoy esperando a nuestro hijo semidios y ni siquiera se quedó atrás para confirmar que no estuviera embrazado.
Y me dejó atrás para morir, si supiera su nombre real —su nombre de dios, un nombre que no me quiso dar— lo maldeciría tanto que espero lograra que eso le quitara la maldita divinidad.
Pero mi dulce mujer, la persona que más amo se arrodilló frente a nuestra cama mientras estaba llorando por culpa de ese dios inútil y besó mi barriga apenas abultada y proclamó que en esta y en cualquier vida ella daría su magia para que ambos estuviéramos a salvo.
Ahora, he decidido que escribiré para mi pequeño regalo, nuestro pequeño regalo, así que te diré, calabacita, que tienes una madre increíble y un padre que no sabe qué hacer la mitad del tiempo, al menos puedo decir que te dejaré mi riqueza y mi increíble belleza.
[…]
27 de Marzo, 1992
Hola de nuevo, bebé. Hoy fue mi cita con el obstetra muggle que mi querida suegra nos recomendó a Lily y a mí. Dijimos, obviamente, que era Lily quien estaba esperando y todo lo que tuvo que hacer Lily fue confundir al señor obstetra, por lo que ahora sabemos tu género, bebé.
Eres un niño, nuestro pequeño Harrison (¡como tu abuelo, el señor Evans!) James Potter, Harry para tu padrino Padfoot y calabacita para mami y papi. Lily quería sacar un nombre griego para ti, sin embargo, no quiero que termines loco como Heracles o mueras como todos los demás.
También, Aurelius nos dijo que el parto estaba programado para la última semana de Julio, dependiendo de cuándo exactamente comiencen los dolores de parto, no tengo exactamente una vagina para parirte, mi tesoro, tendrán que cortarme. Ugh.
[…]
01 de Agosto, 1992
Ayer en la noche, mi pequeña calabacita, naciste. Y tu padre está como un muerto —soy tu mami, por cierto—. En este momento estás dormido en su pecho, te miras tan pequeño ahí que he llorado unas tres veces desde que desperté para cuidarlos a ambos.
Desde que descubrimos que te estábamos esperando, calabacita, he estado dando tanto como puedo de mi magia, no se hace naturalmente ya que no participé en el acto de procrearte, sin embargo, fue tan fuerte que estoy segura de que, en un par de semanas, tus ojos se aclararan al mismo tono que el mío.
Sé que no soy biológicamente tu madre, que no te cargué en mi vientre, sin embargo, bebé, te amo como mío. Mi magia ayudó a que tu nacieras, a que tu padre se mantuviera estable durante el parto. Eres tan mío que moriría por ti mi amor.
Voldemort nos buscará ahora, porque puede que seas el niño de la profecía, naciste de noche mi amor, naciste mientras el mes de julio moría, incluso más cerca de lo que lo hizo el pequeño de Alice, quien nació el día 30.
Así que hoy oblivié a Aurelius, lo confundí para que creyera que todo el tiempo me estuvo atendiendo a mí. Sirius te apadrinará mañana de forma mágica, nos movimos hace un mes al Valle de Godric bajo fidelius, Peter tenía tanto miedo mientras realizábamos el encantamiento que creí que se desmayaría.
Mamá te ama, calabacita.
Para ese punto, Harry estaba llorando tanto que estaba seguro de que cualquiera en la sala común podría escuchar su angustia, James era su papá, lo engendró con un dios, pero Lily lo amaba tanto que dio la vida por él, Lily lo amaba tanto que sería recordara para siempre por ello, por ser la mujer que dio la vida con la esperanza de que su pequeño sobreviviera al loco que lo quería matar.
Aun había tanto por leer del diario de su padre, pero todo lo que quería en ese instante era leer lo que sea que Lily tenía para decirle. Cuidadoso para que sus lagrimas no mancharan la tinta ni del diario ni de la carta, abrió el sobre con tantos sentimientos encontrados que se sentía patético.
Y entonces leyó.
Para mi hijo:
En este punto, ya debes de ser consciente sobre tu ascendencia, bebé, quiero que sepas que eso no me hace amarte menos, no sé quién fue el dios que se metió con mi esposo sin darle una advertencia, pero espero que lo llegues a saber algún día y lo abofetees por mamá.
Si hay uno, debe de haber un montón de otros, realmente no creo que los dioses sepan sobre los preservativos porque al menos yo, si fuese un dios necesitado, los usaría para evitar embarazos accidentales. Tal vez el hombre creyó que James al ser hombre no quedaría en espera, pero ya sabes, magia y sus millones de posibilidades.
Eres mi hijo, sin importar lo que la sangre diga. Sin importar si un día ese hombre te dice que eres suyo, eres tan mío como lo eres de James.
Además, mamá siempre sabe más que papá, investigué durante bastante tiempo, el nombre que tu padre divino le dio a tu padre fue Kiran, Kiran es un nombre en sanscrito que significa rayo de luz, solo hay dos dioses que se me vienen a la mente con ese significado.
El dios mas mujeriego de la mitología y el dios con los romances más trágicos de todos, pero no quiero hacer conjeturas al azar y al final terminar equivocándome.
Espero que esto te ayude si deseas conocer la verdad, si no lo haces, siempre puedes ignorarlo y concentrarte en lo siguiente:
Te amo tanto, mi amor, tengo tanto miedo a morir, pero daría mi vida por ti sin pensarlo. Quiero que tengas una vida larga y feliz, quiero que sepas lo que es la felicidad más que nada, quiero sobrevivir y quizá darte un hermanito o hermanita, quiero llevarte a comprar tu primera varita y llevarte al andén, así como mis padres me llevaron a mí, pero en mi corazón siento que no lo voy a lograr.
Lo eres todo para mí y para tu padre, te pareces tanto a él y, adiviné, tus ojos son como los míos.
Mami te ama calabacita, ¿dejo unas fotos aquí? ¡Somos nosotros en tu primera navidad! Incluyo fotografía con fu escoba de entrenamiento, fue un regalo de tu padrino Sirius.
Si lees esto, me temo que estaremos muertos, pero incluso así, no te amamos menos.
Te ama infinitamente, mami.
